Davy Jones bajó del barco de un salto. Sintió la arena cálida bajo sus botas. En otras circunstancias habría sonreído ante el tacto pero no estaba de humor. Todos sus tripulantes habían saltado de El Holandés Errante y se habían posicionado detrás de él. Cuando Davy Jones les había ordenado unas horas antes que cogiesen las armas y se preparasen,ninguno había discutido. Sabían que si lo hacían el capitán los tiraría por la borda y más teniendo en cuenta del humor que estaba. La paloma mensajera que Emma le había enviado lo había enfurecido,con él mismo por no poder haber ido con su hijo y con Killian por no haberle hecho caso cuando le dijo que tuviera cuidado.
El capitán era consciente de que había sido un padre pésimo pero quería cambiar. Y ningún padre dejaría a su hijo pudrirse en unas mazmorras así que iba a tomar ese castillo aunque tuviera que ir él solo. Subió por la colina con la espada en la mano y seguido por toda su tripulación. Con un hacha abrió las puertas y entraron. Los guardias salieron a su encuentro pero no eran rivales para ellos. Davy Jones se encargó de tres a la vez y los tiró al suelo. Dos soldados màs se le acercaron. Se deshizo de ellos también pero de repente sintió un dolor agudo en el costado. Uno de los atacantes le había clavado la espada en las costillas. Davy Jones miró al guardia. Tenía una sonrisa triunfal en la cara,convencido de que Davy Jones moriría al instante,desangrado. La sonrisa se cambió por una expresión de miedo cuando el capitán se sacó la espada de las costilas y se la clavó en el estómago al guardia.
-No puedes matar lo que ya está muerto-dijo riéndose.
La maldición a veces tiene sus ventajas pensó. Agarró a un guardia,lo tiró al suelo y le puso la punta de la espada en la garganta.
-¿Dónde están las mazmorras?
-En la planta baja-respondió asustado.-Tienes que bajar las escaleras hasta el fondo.
Davy Jones le quitó la espada y,con un arma en cada mano,bajó a las mazmorras. Dos guardias estaban apostados en la puerta y se prepararon para atacar. Davy Jones los desarmó y los dejó inconscientes. Les quitó las llaves e inspeccionó las celdas. Todas estaban vacías excepto la tercera a la izquierda.
-Si llegas a ser más precavido te caes por el acantilado,¿no?-dijo sarcásticamente.
Killian abrió la boca pero volvió a cerrarla. Era evidente que no había esperado que su padre viniese a rescatarle. Abrió la puerta y liberó a los tres prisioneros.
-Vámonos antes de que Hans descubra esto-dijo Regina.
-¿Por qué no lo matamos ya y terminamos con el problema?-preguntó Davy Jones.
-Tiene una bruja y es más poderosa que nosotros-contestó Rumplestinskin.
Estoy harto de los brujos pensó Davy Jones. Puede que fuese inmune a las heridas pero no a la magia. No podía matarlo pero sí hacerle mucho daño.
-De acuerdo vámonos.
Salieron corriendo del castillo y volvieron a El Holandés Errante. Davy Jones se puso al mando del timón y alejó el barco rápidamente de la costa.
-¿Cómo vamos a encontrar a Emma y Elsa?-dijo Killian.
-¿Cómo crees que supe que estaban encerrados?Emma me envió un mensaje. Está en un pueblo al lado de un río. Subiremos por el río y llegaremos en un día como mucho.
Hubo un silencio antes de que Killian dijese:
-Gracias por el rescate aunque seguro que se me hubiese ocurrido una forma de salir tarde o temprano.
-Sí,seguro. Como cuando me dijiste que serías precavido. ¿Crees que eres inmortal?¿A quién se le ocurre ir al castillo?¿En qué estaban pensando?
-Lo siento papá-dijo Killian malhumorado.
Davy Jones se quedó mirando a Killian. Era la primera vez que lo llamaba así desde que era un niño. Quizás eso significaba que Killian podría llegar a perdonarle algún día.
-¡Panda de ineptos!
Hans estaba furioso. Siempre había odiado cuando sus planes salían mal y esta era una de esas ocasiones. Por fin era el rey. En las Islas del Sur era el menor de doce hermanos y tenía claro que jamás podría conseguir el trono. En cambio el reino de Arendelle había sido como quitarle un caramelo a un niño hasta que Elsa regresó. Esa mujer amenzaba con quitarle todo por lo que había luchado y no lo iba a permitir. Encima ahora sus amigos habían escapado.
-¿Cuántos eran?-preguntó Hans al capitán de la guardia.
-Una veintena de piratas-contestó este,atemorizado.
-¿Una veintena?-repitió Hans con incredulidad.-¿Cómo es posible que veinte piratas les vencieran?
-Pero Alteza,es que cuando los herías volvían a levantarse.
-No hay nadie invencible,lo que pasa es que son unos inútiles. Lárgate,ya decidiré qué hacer contigo.
Subió al trono donde estaba sentada Anna y la agarró por el brazo.
-Si has tenido algo que ver con esto...
-Te juro que yo no he hecho nada.
-Más te vale-le dijo soltándola.
No creía que Anna hubiese ayudado a los prisioneros para escapar. Sabía lo que ocurriría si lo desobedecìa. Hans se desplomó sobre el asiento pensando cómo podría encontrarlos cuando un guardia entró en la habitación.
-Alteza,hay un campesino que quiere verle.
Cómo no sea importante lo va a lamentar pensó.
-De acuerdo,que pase.
El campesino entró cabizbajo. Se arrodilló ante él y dijo:
-He oído que se ofrece una recompensa por información sobre Elsa.
Era cierto. Hans había ofrecido una gran cantidad de dinero por cualquier información sobre Elsa,aunque otro tema era que fuese a cumplir su palabra.
-¿Sabes algo? -le preguntó al campesino.
-Dos chicas llegaron ayer al Valle. Una de ellas afrma ser Elsa.¿Va a darme ahora la recompensa?
-Sí,claro.¡Guardias!Llévenlo a las mazmorras.
Hans sonrió mientras se llevaban a rastras al campesino,que gritaba y pataleaba. Ya la tengo pensó. Nadie le iba a arrebatar el trono de Arendelle.
PD: Sé que este capítulo es un poco corto pero quería centrarme en cómo Davy Jones liberaba a los demá que les haya gustado.
