Buenos días, lectores casuales de estos parajes ¿Quién va siguiendo esta historia hasta este punto? Espero que todos. En lo personal no le veo mucho sentido a ir directo al final sin haber pasado antes por el principio. En fin, aquí se los dejo.
Una nueva amenaza para la Tierra
Precia se encontraba nuevamente en el apartamento de Lindy, junto con Linith. Ella celebraba bastante contenta aquel golpe mediático que había logrado darle a Chrono. Ahora este estaba completamente impedido de ir a buscarla si ella así no lo permitía. Era como tener un nuevo y más grande jardín del tiempo con centinelas vivos y más numerosos, y a la Testarossa le hacía bastante gracia la analogía. Linith por su parte revisaba en los datos de la cuenta de Precia, sorprendida por lo que veía.
─ Santo cielo, esto es más dinero del que he visto en toda mi vida…
─ Linith, yo siempre te había pagado mal. No es una gran hazaña lograr hacer que sientas que ves tanto dinero ─ Precia se recuesta en el sofá mientras veía la copa de vino en su mano ─. Con esto que he logrado, humillar a Chrono y hacer que se ponga de rodillas ante mi presencia será pan comido.
─ Eso suena bien y todo lo demás, Precia, pero hay algo que no comprendo del todo ─ Precia ve a su familiar para mostrar interés ─ ¿Cómo se supone que con esto vamos a hundir al almirante Harlaown? Ya tenemos de sobra el dinero necesario para arreglar el jardín del tiempo, así que deberíamos…
─ Ni pensarlo, Linith ─ responde Precia ─. Claro que quiero recuperar mi casa, pero quiero también presionar a la administración de espacio-tiempo para que sean ellos quien lo hagan, y este dinero que ahora tengo será lo que me ayude a lograrlo… A menos que prefieran sucumbir con la frente en alto ─ Precia sonríe con maldad, asustando un poco a Linith.
Con Lindy
La ex-almirante, ahora vestida de civil, recorría las calles con un ánimo que no recordaba haber tenido en la vida. Estaba tan emocionada con su nueva vida que daba saltos de la acera a la calle y viceversa, y la gente se le quedaba mirando raro cuando se abrazaba a los postes al más puro estilo de cantando bajo la lluvia. A Lindy no le importaba en absoluto, pues sentía que podía hacer lo que le diera la gana.
En medio de su paseo por la ciudad, Lindy se detiene a ver un viejo bar que se notaba en estado de casi abandono. Era un establecimiento realmente deprimente, pero Lindy sentía que tenía que acercarse a averiguar lo que allí ocurría.
El dueño del local se encontraba restregando con un trapo sucio las ventanas llenas de polvo del local, y Lindy se aclara dos veces la garganta para llamar su atención, pero el hombre no se da por aludido. Reacia a rendirse, Lindy nuevamente se aclara la garganta, haciendo que el dueño del bar finalmente voltea a verla, aunque tenía un gesto bastante amargado.
─ ¿Qué quieres? ─ dice el hombre de manera pedante.
─ Disculpe si parezco entrometida, pero veo que este lugar está en muy mal estado ─ dice Lindy con calma.
─ ¡Oh, increíble! ¿Lo has descubierto tú sola, Sherlock? ─ dice el hombre de manera bastante desagradable, pero Lindy se mantiene firme.
─ Sólo trato de encontrar una nueva dedicación en la vida, y creo que podría comprar este bar si usted me lo permite.
─ ¿Comprarlo? ¿Has enloquecido? ─ el hombre finalmente aparta totalmente su atención de la ventana que estaba limpiando ─ No pierdas tú tiempo en esta porquería de parcela y dedícate a algo que valga la pena ─ Lindy enarca una ceja curiosa, y el hombre supo lo que ella quería en ese momento ─. Llevo más de treinta años manejando este miserable negocio, y te digo que aquí jamás he logrado tener una clientela decente. Este lugar está condenado a la ruina irremediablemente, así que no te hagas falsas ilusiones con esto, que no vale la pena.
─ Yo tengo otra cosa en mente ─ responde Lindy tranquilamente ─. Aquí simplemente veo una mina que no ha sido correctamente explotada. Usted sólo deme un precio para adquirir el local, y en cuestión de pocos días, o si acaso varias horas, verá cómo lo transformo en algo realmente lucrativo.
─ Suenas bastante entusiasmada. De acuerdo, ven conmigo y te daré los papeles de propiedad para que los compres ─ dice el hombre sin sentimiento alguno por el bar ─. Realmente espero que sea tal y como dices, pues no habrá vuelta atrás si sufres el mismo fracaso que soy.
─ No se preocupe. Usted llame a un notario, que yo ahora mismo firmo el cheque.
Administración espacio-tiempo
Chrono estaba esperando con aparente tranquilidad a que los operadores lograran efectuar contacto con Precia, pero estaba claro que por dentro podría estallar en cualquier momento debido a la rabia que le había despertado Precia. Era realmente indignante lo que había hecho, y él se aseguraría de que ella no se saliese con la suya. Amy se encontraba con él, hecha un manojo de nervios, pues sabía perfectamente cómo se sentía el joven.
Un intento… dos intentos… tres intentos… Y Precia nada que respondía al llamado del almirante, quien cada vez perdía más la paciencia.
─ ¿Qué estará haciendo ella ahora mismo? ─ Chrono revisa las zonas horarias de la Tierra ─ En la ciudad natal de Nanoha deben ser aproximadamente las tres de la tarde. No puede estar durmiendo a esta hora.
Chrono casi brincaba de su asiento por lo impaciente que se iba sintiendo. Realmente Lindy había contado con un temple de acero para haber llevado una carrera militar de más de treinta años, y habría que contar todos los años que llevaba comandando el Asura, seguramente aguantando a una gran cantidad de personajes tan o más irritantes que Precia. Realmente había que darle mérito por todo lo que había hecho y logrado a lo largo de esos años, y que su único daño mental comprobado sea la costumbre de endulzar el té más allá de cualquier extremo que él conozca en otras personas.
─ ¡Ya hemos establecido comunicación con el objetivo! ─ dice el holograma de una mujer.
─ Transfiéranla ahora mismo ─ ordena Chrono con voz de plomo, y enseguida aparece el rostro aburrido de Precia.
─ ¿Qué quieres, niño? ¿No vez que aún estoy contando el dinero que gentilmente me han donado?
─ Querrás decir estafado, Precia Testarossa. Sabes muy bien que has engañado a muchísimas personas con esa aparición tan burda que hiciste en televisión.
─ ¿Y eso qué? Las masas son estúpidas, el papel que desempeñan es el de ser manipuladas y engañadas ─ dice Precia como si nada ─. Yo solamente aproveché la situación, y ahora estoy en condiciones para hundirte a ti junto con tu miserable pelotón a menos que cedan ante mi petición de arreglar completamente el jardín del tiempo.
─ Eso ni hablarlo ─ responde Chrono con firmeza ─. Ya he dicho lo que tenía que decir al respecto, y no voy a ceder a ningún chantaje de tu parte, Precia Testarossa.
─ Entonces no me dejas otra alternativa, niño. Voy a hacer lo siguiente, para que veas que no te escondo nada: Voy a demandar a la administración espacio-tiempo por daños y perjuicios contra mi persona y mi patrimonio, y mi motor principal para la demanda va a ser el dinero que la gente de la Tierra me está abonando tan amablemente. Voy a hacer que las instancias de justicia les obligue a pagar hasta el último centavo que cueste la reconstrucción de mi casa.
─ Ahí estás cometiendo un grave error, Precia ─ Chrono se notaba bastante confiado ─. Yo mismo cuento con contactos que impedirían que corrompas tan fácilmente a nadie. Ni tú ni ese dinero mal habido van a lograr nada de esa manera.
─ Se nota que todavía no ves el panorama completo. Mucho me temo que pecas de ingenuidad ─ Precia ríe enloquecida ─. Aún si no ganase el juicio, todavía hay muchos más jurados a los cuales podría acudir para realizar la demanda, una y otra vez, y las blandas leyes de Midchilda me permitirían acudir a la misma instancia apenas un par de semanas después de perder el juicio y la apelación, empezando todo otra vez. El dinero que me están donando en este momento me ayudará sin problema alguno a soportar el peso económico que implica enfrentar todos los juicios en todas las instancias existentes en Midchilda, pero ustedes no serán tan afortunados ─ Chrono empezaba a asustarse al comprender la estrategia de Precia ─. Aun cuando el alto mando y el gobierno de Midchilda los están financiando constantemente, el enorme peso que va a implicar una larga sucesión de juicios de alto nivel, junto con los elevados honorarios que seguramente cobrarían los abogados que los representen a ustedes, los deprimirán en cuanto a motivación para mantener el financiamiento, y será cuestión de semanas, quizá unos cuantos meses, y la división del Asura entrará en estado de bancarrota de manera inevitable. Tengo entendido que aquel ridículo del teniente Regius Gaiz los adversa a ustedes de manera visceral, y seguramente su opinión ejercería presión para cortar el financiamiento en cuanto note los gastos en juicios que se vean obligados a realizar ¡JAJAJAJAJA!
─ Eso es imposible, Precia… Ni tú tendrías tanto dinero…
─ ¿Acaso no lo viste por la televisión? ¡Yo ya tengo el poder que necesito para llevarlos a todos al abismo si no ceden a mis exigencias, y la cuenta sigue subiendo! ─ Precia en ese momento se veía más terrorífica que nunca, al parecer de Chrono ─ Aun estás a tiempo para cambiar de decisión. Trágate tu orgullo y paga ahora la reconstrucción de mi casa, o enfréntate a las consecuencias… tú y todo tu pelotón de zoquetes.
─ Eso nunca, Precia. La administración espacio-tiempo es incorruptible, y por nada del mundo nos dejaremos manipular por tus burdos y degradantes chantajes, así que olvídalo.
─ Ya lo veremos, Harlaown. Ya lo veremos.
La comunicación se corta, y Chrono da un golpe al respaldo de su asiento, bastante furioso. Precia se estaba divirtiendo en grande poniendo a prueba su paciencia, y eso era absolutamente imperdonable. Amy pensaba retirarse de allí para no tener que oír sus gritos, pero al levantarse le llega un nuevo comunicado que estaba etiquetado como de alta importancia. A su pesar lee el comunicado, y ahí se le olvida la razón por la que quería irse.
─ C-Chrono-kun, esto es grave… Hay problemas en la Tierra.
─ Ya lo sé, Amy. Precia es un problema bastante grave…
─ No, resulta que hay una nueva amenaza que se cierne sobre ese planeta.
Chrono se extraña completamente y va a leer el comunicado recibido por Amy. Lo que lee no le gusta nada, e incluso palidece un poco.
─ En buen momento se les ocurre aparecer nuevamente, cuando sólo me quedan los soldados necesarios para el funcionamiento del Asura ─ Chrono aprieta fuertemente los dientes ─. Esto es realmente serio, y no podremos ayudar a Fate, Hayate ni a Alicia. Parece que están solas en esto.
─ ¿Les comunico lo que está pasando?
─ Mientras antes mejor, Amy. Diles lo que ocurre sin falta, y ojalá sean capaces de detener a este grupo antes de que causen estragos en la Tierra. Ojalá sean capaces de arreglárselas solas ante los diabólicos.
Amy asiente y empieza a teclear las coordenadas exactas de la ubicación de Hayate y Fate con toda la rapidez que era capaz. Era urgente el mensaje que les debía enviar, y más cuando ellas eran la única posibilidad para mantener a salvo el planeta de Nanoha, aún si ellas no podían usar magia.
Midchilda
Yuuno estaba revisando por enésima vez en el día el estado de los dispositivos averiados, siempre pendiente de que cada detalle de la reparación estuviese dentro de los márgenes establecidos, y Shario le estaba asistiendo al hacer segundas comprobaciones para minimizar cualquier margen de error.
─ Este software realmente quedó contaminado. Raising Heart y Bardiche realmente tardarán para quedar en óptimas condiciones otra vez ─ dice Shario sorprendida.
─ Es verdad. Es la primera vez que trato una infección que requiera tanto tiempo y delicadeza de operación ─ dice Yuuno ─. Menos mal que Chrono me permitió disponer del mejor equipo humano y tecnológico para arreglar esto. Por cierto, ¿Accous-san no ha venido con nuevas noticias?
Shario niega lentamente antes de retomar su trabajo. Ya llevaban en eso casi tres horas sin descanso, y Yuuno recibe de pronto un mensaje de parte del mando central del Asura. El rubio atiende la llamada y ve a Amy con un rostro de preocupación absoluta.
─ ¿Ocurre algo, Amy-san?
─ Hay problemas en la Tierra. Los diabólicos acaban de llegar allá.
─ ¿Los diabólicos? ¿Cómo es posible que ellos lleguen a la Tierra? ─ a Yuuno casi se le salen los ojos.
─ Yo tampoco sé cómo pudo esto pasar, pero sí sé que esto es bastante grave. Por favor trate de enviar ayuda, que nosotros desgraciadamente estamos con las manos atadas.
─ ¿Enviar ayuda, Amy-san? Nosotros no representamos ningún cuerpo armado ni táctico. Somos analistas y científicos los que nos encontramos aquí. Ninguno aquí está capacitado para un combate real.
─ ¿Qué está pasando? ─ se preocupa Shario.
─ Los diabólicos acaban de llegar a la Tierra ─ empieza a explicar Yuuno, y Amy asiente al otro lado del holograma ─. Son unos seres oscuros que no dudan en hacer cosas terribles a otras personas, y siempre destacaban en que no pelean solos ni juegan limpio. Me sorprende que esos seres hayan vuelto, tomando en cuenta el tiempo que ha pasado desde la última vez que hicieron aparición.
─ ¿En serio? ¿Cuánto tiempo?
Yuuno mira a Amy para que fuese ella quien respondiera.
─ Se creía que el grupo de los diabólicos había desaparecido de manera definitiva, pues no habían vuelto a aparecer desde los tiempos de la antigua Belka.
─ ¿La antigua Belka? ¿Tanto tiempo? ─ a Shario se le salían los ojos de las cuencas ─ Ningún ser humano sería capaz de vivir tanto tiempo ¿Cómo es lo lograrían?
─ Supongo que ayuda el hecho de que los diabólicos no son humanos ─ responde Yuuno con pesar.
─ ¡Yuuno-kun, tengo noticias que te podrían interesar! ─ aparece Acouss ─ Ya los equipos de búsqueda han localizado a los responsables del vídeo de Fate-chan y Nanoha-chan, y he identificado la identidad de los responsables.
─ ¿De verdad?
─ Sí. Resultan ser dos guardias de rango medio de la central de la policía intergaláctica. En sus sistemas informáticos confirmamos los archivos de origen, y resultan ser ellos los responsables. Y todavía hay más, pues al parecer ellos fueron los guardas de la sala de interrogatorio aquella vez que detuvieron a Precia Testarossa y fue Fate-chan a rescatarla.
─ Genial. Justo cuando nos avisan de una emergencia es que recibo la noticia que tanto esperaba. Voy a tener que enviar un mensaje a Hayate y Alicia, en vista que Fate está restringida por la sanción.
─ ¿P-podrán solucionar ese problema, Yuuno-san? Dice Shario nerviosa.
─ Eso espero, Shario. Esas criaturas, originarias del peligroso planeta administrado 666, también conocido como "el infierno de Dante", tienen un historial que los señala como altamente peligrosas, pero debemos confiar en que Fate, Alicia y Hayate lo vayan a lograr.
Shario también esperaba que ellas lo lograsen, a pesar que aquella descripción la asustaba bastante. Era una aventura de la que ella no iba a formar parte, pero trataría de seguir como sea.
CONTINUARÁ…
Así es, un nuevo enemigo llega a este fic, a la espera de una épica "batalla final" que tengo planeada para dentro de algún tiempo. En todo caso, espero que les haya gustado lo que leyeron, y pronto estaré de vuelta con más actualizaciones.
Hasta otra
