Capítulo 14. La verdad

Al igual que Duo, ahora Wufei no tenía ningún cliente, nuevamente los dos estaban en el sillón acostumbrado, el trenzado estaba más serio de lo normal, producto de lo sucedido con su anterior cliente, pero el chino tenía sus propios problemas, por eso no se había percatado, ambos estaban en silencio, cada uno con una copa de tinto

Parece que Quatre tardará en volver – dice Duo, mirando de reojo a su amigo mientras bebía un sorbo, pero de su parte solo escuchó un sonido vacío, el cual solo le confirmó que su mente estaba en otra parte

Wufei – llama a su amigo sin mirarlo, fijando su vista al frente

¿Nh? – responde secamente, volteando ligeramente su cabeza hacia él, extrañándose de la expresión distante de su amigo

¿Has pensado en el futuro? – su pregunta lo sacó al fin de su ensimismamiento, le parecía sumamente extraño que Shinigami preguntara algo así

¿Por qué lo preguntas? – cuestiona con interés por primera vez en lo que iba de la noche, Duo solo sonríe sarcásticamente y bebe un poco de su copa

Muchas veces siento que no podré salir del hoyo, y me pregunto dónde estaré en 10 años ¿es esto lo único a lo que puedo aspirar? – su expresión melancólica casi podría decir que se esforzaba por no llorar, su amigo estaba muy sorprendido, jamás Duo hacia esa clase de comentario, por primera vez, no supo que decir

No me hagas caso – comenta sin ganas, bebiendo un sorbo largo, terminando el líquido que llenaba la copa, voltea hacia el chino y le sonríe

Tomaré un poco de aire fresco – se levanta del asiento y estira los músculos

Duo – el trenzado voltea hacia Wufei, observando que éste mantenía la cabeza agachada, y le llama la atención verlo así

A veces lo pienso, es como si la respuesta estuviera ahí, pero no soy capaz de alcanzarla – a Duo también le sorprende que su amigo dijera algo así, pero aunque la respuesta no había sido clara, sintió como si hubiera escuchado la que esperaba. Solo sonríe y avanza un poco

Gracias – camina hacia la recepción y avisa a Catherine que saldrá un poco y después por fin sale, sintiendo el aire sobre su rostro y como si un pequeño peso se le hubiera quitado de encima

Duró afuera solamente quince minutos, esa noche amenazaba con lluvia y el aire era frío, aunque había pocos clientes ya no deseaba estar afuera, por eso se encaminó a volver

Duo – oye su nombre a unos cuantos metros, era la voz de su amigo Quatre, entonces voltea hacia él, sorprendiéndose al ver que sangraba de la nariz y la sujetaba con su mano, enseguida se acerca a él, notoriamente preocupado

¿Qué te pasó? – preocupado intenta encontrar respuesta, pero el rubio se queda callado por unos momentos, animándose a contestar poco después

El sujeto con el que me fui me golpeó – no lo pudo evitar y sintió coraje al escuchar, aunque sabía que aquel era un riesgo que ellos como acompañantes corrían, no podía soportar la idea de que le sucediera a su amigo

Maldito ¿por qué lo hizo? – cuestiona enojado, separando la mano de Quatre de su nariz para verla, no sangraba mucho y parecía estar en su lugar

Todo iba bien, tuvimos sexo y me pagó... pero cuando iba a irme dijo que quería un servicio especial, pero me negué... resistí y me pegó, entonces como pude me escapé y corrí – se escuchaba agitado, tal vez producto del nerviosismo que sentía o por haber corrido hasta ahí

Entremos, para que te limpies – Quatre asiente y Duo saca de la bolsa del pantalón un pañuelo, colocándolo sobre la nariz, el rubio lo agarra y caminan hacia el local. Al entrar enseguida Catherine se pone de pie, acercándose al acompañante

¿Estás bien? ¿Que pasó? – estaba preocupada, pero ninguno le contestó, entraron directamente a la oficina de Lady, la recepcionista se apresura a ir con Wufei e informarle, rápidamente él reacciona poniéndose de pie y dirigiéndose hacia la oficina. Cuando entró sin siquiera llamar, ve a su jefe limpiando la nariz de su amigo y a Lady rabiando enojada, Wufei se acerca a Quatre, mirándolo fijamente

¿Quién te hizo eso? – al igual que Duo, el chino estaba muy molesto, en el tiempo que ellos llevaban trabajando ahí nunca les había pasado algo así

Solo te pegó ¿verdad? – más preocupado aún miró a su amigo de pies a cabeza, no se veía lastimado de alguna otra parte y su ropa estaba en buenas condiciones, Quatre sonríe

Si, solo fue eso, el sexo fue consensuado – responde y su amigo se siente aliviado de saberlo, pero aún así le dolía ver a su amigo lastimado, también Duo se sentía así, en cambio Treize estaba indignado y Lady demasiado molesta

¿Te duele mucho? – pregunta Treize al terminar de limpiar la sangre seca, alejándose un poco de Quatre

No, no mucho – responde con más tranquilidad, el susto se le había pasado

Esto no puede repetirse – dice Lady, captando la atención de los presentes

¿Qué sugieres? – pregunta Treize a su prima, esperando que diga algo sobre ya no permitir esa clase de trabajo extra

Que alguien les acompañe hasta el Motel o lugar donde vaya a llevarse a cabo y espere afuera – responde convencida, pero los cuatro presentes la miran con recelo

¿Por qué me miran así? – pregunta confundida, frunciendo el ceño

Olvídalo, ya pensaremos en algo – Treize tenía claro cual era la solución, ya no permitir esa clase de trabajo, y lo decía por conveniencia propia, así Wufei ya no tendría sexo con nadie por dinero. Pero por lo pronto era mejor dejar las cosas así

Bueno, bueno, regresen a sus lugares, tu puedes irte a casa Quatre – dice Lady, sentándose frente a su escritorio, ya se veía relajada, pero seguía molesta, ya que consideraba honorable su casa de citas

No se va solo, lo acompaño – comenta Wufei, estirando su mano hacia su amigo, y el rubio no lo piensa dos veces en tomarla y ponerse de pie, soltándolo después

Como sea, pero vuelves – indica Lady, no podía permitirse tener menos ingresos

Si, si – los tres amigos salen de la oficina, Catherine se les acerca enseguida y entonces le explican, pronto la chica piensa en llamarle a su hermano, pero sabía que en cuanto lo hiciera, Trowa llegaría hasta ahí hecho una furia, sobre todo considerando su humor de la mañana, así que desiste

Aquella madrugada terminado su turno, Duo les da alcance a sus amigos en el departamento de Quatre, aún estaban despiertos, bebiendo café y conversando trivialidades, Wufei trataba de distraer a su amigo para que se olvidara de lo sucedido, creyendo que había tenido éxito, pero más que nunca, el rubio pensaba en Trowa y su declaración, si tan solo se decidiera a ser feliz y lo aceptara, jamás habría tenido que pasar por algo así. Al llamado del timbre atiende Wufei, directamente Duo entra acercándose a Quatre y levantándole el mentón, observa la nariz, solo se veía un poco inflamada, se siente aliviado por ello, pero aún estaba molesto

Por fortuna no pasó a más – comenta Duo, sirviéndose también una taza de café

Es cierto – secunda Wufei, pero Quatre estaba callado, sosteniendo su taza con ambas manos y con la mirada fija en el contenido

¿Seguro que estás bien? – pregunta Duo, mirando preocupado a Quatre, pero parecía que éste no lo había escuchado

¿Quatre? – vuelve a preguntar

¿Qué decías? – despabilando por fin, Quatre voltea hacia Duo y le sonríe, pero de forma extraña, falsa, poco después comienza a llorar, agachando la cabeza, Wufei y Duo se miran a los ojos y ambos se acercan a él, el chino al frente de cuclillas y Duo sentado a su lado

¿Por qué lloras? – pregunta Duo, mirándolo de perfil y con la mano sobre su hombro

Yo lo amo ¿sabes? – responde sollozando, sin intentar dejar de hacerlo

¿A Trowa? – cuestiona el trenzado, recibiendo un asentimiento de cabeza por parte de él, Wufei solo frunce el ceño, quitándole la taza de las manos

Y no sabes lo que deseo estar a su lado, dejar éste horrible trabajo e irme con él – ya con sus manos libres se frota los ojos, Duo no supo que decirle, solo le miraba

Entonces vete, sé feliz con él – dice Wufei, sorprendidos, ambos acompañantes miran a su amigo, sabían de antemano que a él no le agradaba Trowa, el rubio deja de sollozar y aspira mientras se pasa una mano por debajo de la nariz

¿Qué dices? –

Si de verdad lo amas, y si acaso él te corresponde, entonces deja todo atrás, duele ver que algo así te haya pasado – dice mientras señalaba la nariz de su amigo, Quatre sonríe un poco, deseando que todo fuera tan fácil como decirlo, pero debía pensar en su familia

Gracias – Wufei se pone de pie y el rubio vuelve a frotarse los ojos, Duo se queda callado unos momentos, pero después decide también intervenir, poniéndose de pie y cruzando los brazos, mirando a su amigo también de frente, al lado de Wufei

Es verdad, tienes la obligación y el deber moral de irte con él – explica decididamente, dejando a su amigo casi boquiabierto y como pocas veces, Wufei estaba de acuerdo con él, movía la cabeza de forma afirmativa. Quatre se turnaba en mirar a ambos

Pero... – no sabía que decir

No tienes que pasar por algo así, es cuestión de que dejes los prejuicios – comenta Duo, mostrándole a su amigo una sonrisa amable

Pero mi familia... –

No importan – se apresura a decir el trenzado, causándole una gran confusión

¿A que te refieres? –

Tus hermanas se aprovechan, pueden buscar trabajo, no les vas a mantener toda la vida sus caprichos, se malacostumbraron a una vida de lujos, y a tu padre no le des tanto dinero, búscate otro trabajo – la naturaleza amable del carácter de Quatre, le impedía en alguna forma razonar adecuadamente. Ante el comentario de su amigo se queda callado por unos momentos

Tal vez tengas razón – dice por fin, volteando a verlo

¿Tal vez? No amigo mío, tengo razón – aclara enseguida, haciéndolo sonreír

Estoy de acuerdo con él, deja de ser un acompañante y vete con el hombre que amas –

Gracias muchachos – se sentía tan conmovido que quería volver a llorar, ésta vez de felicidad al ver que tenía muy buenos amigos

Creo que Lady se pondrá como loca – comenta Quatre, y los tres sienten escalofríos solo de imaginarlo, después ríen, desapareciendo toda tensión, después de todo el que un cliente golpeara a Quatre había resultado en un beneficio para el rubio

¿Y que hay de ustedes? – pregunta Quatre, preocupado ahora en sus amigos

Por mí no hay problema, me pagan lindas mujeres porque las acompañe y para mí es un placer – contesta Wufei con arrogancia, sus amigos que ya esperaban una respuesta así, solo sonríen

¿Y tú? – conociendo la situación de Duo, Quatre le mira de forma inquieta

Seguir – responde indiferente, encogiéndose de hombros

¿Qué pasó con el tal Heero? – pregunta Wufei, que no sabía muy bien como estaba el asunto de Shinigami y su cliente

No estás completamente enterado ¿cierto? – el chino voltea hacia Quatre y éste le sonríe tímidamente

Aún no tengo sueño – responde interesado, quería escuchar la situación actual de la relación cliente-acompañante que Duo llevaba con Heero

A la mañana siguiente muy temprano, Catherine llega a su oficina en la comisaría, sus compañeros del turno anterior estaban saliendo y pocos de ese turno habían llegado ya, entre ellos su hermano, que siempre tenía la mala costumbre de ser en exceso puntual, entonces decide visitarlo, pero no le diría lo de Quatre, sabía que podía tener una reacción agresiva. Catherine entra en la oficina de Trowa sin llamar antes, su hermano estaba leyendo un informe y al verla entrar le sonríe, causando sorpresa en la chica, su hermano no era un amargado, pero tampoco alguien que gustara de sonreír solo por el gusto de hacerlo, debía tener un motivo realmente importante

¿Me equivoque de oficina? Porque tú no eres mi hermano ¿Qué hiciste con él? – mientras entraba a la oficina cerraba la puerta, Trowa deja de leer y se pone de pie, agarra del escritorio una carpeta y la entrega a la chica, Catherine mira escéptica a su hermano unos momentos y después fija su mirada en el documento dentro del fólder, lee unas cuantas líneas y abriendo los ojos ampliamente mira de nuevo a Trowa

Esto es... –

La orden de clausura de ese lugar y la orden de detención de los dueños y acompañantes – termina Trowa por su hermana, la chica no sabía si sentirse contenta o triste, solo cierra la carpeta y le sonríe a su hermano

Felicidades hermano – devuelve la carpeta, mostrándose seria, aunque sonreía levemente, Trowa nota que no está feliz por ello y deja la carpeta en el escritorio, mirando fijamente a su hermana

Es lo correcto ¿verdad? – tampoco se sentía muy dichoso de enviar a tanta gente a la cárcel, pero estaba muy feliz de liberar a Quatre

Es por lo que he trabajado los últimos meses – concluye firmemente, convenciéndose de que efectivamente estaba haciendo lo correcto

Si, es tu deber, aunque no sea justo –

¿A qué te refieres? –

A que das una oportunidad a alguien solo porque te enamoraste de él, y es un beneficio propio – explica la chica, encogiéndose de hombros, Trowa analiza sus palabras unos momentos, y estaba de acuerdo, pero justo o no, es lo que haría

Recuerda que también estoy salvando a alguien en tu beneficio – responde Trowa, clavando su mirada en la de su hermana, Catherine sonríe de modo sarcástico

Te equivocas – aunque no entendía a que se refería su hermana, Trowa solo la mira confundido, y sin preguntar nada la deja ir, volviendo a sentarse atrás de su escritorio

Es lo correcto, estoy seguro – vuelve a agarrar la carpeta y lee de nuevo las órdenes, sintiéndose aliviado, sería cuestión de tres días para que estuviera en el lugar de citas para cerrarlo

Más temprano de lo normal, Heero llega a la empresa del hermano de su amiga, quería salir antes de su hora y visitar a la chica, seguía sintiéndose responsable y sentía que lo menos que podía hacer era estar al pendiente de ella

¿Puedo pasar? – la voz de su jefe tras la puerta lo desconcentra y voltea a verlo, sin mucho ánimo le dice que pase, Milliardo entra y sin cerrar la puerta se acerca al escritorio, traía un paquete envuelto en papel regalo, Heero mira el objeto y después a su jefe, enarcando después una ceja

Es para ti, gracias por tu ayuda – dice Milliardo solemnemente, no se sentía muy bien siendo amable, pero su hermana había insistido en que se mostrara así con él si quería que después le hiciera el favor de cuidarla a ella, mientras él hacía una visita a Duo

Hubiera preferido un aumento – responde secamente, mirando con fastidio a Milliardo, y a él su comentario no le agrada en absoluto

De eso hablaremos luego – contesta también con fastidio y un poco de enojo, ambos se miran a los ojos por unos momentos, sintiéndose un aire incómodo entre los dos

Bueno ¿irás a ver a mi hermana hoy? – pregunta mostrando desinterés, pero realmente deseaba que Heero respondiera que sí

Terminando mi turno – responde serio

¿Y podría pedirte un favor? – por parte de Heero se escucha un pequeño gruñido, pero sin decir nada continúa mirando a su jefe en espera de que le dijera dicho favor, Milliardo se aclara la garganta suavemente y sonríe un poco

Es que necesito hacer algo importante en la noche ¿Podrías cuidarla? – antes de responder a la extraña y amable petición del rubio, Heero lo mira con desconfianza unos momentos y tuerce la boca ligeramente

Si, pero lo hago por ella, no por ti ¿de acuerdo? – sonriendo aliviado, Milliardo se acerca más a su empleado y estira su mano derecha hacia él, pero Heero la mira unos momentos e ignorándolo baja su mirada al escritorio, dejando a su jefe con la mano estirada y rabiando de coraje en sus adentros

Te veo en la noche – dice en tono áspero y se da media vuelta rápidamente, saliendo después de la oficina sin siquiera cerrar la puerta, Heero nota que ya no está ahí y levanta la mirada, casi a punto de sonreír

¿Algo importante? Ya veremos – de todos los cabellos que conformaban la cabeza del chico estoico ninguno era de tonto, por lo que no había creído en absoluto la excusa, por eso tenía pensado averiguar que era aquello importante, porque estaba casi seguro que su jefe iba a ir al lugar de citas

Aún enojado por la actitud de su empleado unas horas atrás, Milliardo entra a la oficina de Heero una hora antes del término de la jornada, mirándolo fríamente, aunque la actitud de Heero hacia su jefe no era muy diferente

Ya me voy, te veo en la casa en una hora ¿de acuerdo? – se dirige hacia él tratando de parecer amable

Si – responde secamente sin prestarle mucha atención, Milliardo sale de la oficina sin decir nada más, Heero lo mira marcharse, despidiéndose de sus otros empleados y casi enseguida deja lo que está haciendo y se pone de pie, agarra el saco de su traje que estaba en el respaldo de la silla y se lo coloca, saliendo después de la oficina, sale de la empresa y observa como su jefe sube a su auto y se marcha, pide un taxi y le indica la dirección de la casa de los hermanos. Al llegar a su destino Heero le pide al taxista que se estacione a una cuadra de la casa

Esperaremos – indica Heero, y el taxista se abstiene de cualquier pregunta, mientras le pagara realmente no importaba lo que tramara ese sujeto

Hola hermano – saluda contenta Relena al verlo entrar en su habitación

¿Cómo sigues? –

Muy bien ¿qué dijo Heero? Cuéntame – dice la chica con una gran sonrisa

Que si, voy a prepararme, él llega en menos de una hora ¿de acuerdo? – la chica afirma contenta, aquel era el principio de su historia con el amor de su vida. Milliardo sale de la habitación de su hermana para tomar un baño.

Mientras tanto Heero esperaba impaciente dentro del taxi, sin perder de vista la casa de los hermanos

"¿Qué estoy haciendo? Esto es patético. Después de todo, él no vale la pena" – aunque pensara de aquella forma, Heero no podía evitar sentirse intranquilo por la situación, sabía la clase de persona que era Shinigami, pero no lo podía evitar, él lo amaba

El taxímetro sigue marcando señor – dice el taxista cuando mira su reloj y se da cuenta que han estado estacionados por más de media hora, Heero voltea y ambos se miran a través del retrovisor

¿Y qué? – contesta Heero no muy amistosamente, dejando callado al conductor, después mira su reloj y se da cuenta que solo faltan diez minutos para que se cumpliera la hora, entonces saca su teléfono celular y marca a su jefe

¿Diga? – contesta Milliardo que se encontraba junto a su hermana, sentado en la cama

Soy Heero, hay bastante tráfico y tardaré, puedes irte, Relena no se quedará sola mucho tiempo – explica Heero, no dejando muy contento a su jefe, pero si lo pensaba bien, no podía esperar a su empleado mucho tiempo, ya que podían ganarle a Duo, así que era mejor hacer caso y marcharse

Esta bien, adiós – responde serio, colgando enseguida, Relena lo mira confundida

¿Qué sucede? –

Se tardará un poco ¿está bien si me voy? –

No hay problema hermano, de verdad – dice de forma dulce, su hermano sonríe y le besa la mejilla antes de levantarse de la cama, enseguida sale de la habitación y después de la casa, sube a su auto y se marcha

Sígalo – indica Heero, enseguida el taxista enciende el taxi y sigue el auto de Milliardo, pronto Heero se da cuenta que efectivamente se dirigía al lugar de citas

Esa noche Quatre asiste al lugar de citas, todavía no quería decirle de su renuncia a sus jefes porque quería esperarse a ver a Trowa, le explicaría la situación y si escuchaba un sí de su parte entonces dejaría el trabajo, mientras tanto seguiría yendo. Wufei y Duo al igual que su amigo llegan temprano, por lo que ahora Lady estaba de buen humor y no les había gritado como en ocasiones pasadas. La noche era joven y aún ninguno tenía cliente, los demás acompañantes del local en su mayoría estaban ocupados, así que las cosas no iban tan mal, además después de todo ninguno de los tres quería atender a alguien, Duo sentía hastío, sobre todo después de lo ocurrido la noche pasada con su desagradable cliente. Quatre quería guardarse para su cliente favorito pues ya no le importaban mucho las comisiones que pudiera estar perdiendo. Wufei vivía en la confusión total y prefería pensar un poco la situación, aunque luego le doliera la cabeza

Siento que estoy en un velorio – dice Duo al sentirse tan incómodo por el silencio que se había formado en la mesa

Cierto, pero pronto caerá algo – responde Quatre sonriendo, aunque realmente se sentía satisfecho sin tener que atender a un cliente

Tú no quieres eso ¿o sí? – pregunta malicioso Wufei a su amigo, haciéndolo sonrojar

No seas bobo – Quatre ríe tontamente y sus amigos se reservan cualquier comentario

De cualquier modo, es raro que nadie nos haya pedido – comenta Duo, sintiéndose un poco ofendido, sabía más o menos a que hora recibía más visitas, pero sabiéndose uno de los acompañantes más solicitados no podía evitarlo

Que horror – se escucha el comentario por parte de Wufei que miraba hacia la puerta, Quatre lo mira a él y Duo mira hacia la entrada, sorprendiéndose del sujeto enmascarado que en más de una ocasión se había presentado en aquel lugar, después voltea Quatre también

Ese ha venido antes ¿no? Se ve que no está nada mal – comenta de forma pervertida, ganándose una mirada suspicaz por parte de sus amigos

No te emociones Quatre, ese es mío – comenta Duo, sus amigos lo miran desconfiados, el trenzado no solía hacer esa clase de comentarios, era obvio que algo traía en manos y el rubio ya imaginaba qué. Shinigami levanta su mano y la agita cuando ve que Catherine se pone de pie con intención de acercarse a la mesa, con eso la chica entiende que Duo ha aceptado al cliente, Milliardo sonríe por el éxito y se acerca a la mesa, Quatre le sonreía al igual que Duo, pero en cambio Wufei lo miraba con desprecio

Buenas noches – saluda el enmascarado, sonriendo seductoramente

Hola – contesta Duo de forma alegre

¡Oh! Pero que veo – después de volverle a sonreír a Duo, la mirada celeste se fija en el otro chico lindo que se mostraba amable con él

Eres una criatura celestial – alaba de forma tonta, haciendo que Quatre ría de forma aún más tonta, sonrojándose a la vez

Ay por favor... bueno, es cierto – responde de manera infantil, pasándose un poco de cabello tras la oreja, a excepción de Wufei los otros se ríen

Me pregunto, si tres son multitud ¿qué serían cuatro? – pregunta el cliente de forma maliciosa, mirando de reojo al tercer acompañante, Wufei gruñe y le voltea la cara, Duo lo mira fijamente mientras sonríe

Sea lo que sea, a mí no me gusta compartir, las orgías no son lo mío – contesta de forma coqueta, bufando su grande sonrisa

¿Entonces vamos a otra mesa? – propone el enmascarado

Claro – contesta Duo, estira su mano para que el cliente la sostenga y lo ayude a ponerse de pie, Milliardo así lo hace y el acompañante se posiciona a su lado

Se los devuelvo luego – dice Milliardo a los otros dos, guiñándoles el ojo, Quatre le sonríe nuevamente y Wufei lo ignora

Imbécil – dice Nataku cuando se han marchado y Quatre ríe por lo bajo

No seas amargado – comenta el rubio, pero Wufei no le responde, solo mira de reojo a Duo y su cliente. Ambos se sientan en una de las mesas frente a la oficina, donde el enmascarado daba la espalda a la recepción. Catherine les había observado todo el tiempo, y no se veía muy contenta, solo esperaba que a Duo no se le ocurriera irse a un Hotel con ese sujeto

Buenas noches – la voz varonil que escucha a su costado la hace reaccionar, volteando enseguida, sintiendo que la sangre se le congela cuando ve que se trata de Heero, quien había estado afuera todo el tiempo, esperando el momento adecuado para entrar

Ho... hola – saluda nerviosa, sintiéndose intimidada bajo la mirada cobalto del cliente

¿Está disponible Shinigami? –

Este... no, él está... – la chica no puede evitar girar su mirada hacia la mesa donde estaban Shinigami y Zechs, Heero voltea también, sintiendo la sangre hervir al ver a Duo riendo con el farsante de su jefe, pero aguantándose la irritación, tan solo aprieta con fuerza uno de sus puños, mirando fijamente al trenzado.

Bueno, supongo que le pasa a gente como tú – dice Duo mientras toca la nariz de su cliente con el índice derecho y le mira a los ojos. El trenzado aún no advertía la presencia de Heero

Bastante – responde en voz baja, acercándose a Duo para buscar sus labios, pero él lo evita de forma traviesa, alejándolo a un brazo de distancia de él, mirándolo coquetamente, después lo toma de la camisa y lo atrae hacia él, jugando su lengua detrás de su oído, haciendo sonreír a su cliente

Travieso – comenta Zechs con sonrisa satisfactoria, Duo también sonríe y se aleja un poco de él, pero al hacerlo mira hacia la recepción, sorprendiéndose al ver que Heero los observaba, enseguida se queda paralizado

¿Qué pasa? – al no sentir movimiento alguno, Zechs intenta voltear, pero antes de que lo haga y después de que la mirada violeta se cruzara con la cobalto, Duo vuelve a moverse y le sonríe, sujetándolo del rostro y acercándose después para darle un beso en los labios, siendo correspondido al instante, con las manos de su cliente aferradas a su cintura, Heero siente como si una estampida de caballos pasara sobre él

Maldito – sin soportarlo un instante más, Heero se da bruscamente media vuelta y sale del local, Catherine lo mira marcharse y agacha la mirada, sintiendo pena por él. Mientras que en la otra mesa, los chismosos de Wufei y Quatre miraban la misma escena, sorprendidos de lo que era capaz de hacer Duo por deshacerse de Heero. La puerta de la oficina se abre y Treize sale por ella, quedándose en shock cuando ve que el sujeto de noches pasadas estaba ahí, con alguien a quien no veía pues solo miraba la espalda del cliente y unas manos en su rostro, pero la sola idea de que fuera Wufei lo hacía rabiar, por eso se acerca de forma decidida, interrumpiendo el beso, pero dándose cuenta también de su error al ver con alegría que se trata de Duo y no de Wufei

¿Qué sucede? – pregunta molesto Duo

No, continúen – contesta Treize, alejándose de ellos, Zechs no podía dejar de sonreír pero Duo fija su mirada en la recepción, viendo con desilusión que Heero ya no está, pero sabía también que no podía estar lejos

Vamos a un Hotel – la propuesta de Duo pone a Zechs de mil colores, no esperaba que tan pronto pudiera estar sucediendo eso, se notaba que le había gustado mucho a Shinigami, pero lo que no sabía es que Duo solo lo estaba usando para deshacerse de su empleado para siempre

Claro, vamos – más que contento, Zechs se pone de pie y Duo le sigue, fingiendo una sonrisa, en cambio él muestra la más sincera de las suyas y lo sujeta de la mano, caminando ambos a recepción, siendo observados con sorpresa por Wufei, Catherine y Quatre, a diferencia de Treize, que estaba feliz de que siguiera siendo Duo y no Wufei

Trabajo extra – dice Duo cuando llega con Catherine para firmar el libro de control que Lady les obligaba a firmar cuando salían con algún cliente, pero antes que la pluma toque el papel, la recepcionista coloca su mano sobre la de Duo, mirándolo fijamente

¿Estás seguro? – pregunta en voz baja, mirando de reojo por breves momentos al enmascarado, Shinigami sonríe

No te preocupes ¿sí? – guiñándole el ojo, mueve sutilmente su mano y la chica lo suelta, entonces firma el libro, mira a la chica y le sonríe de nuevo

Hasta pronto – dice Zechs antes de tomar a Duo del brazo, Catherine sonríe sin ganas y entonces se marchan. Al salir del local, Heero estaba de pie junto a la puerta, mirándolos fríamente, con ganas de acercarse y separarlos, pero conteniéndose solo les mira marcharse, sin que ellos se percataran de su presencia

Maldición – expresa molesto, decepcionado, y tal vez resignado, quizás lo mejor era aceptar una vida junto a su mejor amiga, aunque no la deseara en lo más mínimo y aunque su cariño hacia ella fuera completamente diferente al que ella quisiera que le tuviera. Sin más que hacer en ese lugar, mira su reloj y se percata que ya ha pasado más tiempo del previsto, entonces busca otro taxi para ir a casa de su amiga como lo había prometido en un principio.

¿Éste es tu auto? – pregunta emocionado Duo cuando ve el Porsche negro convertible de su cliente

¿Te gusta? – sonríe amablemente mientras abre la puerta del copiloto

Si, es hermoso – responde asombrado, entrando después al auto, Zechs cierra la puerta y después sube él, andando el auto poco después de encenderlo

¿Sabes? Mi hermana estará en casa, iremos a un Hotel ¿cuál te gusta? – sorprendido de que se le tomara en cuenta de esa forma, Duo voltea hacia su cliente y sonríe

El que sea está bien, nunca me fijo – responde con desinterés, realmente cuando se iba con un cliente a algún Hotel, solo iba para hacer su trabajo y ya

Entonces será el mejor – contesta sonriente y Duo siente una extraña alegría, recordaba los momentos cuando aún salía a citas como un chico normal

Sigo sin creerlo, se fue con él – decía Wufei con el ceño fruncido y los brazos cruzados

Eso planeaba, algo quiere demostrarle a Heero, tal vez su desinterés – dice Quatre casi en la misma posición que su amigo, ambos estaban serios, con la mirada baja

Pero ese idiota tiene la culpa, debería preocuparse más por sí mismo, además es un ingenuo por creerle a esa mujer – expresa con un poco de frustración

Cierto – apoya Quatre y por unos momentos se quedan en silencio, hasta que sienten la presencia de alguien cerca de ellos, entonces levantan la mirada, se trataba de Treize, quien miraba fijamente a Wufei, él le corresponde la mirada y pronto Quatre siente el ambiente tan hostil que intenta ponerse de pie

Siéntate – dice Wufei a Quatre sin dejar de mirar a Treize, su amigo obedece

¿Podemos hablar? – pide de forma tranquila, mostrando una mirada amable pero determinante, Wufei siente que se sonroja y mira hacia otro lado

Está bien – responde dócilmente, Quatre claramente sorprendido lo mira, su amigo no parecía ser el mismo de siempre, Treize sonríe por la respuesta, suspirando levemente

Entonces me voy – dice el rubio, intentando nuevamente ponerse de pie

No, tú quédate – indica Nataku, poniéndose de pie

Vamos – Treize y Wufei se alejan de la mesa, dejando a Quatre muy sorprendido pero también confundido, además que no estaba enterado del incidente del departamento, le parecía confuso ver a Wufei con esa actitud frente a su jefe

Su asombro era mucho mayor que con el auto, el Hotel al que lo había llevado Zechs se tapizaba en lujos, por lo que podía ver de instalaciones, tamaño, decorados e incluso los empleados, ese era uno de los mejores, sus ojos estaban ampliamente abiertos

¿Éste está bien? – pregunta al acompañante mientras saca una tarjeta de crédito, Duo lo mira poco después y muestra una mueca de duda

Es hermoso pero no es Motel – responde un poco confundido, enseguida Zechs comienza a reír y Shinigami lo mira confundido mientras arquea una ceja

No te preocupes por eso – contesta amable

Entonces está bien – comenta también amable aunque no le había gustado que se riera. El rubio entrega la tarjeta a la chica tras la computadora y enseguida ella los registra. La habitación no era menos lujosa que el resto del Hotel, desde la iluminación de las hermosas lámparas que colgaban del techo, hasta las cortinas y alfombras daban un toque magnífico, jamás había estado en un lugar parecido

Éste Hotel está a tu altura – expresa Zechs de forma dulce, mirando atentamente el rostro asombrado de Duo, él voltea al oír el comentario y le sonríe

No, yo... – sin dejarlo terminar, Zechs estira su mano y toma el brazo del acompañante, jalándolo hacia él

No digas nada para contradecirlo, eres hermoso – acariciándole las mejillas con sus labios lo hace sentir un ligero cosquilleo, haciéndolo cerrar sus ojos, sintiendo pronto los cálidos labios del rubio sobre los suyos, bajando lentamente las manos hacia su cintura, posesionándose con suavidad de ella, y la lengua que acariciaba la suya buscaba tener el dominio, Duo abre levemente sus ojos, observando la fría máscara de su cliente, pero algo le decía que no quería tener sexo con él portando aquella, entonces se separa poco a poco, Zechs lo mira confundido

¿Qué sucede? –

Quiero ver tu rostro – pide de forma dulce, mirándolo a los ojos, pero Zechs se queda callado unos momentos

No puedo – responde poco después, Duo frunce el ceño levemente y se aleja un poco

Hasta el momento parecías diferente, pero eres igual a todos – sintiéndose nuevamente como solo un objeto de placer, el trenzado agacha un poco la cabeza, pero para Zechs aquello es como una ofensa, a pesar de que tenía razón

No me compares con nadie – Duo voltea nuevamente, mirando a través de su máscara, una mirada determinante que por breves momentos le recuerda a la de Heero

Me gustas mucho Shinigami... demasiado – el rostro de Duo adquiere una tonalidad roja ante el comentario, y sus ojos muestran sorpresa cuando ve con asombro que su cliente se quita lentamente la máscara, dejándola caer al suelo y mostrando su hermoso rostro, de piel pálida, facciones casi perfectas y la expresión de sus ojos mejor definida que a través de una absurda máscara, su rostro se tiñe completamente de una tonalidad carmesí, frente a él estaba un hombre hermoso por fuera, pero aunque él no lo sabía, podrido por dentro

Atrás del local donde solían tirar la basura diaria, no era precisamente el mejor lugar para conversar, pero era donde Treize se había detenido. La luna que brillaba ese día no lograba darles alcance, pero a cambio de ello tenían buena iluminación. Treize esperó unos momentos antes de comenzar a hablar y Wufei lo miraba de soslayo, no podía engañarse así mismo y decir que no estaba nervioso

¿Y bien? – pregunta por fin, deshaciéndose del silencio que se había formado, mostrando indiferencia y a la vez interés, Treize lo mira y serio se acerca, agachándose ligeramente hacia el chino, quien lo miraba sin entender la actitud

Discúlpame – dice por fin, con tono amable y realmente arrepentido. Wufei lo mira por un largo tiempo, incapaz de contestar

¿Por qué? – cuestiona dudoso tras largos e inquietantes segundos de silencio para Treize, quien se levanta y lo mira, sonriéndole levemente

Por intentar ser restrictivo, la verdad es que no me gusta que te toquen pero... –

No es necesario – dice Nataku, mostrando el ceño fruncido como siempre acostumbraba

No entiendo – comenta confundido

Que te disculpes, la situación no cambiará, no seremos amantes, ni siquiera me interesa ser tu amigo – expresa de forma desdeñosa, sarcástico, con duras muecas de burla que hacen sentir inquieto a Treize, pero también molesto

¿Por qué tanta arrogancia? – pregunta dolido, mirándolo a los ojos, provocándole nuevamente un sonrojo. Wufei se queda callado, con el cuerpo y el rostro rígidos

Tienes miedo ¿verdad? – a través del cristal de sus ojos encuentra la respuesta, causando en Nataku una sensación extraña, nueva y a la vez agradable

Vete al diablo – exclama enojado, intentando dar un par de pasos después de haberle dado la espalda, pero pronto su jefe se apresura a tomarlo del brazo y jalarlo hacia él, logrando que sus pechos se encuentren, el rostro de Wufei se colorea de tonalidad roja y aunque lo intenta de forma suave, no puede evitar ser tomado por Treize, robándole un beso. Un breve cosquilleo le recorre la espalda antes de apartarlo con brusquedad, mirándolo con rudeza y confusión

Basta, no... – sin darse por vencido, su jefe vuelve a callarlo sellando sus labios, recibiendo oposición de nueva cuenta, pero ésta vez se hace de mejores armas, tomando en un fuerte abrazo el delgado cuerpo, pronto Wufei se siente doblegado y deja de desistir, cerrando sus ojos y respondiendo aquel beso. Igual que la noche en el departamento del acompañante, ambos se besan sin que Wufei oponga resistencia

Espera... – al sentir que les falta el aire se separan, Treize mira el rostro sonrojado de su empleado y le acaricia la mejilla, mirándolo afectuosamente, en cambio Wufei desvía su mirada, intentando apartar el cuerpo de su jefe

¿Por qué insistes tanto? Si yo no te quiero – la pregunta de Wufei hiere a Treize, pero aún así sonríe irónico, ni siquiera él mismo sabía porque tenía tanto interés en Wufei, y él le preguntaba aquello

Porque puedes llegar a hacerlo, y yo te quiero ayudar – contesta casi enseguida, Wufei voltea hacia él de forma dura, clavando los ojos negros en los azules

¿Quién es el arrogante ahora? – pregunta molesto, apartándolo de él con un movimiento fuerte, estaba enojado por la respuesta anterior, cada vez que pensaba podía tener una conversación decente con su jefe, éste terminaba diciendo cosas que le desagradaban. Por eso se marcha enojado, dejando a Treize sin palabra que decir, sin ademán qué hacer y mucho menos qué pensar, estaba como piedra, Wufei era y seguiría siendo un misterio para él

Las manos suaves de Zechs recorrían la estrecha espalda de Shinigami, repartiendo besos en hombro y cuello, disfrutando del sabor de su piel al desnudo, sin nada que ocultar, encontrándose en la misma situación, recibía de él delicados gemidos, envueltos en susurros que llegaban a su oído de forma dulce. Se sentía satisfecho, el calor que emanaba del cuerpo del trenzado le hacían sentir correspondido, pues su blanca piel ardía en igualdad de deseo. Con pasos lentos le guiaba hacia la amplia cama, sin perder detalle alguno de sus acciones hasta llegar a ella, Zechs contempla el rostro de Duo antes de acostarlo en la cama, sonriendo al sentirlo tan dispuesto, admira sus ojos y le besa en los labios, su cuerpo comienza a descender con el suyo hasta estar completamente sobre él, donde los besos que le hizo llegar no repararon en intensidad, saboreando sus labios, después la totalidad de su rostro, cuello, pecho y abdomen, hasta tomar su entrepierna con la boca, logrando que su cuerpo se arqueara ligeramente al frente

Duo jadea al instante, sin poder dejar de mirarlo darle aquel placer, sin hacerlo terminar Zechs sube de nuevo y besa los labios del trenzado de forma suave, mientras baja sus manos, toma sus piernas y las separa, preparado también poco a poco se introduce en él tras colocarse un condón, causándole en un principio un poco de dolor, transmutado casi al instante en placer, le mira de nuevo a los ojos y comienza a moverse, provocándole placenteras sensaciones, haciéndolo gemir y apretar su espalda con fuerza

Duo estaba entregado al momento, reprochándose por tomar aquella actitud, Zechs era un cliente, no su amante, pero de pronto había sentido la imperante necesidad de sentirse amado, incluso protegido. Si no fuera porque la mayoría de las veces se mostraba fuerte habría llorado en ese instante, pero aleja todo pensamiento parecido y poder entregarse al momento de placer que compartía con su cliente, porque en esa ocasión, diferente a tantas otras, él también estaba disfrutando de aquel momento que estaba a punto de terminar. Duo gime fuerte cuando se siente llegar al igual que Zechs, besándose apasionadamente tras lograrlo

El trenzado debía de admitir que había quedado más que satisfecho, no habría imaginado que Zechs fuera excelente amante. Luego de retirarse, Zechs observa el candoroso rostro del acompañante y sonríe, después lo besa en los labios, acostándose al otro extremo de la cama, una vez que el trenzado calma su respiración le sonríe de forma coqueta, girándose levemente hacia Zechs, besándolo en los labios

Eres bueno – alaba en forma cínica y un poco hipócrita, aquello era algo que siempre le decía a sus clientes aunque hubiesen sido malos, pero en lo particular realmente le había gustado, incluso había representado algo más que simplemente sexo por trabajo

Tú también – le responde sincero, nuevamente Duo sonríe y vuelve a acostarse, ésta vez con el pecho contra la sábana, acariciando algunos de los cabellos sueltos de Zechs sobre la misma, miraba perdidamente cualquier punto, no quería pensarlo, detestaba hacerlo, pero Heero no salía de su mente, así como él se había entregado a un cliente, seguramente él y su prometida habían vivido miles de momentos iguales, se le revolvía el estómago solo de intentar imaginarlo

Durante el camino a casa de Relena, Heero no había sacado de su mente aquella terrible imagen de ver a Duo marchándose con el pesado de su jefe, y ahora que estaba con su amiga la situación no era distinta, ella hablaba mientras él mantenía sus pensamientos muy lejos de ella, dándole vueltas una y otra vez a lo mismo, hasta hace un poco aún tenía la ilusión del chico que le había robado el corazón dos años atrás, imaginando su reencuentro e incluso una vida a su lado, pero todo aquello se había esfumado un par de noches atrás, cuando por fin después de haberlo hecho suyo, éste le había confesado sus verdaderos pensamientos y sentimientos, le recordaba, pero aunque se había sentido feliz por unos momentos, todo se había derrumbado al saber que aquella noche también había sido por su trabajo, y le dolía, porque ni siquiera podía comprobar lo contrario, a la mañana siguiente no recordaba mucho de aquella noche, y su cartera había amanecido con mucho menos dinero del que tenía antes de conocer a Duo, pequeña prueba de que realmente Duo había cobrado por lo sucedido

Heeeero – canturrea Relena, mirando divertida a su amigo, quien enseguida reacciona, volteando a verla, intentando mostrarse amable

¿Qué pasa? –

¿En qué estás pensando? –

Nada, sigue hablando – dice desganado, no ponía atención a lo que decía su amiga, pero por lo menos se escucharía algo más que el silencio

Ya terminé, mejor cuéntame algo tú – contesta amable, mirando con entusiasmo a su amigo que a diferencia de ella no tenía mucho que contar. Heero se queda callado unos momentos, volviendo a pensar en la horrible imagen

¿Era muy importante lo que tenía que hacer Milliardo? – la pregunta de Heero confunde un poco a la chica, quien enmudece unos instantes, sonriendo después, tratando de parecer lo más normal posible

Este… sí, pero no me dijo exactamente qué era – responde tranquila, mirando fijo a su amigo, tratando de estudiar en su expresión si realmente le había creído

Ya veo – ante su ambigua e indiferente respuesta, Relena no sabe si sentirse inquieta o aliviada, pero sentía que algo no estaba del todo bien

¿Estás bien? – cuestiona Relena, preocupada por su amigo, no se veía nada bien

Sí – contesta cortante, enmudeciendo por algunos momentos, sus pensamientos del día anterior le acosan de nuevo, su mirada se posa sobre la chica que en ese momento se encontraba hojeando una revista, ya que sabía que con la compañía de Heero solo tenía dos caminos, hablar hasta el cansancio o entretenerse en algo más

Relena... – llama en tono suave, captando la atención de su amiga, quien le sonríe de oreja a oreja, cerrando la revista

Intentémoslo – en un principio aquella propuesta deja confundida a Relena, pero cuando él se acerca un poco más, sin lograr estar muy cerca de ella, logra comprender un poco, sonrojándose, sintiendo también pena, quizás Heero no se refería a lo que ella pensaba, pero no podía evitarlo, ese era su sueño desde sus días en la Facultad

¿De qué hablas? – pregunta seria, mirando directo a los ojos cobalto

Salgamos, como novios – responde sin dudas, mirando decidido a la chica, quien enseguida se pone de mil colores, apartándose un poco por instinto, moviéndose hacia atrás en la cama, había soñado con eso durante años, sin embargo se sentía preocupada ahora al oírlo

¿No quieres? –

¡Si quiero! – manifiesta entusiasmada, el corazón le latía con prisa y no podía ocultar su gran sonrisa, aunque algo en el fondo la hacía sentir inquieta, tal vez era la culpa que le atormentaba, porque sabía que todo era gracias a su sucio plan

Bien – responde secamente, por mucho que quisiera hacerlo, era incapaz de fingir, no sentía ni gusto ni pena, simplemente había tomado una decisión

No sabes lo feliz que soy – expresa dichosa, llevándose ambas manos al pecho, intentaba no parecer torpe, pero el simple hecho de estar tan sonrojada como estaba la hacía verse así

Heero pero, yo sé lo que sientes – comenta poco después, apagando su sonrisa, él la mira en silencio unos momentos, se levanta ligeramente de la silla donde se encontraba sentado y se acerca a ella, sujetándola de la barbilla le da un beso en los labios, debido a la emoción Relena abre los ojos ampliamente, con el rostro hasta el tope de ardor, Heero se separa de ella casi al instante y penetra su mirada en la de ella

Ayúdame a olvidar a Duo – pide de forma tranquila pero sintiendo real dolor, no deseaba en lo más mínimo a su amiga, pero el aprecio que le tenía estaba seguro que podía transformarse en algo más

Cuenta conmigo – apoya con otra sonrisa, mirándolo con ternura, sintiéndose feliz y desdichada al mismo tiempo, porque su amigo había sido muy claro la madrugada en que se había accidentado, no sentía nada con ella porque no le gustaban las mujeres y tampoco la quería como ella deseaba, todo porque amaba al maldito de Duo

Gracias – por aquella respuesta Heero sonríe levemente, al menos tenía alguien valioso que lo apreciaba y estaba dispuesto a sacrificar mucho por ese alguien

Junto con el agua, las manos de Zechs recorrían la totalidad de su cuerpo, disfrutando nuevamente de la exquisita piel que lo volvía loco, Duo nuevamente se entregaba a su cliente, quien al parecer estaba muy satisfecho con sus servicios, y él a su vez se sentía bien, ahora estaba seguro que había tomado la decisión correcta, en todo el tiempo que llevaba de acompañante había sido muy selectivo con los clientes a quienes aceptaba en ese tipo de trabajo, no cualquiera podía decir que había estado en la cama con Shinigami. Zechs por su parte no podía creer que realmente estaba con Duo ahí, haciéndolo suyo, poseyendo su cuerpo, ese que había deseado desde que lo había visto por primera vez, solo esperaba que su plan tuviera los resultados esperados, así habría separado a Heero de él obteniendo la victoria.

¿Cansado? – pregunta Duo de forma coqueta, al sentir la respiración agitada de su cliente atrás de su oído cuando ha finalizado, recibiendo como respuesta besos en su cuello y caricias en el pecho

Veo que no – se contesta divertido, girándose hacia Zechs, colocándole los brazos al cuello, besándolo después en los labios

Nunca me cansaré de ti – expresa lascivo, apretando el cuerpo contra el suyo

¿Ah no? Entonces salgamos de aquí – sonriéndole divertido, baja las manos de su cuello y se gira levemente para cerrar las llaves del agua, Zechs le suelta por completo y abre la puerta, estirando su mano hacia un par de batas que colgaban de la pared, envuelve a Duo con una y se envuelve con la otra, al salir del baño el acompañante se dirige a la cama mientras que el cliente se acerca al teléfono para pedir servicio a la habitación, después de hacerlo se acerca también a la cama, mirando con intensidad a Duo

Me fascinas – expresa alucinado, acercándose a él para besarlo, pero Duo le sella los labios con su dedo índice, sonriendo pícaramente

Y aún no has visto nada – contesta provocativo, haciendo sonreír a Zechs

¿En serio? Demuéstramelo – reta con picardía, Duo acepta el reto y acercándose a Zechs le coloca las manos en el pecho, empujándolo con fuerza para acostarlo en la cama, con un movimiento rápido se sube sobre sus caderas, apoyando las manos en su abdomen, se muerde el labio inferior, mostrando ojos llenos de deseo, sube sus manos por el pecho, descubre un poco de éste, mete después ambas manos por debajo de la bata, acariciando a plenitud, los dos se sonríen con complicidad, pero antes de cualquier movimiento por parte de alguno alguien llama a la puerta, tratándose del servicio a cuarto

Demonios – se queja Zechs, cuando la situación se ponía interesante les interrumpían

Ve tú – pide Duo mostrando una sonrisa infantil, bajándose enseguida de él, su cliente no tiene más remedio que obedecer, levantándose sin ánimos, Duo ríe entretenido, por instantes casi podía sentir que era su pareja y no un cliente

Relena se había quedado dormida no mucho después que Heero le pidió que le ayudara a olvidar a Duo, mientras que su amigo se había quedado pensativo, a pesar de haber tomado su decisión lo seguía pensando, se sentía ruin por utilizar a su amiga como medio para olvidar a Shinigami, era lo más bajo que había hecho, pero la decisión estaba tomada, y aunque lo siguiera dudando no cambiaría de parecer, además era más que obvio que sus intenciones eran aquellas, seguramente Relena lo sabía a la perfección, al menos no le estaba mintiendo

¿Podré lograrlo? – se pregunta mientras observa a su amiga, acostada en la cama, durmiendo tranquilamente, observando en su rostro una amplia sonrisa, prueba de que seguramente estaría soñando algo agradable. El reloj de tocador marcaba poco más de la media noche, por lo que decide irse, seguro que Relena despertaba hasta la mañana siguiente, así que para despedirse se acerca y le besa la mejilla, alejándose enseguida, apaga la luz del cuarto antes de salir y después se marcha de la casa, pidiendo un taxi después de unos momentos, dirigiéndose a casa, iría a dormir y al día siguiente sería un nuevo despertar, estaba decidido a hacer una nueva vida lejos de los pensamientos que se dedicaban exclusivamente a Duo, pero antes de eso tenía que despedirse de él, verlo por última vez, lo haría otra noche, porque aquella seguramente era para Milliardo, la persona que por su arrogancia y bufonería detestaba más que a cualquiera

Aunque lo desearan, sus cuerpos ya no daban para más esa noche, ahora se mantenían acostados en la cama, bebiendo la última copa, la botella en el carrito estaba por acabarse al igual que los bocadillos, el desorden y sus cuerpos bañados en sudor eran la más grande prueba de la pasión de aquella noche

No lo puedo creer – comenta Duo mientras observa lo poco de licor que le queda en la copa, Zechs voltea hacia él y le sonríe

¿Qué cosa? –

Todo lo que ha sucedido, es extraño – responde encogiéndose de hombros, bebiendo lo último de su bebida

¿Por qué es extraño? – cuestiona curioso, apoyando el peso de su cuerpo en un codo, mirando fijamente a Duo, quien deja la copa vacía junto al mueble al lado de la cama, mirando después hacia el techo

Porque generalmente el cliente me lleva al Motel, hago mi servicio, me paga, nos deseamos buena suerte y se acabó – responde melancólico y sonriendo con tristeza, el rubio lo mira fijamente, quedando ambos en silencio unos momentos, hasta que la mano de Zechs se posa sobre la mejilla de Duo, haciéndolo voltear hacia él

Quédate a mi lado – los ojos violetas se abren ampliamente, no creyendo que estuviera haciendo esa petición, no podía siquiera hablar, no tenía respuesta alguna, ahora sabía lo que había sentido Quatre, con la diferencia de que él no amaba a su cliente

Pero... –

Solo dime que sí, acéptame, yo te puedo hacer feliz, te sacaré de esto – su firmeza y convicción hacen sentir a Duo una agradable sensación, tal vez no amaba a Zechs, pero estaba convencido de que era alguien muy especial, esa noche se lo había demostrado

No puedo – responde poco después, sujetando la mano de Zechs y retirándola de su mejilla, no sin antes besarla, mirándolo con ternura

Te estoy agradecido pero no acepto –

¿Por qué? – pregunta dolido

Porque amo a alguien más y porque no puedo dejar de ganar el dinero que éste trabajo me hace ganar – contesta sinceramente, mirándolo a los ojos, Zechs comprende la segunda situación, pero la primera le desagrada, porque estaba casi seguro que se trataba del idiota de su empleado

Si es por dinero no te preocupes, tengo el suficiente – la respuesta de su cliente arranca en un Duo una sonrisa divertida

Yo me crié en un orfanato ¿sabes? Y ayudo al mantenimiento – explica francamente

Yo me encargo de ellos – responde enseguida, porque a él el dinero le sobraba, y si con él compraba la libertad de Shinigami, entonces no dudaría en gastarlo

Es que... –

Sin excusas – interrumpe Zechs, sentándose completamente en la cama, mirando al acompañante, acercándose un poco más a él

Me encantas, quiero tenerte a mi lado, prometo adorarte como te mereces, hazte mi dueño, mi vida te pertenece – expresa con júbilo y pomposidad, haciendo sonrojar sobremanera a Duo, haciéndolo sentirse incrédulo en que aquella declaración fuera verdad, incluso de que Zechs fuera verdad, pues en esos momentos le parecía demasiado lindo para serlo. Sin duda se había quedado sin palabras

No tienes porque contestarme ahora ¿de acuerdo? Piénsalo, a mi lado no te faltará nada – culmina su exposición, sintiendo que ha ganado miles de puntos a su favor, la expresión de Duo le decía que lo estaba considerando

Está bien, lo pensaré – contesta dudoso, sonriendo con timidez, Zechs no puede ocultar su sonrisa, acercándose más en un arrebato para tomar a Duo entre sus brazos

Gracias – dice feliz, apretando más sus manos en la espalda de Duo, cuyo corazón se sentía inquieto, porque Heero no saldría de él en mucho tiempo, pero si él estaba por hacer una nueva vida junto a Relena, entonces él debía considerar también hacer lo mismo, ahora sin preocupaciones acerca del orfanato, pues Zechs estaba dispuesto a asumir su compromiso.

Nunca antes Quatre había pasado una noche tan aburrida, Duo se había marchado con un cliente a un Motel, Wufei se había retirado para extrañamente conversar con su jefe, y por si fuera poco, esa noche Trowa no se había dignado a aparecer, estaba tan aburrido que intentaba hacer monitos con las servilletas, pero hasta el momento ninguno le había salido bien

¿Aburrido? – la voz de la recepcionista le hace voltear apenado, ocultando atrás de él la última figurilla que había intentado hacer

No, para nada – responde riendo tontamente, pero la mirada de la chica le hace entender que no la ha hecho tonta, por lo que saca su intento de figurilla y la avienta a la mesa

Esto está del asco – comenta molesto, cruzándose después de brazos

Oye Quatre... – habla Catherine, dudando un poco mientras mira al rubio, él la mira interesado, ya que era raro verla tan seria

Si, dime – contesta sonriendo amable

Tú... si alguien... – no atreviéndose a preguntar, guarda silencio apretando sus labios y moviendo después su cabeza

Olvídalo – le sonríe resignada

Puedes preguntar – anima a la chica, pero ella vuelve a mover su cabeza

No importa... ¿Pero sabes? Voy a extrañar todo esto – dice mirando melancólicamente a su alrededor, se retira después, dejando a Quatre más confundido que antes, pero conociendo que la chica no era muy cuerda no le toma mucha importancia. No mucho después de haberse marchado Catherine, regresa Wufei a la mesa, se veía muy molesto

¿Qué pasó? – pregunta Quatre, mirando fijamente a su amigo, sabía que siempre tenía esa expresión malgeniosa, pero en ésta ocasión se veía realmente enojado

Treize es un idiota – responde gruñendo, y si no fuera porque Quatre conocía a su amigo, habría jurado que estaba avergonzado

¿Te hizo algo? – la pregunta de su amigo le hace recordar el beso y enseguida se sonroja por completo, agachando su cabeza hasta la mesa, Quatre miraba incrédulo la forma en que su amigo se estaba comportando

Hazme un favor –

¿Sí? –

Dame un balazo – la no muy común petición de su amigo deja a Quatre perplejo

Wufei ¿qué tienes? – pregunta preocupado, poniendo su mano sobre el hombro de su amigo e inclinándose un poco, intentando ver su rostro tapado por los brazos

Creo que me gusta Treize – confiesa con voz poco oíble, Quatre alcanza a entender, pero creyendo que se trata de un error se acerca un poco más

No te entendí –

¡Que creo que me gusta Treize! – repite molesto, levantándose y alzando la voz, logrando captar la atención de los acompañantes y clientes alrededor, Wufei mira temeroso que lo observan y se sonroja de pies a cabeza, Quatre estaba completamente sorprendido, no creyendo que por fin su amigo había aceptado semejante situación

Este, yo... – se encontraba trabado, y para su mala fortuna, no solo clientes y acompañantes le habían oído, al girar su vista unos centímetros, se da cuenta que sus jefes acababan de salir de la oficina cuando él había hecho su confesión, tanto Lady como el mismo Treize estaban sorprendidos y un incómodo silencio invade el lugar

No... – dice entre dientes, sintiendo que las piernas le tiemblan como gelatina, poco a poco clientes y acompañantes vuelven a sus asuntos, Wufei voltea hacia Quatre quien se encoge de hombros y le sonríe tímidamente, el chino no dice nada más y completamente avergonzado camina con prisa hacia la salida, sin levantar la mirada, Catherine lo mira marcharse evitando reír, mientras que fuera de la oficina, Treize también estaba sorprendido y paralizado, no es hasta que siente un codazo por parte de su prima que por fin reacciona, volteando a verla, ella gira la mirada hacia la puerta al mismo tiempo que le hace un gesto para darle a entender que vaya tras el acompañante. Treize capta enseguida y se apresura también, saliendo del local, Wufei estaba por cruzar la calle cuando él lo alcanza y jala del brazo, sin que él voltee pero logrando que se detenga

Suéltame – ordena molesto, jalando su brazo con fuerza, pero no logra liberarse del agarre de su jefe

¿Es verdad? ¿Te gusto? – pregunta entusiasmado pero Wufei se queda callado unos momentos

Ya lo oíste ¿no? Creo que eso eleva tu ego – con más fuerza jala su brazo, liberándose del agarre, quedándose parado unos momentos, volviendo a intentar cruzar la calle, pero siente los brazos de su jefe que le impiden caminar

Sabes que te quiero, no es cuestión de egos – contesta tiernamente, besando su mejilla

No me trates como a una chiquilla – molesto se mueve con fuerza, agarrando los brazos de su jefe para separarlo de él

No pienses así, yo solo quería que supieras que te quiero, saber que te gusto me basta para sentirme contento, si no quieres ningún tipo de relación sentimental conmigo lo entiendo y no insistiré ¿de acuerdo? Solo te pido que lo consideres, aunque sea unos momentos, cuando no tengas nada que hacer – pide amablemente y calmado, sin embargo su empleado estaba confundido, no sabía que contestar

Si quieres puedes irte – se aleja dos pasos sin dejar de mirar la espalda de Wufei

Yo... – sin saber que decir se queda en silencio unos momentos antes de marcharse, comenzando después a caminar, Treize lo observa hasta que sale de su vista y suspira

Vaya, no creí que... diablos, estoy feliz – sonriendo incrédulo y triunfante, regresa a la casa de citas, Quatre, Catherine y Lady se acercan enseguida a él, sintiéndose altamente curiosos

¿Qué pasó? – pregunta su prima

Lo pensará – responde feliz, continuando su andar hacia la oficina, los tres curiosos se miran entre sí, no habían entendido del todo la aseveración

Había pasado la última hora pensando en la poco común proposición de Zechs, le parecía increíble que así de simple sus problemas económicos se podían resolver, porque más que obvio era que Heero y él jamás estarían juntos, pero por lo menos ya no tendría que preocuparse por el orfanato, y tener que venderse ya no tendría porque ser una opción, aunque si lo veía desde otro punto, aceptar la propuesta era como estarse vendiendo, pero viéndole el lado amable, ya solo sería con una sola persona

¿Por qué es tan difícil? Si eres como un sueño – dice mirando tiernamente el rostro tranquilo de su cliente al dormir, Duo acariciaba parte de su cabello rubio, admirando a aquel hombre que en esos momentos le resultaba alguien irreal

Ya sé, porque amo a ese idiota de Heero – molesto se cruza de brazos, olvidando todo lo bueno que había sucedido en esa noche. Después mira curioso el reloj, llevándose una sorpresa al ver que pasaba de la 1 am, seguramente Lady estaba echando chispas, así que decide marcharse, con cuidado se levanta de la cama y avanza hacia su ropa, vistiéndose enseguida, después acomoda su cabello y regresa a la cama, volviendo a mirar tiernamente a su cliente

Estás de suerte – sonriendo se acerca más y le besa en los labios, acercándose después a la chamarra de Zechs, encontrando afortunadamente una pluma y papel, escribe una nota y la deja sobre el mueble junto a la cama, se acerca a la puerta y antes de abrirla mira por última vez a su cliente, sintiendo melancolía al recordar la primera vez que había estado con Heero, pues al igual que en esa ocasión, le había contemplado junto a la puerta antes de huir como cobarde, justo como lo hacía en ese momento

Hasta pronto – sale enseguida de la habitación de Hotel para regresar a Monsieur, tenía mucho tiempo para pensar las cosas, además necesitaba de la opinión de sus amigos

Cuando Shinigami regresa a la casa de citas, estaba por terminar su horario, solo faltaba poco más de una hora para las 3 de la madrugada, y para su sorpresa, cuando llega no tiene el recibimiento esperado, pues Quatre estaba con un cliente, riendo tontamente mientras bebían en alguna de las mesas, Wufei no se veía por ningún lugar, y al llegar a recepción, Catherine estaba tranquilamente limando sus uñas, sin tener orden de que el acompañante se reportara a la oficina de Lady

Hola – saluda Duo amablemente, pero la recepcionista lo ignora, no dejando de arreglar sus uñas, al trenzado le resulta extraño e inclina ligeramente la cabeza mientras la mira

¿Qué sucede? – pregunta preocupado, Catherine lo mira de reojo mientras continúa con sus uñas

Nada, mejor no hubieras regresado – contesta de mala gana, frunciendo el ceño

Seguro tu cliente habría pagado el triple si te quedabas – comenta desdeñosamente, Duo se sorprende mucho por la actitud de la chica, sobre todo sabiéndola tan alegre

¿Te hice algo malo? Pareces enojada y precisamente conmigo – al ver la expresión de preocupación del chico, Catherine se ablanda un poco y deja de limar sus uñas, mirándolo a los ojos

No, es solo que ese cliente no me gusta – confiesa sinceramente, mostrando en su rostro una expresión de desagrado al referirse a él

Yo siempre te he visto muy sonriente con él –

Es solo farsa, además no me gusta para ti, siento que sus intenciones no son buenas – por aquellas palabras Shinigami se sentía más confundido que antes, nunca Catherine se había portado así

Pero ¿por qué? –

Es una corazonada, además tú amas a alguien más –

¿Y eso qué? Éste es mi trabajo, siempre lo ha sido y no me habías dicho antes nada semejante – contesta un poco molesto

Antes no, pero ahora yo... es que... olvídalo – indecisa retira su mirada de Duo

Piensa lo que quieras – enojado se cruza de brazos y se retira a la habitual mesa, la recepcionista lo observa y suspira

Ay Duo – resignada deja de mirar al acompañante y vuelve a limarse las uñas

¿Por qué se comportó así? Si fuera mi novia diría que está celosa... ¿celosa? – pensándolo un poco más llega a una absurda conclusión, volteando enseguida a recepción, sonrojándose un poco, rápidamente vuelve a girarse

¿Acaso le gusto? – la pequeña posibilidad lo hace sentir muy apenado, pero seguramente se trataba de otra cosa, tal vez Catherine había tenido un mal día

¡Hola! – la voz de Quatre lo hace salir de sus pensamientos, girando solo sus ojos para verlo, el rubio se sienta enseguida a su lado

¿Cómo te fue? No todas las noches llega algo tan bello como ese cliente – dice Quatre de forma seductora, Duo no puede evitar formar una enorme sonrisa lasciva

Increíble, ya me sentía yo como cliente – contesta de forma traviesa, comenzando ambos a reír

¿En serio? Complaciente entonces – asevera el rubio y Duo asiente sin dejar de sonreír

De hecho, me propuso quedarme con él – por la sorpresa al rubio casi se le salen los ojos, sin poder creer lo que oía, esa noche era de sorpresas

No juegues ¿En serio? ¿Qué le respondiste? –

Me dejó pensarlo, pero no sé, es complicado – comenta con seriedad, callando unos momentos, después le cuenta a Quatre a detalle la proposición de Zechs, el rubio estaba muy sorprendido, las cosas no iban tan mal para su amigo, pero él al igual que Catherine, el tal Zechs le daba mala espina

¿Tú qué opinas? – pregunta Duo bastante inquieto

Yo realmente no creo en las palabras de aquella mujer – responde serio

¿Eso que tiene que ver? Ya hablamos de eso, no solo se trata de si es verdad lo que la chica dijo ¿qué hay del orfanato? – discute el trenzado

Tú me dijiste que dejara de pensar tanto en los caprichos de mis hermanas y que pensara en mí ¿cierto? –

Si ¿Y? –

¿Cómo 'Y'? Duo, has dado mucho por ese lugar, no es necesario dar tanto, busca otro trabajo y arregla las cosas con Heero, es mi respuesta – expone decididamente, pero Duo estaba inseguro respecto a esa solución

Zechs me ofrece mucho más que sustento para el orfanato, lo que hoy me mostró es algo que jamás nadie logró, ni siquiera Heero, me sentí incluso querido, fue... hermoso ¿entiendes? – explica con tristeza

Duo... – susurra mirando a su amigo con dulzura, Quatre estira su mano y acaricia la mejilla del trenzado

Si crees que serás feliz adelante, ve con Zechs – plantea el rubio, bajando después su mano y Duo le sonríe

Gracias – aunque aún no tenía la respuesta que necesitaba, Duo se sentía más tranquilo, ya solo necesitaba la opinión de su otro amigo

Y a todo esto ¿dónde está Wufei? – pregunta Duo mirando a todas partes, pero por ningún lado se veía su amigo

Pues... – después de reír por lo bajo Quatre cuenta a Duo sobre la confesión, y al igual que él le parece muy sorprendente, sobre todo al saber que su amigo no era precisamente el tipo de persona que hacía a un lado su orgullo para admitir algo así, por lo que seguramente, lo que sentía Wufei era mucho más que una simple atracción

A la mañana siguiente que se despierta, Milliardo se encuentra solo sobre la cama, a su lado izquierdo se encontraba la ausencia de Shinigami, con pereza se sienta y mira alrededor, pero no había rastro del acompañante

¿Se habrá ido? Shinigami? – al no encontrar respuesta suspira y se frota después la cara con ambas manos, luego mira su reloj y lee que son casi las diez de la mañana, por fortuna no tenía jefe alguno y podía llegar a la hora que quisiera. Tranquilamente se pone de pie para tomar un baño, encontrando la nota sobre el mueble junto a la cama, la sujeta con dos dedos y al leerla sonríe

Gracias por la bella noche, decidí no cobrarte, y por favor, no insistas en pagar Que idiota – con aire de burla deja caer la nota al suelo, entrando al baño para ducharse

Al despertarse ese día, Trowa se sentía muy emocionado, intranquilo también, ya solo era cuestión de dos días para que hiciera acto de presencia en Monsieur para clausurarlo y sacar a su Quatre de ese sucio negocio, aunque estaba entusiasmado con la idea, algo le decía que no sería tan fácil, después de todo había mentido para llegar a donde estaba, seguro que a Quatre no le iba a resultar del todo agradable, eso lo sabía, pero también estaba seguro que el rubio se iría con él, porque además dudaba que pudiera preferir la cárcel, por eso y porque estaba seguro del amor que el acompañante le tenía es que estaba tan convencido de los resultados, las horas de espera le resultaban eternas

Con aire de tranquilidad total, Milliardo llega a su empresa, encontrando todo en perfectas condiciones, nada le podía arruinar ese día, había tenido a Shinigami por fin, ahora solo quedaba esperar su respuesta, pero estaba casi cien por ciento seguro de la que el acompañante le daría, después de todo era una oferta imposible de rechazar, sobre todo para alguien cuyos últimos años de existencia se limitaban a vender su cuerpo por algunos billetes

Buenos días – saludaba contento, repartiendo sonrisas, las cuales tenían loca a más de una empleada y de la cual los empleados envidiaban. Milliardo llega al piso donde está su oficina y camina hacia ella mientras continúa saludando, a unos metros de llegar a su destino ve salir a Heero de su oficina, se veía serio y rígido como de costumbre. El rubio al recordar su éxito de la noche anterior sonríe con desdén, mirando a Heero mientras ambos caminaban

Milliardo levanta su mano para saludarlo y de paso preguntarle como la había pasado con su hermana la noche pasada, pero antes de abrir su boca Heero acelera el paso y decidido se abalanza sobre él, propinándole un fuerte golpe en la cara que lo hace caer sentado al piso, chocando con un escritorio, la dueña del mismo se pone rápido de pie mirando a su jefe, por su parte los ojos cobalto miraban con resentimiento a Milliardo que yacía en el suelo, con la cabeza agachada y el cabello tapándole el rostro, algunos empleados se acercan, mirando asombrados la escena

Jugaste sucio... pero no te preocupes, quédate a "Ese" si quieres, que yo tengo a Relena – dice fríamente, mirando muy por encima a su jefe, Milliardo ríe un poco y después levanta su cabeza, mostrándose serio aunque realmente estaba furioso, su labio inferior sangraba y él se tapaba con el dorso de la mano sin tocar la herida, ambos se miraban fijamente a los ojos

Estás despedido – informa secamente, Heero no dice nada más y se retira, en su oficina ya estaban sus cosas dentro de una caja, tenía pensado renunciar desde un inicio

¿Se encuentra bien? – pregunta uno de sus empleados, agachándose ligeramente mientras estira su mano, pero Milliardo le golpea la mano

Quítate – enojado se pone de pie y dignamente sacude sus ropas, nunca antes se había sentido tan humillado, pero sabía por su hermana que Heero tenía excelente condición física, por eso no se había atrevido a responder al ataque

¿Estás loco? – pregunta alterado Wufei cuando escucha en las palabras de su amigo que Zechs le había propuesto marcharse con él. Esa mañana poco después de haberse despertado había recibido la visita de Duo

Claro que no, es solo que me parece conveniente – justifica de forma tranquila, sin medir el efecto que su decisión podría recaer en su vida

No me agrada en absoluto, tú amas a ese tal Heero – responde su amigo, mirándolo molesto y cruzado de brazos

Pero él se va a casar, además se nota que no tiene tanto dinero como Zechs – contesta Duo despreocupadamente, su amigo frunce el ceño aún más

¿Dinero? ¿Desde cuando te importa tanto el dinero? – pregunta enojado

No es el dinero en sí, es que el orfanato... –

Al diablo el orfanato – interrumpe despectivamente, Duo se sorprende por ello y también se molesta

Desde que trabajas en Monsieur no has dejado de dar dinero, está bien si no quieres dejar de ser un acompañante, pero tampoco es para que vendas tu libertad, además no sabes ni quien es ese sujeto, ni siquiera su verdadero nombre – Duo escucha atentamente el discurso de su amigo, mirándolo fijamente, entendiendo sus motivos, pero a la vez estaba casi seguro que si aceptaba a Zechs hacía lo correcto

Tu no entiendes, si lo acepto no solo obtengo recursos para el orfanato, quizás también me olvide de Heero, tal vez puedo llegar a amar a Zechs – explica triste, sonriendo falsamente, Wufei solo suspira y separa sus brazos

Mi opinión la obtuviste, tú sabrás que hacer – dice de forma amable, acercándose a su amigo para colocarle una mano sobre el hombro

¿De acuerdo? –

Si, gracias – Duo vuelve a sonreír pero ésta vez sinceramente

¿Tienes hambre? – pregunta después de bajar su mano del hombro de su amigo

Sí, además tu también tienes cosas que contarme – contesta divertido al ver la cara de sorpresa que pone su amigo

No hay nada que contar – responde tratando de disimular

¿Ni siquiera el porque te tenías tan callado tu deseo ardiente por Treize? –

¡No digas idioteces! – regaña sonrojado, volteándole la cara mientras Duo suelta una sonora carcajada

No hay de qué apenarse, además él feo no es – comenta burlonamente, divertido por la expresión de espanto de su amigo

No es eso – dice en voz baja, Duo se acerca un poco más

¿Eh? – pregunta confundido, observando fijamente a su amigo que a la vez se evitaba mirarlo

No se trata de que sea guapo o no, no me parece atractivo, me gustan las mujeres, es solo que él posee algo que me atrae, no sé que es – explica avergonzado, Duo sonríe y mueve su cabeza hacia los lados

Eres gay, admítelo – comenta divertido pero Wufei se enoja, no dignándose a verlo

No seas tonto, si lo fuera no me importaría admitirlo, pero no lo soy y se acabó – responde de mala gana, retirándose a la cocina aún con el rostro rojo, Duo guarda su sonrisa y se preocupa por su amigo, decidiendo no tocar el tema de nuevo, en otra ocasión insistiría, seguramente lo que Wufei necesitaba era un pequeño empujón

Por la tarde, mucho antes de llegada la hora en que sus empleados abandonaban la empresa, Milliardo sale de ella para ir a su casa, la noche anterior no había llegado a dormir y seguramente su hermana estaría preocupada, pero antes de retirarse se había cerciorado que Heero ya no estaba ahí, una de sus empleadas se lo había confirmado, y aunque aún seguía molesto por el golpe, se encontraba feliz de que Heero ya no trabajaría más para él, ya no tendría que soportar ver su cara

Ya llegué – grita el rubio cuando entra a su casa, subiendo enseguida las escaleras, al llegar a la habitación de su hermana Relena se asusta cuando lo ve con el labio inflamado, mirándolo fijamente

¿Qué te pasó? – pregunta inquieta, intentando imaginar el origen de aquella herida

Tu amiguito me golpeó y yo lo despedí – responde molesto e incrédula Relena lo mira con el ceño fruncido

¿Qué le hiciste? –

¿Yo? Él me golpeó – contesta ofendido

Algo le debiste haber hecho y dime que es – reclama con disgusto, cruzándose de brazos, su hermano gruñe y se acerca a la cama, sentándose cerca de los pies de Relena

Te digo la verdad, yo iba a saludarlo y me agredió, además mencionó algo de que tú y él iban a estar juntos y que yo me quedara con Ése, supongo que hablaba de Shinigami – los ojos de la chica se abren con sorpresa, ahora si creía en las palabras de su hermano, ya que él aún no sabía de la propuesta que Heero le había hecho

¿Es cierto lo que dijo de ustedes? – pregunta desconfiado

Sí, anoche me propuso que fuera su novia – responde seria, se sentía feliz solo de oírlo, pero también le inquietaba algo

Supongo que debo felicitarte – dice sin ganas, torciendo un poco la boca. Poco después Relena reacciona mirando con extrañeza a su hermano

Ahora entiendo – el rubio le corresponde la mirada a su hermana

¿Qué cosa? –

Él no estaba atrapado en el tráfico – contesta molesta

Debió haberte visto con Shinigami, porque cuando él llegó anoche se veía raro, por eso te agredió hoy – explica con tristeza, aunque ya sabía desde antes que su propuesta no era precisamente porque la quisiera mucho

Como sea, todo está saliendo bien, incluso anoche fue todo un éxito –

¿Por qué? ¿Qué pasó? –

Por fin tuve a Shinigami, además me salió gratis, aunque claro, lo que gasté del Hotel compensó lo que me ahorré por su trabajito – expone con cinismo, mostrando una gran sonrisa burlona que no termina por agradar a Relena, su hermano sonaba muy frío al decir aquellas palabras

Hablas como si fuera un juguete – comenta con desagrado

No, no lo es, de hecho le pedí que esté a mi lado – dice petulante

¿En serio? ¿Qué te dijo? –

Lo va a pensar –

Vaya, al parecer tú también tendrás a la persona que amas – indica contenta, pues aunque habían jugado con trampa, ella y su hermano estarían con las personas que aman, el hecho la hace sonreír, pero una risa divertida por parte de su hermano la hace borrarla, mirándolo fijamente

¿De qué te ríes? –

¿Tú crees que yo amo a Duo? – pregunta bufonamente, dejando de reír un poco, mirando después el rostro de confusión de Relena

Es atractivo, sensual, divertido y apasionado entre otras cosas ¿pero amarlo? Que tontería, apenas si lo conozco – explica sin dejar de sonreír

Pero le pediste que se quede contigo – replica molesta, sin dejar de estar confundida

Bueno sí, un par de meses hasta que pase de moda ¿crees que voy a atarme a una sola persona? Que flojera – su respuesta hace sentir mal a Relena, nunca había pensado que el plan fraguado con su hermano era algo que estaba bien, pero al menos ella estaba enamorada de Heero, pero su hermano lo había hecho por diversión, por mucho que detestara la importancia de Duo en la vida de su mejor amigo, sabía que el acompañante no se merecía ser parte de la diversión pasajera de su hermano, haciéndolo creer que lo quería a su lado

Eso no está bien Milliardo, ir a esa casa de citas y pagar por él algunas noches está bien, pero pedirle estar a tu lado y después desecharlo no esta bien ¿qué pretendes? – explica indignada por la actitud de su hermano, sin embargo él se veía como si nada

¿Ahora te haces la santa? No hermanita, nunca te dije que quería a Duo porque lo amaba ¿verdad? Y además fuiste tú quien tuvo la idea de separarlos, a estas alturas no me quieras dar clases de moral – expone molesto, poniéndose después de pie y saliendo enojado de la habitación, Relena estaba sorprendida y a la vez asustada

¿Qué hice? – nerviosa se muerde las uñas, no había pensado antes que el sucio plan creado por ella y su hermano pudiera tener aquellos resultados

Aquella noche estaba resultando peor que la anterior, al igual que hace un par de días, Trowa no se había aparecido por ahí, por lo que Quatre seguía asistiendo al lugar de citas en calidad de acompañante, situación que no le gustaba, pero que a la vez era la única forma en la que podía encontrarse con su cliente favorito. Con Wufei el hastío no era menor, ya que en toda la noche no había recibido ninguna visita, las mujeres que solían frecuentarlo parecía como si se hubiesen puesto de acuerdo en no buscarlo por esa noche, así que su mente no podía estar ocupada en otra cosa que no fueran sus confusos sentimientos

Finalmente Duo no la estaba pasando mejor que sus amigos, pues aún no tenía respuesta para la petición de Zechs, aún cuando había repasado una y otra vez la situación en su mente y aún cuando cada vez estaba convencido de que era lo correcto aceptar, había algo que lo hacía detenerse al pensar que el era definitivo, se hacía el tonto para no admitir que ese algo era Heero, por él es que ese era incapaz de salir de su boca cuando tuviera a Zechs frente a él, le resultaba molesto consentir que por aquel ingrato no podía ser feliz, porque le resultaba agobiante el hecho de que se había dejado engañar por Heero, cuando éste le decía que recordaba fervientemente aquella noche de hace dos años y le había dado a entender que lo había vuelto a buscar porque sentía algo por él, pero todo había resultado un infeliz truco para jugar con él, ya que se encontraba comprometido e iba a casarse, sin embargo de algún u otro modo sentía que debía volver a verlo, aunque fuera por última vez

Un suspiro por parte de Duo saca a sus amigos de sus pensamientos, quienes al mismo tiempo giran sus ojos hacia su amigo en común, mirándose después mutuamente

¿Y éste que tiene ahora? – pregunta Wufei volviendo a ver a Quatre

No sé, ya sabes que está algo chiflado – responde con burla haciendo sonreír al chino

Los estoy oyendo – replica con fastidio Duo, mirando alternadamente a sus amigos

Entonces responde, ahora que pasa con tu vida – pregunta el rubio sarcásticamente

No te hagas, sabes que pienso en la propuesta de Zechs – contesta tranquilo, observando en el gesto de Wufei que la sola mención le desagradaba

¿No habías dicho que Sí? ¿Quién te entiende? Si que estas chiflado – comenta Quatre y Wufei lo apoya afirmando con la cabeza

Es que no es fácil – responde intranquilo

Creo que es lo correcto, pero me detiene el pensar que pudo ser con Heero y me hace sentir mal, yo lo sigo queriendo – dice con voz triste, Quatre y Wufei vuelven a intercambiar miradas y el rubio apoya su cabeza sobre el hombro de su amigo

Ánimo, sabes que sea cual sea la decisión que tomes cuentas conmigo – dice Quatre, separándose después del hombro de Duo, ambos se sonríen

Y conmigo – secunda Wufei, también sonriéndole, Duo le corresponde igual

Gracias muchachos – responde sonriendo, su rostro estaba sonrojado. Se sentía afortunado en tener a dos amigos que le apoyaban

Lamento interrumpir – ninguno de los tres se había percatado de la presencia de Catherine cerca de la mesa. Al oír su voz voltean a verla, se veía seria y observaba a Duo, el chico de la trenza también la mira con seriedad al recordar su pequeña discusión

Te buscan – enseguida Duo voltea a la entrada, ahí se encontraba Zechs sin su máscara, lo cual le causa sorpresa, sus amigos también voltean, Wufei gruñe con fastidio, por primera vez no se sentía feliz de que no fuera Heero quien buscaba a su amigo, mientras que Quatre se sonroja por completo, mirando de reojo a Duo

Vaya ¿cómo haces para atraer a los guapos? Que digo guapo, hermoso – comenta el rubio con picardía, ganándose una mirada molesta por parte de Wufei

Enfríate – le dice con fastidio y el sólo ríe divertido, sin quitar la vista de encima de aquel cliente

¿Lo aceptas? – pregunta con enojo la recepcionista, Duo la mira fijamente a los ojos

Por supuesto – responde determinante, retándola al saber que no le agradaba que estuviera con ese cliente. Después se pone de pie y pasa por un lado de la chica para dirigirse a la entrada, se saludan y se retiran a una de las mesas desocupadas

¿Te pasa algo? – pregunta Quatre a la chica, ella voltea y le sonríe

No, todo bien ¿y ustedes que cuentan? Además de lo obvio – volteando a ver a Wufei, quien se sonroja al recordar su tontería de la noche anterior

Yo tengo una nueva – contesta el rubio

¿Ah si? ¿Cuál? –

¿Recuerdas a Trowa? –

Sí, tu cliente – contesta como si no se tratara de alguien que conoce

Me dijo que me ama – cuenta con una gran sonrisa, la recepcionista finge sorpresa

¿En serio? – pregunta con fingido asombro, abriendo ampliamente los ojos

Sí – responde contento

De hecho pensaba seguir siendo acompañante hasta que él se aparezca por aquí para decirle que también lo amo, pero la verdad es que ya me inquieté – explica con agobio

¿Y por qué no renuncias de una vez? Si él llegara a venir le decimos donde localizarte – propone Wufei animadamente, ya que antes no se le había ocurrido esa opción, Quatre se emociona también

Es verdad, no lo había pensado, hoy hablaré con Lady – dice el rubio con una amplia sonrisa, pero enseguida Catherine reacciona

No – dice rápidamente, los amigos voltean a verla confundidos

Digo, espérate un día, solo uno ¿sí? – pide de manera insistente, Quatre la mira desconfiado

¿Por qué? –

Porque... fue muy repentino... hay que despedirte como se debe – contesta un poco nerviosa, su respuesta agrada al rubio quien borra toda sospecha, ignorando que lo único que deseaba la chica era retenerlo hasta la noche siguiente, pues era hasta el día de mañana cuando su hermano clausuraría el lugar

Sí, entonces mañana renuncio, gracias, eres una buena amiga – en lugar de mostrar alegría por ser considerada amiga para el rubio, Catherine se entristece al saber que el único papel que jugaba en la vida de los acompañantes era el de espía

Después de cualquier plática tonta, donde Duo había hecho gala de su buena actuación al reír divertido, Milliardo se toma unos segundos en mirarlo fijamente, sonriéndole, admirándolo con devoción y haciendo que su rostro adquiera una tonalidad roja, Duo estaba acostumbrado a ese tipo de actitudes hacia él, pero nunca antes alguien tan atractivo como su cliente

¿Tengo algo en la cara? –

Si, un bello rostro – responde Milliardo pícaramente, subiendo su mano hacia la mejilla del acompañante para acariciarlo con suavidad

¿Ya pensaste en mi propuesta? – pregunta poniéndose serio

Pues... – sin tener respuesta aún, Duo se acerca un poco más a su cliente hasta colocar los brazos alrededor de su cuello, colocando sutilmente una pierna sobre su cuerpo

¿Ese es un no? – cuestiona molesto, odiaba que le dijeran que No, pero Duo ríe por lo bajo, poniendo un dedo sobre los labios de Milliardo

No saques conclusiones – contesta divertido, cerrando después sus ojos, acercando más su rostro al de su cliente, quien sonríe también, disfrutando del beso que Shinigami le concede, como siempre con su toque especial, apasionado pero sin entregar todo

¿Entonces? – pregunta susurrando cuando se toman un respiro, pero Duo no le contesta, acercando un poco más su cuerpo vuelve a besarlo, bajando su mano izquierda hasta la pierna de su cliente

¿Qué beneficio tengo aceptando? – sin abrir sus ojos, baja un poco hasta su cuello, dándole besos mientras su mano acaricia la pierna, buscando disimuladamente algo más

Tendrás todo cuanto quieras – le responde al oído, colocándole una mano sobre la espalda y con la otra le sujeta la mano, dirigiéndola hacia su entrepierna, Duo se inquieta y desvía su mirada. La noche anterior había sentido que Milliardo era distinto a todos sus clientes anteriores, incluyendo a Heero, pero con la acción anterior ahora estaba seguro que no era así, aunque le estuviera pidiendo irse con él, sabía que solo era por su cuerpo, se sentía decepcionado, pero aún así la propuesta seguía siendo tentadora

Ya veo – con un poco menos de ánimos, deja de besarle el cuello y quita la mano del cuerpo de su cliente, sonriéndole falsamente

Acepto – aunque había sentido el cambio de ánimo en el acompañante, Milliardo se pone muy contento cuando escucha la respuesta que tanto había esperado, por fin había logrado triunfar por encima de su inútil ex empleado

No te arrepentirás – le dice emocionado, atrapando su cuerpo en un efusivo abrazo, pero Duo no le responde, solo muestra tristeza en su rostro, pues a diferencia de Milliardo, a él no le hacía feliz la idea de estar a su lado

Después que Milliardo saliera de casa, Relena había llamado a Heero para que fuera a visitarla, quería saber todo lo relacionado con su despido, y aunque él no sentía ganas de ver a la chica esa noche, accede a hacerle compañía cuando Relena le había informado que su hermano no se encontraba en casa

¿Sabes? Realmente creo que el exageró – comenta Relena cuando escucha la versión de su ahora novio

Yo ya tenía todo arreglado para irme, si no me hubiese despedido yo habría renunciado – explica secamente, sin remordimiento alguno

Ya veo y, ¿qué piensas hacer? – pregunta inquieta

Sabes que vine a ésta ciudad por el proyecto de tu hermano, también por ver de nuevo a Duo, pero ahora que nada de eso importa voy a regresar – contesta con firmeza, Relena se sorprende un poco pero después de pensarlo se da cuenta que es lo mejor

Es cierto, y apenas que buscabas departamento, también querías comprar un auto ¿verdad? Pero tienes razón, ya nada te une a éste lugar – comenta con tristeza, sonriéndole ampliamente

¿Vendrás conmigo? – conocía muy bien a su amigo y sabía que no era alguien que dependiera de la compañía de otras personas, por eso estaba sorprendida de su propuesta, aún cuando la había hecho de la manera más fría. Pero a diferencia de Duo con su hermano, ella no tenía nada que pensar

Claro que sí – contesta casi enseguida, dejando de sentirse triste, Heero por su parte es incapaz de sentirse feliz, agradecía tener una amiga como Relena, pero realmente no le era indispensable

Mi departamento es modesto y tendrás que renunciar a los lujos – informa seriamente, no quería después recibir alguna clase de reclamo

Si, no me importa nada de eso, porque te amo – apenada por decirlo, Relena baja su mirada, sabía que podía decirle mil veces sus sentimientos a Heero y éste siempre mostraría su indiferencia, pero en ésta ocasión, cuando vuelve a mirarle, sus ojos mostraban una emoción, y le resultaba aterrador pensar que tal vez se trataba de lástima

Bien, debo irme – dice pasados unos minutos, Heero se levanta de la silla donde se encontraba y se acerca a su amiga, dándole un beso en la mejilla, intentando separarse enseguida, pero antes de hacerlo completamente, Relena le coloca una mano en su mejilla, mirándolo a los ojos

¿Puedo besarte yo? – pregunta ilusionada pero temerosa por la posible respuesta, ante su mirada casi suplicante Heero no tiene más remedio que aceptar

Sí – contesta indiferente, haciéndola sentir miserable, pero solo pidiéndolo sabía que Heero daría esa clase de pasos. Como lo había imaginado, había sido un beso frío, a pesar de su falta de inocencia y a pesar de no pecar de simplicidad, había sentido que besaba una fría pared de hielo. Cuando se separan ella vuelve a sonreírle, pero él solo la miraba fijo

Cuídate – sin decir más nada se marcha de la habitación de la chica, sintiéndose también miserable por usarla egoístamente

Él nunca va amarme ¿ese es mi castigo por lo que hice? – se pregunta amargamente, comenzando a llorar después.

Cuando Milliardo se marcha de la casa de citas, Quatre no se encontraba con algún cliente, por lo que Duo se acerca a él, Quatre voltea hacia él y lo mira a los ojos, Duo se veía triste, el chico de la trenza llega hasta la mesa y se sienta junto a su amigo

Le dijiste que sí ¿verdad? –Duo se limita a mover la cabeza, sin ánimo para responder

Pues suerte, no puedo decirte más – contesta Quatre amablemente y su amigo le contesta con una sonrisa

Lo sé, gracias – responde lo mejor posible, tratando de no parecer demasiado pesimista, pero era inevitable no sentirse tan desalentado. El resto del tiempo antes que Wufei regrese de atender a una clienta, los dos amigos se quedan en silencio, pero cuando el chino regresa y los ve extrañamente serios se cruza de brazos, mirándolos con el ceño fruncido

¿El drama de siempre? – pregunta sarcásticamente, Quatre voltea a verlo de forma seria

Ya dijo que sí – contesta enseguida, mostrándose igual de desanimado que su amigo

¿Tan pronto? – pregunta molesto, sin apartar su vista del trenzado

Si, no hay de otra. Pero ya no quiero discutir eso, estoy harto – su actitud molesta deja muy en claro que ya no quería escuchar más quejas por parte de sus amigos, por lo que Quatre y Wufei se quedan callados

Hablen de algo – dice casi en una orden, quería distraerse un poco y sus amigos no eran de mucha ayuda

Mejor pidamos unas bebidas ¿de acuerdo? – Quatre levanta su mano y llama a una de las meseras, pidiendo un par de copas para él y sus amigos, después de todo, aquella era la última noche que el rubio y el trenzado estarían en Monsieur como acompañantes

Como nunca antes, Trowa estaba nervioso, preparándose para ir a la casa de citas y encarar a Quatre con la verdad, también para clausurar el lugar y sentirse por fin libre, así comenzaría una nueva vida al lado de la persona que amaba. Poco antes de salir de su casa, llama al celular de su hermana

En unos minutos salgo para allá, cuida que Quatre no salga por favor – pide firmemente, era una oportunidad única y no podía desperdiciarla

No te preocupes, lo retuve hasta hoy antes de que renunciara –

Perfecto, nos vemos en un rato –

Hermano... –

Dime –

¿Y si los dejas ir? – pregunta inquieta, esperando impaciente la respuesta

No puedo – contesta frío, no quería tener grandes problemas con su jefe y además sabía que aunque dejara ir a los inculpados, su jefe los mandaría buscar para meterlos a la cárcel, además ya era tarde para un segundo plan

Entiendo, perdón – dice con tristeza

Quatre y Duo serán libres y es suficiente ¿de acuerdo? –

De acuerdo. Entonces te veo al rato – Ambos cuelgan sus respectivos teléfonos, Catherine voltea hacia la mesa donde están los tres amigos, riendo con sus copas en mano, parecían estar festejando

Lo siento Wufei... Treize, Lady – aunque no quisiera verlos en la cárcel ya no hay marcha atrás. Por su parte, Trowa se sentía tranquilo, aún cuando estaba conciente de su egoísmo, mientras Quatre estuviera libre, no le importaban los demás

No habían pasado muchos minutos, pero si habían tomado varias copas, sobre todo Duo, quien estaba bebiendo más de lo normal, comenzando a mostrarse un poco más alegre, aunque aún no estaba ebrio, quería festejar su último día de libertad antes de marcharse con Zechs a quien sabe donde

Pero no crean que me olvidaré de ustedes ¿eh? Los visitaré algunas veces y nos iremos a beber, como en los viejos tiempos – dice con felicidad Duo, alzado su copa en símbolo de brindis

Lo dices como si esos tiempos fueran realmente viejos – observa Quatre, riendo divertido de su amigo, Duo también ríe

Cierto – no podía dejar de reír y esa era tal vez su forma de llorar, pues estaba a punto de hacer algo que realmente no quería, irse con Zechs y dejar todo atrás como si no tuviera el valor que realmente tenía

Bajen la voz, parecen tontos – regaña Wufei con amargura

Pide una más amigo, bueno, yo te la pido – contesta Quatre levantándose del sillón con su copa en mano, pero antes de captar la atención de la mesera, el rubio se queda paralizado mirando hacia la entrada

Duo – ante el llamado de su amigo, el trenzado voltea a verlo, dándose cuenta que miraba fijamente hacia la entrada, entonces también voltea él, llevándose una sorpresa cuando ve a Heero de pie en recepción

Que se vaya – dice Duo en voz baja

Creo que debes hablar con él – sugiere Wufei, pero Duo continuaba inmóvil

Tiene razón, habla con él – apoya Quatre, mirando la expresión de su amigo

No quiero – contesta nervioso

Aunque sea para despedirte – el trenzado por fin capta el mensaje y no dice más, Catherine voltea hacia la mesa y ve a Quatre que le hace la seña de que Heero se acerque, la recepcionista se lo dice a Heero y el avanza hacia la mesa sin apartar su mirada de la mirada de Duo

Quiero hablar contigo ¿vamos a otra mesa? – dice tranquilamente, pero Duo sonríe con cinismo y mira alternadamente a sus amigos

Lo que quieras decir dilo frente a ellos – temeroso de caer nuevamente en los brazos de Heero, el trenzado prefiere despedirse frente a sus amigos. Los ojos cobalto lo miran duramente, fijos en los ojos amatista que estaban temerosos pero decididos

Solo quiero que sepas, que lo peor que me ha pasado en la vida es haberte conocido – todo a su alrededor pareció derrumbarse sobre él al oír tan crueles palabras, sus amigos también estaban sorprendidos. Heero se queda callado unos momentos

Ni siquiera entiendo como es que dejé que pasara, no vales la pena, no eres nada – sin entender porque decía todo eso, Duo estaba casi helado, mirando los fríos ojos que le observaban con resentimiento

Oye... – enojado Wufei se pone de pie para intervenir, pero Quatre se acerca más y le coloca una mano en el hombro para tranquilizarlo

¿Por qué me dices eso? – cuestiona Duo por fin, con la voz entrecortada, Heero sonríe levemente de forma sarcástica

Como si no entendieras, sabes que eres una basura –

No lo soy – se defiende molesto

No sabes más que seducir y vender tu cuerpo al mejor postor, pensando que tienes aún dignidad, vaya estupidez – afirma de modo hiriente, tratando de que sus palabras le dolieran al acompañante

¡Basta! – grita molesto, captando la atención de clientes y acompañantes

Eres tú quien se atravesó en mi vida con su asquerosa presencia, no pretendas ahora venir a insultarme y hacerte la víctima, mentiroso, infeliz – un silencio escabroso se forma en la sala de citas, las palabras de Duo habían sido incluso escuchadas por sus jefes, que enseguida salen de la oficina

¿Qué pretendes con decirme todo eso? ¿Que me ponga a llorar como tonto? ¿Que te ruegue para que me sigas haciendo tu juguete? – pregunta enojado Duo

¿Mi juguete? Eres tú el que me trata como tal, hurgando entre la basura por un poco de sexo y dinero – sin soportar otro insulto, Duo se levanta del sillón y se acerca a Heero, dándole una fuerte bofetada, dejando tras de ésta otro fúnebre silencio

¡Cállate! Tú no sabes nada. Mírate, de traje todos los días, con ropa de marca, pagando por patéticos minutos de compañía, tirando dinero a lo baboso ¿crees que entiendes por lo menos un poco lo que es vivir como yo? ¿Sabes lo que es vender tu cuerpo para conseguir de comer? ¿Lo sabes? – la mayoría de los acompañantes que escuchan a Duo concuerdan con él, mirando duramente a Heero, quien se queda callado

¿Y tú sabes lo que es haber anhelado algo por años y darte cuenta que todo fue mentira? – inquiere con tristeza

Si, lo sé, lo sé mejor que tú – contesta calmado, apretando con fuerza sus manos

¿Qué dices? – pregunta confundido

Fue hace dos años, en un Bar tranquilo, conocí a quien que creí en apariencia el hombre perfecto, y nos fuimos a un Hotel, donde confirmé que era perfecto, pero me fui, intenté verlo de nuevo pero ya se había marchado, creí que tal vez volvería a verlo aunque no me aferré a ello, aún así pasé dos malditos años pensando en que había sido de su vida, y lo reencontré, pero descubrí lo falso que había sido todo y lo poco que le importó

Mientes – dice secamente, aunque dudando de sus palabras

No me interesa tu opinión ¿por qué no te vas de una vez? Déjame tranquilo, seré feliz al lado de alguien más, tú vete con esa, tu futura esposa – dice molesto, aventando a Heero levemente, pero él estaba un poco confundido, creyendo que tal vez Milliardo le había contado a Duo que él y Relena estarían juntos, pero él no pensaba hacerla su esposa

Lo haré, solo quería decirte lo arrepentido que estoy de haberme cruzado en tu camino –

El arrepentimiento es mutuo, no te preocupes – por largos momentos, se miran fijamente a los ojos, diciéndose adiós con la mirada, Duo intentaba no llorar y Heero se contenía por no tomarlo entre sus brazos, a pesar de todo, aunque estuviera decepcionado completamente de él, lo seguía amando. Sin decir nada más, Heero se da vuelta sobre sus talones y con la espalda hacia Duo avanza hacia la puerta, el chico de la trenza siente que las piernas se le flaquean y rápidamente Wufei se acerca para sostenerlo, su respiración era agitada

¿Estás bien? – pregunta preocupado, pero Duo no le responde, también Quatre se acerca para auxiliarlo. Heero no estaba mejor que Duo, pero él era más fuerte y aunque ese era el adiós, no pensaba dejarse vencer por sus sentimientos. Cuando llega a la puerta, antes de abrirla, ésta se abre entrando por ella Trowa, la mirada cobalto y la esmeralda se cruzan por segunda vez por unos momentos, antes de que cierre nuevamente la puerta impidiéndole el paso

¿Me permites? – pregunta Heero, pero Trowa insiste en quedarse ahí

Nadie sale de aquí – enseguida el chico estoico se muestra ceñudo, seguramente ese tipo era un lunático, pero cuando ve que Trowa saca su placa entonces comprende, quedándose callado aunque mirándolo duramente. No mucho después Quatre se da cuenta de la presencia de Trowa y no puede ocultar una enorme sonrisa

¡Trowa! – emocionado levanta su mano para captar la atención de Trowa, pero éste se veía muy serio

Ve con él – dice Wufei quien aún sostenía a Duo, el trenzado voltea hacia la entrada, confundiéndose al ver que Heero no se había ido y que estaba sentado en la sala de espera junto a la recepción. Quatre sonríe contento y se acerca rápido a Trowa ante la mirada de desaprobación de Lady, pero cuando el rubio está frente a Trowa y lo abraza, siente la frialdad de su actitud y se separa de él, mirando su semblante serio

¿Qué sucede? – pregunta confundido

Están todos detenidos, nadie puede salir de aquí, hay patrullas afuera en ambas puertas, esperamos refuerzos – con expresión de susto y confusión, Quatre da un par de pasos atrás sin dejar de mirar a Trowa

¿Qué está pasando? – A pesar de su mirada de preocupación, Trowa ignora al rubio, mirando el lugar por encima de su hombro. Los demás presentes ante la confusión comienzan a murmurar, mientras Treize y su prima se acercan a la recepción

¿Trae una orden de detención? – inquiere furiosa Lady

Si – responde Trowa, sacando el oficio para mostrárselo a Lady, arrebatándolo ella enseguida para leerlo, pasándoselo después a Treize, mientras Quatre miraba incrédulo a quien consideraba más que un cliente

No es verdad – murmura Quatre perplejo. Poco después clientes y acompañantes se van acercando a donde se encontraban Trowa y los demás, incluidos Wufei y Duo, que también estaban confundidos, solo Catherine permanecía en la recepción, mirando desde ahí, Heero tampoco se había acercado, miraba la escena desde el sillón de la sala de espera

Soy el oficial Tritón Bloom, jefe de la unidad de delitos menores – la expresión en el rostro de Quatre cambia por completo, ahora estaba más confundido, ya no sabía a quien realmente tenía enfrente

No es cierto ¿verdad? – pregunta angustiado el rubio, llevándose una mano al pecho, ésta vez Trowa voltea a verlo

Es cierto, no soy Trowa Barton, tampoco vine aquí como cliente, solo era parte de la investigación – explica secamente, dolido por las expresiones que Quatre le muestra

Y yo fui el medio para hacerla ¿verdad? – con el pecho agitado cada vez más, ahora comprendía lo que había sentido Duo al saber que Heero lo había engañado

Es verdad pero... – contesta el de ojos esmeraldas, que enseguida es interrumpido por su hermana, que se acercaba hacia él

Yo le ayudé, agente Catherine Bloom – dice la chica, sacando su placa y colocándose a un lado de su hermano, dejando a todos sorprendidos, sobre todo a Lady

¡Traidora! – con furia intenta acercarse a la recepcionista pero es detenida por su primo, que miraba duramente a la pelirroja

Ahora entiendo porque nunca me gustaste – comenta Wufei, que estaba muy enojado al igual que los demás acompañantes, mirando fijamente a Trowa

Y yo que siempre te defendí – secunda Duo, no menos molesto que su amigo. Quatre por su parte seguía sin creerlo, sus ojos comenzaban a humedecerse y no sabía si sentía más tristeza que enojo

No te permitiremos cerrar éste lugar – se escucha una voz femenina de entre la muchedumbre, proveniente de una acompañante

Es verdad – se escucha otra voz, ésta era masculina y provenía de un cliente

Hay una orden de arraigo hasta que vengan las patrullas – explica Catherine, controlándose para no mostrar sus verdaderos sentimientos

Dueños y acompañantes serán procesados, a los clientes se les levantará una multa y los demás empleados serán liberados de cualquier cargo – expone Trowa, abriendo el portafolio que cargaba con la mano derecha

¡No puedes hacer eso! – dice enojada Lady, intentando acercarse al oficial, pero su primo se lo vuelve a impedir

La venta de personas es ilegal – contesta Trowa

Nadie nos obliga a estar aquí – defienden algunos acompañantes

Deberías saber... que jamás me fui contigo por obligación – dice Quatre a Trowa, dejándolo casi helado, pero se queda callado

Yo asumiré la completa responsabilidad, deja ir a todos los demás – propone Treize al oficial, pero éste sonríe levemente

Hoy en día los héroes no sirven, todos serán procesados, tenemos pruebas – lo que antes estuvo a punto de hacer, lo realiza en ese momento, sacando una carpeta con los contratos que su hermana había robado a Lady, ella los reconoce enseguida

Era obvio ¿no? Pero confiaba en ti – dice Lady a Catherine, mirándose fijamente ambas

Basta de charlas, camareras y demás personal que no sean acompañantes pueden salir, digan sus nombres a Catherine – antes de acatar la orden, los empleados se miran unos a otros, no sabían que hacer, Trowa entrega a su hermana la carpeta

¡Háganlo! – ordena Lady y entonces es que obedecen, acercándose uno por uno hacia la ex recepcionista, saliendo después del local

¿Y ahora? – pregunta Treize

Clientes y acompañantes sepárense – ordena Trowa, obedeciendo los aludidos enseguida, comienzan a separarse, los clientes se van a donde está Heero, que parecía no interesarse mucho en lo que sucedía, mientras que los acompañantes se colocan atrás de Quatre y los demás

Las patrullas no tardan en llegar – secunda Catherine, abriendo la carpeta que su hermano le había entregado, y saca de ella dos de los contratos, entregándoselos a su hermano, Trowa los mira y voltea hacia Quatre que mantenía su cabeza agachada

Quatre – el rubio levanta su mirada al oír la voz de Trowa, mirándolo a los ojos

Eres libre – los ojos del acompañante se abren ampliamente, observando con asombro como el contrato cae en manos nuevamente de su antiguo cliente, rompiéndolo a pedazos

Ven conmigo – uno a uno los pedazos caen al suelo, cerca de sus pies, y sus ojos fijos en Quatre le suplicaban por una respuesta positiva, pero por las mejillas del chico comienzan a rodar las lágrimas

Fingiste ser un cliente más, me engañaste sobre tu nombre ¿Qué es verdad en ti? ¡Dímelo! – reclama Quatre con furia, dolido, observando la mirada fija que Trowa posa sobre sus ojos

Que te amo – responde sinceramente, sin embargo Quatre no le cree

No te creo – bajando su mirada se acerca lentamente hacia Trowa, y poniéndose de cuclillas frente a él, recoge los pedazos del contrato con ambas manos, colocando ambas sobre su pecho y al levantarse regresa a donde estaba sin levantar la cabeza. A Trowa le duele la respuesta de Quatre, aunque ya esperaba algo así

Tú también eres libre Duo – dice Catherine con amabilidad, pero el chico la mira molesto a los ojos

Yo también estoy con ellos – responde fríamente, acercándose a su amigo rubio, que comenzaba a sollozar sobre los trozos del contrato

Duo... – Catherine intenta convencer a Shinigami pero éste la interrumpe

A cambio, dejen ir a Heero – por primera vez desde que había comenzado la detención, el chico estoico escucha con atención las palabras del acompañante, poniéndose de pie, no podía creer lo que oía

Está bien, pero irás a la cárcel ¿no importa? - pregunta Trowa seriamente, Catherine intenta alegar pero su hermano se lo impide anteponiendo uno de sus brazos

No me importa, déjalo ir - los ojos de Heero estaban ampliamente abiertos, no podía creer que Duo estaba renunciando a su libertad por él

Ya oíste - dice Trowa, aunque no sabía quien era Heero. La mirada de Duo intenta apartarse de la mirada cobalto, pero Heero no podía dejar de verlo

No voy a ningún lado - su respuesta sorprende a Duo, que enseguida voltea hacia él y sus miradas se encuentran, a pesar de lo lastimados que estaban ambos, se pierden un tiempo sus ojos, hasta que Duo vuelve a apartar la mirada

Como sea, permanezcan en sus lugares - ordena Trowa, su hermana vuelve a recepción, estaba triste porque no había servido su plan. Trowa intenta hacerse el fuerte pero realmente le lastimaba el rechazo de Quatre

No lo puedo creer - se lamentaba Duo

Al final, todos resultaron ser unos traidores - responde Wufei de igual manera

Y lo peor es que alguien salió muy lastimado - la mirada del trenzado se gira hacia Quatre, quien seguía triste por saber la verdad, no soltaba los trozos de contrato que cubría con sus brazos y mantenía contra su pecho, su cabeza estaba agachada pero podía verse claramente como las lágrimas corrían por sus mejillas. Wufei estaba de acuerdo con Duo, e impotente mira a su amigo rubio, detestaba verlo así, odiaba ver a sus seres queridos sufrir

Maldito - con furia mira a Trowa, empuñando con fuerza sus manos, no soportaba más tenerlo tan cerca y no poder cobrarse, por eso se acerca rápido a él con la intención de golpearlo, pero a diferencia de Heero, a Trowa no lo agarra de manera sorpresiva, por lo que el agente le coloca una mano sobre el hombro antes de que descargue contra él su puño, y le propina un fuerte puñetazo en el estómago, logrando que se doble por el dolor y caiga de rodillas, rápidamente Treize se acerca a él mientras todos a excepción de Quatre miran sorprendidos

¡Animal! - ofende Treize a Trowa, mirándolo con furia, pero él solo le da la espalda y fríamente camina hacia recepción con su hermana

¿Estás bien Wufei? – pregunta Treize preocupado

Sí - responde sin apartar su vista de Trowa y rechazando la ayuda para levantarse. Duo se acerca a su amigo y a Treize

¿Estas bien Wufei? – pregunta también Duo

Si, no te preocupes - del mismo modo que el oriental, Duo mira con recelo a Trowa, que al igual que Heero, no era más que un mentiroso, su mirada violeta se gira hacia el chico estoico que se mantenía al margen de todo

No es justo - dice Quatre con voz poco baja, pero sus amigos alcanzan a oírlo y voltean hacia él, el rubio también voltea hacia ellos

Se supone que hoy sería una noche especial ¿no? iba a renunciar y él vendría por mí algún día - su mirada y voz eran tristes, por lo que Duo y Wufei se sienten igual que él, pero a pesar de ello no desistirían, si tendrían que ir a la cárcel en solidaridad, entonces lo harían, porque para ellos Monsieur era como un hogar


Continúa en Capítulo 15. Recuerdos

¡Hola! Cuanto tiempo, bueno, no tanto, pero espero que les haya gustado el capítulo, no suelo hacerlos tan largos jeje, pero es que ya lo quiero acabar XD ustedes entenderán, ya es 2008 y éste fic sigue activo, además de todos los demás en cola y aparte los que están en mi mente como panecillos jajaja, tal vez en el 2020 yo todavía escriba éste fic, espero que no jeje, seguro que para ese entonces surgen nuevos talentos (que me pasen un poco que no tengo jajaja O.o). Bueno, como siempre sus opiniones son bienvenidas.