¿Ahora si me crees?

-hueles a lirios- dijo el rubio desde su hombro.

Malfoy había tenido que negociar el pupitre con el chico que se sentaba tras Hermione. ¿Para qué? Obviamente para tener a su castaña mas cerca de esas morbosas y peligrosas manos.

-¿¡por qué será no?! - dijo ella sarcásticamente. Aún seguía quitando lirios de sus cabellos. Porque al despertar esa mañana, se dio cuenta que la "promesa" del rubio era cierta… Abrió los ojos e inconscientemente caminó hacia el baño, pero tropezó con millones de rosas esparcidas en el suelo, callo sobre otros miles de claveles y una lluvia de lirios le lleno la cabeza. Se baño con dedicaron, pero aun había flores en sus cabellos castaños… sin mencionar que cuando llegó al gran comedor, el puesto que ella ocupaba habitualmente estaba cubierto por un manto de rosas azules, con algunas blancas, escribiendo "te amo" entre ellas… eso causo el sonrojo inmediato de la castaña, y evitando mirar a la mesa de los slytherin,

-espero que por mis flores… ¿te costó mucho quemarlas?

-en realidad- dijo ella sonriendo malévolamente- están esparcidas por el lago negro.

-¡¿QUÉ?!- dijo él, entre sorprendido y enojado por la nueva ocurrencia de Granger.

-¿Qué? No pensé que te importara… después de todo, las flores que compras no valen más de lo que ganarás n con tu estúpida apuesta.

Hermione dijo esas palabras mientras escuchaba como su corazón caía a pedazos. Sabía la verdad, conocía lo suficiente a Malfoy para saber que era un rubio con dinero, soberbio y egocéntrico.

-hace mucho tiempo que dejo de ser una apuesta cariño. El mismo día que la comadreja te fue con el cuento, ese mismo día le dije a Blaise que me había enamorado de ti. Que en vez de haberte enamorado habías sido tú quien me quitaba el sueño.

Hermione quedo mas quieta que una estatua. "¿en serio?" tuvo ganas de preguntar, pero no se atrevió, tomó la mayoría de sus cosas y salió del aula, sin importar la mirada casi amenazante del profesor. Aunque, para suerte de Draco, un cuaderno muy preciado para la castaña quedó sobre la mesa absolutamente olvidado. El cual Malfoy tomo por acto reflejo… una sonrisa se extendió por su cara cuando al hojearlo levemente, sin concentrase en el contenido, vio la detallada letra de su castaña… "querido diario…"

Dos palabras que lograron que nuestro amado blondo sonriera toda la clase, incluso aún después de las broma de Pansy por su cara de idiota.

El que no pasó una buena tarde, fue Blaise, estaba en la biblioteca bastante afligido esperando a Luna. Esa misma tarde había visto a Samanta besarse con un chico de su casa. Él solo aparentaba leer cuando cierta leona (y decir que venía hecha una furia era quedarse definitivamente corto), levantó su palma y la impactó en la mejilla del moreno sin la menor gota de piedad, en el momento justo en que entraba Luna, la cual miró la escena preocupada, enojada y un poco… solo un poco celosa.

-¿CÓMO OSASTE HACERLO? CREÍ QUE ERAS UNA BUENA PERSONA BLAISE

-señorita Granger ¡silencio!- dijo una profesora en la biblioteca.

-¿CÓMO QUIERE QUE ME CALLE SI ACABO DE ENCONTRAR A UN VIL INFILTRADO?

-¿de qué hablas?- dijo Blaise levantándose. Luna entró en ese segundo y puso su mano nívea sobre la piel de ébano de Blaise… solo para percatarse del bienestar de su mejilla.

-¿estás bien?- le preguntó Luna, pero Zabini no alcanzó a responder.

-¿SABÍAS QUE ESTE FUE EL IDIOTA CON EL QUE DRACO APOSTÓ?- le espetó Hermione a Luna. La rubia miró a Blaise mientras daba un paso atrás. "¿era capaz de hacer algo así?" paso por su alocada cabeza.

-así que es por eso- dijo el moreno sonriendo, quitándose la preocupación de los hombros.

-¡ni siquiera te molestas en negarlo!- dijo Hermione con los ojos llorosos. Sabía que no le había dado el tiempo suficiente a Malfoy para que conversara con Zabini y planearan "alguna mentira", peto también se sintió decepcionada de Blaise y de su ingenuidad al creer que sus nuevos amigos eran serpientes buenas.

-no me molestaré en negarlo… porque es cierto- eso destruyó el corazón de Hermione- partió siendo una apuesta, pero después Draco dijo que te amaba y que no dejaría que nadie te dañara… jamás. Ni siquiera un "maldito Malfoy" como él dijo. También me dijo que le hacías sentir vivo, que contigo había conocido el amor y que no lo quería arruinar. Que eras su luz entre las tinieblas y su puerto seguro en una marea tormentosa… en serio Hermione, al principio me sorprendí, hasta creí que le habías dado amortentia. El Draco de hace un año, habría sido raídamente asesinado por su padre si tenía la simple idea de ser solo tu amigo. No es que ahora su padre cambiará… pero lograste que sus ideales cambiaran. Draco sigue ahora a sus sentimientos… y no a los estúpidos conceptos análogos impuestos por otro idiota más del montón. Eso fue lo que entendí cuando conocí a Luna, me di cuenta de muchas cosas que antes eran invisibles, o que simplemente me negaba a ver. Él en serio te quiere Hermione.

Una risa tonta de la castaña inundó la biblioteca. Y mientras Luna sonreía y abrazaba a Blaise, Hermione era echada, por segunda vez en su estadía en Hogwarts, de su "santuario".

Antes de cruzar las grandes puertas de la biblioteca, alzó la vista y se encontró con el perfecto cuerpo de Draco recargado en el marco.

-¿ahora si me crees?- le preguntó mientras ocupaba su sonrisa… esa que detenía el corazón de la castaña.- ¿seria posible una segunda oportunidad?