Declaimer: Los personajes de Boys Before Flowers no me pertenecen

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N/A: Treceavo capítulo, por fin. Gracias a las personas que han estado siguiendo esta historia y que han comentado, de verdad: ¡Muchas Gracias! Eso me ayuda a saber si les esta gustando y en que tengo que mejorar. Además de darme ánimos para seguir y no dejar botada la historia. Los comentarios, de verdad que me animan a seguir escribiendo a aunque a veces este cansada y solo quiera dormir. Así que sigan comentando. Espero que disfruten del capítulo! Disculpen cualquier error ortográfico o dedo, ya es bastante tarde y si me estoy durmiendo. Finalmente disculpen la tardanza. Sin más preámbulo:

Capitulo trece

Mentirse a sí mismo.

Melanie presiono la tecla de enviar mensaje y volvió a guardar el celular en su bolsillo. Su hermano no llegaría a dormir aquella noche. Y a juzgar por el ultimo mensaje que recibiera, al parecer Yuki se había encargado de informarle de los últimos acontecimientos. Ella suspiro y bajo del auto estacionado frente a su casa. Ji Hoo, que había aparcado unos metros más adelante, la imito y camino hacia ella para acompañarla hasta la puerta.

Después de su conversación de esa noche con él, Melanie se sentía mejor. Era extraño porque realmente nada había cambiado; y al mismo tiempo todo lo había hecho. Ambos se detuvieron en el umbral de la puerta y Melanie comenzó a buscar las llaves en el bolsillo de su abrigo. Después de abrir la puerta ella se detuvo y miro a Ji Hoo a los ojos. Ninguno de los dos había dicho una sola palabra desde que abandonaran el parque y Melanie no estaba segura de lo siguiente que iba a hacer. Sin embargo, decidió que no tenía nada más que perder. Ya había cedido demasiado esa noche y sentía que cada vez más, la barrera que ella misma había construido para mantenerse a salvo, iba desapareciendo. Una cosa era que ella visitara su casa, pero que él conociera la suya, implicaba algo más intimo y volvía esa relación más real. Aquello, implicaría la desaparición de un limite más. Pero ella llego a la conclusión de que ya no quería dar marcha atrás, si ya había arriesgado todo lo demás, que era ceder un poco más de territorio.

— ¿Quieres pasar? — esa pregunta le había costado más de lo que nunca imagino. Ji Hoo la miro a los ojos, como si estuviera tratando de descifrar lo que realmente había detrás de esa propuesta, después él simplemente asintió. Ambos entraron, dejaron sus abrigos en el recibidor y caminaron hacía la sala. — Prepare un poco de té, puedes tomar asiento y ponerte cómodo. — dijo ella mientras caminaba hacia la cocina bajo la atenta mirada de Ji Hoo. Él continuo observando el lugar por donde ella había desaparecido un rato más. Después comenzó a recorrer la sala. El sitio, a pesar de lucir acogedor, era bastante impersonal; no había ninguna sola fotografía por todo el lugar. Pero no tuvo tiempo para evaluar nada más, porque Melanie estaba de regreso con una bandeja con dos tazas de té y galletas. Los dos tomaron asiento y ella le ofreció una de las tazas. Durante los siguientes minutos el silencio reino y ambos se dedicaron a beber su té.

—Es bastante tarde ya, será mejor que me marche. No quiero ocasionarte problemas con tu hermano. — dijo él, mientras dejaba la taza nuevamente en la bandeja y comenzaba a ponerse de pie.

—Él no vendrá a dormir esta noche. — dijo Melanie mientras miraba fijamente su taza. Después desvió su mirada hacía él y sonrió. Ji Hoo volvió a ocupar su lugar en el sillón y luego de un rato comenzó a reír levemente. Ella lo observo con duda y extrañada por aquello que le había causado tanta gracia.

— Deje a mis amigos solos en el salón de mi casa. — dijo entonces y ella lo entendió, y comenzó a reír también. La situación no tenía ninguna gracia, mucho menos algún sentido. Pero nada en su relación la tenía, y eso era lo más gracioso de todo. Ambos rieron hasta que se cansaron, luego Melanie hablo.

— Tal vez sea mejor que vayas a casa entonces — dijo mientras se ponía de pie, pero esta vez fue él quien la detuvo tomando su mano y atrayendo su atención. Ella permaneció de pie mientras ambos se miraban a los ojos, en un gesto tan común en ellos.

— Ellos ya no están esperando — dijo y tiro de su mano para que ella tomara asiento junto a él, en el sillón. — ¿Tu quieres que me vaya? — pregunto él. Y lentamente se fue acercando a ella, ambos sabían lo que seguía, era inevitable. Ambos lo necesitaban, tal vez uno en más medida que él otro, pero eso era lo de menos en ese momento. El beso fue lento y delicado; sin prisas. Era como si ambos trataran de reconocerse a través de esa caricia. Como si sus labios fueran a revelar los secretos que ellos se habían empeñado tanto en ocultar. Finalmente fue la falta de aire lo que los obligo a separarse.

— Veamos una película — dijo Melanie y Ji Hoo sonrió de lado. Lo más sensato sería regresar a su casa, lo sabía. Pero no podía dejarla sola, no después de haberla visto llorar. Sabía que ella era fuerte, siempre lo había sabido, lo superaría tarde o temprano. Pero él no podía abandonarla en ese momento, no después de que ella lo hubiera buscado a él precisamente cuando más desesperada estaba. La vulnerabilidad que le había mostrado aquella noche, le decía que ella confiaba en él. No lo suficiente como para revelarle todos los secretos que guardaba su corazón, pero si lo suficiente para mostrarle él lado que ocultaba del resto del mundo para protegerse a sí misma. Aquella imagen de fragilidad se había quedado grabada en su mente y le hacia querer protegerla. No podía irse, no sabiendo que estaría sola con aquellos sentimientos que la habían desgarrado mientras lloraba sobre su pecho en el parque. Ella no tendría nadie que los alejara para que por lo menos sonriera un poco. No quería que llorara cuando él saliera por esa puerta, y se viera sola de nuevo.

— ¿Qué película veremos entonces? — pregunto él mientras se ponía de pie. Melanie lo imito y le tomo de la mano para llevarlo escaleras arriba hasta su habitación. Media hora después, ambos se encontraban acostados en su cama con un tazón de palomitas de maíz en medio, mientras sonreían por las ocurrencias de la protagonista de la película de esa noche. Fue entonces que la película llego al punto en que la protagonista decidió que su alma gemela era su mejor amigo; pero que el amor de su vida era otra persona. Aquella con la que quería pasar el resto de su vida. Así que su mejor amigo la había dejado libre para que fuera feliz con el hombre que ella amaba. Y Melanie lo supo, esa era la historia de Ji Hoo, su mirada mientras veía la película se lo decía.

— ¿Dónde la conociste? — pregunto de la nada. Él volteo a mirarla mientras ella seguía con la vista fija en la pantalla. Parecía estar prestando atención a la película, pero él sabía que no era realmente así. Mentiría si dijera que la pregunta no lo sorprendió. Y no necesitaba preguntar, para saber que se refería a Jan Di, la chica que él le había dicho amar. ¿Había sido tan evidente mientras miraba la película? Y por alguna razón que no logro entender, la pregunta de ella lo incomodo.

— En el colegio — contesto para salir del paso, ella asintió. La tensión era visible en el ambiente. Ninguno ya, prestaba atención a la película.

— ¿Cómo es? — pregunto ella después y Ji Hoo cerro los ojos. No quería hablar de eso, no después de haber tenido relaciones sexuales con ella. No era correcto.

— ¿Por qué quieres saberlo? — y por un momento Melanie le dedico una mirada que él no pudo comprender. Después negó con la cabeza y pauso la película.

— Si la amas de verdad, no deberíamos seguir haciendo esto. No hasta que lo hayas superado. Si tu la amaras, pero quisieras olvidarla entonces yo podría ayudarte a olvidar, a no pensar. Pero no de esta forma, tu no quieres olvidarla, una parte de ti aun no esta lista para dejarla ir y yo no puedo ser su reemplazo. Lo mejor es parar antes de que esto se nos salga de las manos. — Melanie comenzaba a estar asustada, estaba arriesgando demasiado, y no importaría si él fuera igual que ella. Pero aquella mirada que vio en él, cuando observaba la escena en la que el chico dejo ir a la protagonista, le decía que el todavía no estaba listo para olvidar. Él aun se aferraba a ella, aunque dijera lo contrario. Tal vez él no mintiera, y si quería que Melanie lo ayudara a olvidar, pero inconscientemente aun tenía esperanza con aquella chica. Y mientras fuera así, su relación terminaría peor de lo que sería, si únicamente tenían relaciones sexuales sin sentimientos y solo para olvidar. Ella ya estaba comenzando a cruzar lo limites y si cruzaba el ultimo; si comenzaba a involucrar sentimientos como amor, sabía que aquello solo terminaría lastimándola a ella misma y a él. Porque él nunca dejaría ir a su mejor amiga y lo único que buscaría en ella sería a alguien que solo calmara su dolor. Y ella no podía dejar ir su pasado tampoco y aquello solo los destruiría a ambos. Ellos no sabrían cuando parar hasta que fuera demasiado tarde. En que estaba pensando cuando se metió en todo aquello. Ahora con la cabeza fría, se dio cuenta que nunca debió bajar la guardia, nunca debió haber roto los limites, nunca debió invitarlo a su cuarto. Nunca debió proponer esa relación desde el principio, aquello había sido un error. Y lo mejor era terminar con ello de una vez. No podía volver a depender de alguien, no podía volver a mar, y definitivamente ella no merecía ser feliz.

— ¿Tú amabas a alguien? ¿Es por eso que lo sabes? — ella volteo a verlo sorprendida. Aquello la había tomado por sorpresa. Había estado tan concentrada en su descubrimiento, que no había pensado en lo que él pudiera ver en ella.

— Eso fue hace mucho tiempo. No tiene caso hablar de ello — dijo ella y decidió que era hora de terminar con eso. Así que comenzó levantarse de la cama le diría que era todo y aquello terminaría para siempre, pero nuevamente Ji Hoo tomo su mano para detenerla.

— No se que siento por ella ahora. Ni tampoco quiero que esto termine. Dices que no quiero dejarla ir, pero tu también te aferras a lo que sea que ocultas. Así que no puedes acusarme por eso y usarlo de pretexto para huir y esconderte en tu fortaleza nuevamente. — Melanie lo miro con enfado, tratando de librarse del agarre sin conseguirlo.

— Esa no es tu decisión. Yo inicie esto y yo decido cuando terminarlo. Así que yo digo que esto se acabo. Es mejor así, antes de esto se convierta en un desastre y terminemos arrastrando a las personas a nuestro alrededor. Esto es una locura. Tarde o temprano se nos saldría de las manos y es mejor terminarlo cuando no hay daños colaterales. Esto es lo mejor, separarnos antes de que tengamos recuerdos que ambos queramos olvidar. — Ji Hoo sabía que ella tenía razón. Era consciente que lo mejor era terminar esa locura en ese momento, era lo mas sensato, antes de que ambos se volvieran dependientes. Pero también sabía que lo único estaban haciendo era tomar la salida más fácil, la salida emergencia. Y eso era porque ambos, estaban asustados de lo que pudieran llegar a sentir. El soltó su mano y se puso de pie.

— ¿De verdad eso es lo que quieres? — le pregunto, una parte de él deseaba que ella dijera que no. Pero ella simplemente desvió la mirada hacia la ventana de la habitación y asintió. Entonces el comenzó a caminar hacia la salida de la habitación.

— Quédate esta noche. — Ji Hoo se detuvo a unos metros de la cama, de espaldas a ella — Esta será la ultima vez. — Ella lo abrazo por la espalda. Si, esa seria la ultima vez que se permitiría ser débil. Después se olvidaría para siempre de Ji Hoo. No podría ser tan difícil, si había podido sobrevivir a todo lo que le había pasado a lo largo de su vida aquello no la mataría. Además ella no sentía nada por él y precisamente por ello tenía que alejarlo antes de que eso pasara. Ji Hoo volteo a mirarla, sería la ultima vez. Probablemente nunca más volvería verla, esta vez sentía que aquello era verdad. Pero al menos por ultima vez no pensaría en nada más. Se dejaría llevar y olvidaría de la misma forma en que ellos solían hacerlo. Al día siguiente todo volvería ser como antes de conocerla, aquello no sería difícil, él no había llegado sentir nada por ella así que no le dolería. Todo volvería a la normalidad, eso pensaban ambos. No sentían nada, aquello sería solo una despedida, una forma de cerrar un ciclo. Durmieron abrazados aquella noche. Después, todo volvería a ser como antes. Después, ambos seguirían con su vidas, ¿o no?

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Geum Jan Di se encontraba sentada frente a su escritorio sin poder conciliar el sueño. La razón de ello era simple; preocupación por su mejor amigo. Ya que al parecer, este había desaparecido de su propia casa en medio de una reunión del F4 y sin ni siquiera dar explicaciones. Lo peor de la situación es que ni siquiera podía llamarlo al celular, porque al parecer lo había olvidado en su casa.

Si lo pensaba detenidamente, lo cierto era que Yoon Ji Hoo había estado actuando extraño los últimos días. Y no solamente los últimos días, su actitud venía siendo extraña desde meses atrás, cuando Joon Pyo y ella habían anunciado su compromiso. Mentiría si dijera que cuando Joon Pyo quiso anunciar su próxima boda, lo primero que pensó fue en como su mejor amigo tomaría la noticia. Pero cuando él se presento en la celebración que hicieran en el club, y no pareciera al borde de un colapso, ella asumió que estaría bien. Lo que se vio reforzado cuando acepto ser padrino de Joon Pyo.

Sin embargo ella sabia que él ocultaba algo, el F4 parecía estar enterado de que era, o al menos de la mayor parte. Pero ninguno había querido soltar prenda hasta el momento. El "salirse por la tangente", había adquirido dimensiones artísticas con ellos. Incluso Ga Eul y Jae Kyung lo habían notado y habían intentado conseguir información al respecto, pero sin éxito alguno. Así que ella ya no sabía ni que pensar.

Era verdad que él lucia más animado y tranquilo, al menos los últimos días, pero también era cierto que justo después del compromiso parecía haber estado bastante preocupado y distraído. Al principio ella lo había atribuido al trabajo, y cuando ella finalmente se decidió a preguntar, él cambio de actitud nuevamente, como si algo le hubiera dado nuevos ánimos. Y aquello estaba bien, a no ser por el hecho de pasar mucho tiempo ausente y buscando escusas para desaparecerse. Incluso había llegado a pensar que él tenía una novia escondida. Pero descarto la idea cuando pensó que si eso fuera así, ya se lo habría dicho, pues tenían la suficiente confianza para hablar de ello. Tal vez su próxima boda le estaba afectando más de lo que él quería aparentar, lo cual explicaba su estado anterior, pero no el segundo y más reciente.

Ella suspiro. Y miro por la ventana de su habitación, las calles que durante el día lucían tan animadas, parecían muertas en esos momentos. Era bastante tarde ya, y sin importar cuanto pensara en ello no conseguiría resolver nada, tendría que hablar con Ji Hoo personalmente. Miro por ultima vez su celular, deseando que él se lo hubiera llevado el suyo para poder llamarlo. T después apago su lámpara y se acostó para intentar dormir. Mañana tenía bastantes cosas que hacer en el hospital en donde realizaba su internado, eso sin contar los preparativos que tenía que supervisar. Nunca pensó que casarse fuera tan complicado, o tal vez lo era únicamente por quien era la suegra. Ella volvió a suspirar, necesitaría comenzar a tomarse las cosas con mucha filosofía para no acabar matándose con esa mujer. Lo único que le quedaba era tratar de tener resignación y ¿por qué no? La paciencia de una monja para no acabar loca antes de la boda. Ese fue su ultimo pensamiento antes de quedarse dormida.

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Cuando Melanie despertó aquella mañana, Ji Hoo ya se había marchado. Lo supo desde el momento en que despertó sola en su cama. Era lo mejor pensó, aunque en el fondo ella habría deseado que él luchara un poco más, en lugar de aceptar así como así el final de aquello. Suspiro; y miro el reloj a un lado de su cama. Aún era temprano para ir al hospital, no quería ver a Yuki y que la interrogara sobre lo que había pasado la noche anterior. Así que decidió quedarse en su cama un rato más. Tal vez si se quedaba en cama, todas aquellas cosas que rondaban su cabeza tratando de volverla loca, decidieran dejarla en paz. Sin embargo únicamente consiguió pensar que tal vez terminar su relación, si es que a aquello se le podía llamar así, con Ji Hoo había sido un error.

Aunque también sabía que si aquello continuaba llegaría al punto en que ella terminaría por cruzar todos sus limites. Y entonces él sabría la verdad, lo que ella había hecho en el pasado y que trataba de ocultar. Algo que ella no podía permitir.

Había propuesto esa relación con la esperanza de que aquello calmara su dolor y ahuyentara sus fantasma internos. Además de querer ayudarlo a él también, que parecía pasar por lo mismo que ella. Se había creído capaz de meterse a su cama y salir con él, sin comprometerse en ningún sentido. Pero lo único que había conseguido, en poco tiempo, era ir cruzando uno a uno los limites y barreras que ella misma había construido para evitar volver a pasar por lo mismo que cuatro años atrás.

En poco tiempo, ella se había sentido más cerca de él, de lo que se había sentido con nadie más en cuatro años. Comenzaba a confiar en él, lo cual era muy peligroso y el primer error que debía evitar. Sabía que se mentía a sí misma diciendo que no extrañaría a Ji Hoo y que todo volvería a ser como antes. Había algo que había cambiado para siempre, ella lo sabía; pero no quería descubrir que. Porque si lo hacia, si le hacia caso a esa voz que en su interior que trataba de decirle algo, ya no habría vuelta atrás. Así que seguiría haciendo de cuanta que no la escuchaba, y que en realidad no existía. Y tal vez de esa manera, el ligero dolor que sentía en el pecho desaparecería o al menos eso quería creer.

— ¡Melanie ya llegue! — escucho la voz de Terry desde las escaleras. Tendría que levantarse ya, sino quería que su hermano la viera así y sospechara algo. Así que lo hizo y camino hasta la puerta para salir de la habitación. Encontró a Terry mitad del pasillo y sin pensarlo lo abrazo. Estaba de más decir lo mucho que lo había sorprendido, pero él no dijo nada. Se limito a sostenerla entre sus brazos mientras ella temblaba ligeramente. Sabía que algo andaba mal pero también sabía que ella no le diría nada, al menos hasta que no le quedara más opción.

— ¿Me creerías si te dijera que te extrañe mucho? — dijo finalmente ella mientras se separaba, tratando de justificar su reciente impulso. Él simplemente resoplo y negó con la cabeza, después simplemente se encogió de hombros. Paso su brazo sobre sus hombros y se encaminaron a la cocina para desayunar. La mañana transcurrió si contratiempos y antes de que ella se diera cuenta ya se encontraba en el hospital, preparándose para sus rondas. Uno de los pacientes de Yuki había tenido complicaciones post-operatorias, por lo que había tenido que quedarse a cubrir el turno completo. Sin embargo no habían tenido oportunidad de hablar hasta el almuerzo.

— ¿En verdad no me lo dirás? — Melanie levanto la vista de su bandeja de almuerzo y la miro a los ojos.

— Ya no importa, te lo dije ayer, los pacientes mueren. — Yuki suspiro.

— No es solo eso. Algo en ti ha cambiado, lo puedo ver. — entonces ella desvió su mirada de la bandeja y miro por la ventana del edificio.

— Eso tampoco importa ya. Se acabo, sin importar como, al final lo único que importa es que de verdad termino. — dijo con la mirada perdida. Entonces Yuki supo que algo realmente había pasado, pero que ella no se lo diría.

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Yoon Ji Hoo despidió a su ultimo paciente de la mañana y se sentó nuevamente frente a su escritorio. Había pasado las ultimas horas tratando de evadir todos lo pensamientos relacionados con Melanie y el termino de su relación. Aunque por las características y el poco tiempo que duro, el dudaba que siquiera se pudiera considerar una relación. Se mentía a sí mismo, lo sabía, para él aquello siempre fue una relación. O al menos él pensaba en ella de esa forma. Pero cuando Melanie dijo que debían terminar, una parte de él respiro aliviada por ello. Y aún así no pudo evitar sentir el mismo vacío que sintió cuando todas sus relaciones anteriores habían terminado. En ese poco tiempo ella había llegado a ocupar un lugar en su vida. Y el hecho de que ya no volvería a verla, le hacía desear que aquello no fuera así.

Él suspiro, no se suponía que fuera así, no estaba enamorado. Esto no debería costarle trabajo, pero sin embargo lo hacía. Estaba confundido eso era un hecho, había amado a Jan Di tanto tiempo que incluso se había convertido en un habito. Pero ahora, ver a Melanie también se le había convertido en un habito. Y no estaba seguro de poder olvidarse de el tan fácilmente. Era lo mejor, lo sabía. Si continuaban, tarde o temprano alguno cruzaría el limite y se enamoraría. Entonces los problemas comenzarían y antes de darse cuenta terminarían lastimándose mutuamente. Era cuestión de lógica y tiempo. Ninguno quería una relación, mucho menos arriesgarse a considerarlo siquiera, no estaban listos para ello. Y si continuaban con aquello al final solo los lastimaría a ambos. No tenía caso pensar en ello más, ella lo había dicho todo volvería a ser como antes, el podía hacerlo. Nada realmente había cambiado, solo seguiría adelante y no pensaría más en ello. No había daños a largo plazo, pero entonces ¿por qué le dolía?

Su celular comenzó a sonar en ese momento, al mirar por el identificador, vio el nombre de Joon Pyo. Suspiro, si eso también lo había estado evitando.

— ¿Ahora nos evades? ¿dónde estuviste anoche? Tú simplemente desapareciste. — Ji Hoo suspiro, si se esperaba eso.

— Tuve algo importante que resolver. — Joon Pyo resoplo.

— ¿Más importante que lo que estábamos hablando? — él simplemente suspiro.

— En ese momento si. Pero ahora… — el guardo silencio por un momento mientras miraba una foto que el había tomado antes de salir de la casa de Melanie esa mañana, se dijo a si mismo que únicamente lo hacía por que parecía estar en paz mientras dormía. Sin embargo no había justificación para haberla puesto como fondo de pantalla en su computadora, más cuando todo se había terminado. Si eso tenía que pensar. Todo había terminado — Ahora eso ya no importa más. — él de verdad quería creer eso.

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Chun Ga Eul despertó aquella mañana con la resolución de decirle a So Yi Yung que aún sentía algo por él. Ella había planeado hacerlo durante el almuerzo que ellos habían acordado tener juntos. Pero ahora mientras se encontraban frente a frente, no sabía siquiera como comenzar. Su resolución había ido perdiendo fuerza durante el día dejando únicamente la incertidumbre, y la idea de que posiblemente lo único que lograría con eso, era arruinar la amistad que tanto tiempo les había tomado construir.

— …¿No lo crees? — pregunto finalmente Yi Yung, y entonces ella se dio cuenta que no había prestado atención a ninguna de la palabras que el había dicho en un buen rato. Yi Yung enarco una ceja esperando una respuesta y notando el evidente desconcierto en su rostro. Después simplemente sonrió. — Ga Eul, ¿estas enamorada o es en un novio en el que estas pensando? — dijo para después tomar un poco de agua. Ella simplemente sonrió nerviosa y decidió que ese era el momento de decirlo.

— ¿Y si así fuera? ¿Y si le dijera que hay alguien de quien estoy enamorada desde hace algún tiempo? — la sonrisa en el rostro de Yi Yung desapareció y su rostro se torno serio. — ¿Y si le dijera que esa persona es usted? ¿ Y si le dijera que sigo enamorada de usted? ¿Qué haría Yi Yung Sumbae? — el silencio se cayo pesadamente sobre ellos, sus rostros serios delataban la seriedad del asunto. Sin embargo mientras más tiempo transcurría e Yi Yung no decía una sola palabra, más se convencía ella que aquello había sido un error. Así que como si nada ello hizo un esfuerzo por reír levemente — Debería ver su cara en este momento ¿Se tomo en serio lo de hace un momento? Lo siento, fue una broma. — Yi Yung continuaba observándola con un rostro serio, desde el principio había notado su falta de interés en la conversación. Para salvar un poco el ambiente había intentado bromear con aquello del novio. Pero cuando ella menciono la posibilidad de que aquello fuera verdad, que estuviera enamorada de otro o que fuera novia de alguien, fue como si la tierra se hubiera detenido, simplemente dejando de girar. Después cuando ella había dicho que esa persona podría ser él, una parte se alegro por que no hubiera alguien más, pero la otra quiso salir huyendo de ahí. Ahora mientras ella reía y decía que había sido una broma, una parte de él sentía alivio pero la otra, esa otra no sabía ni lo que sentía. Así que simplemente se limito a sonreír.

— Ga Eul debes de dejar de juntarte con Woo Bin y Joon Pyo. Esas bromas son de muy mal gusto — Ga Eul lucho porque su sonrisa no se desvaneciera, ella simplemente tomo un poco de agua y pensó que eso había sido lo mejor. Ambos querían pensar, que creer que fue una broma era lo mejor.

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Y así como así el tiempo siguió su curso. En ocasiones eso es suficiente para sanar heridas, crear distancias y olvidar amores. Pero a veces, eso solo logra que todo lo que las personas se han empeñado con tanto ahínco en ocultar crezca. Los ríos tarde o temprano tienen que desembocar, al igual que las emociones y las mentiras, todas tienen un final. Se puede mentir a uno mismo, pero al final, la verdad que tanto hemos tratado de callar, el destino nos hará darnos de frente contra ella.