Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer... bueno a excepción de algunos de mi invención.


Capítulo 14. La mejor familia del mundo

Emmett POV

Cuando Rosalie salió del dormitorio, me fui rápidamente a mi habitación antes de que Jasper me dijera algo. Por fin había logrado besar los rojos y dulces labios de Rosalie y ella había sido la que me diera semejante oportunidad, ella había sido la que había iniciado todo. ¿Qué si me arrepentía? No, para nada, lo haría de nuevo en cuanto tuviera la oportunidad. ¿Qué si pensaba en Lauren? No, no quería regresar con ella y me alegraba haber terminado con ella. ¿Qué si seguía detrás de Rosalie por ganarle a Royce? No, seguía detrás de ella porque era ella. Porque era la mujer más inteligente y hermosa del planeta y quería tenerla a mi lado.

Estaba mirando un partido de fútbol cuando oí que Edward llegó al dormitorio, miré el reloj colgado en la pared, eran las once de la noche ya. ¿Dónde había estado? No tuve que preguntármelo dos veces porque para mi sorpresa, Edward entró a mi habitación. Mi hermano era serio por naturaleza, pero lo conocía demasiado bien como para saber que algo le pasaba. Me senté en la cama y apagué el televisor. Edward se sentó en mi reclinatorio y Jasper entró detrás de él, cerrando la puerta.

- ¿Edward te encuentras bien? – le preguntó Jasper sentándose a mi lado en la cama

- Sí, hermano, te ves fatal

- Terminé con Tanya – contestó secamente.

- ¿Por qué? – le preguntó Jasper

Edward se pasó una mano por el cabello – cosa que sólo hacía cuando estaba confundido o herido – y luego suspiró. Jasper y yo esperamos a que nos dijera algo más.

- No importa, no quiero hablar de eso – Edward nos dijo, se levantó y se fue de mi habitación sin decir una sola palabra más

- Creo que no terminaron bien – Jasper me dijo una vez que oímos la puerta de la habitación de mi hermano cerrarse.

- ¿Tú crees? – pregunté sarcásticamente – yo creo que lo que mi hermano necesita es despejarse y encontrar a una chica que de verdad lo entienda y tenga gustos parecidos a los suyos

- Sí, tienes razón – Jasper se levantó – ya me voy a dormir, buenas noches Emmett

- Buenas noches, Jasper

Esperé a que mi amigo fuera a su habitación y me dirigí a la de mi hermano. Toqué suavemente y él me dijo que pasara. Abrí la puerta y lo vi sentado en la cama con una foto en las manos. Yo sabía muy bien que foto era ésa, la que siempre había estado junto a su cama, en la que él estaba cargando a Tanya en su espalda y los dos estaban sonriendo, lo sé porque yo tomé esa foto en los primeros días de su noviazgo. En los días en los que mi hermano sí amaba a Tanya, o algo así.

- ¿Crees que soy un idiota, Emmett? – la pregunta que salió de los labios de mi hermano me asustó y me sorprendió.

- ¡¡Por supuesto que no!! Después de papá eres la persona más inteligente que conozco, Edward – respondí - ¿Qué sucedió con Tanya realmente? ¿Te engañó y por eso preguntas?

- No, es sólo que… - mi hermano suspiró y se tapó la cara con las manos dejando que la foto cayera al piso y se rompiera el portarretratos – es sólo que la persona de la que me enamoré, la que fue mi novia por tanto tiempo…no es Tanya

- ¿A qué te refieres? – me senté al lado de mi hermano.

- A que Tanya no es la persona que yo creí que era, todo este tiempo, pasé por alto tantas cosas – Edward me miró y casi puedo jurar que estaba a punto de llorar - ¿Recuerdas el día del hospital, que Zach me dijo que Tanya había sido la que tiró la escenografía?

Asentí.

- Tenía razón – mi hermano me dijo

- ¿Qué dices?

- Sí, Tanya tiró la escenografía, ella misma se lo dijo a Lauren y yo las escuché… no puedo creerlo Emmett ¿Qué más cosas ha hecho que yo ni en cuenta? Tanto me molestaba con Nicole y Lyla por todo lo que le decían y hacían, que ahora ya no estoy tan seguro de que no lo hagan porque Tanya es…

- …una perra – terminé por él

- Sabes que no iba a decir eso

Claro que no, mi hermano era un caballero y jamás diría eso de una mujer. Mamá nos había educado para ser caballeros al igual que papá y yo lo era, pero este caso era diferente. Mi hermano no era idiota, pero era demasiado considerado y a veces algo inocente. Él no tiene ni idea de lo zorras que son las porristas, incluyendo a su capitana, pero yo sí que lo sabía. Si no se lo dije antes de que anduviera con Tanya es porque él es demasiado necio y no me hubiera hecho caso.

Ahora lamentaba no habérselo dicho, pero – a pesar de ser mi hermano – no podía protegerlo de todo. Tenemos que cometer nuestros propios errores para aprender de ellos y ahora estaba seguro que mi hermano lo pensaría dos veces antes de meterse con una chica.

- Lo sé, Edward, eres demasiado caballeroso para hacerlo

- Por favor, no vayas a decir nada de lo que te conté. Aunque no sé qué pensar ni qué sentir, no quiero que la gente piense mal de Tanya – mi hermano me pidió

- No te preocupes, no diré nada – le prometí y me levanté – ahora deberías dormir y descansar un poco, ya verás que poco a poco te sentirás mejor

- Gracias Emmett

Abracé a mi hermano por unos momentos.

- Para eso están los hermanos – le sonreí – Ve el lado bueno, vas a hacer a Alice la hermana más feliz del mundo con la noticia

Logré mi propósito, mi hermano sonrió, de verdad sonrió.

- Sí, seguramente. Ya me la imagino brincoteando por todos lados, gritando de alegría

- Eso suena a algo que Alice haría – coincidí – además te buscará a una nueva novia, tal vez deberías de hacerle más caso a lo que dice

Edward me miró con una ceja levantada y abrió la puerta de su clóset. Capté en medio segundo, nuestros guardarropas estaban hechos por Alice.

- Ahora dime que no le hago caso

- No me refería a eso, pero bueno ¿te dijo Jasper lo del fin de semana?

- Sí, pero no tengo muchas ganas de ir

- Vamos Edward, lo que necesitas ahora es divertirte y distraerte – le recomendé a mi hermano – además recuerda que Alice planeaba llevarnos de compras

- ¿Dónde dices que es la casa de Jasper?

Mi hermano y yo reímos.

- En Pacific Beach – respondí – también van a ir algunos amigos de Rosalie así que nos organizaremos para comprar la comida y demás entre todos

- Bueno, supongo que Alice va a ir

- Sí, Jasper la invitó a ella y a Bella – los ojos de mi hermano se iluminaron por un instante

.- Supongo que un poco de sol no hace daño a nadie

- No

"Ni un poco de compañía de Bella ¿verdad hermanito?" pensé.

- Bueno, te dejo descansar, buenas noches

- Buenas noches Emm, gracias

Salí de la habitación de mi hermano y fui a la mía a acostarme. Sí, definitivamente estaba feliz porque mi hermano ya no estaba con Tanya y ahora mismo estaba pensando en alguien que podría subirle los ánimos. ¿Cómo no me había dado cuenta antes? Bella era la chica indicada para Edward y mi propósito a partir de hoy, es juntarlos y sé quien me ayudará a lograrlo: mi duendecilla favorita.

Edward POV

Después de escuchar lo que Tanya y Lauren estaban diciendo, salí del edificio para sentarme un rato debajo del árbol donde acostumbraba pensar y así poder despejarme por unos instantes.

Me quedé ahí mucho tiempo, pudieron pasar horas y yo ni en cuenta. Mi cabeza estaba dando vueltas como loca y ya no sabía qué creer y qué no. Pero tenía la certeza de que lo que había escuchado hoy, era verdad. Me sentía traicionado y a la vez enfadado conmigo mismo. Todo mundo sabía como era Tanya, Zach, Julian, Nicole, Alice… todos excepto yo. Todos sabían que Tanya era una mala persona y yo había creído que era diferente que era una mejor persona de lo que en realidad era.

Finalmente, no pude quedarme más tiempo afuera y decidí entrar y hacer las cosas lo más rápido y lo más limpiamente posible. No necesité mucho para encontrarla, ella venía saliendo del comedor con sus amigas. Al verme me abrazó y yo me sentí asqueado.

- ¡¡Edward!! MI amor llevo buscándote horas ¿Dónde estabas? ¿Estás bien, bebé?

- No, tenemos que hablar Tanya

- Claro, dime ¿está todo bien?

Nos fuimos a sentar a una de las bancas que estaban por el edificio. No sabía como comenzar, pero lo que sí sabía, era que aquí terminaba todo. Quería terminar con mis dudas y quería terminar con el dolor que sentía en mi pecho.

-Tanya, estoy muy confundido últimamente y siento que no todo está como debería estar y creo que lo mejor es que terminemos

- Amor, pero ¿por qué? Tú y yo estamos bien ¿no es así?

- No, no estamos bien Tanya y no quiero lastimarte, así que lo mejor es que dejemos las cosas claras y terminemos bien

- Pues, si eso es lo que quieres – no podía adivinar nada por su expresión, aunque sabía que no estaba feliz - está bien

- Lo lamento Tanya

Me levanté de la banca y me fui de ahí lo más rápido posible antes de que me arrepintiera, antes de que me sintiera peor.

AL llegar al dormitorio, vi que Jasper estaba sentado en el sillón leyendo y traía unos audífonos puestos. Al verme dejó de leer y apagó su aparato de música.

- ¿Estás bien? – me preguntó y yo negué con la cabeza

- Ven – le pedí

Entramos a la habitación de mi hermano. Al verme se sentó en su cama y apagó el televisor, este era uno de los pocos momentos en los que Emmett estaba serio y que de verdad me escucharía. Cuando comencé a contarles lo que me pasaba, no sé por qué, no pude decirles la verdad y me fui a mi habitación.

Me sentía mal y por algún motivo no me sentía con ánimos como para contarles las cosas a mi hermano y a Jasper, no quería hablar de ello porque aún parecía demasiado irreal para mí. No podía creer lo que había oído esa tarde, pero las pruebas eran irrefutables, había tenido una venda en los ojos por demasiado tiempo.

Miré la fotografía que estaba junto a mi cama, Emmett la había tomado el día en que llevé a Tanya por primera vez a la casa para que mamá y papá la conocieran, ese había sido el día más feliz de mi vida, o al menos eso fue lo que creí en ese momento, ahora no estaba tan seguro. Miles de dudas asaltaban mi cabeza ¿desde cuándo Tanya era así? ¿es qué no me había dado cuenta o había cambiado después de convertirse en mi novia? ¿desde cuándo ella tenía dos caras? Sea como fuere, no tenía ganas de enfrentarme a ella ni tenía la fuerza suficiente como para enfrentarme a ello.

Cuando mi hermano entró a mi habitación, con ese aire de seriedad y preocupación no pude evitar desahogarme. Mi hermano entendió todo a la perfección y me brindó lo que yo necesitaba: su apoyo incondicional, como siempre hacía cuando lo necesitaba. ¡Dios! Si algo tengo que agradecerle a la vida es mi familia. No podría vivir sin mis hermanos y sin mis padres, ellos eran lo más importante que tenía en mi vida y eran el mejor apoyo que tenía.

Emmett me abrazó y se fue a dormir, dejándome con un mejor humor, como siempre ocurría cuando hablaba con él. Mi hermano debería ser psicólogo, siempre sabía como animar a las personas.

Antes de irme a dormir, hablé a la casa, tenía ganas de hablar con mamá y papá.

- ¿Bueno?

- Hola mamá

- Hola mi amor ¿cómo estás? – la dulce voz de mamá me reconfortó

- No muy bien ma ¿te importaría poner el altavoz? Quiero hablar contigo y con papá

- Claro que no tesoro, deja voy por tu papá

Oí a mi mamá llamar a papá y luego escuché como ponía el altavoz.

- Hola, hijo ¿está todo bien? – fue lo primero que papá dijo

- Sí, es sólo que quería hablar con ustedes – suspiré – es que, terminé con Tanya y pues…necesitaba decirles…me siento muy confundido, pero sé que hice lo mejor, sólo que no sé como…como enfrentarme a la situación

- Hijo, si sientes que hiciste lo mejor, es porque en serio lo hiciste – papá me dijo – tu madre y yo nos sentimos muy orgullosos de poder decir que nuestros hijos son sinceros, responsables e inteligentes, si dices que hiciste lo correcto, eso quiere decir que lo es, sabemos que es difícil terminar una relación, pero estamos contigo y sabemos que saldrás adelante.

- Mi amor, tu padre tiene razón, no te sientas mal, algunas decisiones son difíciles de tomar, pero una vez que lo haces, aprendes a madurar y son esas decisiones las que te harán ser el hombre que te hemos inculcado a ser. También sabemos que tu decisión no sólo te afecta a ti, sino que también a Tanya, pero hay cosas que simplemente no funcionan y es mejor terminarlas antes de que ellas terminen contigo

Eso era lo que necesitaba en esos momentos, el apoyo incondicional de mis padres y sus oídos siempre dispuestos a escuchar lo que tuviera que decirles, sin regañarme o reclamarme nada. Sus maravillosos consejos y sus voces llenas de sabiduría y comprensión. No creo que haya padres mejores que los míos.

- Gracias, me hicieron sentir mejor – les dije

- Me alegro mi amor, gracias a ti por tenernos tanta confianza ¿Cómo están tus hermanos?

- De maravilla mamá, de hecho quería aprovechar para pedirles un permiso, los papás de Jasper tienen una casa en Pacific Beach y nos invitaron a los tres a pasar el puente allá junto con otros amigos

- Está bien, pero antes de irse quiero que me dejen la dirección y el teléfono – mi padre respondió unos segundos después, casi podía jurar que mamá y papá habían compartido "la mirada" – Y Edward, confiamos en ustedes de que no harán nada imprudente

- Descuida papá, no haremos nada irresponsable

- Edward por favor manejen con cuidado

- Te lo prometo mamá, iremos el viernes después de la escuela para recoger unas cuantas cosas y para despedirnos de ustedes

- muy bien, buenas noches hijo, salúdanos a tus hermanos, los amamos

- Nosotros también a ustedes, que descansen.

Después de hablar con mis padres, una profunda calma me invadió mi pecho y pude sumirme en un sueño profundo, sin sueños. Lleno de la calma y la paz que tanto necesitaba.

Esme POV

Colgué el teléfono y los brazos de Carlisle rodearon mi cintura mientras me besaba el cuello. Yo me di la vuelta para recibir un dulce y pasional beso de mi esposo mientras él me acostaba suavemente sobre la cama. Ya estábamos a punto de acostarnos cuando Edward llamó, Carlisle sólo había salido de la habitación por la jarrita de agua que había olvidado en la mesa del pasillo.

- Ya suéltalo, amor – Carlisle me dijo con una sonrisa mientras besaba mi cuello.

- ¡¡Por fin!! – no pude evitar gritar un poco, Carlisle rió y se acostó a mi lado acariciando mi cabello – Me duele que Edward esté tan triste pero que bueno que ya terminó con Tanya

- Ay mi amor, eres una mamá muy celosa – mi esposo sonrió y acarició mis brazos.

La verdad sí, amaba a mis hijos más que a nada en este mundo y la verdad era que ni Tanya ni Lauren me caían bien ni me gustaban para mis hijos, ahora estaba más que feliz al saber que los dos estaban lejos de las garras de esas dos…por más feo que suene, es la verdad.

- Pues lamento decirle doctor Cullen que usted no se queda atrás hablando de papás celosos – me coloqué sobre él y comencé a desabrochar su pijama

- Señora Cullen creo que no es muy decente de su parte que se alegre porque su hijo terminó con su novia – Carlisle comenzó a subir la playera de mi pijama siguiéndome el juego

- Lo sé, pero mis hijos son los mejores hijos del mundo y no dejaré que unas…arañas cualquieras se los lleven – dije besando su cuello

- Mmm… me encanta cuando te pones en ese plan – Carlisle me acostó en la cama – te amo, señora Cullen

- Yo también te amo, doctor Cullen – respondí besando a mi marido dulce y pasionalmente.

Extraño a mis hijos, la casa se siente vacía sin las estruendosas carcajadas de Emmett, sin la música de pasarela de Alice y sin la música tranquilizante de Edward. Y aunque me entristece ver que están creciendo y que poco a poco se irán para vivir sus propias vidas, las noches con Carlisle han sido maravillosas.

- ¿Te acuerdas cuándo íbamos en la Universidad? – le pregunté a mi esposo mientras besaba mi cuello y yo acariciaba su cabello

- Sí, me volvías loco y no lograba prestar atención a nada que no fueras tú – yo reí al recordarlo – además, si mal no recuerdo, te encantaba verme babeando por ti

- ¿Qué querías? Si eras el chico más sexy y más deseado de la universidad , que te interesaras en mí era lo mejor que podía pasarme, además todos mis cuadernos tenían tu nombre por todos lados

- El suertudo era yo, mira que casarme con la chica más hermosa del mundo, además de ser mi mejor amiga, es lo mejor que me pudo haber pasado

- ¿Sabes cuánto te amo Carlisle Cullen?

- Sí, como yo a ti

Sonreí una última vez antes de que los labios de mi marido capturaran los míos en otro beso ferviente. Mientras sus manos me quitaban mi pijama, yo apagué la luz y volví mi atención al hombre entre mis brazos.

Definitivamente las noches con Carlisle sólo han mejorado, nuestro amor sigue siendo tan apasionado e inagotable como en un principio.


¡¡¡Hola a todos!!! Lamento la tardanza pero otra vez, la escuela. Espero que les haya gustado el capítulo, jeje me gustó la parte de Esme y Carlisle normalmente no dicen mucho de ellos pero lo que leí es que su relación es más o menos parecida a la de Emm y Rose jaja así que espero no haberlos decepcionado.

Bueno, me voy porque aquí en México es la 1:35 am y me caigo de sueño, pero prometí que hoy acabaría y subiría el capi

Besos a todos

Dayan