Capitulo 14

Pieces parte 2

"ultimo capitulo"

Katniss Pov

A la mañana siguiente me despierto con un fuerte dolor de cabeza. Me siento en la cama y pongo una mano en mi cabeza, siento como si se me fuera a explotar. Miro a mis alrededores con dificultad buscando a Peeta pero no encuentro a nadie.

Lentamente me bajo de la cama y camino descalza como un zombie hasta la sala donde se encuentra Cato roncando en el sofá, Prim y Finnick en el otro lado también durmiendo.

Lentamente me acerco a la cocina y empiezo a hacer el café. En el espejo puedo comprobar que mi pelo esta como una selva y mi ropa muestra mas de lo que debería de mi cuerpo pero sin importarme agarro una taza y me sirvo.

Me pregunto donde estarán Peeta, Annie y Thresh…

—Mmm a mi también sírveme uno— me volteo y veo a Finnick acercarse a mi con una cara pálida y peor que yo. Asiento y le sirvo en otra taza y se la pongo en la mesa donde el se sienta encima de la mesa con dificultad y empieza a tomar de la taza mientras mueve los pies— estoy cansado.

—Ni me lo digas, no puedo abrir mucho los ojos por la maldita luz.

Finnick se ríe y seguimos tomando del café en silencio, lo único que se escucha son los ronquidos de Cato haciéndome reír cada vez que agarra mas volumen.

— ¿Sabes donde están los demás?

—Que yo sepa no— lo miro por un rato intentado descifrar su expresión pero era solo de cansancio y de sueño.

—Bueno entones ahora vengo— dejo la taza en la cocina y me voy al baño pero antes de entrar el celular empieza a sonar desde mi habitación. Me acerco a este y encuentro un mensaje nuevo de Peeta.

"Mira en tu escritorio"

Dejo el celular a un lado y me acerco al escritorio donde se encuentran dos cajas. ¿Cómo no me pude dar cuenta antes? Tenia tanto sueño que no las vi.

Con una sonrisa me acerco y abro la más pequeña, adentro se encuentran unos hermosos tacones negros. En la segunda caja se encuentra un hermoso vestido rojo oscuro sin mangas y largo hasta un poco mas arriba de las rodillas. La carta que esta adentro la agarro y empiezo a leerla: De parte de Peeta y Annie, nos vemos en la noche.

¿Ahora tienen un complot contra mí? Con una sonrisa dejo todo en la caja.

Me pregunto porque me estarían dando todo esto.

.-.

Eran las 11 de la mañana y Cato y Finnick ya se habían ido, solo quedo Prim que me ayudo con el vestido.

—Tu sabes algo pato feo— ella solo se hace la que no sabe nada y sigue arreglando mi pelo.

—Es solo una fiesta Katniss, es solo eso— yo me resigno y dejo que me siga arreglando el pelo. No se porque me están haciendo todo esto pero si se que me están escondiendo algo.

Media hora después Prim me recogió el pelo hacia atrás, amarrándolo un poco con una pinza y dejando el pelo caer por toda mi espalda.

Intento llamar a Peeta o a Annie pero Prim siempre me quita el teléfono con una sonrisa traviesa.

—Celular no, tienes solo que esperar.

— ¡Esta bien!

Ya que me había bañado y rasurado y tenia el pelo peinado, me puse a ver la televisión que era lo único que me permitía hacer Prim. Estuvimos así las dos viendo nuestra serie favorita de the walking dead hasta terminar la segunda temporada.

Cuando me fui a levantar comprobé que ya eran las 4, madre mía, como voló el tiempo.

Me fui a poner el vestido y Prim me ayudo a buscar zarcillos y collares, mientras me arreglaba el vestido Prim me enseñaba accesorios, yo solamente tenia que decir cual me gustaba mas.

—Estas preciosa

En frente de mí, en el espejo, se encuentra una chica con un vestido rojo y piel aceitunada arreglada y no se parecía a Katniss Everdeen, se parecía mas a una de esas modelos de la televisión. Esta no puede ser yo…

—Prim te lo pregunto por enésima vez, ¿A dónde…?

— ¡he! No puedo— se va de la habitación dejándome con la palabra en la boca… esa pato fea lo va a pagar bien caro.

Prim me acompaña hasta mi carro donde es ella la que maneja. Pasamos por varios negocios hasta llegar a la playa. Prim se detiene en frente de un restaurante donde tiene vista hacia la playa.

Me bajo ya que ella también lo hace y le sigo. Cuando entro me doy cuenta que no se encuentra nadie, el restaurante estaba lleno de mesas blancas pero ninguna estaba ocupada, solamente una que se encontraba en la terraza y era la ultima. Prim me lleva hacia la última mesa donde se encuentra Thresh, Annie, Finnick, Cato y por ultimo Peeta. Todos estaban vestidos de gala pero no sabia porque.

—Feliz cumpleaños Katniss

¿Cómo me lo pude olvidar? Los chicos se me acercan y me abrazan, me sentía una completa entupida, ellos se acordaron de mi cumpleaños y yo no. Peeta se acerca a mí y me abraza con una sonrisa en la cara.

—Me encanta como te quedo el vestido— dice Peeta muy cerca de mí.

—Lo compramos Peeta y yo— miro a Annie con una sonrisa y nos abrazamos otra vez.

Los chicos me llevan hacia la mesa donde nos sentamos y esperamos a que nos sirvan. Desde aquí se puede ver el mar ya oscuro por la noche, se podía escuchar las olas y el viento fuerte de la noche.

Me siento alado de Peeta, el me agarra de la mano y yo se la apretó. Unos minutos después Peeta me señala al palco donde empiezan a salir tres personas y no tres personas cualquiera, eran Tre, Mike y Billie. Me tuve que tapar la boca para no soltar un grito.

—Sabíamos que te iba a gustar

— Gracias chicos, en verdad

Billie Joe me mira y me guiña el ojo haciendo que me sonrojara completamente y así empiezan a tocar Jesus of Suburbia. Un rato después nos traen la comida que habíamos ordenado. Todo estaba muy bueno, lo acompañábamos con vino que al parecer hoy también iba a terminar como ayer.

De reojo miraba a Peeta y le daba un beso en los labios y el me sonreía. A la final Peeta agarra mi mano y me ayuda a levantarme para ir a bailar. Yo termino de tomar el vino y me levanto. Nos alejamos de los demás hasta llegar a la pista de baile y nos abrazamos. Bailábamos al ritmo de la música, sin hablar, solo moviendo nuestros cuerpos.

—Te amo Peeta— me separo de el y lo miro, el sonríe y me besa. Este es el tipo de beso que te quita la respiración, es lento pero tiene muchos sentimientos y te hace sentir mariposas en el estomago.

—Yo también mi chica en llamas.

— ¿Mi chica en llamas? —pongo mis manos en su cuello y las suyas siguen en mi cadera.

—Si, no me digas porque pero te queda muy bien.

No pude evitar reírme, el hizo lo mismo y volvimos a besarnos hasta que Peeta se separa de mi y me agarra de mi mano.

—Chicos nosotros nos vemos después— Peeta me acerca a la mesa donde todos asienten y se despiden de nosotros. Annie se queda viéndonos con una extraña expresión y Peeta asiente cuando se miran. Extraño...

Dejo de pensar en ellos ya que Peeta me lleva hacia unas escaleras. Con una sonrisa bajamos las escaleras hasta llegar a la playa.

—Nunca he venido a una playa de noche— Peeta me mira y vuelve a mirar a la playa. Me quito los tacones y corremos por la arena hasta alejarnos lo suficiente del restaurante. Peeta se detiene con la respiración agitada, me mira y agarra de mis manos.

—Katniss, he estado pensado en esto desde hace tiempo pero nunca tuve el valor de decírtelo— respira Katniss…—Se por todo lo que estas pasando y espero que con el tiempo lo pudieras superar y quisiera ayudarte… y con lo de mis problema, lo intentare por ti, aunque sea muy difícil.

—Peeta gracias por todo lo que has hecho por mi— le rodeo el cuello con mis brazos y el pone los suyos en mi cintura. Uno nuestros labios en otro beso pero con más necesidad hasta que Peeta se aparta de mí.

—No me lo hagas difícil, ya hasta verte me desconcentro

— ¿Qué pasa? — Dejo mis brazos alejarse de Peeta y el se voltea, dándome la espalda, se veía nervioso.

—Soy un desastre para esto— escucho la respiración de Peeta y lo veo voltearse mientras agarra algo de su bolsillo—Annie me ayudo hoy a alejarlo…—me mira con una sonrisa y abre su mano, mostrando lo que se encuentra adentro— ¿Te quisieras- te quisieras casar conmigo?

No me lo puedo creer, ¿esto esta pasando de verdad? Parece un cuento, Peeta me acaba de pedir matrimonio.

—Se que no nos conocemos desde hace mucho tiempo pero…

Me lanzo encima de el y pongo mis labios en los suyos haciéndolo callar mientras que lo abrazo. El me abraza también después de un rato y deja que entre en su boca con mi lengua.

—Si Peeta— digo con dificultad todavía en sus labios. El me besa con más pasión y nos dejamos caer en la arena sin importar llenarnos de arena.

Peeta me acuesta debajo de el sin dejar de besarme. Empiezo con mis manos a quitarle la chaqueta dejándola a un lado. Peeta pasa sus manos a mi cara hacia mi pecho donde empieza a bajar el vestido. Íbamos lentamente como si fuera en cámara lenta. Lo único que se escuchaba eran nuestros labios y las olas del mar.

Ya completamente desnudos, abro mis piernas y dejo posicionar a Peeta en medio de ellas. Sin dejar de besarnos Peeta entra dentro de mí lentamente hasta sentirlo completamente.

Dejo que me bese el cuello mientras yo arqueo el cuello. Siento a Peeta salir y entrar dentro de mi mientras murmura mi nombre y yo el suyo sin poderlo evitar.

El orgasmo me llaga con la explosión en mi estomago haciéndome ir al cielo y un rato después también a Peeta le llega. Con cansancio deja caer su cabeza en mi pecho pero sin salirse de mí todavía.

—Te amo Katniss, nunca he sentido esto por nadie— Peeta me mira con esos ojos azules como el mar que siempre me hacen perderme en ellos. Yo le sonrío y murmuro un te amo mientras que Peeta agarra mi mano y con el anillo lo introduce en mi dedo y después lo besa.

— ¿! Quien handa ahí!? — Oh dios. Peeta y yo nos separamos rápidamente y empezamos a ponernos la ropa velozmente mientras nos reímos.

—Salgamos corriendo sin que nos vea— Peeta me agarra de la mano y la besa. Yo le doy un beso en los labios y salimos corriendo mientras que el policía nos grita. Peeta lleva su chaqueta en una mano y la corbata sin ponérsela completamente mientras que yo tenía los zapatos en mi mano y todo el pelo desordenado.

— ¡Alto ahí!

Pero no nos paramos, salimos de la playa hacia la calle donde seguimos corriendo hasta perder al policía. Los dos nos detenemos y Peeta me lleva hacia la pared donde empieza a besarme sin importarle la gente que nos esta viendo.

—Estas loco— digo yo apartándome un poco de sus labios mientras enredo mis dedos en su cabello.

—"Estamos" señorita Mellark

No pude evitar de reírme con mi nuevo apellido y volver a besar a mi futuro marido.

-0-

Bueno, ahora si, este es el final de Jesus of Suburbia, ¿les gusto?

Espero que les haya gustado este fic y gracias por todas las chicas y chicos que comentaron en cada episodio, ustedes fueron los que me hicieron en seguir el fic y en aquellos que están ahí y no comentan pero si se que están.

Las quiero mucho y nos leeremos en otros fics si quieren. Ahora tengo algunos de los juegos del hambre que tratare en terminarlos que ahora si me dedicare a ellos ya que quería terminar primero este y seguir con los demás. Y por el momento también estoy haciendo una de mi serie favorita The Walking dead. Si quieren leerlas están en mi perfil.

Besos