Disclaimer: Naruto y todos sus personajes son propiedad de Masashi Kishimoto. Este fanfic no tiene ánimo de lucro.

Beta: Usura-tialmant y Scaring

Advertencias: Shonen ai, POV Naruto


Love hotel*: Bueno, como se intuye del propio significado en inglés… Es un hotel al que se va, normalmente, para tener relaciones. No sé si esto existe en alguna otra parte del mundo, pero en Japón son bastante comunes. Se alquilan las habitaciones por horas, y en algunos incluso ofrecen cosplays a sus clientes xD

Idol*: De nuevo, de su significado en inglés, 'ídolo', aunque en Japón es algo bastante masivo. A nivel mundial, y aunque casi me den arcadas de decir esto, Justin Bieber es el ejemplo más claro de lo que es un idol en Japón. Mi favorito por siempre será GACKT *-* No sólo se dedican a algo en específico (cantar/actuar/etc), sino todo a la vez. Por ejemplo, GACKT era principalmente cantante (aunque eso ha cambiado un poco en los últimos años), pero se dedica mucho también a la interpretación (en cine, teatro, televisión, desfiles, etc); es modelo para varias marcas de ropa, hace diversos anuncios en televisión… Algo así como las estrellas del fútbol.


Lunes, 18 de agosto

08:05

Por alguna inexplicable razón, Naruto se había levantado inusualmente temprano.

Le había dado tiempo de preparar toda la colada para cuando volviera del trabajo tan sólo tener que pulsar el botón; había doblado y planchado la ropa que había recogido después de que se fuera Sasuke la tarde de antes; limpió un poco el polvo; se duchó; y le dio tiempo de tomarse su buen desayuno para empezar el día con energía.

Bueno, sí que sabía la razón. Por una vez en bastante tiempo ya, había descansado: allá a las siete de la tarde se puso a llover y, tras recoger la ropa y cenar, se fue directo a dormir.

Le costó un poco porque, como siempre, se quedó pensando en todo lo que había pasado durante el día y aún se le hacía difícil comprender todo lo que había ocurrido desde que Sasuke llegó por la mañana hasta que se fue. Tanto así, que estuvo dando vueltas abrazado a la almohada, hundiendo de vez en cuando la cara en ella, sintiendo el rubor al recordar todas las veces que había sentido el tacto de sus labios.

Y con ese mismo rubor que hacía que sintiera acaloradas hasta las orejas, cerró la puerta del coche y apretó el botón del mando para que se bloquearan las puertas.

Esperaba por los dioses ser capaz de disimular todo el revoltijo de emociones que tenía en el estómago en el trabajo. Lo último que le faltaba era que aquellos dos se enterasen y se burlaran de él, y lo estúpido que debía verse.

Se ajustó el asa de la mochila al hombro y consultó el reloj. Era verdaderamente temprano para ir a cambiarse, así que se tomó con calma el paseo hasta la cafetería, respirando profundamente el aire de la mañana. Aunque la calma le duró los tres o cuatro minutos que tardó en girar la esquina y llegar a la avenida. No es que estuviera buscándole con la mirada, pero al levantar la vista hasta la terraza de la cafetería donde trabajaba, no pudo evitar que sus ojos se quedaran fijos en aquella camiseta blanca. Y es que no podía ser otro más que él.

De nuevo volvió a consultar el reloj mientras aceleraba el paso, sintiendo las ganas de dar botes de emoción: aunque fueran quince minutos, podría pasar un poco de tiempo con él; había dado por hecho que no le vería en todo el día.

- ¡Hey! -le sonrió sentándose a su lado-. Has venido pronto.

- Unn… -asintió, sonriéndole de vuelta-. Tú también.

- Sí, bueno, ya sabes, el destino ha querido que nos viéramos hoy.

- ¿El destino…? -se rio medio burlón-. Más bien di que no te habías dado cuenta de la hora y pensabas que llegabas tarde.

- ¡Eso no es verdad! -se indignó-. ¡He hecho un montón de cosas antes de venir!

- ¿Ah, sí? -levantó una ceja; parecía divertido por su rabieta-. ¿Como qué?

- Como meter en la mochila el libro que te olvidaste ayer -le sacó la lengua-.

Y antes de que se le olvidara a él también, cogió el libro y lo dejó en la mesa frente al moreno.

- Ah… Gracias…

Naruto tuvo la sensación de que acababa de dejar completamente descolocado a Sasuke. Más que nada por la forma en que cogió el libro con cuidado, y se quedó mirando la portada un momento como queriéndose cerciorar de que realmente era el libro que había estado leyendo el día de antes.

"Así que él también es despistado…", rio en su interior, observándole guardarlo en su mochila.

Y durante un momento se quedó encerrado en esa burbuja en la que se metía siempre, hasta que llegó su compañera y dejó una taza de café delante del moreno.

- Vaya, vaya… Qué pronto has venido hoy… -le sonrió con picardía-.

- Ino… -suspiró resignado-. Tráeme un té, anda.

- Hmmm… Y encima mandón…

Aquella se dio media vuelta para entrar de nuevo en el local, aparentemente molesta. Pero no tenía ganas de decir nada que pudiera darle pie a que le sacara los colores delante de Sasuke.

- Al final no hablaste con Kiba, ¿verdad?

- No, me fui a dormir pronto ayer. ¿Por qué?

- No, por nada… Simple curiosidad.

Naruto entrecerró los ojos escrutando minuciosamente el gesto del otro, mientras se echaba la sacarina en el café. 'Simple curiosidad'... ¡Unas narices! Algo debió pasar para que el moreno estuviera a punto de empezar a descojonarse. Por más que intentara mantener el gesto serio… ¡Podía entrever que se estaba aguantando la risa!

- ¡Va, cuéntamelo!

- Ni hablar -dijo riendo entre dientes-. Que te lo cuente tu amigo.

- ¡Vaaaaa!

- No.

No pudo evitar hinchar los mofletes, indignado de que le estuviera ocultando algo que tal vez tuviera que ver con él. Pero a Sasuke parecía divertirle aquella situación y tras darle un sorbo a su café, se acomodó en su asiento, entrelazando los dedos sobre su vientre, y se cruzó de piernas mirándole con media sonrisa.

- Lo haces a propósito… Cabrón…

- Es divertido -acentuó su sonrisa-.

- ¡Hmph!

Naruto se cruzó de brazos y se dejó escurrir un tanto en la silla, mirando hacia otro lado. Sabía que si seguía observándole con esa pose que tenía ahora, acabaría poniendo cara de idiota. ¡Y ahora sabía que el cretino lo hacía adrede!

Por suerte para él Ino llegó a tiempo de salvarle de hacer el imbécil.

- Oye, Naruto… -le llamó al tiempo que dejaba la taza en la mesa-, ¿cómo tienes el labio?

- Bien… No fue para tanto, en serio.

- La próxima vez ten más cuidado, idiota -le dio una colleja-.

- ¿¡Y tú por qué me pegas!? -se revolvió hacia ella, masajeándose la nuca para aliviar la picazón-.

- ¿Porque eres tonto?

- Unn… -asintió solemnemente el moreno-.

- ¡Iros a la mierda un rato!

- Va, no te enfades.

Y antes de que pudiera replicar más, aquella le abrazó y le dio fuerte beso en la mejilla, antes de volver al interior del local.

"¿Pero qué…?", se quedó estupefacto mirando por donde se había ido, masajeándose ahora la mejilla.

Dio un respingo cuando, aún atónito, se giró hacia el otro que estaba ahí, sintiendo que le subiera el rubor.

- ¿También te gusta ella? -arqueó una ceja-.

- No es eso… -se ocupó echando el azúcar en el té, meneándolo con la cuchara. Echó un vistazo de soslayo al moreno, que aún permanecía en silencio como esperando una respuesta-. No sé por qué ha hecho eso… Nunca lo había hecho…

- Supongo que te haces querer… -suspiró, dándole un sorbo al café-.

Naruto se quedó en silencio mirándole a los ojos. ¿Qué quería decir con eso? Es más, ¿cómo podía decirle eso él, quien apenas le conocía y había tenido que soportar sus peores altibajos? ¿¡Y cómo podía decirle aquello mirándole de esa forma!? La misma manera en la que le miraba cuando estaban nada más que ellos dos, como el día anterior, como cuando se levantó del escalón e hizo que se estampara él solo contra la pared…

Casi sin querer se le desviaron los ojos hasta sus labios, recordando la sensación. Ese tibio tacto sobre los suyos; y las caricias que compartieron antes de quedarse dormidos.

Y salió de sus recuerdos al girar la cara Sasuke, cubriéndose la boca con la mano, y apoyándose con el codo en el reposabrazos mientras perdía la mirada en el otro lado de la avenida. Y hubo de abofetearse mentalmente al darse cuenta de lo embobado que había vuelto a quedarse. Tanto, que se encontró con los labios entreabiertos, casi como si hubiera estado besándole realmente.

Algo acalorado volvió a mirar el reloj, y se tomó el té a prisa. Le quedaban poco más de cinco minutos para empezar a trabajar y aún tenía que cambiarse.

- Bueno… Ummm… Ya hablamos…

- Unn… -asintió el otro, concentrado en lo que estuviera mirando-.

Totalmente abochornado, cogió a prisa los papelitos de la mesa y los metió en su taza, para dejarlo en el lavavajillas antes de bajar. Y es que estaba seguro de que, para variar, se había dejado ver y había conseguido incomodarle con el deseo repentino que había tenido de besarle.

"No puedes hacer eso en mitad de la calle, idiota…", se fue golpeando la frente de camino a la barra.

- ¿Sigues sin pedirle salir? -preguntó socarrón su compañero-.

- Sí, Shikamaru, sí… Sigo sin pedirle salir -bufó antes de desaparecer por la puerta que daba al sótano-.

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Lunes, 18 de agosto

16:35

En cuanto llegó del trabajo se fue directo a la ducha después de echar en la lavadora el uniforme. Hacía algo menos de calor que otros días gracias a la lluvia de la noche de antes, pero aún así era suficiente para que se sintiera pegajoso con el sudor. Si bien sabía que no iba a durar mucho el alivio, puesto que esperaba que Kiba no tardara demasiado en llegar para salir con las bicis a dar una vuelta.

Era una lástima que a Sasuke no le gustara mucho eso de salir con la bicicleta por ahí. O al menos eso entendía hasta ahora, pues no se le veía muy apegado a hacer ningún deporte. Y desde aquel día que le dijo que había empezado a hacer taichi, no le había comentado nada más… Aunque quizá pudiera convencerle algún día para que se les uniera.

Aún con el pelo húmedo, se encaminó a la cocina para coger un plátano de la nevera e ir comiéndoselo mientras llenaba las botellas de agua para el camino. Había comido bastante bien por la mañana, pero a pesar del calor sentía que tuviera un agujero en el estómago, y necesitaba las calorías para mantener el ritmo.

Para cuando quiso darse cuenta, se encontró tarareando una de las canciones de 'opening' del animé que veía, revisando de nuevo en la nevera.

- Te vas a poner como una foca como sigas así… -se dijo a sí mismo, rodando los ojos, cerrando la puerta del frigorífico-.

Estaba poniéndose ya nervioso de esperar al castaño. Normalmente siempre le pillaba a punto de entrar en la ducha y hoy ya le había dado tiempo de prepararlo todo, vestirse, y aburrirse como una ostra. Así que decidió esperar haciendo zapping, sin encontrar nada realmente interesante.

Sin embargo no le dio mucho tiempo de relajarse. Apenas llevaba sentado cinco minutos en el sofá cuando sonó el timbre. Pero no como si se lo fueran a quemar, como acostumbraba últimamente Kiba. Y aquello hizo que le burbujeara el estómago.

"Si me dijo que tenía cosas que hacer…", se levantó como un resorte y salió a paso acelerado del salón.

Casi sentía el hormigueo en los dedos según se iba acercando a la puerta, y el pulso acelerarse, anticipando quién estaba del otro lado. Y conforme puso la mano en el pomo, apretó los labios para evitar que se le escapara una sonrisa tonta…

- ¡Hey, Naruto! ¿¡Cómo va eso!? -preguntó Kiba aguantándose la risa-.

- Serás cabrón… -bufó frunciendo el ceño, y cerró de nuevo de un portazo-.

- ¡Vaaaa! ¡No te enfades! -llamó del otro lado-.

Naruto volvió a abrir la puerta, aunque se lo pensó un poco, y se hizo a un lado para dejarle entrar.

- Eres un capullo, y lo sabes -resopló-. ¿Qué llevas ahí? -señaló con la cabeza la mochila que traía a cuestas. Parecía pesada-.

- Mis revistas, tío.

- ¿¡Eh!?

- "¿Eh?", nada. Ya te dije que necesitaba esconderlas. Las cambié de sitio y mi hermana casi las encuentra de nuevo. Qué asco de tía…

- Ahh… -suspiró resignado-. Trae, dámelas que las guardo.

El castaño se quitó la mochila y se la fue a pasar, pero un poco más y se le cae de las manos al no esperar tanto peso.

- ¡Joder! ¿Qué llevas aquí? ¿Piedras?

Pero aquel simplemente rio por lo bajo, sonriendo a modo de disculpa, y se dio media vuelta para llevarla al salón. Tenía un cajón en el mueble que estaba medio vacío, así que esperaba que cupiera todo ahí.

Estaba a mitad de dejar las revistas bien apiladas cuando el otro entró.

- Bueno, ¿y? -preguntó un poco molesto-. ¿Me vas a contar qué pasó?

Pero no es que estuviera molesto con él. Era el simple hecho de que algo había pasado, y Sasuke parecía divertido con la idea de andar torturándole.

- Qué pasó, ¿cuándo?

- No te hagas el tonto, sabes a qué me refiero.

- ¿No…?

Naruto dejó lo que estaba haciendo y le miró seriamente. Sabía de sobras que le estaba mintiendo, que sí sabía lo que quería decir, y que simplemente le estaba toreando. Así que abrió la revista que tenía en la mano, levantándola en el aire para que el otro viera bien lo que hacía, y lentamente empezó a tirar con una mano hacia abajo, con todas las intenciones de arrancar la página si no hablaba.

- ¡Vale, vale, vale! -se tiró en el acto, arrebatándosela de las manos-. Mira que eres borde…

- Uhum… Empieza a largar.

- Pues…

Kiba se sentó a su lado, llevando la mirada hacia el techo como recordando. Y de repente una sonrisa estúpida se le empezó a dibujar en la cara.

- ¡Vaaa! ¿¡Por qué soy el único que no lo sabe!?

- Porque te largaste sin esperarme.

- Touché -suspiró volviendo a lo que estaba haciendo-. Pero ya te dije por qué…

- Unn… La cosa es que… Había una piba que no paraba de mirarme, ya sabes, de esa forma que parece que te vayan a comer de arriba a abajo…

- Uhum...

- Y bueno… -rio de forma floja-. Realmente no sé cómo fue que acabamos en el baño…

- Unn…

- Y… Eso… -se mantuvo un momento en silencio, mientras terminaba de guardarlo todo-. Dios, Naruto, en serio, la piba está buenísima, y tiene unas tetas… -se mordió el labio mientras contorneaba con las manos en el aire, cerrando los ojos-.

- No hace falta que me des detalles -rio burlón, quitándole la revista que tenía en la mano, para dejarla con el resto-. Ya me hago una idea…

- No, pero en serio… Si no fuera porque no había ningún 'love hotel'* cerca, me la hubiera llevado. No sabes el calentón con el que me dejó la tía…

- Espera… -se giró a mirarle fijamente-. ¿No te habías ido del pub…?

- No, ya te he dicho que acabamos en el baño…

- De hombres.

No era una pregunta, no.

- Uhum… -asintió lentamente el castaño-.

- ¿¡Eras tú!? -se echó un tanto hacia atrás, señalándole, incrédulo-.

- Era yo, ¿quién?

- Tío… -comenzó a sentir el rubor subirle a las orejas-. Estaba echando una partida con Sasuke al billar… Y entre a echar una meada… Y... Escuché un golpe en la puerta y…

- No… -se quedó por un momento boquiabierto, pero de golpe estalló en una carcajada-. ¿¡Fuiste tú!? Ja ja ja ja -se llevó las manos al vientre, incapaz de dejar de reír-. ¡Ostia! ¡Si lo llego a saber me hubiera cortado un poco -siguió riendo a mandíbula batiente-. Le dije a la piba 'vamos a cortarle la meada' -siguió descojonándose él solo-.

- Qué capullo que eres… -se llevó una mano a la cara, en un intento de ocultar su bochorno-.

- Fue divertido -siguió riendo. Aunque poco a poco se le fue cortando la risa-. Pero bueno, luego ya no tanto…

- ¿Por? -le miró entre los dedos, esperando alguna burrada-.

- Pues porque aún estábamos ahí cuando luego entrasteis Sasuke, tú y aquella chica amiga suya...

- Ah…

Y ya no hizo falta que le contara nada más. Ya sabía dónde se había metido todo el rato y por qué no estuvo allí cuando se montó el jaleo. Y cuando entraron luego, la tensión era palpable en el ambiente, no hacía falta ver lo que estaba pasando ahí para notarlo.

- Siento no haber estado allí para ayudarte a partirle la cara -levantó un puño hacia él-.

- No pasa nada, tío -le chocó el puño, sonriéndole-.

- En fin… -se levantó de ahí y estiró los brazos por encima de la cabeza-. ¿Vamos?

- Sí. Espera que voy a coger las botellas.

Sin prisa pero sin pausa, Naruto fue recogiendo todo lo que iba a necesitar, y lo metió dentro de su mochila: la cámara de fotos, la cartera, el móvil y se dejó las llaves para el final. Kiba se hizo cargo de las botellas, al menos hasta que cerrara bien la puerta y antes de marcharse volvió a contar para cerciorarse que no se dejaba nada importante.

- Y bueno… -rompió el silencio el castaño, tras apretar el botón del sótano en el ascensor, sonriendo picarón-. ¿No me vas a contar qué pasó ayer?

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Martes, 19 de agosto

15:35

Se despidió de sus compañeros al salir del local y se encaminó hacia su coche.

Ya cuando llegaron por ahí las dos y media había perdido la esperanza de que Sasuke apareciera por ahí… Y por más que había estado pendiente, no le había visto pasar por allí cerca, ni tan siquiera en el tranvía.

¿Estaría molesto…?

La noche anterior le había mandado un email para que supiera cuál era el suyo… Pero tal vez se lo mandó demasiado tarde, serían cerca de las doce, y no le había contestado. Y en la mañana cuando miró el móvil antes de irse al trabajo, tampoco tenía ninguna notificación…

No pudo evitar suspirar al levantar la vista y darse cuenta de que estaba pasando justo en frente de la parada donde le encontró la semana anterior, preguntándose dónde podría estar ahora. ¿Habría ido a dar una vuelta con sus amigos? ¿Estaría bien…? A estas horas casi siempre parecía hecho polvo. Sólo esperaba que no le diera ningún chungo estando por ahí él solo.

Y le hormiguearon los dedos queriendo sacar el móvil del bolsillo y mandarle otro mail. ¿O le agobiaría si no esperaba a que le respondiese…? Quizás simplemente no había tenido tiempo. O quizás había tipeado mal la dirección...

Sólo por si acaso, en cuanto dejó la mochila en la parte trasera del coche y se acomodó en su asiento, volvió a comprobar el mail que había de contacto en su portofolio, para acto seguido entrar en su correo y cerciorarse de que lo había escrito bien. Sin embargo, en cuanto abrió la aplicación, se le dibujó una enorme sonrisa al ver que sí le había contestado.

{[ Hey. Perdona que no te contestara anoche, me quedé sopa. ¿Qué tal el día? ]}

Se mordió el labio intentando contener la emoción, sin poder dejar de sonreír. Y no tardó ni diez segundos en empezar a tipear la respuesta, releyendo el mensaje después de enviarlo.

{[ Bien! Mucho trbajo por lamañana yabsabes. Y tu q tal? Haces algobhoy? ]}

- Arrrghh… -suspiró rodando los ojos-.

"Debería pararme a leer antes de enviar nada…", se reprochó tras ver todas las faltas ortográficas.

Se quedó esperando un par de minutos para ver si le contestaba, pero al no recibir nada, guardó el teléfono en la mochila y se abrochó el cinturón antes de ponerse marcha.

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Martes, 19 de agosto

16:10

{[ En serio, Sasuke, no es necesario q le regales nada a mi madre… No es q no lo aprecie, pero es mucho trabajo… =( ]}

- Además que preferiría que estuvieses aquí… -murmuró por lo bajo-.

Hoy no le iba a ver.

Sasuke estaba empecinado en terminar el cuadro que le dijo para tenerlo listo antes del viernes.

Se dejó caer en el sofá, con las manos en alto sujetando el móvil, con el labio inferior sobresaliéndole en un puchero.

Tenía ganas de verle de nuevo. Ahora que sabía que le podía abrazar sin miedo… Quería sentir la calidez de su cuerpo. Y aunque le pillara y le hiciera sentir como un idiota y le subieran los colores… Quería poder quedarse embobado mirando su perfil. Como la noche en el pub, cuando se quedó absorto observando la línea que se definía en su cuello… Y si se daba la ocasión, poder besarle de nuevo en los labios…

Sólo de pensarlo ya se sentía acalorado y hubo de abofetearse mentalmente para impedir que los pensamientos se le desviaran hacia otros mundos.

Esta vez quería que las cosas fueran diferentes, aunque ya de por sí lo eran: nunca se había sentido tan atraído por nadie hasta el punto de pasarse día y noche pensando en él, esperando verle aunque fueran cinco minutos, o cruzar una mirada, como para echarlo a perder por culpa de las malditas hormonas.

Eso era lo que le había empujado a acudir a una asociación, años atrás, para conocer gente… Y eso era lo que le había enseñado que una vez conseguían lo que querían, la gente desaparecía. No es que no lo hubiese sabido desde buen principio, supo perfectamente a lo que se atenía acudiendo allí. Y aunque en parte él mismo llevaba las mismas intenciones, por otro lado siempre mantuvo la esperanza de encontrar alguien que no fuera sólo para un fin de semana…

Pero Sasuke era diferente. Con él todo era diferente. Y sin apenas conocerle realmente, sabía que podía confiar en él.

{[ Lo hago porque me apetece. Así que cállate. ¿No ha ido Kiba hoy? ]}

{[ Tiene q estar por llegar. Seguramente nos quedaremos hasta tarde, por si quieres venir…]}

Vale, quizá estaba siendo un poco pesado. Pero es que quería verle. Y aunque seguramente no podrían compartir un momento como los del otro día estando Kiba delante… Con tenerle cerca le bastaba. Pero se autoimpuso no volver a insistirle si se negaba de nuevo. Y por eso dejó escapar un profundo suspiro en cuanto Sasuke le respondió.

{[ Otro día, dobe ]}

{[ Tu te lo pierdes. Vamos a hacer maratón de FMA... (~~ ̄д ̄ )~~ Y deja de llamarme dobe, caray! ]}

Vale. Éste sí era el último intento.

Impaciente, esperó su respuesta mordiéndose el interior de la mejilla, actualizando una y otra vez la bandeja de entrada. Sabía que no iba a ir… Pero mantenía la esperanza de que cambiara de parecer.

{[ Hmm… Tentador, aunque no lo suficiente. Quizás si fuera otra serie... ]}

{[ Como cual? ]}

{[ Sorpréndeme. ]}

{[ Por favor, dime q no ves doramas como HYD… ]}

{[ Tsk. ¿Por quién me tomas? Donde esté Seiya con Afrodita y su látigo de espinos… ]}

{[ Pffftt… gaaaaaaaaaaaaaaaayy! jajajajajajajaja xDD ]}

{[ También podrías haber ganado puntos con SM, pero me hubiera conformado con DC ]}

{[ eeeeeeeeehh! eh eh eh! No te metas con Conan, q mola un webo tio… ]}

{[ Lo sé. Para la próxima vez. ]}

{[ ¿Te veré mañ- ]}, comenzó a tipear. Pero lo borró y se quedó mirando la pantalla durante unos instantes, mordisqueándose el interior del labio.

{[ Ok… Ya me dirás algo =) Cuídate ]}

{[ Tú también, dobe ]}

Con un profundo suspiro bloqueó la pantalla y reposó las manos sobre el vientre, cerrando los ojos.

Había hecho todo lo que había podido, pero ya se había percatado antes que Sasuke podía llegar a ser bastante terco y aquí tenía la confirmación. No entendía el empecinamiento que tenía, no era necesario que llevara ningún regalo… Pero si así se sentía mejor…

Si algún día llegaba a ir a su casa tendría que pensar en alguna buena ofrenda también, no fuera a ser que le ofendiera.

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Miércoles, 20 de agosto

14:10

- ¿Estás comiendo bien?

- Sí, mamá… -contestó algo desganado-.

Ya se le había hecho raro que no le hubiera llamado en tanto tiempo. Y menos mal, porque si hubiera tenido que hablar con ella el domingo… Seguro seguro que se hubiera dado cuenta de que había pasado algo… Y no estaba del todo convencido de querer contárselo aún.

- ¿Va todo bien, Naruto?

- Sí... Me he pasado toda la mañana limpiando. Estoy cansado…

"Y Sasuke no va a venir hoy tampoco…", puso un puchero.

Tenía el día libre y se lo había pasado limpiando la casa de arriba a abajo para matar nervio. Si no fuera porque habían estado mandándose emails por la mañana, estaría desesperándose ahora mismo pensando que quizá estuviera enfadado.

- ¿Y cómo te fue con tus compañeros el otro día? ¿Te lo pasaste bien?

Y Naruto se quedó rígido como una piedra, tumbado en el sofá.

- ¡Sí! ¡Fuimos a un pub y estuvimos jugando al billar! -contó con fingida emoción-.

Bueno, no es que lo hubiera pasado mal… Al menos no hasta que llegó aquel borracho. Claro que eso no se lo iba a contar. Y como en un acto reflejo, se llevó los dedos al labio, pasándoselos por encima del apósito aquel. Tenía que admitir que aquella cosa era bastante efectiva, en unos cuantos días ya casi se había curado.

"Con suerte el sábado ni se notará…".

- ¿¡Y qué más, y que más!?

- Pues no mucho -mintió-, tomamos unas cervezas y luego nos fuimos a casa temprano…

- No condujiste borracho... ¿verdad?

- Ahh… -suspiró agotado-. No, mamá… No tengo ganas de pasar la noche en un hospital…

- Mejor.

- Unn…

- Y bueno…

"Ahí viene…", volvió a suspirar.

Simplemente de anticipar cuál iba a ser el tema de conversación ya empezaba a sentirse acalorado.

- ¿Has vuelto a ver a Sasuke? ¿Le has pedido el teléfono? ¿O ha vuelto a ir a vert-

- Sí, mamá… Nos encontramos en el pub ése de casualidad. Vino con sus amigos…

- ¿¡En serio!? ¿¡Y por qué no me lo habías dicho!? ¿Estás ocultándome algo, Naruto…? -preguntó con rintintin-.

- No, mamá -se pellizcó la pierna-.

- Hmmm…

- Jugamos al billar, ya te lo he dicho. Estuvimos ahí un rato con sus amigos… -intentó ignorar el hecho del puñetazo que se llevó en la boca-. Y estuvimos hablando un rato… -más bien discutiendo… Claro que por lo que pasó al día siguiente…-. Le pedí el email y hemos estado chateando… -murmuró-.

- ¡Ohh! Algo es algo… -rio por lo bajo-. ¿Y?

- 'Y', ¿qué?

- ¿No vais a salir?

- No… -torció el labio-. Está ocupado…

- Bueno, otro día -sentenció con voz animada, restándole importancia-. De todas maneras, dijo que iba a venir con vosotros este fin de semana, ¿no?

- Unn…

- ¿Quieres que cocine algo en especial?

- No hace falta, mamá…

- ¡Ay, venga ya, Naruto! ¿¡No sabes que a un hombre se le conquista por el estómago!?

- Eso es muy sexista, mamá -gruñó por lo bajo-. Y no es verdad.

- Eso es verdad como que yo me llamo Kushina. ¿Sabes si Sasuke tiene algún plato favorito?

- Mamá, déjalo -suspiró-. Hagas lo que hagas estoy seguro de que le gustará. No hace falta que cocines nada especial.

- Hmmmm… Si no me lo dices tú, ya le pillaré a él por banda…

- Mamá, no le agobies, ¿vale?

- Ah, vale, vale… -se quedaron en silencio un instante-. Así que soy un agobio...

- Mamá…

- No, no, ya está…

"Genial…", se dejó escurrir en el asiento.

Ésta era la típica discusión de la que siempre trataba de huir. Sabía de sobras que no era algo que hiciera a propósito, y que simplemente era que se emocionaba demasiado… Y aunque sí era agobiante a veces, no quería hacerla sentir mal adrede por ello.

- Sasuke es muy tranquilo… Si le empiezas a preguntar cosas le vas a hacer sentir incómodo. No suele hablar mucho de sí mismo, por eso te lo digo…

- Unn…

- Lo siento, mamá. Es sólo que estoy cansado. Además… -se mordió el labio, removiéndose un poco hasta quedar tumbado de lado-, … si no fuera porque me contesta a los mails, creería que no quiere quedar más conmigo…

- ¿Le has pedido quedar para tomar algo?

- Unn… Pero no para de decirme que está ocupado… -murmuró-. Quiere terminar un cuadro antes del fin de semana, y desde el lunes por la mañana que no nos vemos…

- Es que, hijo, si está realmente tan concentrado pintando no es algo que pueda dejar para otro día. Y eso no quiere decir que no tenga ganas de verte…

- Unn…

- No te desanimes, Naruto. Ya verás que en cuanto termine lo que esté haciendo te dice algo.

- Unn…

Sabía que tenía razón. Al fin y al cabo, el cuadro que quería terminar iba a ser un regalo para su madre, aunque eso no se lo podía decir. Pero es que cuanto más tiempo pasaba, más ansioso por verle se sentía. Quería pasar más tiempo con él, que le contara más cosas, abrazarle, y besarle…

- Bueno, ya hablamos, mamá.

- Vaaaale. Cuídate mucho, hijo.

- Vosotros también.

Y no perdió el tiempo en bloquear el teléfono y agarrar el cojín para abrazarlo con fuerza, hundiendo la cara en él, sintiendo que le subía el rubor hasta las orejas. Aún no podía creerse que realmente se hubieran besado, ni que hubieran dormido juntos. Tenía la sensación de que aún no se hubiera despertado desde que se fue a dormir el sábado por la noche.

"Con lo guai y guapo que es…", apretó los labios sintiéndose abrumado por un momento.

Pero no podía dejar de sonreír de forma estúpida cada vez que lo recordaba, y era eso lo que le provocaba un cosquilleo en el pecho, y lo que le hacía impacientarse por querer verle. Y lo que le hacía desear de poder pasar un rato a solas con él y poder volver abrazarle. Y quién sabía si besarle otra vez…

Empezó a patalear ahí tumbado en el sofá, apretándose más fuerte al cojín, sin poder dejar de sonreír. Se sentía como un crío, pero es que no podía esperar a la próxima vez para verle.

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Jueves, 21 de agosto

15:20

Naruto terminó de colocar las cajas de bebidas en su sitio. Sabía que era parte de su faena, pero le daba muchísima rabia que siempre le tocara a él. ¿¡Quién demonios estaba en el turno de tarde!? Sólo conocía a las dos chicas que hacían el cambio de turno con ellos, pero estaba seguro que debía de haber alguien más de refuerzo para las horas más ajetreadas de la tarde, igual que él iba por la mañana más tarde que sus compañeros.

Pero bueno, hoy le daba un poco igual. Al menos había tenido algo con lo que ocuparse para hacer tiempo hasta que llegaba su hora. Desde hacía al menos cuarenta o cincuenta minutos que estaba haciendo cuenta atrás para ver al moreno: habían quedado para dar una vuelta después del trabajo.

"Tenemos una cita…", se quedó en babia mirando la pared.

Suerte para él, le había avisado el día de antes, por lo que se había preparado en la mochila otra ropa no tan 'dejada' como la que solía ponerse para ir al trabajo. Aún le resultaba difícil encontrar algún motivo por el que Sasuke se hubiera fijado en él, así que no quería defraudarle en ese aspecto. Realmente no podía creerse su suerte y que un chico tan atractivo y bueno como el moreno se fijara en él.

"Aunque sigue siendo un cretino…", bufó para sus adentros.

Y es que en cuanto encontraba la ocasión, seguía tomándole el pelo, como el primer día.

- ¿Hace falta que os suba algo más? -preguntó abriendo la puerta del final de la barra-.

Se secó el sudor de la quijada esperando que Shikamaru le contestara, pero aquel estaba en el otro lado y pareció no escucharle; y su otra compañera debía estar fuera porque no la veía por ningún lado.

- Hey, Shikamaru -le llamó de nuevo-. ¿Y Kyoko? ¿Te ha dejado solo?

- ¿Eh? No, está fuera -le contestó al tiempo que dejaba una nota sobre la bandeja que estaba sirviendo-. Está ligando con tu novio -sonrió burlón-.

- ¡Que no es mi novio! -refunfuñó acercándose a la ventana, si bien interiormente ya estaba dando botes de emoción-.

- Lo que me extraña es que no la haya mandado a freír espárragos todavía -rio entredientes, apoyándose en el hombro de Naruto para mirar él también por la ventana-.

Y eso le extrañó a él también. Aunque últimamente no parecía molestarle que le atendiera Ino tampoco... Pero sin duda prefería que le atendiera la rubia antes que su otra compañera. Por alguna razón parecía emocionada, hablando con Sasuke.

- ¿Por qué no sales a llevarle su coca-cola? Deberías empezar a marcar tu territorio si no quieres que te lo quiten…

Lentamente, y sin cambiar el gesto que se le había ido formando en la cara, se giró a mirar a su compañero totalmente enrabietado.

- ¿¡Por qué todos os metéis conmigo!? -se zafó de Shikamaru, y aprisa salió de la barra para salir a servirle-.

- Porque eres demasiado fácil de picar… -rio con ganas el otro-.

No pudo si no resoplar enfurruñado. ¡Y es que siempre se la tomaban con él! Si no por una cosa, por otra.

No se molestó ni siquiera en coger la bandeja. Sólo había un pedido en ella: el de Sasuke; y que consistía en un vaso con hielo y una botella de coca-cola zero.

Por un momento se quedó parado en la puerta del local al alzar la mirada y fijarse mejor en él. Y es que no le había visto casi desde la ventana porque le tapaba su compañera, pero no iba vestido como acostumbraba, más bien iba como cuando le vio el sábado en la noche: llevaba zapatos de piel, al contrario que de normal, que siempre iba con zapatillas; pantalones negros ajustados; una camisa azul oscuro que parecía de seda; sus gafas de sol; y parecía haberse engominado el pelo.

Si es que le mirase por donde le mirase, aún no podía encontrar el motivo de que se hubiera fijado en él. Casi parecía un idol*.

Salió de su ensoñación cuando el moreno giró la cara en su dirección, seguramente mirándole a través de las lentes.

"Me ha pillado…", apretó los labios, sintiéndose abochornado.

Emprendió de nuevo sus pasos hacia la mesa, y Sasuke volvió a centrar su atención en la chica, que parecía totalmente absorta en lo que fuera que le estaba contando.

- ...maneras, prefiero quedarme cerca de mis fans. Sois mi única razón para seguir adelante. A vosotros os debo todo mi éxito.

"¿De qué estás hablando…?", le preguntó en su mente, totalmente descolocado.

Sasuke, se giró un tanto, apoyándose con el codo en la silla, y se sujetó el mentón con la mano. Y Naruto captó el mensaje enseguida, cuando Sasuke se pasó disimuladamente un dedo por el labio.

- Ahh… -suspiró aquella, llevándose las manos a la cara para tapar su rubor-. Eres tan considerado…

No sabía de qué iba todo aquello, pero le estaba costando horrores contener una carcajada. Así que hizo acopio de toda su fuerza de voluntad, se aclaró la garganta y dejó la bebida frente al moreno.

- ¿Desea algo más su majestad? -se inclinó en una reverencia, apretando los labios para no reír-.

- No, es todo. Puedes retirarte de momento.

- Como su alteza guste -volvió a inclinarse, antes de darse la media vuelta-.

Hubo de llevarse una mano a la boca para contenerse, de camino al interior del local. Más aún cuando escuchó a la chica preguntarle emocionada sobre su linaje. Pero no pudo soportarlo más cuando llegó al final de la barra, soltando tal carcajada que hubo de agacharse para que no se le viera desde fuera.

- ¿Qué se trae entre manos? -se acercó enseguida su compañero, empezando a contagiarse de su risa-.

- ¡Es un cretino! -siguió riendo-. Creo que Kyoko se piensa que es un idol, o algo así, y el muy cabrón se está quedando con ella.

- Pffff…

Ambos no pudieron contener otra carcajada a costa de la pobre chica.

- En fin… -sacudió de lado a lado la cabeza su compañero, volviendo a su faena-.

Naruto se quedó agazapado ahí hasta que se le pasó un poco la risa. Aunque no podía reprocharle nada a su compañera, él mismo había pensado algo así del moreno desde la primera vez que le vio, pero saber que le estaba tomando el pelo abiertamente, y que ella estaba cayendo…

Aunque quizá por lo que más podía reír, era porque Sasuke le había hecho partícipe de su broma. Pensándolo ahora, le resultaba increíble lo bien que habían actuado los dos, sin tan siquiera dirigirse la palabra.

Animado, se levantó de ahí y miró su reloj. Quedaban pocos minutos para el final de su turno, y las chicas que estaban en el vestuario debían estar a punto de salir. Y en cuanto apareció una de ellas, llamó a Shikamaru para bajar.

- Las cámaras ya están… -escuchó que le empezaba a explicar a la chica-.

Pero no quiso esperar. A la carrera se fue a buscar su mochila y en cuanto sacó lo que necesitaba, empezó a desnudarse para darse una ducha rápida. Lo sentía mucho por Kyoko, pero habría de esperar para cambiarse. Aunque tenía el firme presentimiento de que aún seguiría hablando con 'su alteza real' para cuando él terminara de arreglarse.

- ¿Tienes una cita? -le preguntó Shikamaru nada más entrar, cerrando la puerta tras de sí-.

- Uhum… -contestó al tiempo que empezaba a enjabonarse el pelo-.

- Wow… Vas avanzando -rio burlón-. Si vas por buen camino, dentro de un año empezareis a follar y todo…

- ¿¡P-pero qué dices!?

- Que eres un lento, Naruto -se rio el otro-. Mira tu amigo, con lo difícil que es Ino y se la cameló en menos de media hora…

"¿Mi amigo…?".

Como si algo hubiera hecho cortocircuito en su cerebro, abrió la cortina para mirar directamente a Shikamaru, sin terminar de creer lo que acababa de escuchar.

- ¿Qué?

- No me jodas que no lo sabías… -se quedó boquiabierto el moreno-.

Y así se quedó también él, escuchando tan sólo el agua correr en la ducha.

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Jueves, 21 de agosto

15:50

- No me lo puedo creer… -refunfuñó, recostado sobre la mesa, hundiendo con la pajita los hielos de su bebida-.

- Venga ya, que no es para tanto.

- Pero él es mi amigo, y se supone que los amigos se cuentan estas cosas…

- Sus razones tendrá -contestó tranquilamente Sasuke-.

No pudo evitar suspirar resignado. Sabía que el moreno tenía razón, era algo demasiado estúpido como para querer ocultarlo. Pero aún así se sentía dolido.

- Quizá es ella quien no quiere que te lo cuente.

- ¿Por qué no? -hinchó los mofletes, girándose a mirarle-.

- Porque es tu amigo, y ella tu compañera de trabajo -empezó a explicarle. Y se agachó un tanto para acercarse más a él, bajando la voz-. ¿Cómo crees que se sentiría ella si tu amigo te cuenta que se la ha follado?

Un escalofrío le recorrió el cuerpo sólo de pensarlo. Y su mente traicionera le trajo de vuelta el recuerdo de aquella chica gimiendo en el baño del pub.

- ¿Ves? -sonrió burlón el otro, volviendo a recostarse en la silla, entrelazando los dedos sobre su vientre-. Al menos ella no sabe que tú lo sabes.

- Unn…

Hubo de girarse hacia otro lado para no mirarle a la cara. Todo aquel tema sólo conseguía hacerle sentir acalorado imaginándose cosas y Sasuke hablaba de ello con suma normalidad. Pero al menos ahora podía hacerse una idea de qué cosas eran las que mantenían ocupado al castaño en el día de hoy. Le había mentido. Descaradamente. Le había dicho que no quedarían en todo el día porque tenía mucho trabajo en la clínica. Y si realmente era ella con quien se había liado el sábado, seguramente era con ella con quien estaría pasando el día, pues lo tenía libre.

Y en eso sentía un poco de envidia. Había pensado que saldría con Sasuke a solas... pero ya le había informado que sus amigos se les iban a unir en un rato. Según él, habían insistido en quedar, pues ellos tampoco le habían visto el pelo desde el sábado… Así que no le quedaba más remedio que resignarse.

"Con lo guapo que está hoy…".

- Ya sé que soy irresistible, pero tendrá que ser otro día -sonrió socarrón-.

- ¿Y tú qué sabes en lo que estaba pensando, ah? -entrecerró los ojos, sintiéndose descubierto-.

- Te estabas mordiendo el labio.

- Mentira… -dijo con la boca pequeña-.

- ¿Sabes que eso, según el lenguaje corporal, es una provocación sexual?

- ¿Eh…? ¿¡D-de qué estás hablando!?

- De que no haces más que provocar, dobe.

"¿¡Pero en qué momento me he mordido el labio!? ¿¡Y qué tiene que ver eso con provocar!? ¿¡Que yo le estoy provocando!?".

Por momentos sentía que el calor se hacía más intenso. No tenía ni idea de dónde se había sacado eso, pero tampoco podía negarlo porque alguna que otra vez sí que era consciente de que lo hacía. Pero no recordaba haberlo hecho nunca delante de él.

- Yo no hago eso… -frunció el ceño, dándole un trago a su refresco-.

- Constantemente.

Vio por el rabillo del ojo que Sasuke se removió en su asiento, apoyando la cara en la mano, con el codo en el reposabrazos, en esa postura tan… Sexy. Porque es que no se le ocurría otra palabra para describirlo. Y entonces se dio cuenta de que estaba a punto de volver a morderse el labio y, en lugar de eso, le dio un sorbo a la bebida con la pajita. Cosa que hizo que Sasuke se riera entre dientes.

- Te burlas de mí, cabrón… -bufó-. Lo haces a propósito.

- Es divertido.

Naruto apretó los labios girándose hacia él, pero la vergüenza le impedía pensar en nada. Así que simplemente le sacó la lengua, enrabietado, para girarse hacia el otro lado después y evitar su mirada.

Y le decía provocador a él, el muy... ¡Cretino!

.

.

.

CONTINUARÁ…


15/11/15

Uolas!

Gomen por el retraso! ;A; Y siento mucho no haber respondido a los mensajes esta semana… ;_; Pero es que… Jo, no me gusta excusarme, pero de verdad que las clases son un infierno (/Д`) A mitad de semana nos empezaron a mandar tareas y más tareas… Todas con fecha límite hoy para entregar en el aula virtual... TT_TT Así que… Si hay alguna falta por ahí, sed piadosos conmigo TTATT

Si puedo, para compensar, intentaré tener listo el siguiente capítulo para el sábado o el domingo que viene, aunque ya no prometo nada… Que este hombre está majadero y no sé cuándo vendrá con algo nuevo para torturarnos…

En fin… Muchas gracias por los ánimos Y_Y

Nos seguimos leyendo! TTATT