.: Capitulo trece :.

Un nuevo día, y con el una fresca mañana. Kagome había pensando que salir a caminar seria lo mejor. Por extraño que parezca Inuyasha no le acompañaba, la ultima vez que le había visto le dejo en el bosque, mientras que ella seguía su camino. ¿Por qué se separaron? Bueno, por más que se quisiesen no todo el tiempo iban a estar juntos, cada quien tenia derecho a estar un rato solos y en tranquilidad.

Kagome estaba recostada en un frondoso árbol, la brisa jugaba con su cabello y le mantenía fresca. A pesar de tener los ojos cerrados, y parecer dormir, estaba mas despierta que nada.

Sus pensamientos giraban alrededor de lo que había pasado los últimos días, debía aceptar que había sido la mujer más feliz de la tierra y que sentía que no podía pedir más, pero mentía. De hecho la situación estaba mal, muy mal.

Ya había perdido la cuenta de cuantos días eran los que llevaba en el Sengoku, lejos de su familia…. ¡Su familia! Pero que desconsiderada había sido al olvidarse de ellos durante tanto tiempo, se sentía tan insensible por eso.

¿Cómo estaría su madre? Seguramente muy mal, solo deseaba que estuviese con bien y que no le hubiese pasado nada malo, lo mismo con su hermano y su abuelo. Que ingrata al no pensar en ese tiempo en su amada familia, pero es que como si de la nada su mente los hubiese alejado por las circunstancias, pero ahora que estaba tan despejada y tan clara, estaba sufriendo. ¿Cómo hacer para hacerles saber a su familia que ella estaba bien? Además, también moría de preocupación al no saber como estaban ellos.

Y ahora… su supuesto romance con Inuyasha… ¡Demonios¡Otra cosa que la lastimaba, no, no estaba bien todo aquello. Se suponía que Inuyasha debía amar a Kikyou, era así como a ella le habían contado la historia y era así como debía pasar, pero sin embargo ahora por su egoísta intervención las cosas estaban por ninguna parte. Al principio pensó que era lo mejor, pero ahora ahí libre para pensar comenzaba a lamentar todas y cada una de sus acciones, pero ¿Qué mas podía hacer? Ella no sabia a ciencia cierta como evitar la creación de Naraku, pensó que con solo estar al lado de Kikyou impediría todo aquello, pero las cosas se salieron de su control cuando llego Inuyasha, es muy difícil hacer que un corazón enamorado use la razón.

A pesar de que no había abierto los ojos, algunas lágrimas comenzaban a resbalar por sus suaves mejillas…. ya lo sentía en su pecho, oprimiendo su corazón y rasgando aquel manto de felicidad que tenia, aquel que le había cubierto los ojos durante mucho tiempo…

Se sentía como una niña tonta y caprichosa que había hecho mal todo este tiempo.

Abrió sus ojos, y al fin estos derramaron las lágrimas contenidas en ellos y comenzó a sollozar, como hacia tanto tiempo que no lloraba. Se enderezo y escondió su rostro de expresión dolorosa con sus manos ¡Ahora ya no sabia que hacer!

.-¡Yo no quería! -grito sollozando- En serio que no quería hacer las cosas de este modo pero… ¿Qué hago ahora? -seguía derramando lagrimas- Yo… yo no puedo decirles la verdad… Kikyou e Inuyasha me odiaran seguro -y sus lagrimas comenzaron a correr con mas fluidez- Que tonta soy… de nuevo haciendo las cosas mal.

No había mas excusa, había estado siendo una egoísta de lo peor, una insensible y una aprovechada de la situación, pero no se le puede juzgar… solo quería amar y sentirse por unos momentos también amada, correspondida y feliz ¿Acaso costaba tanto su felicidad? .¿Acaso no merecía ella un poco de tranquilidad en su alma?... toda su vida siempre se la había entregado a los demás, toda su vida preocupándose por aquellos que la rodeaban e intentando hacer lo mejor para su bienestar.

¿Cómo olvidar las muchas veces en las que ella se hizo la ignorante luego de que Inuyasha se fuese a ver a Kikyou? Oh si, por ese hanyou lo había dado todo, renuncio a su vida de chica normal para viajar de época en época, si bien es cierto que la perla de Shikon se rompiese fue su culpa, y quizás en un principio la misión de recolectar los fragmentos era su deber. Pero cuando el tiempo paso y los riesgos fueron mas grandes, tuvo la oportunidad de rechazar aquella peligrosa misión y dedicarse a su vida, pero no… ella se quedo a su lado porque así lo deseaba, ella se quedo a pelear y a arriesgar su vida solo porque le amaba, a el, a Inuyasha. Soporto incluso no ser la mujer que el quería a su lado, estaba consiente de que ese hanyou siempre amaría a Kikyou pero aun así ¡Ella se quedo a su lado! y patéticamente acepto ser solo la segunda opción del medio demonio, ser un simple plato de segunda mesa.

¿Cómo olvidar que gracias a ella Miroku había encontrado respaldo con ellos? Si, era por ella que el monje había encontrado aliados en su camino, a pesar de que en un principio les había atacado, robado y engañado. Pero siempre Kagome tan bondadosa viendo el buen corazón de las personas, le ofreció la mano al monje para trabajar juntos.

¿Y Shippou? Había sido ella quien decidió que se quedase a su lado, no podía dejar a tan inocente criatura sola, sin respaldo ni ayuda alguna en un mundo tan frió como ese, tan duro. Acogió al zorrito de la mejor forma, y quiso tratarlo como si fuese un miembro más de su familia, después de todo el pobre pequeño estaba solo, había perdido a sus padres a una edad muy temprana.

Además gracias a ella, Sango les acompaño en su viaje. Luego de aquella sangrienta batalla donde murieron todos los exterminadores de youkais, luego de ser controlada por Naraku y de atacar a Inuyasha… Kagome fue la que tomo la iniciativa de pedirles venir con ellos, si ella no se lo hubiese ofrecido a Sango es seguro que nadie mas lo hubiese hecho.

Y… ¿Cómo es posible olvidar que ella salvo a Kikyou en tantas ocasiones? .¡Jah! Era irónico, su mayor sufrimiento era causado por esa sacerdotisa de frialdad asesina, y sin embargo jamás le negó su ayuda, jamás la dejo morir cuando las ocasiones se llegaron a presentar. Pudo hacerlo, pero no tenia corazón para tal atrocidad, su corazón era demasiado puro para hacer eso. Kikyou representaba la felicidad de Inuyasha, y ella, Kagome, amaba a Inuyasha era por eso que jamás negó su ayuda cuando Kikyou llego a necesitarlo, ya que no deseaba ver a Inuyasha triste.

Era ella, la tonta de Kagome que siempre se ablandaba ante los demás, ella la que siempre veía por el bienestar de sus seres queridos antes que el suyo. Era ella la tonta reencarnación de sacerdotisa que daba la vida misma por su amor, que jamás se negaba a ayudar al desvalido y que nunca llego a cometer acto indigno de su bondad y pureza.

No entendía muy bien si era demasiado piadosa y buena para hacer todas aquellas cosas, o demasiado estúpida e ingenua, como fuese ella siempre terminaba en segundo lugar para todo. En segundo lugar para su felicidad, en segundo lugar para su bienestar, y en segundo lugar en el corazón de Inuyasha.

Y solo por una vez, quiso ponerse a si misma antes que los demás a la hora de tomar decisiones, pero ahora se sentía tan egoísta y ciega.

No se sentía merecedora de un amor como el que ahora Inuyasha le profesaba, tan puro, tan hermoso. Cierto, este Inuyasha era tan inocente y se había enamorado de ella ciegamente, se había enamorado de una mujer que había sido deshonesta, que mentía, que guardaba secretos y verdades terribles. Pero no se sentía con el suficiente valor para decirle, no quería hacerlo sufrir a alguien como el, que se había enamorado de quien no debía.

Y también estaba Kikyou… esa Kikyou que sonreía sinceramente, que la cuidaba constantemente, que se preocupaba por su bienestar, y que no tenía ni un rastro de maldad, dolor ni odio en su ser, era tan solo una sacerdotisa que se dedicaba a hacer el bien, que se preocupaba del dolor de inocentes y mantenía la Shikon no Tama en un estado simplemente puro. Y aun quedaba la pequeña Kaede… tan tierna e inocente niña que ya la había tomado como una hermana a ella también, se sentía mal, terriblemente mal.

No podía sola con la culpa y con el remordimiento, quería buscar ayuda a todos esos problemas, pero no había a quien pedírsela, nadie que pudiese darle un vano consejo o un débil consuelo. En realidad en ese mundo, estaba sola…y nadie iba a venir a ayudarle.


El frió normal del ocaso se sentía por todo lugar, Inuyasha buscaba con afán el olor suave y dulce de su Kagome, inconfundible con ningún otro.

Estaba de acuerdo con que debían pasar cada quien un rato solos, después de todo tenían derecho y además, estar todo el tiempo juntos a pesar de ser hermoso, podía volverse un poco hastiante después. No se preocupo por ella, la verdad es que había pasado un rato agradable aunque hubiese estando pensando en un sin fin de cosas, Kagome, la perla de Shikon, Kikyou, su estado como hanyou, su condición que lo volvía humano, su estancia en el templo, su perdida de interés por ser un youkai completo, su infancia dolorosa, su madre Izayoi, su hermano Sesshomaru, Tessaiga…. ¡Termino doliéndole la cabeza! Jajajaja… no era bueno para pensar, pero al final termino tranquilo su vida era pacifica y estable era amado y correspondido, no tenia que ocultarse ni huir, entonces ¿Qué mas cosas podía pedir?

Pero al regresar se sorprendió de que Kagome no llegase aun, normalmente ella era la que se encargaba de hacer la cena, para el y para Kikyou. Precisamente se había encontrado con ella, quien también se extraño de que Kagome no le acompañase. Un rato de silencio. Kikyou le pidió amablemente que fuese a buscarla ya que dentro de poco comerían, y seria una pena hacerlo sin ella, sin mas el acepto ir sin dudarlo ni un segundo. Por cierto le pareció extraño el comportamiento de esa perra, desde hacia unos días había cambiado y se comportaba de una manera mas amable, atenta y respetuosa con el ¿Qué le había pasado ahora? Feh, quien sabe, pero con que ya no fuese tan odiosa se conformaba aun sin saber la razón.

Olfateo un poco mas, una vez que tuvo fijo el rastro de la chica salio corriendo a su búsqueda.


El sonido de sus pisadas sobre la hierba, en conjunto con el soplido el viento era todo lo que deseaba escuchar. El sol acaba de ocultarse hacia apenas unos minutos, y la claridad no tardaba en disolverse por completo.

Caminaba ¿Hacia donde?... hacia donde sus desesperados pensamientos la llevaban.

El pozo devora-huesos.

.-¡Kagome!

Se detuvo, alguien la llamaba.

.-Kagome -aquella voz sonaba con un timbre agradable, pero que había terminado por lastimarla-.

…Inuyasha…

.-¿Qué pasa? -pregunto la miko, dándose la vuelta para encontrarse con el medio demonio-.

.-¿A dónde vas? -pregunto con curiosidad, llegando hasta ella-.

.-A ninguna parte -respondió ella, desanimada-.

.-¿Pasa algo Kagome? -al instante Inuyasha sintió ese extraño cambio en ella, la miro con sus profundos ojos dorados graciosamente inquietos-.

.-No pasa nada -Kagome lo miro impasible, y dibujo una media sonrisa un tanto hueca- ¿Por qué me buscas?

.-Pues ya es tarde y no nos dijiste nada, la perra quiere que regreses para comer, y además… -miro despreocupadamente a otra parte, rascándose un poco la mejilla con la garra del dedo índice de su mano derecha- … comenzaba a extrañarte.

Eso… ¡Eso era lo que menos necesitaba ahora! Ya se sentía tan mal consigo misma, tan desesperada y tan confusa. Se sentía como una miserable serpiente traidora… si, era justo lo que era. Bajo la vista y apretó los dientes en un esfuerzo por no doblegarse en ese momento.

.-¿Kagome? -Inuyasha la miro preocupado, no sabia porque ella acababa de reaccionar de aquel modo ¿Había dicho algo malo?-.

.-No pasa nada -respondió ella, aun mirando el suelo-.

Se desespero un poco, sentía que si pasaba algo y ella no quería decirle. Camino un poco más hacia ella, y cuando estuvo más cerca lo percibió perfectamente… el olor a lágrimas, saladas lágrimas… ¡.¿Ella había estado llorando?.!.¿.¡Pero que pasaba?.!

.-Vamos Inuyasha -Kagome levanto la vista sonriendo, para aparentar que no pasaba nada- No quisiera preocupar ni hacer esperar mas a Kikyou.

.-…oye Kagome ¿Has estado llorando? -su rostro denoto seriedad al preguntar-.

.-¿Llorando? -ella pareció sorprendida, pero después sonrió de nuevo- Si, me caí y pues como me dolió, llore un poco -mentira, pero bueno ¿Qué era una mentira tan pequeña luego de todo el engaño que había estado armando?-.

.-¡Esperas que me crea eso? -Inuyasha frunció el seño indignado, no era tan estúpido para caer- Dime la verdad.

.-¡Vamos que se hace tarde! -pero Kagome había echado a correr riendo, animando al otro a seguirla-.

.-¡Espera Kagome! -que injusto, ella se había ido corriendo para no responderle ¿Qué era aquello que la había hecho llorar?-.

Y sin mas Inuyasha corrió tras ella alcanzándola, pero mientras que Kagome reía un poco por la carrera que llevaban, el rostro del hanyou no era nada tranquilo, y sus ojos dorados estaban enfocados en la chica y en ellos… la preocupación y la confusión brillaba.


.-¿Qué pasa Kagome? -los marrones ojos de Kikyou miraban a la otra miko con un dejo de preocupación en ellos- ¿Acaso no te gusto la comida?

.-No es eso -negó con la cabeza suavemente la miko colegiada, viendo a la otra- La comida esta estupenda, pero no tengo hambre -y enfoco su vista en el plato de comida de la cual, apenas si había probado un poco-.

.-¿Estas segura? -Kikyou comenzaba a preocuparse más-.

.-Si, segura -y guardo silencio-.

Y nadie más se atrevió a cruzar palabra alguna. La comida se llevaba a cabo en medio de un silencio terrible. Inuyasha sentado al lado de Kagome se limitaba a comer calladamente y despacio, alternando pocas miradas con Kikyou, miradas inquietas, miradas que decían que estaban preocupados, ya que Kagome simplemente permanecía en silencio y su mirada perdida en la nada les inquietaba más. Sin duda algo le pasaba y no era buena ocultándolo.

Kaede también comida, mirando a los demás sentados en la mesa con ella, esta vez la alegría a la hora de comer se había ido. Inuyasha no estaba fastidiando a su hermana, Kikyou no lo estaba ignorando, y Kagome no estaba sonriendo… ¿Qué le pasaba a ella? Ya que se daba cuenta de que todo era por ella, sin mencionar que también se sentía un tanto desanimada por la actitud de la miko colegial.


.-Dímelo ya Kagome… ¿Qué es lo que te pasa? -pregunto seriamente el hanyou, en medio de la oscuridad de la habitación pero pese a eso, su vista era perfecta-.

.-Nada -respondió automáticamente ella-.

Hacia ya unos momentos que se habían ido a dormir, Inuyasha recargado en la misma pared en la cual siempre dormía, estaba inquieto ya que no era necesario poseer poderes sobrenaturales, o sentidos muy agudos para que alguien se diese cuenta del la sombra que Kagome llevaba sobre si, su sonrisa ya no estaba mas en sus labios, su timbre alegre se había ido de su voz y su mirada brillante oscureció.

.-No logras engañarme para nada -revelo Inuyasha, con un tono triste la verdad era que estaba dolido, ya que Kagome no era capaz de decirle la causa de su aflicción y eso de alguna forma, le dolía y mucho-.

.-No me pasa nada Inuyasha -bostezo- Es solo que creo que necesito descansar, estoy agotada y por eso desanimada… pero estoy bien -quiso sonar sincera y convincente… y casi lo logra-.

.-¿Por qué?... ¿Por qué no puedes decírmelo? -su voz tan hermosa, sonaba un tanto quebrada ahora-.

.-No importa Inuyasha -respondió negativamente de nuevo, mirando hacia el techo con el dolor en la mirada-… sabes… sabes que te amo ¿Verdad? que eres muy importante para mi… que no importa que pase mis sentimientos siempre serán los mismos… -y cerro los ojos para evitar llorar, para tratar de evitar sentir mas-.

¿Y ahora? .¿Por qué le decía todo esto?... no es que le molestase escucharlo, al contrario en otras circunstancias lo pondrían sumamente feliz pero ahora, lo desconcertaban, su amada Kagome lo estaba desconcertando. Le inquietaba de sobremanera ese comportamiento suyo, y cuando al fin reacciono luego de aquellas palabras…. Kagome ya se había dormido.

Decepcionado, Inuyasha también quiso dormir pero le resulto demasiado difícil, muchas cosas le rondaban por la mente.

Pero Kagome, ella no estaba dormida… no, sufría en silencio, sufría porque a pesar de que podía ser feliz con Inuyasha y olvidarse de todo lo demás… no debía.

Continuara….

CcCcCcCcCcCcCcCcCcCcCcCcCcCcCcCcCcCcCcCcCcCcCcCcCcCcCcCcC

¿Cómo están? Oohhhh ¡Yo estoy mejor! n.n mi piel ya no luce amarilla y el cansancio parece que ya se fue, pero aquí entre nosotras mejor sigo cuidándome no vaya a ser que luego resulte algo feo o.O ¡Gracias a todas las que se han preocupado por mi! Realmente me hacen sentir mucho mejor, sin duda son las mejores lectoras que una pobre semi-enferma escritora como yo puede pedir, por eso he decidido echarle muchas, muchas ganas al fanfic el poco tiempo que tengo para escribir, quiero que siga siendo de su agrado y espero lograrlo, una vez mas gracias por su preocupación hacia mi n.n eso me hace sentir mejor aun, en serio. Y ahora escribo el fanfic con mas entusiasmo que antes porque quiero de alguna manera pagar su preocupación, y no encuentro nada mejor que intentar escribir tan o mas rápido que antes.

Si se preguntan donde esta Onigumo, bien gracias de vacaciones XD no, ya en serio el aparecerá pero despuesssss, lo del capi anterior fue solo una pequeña reseña, para que vean que anda por ahí…. pero no tardara en salir y ser malo, muajajajajaja…. ejem… lo siento XD

Buaaaaa! Se me paso la mano, miren nada mas como sufre la pobre de Kagome, pero como por ahí me dijeron que se estaba tomando todo tan tranquilo, pues ahí tienen, esta llena de remordimiento y sufre. Ósea no es que ella se tomase todo como si nada, lo que pasa es que yo quería que fuese feliz un ratito mas ;.; digo la pobre mujer tiene derecho a ser feliz ¿No? peeeero como ya la quieren ver sufrir y sentir remordimiento, pues ahí tienen la pobre ya se siente mal. Además… como yo también me siento malita no fue difícil hacer que ella también se sintiese mal XD (pero que mala soy, me esta afectando poner a Kikyou en el fanfic sin duda XS)

WIIIIII FIESTA! FIESTA! YA PASE LOS 200 REVIEWS! NO LO PUEDO CREER! MUCHAS, MUCHAS GRACIAS A TODAS! En serio, jamás llegue a pensar que esto podría tener mas de 200 reviews, es como un sueño hecho realidad ¡Es tan increíble! Todavía no me creo que realmente el fanfic sea tan leído, oh dios ya me dio sentimiento voy a llorar TT.TT como sea ¡Gracias a todas! Sin ustedes este fanfic no existiría, porque yo escribo para mis lectoras y solo para ellas, aunque suene trillado ustedes hacen posible esto.

Ahora si voy a responder mis bien amados reviews de mis bien amadas lectoras (shales, parece que yo amo todo XD)

Lady Kagura:

Belén

Oyuki77

Inuangelp

Anfitrite

Nashely

Izayoi

Bunny Kou

InüYö

Kagome-N

Sensy

Gris-Kag

Natsuki

Lara-chan

LimChan

Kagome-inulove

PriestessKaoru

Azuka Malasas

KagomeMikoyumi

Kasim

AndreSakurita

Malfoys red-haired lover

CurlsofGold

Jazmin

Y bien amadas lectoras mías, esto se ha acabado por hoy, como ven sigo viva y sintiéndome mejor que los últimos días pasados, y ya verán que voy a estar igual de alocada que siempre escribiendo locuras como es la costumbre n.n gracias por su preocupación linduras, todas son tandulces y buenas… ho ya me dio sentimiento TT--TT dejen me voy a llorar un rato, snif, snif… espero verlas en el siguiente capitulo ¡Gracias por todo chicas!

Atte. Celen Marinaiden.