Zen estaba yendo a Ciudad Luminalia, pero tardó varios días porque habían corrientes de aire al volar, era normal porque había empezado la primavera. Sin embargo, ya pudo llegar al laboratorio Pokémon. Pero ahí dentro no se encontró con el Profesor Ciprés solo, había una chica con trenzas y pelo rubio, ojos negros y una especie de bata de laboratorio y una falda a cuadros.

-Profesor, estoy muy contenta de ser su aprendiz.-dijo la niña.

-¿Eh?-el profesor se giró y vio a Zen.-¡Te estaba esperando!

-Hola profesor.-saludó.

-¡Hala! ¿Y esa ropa?-se entusiasmó la chica acercándose mucho a él.

-Eh...-eso le incomodó un poco.-Es de entrenador aéreo.

-¿Y eso qué es?

-¿No eres de aquí? Son una clase de entrenadores que vuelan y usan Pokémon voladores.

-¡Qué guay!-lo estaba apuntando en una libreta.

-¿Así que vas a entrar a la escuela al final, Zen?-Ciprés les interrumpió.

-Exacto.

-¿Qué escuela? ¿Qué escuela?-sus negros ojos se iluminaron.

-Ah... Aquí en Ciudad Luminalia hay una escuela de entrenadores aéreos. Voy a ir para entrenarme.

-¡Qué interesante!-se puso a apuntarlo todo.-Ah, yo me llamo Star. ¿Te puedo llamar Z?

-Claro.-sonrió.

-¿Qué tal si llevas a Star a un tour? Ella viene de Alola.

-¡Lo haré encantado, profesor!-respondió alegre el chico.

Fueron a la calle donde Zen llamó a un Gogoat para subirse a él junto a su compañera.

-¡Qué Pokémon tan curioso! ¿Cómo se llama? ¿Qué tipo es? ¿De qué se alimenta?-estaba lista para apuntar todo.

-Es un Gogoat, de tipo planta y no sé de qué se alimenta, supongo que de plantas.

-¡Qué interesante, me encanta este lugar! ¿Qué es eso de ahí?-saltó del Pokémon en marcha.

-Es el puesto de Crêpes Luminalia.-se bajó ya parado.-¿Quieres uno?

-¡Sí, por favor! Ah, pero me he dejado el dinero en el laboratorio...

-No te preocupes, ya te compro yo uno.

-¿Qué? ¿En serio? ¡Eres súper amable! ¿La gente en Kalos es tan buena?-se acercó al puesto. ¡Alola!-dijo mientras hacía el gesto típico de su tierra.-Quiero un crêpe, por favor.

-Eh, yo tomaré otro.-pagó y empezaron a comer.-Por cierto... ¿Por qué has venido a esta región?

-Verás, a mi me entusiasma mucho la ciencia, pero lo que de verdad me motiva es la megaevolución.

-¿De verdad? ¿Y eso?

-Verás, yo he sido una persona muy curiosa desde siempre como seguramente habrás notado... Pero una vez estaba viendo la televisión y vi en un torneo que un hombre megaevolucionó a cinco Pokémon a la vez, ¡era increíble! Eso me fascinó y me dio ganas de saber cómo funciona esa nueva manera de combate...

-Oh, con que un hombre que megaevolucionó a cinco Pokémon... ¿No se llamará X ese hombre acaso?

-Creo que sí, ¿por? ¿Le conoces?

-Es que ese es mi padre.

-¿QUÉ? ¿EN SERIOOO? ¿TÚ ERES HIJO DE POKÉDEX HOLDERS TAMBIÉN? ¿SABES MEGAEVOLUCIONAR? ¿PODRÍA CONOCERLO ALGUNA VEZ?

-Eh, calma un momento. Sí, lo soy...-enseñó su Pokédex.-¿Pero cómo que también?

-Mira esto...-mostró su Pokédex de igual forma.-Soy hija de Moon.

-¡Genial! Y lo siento, pero no sé... Tal vez algún día mi padre me enseñe, y claro que puedes conocerlo algún día.

-¡AAAAHH! ¿DE VERDAD? ¡ESTARÍA GENIAL! Seguro que es una persona tan amable como tú.

-Bueno, lo es a su manera...

Estuvieron un tiempo comiendo, charlando... Lo típico. Cuando se hizo tarde, Star se fue al laboratorio y Z a la residencia de estudiantes donde se alojaba. A la mañana siguiente, empezó sus clases en las que se lució en la práctica pero en la teoría daba toda la pena. Por parte de la otra chica, se puso a ver todo el laboratorio, a apuntar absolutamente todo lo que ve y a ponerse al día con las investigaciones de su mentor. Horas después ya acabando se encontró a Star en la puerta.

-¡Z! Oh, ¿y ese uniforme?

-Ah, es el que usamos en la escuela... ¿Qué haces aquí?

-Quería devolverte el dinero de ayer...-se lo mostró.

-Ah, gracias. Pero no hace falta, de verdad.

-Insisto, te lo debo.-se lo puso directamente en la mano.

-Bueno, vale. Está bien.

-¿Quieres ir a dar otra vuelto y me sigues enseñando cosas de este sitio?

-Claro, pero espera a que me cambie en mi cuarto de la residencia que me tengo que poner mi traje de entrenador aéreo.

-¿Puedo ver cómo te lo pones?-se lo dijo con toda la inocencia del mundo

-¿Eehhhh?-se sorprendió y sonrojó.

-Si bueno, ya sabes... Es un traje muy extraño, no sé cómo puedes ponértelo.

-Ah. Emmm... Como puedes comprender, eh... Para ver cómo me pongo el traje debería, ya sabes...

-¿Oh?-por fin se percató de lo que había dicho y también se avergonzó.-¡Aahh! Eh, lo siento mucho. No era mi intención...

-No, no, no importa...

Cuando ya se cambió, fueron a dar un paseo por ahí, pasaron por alguna cafetería, entraron en tiendas de ropa...

-Ay, nunca había tenido una cita con una chica... Estoy algo nervioso.-pensó Zen.

-Vaya, este chico es muy interesante y amable. Es muy bueno como guía turística.-pensó inocente Star.

De repente vieron a unos hombres vestidos de un rojo intenso que se pararon delante de ambos.

-Son ellos, ¿verdad?-preguntó uno de esos sujeto.

-Así es, concuerda con la descripción. Un niño que siempre lleva un traje aéreo y una niña con trenzas rubias con bata de laboratorio.-contestó otro.

-Vaya, así que hay una religión en Kalos...

-No Star, aquí no hay nada parecido.-empezó a sudar.-Mejor nos vamos...

-¿A dónde os creéis que vais?

Sacó a un Pyroar que se puso delante de ellos.

-¡Ay...! Popplio, ve.

-No.-le tomó la mano antes de lanzar la Pokeball.-No merece la pena pelear, huyamos.

-¿Pero por dónde? No tenemos escapatoria.

-Confía en mí, toma mi brazo.-se puso en posición y echó a volar.

-¡No vais a huir! Pyroar, Lanzallamas.

Les atacó pero lo pudieron evadir.

-¡Froakie, Burbuja!

Sacó a su Pokémon donde desde el aire los intentó distraer.

-¡Huyamos a la ruta 13!

-¿Vamos a tardar mucho? Q... Quiero bajarme ya...-habló con los ojos cerrados y muy aferrada a él.

-Depende de cómo esté el viento.

-¡Pu... Pues... Pues date prisa, por favor!-se puso a moverse haciendo que hayan turbulencias.

-¡Star, cálmate por favor! Nos vamos a caer si no...

-¿¡CAER...!?-abrió los ojos por un momento y vio toda esa altura.-¡AAAAAAAAAAAHHHH!

Se empezó a mover todavía más, lo que causó que Zen perdiese el equilibrio y el poco control que ya tenía, provocando que cayesen en picado en el desierto.

Protagonistas del fanfic.

Star: Primera hija de Moon y Gladio. Pelo rubio, ojos negros y lleva una bata de laboratorio. Es seria pero curiosa y ha heredado su afán de investigación de su madre, donde al conseguir su Pokédex viaja a Kalos para investigar las megaevoluciones y conoce a Zen.