Capítulo 14: De Vuelta a Casa…

Casa de los Díaz

Habitación de Star, 12:01 pm.

Un leve ruido quebró el silencio que había en la casi abandonada habitación de Star, abriéndose en medio de lugar a un enorme portal y dejando entrar a ambos jóvenes sin mucho esfuerzo. Al entrar, Star y Marco observaron a su alrededor esperando algún recibimiento que los reprochara por parte de los padres del chico, se habían ausentado un tiempo demasiado largo como para que lo dejaran pasar solo porque sí. Pero a pesar de eso, no parecía haber nadie. Incluso, la usualmente desordenada habitación estaba limpia y sin ningún gramo de desastre, considerando la naturaleza de la princesa. Marco se asomó por el balcón para dar un vistazo y ver si aún había alguien alrededor pero todo estaba tranquilo.

Parece que en la Tierra ya era de día al igual que en Mewni, considerando que ambas eran dimensiones distintas, compartían los mismos horarios.

Ellos intentaron no hacer mucho ruido, si bien cabía a posibilidad de que los padres de Marco los esperaran en la sala con los brazos cruzados, parecía que no había ni un alma. No les sorprendía mucho, ya que ambos solían ausentarse mucho por las mañanas, ya sea por el trabajo o por cualquier otro motivo, por ahora se ahorraban las explicaciones. Eso tranquilizo un poco a ambos adolecentes.

Sin embargo, Marco observo un poco a Star de reojo, ella parecía haberse desvelado quien sabe que tanto tiempo. Parecía haber estado en vela por la seguridad del chico por mucho tiempo, cuando el aún se estaba recuperando de su combate con Tom. Ahora el sentía una rara combinación de alegría y culpa, uno por ver que la chica a pesar de todo se preocupaba por él, y el otro por el deplorable estado que se encontraba en ese momento.

Él se acercó a ella tomándola del hombro con cuidado, no quería terminar azotado en el suelo otra vez solo por sorprenderla. Aun así Star, respondió de una forma positiva, su mano derecha tomo dirección hacia su hombro, casi masajeando los nudillos de Marco.

-¿Algo está mal… Marco?- La princesa pregunto de forma un poco torpe y somnolienta, a causa de la falta de una buena noche de descanso.

Marco tuvo que aguantar un poco la risa, ella tenía el mismo aspecto como cuando se desveló buscando un hechizo para restaurar su brazo, evitando que un tentáculo diabólico se apoderara de el hace ya mucho tiempo. El recuerdo de esa situación lo obligo a comportarse un poco más serio al respecto, aun así, verla de esa forma era bastante… adorable.

-No realmente… pero… ¿Cuánto tiempo dormí realmente? Yo lo sentí como una noche normal…- Marco ladeo la cabeza un poco, ya que nunca tuvo una respuesta antes. Apenas se había recuperado cuando Star ya estaba en la habitación y después de que Lynx hablara con Moon, no hubo mucho tiempo de preguntar algo.

-Si no me equivoco, 4 días… tienes el sueño pesado Marco… o esos combates de antes en serio te dejaron factura…-

Al decir estas palabras, ella enfoco su vista al suelo, casi mostrando de forma abierta de que se sentía culpable al respecto.

-¿Y cuántas noches pudiste dormir tú?-

-3 de 4- Respondió Star, inclinado su vista a otra dirección.

Marco aún se quedó observándola fijamente, sin creerle una sola palabra.

-Bueno… 2 de 4…- Nuevamente ella giro su vista para evitar ser descubierta, pero una vez más, su lenguaje corporal la delato.

-Star…- Marco cruzo los brazos, viendo a través de sus palabras supo que ella aun mentía, se había vuelto bastante bueno para notar eso… especialmente en ella.

-De acuerdo, tu ganas… estoy casi segura de que dormí 24 horas en total… durante ese tiempo… casi…-

Una vez más, ella desvió la vista al vacío, y no para evadir alguna pregunta esta vez, sino porque realmente se sentía culpable por lo que Marco tuvo que sufrir… por ella.

El noto el gesto de inmediato, por lo que tomo a la princesa por los hombros obligándola a verlo a la cara con sus muy cansados ojos azules. Marco no pudo evitar sentir un poco de culpa también por eso.

-Star… Yo decidí aceptar el reto de tus padres, ¿recuerdas?- Acto seguido, el llevo una de sus manos a su mejilla, acariciándola de forma suave. -No podía quedarme de brazos cruzados y dejar que nos separaran así como así…-

Si el objetivo de Marco era que Star se sintiera mejor, entonces efectivamente había dado en el clavo con tan leves palabras, ya que a ella la invadió una enorme sonrisa y sus ojos mostraron un familiar brillo que el pocas veces había visto, uno que mostraba pura alegría y a él le encantaba verla así.

Entonces ella se acercó al chico, ligeramente apoyando su peso en la punta de los pies e inclinando su cabeza para darle un pequeño beso en los labios. No es que el fuera tan alto, apenas la superaba por unos escasos 5 centímetros, quizá menos. Pero estaba demasiado cansada como para acercarse por completo o hacer algún otro movimiento.

Después de esa muestra de afecto, Star volvió a sonreírle, mientras que de forma silenciosa, dio media vuelta para dirigirse a su cama. Justo cuando se lanzó a ella y su cabeza se acomodó en su almohada, el sueño la invadió de inmediato.

Ciertamente no había dormido nada, y su cama de la Tierra, por alguna razón, le parecía mucho más cómoda que cualquiera que ella haya tenido en Mewni.

Marco quedo un poco embelesado por el beso de Star.

El pequeño gesto le había causado un enorme torrente de emociones, las cuales ahora ya podía apreciar sin preocuparse por algún combate próximo o el constante riesgo de morir, uno que venía presentándose más veces de las que él hubiera querido.

Sintió como si una corriente eléctrica recorriera todo su cuerpo, más a los pocos segundos, una enorme paz y tranquilidad lo invadía, toda esa combinación lo hacía sentirse muy bien.

Nunca hubiera esperado que Star, de todas as chicas en el mundo llegara a causarle esa clase de sentimiento, tan puro y sincero como ningún otro… Aunque si se piensa bien, el hecho de que no sea de este mundo tenga mucho que ver.

Entonces Marco camino de espaldas, aun contemplando a la princesa durmiente, mientras que giro un poco para abrir la puerta y dirigirse a su propia habitación, para ver si había algún cambio desde ahí.

Sin embargo, apenas toco la perilla de la puerta cuando sintió… peligro, pero no se sintió en una medida mayor, sin embargo, sus recientes experiencias le habían enseñado a tomar en serio cualquier amenaza, por más pequeña que esta fuera.

Algo más había girado la perilla, listo para entrar.

Simplemente estupendo.

No estaban ni cinco minutos de vuelta en la Tierra y algo estaba amenazándolos de nuevo. Como parte de su reacción, los ojos de Marco se tornaron purpura de forma inmediata, listo para hacer pedazos a cualquiera que se cruzara en su camino, ya sea cualquier monstruo hipnotizado, el imbécil de Ludo o hasta el mismísimo Toffee si es que tiene la mala suerte de pararse frente a él.

No dejaría que nada le hiciera daño a la chica a sus espaldas, ¡Star estaba durmiendo por todos los cielos! ¿Es que ni siquiera eso es sagrado?

Marco retrocedió un poco, para dar espacio a lo que sea que estaba por entrar, completamente preparado para lo peor.

Cuando la puerta se abrió, un objeto de madera se precipito rápidamente a la cara del chico, tal vez un mazo de guerra, y él lo atrapo con una mano sin mucho esfuerzo, astillando un poco el objeto por la fuerza aplicada. Entonces dio un paso hacia adelante, dirigiendo su puño a lo que fuera que osara aparecerse.

Pero en el último segundo, Marco reconoció a la enorme figura frente a él frenando su golpe tan rápido como le fue posible.

Era su padre… y justo detrás de él se escondía una pequeña figura solo un poco más alta que el mismo, era su madre, quien de forma nerviosa seguía a Rafael.

-¿Papá?- Pregunto Marco ladeando su cabeza un poco.

-¿Mijo? ¿Eres tú? ¡Pensamos que eran ladrones!- Respondió Rafael casi pensando que había visto un fantasma… o algo peor.

-¡Marco!- Grito Angie detrás de su marido, mientras que ambos se abalanzaban sobre el pobre muchacho, aplastándolo.

El chico rápidamente quedo aplastado por el peso de ambos, pero aun así no sintió nada, casi como si se hubiera acostumbrado al dolor… o quizás después de tanta lucha parte de sus nervios estaban literalmente muertos.

Marco observo el objeto astillado a un lado de su cabeza, lo que había pensado que fue un mazo de guerra, en realidad era un simple bate de béisbol. Utilizando su mano libre, el chico lanzo el objeto por debajo de la cama de Star con precisión, escondiéndolo exitosamente. Ahora mismo, preferiría ahorrarse la mayor parte de las explicaciones. A pesar de que sus padres son realmente comprensivos, se alterarían demasiado si escucharan la historia completa.

Ambos se pusieron de pie, aun abrazando cariñosamente al chico, pero súbitamente, algo les recordó que debían estar enojados con él.

Entonces se separaron y la primera en hablar fue Angie.

-Me alivia mucho verte hijo, pero… ¿Por qué se ausentaron tanto tiempo?- Angie se veía sumamente preocupada, sin embargo, mantuvo la calma al hablar. -¡Por más de dos semanas no supimos nada de ustedes! ¿Qué estuvieron haciendo?-

Rafael solo se limitó a observar de brazos cruzados a su hijo, esperando al menos una respuesta razonable.

Antes de contestar a la pregunta, Marco se quedó estupefacto. ¡¿Dos semanas?!

Eso era difícil de creer, pero a la vez sonaba bastante lógico, si lo pensaba bien.

La invasión, la lucha con Toffee y el combate de compromiso; eso a lo mucho podía recordarlo como poco menos de una semana, incluyendo el tiempo que tuvo que sanar después de quedar tan mal herido en más de una ocasión. Pero eso solo fue la perspectiva que tuvo todo ese tiempo.

Todo eso cuadraba, pero aun así tenía que inventar alguna escusa, contar todo eso pondría completamente histéricos a sus padres, sin mencionar lo último, ¿cómo iba a explicar que ahora que él y Star estaban comprometidos? Al menos bajo los términos de Mewni claro está, así que pensó en evadir la pregunta con otra pregunta.

-¿Los padres de Star no les contaron nada?- Pregunto el chico, apelando que por alguna suerte del destino, los reyes de Mewni supieran informar la situación con delicadeza, evitando cualquier cosa que podría verse negativa.

-De hecho… si, así fue y por eso estamos preocupados…- Respondió Rafael, con su distinguido tono latino.

´´ Eso definitivamente no sonó nada bien, solo espero que fuera Moon quien se comunicó… así estaría más tranquilo.´´ Marco pensó e imploro a su suerte que si alguna vez lo abandonara, no fuera en este momento.

-Hace unos días, el rey River nos llamó por el espejo de…- La madre de Marco no había terminado de explicar cuando Marco cerro sus ojos e inconscientemente los rodo por fastidio.

No necesitaba escuchar el relato completo, sabía que River, casi inconscientemente, se la había jugado una segunda vez.

Primero Tom y ahora esto…

Él sabía que el rey inocentemente trato de ayudar, ya sea por iniciativa propia o porque su esposa se lo pidió. Sin embargo, a veces tener buenas intenciones no sirve de nada si el resultado es perjudicial.

Incluso, un pensamiento en broma llego a la mente de Marco, de que el rey probablemente haya iniciado alguna guerra por error. Aunque tiempo más tarde él se enteraría de que realmente tuvo razón, dañando un poco más la reputación de River. El realmente lo estimaba, por la forma que lo ha tratado antes y también por ser un buen padre para Star, pero sus acciones recientes dejaban mucho que desear.

Por ahora, decidió terminar de escuchar lo que su madre decía, tal vez podría inventar alguna mentira en base a ello. Aunque mentir lo hacía sentir sucio y desagradable, ahora mismo la situación lo ameritaba.

-… dijo algo sobre un combate de compromiso…- Continuo Angie, después de que Marco volviera a prestarle atención. -También peleas con lagartos inmortales, guerreros medievales y príncipes demonios, nada de eso suena a algo que harías hijo. Por eso queríamos que tú mismo nos lo dijeras…-

Estupendo, su suerte no lo abandono después de todo. Años de comportarse como el ´´chico seguridad´´ le habían dado la absoluta confianza de sus padres. Ahora mismo tenía que aprovechar.

-En realidad… fue evento real, tradición del pueblo de Star, era algo así como una obra teatral. Todos representaban un papel importante, solo que tomaba muchos días de preparación… incluso Star… al ser la princesa se tomó muy en serio que todo saliera bien, por eso esta tan cansada, así que mejor dejémosla dormir por ahora.-

Entonces Marco empujo suavemente a sus padres fuera de la habitación de Star, porque en parte ya no quería hacer más ruido y que interrumpieran el sueño de la princesa.

Cuando salieron de la habitación, y tomaron curso dirigiéndose escaleras abajo, Rafael observo un poco la cara de su hijo. Aunque solo pudo notarlo brevemente, pudo distinguir varias cicatrices en su rostro.

-¿Siempre has tenido esas marcas mijo?- Pregunto el padre de Marco con curiosidad.

Acto seguido, Angie tomo la cara de Marco para inspeccionarla exhaustivamente, confirmando lo que su esposo había mencionado unos momentos atrás.

-¿Y esto cómo te paso Marco? Tu no solías tener cicatrices...- Pregunto su madre un tanto sorprendida por las marcas, usualmente su hijo era demasiado cuidadoso como para hacerse algo como eso, incluso si fuera por accidente.

-¿Qué? ¿Esto?- El chico toco su rostro, mostrando un tono de voz indiferente para restarle importancia. -Solo fue un poco de utilería que cayó en mi cara, no fue nada grave, la mamá de Star pudo curarme sin problemas.-

Usualmente, a Marco le costaba mucho mentir, especialmente a sus padres, pero ahora mismo lo estaba haciendo con una facilidad que le parecía sumamente extraña. Al menos le sacaría provecho esta vez.

Ahora el chico cambio su semblante a uno casi arrepentido, para darle más credibilidad a su historia.

-Sé que debimos avisar con tiempo de que nos quedaríamos más, pero tampoco quería interrumpir las festividades, ya pueden imaginarse como son de testarudos los de la realeza. Además, prácticamente a mí me dieron uno de los papeles principales… intérprete a un héroe local, pero no se me dan mucho esas cosas.- Al decir esto, el semblante del chico no cambio, se mostró serio pero angustiado.

Ambos padres se observaron mutuamente, eso no se parecía mucho a lo que el rey River les había contado, aunque no se fiaron mucho de el tampoco, era difícil de creer que alguien tan imprudente podía asumir el cargo de una reino entero. Además, su hijo nunca antes les había mentido, así que prefirieron darle el beneficio de la duda, después de todo, ambos adolecentes habían vuelto sanos y salvos.

-De acuerdo Marco, pero es la última vez que hacen algo así, no tienen idea de lo mucho que nos preocuparon.- Murmuro su madre, sosteniéndose el pecho, completamente aliviada por saber que su hijo estaba bien. -Además, se supone que debieron volver a clases hace 3 días, tuvimos que mentir diciendo que estaban enfermos, así que será mejor que se preparen para ir a la escuela a primera hora de la mañana.-

-Lo haremos mamá, no te preocupes, estaré en mi cuarto si me necesitan...- Marco giro sobre sus tobillos y se dirigió a su habitación de forma calmada, para evitar levantar más sospechas de sus padres.

Cuando llego a su habitación, y cerró la puerta detrás de él, el observo con cuidado toda la habitación, por algún motivo, todo le parecía sumamente distinto. Pero no había ningún cambio, el lugar estaba limpio y ordenado como la última vez que estuvo ahí, sin embargo, se sentía como un extraño en un lugar nuevo, considerando que el había vivido ahí casi toda su vida.

-Mi habitación… ¿Siempre fue tan pequeña?- Se preguntó el chico así mismo, aunque no pensó en ninguna respuesta realmente.

Mientras tanto sus padres hablaron entre ellos.

-Me alegro tanto de que no hayan estado en peligro, pero aun así hablare con la madre de Star para asegurarme... solo por si acaso.- Angie relajo un poco sus brazos, ya que durante toda la plática con Marco los mantuvo en alto como si estuviera rezando.

Ella dirigió la cocina, imaginaba que ambos chicos podrían tener hambre, así que se decidió a prepararles un refrigerio.

Estaba a punto de llegar cuando giro su cabeza y observo a su esposo de reojo. Rafael parecía hipnotizado observando su propia mano y segundos después, miro hacia donde Marco se había ido.

-¿Amor? ¿Todo está bien?- Pregunto Angie preocupada.

Rafael se reservó sus palabras unos momentos, antes de responderle a su esposa.

-¿Tú no te diste cuenta verdad, cariño?- Respondió el latino de forma seria.

-¿A qué te refieres?- La madre de Marco parecía angustiada al ver a su marido de esa forma, el nunca perdía esa jovial y alegre personalidad que lo caracterizaba.

-Cuando entramos en la habitación de Star, use toda mi fuerza en el bate con ambos brazos, pero Marco lo detuvo con una sola mano… incluso sentí… que si él lo hubiera querido, ya lo habría partido en dos.- Entonces la expresión del hombre cambio a una preocupada.

-Pero eso no fue todo, en sus ojos… había algo muy perturbador en ellos y en cómo me miraron antes de entrar.- Rafael bajo sus propios ojos, observando el suelo, distraído, como si lo que hubiera visto no fuera su hijo, si no a un horrible monstruo, al menos en cuanto a la presencia que proyectaba.

Angie trato de acercarse, con la mera intención de confortar a su esposo y que explicara correctamente lo que estaba diciendo, obviamente Marco era el mismo de siempre y el chico no podía matar ni una mosca.

Pero al dar dos pasos se dio cuenta de que su esposo estaba… ¿llorando?

-Mi amado hijo… se está volviendo un hombre fuerte y tenaz, como mis ancestros de la madre patria. Pronto ya no necesitara a su querido pero debilucho padre…-

Entonces el hombre lloro de una forma contenida cubriéndose los ojos con uno de sus brazos, como si le avergonzara que lo vieran de esa forma, pero al mismo tiempo se sentía orgulloso.

Angie por un momento se había asustado de verdad, creyendo que su esposo había notado algo raro en su hijo, pero al parecer no fue así.

-Tú siempre serás fuerte para mi amor…-

Entonces ella se acercó a él, palmeándole la espalda y ayudándolo a caminar a la cocina. Preparar algo de comer le ayudaría a superar esa pequeña crisis paternal.

Casa de los Díaz.

Sala principal, 10:50 pm.

Marco estaba sentado frente al televisor de la sala en su sofá favorito, intentado buscar algún canal que fuera entretenido. Pero todo lo que veía ya no le agradaba tanto como antes, ya sean películas de kung fu o artes marciales, hasta algunos programas de cocina que le ayudaban a mejorar sus habilidades culinarias.

A grandes rasgos ahora le parecían demasiado… simples. O al menos así intento darle una explicación ya que estaba sumamente aburrido.

Unos minutos después, escucho que alguien bajaba por las escaleras. Al sonar como pasos ligeros y suaves intuyo que se trataba de Star. Ella aun parecía estar somnolienta por el tiempo que estuvo despierta, pero al menos ya se sentía mucho mejor, aunque un poco despistada todavía por el momento.

De forma lenta, ella se acercó al chico acurrucándose a su lado, casi de una forma gatuna, mientras que bostezaba un poco, indicando que aún le faltaba descansar más.

-Hola…- Pregunto la chica entre bostezos y acomodaba su cabeza en el hombro de Marco.

-Hey Star… ¿Te sientes mejor?- El chico formulo su pregunta mientras intentaba reacomodar su peso en el sofá, y así asegurarse de que ella estuviera lo mas cómoda posible.

-Uh huh- Asintió ella, dedicándole una somnolienta pero tierna sonrisa, al mismo tiempo que parecía sentirse preocupada…-Lamento no haberte ayudado con tus padres… supongo que se enojaron bastante…-

-En realidad, se lo tomaron muy bien, aunque tuve que maquillar un poco la verdad, por así decirlo…- Marco rasco un poco su cabeza, en señal de que no estaba orgulloso por lo que hizo.

Star parpadeo un poco, le sorprendía esa clase de tolerancia de los padres de Marco, aunque en cierta forma esperaba algo así de ellos. Si ella se hubiera escapado el mismo tiempo estuvieron fuera, su madre pondría todas las dimensiones boca abajo y al revés para buscarla.

-Tengo que admitirlo Marco, tus padres son geniales… pero cómo se tomaron que ahora estamos… pues comprometidos…- La princesa comenzó a sonrojarse y se aferró al brazo del chico con fuerza, mientras que las marcas de sus mejillas volvieron a encenderse como luces pálidas de neón, aunque no tan brillante como en otras ocasiones, probablemente porque no había descansado los suficiente.

La respuesta de Star le causo Marco exactamente la misma reacción que ella tuvo hace unos pocos segundos, pero al menos el tenia razones para no ¨divulgar¨ eso de forma abierta… al menos no todavía.

-Ehh… en realidad omití eso Star…- Murmuro el chico mirando al techo. -Es algo complicado explicarlo, apenas acabamos de volver. Ellos si estaban molestos, solo que pude calmarlos un poco para que lo dejaran pasar. Además, aquí en la Tierra tenemos un concepto un poco más complicado del compromiso… a nuestra edad es algo imposible…- Al terminar de decir esto el chico bajo los ojos, parece que razonar un poco la situación lo entristecía.

-Ya veo…- Ella respondió ladeando su cabeza, pero aun observando al chico. -Pero no lo entiendo, ¿por qué tiene que ser todo complicado en tu dimensión? No parecía muy distinto a cuando salías con Jackie…- Star cambio un poco su tono de voz, ligeramente molesta, aunque se distinguía muy poco ya que ella apenas había descansado lo suficiente para mantenerse consiente un par de horas. -Aunque todavía te preocupabas por mí, parecías estar muy feliz con ella…-

-¿E… Eso que tiene que ver?- Pregunto el chico un poco confundido.

-Tiene mucho que ver realmente, desde que llegue a la Tierra te veías muy ilusionado con ella, incluso intente ayudarte… pero… después…- Ella pauso un momento, un poco indecisa por lo que diría, pero hasta estas alturas, cuando ya todo se sabe entre ellos, la hizo sentirse un poco torpe.

-Nos volvimos más cercanos…- Star se sorprendió al escuchar que Marco dijo las mismas palabras que ella al mismo tiempo, pero aun así continuo.

-Sí… pero aun así, tengo la sensación de que estas forzado a estar conmigo, después de todo lo que te hize pasar…- Los ojos de la chica comenzaron a cristalizarse por la tristeza que invadió a la princesa.

-Tú casi… mueres… todo porque yo no quería depender de mi madre…- Star seco sus lágrimas con su brazo izquierdo, pero aun así volvían a brotar.

-Eso es algo que nunca me voy a perdonar… Y cuando apenas te recuperaste, mis padres no te dieron otra opción más que luchar otra vez… ¿qué clase de amiga soy si dejo que pases toda esa carga por tu cuenta…?- Ella escondió su rostro en el hombro del chico, intentando ocultar como se sentía.

Marco se desconcertó un poco por la forma en que ella dijo esas palabras, lo habían tomado con la guardia baja. Pero Star tenía razón en varios aspectos, así que debía al menos dejar en claro cómo se sentía el realmente. Ella merecía saberlo de una vez por todas.

El abrazo cálidamente a la princesa, intentado reconfortarla un poco, era evidente de que su relación anterior con Jackie no le molestaba tanto (aunque prácticamente fue el origen de todo el desastre), sino lo que realmente afectaba a Star fueron todas esas penurias que tuvieron que pasar solo porque sus padres aun no comprendían del todo sus poderes heredados, a Lynx y los propósitos de su segunda conciencia.

A decir verdad, el mismo aún no estaba completo seguro de lo que Lynx realmente quería, pero el monstruo se había ganado su confianza, y por ahora, eso era suficiente.

-No llores Star… por favor. Todo lo que hice fue por mi decisión, además, lo que pasamos me ayudaron a entender porque quiero estar contigo y lo volvería a hacer si fuera necesario...-

Marco tomo el rostro de Star y seco sus lágrimas con la manga de su suéter rojo, ella ya no se sonrojaba ni mostraba ningún gramo de tristeza. En su lugar su rostro se ilumino de una alegría indescriptible, incluso la alegría se contagió en el muchacho, haciéndolo sonreír inconscientemente.

Sin embargo, aun debía decir algo, al menos para asegurarse de que Star se sintiera mejor.

-Pero ya no somos amigos ¿recuerdas? Somos algo más… significativo…- El chico le dedico una media sonrisa a la chica antes de continuar. -Aquí en la Tierra salir con alguien como lo hice con Jackie es algo normal. Pero cuando se habla de compromiso es completamente distinto.-

Al decir esto, Marco pauso un momento para remarcar lo importante que sería lo que diría a continuación.

-Si se llega a ese punto, debe de ser con una persona a quien le tengas muchísima confianza y a la que se ame realmente. Ya que no solo se comparte ese momento, sino la vida misma y hay que pensar en las cosas que vienen en el futuro. Por ejemplo, aquí en la Tierra yo tendría que conseguir un anillo para ti, organizar una boda formal y ni hablar sobre pensar en los nombres de nuestros hijos…-

Marco dejo de hablar al darse cuenta de lo que estaba diciendo, prácticamente estaba delirando en voz alta, pero fue muy tarde para deshacer lo que había dicho. No es que le molestara, es solo que es… demasiado pronto hablar de esa clase de temas.

Un pequeño silencio incomodo invadió la sala de la casa, uno que duro escasos dos segundos, pero para ellos se sintio como una eternidad.

-Oh…- Ambos hablaron nuevamente al mismo tiempo. Esas últimas palabras sí que causaron un gran impacto en ellos. Uno de tal magnitud que los ojos de ambos se abrieron de una forma tan notoria que parecían faroles y cada gota de su sangre fue a parar directamente a sus rostros. Ya que curiosamente, ambos pensaron al mismo tiempo todas las acciones y consecuencias de lo que la palabra ¨hijos¨ implica.

Acto seguido, los dos se separaron un poco para poder refrescar un poco sus propias temperaturas, y el estallido de adrenalina fue lo suficientemente fuerte como para que Star se recuperara por completo del insomnio por varios minutos.

-Creo que estamos pensando demasiado a futuro…- Marco nunca había estado tan nervioso en su vida, así que intento mantenerse calmado, por más imposible que eso parezca ahora.

-No podría estar más de acuerdo contigo Marco…- Ella se veía igual o incluso más nerviosa que él, pero pudo distinguir, de forma disimulada, que ella tenía una leve sonrisita, como si de una victoria se tratara.

-¿Qué tal si nos centramos en el presente y vemos algunas películas antes de ir a dormir? Después de todo, volvemos a la escuela mañana… y hace mucho tiempo que no me siento solo a descansar.- Pregunto el chico, intentando que el pensamiento anterior no volviera a presentarse en su cabeza.

-Okey…- La princesa desvió la vista hacia un lado, intentando no verse muy afectada por que Marco estaba diciendo. Pero aun asi, el que Marco haya mencionado esa clase de cosas la hizo sentir… feliz. Si él ya tenía en mente esa clases de decisiones, es porque el realmente quería estar con ella.

-Yo… de verdad extrañaba hacer esto Marco.- Murmuro Star sonriendo.

-También yo, Star...- Murmuro el chico mientras buscaba algo que ver en la televisión.

Por su parte, ella tomo un gran respiro y se inclinó hacia un lado para apoyar su cabeza en el hombro del chico. Él se sorprendió un poco por el repentino movimiento de parte de la princesa, pero lo acepto acomodando su brazo en el cuello de Star, mientras que ambos se acomodaban para tener una mejor vista de la televisión sin dejar de estar juntos.

Mientras Marco buscaba en los canales, reconoció el comienzo de una película muy particular.

Era Mulan, ya tenía algunos años desde la última vez que la vio, pero pensó que le gustaría mucho a Star. Así que dejo el canal donde estaba para que pudieran disfrutarla sin problemas, sin más que decir, ambos prestaron su total atención a la película. A veces durante la misma, Marco tuvo que explicar por qué la protagonista tenía que vestirse de hombre para poder ser aceptada en el ejército. Él le explico de forma breve que era parte de la cultura de ese entonces y que también eran costumbres muy arcaicas. A ella le causó mucha gracia, ya que Marco tuvo que hacer algo muy parecido en Santa Olga, a lo cual el chico no le agradaba mucho recordarse vestido de princesa, nada de eso le generaba alguna clase de beneficio… al menos no por ahora. Incluso pudo escuchar como Lynx se moría de la risa dentro de su mente al enterarse de tal relato.

Ya le parecía muy extraño que el monstruo no dijera nada… El monstruo se estaba tomando muy en serio lo que dijo sobre no ayudarlo más, pero eso no quiere decir que simplemente dejara de hablarle.

Pero aun así, disfruto poder tener un momento relajado con Star, sin preocuparse por alguna guerra que se avecinara o al desquiciado de Toffee, quien era más difícil de liquidar que una maldita cucaracha. Sin embargo, sabía que el monstruo fue destruido, no había forma que sobreviviera a un hechizo tan poderoso como el que Star utilizo contra él, volviéndolo poco más que polvo en el espacio. Pero algo dentro de él no estaba completamente convencido, casi podía sentir que el monstruo seguía por ahí, retorciéndose y planeando alguna manera de vengarse destruyéndolo todo a su paso.

Pero el estaría listo, ya había dominado por completo la magia que le heredaron, él se convirtió en el discípulo de un monstruo casi legendario en la historia de Mewni, su magia era lo suficientemente avanzada como para hacerle frente incluso a un demonio, algo que ningún humano había logrado antes y si ese lagarto volvía a mostrar su rostro, se encargaría de eliminarlo de una vez por todas… con sus propias manos si hacía falta.

Por ahora decidió dejar eso de lado, a veces si se piensa demasiado en el futuro uno termina olvidando se de disfrutar lo que se tiene en el presente, así que siguió abrazándola, con todo el cariño que pudo darle en ese momento. Prácticamente, ya no veía a Star como una princesa ni como su mejor amiga, sino como una compañera de vida, la cual estaría más que contento de compartir todo con ella. Después de todo, conocerla hizo que toda su vida se volviera una aventura de en sueño, y no dejaría que nada ni nadie le arrebatara eso.

Pero aun con todo ese conocimiento, sabiduría y el cariño de Star en su corazón… hay algo que Marco no había dominado todavía… y terminaría por aprenderlo de la peor forma posible.

Sin embargo, después de una noche increíblemente divertida viendo películas y bromeando sobre ellas, ambos cayeron dormidos, totalmente absortos de lo que sucedía alrededor de ellos.

Casa de los Díaz.

Sala Principal. 6:30 am.

Era temprano, y para los padres de Marco era ya muy tarde.

Rafael no llegaría a tiempo a una exposición de en la cual vendía sus esculturas de arte y pinturas. Él es bastante bueno, y más que un pasatiempo, es lo suficientemente factible como para poder vivir de ellas y mantener una casa, con huéspedes incluidos. Además de que siempre tenía el apoyo de su esposa, gracias a su carisma y personalidad, siempre podía encontrar excelentes compradores para el arte de su esposo. Realmente hacían un equipo formidable.

Ambos se preparaban para partir, pero Angie noto algo en la sala mientras arreglaba su cabello. Al acercarse un poco pudo ver a los jóvenes adolescentes que ahí dormían. A primera vista, no el pareció en absoluto extraño, no era la primera vez que veía a esos dos juntos de esa forma, pero… al prestar más atención, se dio cuenta de que estaban inusualmente cerca, incluso estaban abrazados al dormir.

Ella se sostuvo su barbilla, pensando y analizando a ambos chicos mientras dormían. Hasta que se decidió a llamar a su esposo, para tener al menos un segundo punto de vista. Rafael acudió al llamado de su mujer tan rápido como le fue posible, imaginando que necesitaba ayuda con alguna cosa. Pero en su lugar encontró a Angie observando a los jóvenes que dormían en el sillón.

-¿Qué sucede amor?- Pregunto el latino un poco confundido por la situación.

-¿Notas algo extraño aquí?- Hablo Angie mientras inclinaba su cabeza hacia su hijo y Star con una media sonrisa.

-Nada raro, es solo mi hijo, abrazado con su mejor amiga, durmiendo en el sillón…- Rafael rasco un poco su cabeza al ver que su esposa no parecía muy satisfecha con la respuesta. -Pues… si me lo preguntas a mí, se ven un poco como nosotros cariño.-

-Exacto.- Respondió Angie sin ningún gramo de enojo u otra emoción negativa, más que nada, parecía sorprendida por la situación y más porque su esposo aun no entendía a lo que ella se refería.

-Solo están durmiendo Angie, nosotros hemos hecho eso a…- Pero se vio interrumpido por su propia idea surgiendo de su cabeza. -Oh… ya veo a que te refieres…-

Un poco avergonzado, él se acercó a su esposa para abrazarla desde su espalda.

-No veo cual es el problema, ¿te molesta?- Rafael murmuro estas palabras, sonando un poco preocupado. -Sé que dos jóvenes vivan juntos como lo han hecho hasta ahora podría ser un problema, pero ambos han demostrado ser bastante responsables.-

-¿Qué? No, no es eso, es solo… que ellos pudieron contarnos al respecto.- Ella sostuvo los brazos de su marido en forma cariñosa para responder a la muestra de afecto.- Además, se suponía que Marco ya estaba saliendo con una chica, creo que era Jackie, y si ahora esta con Star, ¿no estará jugando…?-

Sin embargo, ella fue interrumpida por un comentario de su esposo, uno que era mucho más maduro que lo que él solía aparentar.

-Tranquila cariño, sabes que nuestro hijo no es así, le hemos enseñado a ser un caballero, y algo debió ocurrir entre ellos para que el cambiara de idea. Si te soy franco, me agrada mucho la otra chica también, pero Star es alguien especial, una princesa mágica de otra dimensión no es algo que se ve todos los días.-Entonces Rafael beso a su esposa en la mejilla antes de continuar hablando.

-Dejemos que ellos nos digan que ocurre; cuando se sientan listos, lo platicaran con nosotros por su cuenta.-

-Supongo que tienes razón…- Murmuro Angie, casi para sí misma.

Al decir estas últimas palabras, ambos terminaron de prepararse, y salieron de la casa para poder vender las obras de Rafael.

2 HORAS MÁS TARDE.

Star se estiro cómodamente desde su lugar, juntando las palmas de sus manos para poder estirar por completo cada fibra de su cuerpo. Al terminar, ella aún tenía sus ojos cerrados, pero no recordaba cuando fue la última vez que había dormido tan bien en su vida, quizás porque había pasado en vela demasiado tiempo… o quizás es por el chico que ahora dormía a su lado.

Entonces abrió sus ojos poco a poco, parpadeando un par de segundos para que sus ojos se acostumbraran a la luz. Pero al ver a Marco tan plácidamente dormido a su lado le dibujo una enorme sonrisa en su rostro.

Ella examino de reojo la cara del chico, no eran muy notorias, pero tenía varias cicatrices de las cuales no se había percatado antes, al menos no las del rostro. Ella se acercó un poco, y cuidadosamente, toco la cara del chico con su mano. Pudo sentir las pequeñas pero ásperas marcas que el chico tenia, sin embargo, al prestar más atención al resto de la piel, se dio cuenta de que era bastante suave, aunque tenía que evitar parte de las marcas.

Apenas tuvieron contacto físico, y el chico se estremeció un poco, abriendo los ojos de golpe como si buscara alguna amenaza en su entorno y alrededor de él nerviosamente, pero solo pudo sentir la mano de Star. Eso era más que suficiente para calmarlo.

El por su parte tomo la mano de la chica y la sostuvo en su rostro, como si disfrutara de la suavidad de la misma.

-Buenos días Star…- Murmuro el chico con una sonrisa en el rostro.

-Buenos días Marco…- Respondió ella con la misma sonrisa, incluso podía verse más expresiva que Marco.

-¿Qué tal dormiste? ¿Estuviste cómoda?- Pregunto Marco mientras que juntaba ambas piernas en el sillón, como si estuviera haciendo yoga.

Star asintió un poco aun sonriendo.

-Creo que nunca había dormido tan bien en mi vida…- Star acomodo su cabeza en el hombro de marco y el como respuesta la abrazo con su brazo más cercano.

-Me alegro, ¿quieres que prepare el desayuno?- Entonces, Marco se levantó en dirección a la cocina, no necesitaba que ella le respondiera, sabía que tendría hambre.

-Si por favor, me debes una comida por cuidarte en Mewni…- Ella sonrió de forma cálida, mientras observaba al chico caminar.

Marco solo movió su mano en señal de que estaba de acuerdo, mientras que entro en la cocina buscando que podría preparar.

Ella solo se estiro un poco, volviéndose acostar y se relajaba, si hubiera algo a lo que podría llamarse felicidad, serian esos valiosos momento que tenía con Marco.

-¡Oh por dios!- Vocifero el chico desde la cocina.

La potencia del grito saco de balance a Star, quien de forma instintiva se levantó y saco su varita rápidamente, sin embargo la misma rapidez no le permitió sostenerla firmemente por lo que jugueteo con ella unos segundos con sus manos intentándola atrapar como si estuviera haciendo malabares.

Cuando ya tuvo su varita en las manos, se lanzó velozmente hacia dónde provino el grito y su varita brillo con un color verdoso, lista para lanzar su clásico repertorio de hechizos a cualquier enemigo que se haya aparecido.

Pero en lugar de eso encontró a Marco sosteniéndose la cabeza mirando el reloj de la cocina y poco a poco giro su cabeza para hablarle.

-Llegaremos tarde a clases Star…-

Star casi choca ambas manos en su cabeza en señal de exasperación, aunque le agradaba ver que el chico no había perdido su peculiar forma de ser.

-¡Maldición Marco! Pensé que era algo grave…- Ella relajo sus músculos, solo para tensarlos de nuevo cuando el chico la tomo del collar de su vestido y la acerco directamente a su propia cara.

-¡No lo entiendes! ¡Le prometí a mi padre que iríamos sin falta!- Exclamo el de forma un poco ruidosa y escandalosa.

-Pero si ya estuvimos fuera más de dos semanas, un día mas no nos hará daño.- Star soplo el cabello de su frente, de una forma despreocupada. -Además, ya paso el autobús, y para serte sincera no quiero usar mis tijeras solo para ir a la escuela. Tendríamos que correr muy rápido para llegar a tiempo.-

Entonces la mente de Marco recordó sus pruebas con Janna y que ahora podía usar sus mismos poderes como si fuera transporte.

-Correr no Star, saltar…- Respondió el chico con una media sonrisa.

-¿Qué?- Hablo ella un poco confundida.

-Trae tu mochila y el resto de tus cosas… tengo una idea.-Al decir esto el chico salió disparado hacia su habitación por sus cosas también.

-Ugh… bien, pero… ¿y el desayuno?- Star parecía un poco decepcionada, realmente disfrutaba la comida que Marco preparaba.

-Te prometo que mañana lo haré, por ahora, hay que concentrarnos en al menos llegar a la segunda clase, te espero afuera…- Al decir estas palabras, el chico subió rápidamente las escaleras hacia su cuarto. Unos segundos después, volvió bajando aún más rápido. -Deprisa Star, llegaremos tarde.-

Ella rodó un poco los ojos, no le agradaba mucho que Marco insistiera en ir a la escuela, ella realmente preferiría pasar un poco más de tiempo con él. Pero que se le ha de hacer, deberes son deberes.

Asa que subió también por su mochila y utilizó magia para cambiar su pijama por su cambio de ropa clásico. Vestido aguamarina con botas en forma de monstruo.

Cuando regreso, él ya la estaba esperando en la puerta.

-Entooonces, ¿cuál es el plan?- Pregunto Star, esperando una respuesta un poco desanimada.

-Dame unos segundos…- Entonces, Marco cerro sus ojos un momento, mientras que de forma rápida y vertiginosa, varias partículas purpuras se abalanzaron sobre el chico. Esta vez, lo hicieron tan rápido que nadie alrededor se abra dado cuenta, a menos que estuviera observando a Marco más de 5 segundos.

Pequeños relámpagos purpura se esparcieron por su cuerpo, distribuyendo de forma uniforme toda esa fuerza vital de sus alrededores. Ahora el tomó su ya caracterizada forma del ¨Manto¨, solo que en ese momento su cabello casi no cambio y su piel siguió de un color normal, clara señal de que ya dominaba correctamente esa magia, aunque no pudo esconder el brillante color de sus ojos..

Star se sorprendió un poco al ver el cambio del chico. Ya lo había visto hacer eso al menos unas 10 veces, quizás menos, pero era la primera vez que veía eso de cerca y tenía la oportunidad de apreciarlo. A su punto de vista, Marco seguía siendo el mismo, pero ver que toda esa magia ¨oscura¨ imbuida en Marco lo volvía bastante intimidante… pero no para ella.

Sin embargo, lo que las llamo su atención fueron sus ojos. Claro, ella adoraba el color natural de los mismos, pero ver ese cambio tan intenso y repentino, era casi… hipnotizante.

Ella no se dio cuenta de que el chico se acercó a ella mientras lo observaba, él le dio la espalda y haciendo una seña con su mano, le indico a Star que subiera a su espalda.

-¿Huh?- Star despertó de su trance cuando él se acercó lo suficiente y al comprender la seña de su mano, sonrió un poco por la proposición. -¿Estás seguro…?-

-Si… ya he hecho esto antes, así que no te preocupes.- Respondió el mientras se agachaba un poco para que fuera más fácil subir a su espalda.

Entonces ella salto alegremente a su espalda, abrazándolo del cuello. Sin embargo, había algo que no se sintió bien. Al estar en contacto con la piel de Marco, está ya no era cálida y suave como en la noche anterior, ahora se sentía áspera y fría, casi como si de una piedra se tratara. Menos mal que el cambio era temporal, no le gustaría sentirlo así siempre.

Sin previo aviso, Marco salto a una gran altura hacia el techo de una casa, una vez que ella se aferró a su cuello, Star incluso tuvo que sostenerse con más fuerza para no caer. Ágilmente, el chico salto entre varios techos, cada vez más rápido, y a medida que avanzaba, la chica se estaba acostumbrando a los impulsos. Años de montar y domar guerricornios habían dado frutos.

Cuando avanzaron por la ciudad, Marco intento evadir los lugares demasiado concurridos, y si alguien los llegara ver, se aseguró de ir lo suficientemente rápido como para que solo los confundieran con una sombra. Incluso tuvo que pasar por algunos árboles, para no llamar la atención.

Ella se acostumbró a la velocidad y al movimiento del chico, encontrando un balance mientras avanzaban. Entonces alzo uno de sus brazos en señal de que se estaba divirtiendo como nunca.

Súbitamente, Marco aterrizo en un pequeño claro de césped bajando la velocidad de golpe, esto hizo que Star casi saliera disparada hacia adelante si no se hubiera sujetado bien antes.

-Llegamos a tiempo, te dije que podía hacerlo.- Murmuro el chico mientras sonreía y las partículas purpuras se dispersaban de su cuerpo, dándole su apariencia normal.

-¡Al menos avisa cuando pares! Casi me caigo…- Star bajo de la espalda de Marco, mientras intentaba arreglar su cabello. Este mismo quedo hecho un desastre, cubierto de un poco de polvo y algunas hojas, cortesía de la ruta que el chico había tomado.

-Lo siento Star, la última vez fue más fácil porque no llevaba a alguien en la espalda, si no en mis brazos… supongo que debo practicar mas.- Respondió Marco mientras rascaba su barbilla, como si estuviera pensando.

Ambos comenzaron a caminar hacia la entrada de su escuela, ya que Marco había llegado por la parte posterior, asegurándose de que no llamar tanto la atención con su llegada.

Por su parte, Star se quedó pensando en lo que Marco había dicho… ¿Cargar a alguien en los brazos? Entonces una enorme curiosidad invadió su mente, así que intento hacer una pregunta un poco disimulada.

-¿Y a quién cargaste? ¿A Lynx?- Murmuro la princesa riéndose. Aunque fue una pregunta disimulada, ella se imaginó tal proeza del chico y le dio mucha gracia, el monstruo era como unas 5 veces más grande que él, e imaginarlo cargándolo fue sumamente gracioso.

-En realidad… Fue a Janna, cuando ella me ayudo a probar mi magia en una chatarrería abandonada.- El giro sus ojos hacia un lado y cruzo sus brazos, como si intentara recordar algo. -Ahora que lo pienso, ella fue la primera en saber sobre mis poderes.-

Star paro en seco al escuchar eso tubo la sensación de que algo dentro de ella se retorcía. Desde que Marco obtuvo la magia heredada de Lynx, siempre tuvo en mente que era la única que lo sabía, aunque si lo pensaba bien, Marco ya le había relatado sobre eso antes pero la sensación fue la misma. Sentía una combinación de celos y envidia por la situación, aunque no tenía ningún motivo para hacerlo. Se podría esperar esta clase de reacción con Jackie, ¿pero con Janna? Era algo ridículo.

Janna siempre ha sido una amiga excelente, sus excentricidades van de la mano con la personalidad de Star, pero aun así, ella no podía evitar sentir esa incomoda sensación de no ser la primera.

Marco noto que algo había molestado a Star, pero no entendía muy bien que era.

-¿Estas bien Star?- Pregunto él preocupado.

-Nada… nada…- Murmuro Star no muy convencida de sí misma.- Es solo que no ausentamos tanto tiempo que ya no me acuerdo de nada, mejor entremos a clase Marco.-

Marco sonrió por la respuesta.

-No te preocupes, yo también estoy un poco oxidado, pero haré lo que pueda para ayudarte, cuenta conmigo.- Respondió Marco con una media sonrisa.

-Gracias Marco… de verdad.- Al decir esas palabras, ambos dirigieron su camino de vuelta a la escuela.

-Descuida…- Respondió el chico siguiéndola de cerca.

Esas palabras fueron suficientes para despejar cualquier signo de inseguridad, calmándola por completo y haciéndola sonreír más que en cualquier otro momento de su vida.

Salón de detención, Secundaria de Ecko Creek.

Unos minutos antes de que Star y Marco llegaran.

Janna lucia bastante aburrida, tanto que ya se había carcomido toda la madera de su lápiz, dejándolo en un frágil esqueleto de grafito. Le parecía injusto que la enviaran a detención por una simple broma. Deberían de estar orgullosos, alguien en esa aburrida escuela pudo usar sus conocimientos de química aprendidos en la misma institución para hacer algo más que simples burbujas. En su lugar, creo una inofensiva bomba fétida. Daba igual si la peste les duraba 3 días a los desdichados que tuvieron la mala suerte de estar a 2 metros del radio de explosión, tenían que admitir que fue divertido.

Pero daba igual cuantas vueltas le diera al asunto, nadie ahí comprendía esa forma tan distinguida de divertirse, la tachaban de loca y excéntrica, pero a veces uno simplemente es como es, no se puede hacer mucho al respecto.

Sin embargo, a pesar de todo esto, sus amigos Star, Marco y Jackie parecían ser los únicos con los que se llevaba bien. Incluso en estos momentos se podría decir que extrañaba a los ausentes. Ella no se tragaba el cuento de que estaban enfermos y que no los podían recibir. Ella intuía que estaban en alguna dimensión desconocida, peleando en guerras y luchando contra demonios. Star era increíble luchando, pero si Marco llegara a dominar sus nuevos poderes, entonces ambos serian imparables. Algo que realmente le gustaría ver.

Eso sí que es emocionante… y no como las cosas que se puedan hacer en la Tierra. No es que fueran malas, sino que carecían de emoción. Incluso fue al concierto de Love Sentence con Jackie, quien difícilmente pudo conseguir los boletos por su cuenta, pero la banda le parecía indiferente.

Unos momentos más tarde, ella estornudo de repente, lo cual le pareció bastante extraño, ya que casi nunca se enfermaba o tenia alergias, quizás alguien debe de estar hablando de ella en ese momento.

Entonces, giro su cabeza hacia la ventana y una enorme sonrisa se dibujó en su rostro.

Pudo ver a Star y Marco, caminando sin ninguna clase de preocupación, cerca de la parte trasera de su escuela, en dirección para entrar a la misma.

Ella se sorprendió bastante, era casi como si alguna fuerza macabra habría reaccionado a sus propios pensamientos y los haya traído de vuelta.

-Vaya, vaya… Miren quienes han vuelto a casa.- Murmuro para sí misma con una sonrisa juguetona.

FIN DEL CAPITULO.

Y miren quien volvió también, si pensaron que estaba muerto estan muy equivocados, no pienso dejar esta historia así como así.

Últimamente he tenido algo de problemas para organizar mi tiempo, pero he encontrado un buen ritmo para escribir, así pienso subir otro capítulo antes de que termine el mes.

Paso algo curioso en el capítulo anterior que escribí. Por alguna razón, mi historia aparece todavía actualizada como si fuera el 21 de Marzo, cuando lo subí el día 6 de Mayo. Curioso, muy curioso el caso.

Incluso tengo la ligera sensación de que Fanfiction ya no me quiere aqui pero va a necesitar más que fechas desactualizadas para detenerme.

Ok, ok, lo admito, creo que eso fue demasiado dramatismo por hoy.

De nueva cuenta, me gustaría leer sus comentarios sobre mi historia y saber sus opiniones por este ligero cambio por el estilo de escritura. Como mencione en el capítulo pasado, los siguientes que vendrán serán un poco más tranquilos pero sin afectar la continuidad de la historia, ya que experimentar con la acción fue un éxito ahora intentare ver si se me dan otros aspectos a la hora de escribir, como por ejemplo, Starco para el pueblo xD.

Pero no se preocupen, para los que comenzaron a leer mi historia por la acción pronto vendrán más capítulos centrados en ese tema, y les puedo asegurar de que quedaran sorprendidos.

Agradezco especialmente a SugarQueen97 por su constante apoyo con mi historia, y recomiendo en gran medida su historia ¨Star vs the Forces of Insecurity¨, la cual ha sido una de mis favoritas hasta ahora con este fandom.

Como es costumbre y sin dejar a nadie atrás, agradezco el seguimiento y la marca de favoritos a:

Byakko Yugure, Paulina RQ, Ashuragod, GEMITHA0208, Cerezo de la Luna Haruna, Damaris Torres , c.d.e.g 98, isabellasc 2305, flowerforever355, Beta36, DairaB, 09, DavidCofficialWriter, Ghost Prime XIII, Hiyori-Yudai, Homura Li, Huachi-Sama, Ivonne365, Julivs, LenientSmg, LitaChat96, Lucky Ted, Midway23, Majestic Yokai Fauntleroy, MarcyBask, Meepy Writer, Mefistoteles, Noobsterblock, Rizel Iwaki, Sinon1308, Tsukiyomi Sora, Xenon666,abrilmillet, andrew579, , etherias dragneel, harunalin8767, ianavila12, Jmdrg, jocuda, kronos93lrt, poriqui158, rociobeluibarra, sakurassakurita, chars 1000, 606 Grace, Leonardo Leto, LitaChat96, LizzGaby, MarcyBask, NeoRenek, Rven910, thaisguiso, entre otros.

Muchas gracias por su apoyo y paciencia.

Atte. Torikami Riuzak