Hola de nuevo, pensé que podría subir el capítulo nuevo antes pero se me atravesaron algunas cosas u.u
Recuerden que el original es de Vesperia02, yo solamente me encargo de transcribirlo al español con su consentimiento.
Me ponen muy contenta sus comentarios :D, tanto que tal vez pida permiso a otros autores para que me dejen traducir sus fanfics, he leído otros que también me han gustado pero eso ya lo iré viendo cuando termine este.
Star Wars no es mío.
Capítulo 14 "Kinraths"
Rey se removió y notó que estaba cálida, todavía estaba en el regazo de Ren con la capa rodeándola. Pensó acerca de la noche anterior y se recriminó mentalmente. Estaba exhausta, la experiencia cercana a la muerte realmente la conmocionó. Rey se sentía mucho mejor esa mañana, como ella misma. Realmente necesitaba relajarse luego de eso. Sintió en la Fuerza, había por allí formas de vida, no muy cerca pero pronto los encontrarían. Miró hacia arriba a través de sus pestañas y lo vio, mirando hacia la caverna, enfocado.
"Ren" susurró. Era la primera vez que se refería a él, un pequeño escalofrío le recorrió la espina. El brazo de él la apretó un poco. "¿Dormiste?" él la miró hacia abajo, sus ojos estaban tensos. "Debiste de dormir también, solamente tenías que despertarme, nada más necesito unas pocas horas…" ella sabía que había dormido cerca de seis si tenía que adivinar.
"Está bien, tuviste un día peor que el mío… Hay kinraths cerca" susurró él y la miró para ver si ella sabía.
"He escuchado de ellos, ¿son como arañas? ¿ya los viste?" Rey recordó el haber escuchado de ellos, estaban cerca de la avanzada de Niima en Jakku pero los mercaderes que venían de lejos, hablaban de ellos y del cómo se debía de tener cuidado ya que eran agresivos, territoriales y se movían en la noche.
"Todavía no pero vi rastros al inicio del camino y deduje que también vivían aquí. Si terminamos peleando contra ellos, asegúrate de atacar sus aguijones primero. Creo que están lejos… por ahora" dijo mirando en dirección de ellos.
"Comamos y continuemos después, todavía tengo provisiones" dijo Rey y se levantó. Ren estiró sus brazos y piernas, no se movió en toda la noche por miedo a despertarla; Rey se sentía algo culpable de haber tenido una noche mejor que la de él; sacó de entre sus cosas dos latas, esta vez era fruta y su cantimplora con agua. Ella estaba comenzando a regular el dulzor de la fruta, Ren estaba un poco titubeante acerca de la comida hasta que vio lo que era y entonces comió de buena gana.
"Quiero enseñarte algo" le dijo despacio, mirándola a los ojos.
"No iré al Lado Oscuro" respondió ella frunciendo el ceño. Bebió de la cantimplora.
"Ya sé…" enfatizó él. "No tiene nada que ver con eso. ¿Recuerdas la otra noche cómo los gusanos se alejaron?" ella asintió "Los repelí con la Fuerza… puedes hacerlo con criaturas no-sensibles. Es más bien como un truco mental, básicamente haces que la criatura sienta que debería ir a algún otro lado. Puedo hacerlo con cuatro o cinco kinraths pero la potencia es más débil si intentas hacerlo en más de uno. Si vemos alguno, trata de repelerlo, si no funciona, tendremos que encargarnos de él de otra manera…" Rey sintió que él estaba ansioso por eso último.
Ren se levantó y le extendió una mano "¿Lista?". Ella lo miró algo sorprendida y tomó su mano.
Rey agarró su mano y esta vez, caminaron con cuidado mientras ella inspeccionaba los cristales. Él observaba a su alrededor para ver si encontraba jumaras o kinraths y también mantenía un ojo en ella. Sus ojos se estrecharon para mirar, no había dormido pero deseaba ahora que ella durmiera más a su lado. Parte de él, se preguntaba enojado por qué se estaba obsesionado con Rey de esa manera. Quererla como estudiante era una cosa o incluso traerla al Lado Oscuro ¿pero ésto? Y a la otra parte no le importaba y se sentía impulsiva, temeraria. Había pensado en ella mucho, especialmente desde la primera vez que se vieron y se había desenvuelto en esto. Tal vez él mismo se lo había hecho. ¿Qué iba a ocurrir cuando dejasen la cueva? El miedo reptaba en su corazón, ella lo dejaría. Tenía el deseo de verla de nuevo y todavía no se había ido.
Había pasado al menos una hora cuando ella caminó hacia un cristal y se arrodilló enfrente de él. El cristal de profundo color verde jade que en sí mismo era dos juntos, creciendo lado a lado. Podría ser cortado en el medio. "Ren, es este, me está llamando" dijo ella con temor. Rey había dicho su nombre de nuevo y el corazón de él se sintió iluminado en su pecho. Se arrodilló junto a ella y la miró, ella observaba al cristal, éste le iluminaba el rostro, su cabello enmarcaba sus facciones. Rey puso sus manos alrededor del cristal y jaló, pero el cristal se rehusaba a ceder.
"Déjame ayudarte, ponte detrás de mí y ten cuidado" él se levantó y encendió su sable. Cortó despacio el cristal de la roca, no quería que se fracturara. Cuando ya pudo sacarlo, ella lo tomó y giró a su alrededor, antes de ponerlo en su mochila. Ren mantuvo su arma encendida y sintió con la Fuerza. Las formas de vida estaban cerca, debían de estar ya avisadas de la presencia de Rey, él también sintió un eco detrás.
Él se giró y miró hacia lo que estaba detrás de él. "Ren, ¿qué haces?" preguntó ella. Ren pudo escuchar confusión en su voz pero ésta era menor a comparación del eco que él escuchó. Sintió de nuevo con la Fuerza, el eco era más fuerte y se seguía moviendo. Ella lo tomó del brazo y Ren se escuchó a sí mismo diciéndole "Está bien". Luego de muchos pasos, lo vio. No podía ver algo más, un pequeño cristal llenaba su mente, era plateado, perfecto, lo llamaba.
"Ren… ¡REN!" él tuvo que quitar sus ojos del cristal para mirarla, su rostro se veía preocupado…. Pero luego reconoció lo que le pasaba a él "Ren, ¿te llama este cristal?"
Fue como si algo lo hubiese golpeado, miró hacia abajo, a su espada. Tenía un cristal kyber y un sable de luz, lo había usado por al menos quince años. ¿Por qué esta piedra lo estaba llamando a él en particular? Ren admitió que ese cristal kyber no lo llamó como lo hacía este.
"Sí… no sé por qué." Su garganta se sentía seca, sentía como si estuviese en un precipicio.
Ella parecía sentirlo también. "¿Por qué no nos lo llevamos? Puedes saber qué hacer con él luego." Antes de que él reaccionara, la piedra plateada ya estaba en su mochila también.
"Ren, ¿necesitas descansar? Te vez muy cansado-"ella escuchó el ruido al igual que él, los dos se volvieron a él. Ella encendió su sable en segundos.
Rey no sería capaz de intentar la técnica para repeler, había ocho kinraths.
Ren había entrado en lo que parecía un trance, ello asustó a Rey incluso más que la aparición de los Kinraths. Ella podía verlos, sus exoesqueletos eran amarillos y café, coloreados así para confundirse con la arena. Eran altos como hasta su pecho, tenían ocho patas peludas y dos de ellas estaban arriba prestas para atacar, y su negro y brillante aguijón se dejaba ver al final de su abdomen. Sus ojos reflejaban los sables de luz y sus mandíbulas se movían rápido. Rey sintió con la Fuerza. El sable de luz zumbó en sus manos, sintió la débil brisa en la caverna, y todos los cristales… parecían zumbar también. Era bizarro pero se sentía más fuerte. Miró alrededor, Ren estaba fuera de su trance, se veía listo, emocionado incluso, por pelar con los Kinraths.
Antes de que Rey pudiera decir algo, tres de ellos fueron contra ella. Empujó a dos lejos y como Ren le advirtió, les cortó el aguijón y dejó al tercero, éste intentó retroceder pero ella lo atravesó en el tórax y de un tirón sacó su arma, el kinrath colapsó. Los otros dos estaban yendo hacia ella, Rey atacó y evadió, sintió la Fuerza a través de ella y se sintió rápida, fuerte. Cortó el aguijón de otro y lo pateó, lo escuchó y sintió el deprimente sonido de su exoesqueleto rompiéndose. Tenía tiempo suficiente para saltar hacia atrás del último y levantar su sable para cortar el kinrath a la mitad.
Buscó a Ren, estaba a unos pasos. Había todavía dos kinraths, los otros tres ya habían sido reducidos a varios trozos en el suelo. Corrió y hundió su sable de luz a través del tórax del último. El de la derecha había escogido mirar alrededor y en ese momento, Ren lo rebanó. Su cara era seria pero sus ojos estaban realmente vivos; estaba mirando el cadáver del kinrath frente a él, su pecho se movía fuertemente por su respiración agitada.
"¿Estás bien?" preguntó ella nerviosa.
La mirada de Ren se enfocó a ella "Sí, estoy bien." La preocupación se apoderó de sus ojos y caminó hacia ella. "No te lastimaste ¿verdad?".
Ella agitó su cabeza para negar. "Estoy bien. Estabas en ese trance antes con el cristal, me estabas asustando." Admitió.
"No estoy seguro de lo que pasó, sólo podía ver ese cristal… deberíamos continuar, no sabemos qué tan larga es esta caverna." Su voz sonaba pensativa. "Descansaré esta noche si no encontramos la salida pero deberíamos de seguir a la brisa, aunque esté así de débil."
Ren y ella caminaron por la arenosa caverna y sintieron con la Fuerza, todavía había más formas de vida, kinraths pensó Rey, pero estaban en otras partes más profundas. Había unos cuantos túneles que ella y Ren miraron pero afortunadamente sólo de uno venía la brisa y ésta se hacía más fuerte mientras más caminaran.
Sintieron con la Fuerza a los kinraths antes de verlos. Rey y Ren echaron una ojeada desde la esquina de la pared del túnel que llevaba a una pequeña cámara, los dos animales al parecer estaban explorando. Ren se pasó atrás de Rey y le susurró al oído "Como lo que te dije, el truco mental, sólo enfócate en ellos y disuádelos para que se vayan, siéntelos con la Fuerza." Los cabellos en el cuello de ella se erizaron por la proximidad y por el aliento de él, pero ella parpadeó con fuerza para enfocarse. Rey casi podía sentir los pensamientos de los kinraths, ellos estaban solamente mirando. Rey estiró su mano y empujó el pensamiento repelente en las mentes de los animales. Los kinraths se detuvieron, ella podía sentir su lucha… trataban de resistírsele… pero entonces ellos se voltearon y comenzaron a caminar en dirección opuesta. "Excelente" susurró Ren y caminó de nuevo frente a ella, su sable de luz brillaba con luz mortecina. Empujó con la Fuerza en la pared, donde la fuerza de su empuje hizo que se quebrara.
"La brisa se hace más fuerte." Ella lo miró, se preguntó si su tregua se terminaría pronto. ¿Todavía era una? Comenzaba a entender cómo de conflictuado estaba. Él se veía así en ese momento.
"Déjame descansar por un poco, si no te importa." Dijo él. Caminó hacia el siguiente túnel que empezaba y se sentó mirando sus manos.
Ella dudó pero se sentó a su lado "¿Qué vas a hacer cuando nos vayamos?"
Ojalá que les haya gustado, ¡comenten por favor!
¡Cuídense!
