Hello Guys! He vuelto, aquí les traigo el penúltimo capítulo del Puzzle9, y tercer final. Éste es un poquito más triste, espero derramar lágrimas (supongo, si no, no importa). Como 100pre, agradezco a quienes me postean, garciasss :D. Es por ustedes que se escriben.
Bueno, sus respuestas a sus posts, donde siempre. por cierto... por los mismos jared, jensen y misha... TEMPORADA 7, PEOPLE! BEE HAPPY :D
javoss18: gracia por postear, fuiste el unico. waw... como e har sentir eso. como sea... me agrada que te haya gustado aunque sè que quieres con todo tu heart que cas se quede con dean para èl solito, dscuida, (final 4). este... no sè si te agrada, creo que aqui psa todo lo contrario a lo que quieres, cuek. como sea... y un avisito, algo qu queria decirte. tomè do de tus comentarios y creo que podrìa interesarte mi nuvo proyecto... pues en n posts dijiste que eras sadico y en todos que eres destielista. l subire pronto, solo si quieres. eres bienvenido, :D. Bueno, nos vemos. cuidate.
XIV.- Final 3; Saving me; Sad Final; Castiel
(Castiel ha aceptado la propuesta de Dean de quedarse con él pero compartirlo con Sam)
( … )
Dean y Sam comenzaron a preocuparse: Castiel llevaba ya algún tiempo abajo; no tanto para un humano, pero demasiado para un ángel que no se molestaba en descender por las escaleras, o en subir por ellas. Bajaron a verle; en medio del trayecto, oyeron el gemido asustado del ángel; Dean prácticamente saltó por la escalera y encontró, con temor, a Castiel sostenido por el cuello por el brazo de Lucifer.
— ¡Dean! ¡Sam! ¡Tanto tiempo sin verles la cara! —sonrió el arcángel.
— ¡Ahora a qué vienes! —se quejó Dean. De un momento a otro, todo le había cambiado. Estaba exasperado; sólo quería sacar a Lucifer de encima de su angelito y asegurarlo entre sus brazos, pero ¡joder que no sabía cómo!
—Castiel… ¿Qué aún no le has contado a Dean cómo conseguiste el alma de su querido Sammy? —
— ¡¿De qué hablas? —
El arcángel desapareció y dejó caer arrodillado a Castiel, que perdió el equilibrio y se desplomó sobre el suelo, agotado, asustado y jadeando. Aunque nada en su casa se quemaba realmente, o no salía humo del cortinaje o las paredes, tras el ángel todo era fuego, y permanecía aún sobre el suelo, rodeado sobre un demoníaco símbolo, cuyo borde era adornado con fuego sagrado.
—Castiel… ¿de qué hablaba? —susurró Dean, intentando alcanzar su mano, aunque el fuego se lo impidiera.
Del símbolo tallado en el suelo salieron unas cadenas que rodearon los brazos, el cuello y el vientre del ángel casi agonizante. Ni Dean ni Sam se esperaron alguna vez que arrastrar a alguien al Infierno fuera tan dramáticamente diabólico; Dean no quería aceptarlo.
— ¡¿Qué hiciste? —
—Empecé a sacar a Sam antes que empezáramos. Así que me había casi rendido. Empecé a creer que realmente… jamás comenzaríamos a estar juntos, y tú querías tanto ver a Sam de nuevo… no importaba a qué costo…—tortuosamente, las cadenas que le rodeaban comenzaban de a poco a girar y a contraerse. No sabía a qué nivel, pero el daño que sufría su huésped dañaba de igual manera al ángel. El ángel gimió e intentó terminar de explicarse, aunque le costaba bastante ver directamente a Dean—Me dijeron que no podía ni debía seguir con esto. Eso es porque tantas veces llegué algo adolorido de allá arriba. Querías tanto a Sam de vuelta… Lucifer se ofreció a devolver voluntariamente a Sam y a Michael con un alma a cambio. Una que sólo él pudiera elegir. Y me eligió a mí—
— ¿Y el resto…?—
Las cadenas volvieron a contraerse un par de vueltas más, y Dean pudo escuchar con horror y con desesperación como el ángel que amaba se contraía y se retorcía de dolor en el suelo, sin que él pudiera ayudarle en alguna forma.
—Gabriel se negó, pero yo acepté. Lucifer había dicho que un alma como la mía valía mucho porque estaba enamorado. Devolvió a Sam y a Michael, y dijo que de momento no quería mi alma. Que vendría a buscarla en cualquier momento… y… es ahora—
— ¡Lucifer estaba en la jaula con Sam y Michael! —
—Escapó—recordó Sam, aunque no le hubiera gustado hacerlo.
— ¿Cómo pudo haber escapado? —gimió el mayor.
—Era su medio, Dean. Sabría cómo manejarse—susurró Sam.
Dean sacudió la cabeza; arrodillado frente a Castiel como estaba, buscaba una forma de alcanzarle.
—Debe de haber una forma para sacarte de esto…—
Castiel negó, bajando la cabeza.
—No lo creo. Hicimos un trato, él sólo está reclamando algo que le pertenece—
— ¡Noo! —gimió Dean, rompiéndose mentalmente—No voy a dejar que te lleven, ¡demonios! ¡No le perteneces! —
Escuchó con miedo y con dolor cómo gemía el ángel; las cadenas de su cuello se contraían y la sangre que tanto costaba ver caía entre sus labios y manchaban el suelo.
—Quiero que entiendas, Dean… —levantó con dificultad la mirada, enfrentando la mirada triste de su amante—He visto lo feliz que eres con Sam, y eso es suficiente para mí. Lucifer puede hacer lo que quiera con migo. Podrá torturarme, podrá asesinarme, no me interesa. No me arrepiento de nada. Que haga lo que quiera con mi alma. Pero mientras Sam te haga feliz…—su boca pareció dudar en lo que iba a decir. Levantó un poco más la mirada y encontró los entristecidos ojos verdes del Winchester—Sam… cuídalo y ámalo mucho—
— ¡No! ¡No voy a permitir que te lleven! —
En aquella ocasión, Castiel había logrado algo muy difícil, y era que Dean se entregara completamente a sus emociones y llorara. Había alcanzado a decir aquello. Una lágrima cayó por su rostro y las cadenas comenzaban a contraerse en su cuerpo. Un par de alas enormes se vieron tras el ángel y Lucifer apareció, pareciendo llevarlas.
— ¿Listo, Cass? ¿Te despediste?—sonrió.
Lucifer les había lanzado contra una pared; sabía que al menos uno de ellos se lanzaría a provocarle problemas. Desde el suelo, y adolorido por el golpe, Dean dejó caer una lágrima y pudo ver a Castiel mirarle, aún desde el suelo. Una lágrima caía por su rostro. Y había alcanzado a mover los labios y susurrar "Te amo, Dean Winchester" antes de desaparecer por completo mientras el fuego se expandía por su cuerpo.
Sam fue el primero en reincorporarse. Dean parecía querer quedarse en el suelo, sollozando. Se puso de pie y se acercó a tomar a Dean mientras le veía intentar ponerse de pie, pero al tocarle, el mayor reaccionó en contra;
— ¡No me toques! —le gritó, llorando y arrancando su brazo del contacto de su hermano. Éste, bastante entristecido por lo sucedido (no podía negar que Cass era una gran entretención en su vida), comprendió por lo que su hermano estaba pasando. Tardaría en comprenderlo, tardaría en aceptarlo. Por mientras, tal vez lo mejor era dejarlo solo.
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Apenas Dean logró ponerse de pie, cayó de espaldas contra la pared, sin haber recuperado su equilibrio. Decidió quedarse ahí, llorando desconsolado, sin querer buscar consuelo de todos modos, rodeando su pecho con sus brazos, apoyando y tratando de esconder la cabeza en la pared. Sin poder decir mucho, Sam se acercó y le abrazó con fuerza, tratando de calmarle.
—Hay que ir a dormir, Dean. Vamos—
Una de las cosas que a Sam más molestaba, era que su trabajo se interpusiera en los días en los que quería estar con Dean realmente. Al día siguiente tendría que tomar su Dodge temprano e irse a trabajar. Lo que le desagradaba totalmente, porque sabía que dejaba a Dean completamente solo y desvalido y vulnerable. Estaba en un momento débil, no se atrevía a dejarlo solo.
Pero de todos modos, a las siete de la mañana del día siguiente, tuvo que levantarse, ducharse, desayunar algo con un humor por el suelo e ir a despedirse de Dean, quien aún no había despertado.
Prefirió dejarle dormir y dejarle una nota sobre la mesa "Hoy volveré tipo 17:00. Traeré algo para comer, te ama muuuucho… tu Sammy"
Se abrigó con una chaqueta, abrió el paraguas y salió a enfrentarse con una lluvia leve. Aseguró la puerta y se sentó en el asiento de su Dodge.
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Salió, exactamente, a las 16:24. Abrió el paraguas para salir, la lluvia se había acrecentado un poco y había un viento fuerte. Compraría algo para comer y se iría pronto a casa. Sabía que Dean estaría pidiendo que llegara pronto, no le agradaba sentirse tan desvalido en situaciones así.
Apenas el conserje en la entrada le abrió el portón, avanzó con prisa. Se detuvo frente a casa, pero apenas abrió la puerta, notó que, sentado en la plaza, dándole la espalda, en un banco y bajo toda la lluvia y el viento, estaba Dean, aparentemente mirando al frente y arriba.
Llegó a él con prisa y se quitó su chaqueta, cubriéndole y abrazándole con fuerza, meciéndole de un lado hacia el otro.
—No te voy a dejar solo, estoy aquí, Deannie, estoy con tigo, no voy a dejar que nada te pase…—
Sintió los brazos de Dean rodear su cintura y ocultarse en él, buscando protección en sus brazos y en su cuerpo. Le oía sollozar, y aún bajo la lluvia, le acariciaba y le repetía que todo estaría bien, que él jamás se atrevería a dejarlo, que estaría siempre para él.
—Dime que me amas, Sam—le escuchó pedir.
—Te amo, no tienes idea de cuánto—
—Llévame a casa—pidió.
Le condujo al auto y luego al interior de la casa, haciéndole tomar una ducha y luego a la cama. De todos modos se había resfriado.
— ¿Ya te sientes mejor? Traje algo para comer—
—Más tarde—murmuró Dean, y alzó sus brazos pidiéndole que se acercara a él y le cobijara entre sus brazos.
—Voy a estar para ti siempre, cada vez que me quieras o que me necesites—Sam le dio un tierno beso en la frente y se abrazó a él, cubriéndole con el cubrecama.
—Me lastima saber que después de todo lo que hizo Castiel por luchar contra los ángeles caídos… lo más probable es que termine como lo que siempre atacó por calmarme—sollozó.
— ¿Eso no te dice cuánto es capaz de amarte? —
—Supongo—
Dean cerró los ojos y recordó un poco cómo había empezado todo. Al igual que Cass no podía llenar el vacío de su hermano, Sam no podía llenar el de Castiel. Estaba seguro de que lo extrañaría. Mucho. Comenzaba a dolerle el pecho cada vez que pensaba en él, o en la manera en cómo le miraba o en el calor que le daba cuando le abrazaba.
Pero mientras Sam estuviera abrazándole a su lado, diciéndole que le amaba… las cosas podrían volver a como estaban en un comienzo. Con una enorme parte faltante y un vacío en el corazón que ni la cerveza o las hamburguesas pudieran llenar, pero con alguien a quien amar y por quien ser amado al lado.
(FIN)
Bueno, espero haya gustado. Nos vemos el próximo jueves, gracias por postear y feliz semana :D
