Disclaimer: FMA no es mío y este fic le pertenece a Dark Chocolate Alchemist


PARENT'S RESPONSIBILITY

Capítulo 14

Mente destrozada

Ed se despertó respirando hondo y viendo la habitación completamente a oscuras. Sus ojos estaban vagando de una forma paranoica en las sombras, imaginando a todos sus monstruos y pesadillas del pasado.

No, no le creas, no son reales, trató de convencerse y cerró sus ojos con fuerza.

-¿Por qué no pudiste revivirme, Edward?.-

-¿Cómo pudiste dejar que pasara, hermano…? ¡Confié en ti!.-

-No, no, no,- gimoteó en silencio y atrajo su pierna más cerca suyo y se tapó con su sábana. Pero también estaba oscuro debajo de esta. En realidad, más oscuro que si no la tuviera.

-¡Hermano, eres un idiota...!. ¡Dijiste que nunca me dejarías, dijiste que siempre íbamos a estar juntos para siempre…!.-

-¡Lo siento, lo siento tanto…!. ¡Lo digo en serio, por favor, Al… perdóname…!.- sollozó en silencio y trató de taparse sus oídos, cosa que no funcionó muy bien con sólo un brazo. Lloró con miedo e intentó alejar todas las voces.

-¿…Ed…?.- oyó un gemido otra vez más y trató de hundir su cabeza debajo de su almohada.

-¡Déjenme solo, tan sólo déjenme sólo…!. ¡Por favor déjenme en… lo siento tanto!.- pidió incomprensivamente debajo de su almohada. Roy suspiró.

-Ed, soy yo, Roy. No hay nadie más aquí.-

Ed se despertó sobresaltado y miró a Roy. Lucía un poco aterrador en la oscuridad con su cabello negro y su piel pálida. No podía ver muy bien su rostro en la negrura.

-¡Están aquí… están… están susurrándome! Sencillamente están… ¡es mi culpa!.- gritó con desesperación. -¡Tengo la culpa de todo lo que pasó!.-

Roy gimió soñoliento y se levantó, caminó a la cama de Ed y lo abrazó. -No es tu culpa, ¿si?. Si Riza se despierta, estamos muertos. Te sugiero que te calmes.-

Ed mordió su labio y respiró hondo algunas veces, intentando bloquear todo una vez más. Logró contener sus lágrimas por un tiempo. Roy lo miraba dándole ánimos. Luego rompió a llorar de nuevo.

-¡No puedo!.- sollozó. Roy rodó sus ojos, agradeciéndole a la noche por no dejar que Ed lo viera. Acarició el pelo de Ed.

-No eres débil, Ed. No te des por vencido,- le musitó. Ed negó con su cabeza con rapidez.

-¡No soy fuerte!. ¡No soy tan fuerte como crees!. ¡También tengo mis límites!.-

-Shh. Claro que los tienes, Ed. Nadie es inquebrantable, todos tenemos límites.- Guió la cabeza de Ed a su hombro. Ed se sorbió los mocos.

-No puedo vivir así,- susurró y Roy sintió las uñas de Ed clavadas dolorosamente en su brazo. Se negó a gritar.

-No será así para siempre. Cambiará. Sólo tienes que esperar un poco más.-

-No cambiará. Durante toda mi vida él estaba conmigo. Él era el único que me mantenía con vida. No puedo seguir sin él. Él lo era todo.-

Roy acarició la espalda de Ed con suavidad. -Quizás haya sido la mayor parte… pero él no era todo, sólo tienes que verlo.-

Ed se río un poco. -Roy, me siento algo gracioso.-

-¿Gracioso?.- preguntó Roy incrédulo. ¿Quién usaría la palabra 'gracioso' en una conversación como ésta?."

-Mm-hmm. Mi estomago y mi cabeza duelen, también estoy cansado.- Ed se acurrucó en el adormilado Roy, el hombre mayor suspiró.

-Es probable que estés durmiendo y comiendo muy poco. Vamos, duerme un poco.- Retiró sus brazos de Ed y el niño entró en pánico y agarró su muñeca con fuerza.

-¡No me dejes!. Por favor, no, volverán, volverán y llorarán, odio oír a las personas llorar, yo- hipó, pero se detuvo cuando Roy lo abrazó con fuerza.

-¿Qué tal si acercamos éstas camas un poco y tomo tu mano hasta que te duermas?.-

Ed dudó un momento antes de asentir en silencio. Roy movió su cama al lado de la de Ed y vio apretar con fervor sus sábanas con una postura anormal.

-Ven aquí,- le dijo y abrió sus brazos. Ed rápidamente se acurrucó en ellos. Roy suspiró. -Muy bien, supongo que está bien de esa manera también.-

Sólo tomó un poco para que Ed se durmiera en los protectivos brazos de Roy, su cabeza hundida en su pecho. Pero le tomó un poco más de tiempo a Roy dormirse. Su mente era un enredo.

¿Tendría el poder de salvar a Ed?.


Riza se despertó temprano a la mañana y estiró sus manos. Se levantó y bostezó mientras caminaba a la cocina, Hayate Negro la seguía fielmente. Podía leer en los ojos del perro que estaba hambriento y sonrió. Hayate Negro teniendo hambre le recordó que Roy le mencionó ayer un gatito. Era probable que también tuviese hambre. Bien, no era como si el gato fuese a morirse de hambre por sólo un día.

Alimentó a su perro con las usuales órdenes antes de permitirle comer y comenzó a preparar el café, asegurando también de guardarles un poco a Roy y Ed.

Después de servirse su primera taza, alguien golpeó su puerta.

La abrió molesta preguntándose quien era el maldito que tenía las agallas para venir tan temprano. ¡Ni siquiera eran las 8 todavía!.

Suspiró mientras veía la cara excitada de Hughes.

-Supongo que Roppy-poppy y el pequeño Eddy están aquí, ¿no?.- preguntó con alegría. Riza lo miró con suspicacia.

-Sí. Pero están dormidos así que si viniste a verlos, siento decepcionarte,- contestó con calma. Estaba sorprendida de ver la feliz sonrisa de Maes mientras agarraba su cámara.

-¿¡Puedo tomar una foto!?. Esto es algo que tengo que grabar para la posterioridad y es probable nunca tenga otra oportunidad. Por favor, ¿¡si!?.- preguntó con cara de borrego a medio morir.

Riza cruzó sus brazos. -No estoy dejándote pasar, Maes. Los despertarás con tu sonora risotada y ambos parecían estar muy cansados, en especial Ed.-

-¡Entonces tú puedes tomarlas por mí!. No voy a irme sin ninguna foto!.-

-No, Maes. Creo que lo harás, tengo mi pistola aquí.-

-No le dispararías al padre de una niña de cuatro años, ¿o si?.- preguntó Maes con inocencia. Riza suspiró.

-Pruébame y tal vez lo haga.-

-Hablando de Elysia, tengo que mostrarte sus fotos más recient-

Riza agarró la cámara y le cerró la puerta en la cara antes que el hombre tuviese alguna idea que pasó. De todas formas ya eligió una de las opciones.

Abrió la puerta y se sorprendió de encontrar las dos camas juntas con Ed durmiendo en los fuertes brazos de Roy. Los miró con ternura antes de tomar algunas fotos. Quizás le pediría una a Maes también. Esto era un nuevo lado de Roy para ella; y no podía negar que le gustara.

Ed apretó sus ojos y se acurrucó más en Roy mascullando algo en voz baja, Riza no pudo resistirse a arrodillarse un poco para acariciar su cabello. El joven pareció que se relajó aún más. Su rostro estaba por poco pacífico. Por poco.

Se levantó y caminó a la puerta y le devolvió la cámara a Maes.

-Dame una también.-

-Sólo si la pones en un retrato.-

-Es un trato entonces.-


Luego de unos quince minutos, Ed se despertó sintiéndose muy mal. Se sentía con nauseas y su mente no se podía concentrar en nada más excepto en aguantarse. Le pegó a Roy en la cabeza.

-Oww… Ed, ¿qué diablos…?.- Murmuró el hombre y abrió sus ojos con lentitud para ver a la apenas cara verdosa del adolescente en frente suyo con una mano en la boca. No tomó mucha explicación para que se diera cuenta que estaba ocurriendo y cargó a Ed con rapidez al baño.

-Roy, ¿pero qué…?.- Riza preguntó mientras corría. Su pregunta fue contestada con una alta y disgustada voz viniendo del baño. -Dios, no…- musitó.

Roy intentó respirar a través de su nariz una vez más mientras sostenía el pelo largo de Ed. El muchacho tuvo una arcada pero nada más despidió.

-¿…Tienes un poco de agua…?.- preguntó Ed con cansancio y limpió su boca. No pasó mucho tiempo antes que Riza le diera un vaso de agua que vació agradecidamente.

-¿Puedo ir a dormir ahora?.- preguntó mientras Roy limpiaba retrete intentando no vomitar. Riza suspiró.

-Roy, tenemos que estar en el trabajo en una hora y media.- informó mirando su reloj. Roy se giró a ella sin creerlo.

-¡Tienes que estar bromeando!. ¡Está enfermo, no puedo dejarlo solo y no puedo encontrar a nadie para que lo cuide ahora!.-

Ella negó con su cabeza. -Lo siento, Roy, pero no puedo ayudarte. Ya usaste todos tus días libres y la ley cree que ya es lo suficientemente grande para cuidarse él solo si se enferma así sus padres, tutor o quien sea no falte al trabajo.-

-¿Qué sugieres?. ¿Qué lo lleve al trabajo vomitándome encima?.-

-No encima tuyo, en un balde. Puedes usar uno de los míos.-

-Por favor, Riza, no. Y que tal si esa chica Winry logró tomar el tren de la noche en que la llamé; debería llegar hoy si es que no hubo algún problema, cosa que dudo.-

Ed negó con su cabeza angustioso. -Dios, no. Tienes que estar bromeando. Dime que es una excusa inventada Roy, de verdad no quiero verla en esta situación.-

Roy no respondió y el niño comenzó a quejarse miserablemente. Todo lo que podía hacer era esperar a que se terminara rápido y se llevara a Ed.

Desafortunadamente, no terminó con sólo una vez vomitando.

-Hola a todos. ¿Están todos aquí?.- preguntó Roy mientras ayudaba a Ed con el sillón, ponía el balde con un poco de agua en el fondo y una botella de agua al lado de Ed.

-Gracias,- murmuró el adolescente. -¿Tienes alguna manta?.-

Roy negó con su cabeza, pero le lanzó su chaqueta. Los oficiales los miraron un poco preocupados.

-¿Pasa algo malo?.- preguntó al final Breda.

-Al parecer se enfermó un poco. Es probable que pronto se cure,- dijo Roy intentando calmar a todos. El sonido de Ed vomitando detrás suyo no ayudo en nada. Los soldados empezaron a respirar por sus bocas. Una vista graciosa.

-¿Dónde está Fuery?.- preguntó Roy preocupado.

-Enfermo también,- contestó Falman con rapidez. -Quizás había algo en tus sándwiches, Havoc.-

-¿¡Me estás culpando!?.- exclamó Havoc.

-¡Cállense y déjenme dormir!.- bramó Ed desde el sillón luego de haber tomado un poco de agua.

-Muy bien gente, regresen a trabajar. No permitan que eso los distraiga, sólo… trabajen ¿si?.- ordenó Roy y se sentó su escritorio que estaba lleno de papeles. ¿Desde cuándo las pilas son tan grandes?.-


A eso de las 16:17 la puerta se abrió con fuerza con una rubia de ojos azules entrando velozmente a la habitación con una llave en su mano. Miró a los oficiales furiosa.

-¿¡Dónde está el imprudente enano que al parecer tiene el cerebro hecho de mierda de vaca y ni siquiera pudo proteger al último familiar que tenía!?. ¿¡DÓNDE ESTÁ EL PEQUEÑO BASTARDO QUE USTEDES LLAMAN SR. ELRIC!?.-

Todos los dedos apuntaron con rapidez a la oficina de Roy. Winry era tan aterradora como la 1ra Teniente Hawkeye. De repente, era difícil decidir con quien de ellas preferían lidiar.

Winry entró a la oficina de Roy de un portazo que al cerrarla los vidrios casi se hicieron añicos. Antes que Roy tuviese alguna idea de lo que estaba pasando ella estaba golpeando a Ed con su llave tan fuerte que parecía nunca terminar. Ed ni siquiera protestó.

-¡IDIOTA!. ¿¡Cómo pudiste Edward!?. ¡Todos creímos en ti!. ¡¡Creímos que PODRÍAS CUIDAR A TU HERMANO!!. ¡No te habríamos dejado ir si hubiésemos sabido que iba a terminar así! Vendrás a casa ahora, estoy cansada de este lugar, estoy cansada de tener que gritarte si no llega a tu inútil cerebro!. Voy a torturarte por semanas, idiota, y después voy a matarte lenta y dolorosamente así no tendrás tiempo para pensar en tu buen, educado y cariñoso hermano antes que termines en el infierno que es donde perteneces, tú… tú…!. ¡NI SIQUIERA PUEDO DECIR UNA PALABRA QUE SEA TAN FUERTE!. ¡TE ODIO, ED!.-

Ed estaba comenzando a volverse verde de nuevo. Roy, ya sabiendo el síntoma, abrió la boca rápido.

-¡Winry, será mejor que retrocedas rápido así él puede-

-¡NO ME DIGAS QUE HACER CON ESTE PEDAZO DE-

Su voz se detuvo cuando Ed no pudo aguantarlo más y vomitó sobre Winry que se miró asqueada. Golpeó a Ed con su llave otra vez.

-MIRA LO QUE HAS HECHO, ¿¡CUÁL ES EL PUNTO DE ALGO TAN BAJO COMO TÚ VIVA!?. NO PUEDO CREERTE, ¿¡A DÓNDE FUE EL NIÑO QUE UNA VEZ CONOCÍ, EDWARD!?. ¿¡Y A DÓNDE FUE SU HERMANO!?. ¿¡A DÓNDE FUE SU HERMANO!?. ¡DÍMELO!.- gritó con lágrimas empezando a salir de sus ojos. Ed sólo miraba.

Winry lo golpeó una vez más. Roy comenzaba a asustarse al ver toda la sangre alrededor del muchacho que ni siquiera se estaba defendiendo del injusto ataque. ¡Por el amor de Dios, no era la culpa de Ed!. Avanzó y tiró la llave de Winry por la ventana.

-¿¡PUEDES DETENERTE, POR FAVOR!?.- le vociferó. Nunca antes había tenido el valor de gritarle a alguien tan aterrador, pero ahora tenía a alguien a quien proteger. –Creo que debería tener algunas palabras con usted, Señorita Rockbell- continuó con frialdad. Ella negó con su cabeza furiosamente y limpió sus lágrimas.

-No es como si quisiera volver a verlo de nuevo. Sólo me iré- ella sollozó pero Roy tomó su mano. Ed se había paralizado y se había puesto en posición fetal. Lucía miserable y Roy juraba que sus hombros estaban temblando. Sabía que en este momento tenía que estar ahí con Ed, pero también sabía que tenía que estar con Winry. Maldición, ¿¡cuándo fue que se convirtió en un endemoniado niñero!?.

Riza entró en el cuarto con una nueva pila de papeles pero se quedó helada en la puerta mirando la escena en frente suyo. Negó con su cabeza.

-Puedes darte una ducha en mi casa. No está muy lejos- dijo y comenzó a llevarse a Winry de una manera reconfortante. Roy la miró con seriedad. Riza dejó que sus ojos se fijaran en la sangrienta y temblorosa figura de Ed. Le asintió con su cabeza a Roy y orientó a la muchacha afuera.

-¡Muy bien gente, necesito que limpien todo este desorden!.- gritó a sus subordinados. Si no lo habían notado, en este momento Roy necesitaba estar con Ed. Iban a quejarse por hacerlos hacer el trabajo sucio, pero la mirada en sus ojos fue suficiente para persuadirlos de darse por vencido y sólo hacer lo que le dijeron.


Winry salió del baño con ropa limpia. Sus ojos todavía estaban rojos y lagrimosos. Riza la miró con seriedad.

-Creo que necesitamos hablar un poco de esta situación- dijo con calma e hizo un ademán a Winry para que se sentara en el sofá. Ella se sentó luciendo un poco reluctante.

-No quiero hablar de él-

Riza negó con su cabeza. -¿Al menos sabes lo que pasó?.-

Winry la miró con enojo. –Estaban metidos en un problema y al parecer tuvieron una pelea. Al está muerto. Era la responsabilidad de Ed cuidarlo. Falló- Estaba empezando a llorar de nuevo.

-Sí y no. En realidad estaban regresando de una misión para reportarse en Central. Luego sólo desaparecieron por unos días- En ese momento Winry arqueó una ceja. –Fueron secuestrados. Ed estaba atado en una silla y fue torturado todos esos días. Al fue despedazado. No sabemos cuando, pero al aparecer el secuestrador borró el sello de sangre en frente de los ojos de Ed. Él no pudo hacer nada-

-No creo eso-

-Míralo a los ojos y verás la verdad. Se siente horrible, Winry. En este momento no necesita que le estés gritando y culpándole de todo. No está bien. No creo que lo hayas notado, pero él está destrozado-

La mirada de Winry estaba comenzando a cambiar, avergonzada. Inclinó la cabeza. -¿Por qué no me llamó?. Si tan sólo me hubiese… si tan sólo me hubiese llamado…-

-Supongo, y realmente es una verdadera conjetura, puede estar equivocada, él no quería hacerte enojar. No quería verte llorar, Winry porque le importas. Y no quería enfrentarse al hecho de que Al nunca más volverá. Le recuerdas a Al. Ustedes tres siempre estuvieron juntos. Ahora uno de ustedes se fue. No es fácil para él-

Winry limpió sus lágrimas. -¿Cómo está?. ¿Se encuentra bien?.-

Riza suspiró. –Desearía poder decir eso-

Winry levantó su cabeza una vez más y la miró suplicante. -¿Qué está pasando?.-

-Winry, le está costando mucho superar lo de Alphonse. No le está yendo bien. Creo que Roy lo ha ayudado bastante, pero no es suficiente. Necesita todo el apoyo que pueda tener-.

Winry negó con su cabeza. -¿Qué hizo ahora?.-

-Quiere morir Winry. Hubo algunos momentos en los que estuvo muy cerca. Uno fue ayer. Por lo que escuché, casi se corta la garganta- Winry palideció. –Winry, tienes que apoyarlo. Tienes que cuidarlo, tienes que ir y disculparte, y apoyarlo. Tal vez dándole nuevos implantes ayudaría. Puedo ver que la espalda de Roy ha comenzado a dolerle por cargarlo tanto a todos lados- Hizo una pequeña sonrisa. –Necesitamos toda la ayuda que podamos tener, estoy segura que quieres que se mejoré también-

Winry cubrió su cara con sus manos y empezó a llorar una vez más. -¡Soy tan estúpida!. Nunca tendría que haberle gritado. Lo siento tanto...!.-

-Entonces regresemos y pídele disculpas- dijo Riza con una reconfortante sonrisa y la abrazó.


-Ed, no es tu culpa-

Ed estuvo extremadamente callado desde que Winry se fue. Roy estaba sosteniéndolo en su regazo, abrazándolo, pero el niño no estaba reaccionando.

-No te lo guardes, por favor Ed. Puedes hablar conmigo, sabes que puedes contarme lo que sea. Reprimirlo sólo lo empeorará-

Ed volteó su cabeza hacia él con una destrozada mirada en su rostro. –Ella tenía razón- susurró con una voz ronca. Roy negó con su cabeza.

-Estaba equivocada, Ed-

Ed negó con su cabeza con lentitud. –No lo estaba. Ni siquiera pude cuidar a mi hermano menor. ¿Qué clase de persona soy?.- Lágrimas estaban corriendo en sus mejillas. –Y la hice llorar de nuevo-

-No es tu culpa, Ed-

El chico hipó con desesperación. -Nadie tan horrible como yo ya no merece vivir. Sería mejor si nunca hubiese nacido-

-¡Detente Ed!. ¡Nada hubiese sido mejor!.- Roy le discutió y acarició el cabello de Ed.

.¡Tú no sabes como se siente!. ¡Nadie lo sabe!.- vociferó Ed. –Simplemente estoy solo… todo lo que hago lo hago mal, sólo-

-¡Edward, debes dejar de pensar así!. Eres una buena persona, haces todo lo que puedes para salvar a la gente. Hiciste lo mejor que pudiste, pero a veces eso no es suficiente. Es mi culpa también. Hice lo mejor que pude, pero no te encontré a tiempo-

-¡No estabas ahí!. ¡Todo ese tiempo podría haber hecho-

-Nada, Ed. Estabas atado en la silla. Yo estaba caminando sin ataduras en la calle, tuve una oportunidad. La arruiné-

-¡No podrías haber hecho nada!.- gritó Ed y golpeó a Roy en su estomago. Lágrimas de dolor vinieron de los ojos de Roy y Ed jadeó. -¡…Lo siento… Lo siento tanto!. ¡No quise hacerlo…!. ¿¡Cómo puedes estar a mi lado!?. Te golpeó tanto, debes estar feliz de estar vivo-!.-

Roy respiró hondo. –Estás pasando por un momento difícil Ed, puedo entenderlo…-

-¡Pero yo no puedo!. ¡N… No puedo!.- gritó Ed. –Ya ni siquiera sé quien o que soy en algunos momentos. Estoy cayendo Roy… desvaneciéndome… ¡Me volveré loco si sigo así!.- gritó.

Roy lo abrazó con más fuerza. –Cambiará, lo prometo Ed, cambiará. Lo haré cambiar-

-…A veces hacer nuestro mejor esfuerzo no es suficiente- susurró Ed con tristeza. Luego cubrió su boca. –Roy, ¿dónde está ese balde?.-


Fic original de Dark Chocolate Alchemist traducido con su autorización.

Beteado/editado por Laberinto de Cristal

N/A: La línea "Lo siento" está empezando a hacerse muy común en este fic, jeje. No que me importe.

Bien, quisiera agradecerles a todos otra vez por leer esto.

N/T: ¡Hola! :D –le tiran tomatazos, botellas, sillas, mesas y cualquier otra cosa que haya a mano- Perdónenme, sé que me tarde muchísimo ésta vez, muchas más que antes; de verdad lo siento mucho, pero la facultad me tiene loca y ya no tengo tanto tiempo como antes. Sé que ya lo dije antes pero lo volveré a decir de nuevo: no voy a abandonar esta traducción por más que me tarde meses, años, pienso terminarla, hice una promesa y voy a cumplirla. Sé lo horrible que es descubrir que han abandonado el fic (o en este caso, la traducción) que seguías, y también sé que cuando un fic te gusta mucho es horrible la larga espera, pero les pido que me aguanten un poco por favor.

Bueno, después de esta larga nota de traductora, me despido. Les prometo que no me tardaré en actualizar el próximo capítulo.