n.a: inserte nota genérica

n.a2: contrario a la creencia popular me agrada Izuku (shippeo dkbk & tddk lol)


14.

Yo podría quererte —confiesa él.

Es un error. Por supuesto es un desgraciado error. Su boca decide actuar por si sola sin consultarle primero y lo primero que suelta es eso, sin censura siquiera, como programa de medianoche para jóvenes-adultos. (Estúpido, estúpido, estúpido.)

Podría no ser tan malo si ella no le escucha, si ella distraída sólo alcanza el rumor de su voz de dinamita y le pregunta "ah, qué has dicho" porque siempre puede fingir amnesia o cambiar el tema de conversación; sería igual más sencillo si ella se encontrase del otro lado del patio, lejos de sus pulmones que la respiran como magnolia a punto de morirse, y él pudiese permitirse con completa libertad el capricho de querer.

Pero ella está justo ahí— a su derecha, con una distancia no mayor a diez centímetros separándolos— y no hay puta manera en que no lo haya oído. A menos, claro, que esté tan perdida en sus sueños románticos en la tierra de quién sabe dónde con alguien que no es él. Y aquello sólo lo desanima más, increíblemente. Comprenderlo con certeza. No tener ni una duda.

Ugh. (¡Basta de victimizarse, coño!)

Bakugou cuenta tres segundos en que tensa los músculos y los tendones y los huesos mientras espera lo peor y busca una estrategia para escapar sin lucir como un gallina, sin embargo Uraraka arruina su plan alzando la cabeza de donde la tenía recargada en sus rodillas hasta hace poco. Lo voltea a ver, con la curiosidad y gracia de un ciervo, y a Bakugou le cuesta respirar.

Sus ojos son tan... redondos, qué diablos.

Bakugou se muerde los labios (de ningún modo planea permitir soltar otra cursilería dejándose llevar por el calor del momento, preferiría usar un bozal) y ninguno dice nada por otros cinco segundos.

Uraraka finalmente rompe el silencio, con una gracia y fuerza que únicamente ella puede tener, claro está. Bailarina con puños de hierro.

— Ah, ¿qué?

Y a Bakugou se le colorean las orejas. Con una jodida crayola, y acuarelas, y plumines.

Piensa brevemente: ¡sí maldita sea, no me oyó! pero el pensamiento es abatido casi al instante por otro diferente: ¡no maldita sea, debió haberme oído! Es confuso, como el universo entero y la teoría de la gravedad.

Traga saliva.

La verdad es que no debería—

(miente rápido, con un demonio, esta es tu oportunidad de no quedar en ridículo.)

— ¿Bakugou-kun?

Más Uraraka extiende el brazo hacia él, preocupada, y hay un trueno verde que brilla justo enfrente de ellos sin notarlos (a pesar de que llevan ahí media hora ya, sentados en la mugre azotea de los dormitorios) y Bakugou no lo soporta.

— Dije... dije que yo podría quererte —repite, con menos convicción.

Hay un latido.

Sangre que explota.

Uraraka no tarda demasiado en percatarse, en conectar el punto A con el punto B. Es ese cierto reconocimiento en su mirada, en el hecho de que hasta hace poco ambos estuvieran observando a Midoriya entrenar, en lo abrupto de su confesión, en el hecho de que Bakugou sabe.

"Yo podría quererte, incluso si Deku no."

Deja caer el brazo y contempla su respuesta. Algo que no lo hiera, seguro. El rechazo inminente.

Bakugou no espera—

— Un héroe que aspira a ser el número uno no tiene tiempo para algo tan tonto como el amor Bakugou-kun.

—no espera la sonrisa amarga de Uraraka, el cinismo casi quemado en sus palabras, los hombros caídos. Todo luce mal en ella, que es optimismo puro la mayoría del tiempo. (Entiende, de algún modo, porque Uraraka piensa así, porque se negó a confesarse a Deku en primer y segundo año a pesar de tener varias oportunidades. No por eso deja de doler, para él.)

Arruga la nariz, molesto.

— Bueno, creer algo así es una gilipollez —Uraraka hace un ruido de sorpresa—. Yo no aspiro a ser el héroe número uno, voy a serlo muchas gracias. Y seré el número uno como maldita persona, en todo, además. ¡Y eso...! Eso incluye... ser el mejor novio... —tartamudea sin intención, el rojo en sus mejillas más prominente—. ¡Da igual! El... amor no es tonto o lo que sea, tampoco una distracción.

"No si alguien como lo siente. No si te da fuerza para seguir peleando."

Tras un rato Uraraka suelta una risita carente de malicia, y ya no luce triste, aún así Bakugou frunce el ceño.

— Vaya. Eso ha sido muy sensible de tu parte Bakugou-kun, quién lo diría. Casi parece que maduraste —bromea ella.

Y una mierda

No consigue terminar de ofenderse. Uraraka recarga la cabeza en su hombro, como si fuese lo más natural en el mundo. Le cae como un balde de agua fría la revelación. Que aunque Deku está enfrente de ellos— enfrente de ella— Uraraka sigue ahí, escoge permanecer a su lado.

A Bakugou se le calientan las entrañas. Decide callarse, por una vez, y no la cuestiona.

La sonrisa de Uraraka es pequeña, como un secreto dulce. No desaparece.

—... Yo podría quererte, también.


n.a3: estoy trabajando en el siguiente capítulo de pcpeem, palabra de niño explorador (?) aunque no tengo idea de cuándo estará, prometerles fechas que no cumpliré no parece justo. Acá ya superamos los 80 rws / 80 favs y WOW!? MIL GRACIAS. Tbh perdí el interés por bnha hace bastante, si aún no doy por muerta esta colección es debido a ustedes y su interés :-)