-Con que ese es el punto G –se dijo cambiando de página. La puerta se abrió de golpe, Naruto se sentó rápidamente y se sobresaltó al ver al pelinegro mirándolo con los ojos entrecerrados y una expresión serena- S… Sasuke, qué haces aquí –preguntó nervioso, rayos, por qué Tsunade no podía avisar cuando llegaban visitas. Sasuke cerró la puerta tras él y se acercó a Naruto con pasos decididos.

-He venido para saber qué rayos pasa contigo, Dobe –trató de sonar tranquilo pero en su tono no se pudo evitar oír el enojo que cargaba.

-Nada, por qué.

-¿Por qué? ¡Me has estado evitando! Quién evita a alguien luego de confesársele y para variar luego de ser aceptado por el mismo.

-No te he evitado.

-¿Entonces por qué no me miras? –Naruto mantuvo su vista gacha, el moreno se acercó a él y tomó su rostro con ambas manos y logró que alzara la vista- mírame –exigió. Los ojos azules tardaron en observarle, a la misma vez que un rubor invadía el rostro de su dueño- ¿He hecho algo imprudente? –preguntó- ¿Aún crees que te estoy tomando el pelo? –el rubio negó con la cabeza. Sasuke soltó un suspiro y se sentó a su lado- entonces, si no hay problemas no entiendo por qué me has ignorado en estos últimos días –Reparó en la revista sobre la que se había sentado, la tomó y ojeó rápidamente. Naruto seguía hablando dando una, para nada creíble, escusa hasta que vio lo que Sasuke tenía en manos.

-No sabía que te gustaban estas revistas, Dobe –dijo en tono burlón. Naruto se la arrancó levantándose rápidamente y arrojándola a la esquina.

-N… no es mía. Mi abuela no tiene donde guardarlas y pues… yo se las cuido.

-Hmp, por fin una escusa con algo de sentido.

-¡Oye, pensé demasiado en las otras! –se quejó.

-Por qué no hablas con la verdad y arreglamos este asunto –Naruto tragó en seco, qué le diría "Temo hacerlo, Sasuke" acompañándolo con una sonrisa de oreja a oreja. ¡No! Eso nunca, a parte le daría vergüenza declararlo, aunque la verdad qué tan difícil podía ser, ya se ha confesado a otro hombre, por qué no decirle su temor.

-No tengo experiencia, Teme –dijo en voz queda. Sasuke alzó una ceja.

-¿Sólo por eso?.

-No me gustaría fallarte por esa falta que tengo.

-Y por eso las revistas –afirmó Sasuke.

-Sí… no, espera. ¡Dije que no son mías!.

-Y yo dije que hablemos con la verdad –aún sentado atrajo a Naruto tomándolo de las manos- siempre hay una primera vez para todo –comentó sacándole una sonrisa al rubio.

-Esto del noviazgo no sé cómo llevarlo. Y… no sé nada de relaciones sexuales –y por esto último Sasuke soltó una carcajada, Naruto le golpeó el hombro para que dejara de reír pero eso no detuvo al azabache.

-Suena mejor sexo.

-¡No lo digas! –exclamó sonrojado.

-¿Sexo? Tendrás que acostumbrarte, Naruto, yo prefiero llamarlo sexo que "relaciones sexuales". Es más corto –al ver que Naruto se mantenía en silencio, algo incómodo frente a él, y sonrojado no pudo evitar repetir con una sonrisa arrogante- Sexo, sexo, sexo –escalofríos recorrían la espalda del ojiazul cada vez que escuchaba la palabra.

-B… basta, Sasuke –pidió.

-¿Tienes alguna idea para obligarme a parar? –y continuó repitiendo la palabra sin apartar su intensa mirada de la del rubio.

El azabache acabó por sonreír triunfante al sentir los labios de Naruto silenciarlo, y entre el beso no pudo evitar sonreír aún más por la exigencia del menor. Al separarse Naruto trató de sostenerle la mirada pero la vergüenza le hacía apartarla en seguida.

-Por lo menos tienes práctica besando. ¿Te parece si te vuelvo un experto?.

-Detesto tu arrogancia –bufó Naruto.

-Y esa es una de las razones por las que te gusto –le susurró en el oído- ¿Quieres cerrar la deuda que dejamos atrás? –Naruto pareció pensarlo, Sasuke le daba la oportunidad para rechazarlo pero si lo hacía lo volvería a rechazar una y otra vez. Algo nervioso asintió con la cabeza, huyendo no llegaría a nada, se dijo a sí mismo.

-¿Estás seguro?. No te obligaré si no lo deseas.

-No me hagas cambiar de opinión, Sasuke. No sabes desde hace cuanto tengo ganas de besarte.

-Sólo eso –preguntó con falsa desilusión- Sabes, Naruto –comenzó recostándolo en la cama y posicionándose sobre él, con las rodillas a ambos lados de su cuerpo- tu falta de experiencia me hace feliz. Eso significa que seré el primero, y único, que te hará sentir nuevas sensaciones, te hará temblar de pasión y te hará llegar a la gloria –Naruto quedó mudo y sonrojado, no todos los días se ve a Uchiha Sasuke hablar tanto y decir frases sensuales.

-Yo… -trató de hablar pero Sasuke lo interrumpió.

-Sólo, déjate llevar –le susurró.

Naruto dio el primer paso atrayendo el rostro de Sasuke al suyo, tratando de seguir sus movimientos de labios que a cada segundo se volvían más rápidos y demandantes. No pudo soltar una exclamación al sentir la lengua del azabache introducirse en su boca, explorando esa cavidad y luego saliendo al encuentro con su propia lengua. Sintió la falta de aire y trató de apartar al pelinegro pero este sólo atinó por profundizar más el beso. Cuando llegó a separarse no pudo reclamarle ya que respiraba agitadamente. Sasuke dio besos cortos sobre sus labios, sus mejillas y mentón, pasando a través del cuello y llegando a succionar un poco cerca de la curvatura que une al hombro hasta dejarle una marca notoria, algo rojiza.

Al desprenderse de su camisa Sasuke imitó la vez anterior y besó el pecho del rubio haciéndole soltar uno que otro suspiro. Un gemido se le escapó al sentir los labios del moreno sobre uno de sus pezones mordisqueándolo y lamiéndolo para así endurecerlo, luego, al cambiar al segundo para imitar el mismo procedimiento, comenzó a masajearlo suavemente con sus dedos. La sensación era emocionante, hacía que le hirviera la sangre. No iba a negarlo, estaba comenzando a excitarse, esas caricias, esos besos lo estaban volviendo loco. Ver a Sasuke deshacerse de su propia camisa y dejar su perfecto torso al descubierto le cortó la respiración, no pudo apartar su vista de él, ni evitó tocarle el pecho de forma inconsciente mientras le admiraba.

-Eres hermoso –susurró Naruto sin apartar sus manos.

-Tú también eres hermoso –respondió bajo.

Luego de eso volvió a besarle con ansias mientras poco a poco desabrochaba el pantalón del rubio. De un momento a otro un calor infernal los invadió a ambos haciendo que no toleraran su vestimenta, la cual sentían que estorbaba más de la cuenta. En un abrir y cerrar de ojos ambos se encontraron desnudos con sus cuerpos perlados de sudor mientras continuaban con sus roces. Sasuke con sus besos y caricias, y Naruto tratando de no perder la cabeza al ver al moreno sin ropas. Como la vez anterior sintió un camino de besos que bajaba desde su pecho hasta su ombligo, y seguía bajando.

-¡Ah! –gimió con fuerza cuando Sasuke comenzó a masajear su miembro ya erecto, de arriba hacia abajo, luego presionándolo suavemente. Cubrió su boca para controlarse pero Sasuke con su otra mano le tomó de las muñecas y las apartó.

-Quiero oírte, Naruto –dijo masajeando con algo más de fuerza.

- ah… -se mordió el labio inferior a la vez que su cuerpo se arqueaba al sentir que no podría más, una oleada de espasmos le recorrió el cuerpo entero, hasta sentir un calor punzante en su zona baja, otro sonoro gemido escapó de sus labios al pasar por su primer orgasmo. Respiró agitadamente y cubrió su rostro con un brazo, tratando de mantener su mente en blanco y calmarse un poco, pero esa calma no duró por mucho. Oyó decir al moreno algo que se le volvió inentendible ya que por un momento su cerebro dejó de funcionar y la excitación volvió de un solo golpe.

-¡Sasuke! –quiso protestar pero en cambio su nombre salió como un fuerte gemido que excitó al azabache y continuó lamiendo de forma tortuosa el miembro del rubio, llegando a introducirlo en su boca varias veces y sacando más gemidos por parte del ojiazul.

- Sa…Sasuke… –trató de hablar pero no llegaba a decir más de una palabra entrecortada, pedía que se detuviera, pero el moreno no lo tomaba en cuenta ya que lo veía arquearse y suspirar, apretando con fuerzas las sábanas. Nuevamente se sentía cada vez más excitado e inquieto. Se estremeció y las piernas le temblaron, alcanzó a incorporarse un poco e intentó sostener la cabeza de Sasuke en un intento de apartarlo. No podía hablar, no le salían las palabras, sentía que se vendría en cualquier momento sobre él. Su cuerpo recibió una descarga eléctrica y sus manos no pudieron sostenerse, haciéndolo caer nuevamente en el colchón luego de soltar un sonoro suspiro y correrse en la boca del moreno.

-L… lo siento –dijo quedo y ronco, volvía a respirar agitadamente, no podía mirarlo a la cara luego de lo ocurrido. Al no sentir movimiento alguno apartó el brazo de su rostro y le dirigió una mirada a Sasuke, la sangre se le subió a la cabeza más de la cuenta al verlo lamer de sus labios un rastro de semen al igual que en su mano, todo eso sin apartar su negra mirada de él, donde podía notar claramente un destello apasionado y lujurioso en sus ojos.

-Mmm Sabes delicioso, Naruto –comentó pasando la lengua por sus dedos.

-N… no digas eso –logró articular- s… suenas depravado.

-Un depravado que sabe cómo hacerte sentir bien –sonrió arrogante.

-No… no debiste hacerlo –susurró avergonzado- te dije que te detuvieras.

-No pude evitarlo –se defendió luego de besarlo- todo tú es irresistible para mí –Naruto desvió la vista hacia un lado y Sasuke sonrió aún más- y eso no es todo –susurró.

-¿Que no es… ¡Dios! –¿quería matarlo de placer o algo por el estilo?- ¿Más? –preguntó tragando en seco, no es que no deseara más, sólo temía a desfallecer por recibir tanto.

-No te preocupes. Esta vez ambos podremos disfrutar juntos –prometió. Tomó, ruborizado, el rostro del azabache y lo besó con ternura.

Sólo una pequeña muestra de su consentimiento necesitaba para proseguir y Naruto ya la había dado. Mientras besaba con pasión al rubio fue acomodándose mejor entre sus piernas, ahogando un gemido cuando ambos sexos rozaron. Interrumpió el beso unos momentos para meter sus dedos índice y medio en la boca bajo la atenta mirada del ojiazul. Luego de ensalivarlos, volvió a besarlo distrayéndolo un poco.

-¿S… Sasuke, qué ha… ¡ah! –clamó cuando un dedo se introdujo en su entrada, tensándose y mirando algo asustado a Sasuke.

-No te tenses, Naruto –le susurró- sólo relájate y siente el placer –el rubio, dudoso, tardó unos segundos en obedecer relajando su cuerpo pero no pudo evitar soltar otro suspiro y volver a tensarse al introducirse un segundo dedo. Sasuke volvió a repetir que se relajara y comenzó a mover ambos dedos dentro de él hasta abrirlos un poco en tijeras.

-Naruto –llamó mirándole con fijeza y esa lujuria que en todo ese momento no había desaparecido, Naruto le miró sonrojado y el moreno le sonrió- ahora lo haré yo –le avisó tomándolo de las caderas y alzándolas un poco, situó su miembro frente a la entrada y, con lentitud, comenzó a penetrarlo sin apartar la vista de él, de su rostro, pendiente en cualquier expresión que realizara.

-Al comienzo no te gustará –le previno- pero luego haré que todo se vuelva mejor –susurró cerca de su rostro para tranquilizarlo. Juntó sus labios en un beso exigente para que el rubio se concentrara en él y no pensara en otra cosa más que corresponderle. Al estar distraído Sasuke continuó penetrándolo a la vez que profundizaba aún más el beso para ahogar un gemido. La sensación de estar dentro de él le estaba volviendo loco, Naruto era estrecho y eso hacía que su placer se intensificara. No soportó el andar con lentitud y de un solo movimiento lo penetró por completo.

-¡Aaah! –Naruto exclamó al sentir que se desgarraba por dentro y sus ojos comenzaron a inundarse de lágrimas. Se tensó por completo haciendo que el moreno temblara un poco al sentir presión sobre su miembro.

-Sasuke… –gimoteó Naruto. Sasuke lo miró unos segundos con preocupación, decidió moverse un poco con lentitud pero en seguida Naruto se aferró de sus hombros con fuerza- ¡Por favor detente, detente! –sollozó apoyando su frente en el pecho del azabache- me duele, Sasuke –repitió.

-L… lo siento –dijo algo entrecortado por los movimientos del rubio. Luego de unos segundos quiso intentar moverse de nuevo.

-¡Sasuke! –se quejó.

-Espera, Naruto…no te muevas de es… Ah.

Naruto se detuvo al instante, no porque el moreno se lo haya pedido, sino por el hecho de haberlo oído gemir. Eso lo dejó algo sorprendido ya que Sasuke sí estaba conforme con estar de aquella manera y se sintió algo culpable al impedir que disfrute. El pelinegro había estado pendiente todo el tiempo de él, haciéndolo sentir placer en todo momento, en cambio el no había hecho nada para complacerlo y eso le parecía algo injusto por su parte. Cuando Sasuke volvió a moverse y para poder separarse, no pudo moverse, ya que el rubio había cruzado las piernas alrededor de su cintura. Le miró extrañado y Naruto se encogió de hombros avergonzado.

-Puedes continuar, Sasuke –dijo bajo.

-No –Naruto alzó la vista encontrándose con esos profundos ojos negros- si te está incomodando es mejor parar y dejarlo para otra ocasión –hizo ademán de retirarse pero Naruto flexionó las piernas alrededor de su cintura atrayéndolo. Sasuke suspiró ante el movimiento apretando las sábanas para controlarse.

-Ya no siento dolor –trató de convencerlo- s…sigue.

-Te dije que luego te sentirías mejor –dijo acariciándole la mejilla dedicándole una sonrisa. Naruto desvió la mirada, y había tenido razón, la punzada que sentía había disminuido un poco. De un momento a otro soltó un gemido cuando el azabache se movió en una suave envestida.

-¿Aún duele? –preguntó.

-No –respondió casi con efusividad haciendo sonreír al pelinegro.

Comenzó a moverse en un suave vaivén para hacer que el rubio se acostumbrara. El ritmo lo cogió enseguida y obligó casi al moreno en apresurar el movimiento emocionado por la sensación que sentía por cada envestida. Sasuke gustoso le complacía en su capricho, el también sentía placer por cada movimiento, y fue aumentando la velocidad y el impulso hipnotizado y excitado por también los gemidos del rubio.

-Naruto –gimió llamando su atención, cuando este abrió los ojos dejando su concentración a un lado, sintió que demandante Sasuke se apoderó de sus labios.

Al ritmo del vaivén y los apasiónales besos Sasuke estaba a punto de finalizar, así que comenzó a masajear el miembro de Naruto para que ambos acabaran juntos. Una oleada de calor arrasó con ambos haciéndoles llegar a, como dirían, "la gloria" gimiendo por último el nombre del otro antes de caer rendidos con su respiración agitada.

Sasuke se apartó de sobre el rubio para no aplastarlo y se acomodó a un lado de él atrayéndolo en un abrazo. Naruto esperó a que su respiración fuera regular antes de hablar.

-E…eso estuvo…

-¿Genial, estupendo, magnifico? –trató de completar

-Bueno –dijo para arruinarle el ego, conteniendo una sonrisa traviesa.

-Y ¿Acalorado? –preguntó sensual mientras besaba su mejilla.

-Quizás –trató de sonar desinteresado- fue una experiencia fascinante –comentó sonrojado.

-No lo niegues –le susurró. Comenzó a acariciarlo a medida de que ambos quedaban dormidos.

-Sasuke… -llamó por último Naruto, cuando estuvo seguro de que Sasuke lo escuchaba le susurró luego de darle un corto beso.

-Te amo.