Estaba ya anocheciendo cuando Daryl entró en la casa que Rick, Carl, Michonne y Carol compartian. Encontró a Rick y a Carol en la cocina, prepaparando la cena. Entró sin saludar y se sentó en la silla más alejada de ambos.

- Se ha ido. - dijo de pronto. Rick y Carol se giraron.

- ¿Que? - respondió sorprendido Rick.

- Sarah, se ha ido. - se mordió el labio y mirando al suelo añadió - Espero que estés contento.

- Daryl - Rick dejó lo que estaba haciendo y se acercó a su amigo.- Yo no quería que se marchase.

- Ya...pues tienes una forma muy peculiar de demostrarlo.

- Daryl...lo siento. ¿de acuerdo? - se dejó caer en la silla - Yo...se que no he llevado todo este asunto como debería...es que...

- Mañana saldré a buscarla. Iré solo. - Daryl se levantó.- No te estoy pidiendo permiso, solo te aviso.

- Daryl, podemos organizarnos, y salir en varias direcciones, Deanna seguro que..

- ¡NO! Iré solo Rick. - miró brevemente a Carol.- Es mi responsabilidad.

Daryl se paró en porche mientras se encendía un cigarro. Oyó ruidos en la casa y se apresuró a seguir su camino.


Era ya de noche cuando Carol cogió su pistola y su cuchillo y salió a hurtadillas de su casa. No sabía muy bien porque estaba haciendo lo que estaba haciendo pero pensó que se lo debía. Se lo debía a Daryl, pero sobre todo se lo debía a sí misma. La noche anterior se había dejado llevar por el momento y había disfrutado como hacia tiempo que no lo hacía, pero sabía que no podía acostumbrarse. No era tanto el miedo a que uno de los dos muriese cualquier día, era el miedo a que le volviesen a hacer daño. No quería volver a sufrir por un hombre. Se lo había prometido a si misma, no volvería a sufrir. Aunque aquello significase que no fuese feliz.

Decidió que pasaría por la cabaña en la Daryl, Rick y ella habían escondido las armas. No quería correr más riesgos de los necesarios. Al acercarse, vio a Sarah como colgaba unas latas en la puerta. "Es una chica lista", pensó Carol. Se estaba preparando para la noche.

- Sarah! - vio como daba un respingo, pero pronto le sonrió.

- Carol...¿que haces aquí?

- Te estaba buscando la verdad. Aunque no pensaba que te fuese a encontrar tan rápido. - se acercó y le ayudó a colgar las ultimas latas.- Daryl está muy preocupado.

- Pff...

- Intenta ir de duro, ya sabes con esa cara de "todo me da igual" pero de eso nada. Se preocupa, y mucho.

- Ya... - Sarah desvió la mirada y añadió más brusca de lo que quería.- No necesito que se preocupe por mi, ni que tu vengas a buscarme...se cuidarme sola.

- Eso ya lo veo. Sé que puedes sobrevivir sola. Pero no podemos vivir solos Sarah.

- Esto no es vivir, Carol. - se sentó en el porche.- Yo...a veces no tengo fuerzas para seguir. No veo cual es el proposito de seguir...He perdido a todos los que me importaban algo, ¿para que seguir viviendo? ¿eh?

Carol se sentó a su lado mientras sacaba una foto de su bolsillo. Estaba raida y doblada. Se la tendió a Sarah que la abrió.

- Es Sophia mi hija. - Carol vió como los ojos de Sarah se entristecían .- Se perdió en el bosque. Daryl salió a buscarla todos los dias, pero no pudo salvarla. Murió, ellos la mordieron, sabes. Era mi mundo. Y de repente un día, se había ido. Pensé que no lo superaria. Era muy debil en aquel entonces, no como ahora. O como creo que soy ahora...en fin...lo que quiero decir, es que, sí, a veces dan ganas de tirar la toalla. Pero pasa un día, y otro, y sigues adelante. Cada vez te cuesta menos. Nunca olvidas, y siempre tienes esa tristeza ahí, pero vas sobreviviendo. Hasta que un día, dejas de sobrevivir y empiezas a vivir.

- Lo siento...yo...

- Sarah, tu eres una chica valiente. Has sobrevivido sola. Has perdido a gente, pero has sobrevivido. En Alexandria tienes una oportunidad de empezar a vivir. Creo que deberías aprovecharla.

- Rick no me quiere allí, ni Deanna..

- A Rick se le pasará, solo es un padre que no sabe como tratar con su hijo adolescente. Y Deanna, sinceramente, me da igual lo que piense. - vio como Sarah sonreia. - Y no todo el mundo consigue que Daryl les deje entrar en su casa.

- Ya...¿bueno, tu de eso si que sabes algo no? - preguntó Sarah divertida.

- ¿Perdona?

- Os vi ayer...a ti y a Daryl...- vio como Carol se ruborizaba. - Parecíais muy íntimos...

- ¡¿nos viste?! - Carol se tapó la cara de vergüenza.- Pff...que vergüenza, Sarah...yo...

- ¿porque te avergüenzas? - Sarah le devolvió la foto a Carol. - Podría ser mi padre, pero, tendrás que admitir que está bastante bueno...ya sabes con ese rollo de malote que lleva. - Sarah sonreía.

- ¡Sarah! - Carol no pudo reprimir una carcajada.

- Aunque creo que si se duchase más a menudo, mejoraría.

- Si, pero entonces no sería Daryl. - añadió Carol.

- Cierto...- Sarah hizo una pausa para añadir.- Gracias por venir a buscarme Carol. Se que he dicho que no lo necesito, pero no es verdad. Yo...quiero dejar de huir ¿sabes? Y si, yo también creo que Alexandria puede ser un buen sitio para empezar a vivir.