Hola... Aquí dejo lo mismo de siempre... XD

Skip Beat no me pertenece.

Aquí estoy con un nuevo capítulo de esta no tan nueva historia... esta historia será más del estilo "What if"... Y como "Descubriendo el deseo" este nuevo fic no llega a ser un cambio total del universo ficticio en donde se desarrolla la trama de Skip Beat! Es por eso que no llega a ser un AU [Alternative Universe (Universo alterno)] por completo. Aunque creo que veremos un poco de (OoC) [Out of Character : fuera del personaje]

Summary: "What if..." La fama la ha sumergido en un mundo de soledad en la que esta completamente sola, vive de las apariencias, con un novio de mentiras y lo único que quiso en la vida fue una mamá pero nunca la tuvo.


El precio de la fama.


Zero se nos quedó mirando detenidamente, así estuvo cinco minutos pero después de sonreírnos desapareció sin decir nada más.

—¿Dónde estuviste, mami?—¿Cómo responder algo así?

—Estuve trabajando...

—¿Si? Lo mismo dijo papi. Te vi trabajar mucho...

—¿En serio?—Asintió frenéticamente con su cabeza—¿Cuantos años tienes, bebé?

Con su pequeña manito señaló dos... Por favor, no... Ella apenas si tenía dos añitos... Lágrimas corrieron por mis mejillas.

— ¿Por qué lloras, mami?—Me preguntó preocupada.—¿Te duele algo?

—No, sólo que estas tan grande...

—Papá también dice eso.

—Es algo que él diría.

Se rió... De verdad parecía feliz, tan feliz como yo.

Se quedó callada y con el ceño fruncido. Quizás estaba pensando demasiado para su edad. Sonreí, era tan adorable.

—¿Sabes alguna canción?—Me preguntó.

—¿Quieres que te canté?—Asintió.—No se ninguna canción de cuna... Pero...

Empece a divagar, mi mente por igual. Pero recordé una canción que alguna vez escuché.

FUE UN DÍA COMO CUALQUIERA,

NUNCA OLVIDARÉ LA FECHA

COINCIDIMOS SIN PENSAR

EN TIEMPO Y LUGAR

ALGO MÁGICO PASÓ, TÚ SONRISA ME ATRAPÓ

SIN PERMISO ME ROBASTE EL CORAZÓN

Y ASÍ SIN DECIRNOS NADA CON UNA SIMPLE

MIRADA COMENZABA NUESTRO AMOR

TÚ ME CAMBIASTE LA VIDA

DESDE QUE LLEGASTE A MI

ERES EL SOL QUE ILUMINA TODO MI EXISTIR

ERES UN SUEÑO PERFECTO,

TODO LO ENCUENTRO EN TI

TÚ ME CAMBIASTE LA VIDA

POR TI ES QUE HE VUELTO A CRECER

AHORA SÓLO TUS LABIOS ENCIENDEN MI PIEL

HOY YA NO HAY DUDAS AQUÍ

EL MIEDO SE FUE DE MI

Y TODO GRACIAS A TI

TAN HERMOSA ERES POR FUERA

COMO NADIE EN LA TIERRA

Y EN TU INTERIOR HABITA

LA NOBLEZA Y LA BONDAD

HOY LA PALABRA AMOR

TIENE OTRA DIMENSIÓN

DÍA Y NOCHE PIDO AL CIELO POR LOS DOS

AHORA TODO ES TAN CLARO

ES A TI A QUIEN YO AMO

ME DEVOLVISTE LA ILUSIÓN

TÚ ME CAMBIASTE LA VIDA

DESDE QUE LLEGASTE A MI

ERES EL SOL QUE ILUMINA TODO MI EXISTIR

ERES UN SUEÑO PERFECTO,

TODO LO ENCUENTRO EN TI

TÚ ME CAMBIASTE LA VIDA

POR TI ES QUE HE VUELTO A CREER

AHORA SÓLO TUS LABIOS ENCIENDEN MI PIEL

HOY YA NO HAY DUDAS AQUÍ,

EL MIEDO SE FUE DE MI

Y TODO GRACIAS A TI.

Sonreí al ver que ella empezaba a tararear la misma canción...

—Mami, puedes volver a cantarla—Sonreí...

—Por supuesto que si...


Pase con ella la mayor parte del día, Zero no volvió a aparecer, fue un día solo para nosotros.

Durmió conmigo y ella fue mi mejor medicina.

Al otro día, desperté muy tarde. Ushio aún dormía y sentí una gran tranquilidad al ver que ella estaba junto a mi.

Bajé a ver si había alguien en casa pero no, parecía que nadie más que yo estaba aquí.

Comencé a buscar a Zero y lo encontré en su estudio tomándose la cabeza entre sus manos.

—¿Qué sucede, Zero?—Para mi horror vi que tenía el labio partido.

—Nada importante...

—¿Quién te golpeo?—Le dije poniendo mis brazos en forma de jarra.

—Kyoko, te dije que nada pasó. No tienes porque preocuparte por mi.

No, no podía solamente creerle algo así. Él era demasiado serio y pensaba bien las cosas antes de actuar, no podía solo actuar por instinto puro.

—Un día me dijiste que podía decirte cualquier cosa y que confiabas en mi, ¿Las cosas siguen siendo así?—Se que esta táctica estaba mal. Usar algo que dijo en el pasado contra él. Suspiro cansado.

—Tsuruga Ren...

—¿Qué tiene que ver él en todo esto?

—Ayer lo fui a buscar y no lo encontré. Hoy fui temprano, lo encontré... Le exigí una explicación, no me la quiso dar y lo golpeé acusándolo de mentiroso y simplemente nos fuimos a los golpes. Nada importante.

—¿Dónde fue?—Me sentía escandalizada, esto simplemente no podía ser.

—Estaba en la oficina de Takarada Lory. Su mánager y Lory nos separaron Solo que nadie supo porque pasó lo que pasó.

—No era necesario que hicieras algo así. Mira como te quedó a cara. Ushio te verá.

—Él quedó peor—Me reí, estos dos estaban peor que dos niños.

—Debo asumir que ganaste.

—Algo así—Se rió pero para mi no era nada divertido.

—No es necesario que pelees mis batallas por mi, Zero.

—Lo se.—Sonrió quitando-le importancia—Por cierto, no puedes salir aún a la calle. LME también esta lleno de periodistas indeseables.

—No puedo esconderme aquí por siempre, Zero. Por más que tengas una fortaleza aquí.

—Pero puedes contar conmigo y así estarás cerca de Ushio... Tú móvil se dañó por la lluvia, te compré otro por si querías comunicarte con alguien.

—Gracias. ¿Ya te desinfectaste esa herida?—Negó—¿El botiquín de primeros auxilios sigue estando en el mismo lugar?

—Si...

Fui a buscar los medicamentos para desinfectar esa herida que tenía y cuando volví seguía en el mismo lugar.

—Ahora tendrás que ser hombrecito y no quejarte—Le dije en broma mientras preparaba algodón con alcohol...—No llores...

—Yo jamás l- ¡Auch!—Dijo en el momento en que presioné el algodón contra su piel.

Solo me reí, estaba siendo demasiado infantil.


Mi vida ahora había cambiado, días después de aquel incidente yo me encontraba mejor pero por ningún motivo quise ver las noticias ni saber del escándalo que me rodeaba en este momento. Me dediqué a mi hija. Cada instante lamentaba hacerme perdido tantos momentos de su vida. Hable a casa para decirles que estaba bien y que estaría fuera por un tiempo. No tenía compromisos laborales y no me preocupaba por hacer enfadar a alguien por mi ausencia.

Poco a poco fui intentando pegar uno a uno los pedazos de mi corazón pero como toda persona herida me costaba hacerlo y solo quedaba con el intento. Pero no me daría por vencida, Tsuruga Ren tendría que ser sólo un mal recuerdo, un mal recuerdo de algo que nunca debió ser y mientras más lo pensaba más llegaba a la conclusión de que con Fuwa estaba mejor, al menos en ese momento yo no conocía lo que era el amor.

Supe lo que era un amor unilateral, solo yo amaba y me había costado aceptar y confiar en esa persona. No sabía si agradecerle a Zero por los golpes que recibió cierto actor pero me sentía más estúpida al preocuparme por él. Era como si nunca lo superaría, ni superaría lo que pasó entre nosotros. Ahora me sentía como Saena debió sentirse al ser sólo un polvo rápido. No sería como Saena, Ushio tendría una madre que la quisiera y mi corazón renacería de las cenizas si es que era necesario.

Ausencia eres y olvido serás... Y miles de frases parecida me invadían al encontrarme una y otra vez pensando en Tsuruga Ren. Nunca me atreví a preguntarle a Saena si es que ella siempre recordaba a mi padre. Ya no puedo hacerlo. Tampoco podía preguntarle si es que siempre recordaba a Hizuri Kuu... Mi padre y aquel hombre serían los mismos.

Con este tiempo comprendí que aquel que amaba era el que más sufría de los dos y ese era mi papel. Recordar hasta olvidar todo era una absurda idea y no quería ver que se pasaba mi vida y que solo me torturaba al recordar ciertas cosas que ya no me apetecía que tuviesen lugar en mi mente.

Hoy desperté sin ganas de levantarme de la cama, todo me daba vueltas y vueltas. Mi niña estaba desayunando ya, así que yo no debía preocuparme por nada. En cuanto a la falta de personal, Zero me explico que había pasado los últimos dos meses fuera del país y que la mayoría estaban ocupándose de lo necesario para el nuevo hotel que estaba a punto de inaugurar...

Después de convivir con ella por dos semanas y tenerla cerca de mi, me volví una experta se podría decir en detectar dolores, berrinches y cambios repentinos de humor, así era mi pequeña, pero la mayoría del tiempo estaba contenta de tenerme cerca y se aseguraba de estar a mi lado. Solo la comida podía separarla de mi lado... Sonreí al recordarlo. Cada día era una nueva ocurrencia, una nueva aventura y una niña amaba de todo corazón, un niño nunca te decepcionaban y sin que tuvieras que hacer nada te ganabas su amor de forma incondicional y sin pedir nada a cambio. Sabía por experiencia propia que un niño venia "programado" para amar a sus padres. Yo fui así. Pero como siempre la historia de mi vida era distinta.

Me levante y tomé una ducha, me sentía un poco mal, me había adueñado de la habitación de Zero pero parecía ser que a él esto no le importaba. Al cubrir mi cuerpo con una bata tuve que sostenerme de la puerta del baño, un fuerte mareo me impedía moverme de mi lugar, cerré fuertemente mis ojos. Apoye mi frente contra el vidrio de la puerta. No hice nada más que volver a la cama. Cuando me sentí un poco mejor me cambié de ropa por una más apropiada que una bata. Tenía ropa porque Zero se había asegurado de conseguirme un montón de ella ya que no podía ir a casa, el escándalo seguía, las cosas parecía que nunca mejorarían.

Bajé a ver a mi pequeña que estaba toda feliz y entusiasmada.

—¿Te sientes bien?—Me preguntó Zero.

—Estaba un poco mareada.—Dije quitando-le importancia—Pero ya pasó, me encuentro mejor, aunque he de admitir que no quería levantarme de la cama.

Sonreí pero él continuó muy serio, examinándome atentamente. Tomó mi mano y me levó a un lugar apartado en donde Ushio no podría escucharnos.

—Kyoko, estas pálida—Asentí.

—Desde anoche que no me siento bien. Pero ya estoy mejor.

—¿Qué síntomas tienes?

—Solo mareos y un poco mal el estómago...—Algo hizo clip en mi mente. Miré horrorizada a Zero.—No puede ser...

—Claro que puede ser, Kyoko.

—¿Entonces estas pensando lo mismo que yo?—Sonreí nerviosa mientras jugaba con mis propias manos.

—Puedes estar embarazada, Kyoko.—Negué lentamente, no... Esto no podía ser—¿Cuando fue tu último periodo?

Me sonrojé cuando él mencionó algo tan personal... Pero me sentí peor que un fantasma al notar cierto aspecto que no había considerado.

—Tengo un retraso de una semana—Susurré y mis lágrimas nuevamente me traicionaron.—Él me preguntó si es que seguía tomando la maldita píldora yo le aseguré que si y que...

Rompí a llorar, todo se me juntaba... ¡Maldita sea! Si era hija de Hizuri Kuu no solo le tendría que decir que si era su hija, sino que además un ¡Felicidades! También serás abuelo. Malditas hormonas que me hacían pensar en algo tan estúpido.

—Shhhh... Vamos al sanatorio para que te hagas unos análisis. Kyoko, si de verdad lo estas... Debes decírselo—Negué— Por más que sea un cabrón en todo el sentido de la palabra debe al menos saber, si después no quiere saber nada ya es cosa suya, tú ya cumpliste.

Vi que tenía razón...

—Le dije que tampoco quería más hijos indeseados en el mundo, eso le dije—Susurre.

—Todo va ha estar bien...—Me dijo para volver a donde estaba Ushio—Cariño, vamos con mami a la clínica...

Después de asegurarle que nadie le pondría una vacuna ni nada de eso accedió a ir y ante su renuencia yo sonreí. Ushio se había convertido en el sol que iluminaba mi existir...

Después de un viaje en silencio llegamos hacia nuestro destino. Solo al entrar todos saludaban a la niña. Parecía ser conocida por todo el personal. Y ella ahora estaba feliz. Nos dirigimos hacía el laboratorio en donde Zero personalmente me sacó una muestra de sangre para luego mandarla a analizar.

Estuvimos esperando un rato, yo estaba nerviosa, en parte no quería que de verdad estuviera embarazada, por otra me parecía un milagro que podría sanar mi corazón pero si tenía una hija de él ya no podría simplemente olvidarle.

Zero se levanto y fue a ver si ya estaba los resultados y una hora después así era. Quería morder mis uñas o algo así pero no lo haría... Mi paz mental ya estaba muy dañada para seguir haciendo pendejadas.

Miré a Zero que me entregaba los análisis pero negué automáticamente. Me sentía demasiado nerviosa para ver los resultados, quería que él los viera. Él era el doctor, no yo. Pero era fácil saber si la respuesta era NO o si era un SI...

—Positivo—Dijo mirándome—Se lo tienes que decir, Kyoko.

Me abracé a él ante a atenta mirada de Ushio. Zero tenía razón, debía decirle a Ren que estaba embarazada y que sea lo que los dioses quieran.


Las personas dicen que los malos recuerdos son los que te causan mucho dolor, pero en realidad son los buenos recuerdos los que te tienen al borde de la locura o te vuelven loco de vedad. Yo tengo muchos de los dos.

Y no sabía que demonios estaba haciendo aquí, en la puerta del apartamento de Tsuruga Ren. Okey, si lo sabía... Le estaba haciendo caso a Zero, me dijo que él debería saberlo y si no quería saber nada más de nosotros, entonces no valía a pena, podría seguir adelante con mi conciencia tranquila... Pero con mi corazón hecho cenizas.

Esto era lo mejor y yo bien lo sabía.

CONTINUARÁ.


Gracias por leer y comentar esta historia, después me dicen que les pareció el capítulo. Aquí en mi país estamos de fiesta por el Bicentenario de la Independencia de Argentina... Saludos a todas... XD