Sus pasos resonaban en la arcilla y levantaban algo de polvo a su camino, era un día caluroso y por lo mismo la sombra del damasco que se observaba cerca seducía al hombre. Tres montículos se distinguieron a su vista y apuró el paso.

Se detuvo ante una lapida gris y agradeció a merlín por lo fresco que estaba bajo el árbol, suspiró y bajo la vista "aquí yace Theodore Nott" frunció los labios y una sensación extraña se instaló en su estomago, le sucedía cada vez que leía eso y como siempre se preguntó Porqué había ido.

Nunca fue un hombre amable, ni cariñoso y él lo sabia mejor que cualquier persona, nunca escuchó una palabra de aliento salir de su boca, ni una de consuelo, sino todo lo contrario; tal vez por eso estaba ahí porque su desprecio le había calado demasiado hondo, tanto, que estuvo a punto de ser una persona igual a él, pero entonces apareció ella: Madeleine. Sí, por eso estaba ahí, para demostrarle que no era como él, que había triunfado a su manera, que era feliz y que sobretodo era mejor.

Dejó caer las magnolias blancas sobre la tumba de su padre con demasiada fuerza para ser un gesto de amor, eran todo lo contrario el símbolo de que había ganado.

Toda aquella escena era un ritual que realizaba cada vez que conseguía un contrato para publicar un nuevo libro, por que en esas ocasiones era cuando mas orgulloso se sentía de si mismo.

Observó la lapida sin ninguna pizca de emoción, se veía vieja y sucia, como siempre que le visitaba, pero no le importó, como tampoco le importaba que ese hombre estuviese muerto.

Hoy he conseguido firmar para mi cuarto libro- susurró

Sabia que nadie le contestaría y eso era lo que le hacia ir allí una y mil veces, el silencio que le recordaba que era y había sido mas fuerte que el hombre que yacía en ese lugar.

Por rutina llevó su vista a la lapida que estaba a la derecha, lucia aun mas abandonada que la anterior, y que esa si que nadie la visitaba, a él no le importaba "Artemisa Nott" y dudaba que quedase alguien vivo a quien le importara. Quitó sus ojos de ella y los llevó a donde había querido mirar desde que había llegado, a aquella tumba blanca ubicada a la izquierda, contrastaba impresionantemente con las otras dos, esta estaba adornada con unos llamativos ipe amarelo de color amarillo, una sonrisa se extendió en su rostro y rodó los ojos, definitivamente eso era algo de su esposa, y dirigió sus pasos hasta ahí.

Buenos días mamá- murmuró tocando la lapida con cariño.

Ahí estaban enterrados todos los Nott, desde sus tatara abuelos en adelante. Pero a él solo le interesaba la tumba de su madre y ciertamente a su esposa también.

Sacó una flor de la tumba y la acarició con sus dedos; no era un hombre romántico que entendiera de flores, no, su agrado por aquella llamativa flor brasilera venia de una experiencia extraña pero realmente grata que había vivido, siempre que les veía recordaba su matrimonio y a su esposa portando un ramo de aquellas flores amarillas, por eso sabia que era ella quien visitaba la tumba de su madre, que era ella quien le llevaba flores y quien limpiaba su tumba. Lo que no sabía o mejor dicho, no entendía era como había nacido aquella costumbre.

Dejó la flor donde estaba y se levantó, ya había cumplido con su deber, era hora de volver a casa; y con un decidido ¡pop! Desapareció.

¡nooo! ¡no! ¡no! Y ¡no!

Fueron las primera palabras que escuchó y supo inmediatamente a quien pertenecían, no tardó en escuchar los pequeños pasos apresurados correr hacia él y tampoco tardó en ver aparecer a la portadora de aquella voz: una pequeña niña de cuatro años, de ojos azules, cabello negro y dos coletas.

¡Papi!- gritó al tiempo que se lanzaba a sus brazos.

El hombre la cogió con cariño y la cargó.

¿Cómo estas princesa?- preguntó con amor, pero en ese minuto no pudo evitar pensar en la difícil decisión que había implicado su existencia ¿Cómo era posible que su esposa hubiese dudado de tenerla? ¿Cómo había sido posible que ella creyera que él no la querría? Cierto era que no había sido hecho para los cariños, para las caricias y para las palabras dulces, pero esa niña se había convertido en su mundo, su universo y definitivamente la amaba.

Mi tía me ha dicho que tengo cara de conejo papi- refunfuñó la niña al tiempo que se tocaba los dientes.

Asi que mi cuñada esta aquí- pensó mientras caminaba con ella- no le hagas caso princesa, sin duda eres la niña mas linda que he conocido- aseguró seriamente como quien afirma una verdad científica.

Los ojos de la pequeña resplandecieron de conformidad y sonrió.

Gracias papi- y le abrazó.

Abrió la puerta de su casa con algo de dificultad y la niña se echo al suelo para luego salir corriendo.

¡Papi dijo que era la niña mas linda que conocía!- la escuchó gritar.

Una risa conocida llenó cada rincón de la casa, el hombre frunció el entrecejo, era demasiado estruendosa, aguda y jovial para su gusto, o también podía deberse a que la portadora de esa risa nunca le seria del todo su agrado, aunque hubiese sido la madrina de su boda y la madrina de su hija.

Pues tu papá te ha dicho eso porque también tiene cara de conejo- respondió la voz que antes había reído.

Deja en paz a mi hija y a mi marido- escuchó advertir al tiempo que hacia entrada en escena y se topaba con su esposa, no sonrió, tampoco carraspeo, pero sus ojos centellaron de gusto, siempre le sucedida cuando le veía. Después de todo, los años le habían curtido y ablandado.

Que agradable recibimiento- ironizó con todo el veneno que guardaba para su cuñada- algo muy digno de ti.

¡Bah!-ignoró la aludida.

¡Theo!- exclamó su mujer al tiempo que sonreía gustosa- no te esperábamos aun ¿ha ido todo bien?

Él asintió con la cabeza, al tiempo que colgaba su chaqueta y luego se dejaba caer sobre uno de los sillones de la sala.

¿De nuevo has huido de Malfoy?- interrogó a su cuñada.

No, esta vez los muy troglodita han decidido tener un día de "hombres"-explicó- se han ido a pescar.

Astoria se había casado con Malfoy y tenían un hijo de ocho años llamado Scorpius, a los ojos de Theodore, era un niño agradable, que había heredado probablemente el carácter y talento de su tía, porque definitivamente el heredero Malfoy, no era pedante y estúpido como su padre, aunque debía reconocer que con los años, este se había compuesto; ni era insoportable como su madre, era un muchacho serio, tranquilo, curioso y muy despierto, solía llevarse muy bien con Madeleine, su hija.

Así que se han cansado de ti-concluyó, pero un golpe certero en la cabeza le hizo arrepentirse, Daphne le observaba con una ceja alzada y la varita en posición.

Astoria piensa abrir una nueva tienda de sus productos en brasil ¿no te gustaría volver allá?- insinuó su mujer abandonando completamente la expresión intimidante y cambiándola por una sugerente.

De no haber estado Astoria, probablemente habría sonreído e incluso se hubiese dejado llevar por lo tentador en la expresión de Daphne, pero ante la presencia de esta, se comió sus bajos instintos y se limitó a cambiar la posición y aparentar indiferencia, no obstante, los recuerdos de su matrimonio volvieron a su mente.

Había sido una locura, una completa locura, pero lo volvería a hacer, una y mil veces lo volvería a hacer.

¿Por qué no?- respondió dándole una mirada cómplice a su esposa.

¿Por qué a mamá y a ti les gusta tanto brasil?- Madeleine había vuelto a aparecer en la sala y se acomodó en el regazo de su padre.

Daphne se largó a reír y Theodore se sintió en problemas ¿Cómo le explicaba a su hija de 4 años que se había ahogado en alcohol luego de dejar a su madre? O mejor aun ¿Cómo le explicaba que le había dejado por ser un cobarde? ¿Cómo le explicaba que en un arrebato de despecho ella se había ido de viaje a Brasil? ¿Cómo le explicaba que había atravesado el atlántico solo para pedirle matrimonio? ¿Cómo le explicaba que se habían casado en un hotel lleno de gente que no conocían, en un ritual desconocido para ellos?

Algún día te contare esa historia- optó por decir

Pero la niña era curiosa, observadora y demasiado tenaz, no se quedaría con esa respuesta por mucho más tiempo, debían comenzar a pensar en cómo le explicarían su retorcida historia.

He hecho algunos estudios de mercado y creo que es una posibilidad bastante concreta el llevar mi industria cosmética a brasil-comentó la rubia- por eso le he pedido a Daphne sus servicios como traductora.

Astoria había terminado su colegio en Beauxbeton, se había graduado como asesora financiera, y su mayor aspiración era ingresar a trabajar a Gringotts una vez hubo vuelto, pero nada fue como ella esperaba, terminó trabajando para Malfoy como representante legal de sus negocios durante el año en que este terminó el colegio y luego este no le había dejado ir, ella sola duplicó las ganancias de las compañías Malfoy en solo un año. Pero al paso del tiempo las aspiraciones de Astoria crecieron y decidió comenzar una empresa por si misma, traía ideas desde Francia y finalmente logró entablar una compañía de productos de belleza, nadie sospechó jamás que esta terminaría siendo la segunda empresa cosmética más grande del mundo, ni siquiera ella lo sospechaba.

Daphne en cambio había optado por un camino muy diferente, luego de estar 3 años junto a Theodore escondidos en el fin del mundo se había dado cuenta de que lo suyo no era la transformación, si no los idiomas, hablaba ingles, algo de francés y en ese periodo aprendió español, cuando volvieron comenzó a trabajar para empresas y particulares traduciendo documentos, luego comenzó a trabajar para el ministerio como interprete y aprendió portugués, japonés, ruso e italiano, finalmente cuando quedó embarazada de Madeleine dejó el trabajo en el ministerio y se estableció en una empresa donde traducía documentos; muy esporádicamente prestaba sus servicios a Draco o a su hermana como interprete, ya que lo cierto es que no le gustaba viajar demasiado, no le agradaba separarse de su hija y mucho menos no disponer del tiempo necesario para estar con ella. Pero ahora Mady estaba creciendo y podía acompañarla en los viajes, tal vez, ya era hora de retomar su carrera profesional de forma competitiva.

Es una buena oportunidad- comentó Theodore.

Pero en ese minuto un estruendo hizo que los presentes se sobresaltaran y perdieran el hilo de la conversación. Un montón de llamas y humo verde salieron de la chimenea y casi inmediatamente una tos estridente se comenzó a escuchar, Scorpius Malfoy con su mejor atuendo para pescar, con caña y gorro surgió de las llamas.

¡jamás …cof…jamás vuelvo…cof cof… no pienso ir allá….cof cof cof…otra vez! ¡MAMÁ!

Astoria se levantó en el acto y corrió hacia el niño, quien además de lleno de hollín venia completamente empapado.

¡¿Qué sucedió?- casi gritó alarmada.

¡Scorpius Malfoy ven aquí inmediatamente!- la figura de Draco Malfoy apareció por la chimenea, este también venia cubierto de hollín, pero a diferencia de su hijo venia seco y con un gran pez en la mano.

Theodore observó con horror como la familia Malfoy se reunía en su sala y como manchaban su alfombra persa ¿Qué tan malo había hecho en la vida para emparentarse con ellos?

¿Qué sucede?- preguntó una desconcertada Daphne.

¡Papá es un tramposo!- gritó el niño refugiado en los brazos de su madre.

¡No me llames tramposo! Pequeño traidor- gritó Draco tan emberrinchado como el niño.

¿Qué demonios les ha sucedido?- exigió saber la rubia mujer.

Papá no sabe pescar, así que transformó mí chaleco salvavidas en un pez grande y gordo- acusó el muchacho.- para colmo me arrojó al agua cuando se le escapó

¡Eso no es cierto!- se defendió el mayor de los rubios.

Theo y Daphne compartieron una mirada de desesperación y rodaron los ojos con tedio.

¿Qué hiciste que?- gritó Astoria enfurecida

¡Mi tenida es de cabello de unicornio! ¡SI SE MOJA SE DETERIORA!- se excusó el hombre

Mamá no quiero volver a salir con papá- Theodore pudo observar como el niño fingía un puchero y batía sus pestañas con tristeza. Esa batalla ya la había ganado el niño, definitivamente Malfoy no tenia nada mas que hacer, el pequeño Scorpius había manipulado a su madre utilizando toda su técnica actoral.

¡Esta fingiendo!- reclamó Draco con impotencia.

¡DRACO MALFOY! ¡Tú y yo tenemos mucho de lo que hablar!

Pero si no fue así… Asty, lo juro… ¡era de cabello de unicornio!... Asty- rogó.

Pero ya era tarde, Astoria lo jalaba de un brazo en dirección a la chimenea.

Siento que esto terminara así- se disculpó con los Nott- NO ME ABRASES MALFOY ¡NO TE VOY A DISCULPAR TAN FACIL!- y acto seguido desaparecieron.

Scorpius se secó las lágrimas falsas y compuso una sonrisa.

Hola tía Daphne, hola tío Theo, hola Mady.

La niña le saludo emocionada con la mano.

¿Tu padre no te ha lanzado al lago no?- apuntó Daphne con severidad.

No- reconoció el niño con descaro- me he lanzado yo, cuando no me ha querido dar la mitad del dinero que ganó con el pez.

Daphne se cubrió el rostro para ocultar una sonrisa y Theodore negó con la cabeza, ese chiquillo era demasiado inteligente para ser hijo de esos dos.

Bien, creo que mamá ya debe haber crucificado a papá así que es momento de que me vaya, hasta luego- y desapareció por la chimenea tal como sus padres habían hecho.

El silencio volvió a la casa de los Nott y Theodore se sintió a gusto, los Malfoy no eran su familia favorita.

Astoria me ha dejado unos documentos que quiere que traduzca, estaré en el despacho- anunció su esposa al tiempo que se levantaba.- me alegra que hayas firmado contrato, te prometo que esta noche celebraremos- y el gesto sugestivo de la mujer hizo que Theo negara con la cabeza en señal de desaprobación, no debería hacer esas cosas frente a Mady.

¿Celebrareis sin mi?- lloriqueo la niña

Ya sabia él que no debía hacer ni decir esas cosas, pero Daphne no pensaba en eso, Daphne simplemente actuaba movida por sus convicciones y emociones, actuaba como siempre lo había hecho.

No, princesa- tranquilizó.

Papi

¿Si?

¿Me lees un cuento?

Claro ¿Cuál quieres?

¿Puede ser ese del muggle lagrave como dice mamá?

Rió ante el comentario- lúgubre- corrigió- sabes que a mamá no le gusta porque luego tienes pesadillas.

¡Pero me gusta mucho!

¿Qué podía hacer contra esa niña? ¿Cómo podía ganarle a esos ojos grandes y azules que le habían enseñado a ser padre? Era cierto que un principio todo había sido muy complicado, Daphne no estaba segura de tenerla, creía que él no se lo tomaría bien y que ella no había nacido para eso, tenia miedo de errar y cometer errores que marcaran a la criatura de la misma forma en que él había sido marcado, temía que le volviese a dejar y por sobre todo temía ser malos padres. Pero finalmente, su instinto materno había ganado y él, se sorprendió al darse cuenta de que la idea le entusiasmaba.

Está bien- cedió ante el único ser que podía manipularle.- pero no se lo digas a mamá

La pequeña sonrió satisfecha- mamá no tiene porque enterarse.- y eso sonó a una promesa y a una travesura cómplice.

Madeleine se parecía en muchos aspectos a él y uno de esos era el gusto por los libros, por eso se complementaban y se llevaban tan bien. Pero a la misma vez era muy diferente, y es que se había prometido en el momento en que la tuvo entre sus brazos por primera vez que no repetiría la misma historia, que su hija seria una Nott diferente y que él seria un hombre distinto, por ella y por la mujer que le había sido leal durante tantos años.

MERLIN! No he querido dejar pasar más tiempo y he subido este ultimo capitulo sin editar, espero, ruego, que no se me hayan pasado demasiadas cosas, pero si así ha sido, perdonad mis errores gramaticales, la ansiedad de entregarles el cierre definitivo de esta historia me ha hecho publicar.

Un final interesante y espero que no demasiado meloso, aunque creo que se me ha salido toda la miel que retuve durante el fic, perdónenme, pero me ha sido imposible incluir a Madeleine sin incluir amor, y digo amor porque para mi no hay nada mas leal, sincero, fiel e incondicional que el amor de un padre a su hija. Por lo mismo siento que si Daphne no logró que este cambiara, lo único que podría hacerlo, es un hijo, al menos yo lo veo así y es quizás porque tengo un lado maternal demasiado desarrollado.

En fin, espero no decepcionarlos, pero creo que Theodore no podría haber terminado de otra forma, de haber sido así, entonces todo lo que vivió habría sido en vano, porque no habría aprendido nada.

Gracias a todos quienes leyeron, mil gracias, de todo corazon.

CARIÑOS PARA TODOOOOOS!