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Cuando Harry entro al comedor. Todos los Weasleys e invitados habían encontrado un asiento. La mesa era gigante, y nunca la había usado realmente, en un distante pasado la Orden usaba la cocina en lugar de la mesa del comedor por su inutilidad. Pero en ese momento incluso había sillas extras y todos estaban apretados hombro con hombro. Al menos no de la manera incomoda porque era estúpidamente larga.

Draco había organizado los asientos, de tal manera que el lugar de Harry era la cabecera, y su asiento la mano derecha. Tradicionalmente, había explicado el rubio con exasperación sus pequeñas e idioticas reglas de etiqueta, su asiento tendría que ser el otro extremo. Pero usualmente, Lucius siempre ocupaba una cabecera y seria pisarle los pies al anciano si no le dejaban el lugar de su preferencia. Así que Harry termino mirando directamente a Lucius del otro lado. Pero la mesa era tan larga que realmente no era un problema. Con el pequeño bonus de tener a Draco muy cerca.

Arthur y Molly estaban sentados en el lado izquierdo, los chicos estaban con sus respectivas esposas en el asiento contrario. Neville había venido junto con Luna y el parecía sumamente incomodo junto a Blaise.

Teddy tenía una pequeña mesa infantil junto con los niños de Fleur y Bill. Y Rose en un pequeño cunero detrás de Hermione. Harry sonrió al entrar y mirar la escena.

Realmente lucia como la familia que Draco y el nunca habían tenido. Y para su alegría, nadie estaba peleando. Lucius había colocado las botellas en diferentes lugares, e incluso le había servido a Arthur primero, en cierto sentido con una expresión dura y rígidamente fingida, pero el esfuerzo estaba ahí.

"Creo que deberías decir algo" murmuro Draco sonrojado.

"¿Por qué yo?" pregunto inclinándose a su lado.

"Dijiste que tú eras el esposo" sonrió el rubio. "paterfamilias"

"Eso no explica porque yo, tu eres el esposo también; no puedo, me da pena hablar en público" respondió apresuradamente.

"Obviamente tu eres el paterfamilias, eres el salvador del mundo, el elegido de una profecía, el jugador de Quidditch más joven del siglo, el macho Auror, podrías ser ministro si quisieras, y además, tienes que hacerlo porque esta es tu casa, de lo contrario mi padre y el señor Weasley se pelearan por quien hace el brindis y sirve la cena en una desagradable pelea de machos Alfas"

"Ya, ya, todo sea por la paz" gruño Harry levantándose y jalándose los pantalones.

Las conversaciones murieron tan rápido que se sonrojo. Todos lo veían en ese instante.

Tenía las estúpidas ganas de decir 'Bienvenidos sean a otro año en Hogwarts'. Pero era un deseo muy tonto.

"Ejem…Si…errr…Gracias."

"Siempre tan elocuente Harry" grito George con una sonrisa. Todos se rieron de él. De eso estaba seguro. No con él. De EL. Ahhh la carcajada que se debió haber dado el mundo mágico.

"Err.. Quiero agradecerles a todos por venir a pasar esta navidad con nosotros. Y creo que todos deben darle un aplauso a Draco, quien paso toda la mañana cocinando estos platillos que no tengo idea que son."

Todos dieron un pequeño aplauso. El gano confianza y dijo. "También quiero decirles que esto significa mucho para nosotros, nos demuestra el apoyo de amigos y familiares en algo que no podrá ser autentico para algunos. Pero en este momento, lo es, realmente lo es. Gracias por dejarnos ser una familia."

Harry se sentó apresurado y casi derrama su vino. Todos dieron otro gentil aplauso. Draco lo codeo. "¡El brindis!"

"Propongo un brindis, por la igualdad de todos los individuos" dijo Harry.

"Salud" brindaron todos como un eco.

Draco se levanto y aplaudió. La comida apareció en los centros de mesa. Eso era un hechizo muy complicado que hizo que todos sonrieran sorprendidos. Era muy sorprendente que lo hubiera hecho, ya que no tenían elfos domésticos como Hogwarts, Draco había dedicado mucho tiempo en ese detalle solamente.

La cena indicio con el sonido de charlas y risas, y platos siendo atacados con los cubiertos de plata de la familia Black. Harry estaba tan feliz que parecía imposible. Intercambio una mirada con el rubio que expresaba exactamente lo mismo.

Le volvió a importar una mierda estar rodeados de tantas personas y ser vigilado por otras tantas. Se inclino sobre su asiento, y beso a Draco.

No un pequeño beso en los labios, si no que le dio un beso profundo, con lengua y todo. Y pensó que moriría de felicidad en el momento en el que Draco le correspondió.

Probablemente, el momento más feliz de su vida, lo sabía porque no había tenido muchos de esos. Y este superaba todo lo demás.

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Harry se revolvió inquieto en su lugar, faltaban muy pocos minutos para el programado intercambio de regalos que había sido calculado con una precisión marcial.

Todos recibirían un regalo de ambos. Les había tomado una semana decidirse por un regalo genérico para hombres, y uno para mujeres por ordenes de pedido con entrega a casa, además de sus regalos individuales. Luego, Harry había organizado una tómbola para regalos Weasleys. Y Draco una para sus amigos y padres.

Ellos no habían planeado darse nada, pero el sabía que Draco le iba a dar uno. Y el tenia uno también. Pero estaba inseguro de cómo tomaría Draco su regalo porque era llevar las cosas un paso más adelante por extraño que pareciera.

Finalmente, Draco quien estaba obsesionado con la cena de navidad de una manera extremadamente gay. Declaro que era hora de repartirlos.

El tiempo pasó rápido en exclamaciones de sorpresa, y de alegría. Y la montaña de regalos debajo del árbol fue desapareciendo lentamente. El por supuesto interpreto esto con más histeria.

Cuando el último regalo programado fue intercambiado, Harry estaba literalmente sudando como un cerdo y temblando como una gelatina.

"Eso es todo, Feliz navidad Pansy" dijo Draco con una sonrisa.

"Espera, faltamos nosotros" dijo Harry. Sintiendo que los ojos del mundo estaban sobre el. Probablemente sí. Les habían dicho que la grabación de hoy seria en vivo, o algo así. Había ignorado todo el asunto de las cámaras como siempre, la novedad de ser famoso hacía años que se había terminado para él.

Draco sonrió. "No buscaste tu regalo antes de tiempo. ¿Verdad?"

"Claro que no" dijo Harry. "Espero que tu tampoco"

El rubio se sentó en un mullido sillón. Su favorito, de hecho. Y espero con una sonrisa enorme y un sonrojo.

"Err…Espero que te guste" dijo Harry sacando una pequeña cajita y un sobre.

"¿Regalo doble?" pregunto Draco.

Harry se puso de rodillas en el suelo. El rubio abrió los ojos alarmado.

"¿Qué haces?, ¡No!,¡Levantate!"

"¿Draco Malfoy?. Cuando nos casamos, no tenía idea de que sucedería, de lo contrario te habría dado este regalo antes"

"¡Que romántico!" grito alguien. Harry no miro porque estaba congelado de nervios y simplemente no podía despegar su mirada de los paniqueados ojos grises.

"Y si lo hubiera sabido, te habría dado el anillo de diamantes más grande que hubiera encontrado. Por suerte, aun estaba ahí cuando fui a buscarlo para mi esposo"

"¿Harry?" pregunto Draco inseguro.

Pero Harry abrió la cajita, y saco el diamante más grande que el dinero podía comprar sin que fuera demasiado vulgar para usarse. Aun así, era un diamante de dos centímetros que brillaba como endemoniado. Lo había escogido grande y aparatoso porque hay pocas cosas que impresionan a un niño nacido y criado en la opulencia.

"Este es el regalo que se merece mi esposo" dijo sacándolo torpemente y tomando la mano de Draco que estaba igual de fría como la suya. El rubio estiro el dedo. Y Harry puso el anillo.

"¡Me harás quedar mal después de esto!" dijo con una sonrisa espectacular. Por supuesto un niño vanidoso y malcriado lo era hasta el final de sus días. Harry sabia que el quería malcriar a Draco igual que Lucius. El rubio lo tenía enredado en su delgado y pálido dedito en especial si sonreía así.

Harry sonrió sintiéndose tibio por dentro. "Y tengo este otro regalo, pero ábrelo cuando estemos solos"

"¿Es un cheque de sexo?" pregunto Luna.

El se sonrojo de inmediato. "¡No!"

"¿Qué es un cheque de sexo?" pregunto Ron frunciendo el ceño.

"Es un cheque por una cogida o una mamada, y se lo das a tu esposo para que lo cobre cuando quiera"

Draco se sonrojo también ante el comentario. Las madres trataron de taparles los oídos a sus hijos pero era demasiado tarde. Y todos los idiotas se soltaron a reír. El les mando una mirada mortal a Charly, Bill, George, Percy y Ron que no los callo para nada.

"De acuerdo, aquí está tu regalo Harry. Por favor no pienses mal de mí, si hubiera sabido que me darías un anillo, te hubiera buscado algo igual de grande" dijo Draco.

"Nunca" respondió el abriendo la cajita, porque realmente le valían una mierda las cosas materiales. Adentró, el encontró un pequeño pedazo de papel que abrió con manos torpes.

Escrito ahí decía 'Quiero intentarlo'.

Harry sentía que se le botaba el corazón. Era como si se hubieran leído las mentes y supieran exactamente qué era lo que el otro necesitaba.

"¿Qué es?" pregunto Bill con una carcajada.

"Si, ¿Por qué el sonrojo Harry?" dijo George. "¿Es un cheque de sexo?"

"Algo mejor" dijo el sonriendo. "Algo mucho mejor"

"¿Qué puede ser mejor que el sexo?" pregunto Ron alarmado.

"Una llave" respondió el enigmático.

"¿Para qué?" le preguntaron.

El quería decir. 'Del corazón de Drazo', porque era un romántico empedernido. Pero en lugar de eso soltó una carcajada y negó. "Es privado"

"¿Sexo?" incito Ron.

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Ron y Hermione fueron los últimos en irse. Pero para ese momento, Harry quería prácticamente patearles el culo para que se fueran. En lugar de eso los despidió con una sonrisa y la promesa de que se verían en Boxing Day.

Regreso al salón casi corriendo, donde Draco lo esperaba junto a la chimenea con los pies sobre los sillones. Sus zapatos botados a un lado. Casi tan cómodo como cuando el había bajado en calzones a la sala hacia tan solo unos meses atrás.

Harry prácticamente le salto encima. Draco lo recibió con una sonrisa. En sus manos tenía el sobre abierto.

"No tenias que hacerlo, Potter"

"Dime Harry de nuevo" dijo él.

"Todos son un regalo excesivo, creo que ni si quiera lo merezco"

"¿No estás enojado?"

"Hubiera deseado que lo consultaras conmigo primero. Pero el anillo me ha encantado"

"Quiero que seamos familia de todas las maneras posibles" dijo Harry tomando el pedazo de papel y quitándolo de la mano de Draco para ponerlo en el suelo. Luego se acomodo entre las piernas del rubio hasta que sus caderas estaban alineadas.

El incidente en la cocina aun palpable en su memoria que en unos segundos su pene estaba erecto y caliente en contra del rubio.

"Es demasiado" murmuro el rubio.

"No me importa" dijo el acercándose hasta callarlo con un beso.

Fue intenso, tierno y caliente. Pero sobre todo romántico.

"Aquí no" murmuro el rubio. "Aquí puede vernos el mundo"

"Que vean" dijo Harry besando su mentón.

El rubio sonrió. "¿Siempre eres así de romántico?"

"Solo contigo" respondió mordiéndole el cuello.

"¿Estas siendo romántico para llevarme a la cama?"

"No y Si. Lo estoy haciendo porque quiero, y porque te quiero" Harry se separo para mirarlo directo a los ojos y murmuro con suavidad."Además, soy inexperto con hombres, lo que significa que tú me estas quitando mi inocencia"

"De acuerdo, pero en la cama, y si me llevas como novia de nuevo"

"Eso no es justo" murmuro, "Pesas una tonelada, al llegar arriba estaré muerto de cansancio, ha sido un día movido."

"Pero quiero que sea así, como nuestra primera noche juntos, como es la tradicion"

"Bien, bien" gruño levantándose. "Lo que quiera el príncipe"

Draco sonrió, se levanto del sofá. Y Harry lo tomo de inmediato en sus brazos. Camino torpemente por el salón, no estaba ni si quiera mirando. Draco lo estaba besado de esa manera tan especial. Tan suave.

Y esta vez parecía que ni si quiera notaba el peso del rubio. Si estaba exaltado al llegar al final de las escaleras, no era por el esfuerzo.

Su corazón latía tan duro que parecía que podía escucharlo saltar metros en el aire y volver como un yunque dentro de su pecho. No se había sentido así de caliente probablemente nunca. Quería arrancarle la ropa a Draco, y eso ultimo lo sorprendió, por que estos meses no había tenido ese deseo de forma consciente. Se había convencido que los sentimientos hacia el rubio eran lo que lo conducían a sentir deseo también. Pero no, el realmente estaba excitado, tanto que le dolía físicamente.

Un deseo carnal que casi era animal, y sabía que nunca iba poder volver a ignorarlo. Colin, Hermione, y prácticamente todo el mundo tenían razón. Esta cosa que sentía por Draco era una combinación fuerte de todos los elementos en cantidades iguales. Era cariño, era sexo, era amistad, y deseo también.

Por un segundo se sintió temeroso de la intensidad. ¿Qué significaba?. ¿Qué esto era amor?. ¿Por eso no quería deshacer su matrimonio?. ¿Por qué se había enamorado de Draco incluso mucho antes de que pasara?.

Sus piernas temblaron debilitadas y cayeron sobre la cama, las manos de Draco se enterraron en su cabello y lo guiaba en el beso, inclinando su rostro justo de la manera correcta. Trato de expresar lo que sentía en esa pequeña unión que parecía encenderle el alma.

"Draco" gimió desesperado.

El rubio le jalo el cabello con un puño duro, Harry se estremeció.

"No tenias que pagar el impuesto de mi condena" gruño el rubio.

"Tenía que hacerlo" respondió entre besos. "Es la manera con la que puedo lidiar con nuestro pasado".

"Esos fueron mis errores" murmuro el rubio sonrojado.

"Siempre supe que las circunstancias te obligaron"

"¿Siempre?"

Harry se separo y lo miro a los ojos. "Podía verte entre mis visiones con Voldemort, se la mayoría de las cosas que viviste"

"¿Y me perdonas?"

El soltó una carcajada, "No hay nada que perdonar"

"¿Qué me estás haciendo?" pregunto Draco con debilidad.

"No lo sé, ¿trato de cogerte?" pregunto desconcertado.

"Es una pregunta retorica idiota" gruño el rubio besándolo.

Draco uso la fuerza para voltearlo de tal manera que el que estaba arriba era él. Por un pequeño segundo, se tenso nervioso, temiendo lo desconocido. Pero era Draco después de todo, y se relajo de inmediato. Una chica ciertamente nunca lo había volteado en la cama.

El rubio bajo por su pecho abriendo los botones de su camisa y besando centímetros enteros con una dedicación que nunca había recibido de una chica. Luego cuando tuvo su pecho descubierto, sus pezones aun que en su parecer, no podían ser tan excitantes como los de una mujer por qué no eran grandes ni suaves. Pero Draco los lamio atentamente, y aun que no era terriblemente excitante para él, de todos modos sintió bien que los estimularan.

Curioso levanto una mano para tocar por debajo de la camisa de Draco, y sintió un pequeño y suave pezón endurecido como un botón. Apretó la sección entera experimentando su textura.

"No son como los melones de Pansy" gruño el rubio entre besos.

"Puedo ver eso" respondió el con una sonrisa. "Pero no están mal para un chico, de todos modos no conozco a otra mujer que tenga las tetas que tiene Pansy, ni si quiera Hermione, o espera si, Jazmin, pero técnicamente ese es un sujeto en realidad"

"¿Me estas diciendo gordo?"

"Acabo de decir un montón de mierdas, ¿y eso es lo único que has escuchado?" pregunto Harry carcajeándose. "Ya sé que no son las tetas de una chica, pero me agrada"

Draco se sonrojo y en lugar de contestar continuo su recorrido atreves de su ombligo y cada vez más abajo, sobre su pelvis ligeramente velluda. Desesperado, el mismo se quito el cinturón y abrió la cremallera de sus pantalones. El rubio restregó su nariz en contra de su ropa interior que parecía una tienda de campaña húmeda.

Luego con unas manos muy suaves bajo sus interiores y su erección quedo a la vista en medio de un remolino de ropa. El jadeo excitado por lo que estaba viendo en ese momento, y era a Draco Malfoy embelesado con algo tan simple como un falo erecto.

"Puedes tocarlo si quieres" bromeo él a pesar de estar temblando.

El rubio asintió tomándolo con dos dedos largos y acariciando la cabeza.

"Espero que no te moleste esto" murmuro el rubio como advertencia antes de introducirlo por completo dentro de su boca y quizás incluso hasta su garganta si es que era posible que pudiera respirar.

"Oh-dios-mío" exclamo el sintiendo que veía borroso de tanto placer.

Draco le bajo los pantalones y los interiores sin si quiera despegarse un centímetro, lo que resto del camino Harry pataleo para quitárselos y finalmente arrojarlos fuera. Con manos tambaleantes se quito la camisa por fin, sintiéndose inusualmente desnudo.

El raras veces se sentía así, pero en ese instante frente a Draco, realmente se sentía como una virgen en su noche de bodas.

El rubio estaba usando su lengua de maneras insólitas, y luego saco todo su pene a excepción de la cabeza, después de regreso todo el camino. Eso se sintió como un choque eléctrico desde su pene hasta su cuerpo, un escalofrió interminable que le erizo la piel. Podría jurar que le provocaría un infarto ya que su corazón acelerado era indicación de ello.

Estaba disfrutando eso cuando sintió un par de dedos exploradores entre sus piernas en una dirección que no estaba del todo seguro. Se tenso terriblemente y casi cierra las piernas por completo.

"¿Harry?"

"¿Qué estás haciendo?"

Draco sonrió inocentemente, lo cual era difícil con un pene junto a su boca.

"¿Te da miedo?"

"No es miedo, es incomodidad, preferiría si yo no fuera el que…" meneo la mano. "El que está abajo." Termino aclarándose nerviosamente la garganta.

"¿Por qué no?" pregunto el rubio lamiendo de nuevo la cabeza de su pene.

Harry gimió distraídamente y dijo. "Creo que no estoy listo para eso todavía"

"¿Pero me quieres penetrar?"

"Ciertamente" dijo de inmediato. "Es lo que te gusta más a ti, y lo que más me gusta a mi"

Draco soltó una carcajada. "De acuerdo, no te penetrare, pero de todos modos te tocare la próstata"

Su cara debió demostrar lo nervioso que le ponía esa proposición por que el rubio dijo de inmediato. "Dame una oportunidad al menos, yo te la he dado"

"Chantaje" murmuro sonrojado y asintiendo.

Draco le ayudo a poner las piernas sobre sus hombros, y entonces su trasero estuvo elevado lo suficiente como para que el rubio pudiera meter sus dedos adentro.

La primera intrusión fue todo, todo lo que Ron había dicho de su experiencia homosexual. Fue terrible, el dolor quemaba, y gruño enojado. Sus piernas se tensaron, su cuerpo entero se tenso. Tuvo el impulso de patear a la amenaza y alejarla con todas sus fuerzas. Pero termino mordiéndose el dorso de la mano y lagrimeando patéticamente como si de hecho estuviera llorando al respecto.

"No seas niña Potter, no duele tanto"

"¿Sabias que la gente tiene diferentes tolerancias al dolor?" mascullo con los dientes apretados.

"¿Qué no serás un Auror pronto?" pregunto Draco con una sonrisa burlona.

"Realmente estoy perdiendo el interés en el sexo gay en este momento" respondió.

"¿Quieres que te haga sentir bien?"

"Si no es mucho pedir" gruño en respuesta.

Draco sonrió de nuevo de una manera predatoria, se acomodo de tal manera que su rostro estaba de regreso a la altura de su miembro donde lo engullo como si fuera un alimento.

Eso ultimo definitivamente lo hizo olvidar el dolor que sentía y se sumergió de lleno en el, olvidando por completo los dedos que lo estaban explorando. Pronto, sintió dos puntos muy diferentes de placer ser estimulados y se retorció gimiendo como una zorra desvergonzada, muy a su pesar.

"¿Qué demonios estás haciendo?" exclamo entre jadeos.

"Tocándote la próstata" respondió Draco brevemente antes de volver a su pene necesitado de sus muy buenas mamadas.

"Creo que…" murmuro temblando como una gelatina. "Que me voy a correr"

En respuesta Draco succiono, y digo realmente succiono desde la primera gota hasta lo último de su muy sorpresiva eyaculación. Fue espontanea a pesar del aviso. Harry cerró los ojos y grito despavorido. Por unos segundos vio todo blanco y sin sentido, hasta que su respiración que se había cortado, regreso a un alocado ritmo.

Volvió a la razón para mirar a Draco con los ojos cerrados mientras se masturbaba entre sus piernas. Excitado a pesar de su reciente eyaculación, lo jalo por debajo de las axilas como un bebe y lo arrastro sobre su cuerpo hasta tenerlo a una distancia besable. Cosa que por supuesto hizo.

Podía sentir la erección de Draco en su estomago dejando un rastro de humedad.

"Y ahora te arrancare la ropa" anuncio Harry con una sonrisa.

"¡No te atrevas!" exclamo el rubio sonrojado y abriendo los ojos con espanto.

Pero de todos modos logro voltearlo para que quedara de espaldas en el colchón matrimonial. Siempre se había preguntado si era cierto que podía hacerse, así que con una mano en cada lado de la camisa, dio un tirón con todas sus fuerzas para hacer una divertida lluvia de botones. Draco exclamo enojado y se apresuro a quitarse los pantalones antes de que él pudiera poner las manos sobre la tela.

"Quien lo diría, el porno tiene razón, es más divertido arrancar la ropa"

"Me alegra que te diviertas" dijo Draco desnudo sobre el colchón, el trago nervioso ante la vista de tanta piel pálida y suave como un melocotón. Su mano jugando con su pene y sus testículos eróticamente.

Y sorpresivamente, el porno volvió a demostrarse correcto. Harry tenía una segunda erección, duro como un mástil. Era irracional que sucediera, nunca le había pasado con Ginny. Pero por supuesto, el se encontraba en el pico de su juventud, no era precisamente imposible, solo algo que nunca le había pasado a él con nadie.

Draco le acaricio el rostro suavemente, desde sus oídos hasta el mentón con reverencia, sintió su mano derecha tocando su manzana de Adam. Supuso, que este era el elemento sensible y por lo tanto el momento más homosexual y delicado de la noche. Pero no estaba disgustado, al contrario, su pecho se oprimió con un sentimiento que amenazaba con ahogarlo. Un simple gesto de ternura entre dos personas con una conexión profunda.

Los dedos de Draco delinearon de nuevo su barba, la cual a esta hora del día, ya era áspera, su dedo subió por su nariz delineando la curva, y luego sus cejas hasta que toco la cicatriz en forma de rayo. Sus ojos grises hipnotizados.

Mucha gente se sentía atraída a ella, sabía que era el punto que la gente quería ver y tocar. Pero siempre esquivaba a la gente cuando lo intentaban, al grado que podía contar con los dedos las personas que si lo habían hecho. Draco era en total, la quinta persona en hacerlo en toda su vida. Era algo terriblemente íntimo para él. Su única conexión con un pasado espantoso.

"Es suave" dijo el rubio con algo más pequeño que una sonrisa. "Pensé que sería dura"

"Es una marca horrible" agrego mientras se hundía en la profundidad de los ojos grises.

"Yo creo que te hace lucir peculiar, varonil"

Harry sonrió, "Es que soy terriblemente varonil"

"No me quejo" respondió Draco ahora prestando atención en sus clavículas huesudas en su pecho delgado. "Eres muy atlético a pesar de ser tan delgado"

"Tú eres dos veces más delgado" respondió hundiendo el rostro en su cuello y respirando en el momento.

Estaba terriblemente excitado, pero parecía que no había prisa al respecto. Eso le agradaba. Le agradaba la intimidad.

La verdad es que el no tenia los músculos tan marcados como Charly Weasley. Pero el entrenamiento Auror había definido su existencia sobre sus brazos y su pecho. Desgraciadamente, su estomago no tenia impresionaste marcas, solo era suave, plano y cuando comía un montón o bebía cerveza se botaba cómicamente.

A él le gustaba pensar que era tan solo un sujeto promedio. Nada realmente impresionante, así que no entendía del todo la fascinación que tenía el rubio con los detalles, o porque necesitaba tocarlos. Pero se dejo tranquilamente haciendo exploraciones por su cuenta.

Draco, por el otro lado, era un joven delgado y anguloso, suave, suave, muy suave. Unas manos que nunca habían conocido el trabajo duro, delgadas, delicadas como un pianista. Pero definitivamente nada parecido a una mujer. Era imposible que se engañara diciendo que lo era. No lo era en absoluto.

Finalmente, atraído hacia su rostro, le dio un beso profundo que hizo de nuevo reaparecer ese sentimiento apretado en su pecho. Como la felicidad absoluta, pero como el miedo también. El miedo a que se pierda en un segundo en el tiempo. Como la neblina etérea. Que desapareciera tan súbito como había aparecido. No podía dejar de pensar en lo mucho que le aterrorizaba perderlo.

El también quería decir '¿Qué me estás haciendo?'. '¿Por qué me haces sentir que me derrumbare sin ti?'.

Pero en lugar de todo eso, simplemente se besaron con una infinita paciencia.

"Estoy listo Harry" menciono el rubio partiendo del beso. "Si no lo haces en los siguientes minutos, me vendré sin que si quiera me toques"

"No podemos dejar que eso pase, ¿cierto?" bromeo separándose y arrodillándose entre sus piernas. "¿Cómo funciona exactamente?"

Draco alzo las piernas y las pego en su pecho hasta que pudo apretarlas en un abrazo. Su trasero mostro absolutamente todo lo que había ahí abajo. Una vista que nunca en su vida había visto. El ángulo y la apertura, mirando hambriento y lleno de morbo.

"¿No necesitas qué?" pregunto mirando el pequeño orificio y tragando saliva, le parecía irracional que su miembro entrara ahí.

"Nada, solo entra" dijo el rubio sonrojado de nuevo, desde sus orejas hasta su pecho.

"¿Pero no te dolerá?"

"¡Soy gay!" exclamo. "¡Me toco ahí cada que me masturbo!, ¡Y si eres suficientemente hombre, sabrás que es diario!"

"¡¿Diario?" exclamo abrumado. "¡¿Eso has estado haciendo en mi baño?"

"¿Qué pensabas que hacia?"

"Bueno, si se me ocurrió que te tocabas porque yo lo hago todo el tiempo, pero no que te metías los….; Y no que era diario"

"Todos los días desde que llegue aquí Harry, de otra manera seria imposible que durmiera a tu lado sin picarte con el pene durante la noche"

Harry soltó una carcajada. "Eres un genio, ni me di cuenta"

"Tuve muchos años de práctica, ahora, ¡¿Lo harás o no?" grito Draco desesperado.

Eso fue el final de la charla. Lo dudo brevemente admirando la pequeña entrada, pero si Draco decía que podía tomarlo, de acuerdo, el creería en el por qué no tenía idea. Así que simplemente puso la cabeza donde se supone y dio un pequeño empujón.

Después de eso, su pene entro con una facilidad increíble hasta que sus bolas tocaron el trasero de Draco. Cerró los ojos un momento meditando en la sensación tibia y apretada. Simplemente maravillosa. Y jadeo aparatosamente.

El rubio por su parte, había gemido desde lo profundo de su garganta.

"¡Mas!" exclamo apretando sus manos en contra de la parte trasera de sus rodillas.

Harry lo obedeció de inmediato, salió y volvió a entrar. Su cuerpo comenzó a sentir de nuevo los escalofríos, las plantas de sus pies querían arquearse. Su espalda estaba tensa.

Realmente perdió la cuenta de sus embestidas, solo supo que en un momento estaba siendo lento, y en el siguiente estaba moviéndose sin control.

Draco soltó una alarido terrible, y casi pierde el paso, pero al mirar hacia abajo, descubrió que el rubio se estaba viniendo entre ambos, y ni si quiera lo había tocado para nada en su miembro.

"¡No pares!"

El negó patéticamente con la cabeza y continuo haciéndolo con todas sus fuerzas. Las gotas blancas se escurrían de la cabeza de Draco como si fueran una fuente interminable. Y ese debía ser el orgasmo más largo que había visto en su vida. Ni si quiera en el porno había visto algo como eso.

Le hubiera gustado descubrir que tanto mas podía durar si continuaba penetrándolo, pero la cosa era que el ya se había venido una vez antes, y la sensibilidad termino matándolo de nuevo. Se estremeció y se vino adentro. Se quedo ciego de nuevo y apretó todo su cuerpo hasta que los escalofríos terminaron.

Agitado se dejo caer sobre el rubio, pero resulto incomodo y tuvo que despegarse para su pesar. Draco aun agitado no dijo nada, simplemente le dio un abrazo.

El en silencio, sonrió y lo abrazo de vuelta. Era tierno y lindo, super mega gay. Pero encantador de todas formas.

Estaban agotados, se adentraron en las cobijas desnudos, apagaron la luz y aun con los cuerpos calientes como radiadores, se durmieron abrazados y sudados.

Continuara...

Creo que valió la espera. Personalmente este lemon y uno de Flores en Marzo son mis favoritos. Fue natural de escribir, no fue forzado del todo, me parece.

En fin, ¡Muchos lectores nuevos!.

Me gustaría presentarme diciendo que tengo síndrome de obsesión compulsión. Tengo constantes 'etapas' de ideas compulsivas. He coleccionado desde llaveros, monedas, autos de juguete, miniaturas, colores, libros, etc. Y que me he hecho fan de numerosos fandoms.

Mi nueva obsesión...Los juegos del Hambre.

Fuck, me comí los libros en una semana y quede sinceramente perturbada. Tiene tantas cosas que decir esa historia, tantas que casi hacen explotar mi cerebro. Fantástica historia. Brillante!.

Y volviendo a la cosa graciosa que es mi vida. Mi hermana me volvió tía por segunda vez. Mi querida sobrinita Ameli ya nació, cosa hermosa. Me enferme cabronamente por tres semanas y perdí la audición del oído izquierdo, pero ya me siento mejor. Un tio se puso malo y lo hospitalizaron, asi que fue un mes movido, tan movido que la actualización vino mas tarde de lo prometido.

Por el otro lado, quiero decirles que este capitulo tiene 13 paginas, eso es 3 mas de lo normal.

Gracias por pagarme con reviews, recuerden que me prostituyo por ellos. Me orgasmeo en ellos.