Helga y Diddy se fueron a la casa de huéspedes, donde Mayna estaba ahí por lo que ella sabía que la convivencia no sería buena.

-Arnold –Lo llamo esa misma noche después de que Diddy se durmió –Creo que será mejor que nos vayamos, no quiero ocasionarte problemas

-Helga ¿crees que te voy a dejar sola?

-Es que….

-Vamos Helga en un mes cumpliré la mayoría de edad y tú en noviembre podremos irnos a la universidad solo debemos aguantar un poco más.

Helga no sabía si iba a funcionar esperar más tiempo, estaba segura que lo mejor era que ella se fuera lejos de Arnold y de hillwood para siempre.

Al día siguiente sucedieron algunas cosas por las que termino tomando una decisión dolorosa y difícil pero por el bien de ella y de su futuro hijo no le quedaba de otra.

-Eso de estar de arrimada en una casa decente, no es bueno ¿no crees Helga?

-¿Tienes algún problema conmigo niña boba? Dímelo bien

-Vaya Helga si eres así todo el tiempo, el hijo que esperas saldrá igual de histérico y malhumorado como tú –Lila se metió en la conversación que había entre ella y Mayna

-¿A ti quien te invito señorita perfección zorra?

-Por dios que modales vámonos chicas, además Alan debe de estar esperándome

-¿Crees que me importa? Como te dije un día te lo regalo no me interesa

Las chicas se fueron de la casa de huéspedes, pero alguien entro en su lugar….

-¡Phoebs! Me da mucho gusto verte

-A mí también Hell

Ambas subieron a la habitación de Arnold donde se acomodaron para conversar un rato las noticias, ya que Arnold le había pedido que ni ella ni Diddy salieran de Susent Arms por su seguridad.

-¿viste a mis padres?

-Helga fueron a la policía

-¡¿Qué?! Diablos ¿ahora que hare?

-Debes irte, porque según la ley debes seguir con tus padres aun eres menor de edad y Diddy no es más que tu sobrina, y no puedes cuidar de otro menor.

-¡Maldita sea!

-Helga si quieres podemos irnos a New York, tengo familiares ahí

-¿Iras conmigo?

-Claro, además me aceptaron en la universidad de Harvard y podré irme contigo y ya después me iré a la universidad

-¡Eso es fantástico Phoebs!

-Sí y Gerald también entrara a una universidad cerca de New York por lo que estaremos juntos.

Helga pensaba en cierto chico.

-¿le dirás?

-No lo sé ya le cause suficientes problemas

En ese momento se escuchó mucho bullicio en la parte de abajo. – ¡Dejen a las niñas libres o esto será peor!

Helga y Phoebe salieron inmediatamente de la habitación.

-¡Helga! Oficial ella es mi hija –Miro a los abuelos y a los padres de Arnold -¡Arréstenlos!

Miriam se acercó corriendo y llorando fingidamente para abrazar a su hija quien según entendían habían dicho que la secuestraron por eso no habían hecho nada durante este tiempo, ahora entendía.

-¡Oh mi niña! –Miro alrededor -¿Dónde está Diddy mi nieta?

-¡¿Qué demonios pasa aquí Bob?! ¡Miriam suéltame!

-Señorita tendrá que acompañarnos para declarar lo sucedido aquí y podamos –Señalo a las personas –Encerrarlos en la cárcel por privación de la libertad.

-¿Están locos? Ellos no me secuestraron yo….

-Silencio Helga deja que la policía se encargue –La tomo fuertemente del brazo y la obligo a bajar.

-¿Qué pasa aquí?

-Ese mocoso es el principal secuestrador oficiales no lo dejen ir y…. –Tomo a Diddy quien iba con el –No te vuelvas a acercar a ellas, dudo mucho que puedas porque no te dejare salir nunca.

Se empezaron a llevar a Arnold hacia las patrullas -¡Arnold!

-¡Helga!

Helga estaba furiosa consigo misma debió irse como le dijo su hermana pero no actuó a tiempo, al llegar a casa de los Pataki sabía que esto sería de lo más duro y no se equivocó.

-¡Bob! No le pegues –Helga ya hacía en el suelo después de una bofetada que le dio su padre, mientras su madre se acercaba a ella –En su estado puede….

-¡Déjame Miriam! Como si te importara

-Te casaras con Alan y daremos a tu hijo en adopción, te iras con ellos a Londres, entre más lejos mejor.

-Papa quiero que dejes a la familia de Arnold y a Arnold tranquilos por favor

-No lo sé puedes ir a buscarlo nuevamente y….

-Papa hagamos un trato –Saco la cuenta donde Olga tenía sus ahorros que ya había checado y eran como para vivir por siempre –Te daré el dinero de Olga si me dejas irme a New York con Phoebs, llevándome a Diddy obviamente y te juro que no volveré a ver a Arnold ni a tener contacto con él, solo por favor déjalos en paz.

-Si pero los negocios con la familia de Alan…

-Papa con este dinero podrás hacer tus propios negocios, no es mucho pero ayudara a que tu emporio no deje de funcionar, ¿es lo que te importa no? El cochino dinero, además te prometo que te mandare dinero de lo que saque trabajando.

-¿No crees que estarías mejor con Alan?

-No padre es esto lo que deseo y con lo que los dos estaremos felices, solo quiero que dejes en paz a esas personas –Lo miro a los ojos con los suyos anegados de lágrimas que amenazaban salir ya

-¿Qué vas a hacer sola con un mocoso?

-Yo me las arreglare sola, no importa solo te pido eso y te juro que no volveré a hillwood para buscar a Arnold te lo prometo.

Bob tomo el numero de cuenta y la tarjeta –Cielos es muchísimo dinero, esa Olga si que sabia como ahorrar.

Helga lo miro con enojo no podía creer que su padre prefiriera mil veces el dinero que a su propia hija.

-Necesito que me mandes mensualmente 1000 dólares Helga

-¿1000 dólares? Como rayos crees que voy a poder sacar eso Bob es….

-Tómalo o déjalo, además necesitamos ayudar a tu hermana ¿no crees?

-Si pero….

-Si rompiste nuestro negocio con Alan y ahora no contamos con su dinero debes estar consiente que no podremos mantener los gastos y el emporio necesitamos dinero hija

-Bien ya veré que hare, Diddy y yo nos iremos mañana con Phoebs y por cierto una última cosa Bob –Los miro fríamente –Saca ahora mismo a Arnold y su familia de ese problema y olvídense de que soy su hija como yo me olvidare de que son mis padres para no ocasionarles vergüenzas háganme ese mismo favor a mí.

Diciendo esto se fue arriba a hacer sus maletas y las de Diddy, marco a Phoebs quien le dijo que no había problema y que mañana mismo se iban, se aseguró de que los cargos contra los Shortman fueran retirados e incluso llamo para cerciorarse.

Se sentó en su escritorio y comenzó a escribir…

Querido Arnold:

Espero que….

Se recostó en la cama después de realizar la carta y puso su mano en el vientre –Sé que es la decisión más cruel y despiadada, pero es necesaria para tenerlos a ambos a salvo, oh mi amado Arnold espero que algún día me perdones por separarnos así de ti, créeme que no vi otra solución por el momento es mejor para todos.

Miro hacia la luna –Oh mi amada luna, compañera, mi consuelo y mi guía e fiel seguidora durante años por favor bríndame fortaleza para seguir adelante, dame luz para poder seguir –Acaricio el vientre –Lo hare por ti mi dulce bebe, cuanto te amo sin siquiera aun conocerte, no importa lo que pase te prometo que todo estará bien.