Hola a todos, un nuevo capítulo de esta historia… tengan buena lectura:
ADVERTENCIA: este segmento contiene violencia fuerte, respeten la clasificación T (+13 AÑOS).
Capítulo 13: El último adiós.
Taylán finalmente ha encontrado a Chen y a María:
"¿Qué haremos?" – preguntó María asustada al ver a Taylán.
"Descuida, no dejaré que te lastime" – contestó Chen.
"¿Cómo están los dos?" – preguntó Taylán.
"Estábamos bien antes de que tú llegaras" – contestó Chen.
"Oh… veo que me extrañaron bastante" – dijo Taylán con un tono burlón.
"¿Por qué has venido aquí?" – preguntó Chen.
"He venido a recuperar a mi hijo" – contestó Taylán.
"¿Qué quieres decir?" – Chen estaba confundido.
"Aún tienes una oportunidad hijo mío, regresa a nuestras misiones, seremos millonarios y viviremos como reyes" – dijo Taylán.
Chen se quedó pensando…
"¿Qué debemos hacer?" – preguntó Chen.
"El objetivo principal es asesinar a Blu y a Perla junto a sus amigos… una vez estén muertos los polluelos serán fáciles de capturar" – contestó Taylán.
"¿Eso es lo qué quieres?" – preguntó Chen.
"Eso es lo que quiero, y lo que debemos hacer" – contestó el halcón.
"¿Crees que será fácil matar a todas esas aves?" – preguntó Chen – "No será fácil, esas aves están en grupo, en especial la cacatúa, es muy fuerte" – agregó.
"Con tu ayuda venceremos a esa cacatúa fácilmente" – dijo Taylán.
Chen miró a María y notó que tenía cierta mirada de preocupación…
"¿Qué dices, hijo?" – preguntó Taylán.
"No lo haré" – contestó Chen.
"¿Acaso tienes miedo de asesinar a dos guacamayos adultos?" – preguntó Taylán.
"Quieres asesinar a Blu y a Perla… por favor… piensa en sus hijos, son muy pequeños, aún necesitan a sus padres para vivir" – dijo Chen.
"¿Y cuál es el problema?" – preguntó Taylán.
"Esos niños necesitan a sus padres para vivir, aún son muy pequeños… piensa un poco en los niños… ¿qué pensarán ellos si sus padres mueren siendo tan pequeños?" – dijo Chen – "La muerte de sus padres afectará mucho sus mentes… son demasiado jóvenes para quedarse sin padres" – agregó firme.
"Qué bueno eres" – dijo María impresionada por el cambio de Chen.
"¡Aléjate de María de una buena vez!" – gritó Taylán.
"¡No, tú aléjate de mí!" – gritó Chen.
"¿Prefieres a esta chica en lugar de vivir como un rey?" – preguntó el halcón.
"Prefiero estar con el ave que amo que estar con un asesino como tú" – contestó Chen firmemente.
"Oh vaya… ya no tienes remedio" – dijo Taylán lamentado – "No quiero matarte María, pero debo recuperar a mi hijo" – agregó.
"Quédate atrás de mí" – dijo Chen protegiendo a su enamorada.
"Apártate Chen" – ordenó Taylán mientras avanzaba hacia María.
"No lo haré"
"Apártate por favor" – ordenó el halcón con un tono más severo.
Pero Chen no obedeció…
"¡He dicho que te apartes!" – gritó Taylán tomando a Chen del cuello y arrojándolo hacia un costado de su camino.
Taylán continuó avanzando hacia María hasta que la tomó del cuello y empezó a ahorcarla con mucha fuerza impidiéndole respirar.
"¡Apártate de ella!" – gritó Chen enfurecido.
De pronto se inició un serio enfrentamiento de Chen vs Taylán frente a María…
"¡Vete de aquí!" – gritó Chen a María mientras trataba de contener los rápidos y fuertes golpes de Taylán.
"¡Debes avisar a los demás!" – gritó Chen – "¡Vete!"
María tenía el corazón paralizado por ver a Chen defenderla contra un ave tres veces más grande y tres veces más fuerte… sabía que tarde o temprano Chen caería ante él…
"¡Tendré que matarlos a los dos!" – gritó Taylán mientras arrojaba feroces ataques a Chen – "¡Traidor!"
"¡Asesino!" – gritó Chen esquivando y contraatacando a Taylán.
"¡Debí matarlos hace mucho tiempo!" – gritó Taylán.
Después de varios minutos de intensa lucha Chen empezó a perder fuerza y velocidad por al agotamiento…
"Estoy cansado…" – pensó Chen mientras trataba de recuperarse.
"Te veo cansado" – dijo Taylán burlón – "¡Yo recién estoy empezando!"
De pronto y a una velocidad fugaz Taylán se arrojó sobre Chen derribándolo en el suelo:
"¡Te llegó el momento de morir!" – gritó Taylán golpeando a Chen repetidas veces en el rostro hasta romper su cráneo, dejándolo inconsciente y herido en el suelo.
Taylán arrojó a Chen a un lado y miró a María…
"No…" – dijo María aterrorizada.
"¡Morirás!" – gritó Taylán arrojándose sobre María.
Taylán estaba ahorcando a María:
"¡No me quitarás a mi hijo!" – gritó el halcón.
Taylán empezó a concentrar todas sus fuerzas hacia sus piernas…
Una vez reunida toda su fuerza miró a María quien prácticamente ya no estaba respirando por estar siendo ahorcada:
"Descansa en paz" – dijo Taylán mientras levantaba sus garras para encestarle el golpe mortal.
Chen recuperó la conciencia, abrió sus ojos y se posicionó frente a María salvándola del ataque.
Taylán no se detuvo y encestó el golpe mortal a Chen atravesándolo, provocando que se desplome inmediatamente en el suelo y grite de dolor…
María horrorizada observó a Chen, quien estaba siendo asesinado por su propio padre…
"Avisa a los demás…" – dijo Chen con una voz muy débil.
María estaba en shock al observar tal horrorosa escena frente a ella:
"Vete de aquí… avisa a los demás…" – repitió Chen débilmente.
Taylán arrojó a su hijo contra una roca y se escuchó como sus huesos sonaron tras el impacto y empezó a atacar su pecho con zarpazos provenientes de sus garras destrozando el pecho de Chen y provocando que vuele sangre en todas direcciones.
"Despídete de tu novio" – dijo Taylán levantando a Chen, cuya espalda y pecho estaban totalmente despedazados y estaba perdiendo sangre por dichas heridas.
Chen abrió los ojos y observó a su enamorada una última vez antes de morir…
"Te amo…" – dijo él con una voz sumamente débil.
Taylán no se detuvo, clavó sus garras y las enterró en el cuello de Chen provocando que escupa sangre y cierre sus ojos.
Taylán finalmente mató a Chen y lo arrojó a un lado de su camino:
"Tengo que avisar a los demás" – pensó María.
"No intentes escapar, te alcanzaré fácilmente" – dijo Taylán mientras se quitaba la sangre de Chen de sus garras.
El halcón se arrojó sobre María y clavó sus garras en su pecho…
María gritó de dolor…
"Oh vamos… no duele tanto" – dijo Taylán enterrando aún más sus garras provocando que la guacamaya grite aún más fuerte.
De pronto se escucharon muchos gritos de la nada…
Taylán dio media vuelta y descubrió a Mauro junto a todo su clan de monos…
"¿Rey Mauro pero qué hace usted aquí?" – preguntó Taylán retrocediendo.
"Hemos venido a detener esta locura" – contestó Mauro firmemente.
El Rey junto a todo su clan avanzaron rápidamente hacia Taylán.
"¡Corre María, lo distraeremos!" – gritó Mauro mientras atacaba a Taylán junto a todo su clan.
María no escuchó al Rey Mauro y rápidamente voló hacia Chen, quien estaba sobre un amplio charco de sangre.
"No me dejes…" – susurró María.
"Oye… siempre me tendrás aquí" – susurró Chen mientras señalaba su corazón y cerraba lentamente sus ojos.
"Te amo…" - susurró ella abrazándolo.
Al separarse del abrazo María descubrió que Chen ya había fallecido ante las terribles heridas…
María no lo dudó dos veces, dio el último adiós a Chen y despegó del suelo volando a toda velocidad al centro de conservación ambiental con su pecho herido y sangrando y con sus ojos llenos de lágrimas por la muerte de su amado.
Mientras tanto en el centro de conservación ambiental:
"Aquí estás" – dijo Lisandro sentándose junto a Karen – "¿Qué ocurre?"
"No me siento bien" – contestó Karen.
"¿Te duele algo?" – preguntó Lisandro.
"No… es algo emocional" – contestó ella.
"Oh… emocional" – dijo Lisandro – "¿Quieres hablarlo?" – preguntó nervioso.
"Es algo… difícil de explicar" – contestó ella.
"De acuerdo"
"¿Recuerdas lo que pasó ayer?" – preguntó Karen tomando las alas de Lisandro.
"¿Te refieres a cuando te salvé?" – preguntó Lisandro.
"No… me refiero al momento en que… nos quedamos dormidos juntos" – dijo ella sonrojándose.
"Oh… sí ya me acordé" – dijo Lisandro sonrojando masivamente.
"¿Te gustó dormir conmigo?" – preguntó Karen romántica.
Lisandro no sabía contestar esa pregunta, no sabía cómo decirle que ese fue el mejor momento de su vida…
"Sí" – contestó Lisandro muy nervioso – "Me gustó mucho" – agregó.
"Me alegra…" – dijo ella frotando su cabeza contra la de Lisandro provocando que se sonrojen…
Lo que nadie sabía es que Blu, Perla, Rafael y Eva estaban observándolos desde una ventana del hábitat mientras que Nico, Pedro y Pepillo conversaban alegremente…
"Nuestro hijo está enamorado" – dijo Perla encantada.
"Lo veo y no lo creo" – dijo Blu – "Estoy muy orgulloso de él" – agregó sincero.
"¿Tú crees que ellos…?" – pero Perla se detuvo avergonzada.
"¿Qué ibas a decirme?" – preguntó Blu.
"Amh… pues ya sabes… que ellos salven nuestra especie como lo hicimos nosotros" – dijo algo avergonzada.
"Oh… no lo sé… además no creo que tengan conocimiento de eso todavía" – contestó Blu.
Perla suspiró y miró atentamente por la ventana nuevamente:
"¿Por qué preguntas eso?" – Blu estaba curioso.
"Es que… algún día tendremos que explicarles ese tema" – contestó ella.
"Creo que tienes razón" – admitió Blu – "Pero aún son muy pequeños para que les expliquemos ese tema" – agregó serio.
"Lo sé… pero lo mejor será ir preparándonos para ese momento" – dijo ella.
"De acuerdo, yo explicaré la parte masculina y tú explicarás la parte femenina, todo listo" - dijo Blu con cara de ^^
"Que rápido lo preparamos" – dijo Perla riendo.
"Descuiden tortolitos, deben esperar unos años más, sus aún son muy jóvenes" – dijo Rafael señalando a Lisandro y a Karen.
Todas las aves miraron por la ventana nuevamente y descubrieron que Lisandro y Karen estaban abrazados y muy acurrucados:
"Deberíamos darles privacidad ¿no creen?" – preguntó Eva.
"Sí" – afirmó Blu – "Vayamos a hablar con Pepillo, quizás nos cuente algo sobre Taylán" – agregó.
Todos estuvieron de acuerdo y fueron a hablar con Pepillo…
Mientras tanto con Pablo y Sofía:
"¿Qué ocurre Pablo?" - preguntó Sofía extrañada por ver a Pablo tan callado.
"Se acercan problemas" – contestó él.
"¿Cómo lo sabes?" – preguntó ella.
"No sé cómo explicarlo… pero algo en mi interior me dice que se acercan peligros" – contestó serio.
Mientras tanto con Lisandro y Karen:
Los jóvenes enamorados estaban abrazados y muy acurrucados disfrutando del paisaje y de la compañía del otro…
"Eres lindo…" – opinó Karen dulcemente.
Lisandro miró a Karen y sólo le devolvió una sonrisa, pues no se atrevía a hablarle por los nervios…
"¿Qué te sucede?" – preguntó ella extrañada de ver a Lisandro callado.
"Nada… es sólo que… estoy algo… nervioso" – contestó Lisandro dudoso.
"¿Nervioso por qué?" – preguntó ella algo curiosa.
"Por estar con alguien tan hermosa como tú" – contestó algo inseguro.
Karen sonrió y le dio un beso en la mejilla a Lisandro, provocando que ambos se sonrojen masivamente.
"Qué bonito fue eso…" – susurró Lisandro juguetón.
"Que tontito eres" – dijo Karen riendo levemente.
"Me alegra haberte conocido Karen…" – susurró Lisandro apretando sus alas acercando sus cuerpos – "Me alegra tanto…" – agregó.
"Si no me hubieras salvado no nos hubiéramos conocido…" – susurró ella – "Gracias por salvarme…" – agregó acariciando el rostro de Lisandro.
"Me alegra que seamos los mejores amigos…" – susurró él.
"A mí también me alegra… me alegra mucho" – susurró ella.
Los jóvenes enamorados estaban muy acurrucados, era el momento perfecto para confesar sus sentimientos…
Todo iba de maravilla, hasta que el sonido de un trueno lejano y una fuerte ráfaga de viento helado avanzó por la zona…
"Hace mucho frío" – susurró Karen.
"Descuida, no pasa nada" – dijo Lisandro mientras apretaba sus alas con mucha fuerza, provocando que sus cuerpos entren en contacto al 100%.
"¿Lisandro?" – llamó ella suavemente.
"¿Sí?"
"¿No has pensado en algo más?" – preguntó ella.
"¿Pensar en algo más?" – preguntó él – "No te entiendo" – agregó confundido.
"Me refiero a que si algún día pudiéramos ser algo más que amigos" – dijo ella ruborizada.
"¿Algo más que amigos?" – preguntó Lisandro extremadamente nervioso.
"Sí" – afirmó ella ruborizada.
"¿Te refieres a que seamos… n…novios?" – preguntó incrédulo Lisandro.
"Sí" – afirmó ella nuevamente.
Lisandro estaba atónito, incrédulo y extremadamente nervioso por lo que Karen le había propuesto…
"¿Qué dices?" – preguntó ella mirando a Lisandro con unos ojos increíblemente hermosos e irresistibles…
Lisandro muy ruborizado sonrió y apretó sus alas una última vez logrando que sus cuerpos sientan el máximo contacto posible (no íntimo claro).
"Lo tomaré como un sí…" – susurró ella acercando su rostro al de Lisandro.
"Eso fue un sí…" – dijo él acercando su rostro de igual manera.
Se miraban profundamente y se acercaban, se acercaban y se acercaban… y a milímetros del primer beso de sus vidas desgraciadamente fueron interrumpidos…
Una guacamaya adulta con una herida en el pecho aterrizó frente a ellos:
"¡Señorita, usted está herida!" – dijo Lisandro al ver la herida de María.
"¿Tus padres se llaman Blu y Perla?" – preguntó ella lagrimeando.
"Sí" – afirmó Lisandro.
"¿Puedes llevarme con ellos?" – preguntó ella.
"Claro" – contestó Lisandro.
Karen miró a Lisandro algo decepcionada…
"Volveré en un momento" – susurró Lisandro.
"No tardes mucho…" – susurró Karen romántica.
Lisandro y María despegaron del suelo…
Aquí termina este capítulo…
No tengo nada que comentar.
¿Qué pasará con la familia azul?
¿Serán Lisandro y Karen interrumpidos de nuevo?
¿Atraparán a Marcel algún día?
Tendrán que seguir leyendo si quieren saberlo…
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Saludos desde Argentina.
