En el cual Lily agasaja Hogwarts con épicas de épicas proporciones que presentan comunismo y Hans Gruber, Slytherin comienza a luchar, y Neville Longbottom está lleno de sorpresas.
Para la siguiente mañana la burbuja de pariadismo social de Lily se había extendido más allá de los Slytherins de primer año y alcanzado a los Slytherins más viejos, por lo que incluso el prefecto la estaba mirando directamente desde el otro lado de la mesa del desayuno.
Francamente, Lily no lo entendía, incluso cuando Dudley había estado intentando arruinar su reputación con toda la intención en la escuela norma, no había sido así de impopular.
Había sido conocida como monstruo loco por años, había sido perseguida en patio de recreo por turbas de niños con palos, pero incluso entonces no había sido tan odiada como lo era ahora. No, en ese entonces había sido ejercicio para el aburrimiento, algo que hacer durante el recreo que no fuera jugar con el balón o en el área de juegos. Fue la emoción, la caza, y realmente difícilmente tenía algo que ver con Lily más allá de que el entusiasmo de Dudder para hacerla sufrir era muy contagioso. Dudley mismo, cuando ella llegó a eso, probablemente no estaba completamente seguro de por qué su único objetivo en la vida era causarle incomodidad.
Ellos realmente habían tenido una discusión sobre ello en cierto punto, o al menos lo más cercano a una discusión que uno podía tener con un Dudley de diez años. Él había estado sentado malhumoradamente al piano practicando una pieza y tocando exactamente la misma parte una y otra vez, cuando Lily había caminado preparándose para teletransportarse al centro de Londres y pasar el día como un capo de la droga. Él la había mirado mientras pasaba, pareciendo melancólico y algo miserable, pero no había dicho nada. Esto también podría haber sido el acondicionamiento en él después del desastre de acondicionamiento operante y sus pocas secuelas, él había aprendido (incluso se lo olvidó después) que recibir atención de Lily conducía a dolor y sufrimiento, y mientras era bueno y genial perseguirla con amigos, era un poco diferente perseguirla solo.
Normalmente ella raramente pensaba sobre lo que Dudley pensaba de ella, sus enemistades el uno con el otro durante los años, o alguna otra cosa. Como era, su guerra se había vuelto menos y menos prominente, por su lado ella invertía su tiempo en el tío Muerte y ser un cao de la droga, y por el de él los Dursleys lo envolvían en la música y salía por allí con sus propios amigos.
Sin embargo esa falta de interés de su parte, esa mirada melancólica que le dedicó como si ella difícilmente estuviera allí, de alguna manera eso había hecho que valiera la pena abordarlo.
"Hey, Dudders."
"¿Hm, que quieres monstruo loco?" Él había preguntado, sin siquiera mirarla para hablarle, sino todavía tocando esas mismas pocas notas en el piano.
"Solo me estaba preguntando, ¿Qué piensas de mí?"
Él se volteó entonces, una expresión confusa en su cara como si no comprendiera la pregunta del todo, "¿Qué?"
"Lo que piensas de mí, quiero decir, sí, soy el monstruo loco sin padres que es una delincuente y está condenada a la prostitución y al alcoholismo… Pero esas solo son palabras, ¿Qué piensas realmente de mí?"
Él la miró por unos pocos momentos y parecía como si en su cerebro hubiera algo intentando llegar a algún tipo de conclusión. Finalmente terminó con, "Ve a ser rara a alguna otra parte."
Lily tomó eso como inconcluso y permanecía de esa forma desde entonces. Entonces Dudley la llamó por apodos, algunos bastante sucios para un niño de once años, y reunió a sus amigos para cazarla cuando hacía que areciera rudo, pero había poco más allá de eso. Dudley Dursley, cuando realmente importaba, era indiferente a la presencia y existencia de ella en su vida. Si había alguna emoción en lo absoluto era cautela, por días de acondicionamiento medio recordados, y quizás una chispa de molestia, pero así como él simplemente no era una persona para ella, ella no era una persona para él.
En Hogwarts no era así.
Estos estudiantes, hijos de elite de señores y siguientes líderes de la burocracia, la miraban desde el otro lado de la mesa con amargura, traición, y algo que se acercaba al odio en sus ojos; como si ella hubiera hecho mucho más que romper unas pocas reglas no dichas, como si hubiera destruido su cultura completa simplemente con su mera existencia.
Ella había visto ojos como esos antes, eran los ojos que los Dursleys siempre habían tenido, y una vez durante su primer encuentro el Mago Lenin la había mirado en una manera similar, pero la suya era más refinada, había solo odio entonces, todas las otras emociones habían sido dejadas de lado.
Entonces no fue una sorpresa cuando comenzaron a actuar en su contra, esa mañana había despertado para encontrar su baúl rasguñado y sucio gracias a intentos de abrirlo la noche anterior, y las ropas que había dejado fuera, la corbata verde y plata, sus zapatos, habían sido trituradas en una pobre imitación de confeti.
Observando la destrucción, los desaires contra ella, oyendo las risitas de sus compañeras desde el otro lado de la habitación, sintió algo dentro de ella volverse frio.
Ella nunca se había preocupado sobre la gente, sobre estas cosas estúpidas e ilógicas con las cuales había estado forzada a estar por razones que nunca se le dijeron claramente, pero en ese momento una pequeña parte de su indiferencia se agrietó.
Dentro de su cabeza el Mago Lenin no había dicho nada, como si no hubiera nada que decir en lo absoluto.
Fue en este estado de ánimo, después de comer el desayuno sola y chequear los ingredientes para controlar y mantener a Conejo a mano para no tentar más desastres, que ella entró a su primera clase del día, Historia de la Magia.
Ella pensó bastante elocuente, y quizás precisamente, que no había profesor enseñando Historia de la Magia. Arrastrando los pies en la habitación con los hufflepuffs se habían sentado en sus variadas posiciones, todavía segregados pero no tanto como con los temidos gryffindors, y habían mirado al frente de la habitación donde nadie había aparecido.
"Entonces, ¿hay un profesor aquí, o no?" Lily había preguntado eventualmente después de que diez minutos habían pasado y ningún adulto había venido errando hacia la habitación.
Pansy, a pesar de posiblemente ser la más tonta de todos pares Slytherin de Lily, era la más vocal y fue la que se dirigió a ella, "¿A quién le importa lo que pienses, Princesa Orinal?"
El Mago Lenin, quien había estado pensando en algún lugar en la parte trasera de su cabeza durante la mayoría de la mañana, se despertó extrañamente nostálgico ante eso, "¿Ella simplemente intentó insultarte llamándote Orinal?"
Por el tono de la pregunta sonaba como si él no pudiera concebir la idea de cualquiera dirigiéndose a ella así, fuera Lily Riddle o Eleanor Potter, ese tipo de insulto contra ella simplemente no calzaba. Era como si alguien intentara insultar al Mago Lenin llamándolo esponja, simplemente no hacía clic.
"Escucha Cara de Perro, solo quiero saber si tengo que sentarme aquí o si el propósito secreto de esta clase es mostrarnos que los pseudo manipuladores de errores técnicos no tienen historia."
El comentario no fue apreciado por nadie en el lado Slytherin de la sala, el lado Hufflepuff solo lució alarmado y medianamente confuso. La cara de Pansy comenzó a volverse del color rojo de zona de peligro y se volvió a Draco quien estaba sentado unas pocas filas delante de ella, "¡Draco, haz algo sobre ella!"
Draco se sonrojó y miró a Lily, sus ojos entrecerrados, pero no tuvo tiempo de reaccionar cuando el más volátil y corpulento Nott se le adelantó.
"¡¿Quién te crees que eres?!" Nott dijo con disgusto buscando en su túnica y sacando su varita como para intimidarla. Continuó tan pronto como el palo estuvo apuntando directo a ella, "¡Nadie pierde ochenta putos en un día, nunca pedimos que estuvieras en Slytherin, lo menos que podrías hacer es seguir las reglas!, ¡El profesor Snape, nuestro jefe de casa, te quitó setenta puntos en una clase!, ¡El profesor Snape nunca le quita puntos a Slytherin! Así que me pregunto, ¿quién demonios te crees que eres para salirte con la tuya así?"
"Yo, yo pienso y luego existo. No, Nott, la pregunta es, ¿Quién piensas tu que soy yo?" Ella dijo y se puso de pie colocando a Conejo sobre su cabeza, y lentamente con pasos medidos comenzó a hacer su camino al frente de la clase volviendo su espalda a Nott y los otros estudiantes, "Sabes, quizás no es que no tienen historia sino que la historia está en continuo cambio, esta es una cultura que se enorgullece de manipular la realidad, después de todo. Entonces, vamos a manipular la realidad un poco, les contaré la Historia de la Magia."
Una vez que alcanzó el frente observó a su audiencia, una mitad mirándola con enojo, y la otra mitad mirándola con algo parecido al miedo desconcertado y una pequeña parte de respeto. La varita de Nott todavía estaba apuntada directamente a su cabeza, "Aleja eso Nott, todo lo que obtuvimos de la clase de Quirrel la ardilla fue tartamudeo."
La clase contuvo la respiración en anticipación, mirándolos a ambos, ella en el frente de la clase con Conejo encaramado sobre su cabeza y él de pie con su varita dirigida a ella como si el tener el terreno elevado le diera una ventaja imposible. Era el duelo, el punto muerto, ese momento donde todos simplemente se miraron el uno al otro y midieron el acero en los ojos del otro.
Y solo era la segunda mañana.
En su cabeza, al Mago Lenin, ella comentó, "Estoy tan cansada de tratar con estas personas."
"Nunca cambiarán. Si debes pelear, no ganes simplemente, hazlos sangrar, y recordarán eso cuando indudablemente intenten de nuevo." Su voz no era plana como lo era algunas veces cuando comentaba sobre sus situaciones, había verdadera emoción, y en su mente destellos de niños pálidos medio desnutridos la miraban con rostros burlones y sonrisas crueles.
"Stup…" Él solo llegó a la primera sílaba.
Ahora, Lily era bastante buena con las fallas técnicas, al principio había asumido que los magos eran patéticamente terribles manipulándolas, pero había llegado a reconocer que ella era talentosa en ello. También tenía bastante práctica tanto como Lily Riddle y en su vida diaria con los Dursleys. Noquear a la gente, reescribir memorias, era algo como una rutina para ella ya que a veces, cuando la gente buscaba a Lily Riddle, había un poco de violencia involucrada.
Y entonces hubo silencio.
"¿Cualquier otra pregunta?" Ella preguntó, no parecía haber ninguna, solo miradas incrédulas en blanco a sus manos sin varita y luego al inconsciente Nott.
"Bien bien, entonces pensé que podríamos comenzar con algo importante e interesante. Como la batalla épica entre Hans Gruber y la Nación de los Duendes… y vamos a agregar algo de comunismo por diversión, porque, ¿Por qué no?"
Una de las niñas de Slytherin que por casualidad no era su compañera de habitación, una niña lida pero algo distante llamada Daphne Greengrass, se sacudió fuera de su estupor, "¿De qué estás hablando?"
"Hans Gruber, piensa en Snape alemán, siendo golpeado por una turba de duendes." Lily dijo moviéndose al pizarrón para dibujar una imagen de Snape alemán con una barba enfrentando a una horda de duendes de aspecto enojado en uniforme de proletariado.
"¡Pero eso nunca sucedió!"
Lily suspiró, "¿Pero no hubiera sido muchísimo más asombroso si lo hubiera hecho?" Añadiendo toques finales a los dibujos, se giró para enfrentar la clase, "Además, se los dije antes, la historia no es realmente historia en una realidad cuestionable. Si la realidad misma está en constante cambio justo ahora, en el presente, ¿Cómo podemos siquiera afirmar lo que sucedió en el pasado? Por todo lo que sabemos, el universo podría haber sido creado hace cinco segundos y todas nuestras memorias nos fueron simplemente proveídas dándonos la ilusión de que ha estado en su lugar por más tiempo."
La clase parpadeó a ella como una unidad, cada uno luciendo tan desconcertado como el último, como si esa explicación simplemente los hubiera empujado más allá del borde, hasta que Secuaz Robot Uno hizo cortocircuito y dijo, "Tú no eres un profesor."
"No hay profesor, Secuaz Robot Uno, el profesor en una mentira."
"¿Vas a despertar a Nott?" El italiano preguntó, ella creyó que su nombre pudo haber sido Zabini, sentado cerca del niño inconsciente, parecía un poco incómodo estando cerca de Nott, como si no estuviera muy seguro de que hacer con él o con toda la situación en general.
"Al final de la clase, me estaba apuntando con palos y diciendo palabras, no fue cortés." Lily dijo con el ceño fruncido antes de añadir con una mirada de ojos entrecerrados hacia Pansy, Millicent, y Tracy, "Tampoco es cortés destrozar las cosas de las personas cuando están durmiendo."
Pansy abrió y cerró la boca como si no pudiera pensar en cualquier cosa que decir, mientras que Millicent y Tracy solo se volvieron ligeramente pálidas. Los hufflepuffs mientras tanto estaban observando como si estuvieran mirando un programa de televisión entretenido pero bastante bizarro y no pudieran decidir si toda la cosa era real o no, o incluso si lo disfrutaban.
"¿Cualquier otra pregunta?" Ella preguntó a la clase, la cual, de nuevo solo la miró en blanco.
"Bien, ahora, de vuelta al señor Gruber y los duendes. Ya ven, el Sr. Gruber tuvo la desafortunada idea de intentar invadir Gringotts durante las repercusiones de la revolución de los duendes, planeando obtener el oro de las variadas cuentas magas que todavía estaban dentro. La razón de por qué esto fue desafortunado no fue simplemente porque estaba lleno de duendes enojados que tenían dragones y mataban gente que intentara robarles cosas, sino porque en ese día en particular Chuck Norris estaba visitando Gringotts para bendecir el banco con la asombrosidad de su patada giratoria."
Al final de la clase despertó a Nott como había prometido y los observó mientras arrastraban los pies con ella, algunos mirando sobre sus hombros para mirarla.
"Solo es el segundo día." Ella comentó al Mago Lenin, y sonaba tan cansada, incluso en un pensamiento.
"Si, supongo. Aunque por otro lado llegaste a enseñar una clase, y actuaste con rápida retribución." Él hizo una pausa entonces, y en esa pausa ambos reconocieron que ella meramente había retrasado el siguiente acto contra sí misma, que en algún momento en el futuro cercano ellos estarían confrontándola de nuevo. Porque la amargura en sus ojos, su odio contra Eleanor Potter, la niña que salvó la mitad de la nación y destruyó la otra, la niña que había tenido la audacia de entrar en su casa y difamar sus nombres dentro del primer día, no era algo que pudiera desvanecerse tan fácilmente.
Lenin era un revolucionario, él sabía todo sobre pasión purulenta y odio.
"Gente, gente como ellos, es voluble. Se mecerán a un lado u otro con la brisa misma, hoy podrían escupir a tus pies y destrozar tu ropa, pero mañana te estarán rindiendo culto. Lo he visto."
Ella miró detrás suyo a sus dibujos en el pizarrón, los cuales se habían vuelto más elaborados y detallados a medida que la clase progresaba, y supo que ninguno de ellos había realmente apreciado la vista del pie de Chuck Norris en la cara de Snape Alemán, "¿Y que se supone que haga mientras tanto?"
"¿Qué hacer? Tu haz lo que siempre has hecho, Lily, el resto vendrá después."
Y en su cabeza vio una carta a Frank con la palabra Albania escrita, siempre habría algo que hacer, ya sea que estuviera atrapada con los Dursleys o atrapada en Hogwarts, siempre había algo que hacer fuera de allí.
El siguiente curso fue mucho más tranquilo en comparación. La profesora existía para una cosa, y era menos peculiar que Quirrel o Snape combinados. La profesora McGonagall comenzó su conferencia pronta y rápidamente y habló sobre las reglas para Transfiguración, lo que se les permitía y lo que no se les permitía hacer, y lo que estarían cubriendo durante el año, nada realmente interesante o pertinente. Era todo muy organizado y detallado, o dejando tiempo para que los Slytherins reaccionaran a ella en cualquier forma. En lugar ella había sido empujada a la parte trasera de la clase a una mesa para sí misma, como era costumbre.
Como era, ella pasó la mayoría de la clase pensando que realmente no era tan malo, quizás con las opiniones de Muerte y el Mago Lenin, había llegado a esperar más de Hogwarts. Momentos como en el que aprendió sobre Albania, la creación de Predeterminada, y reescribir la historia eran poderosos pero no eran el día entero. Hogwarts no estaba constituida meramente por bajos pero tampoco completamente por altos, era simplemente Hogwarts, justo como Surrey, nada más y nada menos. Así que haz lo que puedas, escribe cartas a Frank, y piensa sobre el mundo que gira en alguna parte fuera de tu armario e imagínate allí hasta que es realidad. Eso era sobre lo que las fallas técnicas eran realmente, la realidad desmoronándose a tu favor.
Estos pensamientos fueron interrumpidos por la profesora McGonagall ofreciéndole un fósforo para convertir en una aguja, "Señorita Potter, seguramente haz notado que los familiares no están permitidos en clase."
Sobre su cabeza Conejo se crispó, y ella intentó explicar recordando cómo todas las otras explicaciones habían ido, "Conejo no es realmente un familiar, él es… Bueno, la última vez que lo dejé solo… No fue una buena idea, así que decidí mantenerlo conmigo."
"Independientemente, tu conejo no está permitido en clase, él debe permanecer en el dormitorio como todos los otros familiares comenzando desde mañana." McGonagall dijo en un tono que no dejaba argumento, y Lily se preguntó si todos sus pensamientos sobre Hogwarts pronto carecerían de sentido, a la vista de que todos y cada uno de los profesores parecían determinados a verla comida por Conejo.
En su cabeza el Mago Lenin añadió, "En su defensa, no están exactamente advertidos de las consecuencias de sus acciones. Sin embargo, quizás esta vez tendremos suerte y comerá alguna otra cosa sin importancia y en última instancia insignificante, como esa niña Parkinson."
Aunque incluso él no sonaba demasiado confiado sobre esa declaración, después de todo, ¿Quién podría estar satisfecho con comer a Pansy?, era como conformarse con sobras. Al pensarlo dos veces Lily decidió que mejor haría a Conejo menos conspicuo al día siguiente, o Escocia sería devorada sin duda alguna.
Con eso en mente ella convirtió el fósforo en su mano en una aguja.
La profesora parpadeó y la tomó, golpeándola contra la mesa para oír el sonido agudo, "Señorita Potter, ¿ya transfiguraste este fósforo en una aguja?" entonces ella miró a las manos de Lily, donde su varita no estaba presente, y de vuelta a la aguja.
"Veinte puntos para Slytherin." Ella dijo en una voz que era casi incrédula y tomó la aguja de Lily, "Ahora clase… aquí está un fósforo transfigurado exitosamente. Puede que no alcances este punto para el final de la lección, pero es algo por lo que esforzarse, sin embargo. Excelente trabajo, señorita Potter."
Los ravenclaws, ninguno de los cuales se las había arreglado para convertir sus fósforos en agujas, se volvieron para mirarla con envidia amarga. Mientras tanto sus pares de Slytherin una vez más se habían vuelto para mirarla con expresiones confusas y estupefactas.
"¡Obtuviste veinte puntos de McGonagall!" Tracy la miró, sus normales y bastante aburridos rasgos transformados en respeto e incredulidad mientras susurraba las palabras, "¡Oí que nadie obtiene puntos de McGonagall!"
Entonces ella hizo una pausa y añadió, "Por supuesto, también oí que nadie pierde puntos con Snape, no en Slytherin por lo menos."
Era extraño, en ninguna parte de ella estaba esa amargura de la mañana, un retazo de miedo, pero en la mayor parte parecía como si la mañana hubiera sido reescrita. No estaba eso odio intenso que había estado allí antes.
Ella supuso que eran volubles, después de todo.
"Ya no sé qué pensar sobre la gente." Ella concluyó cuando las clases habían terminado por el día. Nadie caminó cerca de ella o le habló, pero desde el lastimoso fallo de Nott en la mañana estaban un poco más nerviosos, y unos pocos además de Tracy la estaban mirando en confusión después de los puntos otorgados por McGonagall.
Había algo en los puntos, algo que ella había descartado como careciente de importancia, eso era íntegro para Hogwarts.
"Lo recogerás, como una regla general, los humanos no son criaturas complicadas." el Mago Lenin había dicho con un encogimiento de hombros mental, él siempre había visto a los humanos como piezas de ajedrez más complicadas, quienes eran manipuladas lo suficientemente fácil y servían para un más interesante juego de estrategia.
Después de un momento él intentó equiparar ese pensamiento con Lily, aunque prontamente revisó esa declaración, "Por supuesto, puede que nunca entiendas verdaderamente a la gente. Quizás simplemente no eres capaz de ello, justo como ellos nunca te entenderán, tú nunca los entenderás por completo."
No era como si importara, realmente, ella raramente prestaba mucha atención a la opinión de cualquier persona. Escuchaba a sus empleados en Riddle Inc., el Mago Lenin, y Muerte, pero más allá de eso consideraba a la gente como una molestia con la cual tratar. A menudo fallaban en llegar al punto y se ofendían tan fácilmente por las cosas más pequeñas como puntos de casa y pedigrí, lo cual en el gran esquema de las cosas significa tan poco. Y las cosas que verdaderamente deberían notar, tal como el mundo astillándose alrededor de ellos y la existencia de Conejo, eran ignoradas y pasadas por alto, incluso llegando a condenarla por traerlas a su atención.
"Es como si quisieran morir." Lily dijo en exasperación.
"Ese en un argumento para la estupidez eterna de la humanidad."
Sin embargo, los estados de ánimo de Snape no eran nada volubles, merodeando fuera del salón de pociones a las siete de la tarde con un Neville Longbottom de apariencia nerviosa, su primera acción había sido mirarla con odio y escupir las palabras, "Señorita Potter" como si fueran la peor vulgaridad que pudiera dirigirle a cualquiera.
"Al menos él es consistente." Lily le dijo al Mago Lenin.
Después de un momento de mirarla volvió su atención a Neville, "Y señor Longbottom, detención en su segundo día de escuela. Es bastante… lastimoso."
"Bueno, señor, fuiste tú quien asignó la detención." Lily señaló pero él ignoró el comentario, en lugar haciendo un gesto para que entraran en la habitación y entonces dándoles dos cepillos y apuntando a dos filas de calderos en el lado más alejado de la habitación.
"Limpiarán estos." Dijo brevemente, "Y lo harán sin ninguna de las tonterías que hacen en clases, ¿Fui claro?"
Lily bajó la mirada al cepillo y luego a los calderos, la mayoría de ellos pegoteados con una dramática cantidad exudaciones, y entonces de vuelta a Snape. Tirando de las siempre presentes cuerdas del universo, buscó por el fallo técnico apropiado, la idea de limpieza y el estado anterior de los calderos, antes de que estuvieran cubiertos en cosas pegajosas, y entonces los calderos estaban reluciendo.
"Hecho." Lily dijo con una sensación de logro, Historia de la Magia había ido lo suficientemente bien, al igual que Transfiguración, pero sentía que limpiar los calderos de Snape con fallos técnicos en vez de en sus propias manos y rodillas era algo de lo que realmente estar orgullosa.
"!¿A qué te refieres con hecho?!" él espetó, caminó hacia los calderos y observó dentro, mirando con una expresión alarmada en cada uno.
Cerca de ella Neville se movió ligeramente y la miró, una expresión incierta en su cara, diferente de las de Slytherin, pero similar en naturaleza.
"Quiero decir que está hecho, como limpio, como ta da podemos irnos ahora." Lily señalando a ella y Neville, imaginó que ya que a los dos se les habían dado cepillos él también estaba incluido en la limpieza, y por lo tanto ambos eran libres de irse.
"¡Eso es imposible!" Snape dijo, "Los estudiantes de primer año no son capaces de ese tipo de…"
"Es bastante posible, los calderos hablan por sí solos, me temo." Lily dijo con un encogimiento de hombros, colocando su cepillo sobre el suelo, "Si querías que fuera más emocionante deberías haber escogido muerte no segura."
Con eso comenzó a hacer su camino fuera del salón de clases, dejando a Neville parado allí, todavía en shock, solo mirando entre ella y Snape y los calderos como si no tuviera idea de que estaba pasando.
"¿A dónde crees que vas?" Snape espetó, "¡Todavía tienes detención, Potter!"
"Pero los calderos están limpios." Lily señaló, mirándolo por sobre su hombro.
"Señor, señorita Potter, te dirigirás a mi correctamente. ¡Y los calderos no son el punto!"
Con eso ella se giró para enfrentarlo, de pie junto a los calderos y mirando dentro de cada uno, y mirándola con la misma mirada que sus estudiantes. Odio, traición, amargura, y ella no podía evitar preguntarse qué cosa sin sentido había hecho para ofenderlo.
"Entonces es un ejercicio de tediosidad, estoy bastante familiarizada con estos." Lily dijo, "¿Debo limpiar los calderos limpios, profesor?"
Él solo la miró, y dijo con una voz fría, "Veinte puntos de Slytherin, por tu falta de respeto, Potter. Levanta el cepillo."
Y con eso se giró y caminó fuera de la habitación, golpeando la puerta detrás y dejando a Lily y Neville atrás.
"¿Cómo… como hiciste eso?" Neville preguntó después de que hubieran mirad a la puerta por unos pocos minutos.
"Oh, ¿la falla técnica? Años de práctica y voluntad, es lo suficientemente fácil." Lily observó el cepillo en su mano y miró los calderos, Snape no estaba en la habitación y dado que los calderos ya estaban limpios, difícilmente iba a limpiarlos de nuevo.
"Magia sin varita… Desearía ser bueno con la magia. Soy terrible en todo." Neville dijo suavemente mirando a los calderos con una expresión extraña en sus ojos, como si no los estuviera viendo en lo absoluto sino viendo algo completamente diferente.
"Dudo tan terrible como cualquier otro." Lily dijo con un encogimiento de hombros, "La mayoría de la gente no es muy buena en ello, sabes, hasta donde puedo decir de todas formas."
"No, yo…" él fue bajando y la miró de nuevo, "¿Cómo es que no estas asustado del profesor Snape? Él es…"
Lily rio ruidosamente a eso, y era divertido porque ella raramente reía, incluso en presencia de Muerte o del Mado Lenin, pero la idea de Snape siendo tomado tan seriamente era ridícula para ella, "Oh, el intenta, él intenta realmente duro, pero no es tan peligroso como intenta parecer."
Hizo un gesto hacia la puerta por donde había salido, "Está intentando ser aterrador demasiado duro como para realmente ser aterrador, la gente realmente aterradora, Neville, son los que no lo intentan. No necesitan hacerlo, y además, ¿Qué clase de hombre de cuarenta años pasa su tiempo haciendo llorar niños como profesión? Eso es solo triste."
Él intentó sonreír, era un intento a la mitad, pero era como si no pudiera llegar a creerle incluso aunque quisiera. Finalmente miró su cepillo y frunció el ceño, "Supongo que tampoco tengo que limpiar calderos entonces."
"Nop."
Se pararon en silencio por unos pocos momentos y finalmente Neville dijo como si estuviera sacando una conclusión sobre algo, "Eres demasiado agradable como para estar en Slytherin."
Lili parpadeó a él, agradable era una palabra que raramente era usada para describirla, y se preguntó de dónde la había sacado Neville. "Bueno, si eso fue un cumplido ambiguo lo tomaré, pero la mayoría de Slytherin concordaría contigo en una observación u otra. Ellos tampoco creen que yo pertenezca a Slytherin."
Por un momento allí, él lució como si quisiera decir algo, miró hacia el suelo por unos momentos, sus mejillas sonrojadas, y finalmente de vuelta a ella, "Lo siento sobre Ron, me refiero a ayer, él solo… Slytherin tiene una especie de reputación, sabes."
"Oh, sí, bueno, yo solo pensé que él tenía una cosa por las serpientes."
La conversación se estaba volviendo constantemente más rara mientras continuaba, y aun así era la interacción más positiva que había tenido en todo el día o posiblemente jamás con cualquiera en el plano físico. Él le sonrió, y fue vacilante, pero era una sonrisa, incluso después de las serpientes y los puntos de casa y de cada otra regla no dicha que ella había roto.
"Si… Sabes, si quieres venir y sentarte en la mesa de Gryffindor… Incluso aunque estés en Slytherin, quiero decir, bueno, tu puedes… Creo que sería agradable." Neville dijo finalmente, y había esa sonrisa vacilante en su cara, y esa chispa en sus ojos. Ella había visto esto solo una vez antes con Ron en un tren, y esa se había desmoronado casi sin que lo notara, pero había sido interesante mientras duró.
Se preguntó cuánto le había tomado decir esas palabras, porque todavía había esa vacilación en su rostro, ese miedo de haber cometido algún terrible error del cual nunca se podría recuperar. Ella intentó recordar si alguien le había ofrecido alguna vez una invitación como esta, quizás solo Muerte en otra dimensión, pero incluso él había necesitado persuasión al principio.
Neville Longbottom tan lejos como ella podía decir, era el único ser que alguna vez le había pedido que se reuniera con él en cualquier lugar por su propia voluntad.
"Claro," Lily dijo lentamente saboreando las palabras incluso mientras las decía, "La mesa de Gryffindor es bastante roja, y ese es el color favorito de mi amigo imaginario, ¿sabes?."
Y todo lo que podía pensar incluso después de que Snape hubiera vuelto y ella hubiera vagado de vuelta a la sala común de Slytherin, era que ella realmente no entendía a la gente en lo absoluto.
Nota de la autora: Porque aparentemente ahora actualizo ridículamente rápido… Realmente, esta es una cosa nueva gente, y no estoy del todo segura de que pensar sobre ellos. También noto que Portal fue estrenado mucho después de 1991 pero simplemente no podía resistirme.
Nuevo en el Universo de Lily, Muerte y el Mago Lenin discuten los misteriosos orígenes de Muerte, pero en su mayoría terminan referenciando cultura pop sin darse cuenta en "A Discussion on Origins" (Una Discusión sobre Orígenes) chequéalo si quieres o no si no lo haces. Personalmente, extraño a Muere, a sido un tiempo desde que fue un rasgo principal en un capítulo. Él está volviendo pronto.
Gracias a los lectores y reviewers, ustedes son geniales chicos. Los comentarios son muy apreciados.
Descargo de Responsabilidad: Yo no poseo Harry Potter.
Nota de la traductora: me había olvidado de publicar esto, estaba a punto de apagar mi computador cuando vi el archivo en el escritorio. La próxima acualización será el martes 16.
