Bueno, he logrado escribir este capi (aunque ya tenía casi más de la mitad escrita, pero necesitaba unos ajustes) rapidín antes de irme a dormir. Muchas gracias por sus mensajes, me hacen sentir mejor ^o^ los contestaré pronto :) mientras les dejo este pedazo de capi


- Hanni, ya te están buscando abajo…- le avisó L, abriendo la puerta de la habitación de la chica sin molestarse en tocar antes.

Ella se sobresaltó y el labial rojo fue a marcar de su labio inferior hasta la mitad de su mejilla. Luego se giró para fulminarlo con la mirada.

- Ryuzaki, te he dicho mil veces que si no quieres que le ponga cerrojo a la puerta tienes que tocar antes…

Llevaba un bonito vestido blanco de tirantes que le llegaba poco arriba de las rodillas, con unos tacones color café que hacían juego con el delgado cinturón que le rodeaba la cintura. Su cabello perfectamente rizado caía sobre sus hombros desnudos, y el único accesorio que traía era el brazalete que Ryuzaki le había regalado en Navidad, decorando su muñeca derecha.

- Deberías cubrirte un poco esos hombros – le dijo L, mientras Hanni se limpiaba el maquillaje fallido y tomaba su bolso.

- Sí, papá– sonrió burlona, sin tomarlo en serio.

Bajaron a prisa la escalera, y Hanni se giró por última vez para despedirse de L.

- Adiós.

- Cuídate mucho ¿Sí?

Cerró la puerta tras ella y soltó un suspiro de decepción. Todas esas horas que había estado arreglándose fueron tan sólo por la esperanza de recibir un cumplido de parte de él. Pero no podía decepcionarse por ello. Estaba claro que L no era mucho de decir lo que pensaba respecto a esa clase de cosas. Ni siquiera estaba segura que le gustaran las mujeres…

- ¿Homosexual? – se dijo para si misma. Esa era una teoría que no había llegado a su mente antes, mientras el saludo de un chico rubio desde su auto la hizo despertar de sus pensamientos.


Ryuzaki tiró la envoltura del chocolate a un lado y abrazó sus rodillas, tratando de quitarse ese sentimiento de arrepentimiento de la mente.

Hanni le había invitado al baile dos semanas atrás, pero el se había negado rotundamente. Una semana después Hanni llegó a casa con un ramo de flores enorme y con la historia de que uno de los jugadores de football de la escuela la había invitado, dejándola sin más opción que aceptar. Ryuzaki había arrojado a Ayumi a los brazos de otro hombre que quien sabe que intenciones tendría. Cuando L supo eso, le prohibió a Hanni asistir al baile, pero Watari le había interrumpido, contradiciendo su prohibición, casi obligándole a ir.

Estaba molesto. Muy molesto consigo mismo. Si tan sólo hubiera aceptado la invitación hubiera podido admirar a Hanni en ese bonito vestido blanco toda la noche…

Sí, quería que se distrajera, que se fijara en otros chicos...pero la idea de perder su cariño lo aterraba. Le encantaba que cocinara para él, que lo abrazara, que se quedara dormida en su costado.

A veces L entraba a su habitación para verla dormir. Era algo un poco raro y acosador (sobre todo incomodo cuando Watari lo descubrió) pero era el único momento que podía observarla y dedicarle una mirada tierna sin que ella se diera cuenta.

Apenas habían pasado dos horas cuando la puerta se abrió, dejando entrar a Hanni con una expresión agotada y una bolsa de plástico en la mano (además de su bolso). L corrió a cubrirla con una cobija al notar su piel erizada por el frió.

- Has olvidado tu suéter de nuevo - le regañó L - ¿Que haces tan temprano en casa?

- Fue un desastre - dijo Hanni, aunque con ninguna señal de decepción en su voz - Ese estúpido futbolista y sus amigos llevaron alcohol y se pusieron hasta el tope junto con algunas otras chicas. Uno de ellos trató de pasarse conmigo...- L apretó los puños, mientras Hanni seguía contando sin darse cuenta - pero nada que una buena patada en donde más le duele no pudiera arreglar.

- ¿Y viniste caminando sola hasta aquí? ¿¡De noche!

- Hasta el videocentro. Después tomé el autobús.

- ¿Y para que...

- Creí que sería divertido ver una película juntos, ya que últimamente no hay mucho que hacer - interrumpió Hanni, sonriendo - ahora elige una mientras me cambio - y sin decir más, subió hasta su habitación.


- L…no juegues, por favor.

- Me dijiste que eligiera una.

- ¿¡Pero esta por qué!

- No te quejes. Tú eres la que la alquiló. Ahora cállate que ya va a empezar.

Hanni bufó y se hundió en el sofá. L había elegido la película "Caricias de dulce" una historia sobre una chica multimillonaria profundamente enamorada de otro joven rico, pero cuyas familias estaban enemistadas por completo.

Ayumi se quedó algo decepcionada. Tenía la esperanza de que L quisiera ver la de miedo, así ella podría asustarse y tener un pretexto para acurrucarse en sus brazos.

Romance no era un género que le gustara mucho, y tampoco esperaba que le gustara al L. Sólo la había tomado al azar para que le hicieran la promoción de 3x6.

La historia era bastante lenta y tediosa, hasta que llegó la parte en la que los protagonistas se daban su primer beso. Era una escena emocionante, romántica, apasionada...

- Que asco - dijo Ayumi, a lo que L chistó, ordenándole callar, atento al momento

- ¿Te gusta eso? ¡Se le ven las lenguas!

- Se supone que eso es romántico.

- ¡Tragarse a tu enamorado no es nada romántico!

Ryuzaki sonrió levemente y le lanzó un cojín a la cara. Ayumi no volvió a hablar y siguió viendo la película a regañadientes.

Estaban apenas en una de las escenas intermedias cuando los protagonistas comenzaban a besarse y a quitarse las ropas. L se estiró y le tapó los ojos a Hanni.

- No permitiré que tu joven mente se pervierta.

Ella lo imitó y se aseguró de cubrirle completamente los ojos.

- Yo no permitiré que veas mujeres desnudas.

- ¿Y quién te dirá cuando acabe la escena?

Hanni se estiró, aún asegurándose de que L no viera nada y alcanzó, a tientas, el control remoto, logrando adivinar el botón de "apagado", dejándolos completamente a oscuras.

Se puso de pie y caminó con cuidado de no chocar con nada hasta el interruptor.

- Esta vez si que hiciste una mala elección, Ryuzaki.

Cuando dio media vuelta, L ya estaba frente a ella, apresurándose a aprisionarla entre sus brazos y la pared.

Su cabeza agachada hacía que la melena le tapara la cara, por lo que Hanni no podía ver su expresión.

Pasó una mano por detrás de su espalda y bajó el interruptor. No había ni una luz artificial ni una ventana abierta que dejara pasar luz de fuera. Estaban completamente a oscuras.

- ¿L, que haces? – inquirió extremadamente confundida y nerviosa. L no contestó. No sabía realmente lo que estaba haciendo. Simplemente se dejaba llevar una vez en la vida por sus impulsos.

Un aliento dulce rozándole la cara la atontó. Podía adivinar que Ryuzaki se acercaba cada vez más y más.

Fue el segundo en el que L dudó cuando alguien prendió las luces desde el interruptor del otro lado.

Hanni vio la cara de Ryuzaki a pocos centímetros de la suya, con los ojos cerrados, y sin pensarlo lo empujó y lo hizo retroceder. Su cara adquirió un tono aun más rojo cuando se giró y vio a Watari observándolos desde la entrada, perplejo.

L bufó y metió sus manos a los bolsillos, sin avergonzarse. Una parte de él esperaba que eso sucediera. Estaba acostumbrado a que Watari lo interrumpiera.

- Dime que lo que vi no era lo que parecía…- le susurró el anciano cuando el pelinegro pasó a su lado de camino a la escalera.

- Lo hubiera sido si no hubieras interrumpido – le respondió, haciendo que Watari frunciera el seño.

Antes de permitirle que le dijera algo más, L subió rápidamente hasta su habitación, molesto y con el corazón acelerado, dejando a Hanni y a Watari en un silencio extremadamente incomodo, con la chica confundida y sin saber que rayos acababa de pasar.


Bueno, como verán (aunque no lo sé, creo que no lo especifique D:) han pasado ya los meses y están en Octubre/Noviembre, y el baile es un baile de otoño. El momento de la llegada de Kira en esta historia se acerca D:

Es un capi rápido ya que no tengo mucho tiempo pero me moría por subir. Aun así espero que les guste...aunque sé que no será así porque Watari es un malvado que no deja fluir el asunto D:

L enamorado, oh por dios. ¿Creen que supere el amor que Hanni le tiene a él? ¿Qué creen que pase con Watari y Hanni en ese momento incomodo? ¿Que creen que haya pasado con el adolorido futbolista al cual Ayumi le pegó en...la cara (?) ?

¡Nos vemos en el próximo capítulo :D