Disclaimer: One Piece no me pertenece, si así fuera, Marco & Ace habrían tenido un romance D:!

Advertencia: "Drabble", Spoilers, Shonen-Ai/Yaoi …SI NO TE GUSTA SALTATELO, NO AFECTARA A LA HISTORIA :D

Sobre aviso no hay engaño!

-XIII.V-

Grande fue su sorpresa cuando leyó por primera vez su nombre en el periódico. "Portgas D. Ace", su padre también lo notó y leyó la nota entera para sorpresa de Marco y Tatch, pues era algo que raramente hacía.

-Este sorprendente chico está viajando por el Grand Line-dijo Shirohige.

-Rechazó el puesto de Shibukai- agregó Tatch.

-Pero cuánto tiempo podrá soportar?- se preguntó el hombre del bigote blanco –Aún es un mocoso, no debería de arriesgar así su vida – Tatch no comprendió porque su padre decía eso, pero decidió no darle importancia. En cambio Marco lo comprendía a la perfección…Él bien sabía que no era cualquier novato, el era hijo de aquella que fue la única mujer que llegó amar de verdad.

Pero su padre estaba interesado en él, y no lo culpaba. De seguro también quería ver con sus propios ojos al descendiente de él y comprobar el linaje del hombre que se pudo hacer llamar su igual. Gol D. Roger.

Los días pasaban y Marco no pudo evitar pensar de nuevo en ella. En su rubia cabellera, las pecas que adornaban su rostro y sobre todo, aquel espíritu libre que tanto la caracterizaba. Suspiró en dirección al mar. Había sido difícil dejarla ir, pero sabía que había hecho lo correcto.

Sus nakamas lo miraban interrogantes y curiosos, sin embargo solo algunos comprendían el origen de aquella nostalgia que en ocasiones atacaba a su primer comandante.

-Tú sabes que le sucede, Teach?- Le preguntó el comandante de la cuarta división al moreno pirata que engullía una tarta de cereza.

-Comandante, hay cosas que son mejor mantener en secreto… - Tatch lo miró confundido.

Pero tiempo después cuando aquel hombre que ahora estaba a su lado y se hacía llamar su nakama, lo atacara a media noche con el cuchillo que pendía de su cinturón, con el único propósito de robarle la fruta del diablo que había encontrado… En ese instante antes de abandonar este mundo, comprendería el significado de esas palabras.

.-*~*-.

-Padre! Jimbei está siendo atacado por un novato en la isla de Yhanme!-gritó uno de los tripulantes acercándose a la silla en la que descansaba Shirohige. –Dicen que ya llevan casi cuatro días peleando!-

-Y cuál es el motivo de la pelea?-

-Según me informaron.. el pretendía venir a retarte para pelear con él, al parecer Jimbei se interpuso en su camino y no lo deja avanzar –

-Mmmh ese Gyojin, tendremos que ir a ayudarlo –dijo poniéndose de pie y deshaciéndose de los tubos que estaban pegados a su cuerpo. Marco se tensó y Tatch lo notó.

-Que sucede Marco? Te da miedo que ese chiquillo le haga algo a nuestro padre?-preguntó sarcático el castaño.

-Sabes bien que no es eso Tatch, es solo que… me da coraje que reten así a nuestro padre. Me hace recordar a alguien –dijo dando por zanjado el tema. Sin embargo no pudo evitar decepcionarse y enojarse al pensar que a pesar de tener el rostro de ella, vería en sus ojos el reflejo del que hizo llamar el rey de los piratas.

Pero esa opinión cambiaría en cuanto lo viera por primera vez, aquel día que le ofreció ese tazón de sopa. Ese día que Ace por fin comenzó a comprender el por qué le decían padre a Shirohige y sobre todo, el por qué ellos se hacían llamar familia. La respuesta era sencilla, porque lo eran.

.-.

No pasó ni una semana cuando Ace ya lucía la marca de Shirohige en su espalda y la mostraba con gran orgullo, pues a diferencia de su madre, él no había tenido ningún problema en tatuársela. Sin embargo su tatuaje aún necesitaba ciertos cuidados, por lo que un día Ace se acercó al primer comandante y le pidió ayuda para aplicarse un ungüento que ayudaba a sanar la aún sensible piel de su espalda. Él aceptó y fue entonces cuando descubrió algo que cambiaría su vida por completo.

El olor de Ace, ese olor almizclado, salvaje y a la vez tan fresco; recordaba muy bien a quién le había pertenecido ese aroma. Portgas D. Rouge.

-M-Marco qué estás haciendo?- le preguntó Ace sonrojado al darse cuenta de que el rubio respiraba sobre su cuello.

-Lo siento- dijo alejándose y terminando de aplicarle el ungüento a su nakama. Aún en shock se marchó del cuarto sin decir nada y cerrando la puerta con suavidad. Ace observó la puerta durante unos instantes antes de maldecir.

-Mierda! Acaso soy tan obvio?-Se levantó y decidió ir en busca del fénix.

.-.

Marco estaba consternado, y como tantas otras veces cuando lo asaltaba la nostalgia se dirigió a la barandilla y miró hacia el ya obscuro mar que brillaba centellante por la luz estelar.

Estaba confundido, sumamente confundido. Ese aroma lo había perturbado, pero entonces se dio cuenta que su turbación no provenía del recuerdo de su amor perdido, si no del mismo joven que ahora lo portaba.Portgas D. Ace.

Se llevó una mano a la cabeza, acaso se estaba volviendo a enamorar de uno de sus nakamas? Y además era un hombre!.

-Oi Marco!-le gritó Ace sacándolo de su ensimismamiento y acercándose a él. –Estás bien? Te fuiste sin decir nada! –

-Ah Ace, si lo siento –dijo volviéndose hacia el moreno –Es solo que necesitaba despejarme un poco – Se acercó a la barandilla recargándose en ella y Ace lo secundó.

-Siempre veo que cuando tu ánimo baja, te quedas mirando el mar desde este punto. En qué piensas Marco?- Marco bajó la cabeza aclarando su mente. Suspiró. La verdad es que ya hacía tiempo que no solo pensaba en ella cuando se estaba allí. Miró a los ojos a Ace haciendo que este se sonrojara levemente. Llevó una de sus manos a la mejilla de este y respondió con total sinceridad cuando le dijo.

-En ti –

Total. Ya no tenía nada que perder.

.*~*.

El resto queda a su imaginación :)

Qué puedo decir? AMO a esta pareja xD! Y va para YurikoXVII que entiende mi trauma con ella y le da el final alternativo que tanto hubiera deseado!

El capítulo siguiente continuará con la línea de trama! Actualizaciones pronto!

Quejas, sugerencias, felicitaciones? Dejen Reviews! ;D