Rouen
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Delante estaba Rouen , la capital de Normandía , los picos de estilo romano de la catedral de Anthony, el Conquistador, dominaba las murallas de la ciudad.
Edward guió su caballo e hizo señas a la escolta armada a su espalda. Antes de que Jacob pudiese ayudarlo, desmontó y fue hacia Isabella.
-Nos detenemos aquí.- se estiró para ayudarla a descender, explicándole, - Se hace tarde, y no privaría a Alec de su bienvenida. Podemos entrar en la ciudad por la mañana con la escolta de él, y participar de su ceremonia.
-Si-, concordó, mientras sus manos fuertes sujetaban su cintura y la ponían en el suelo. Sus piernas estaban cansadas y doloridas por las horas pasadas en la silla de montar. Dio un paso instable y se cogió del brazo de Edward para lograr equilibrio. -¡Jesús!, estoy cansada.
-Camina unos pasos se te pasará, lo prometo.- En un tono de voz bajo le recordó- es mejor que te acostumbres a esto, Bella, para el final de esta semana tendremos que montar para salvar nuestras vidas.
-¿Tan pronto?
-Si.- pestañeó con la luz del sol. -Una vez casada, eres de él.
Ella suspiró y asintió con la cabeza.
-Oh, Edward, a veces me permito olvidar por qué estoy aquí. Disfruté de tu compañía desde Mayenne, deseé que el viaje no terminara nunca. Que nosotros siempre pudiéramos estar así, riendo, bromeando, sin pensar en Hall.
-No podemos.
Ella sacudió su cabeza.
-No, él siempre estará detrás de nosotros, buscando venganza por el agravio que nosotros le ocasionaremos.
-Primero tendrá que hallarnos, Bella, y dudo que pueda saber donde planeo llevarte.
-Inglaterra no es un lugar desconocido para él, hermano. No te olvides que posee tierras allí también - Estaban lejos del resto y se sentía libre para decir lo que pensaba. Dibujó círculos en el polvo del suelo con su pie. -Lo que digo es que vendrá por nosotros.
-Sé eso. Pero hasta que nos encuentre, espero haber afianzado una alianza poderosa.- frunció el ceño pensativamente. -y si no lo logro, huiremos a la corte bizantina como te dije.
-¡Y perderías para siempre cualquier esperanza de recuperar tus tierras! No, ¡no puedo dejarte hacer eso!
-Bella... - . puso un brazo sobre su hombro, la hizo girar y bajó su voz nuevamente mientras decía. -Bella, deja de preocuparte por mis tierras. Confío en Garrett para que las mantenga seguras por mí. Ven-, la persuadió, - no hablaremos mas de Jasper de Hall esta noche.
-¡Pero temo por nosotros! - se habría envuelto en sus brazos, pero él se alejó.
-¿Dudas de mi habilidad para protegerte?
-No… si… no sé… lo que haremos será desafiar a la Iglesia, al estado y a nuestra familia, Edward. No sólo Hall, el mundo entero estará contra nosotros.
-¿Y eso te asusta?
-Si.
Él puso ambas manos sobre sus hombros y estudió su cara.
-Dime, pero dime la verdad, Bella, ¿es por mí o por vos que tienes miedo?
Ella desvió la mirada.
-Por ambos.
-No, Bella, no es así. Piensa la respuesta.
-Cierto-, respondió en voz baja, - temo por vos.
-Crees que no puedo rivalizar a Hall.- Sus ojos verdes eran serios. -Y estás equivocada. Además, ahora no hay ninguna otra salida.
-No, yo podría casarme con Hall-, susurró.
-Bella, ¿oí correctamente? Vos no dijiste eso.
-Si.- asintió con la cabeza. -Ahora que estamos aquí, no veo ninguna otra salida. Es una locura pensar que nosotros podremos escapar de él.
-Bella. ¿Recuerdas las golpizas que te dio Peter? Bien, Jasper puede ser diez veces peor, he servido con él en el entrenamiento de Anthony y conozco al hombre. La primera vez que esté descontento con una comida o con su ropa, es capaz de golpearte a muerte.
-Si yo le doy hijos… - su voz se arrastró con inseguridad.
-¿Y si vos no lo haces? Su madre no tuvo ningún hijo de él-, le recordó suavemente.-Jasper no es Charlie… te mataría para casarse con otra.
-¡Pero no hay otra cosa para mí! - exclamó. -Puedo tomar los votos como una monja y pudrirme en Fontainebleau o puedo casarme con Jasper y pudrirme en Hall
-No. Yo puedo prometerte una vida mejor en Inglaterra, si confías mas en mí. Bella. ¿Confías en mí, o no?
-Si.
-Entonces no quiero oír ninguno mas de esos miedos tontos. Partimos de Rouen cuando mis caballeros informen que todo está listo.- giró y le gritó a sus hombres, -¡Pongan las tiendas! ¡Acamparemos aquí hasta que mi hermana entre en Rouen con la escolta de Alec!
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El Duque de Normandía, resplandeciente en ropajes de seda color rojo y oro, fue a saludar personalmente. Cuando desmontó y caminó hacia ellos. Él tenía poco de la apariencia del Príncipe Garrett, y ciertamente nada de su altura. Se acordó que Conquistador le había contado lo pequeña que era la Duquesa Elisabeth y se imaginó que el hijo primogénito se parecía a su madre. Además, sus piernas eran desproporcionadamente cortas. Pero sus modales eran extremadamente amigables.
-Mi Lady -, gritó antes de alcánzala. -Eres más hermosa de lo que Garrett contó, si eso es posible.
Ella cayó de rodillas en una reverencia, murmurando,
-Su gracia es muy amable.
-Le damos la bienvenida a la corte de Normandía-, le anunció, hablándole abiertamente a un caballero a su lado,- No es una sorpresa que Jasper la quisiera a ella y a ninguna otra.
-Mi Lady.- Isabella giró al oír el sonido de la voz del Príncipe Garrett, y halló sus manos calurosamente apretadas entre las suyas. -Nos diste un susto de muerte cuando oímos que ese Peter Nevers te había capturado.
-Si, Lady Isabella -, Alec concordó, -pero cuando supimos que Edward y Jasper iban en tu ayuda, estuvimos seguros que vos estarías bien.
Él le hizo una señal a algunos cortesanos muy bien vestidos que avanzaron, diciendo,
-Permíteme, querida niña, presentarte a los condes de Blois, y también Mike de Coutances, Alistair de Egremont, Jared de Avranches, y Quil de Monthermer.- Cada hombre la reconoció con una reverencia.
-Mi duquesa y las ladies de su corte también habrían venido, pero ella se aproxima al tiempo del parto, y los médicos desaconsejan montar.- Miró a una mujer imponente montada en su caballo y asintió con la cabeza. -Mi hermana Victoria vino en lugar de ella para darte la bienvenida.- Victoria inclinó su cabeza ligeramente.
Isabella no pudo evitar recordar que Garrett le había hablado hacia mucho tiempo de su hermana Victoria y su temperamento de víbora. Una mirada a la lady arrogante le hizo pensar que no había exagerado. De cualquier modo, era la hija del Conquistador, e Isabella presentó una reverencia cerca de su caballo.
-Levántate, mi Lady, cabalgaremos ahora. El sol sube y se pone más caliente.- dijo Victoria. -Ah, Edward, tu retorno a la corte de mi hermano es una diversión mas que bienvenida. Tanya ya se está empolvando la cara en anticipación a tu llegada.
Edward se ruborizó.
-Lady de Coutances tiene poca necesidad de cualquier artificio de belleza -, respondió suavemente a pesar de su rubor.
-Si.- Victoria lanzó una mirada significativa a Mike de Coutances. -Pero su hermano la daría a un amante de alta cuna.
Garrett se inclinó mas cerca para susurrarle a Isabella.
-Ellos hablan de Lady Tanya de Coutances, es bien sabido que ella le ha echado el ojo a tu hermano.
-¿Ella es muy bonita? - preguntó sin pensar.
-Si.- Garrett dio una sonrisa -Pero no tanto como vos. Te aseguro que asombraras a la corte de Normandía. Por mucho tiempo he deseado traerte aquí para mostrarle a las ladies tu extraordinaria belleza. Pero hubiera deseado que vinieras bajo circunstancias diferentes.
Pero Isabella apenas lo estaba escuchando. Tenía un gran deseo de encontrar y conocer a Lady Tanya, porque quería determinar si esa Tanya era el amor secreto de Edward.
-Mi Lady - Garrett sonrió -te estoy elogiando, y vos no me prestas atención. Si hubiera tenido menos autoestima, me habrías destruido.
-Oh… perdón, estaba pensando en por qué estoy aquí, supongo.
-Eso es bastante para distraer a cualquier muchacha, te lo aseguro. Déjame ayudarte a subir.- Él indicó el paquete que Aubrey había presentado. -Mi presente para vos, mi Lady, por tu casamiento-, agregó significativamente. Los ojos marrones de él y los oscuros de ella se encontraron con intimidad y conspiración.
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-¿Cómo dejaron al Conde de Hall? -Alec le preguntó a Edward, que estaba detrás de ella. - ¿Cuándo llegará a Rouen?
-Lo dejé bastante bien, y lo espero en un día o dos el tiempo que le lleve a Peter Nevers morirse será el período de su demora.
Alec de Normandía hizo la señal de la cruz apresuradamente sobre su pecho.
-Dios ayude a esa alma extraviada-, murmuró.
-¿Jasper o Peter? - preguntó su cuñado, el Conde de Blois. -Si hablas de Hall, estás desperdiciando tu aliento, porque dudo que él tenga un alma.
-Te olvidas por qué estamos aquí.- Alec frunció el ceño. - La muchacha ya está bastante asustada con lo que sabe.
Royce de Blois sacudió su cabeza.
-La muchacha es una belleza y siento pena por lo que vos y su padre le han hecho.
-Nosotros la haremos una condesa.
-Reina del Infierno, querrás decir.- La mirada de Royce se fijó en Isabella, mientras hablaba con el Príncipe Garrett. -La muchacha provocará a los hombres, y Hall, muerto de celos los matará.
-Mi hermana te está observando-, Alec le advirtió.
-Déjala que mire-. Royce se encogió de hombros. -Estoy cansado de su frialdad en la cama, y ya tengo mi heredero.
-Bien, yo no miraría tanto a la novia de Hall.
-No, no soy estúpido.- se dirigió a Edward. -Hablando de la bella Tanya, Edward, ¿que interés tienes? - habló en voz baja para que Isabella o Garrett no pudieran oírlo.
-Ninguno, mi Lord.
Royce parecía aliviado.
-Lo pensé, pero no estaba seguro. Odiaría perderte por la furia de Mike. Él la cuida muy bien.
-Entonces cuide de si mismo, mi Lord -, Edward replicó.
-Edward te está dando un consejo sabio.- Alec asintió con la cabeza. Notó que la gente de Edward y su propia escolta estaba montada y lista para la entrada oficial de Isabella de Swan a Rouen. Le hizo una señal y todos se movieron lentamente hacia los portones de la ciudad.
Construida por los romanos unos siete siglos atrás, Rouen era una ciudad grande y antigua. En honor a su llegada, Alec había ordenado colgar de las ventanas grandes banderas que combinaban el color oro de Swan con el verde de Hall. Los ciudadanos se asomaban por las ventanas para ver a la joven escogida para ser la novia de Jasper de Hall. Se habían planeado festividades durante la semana del 1 de junio, pero Peter Nevers había causado que hubiera que posponerlas lo que hizo que los planes cambiarán, la comida de la fiesta no podía ser mantenida y había sido consumida en otra ocasión. Alec tuvo que contentarse con un espectáculo mas modesto y de menos sustancia.
Isabella saludó hasta que su hombro le dolió por el esfuerzo, y la ciudad parecía quererla. La imagen de la muchacha bonita lista a ser condenada a una vida con Jasper de Hall tocó su corazón y expresaban su compasión vitoreándola mientras pasaba. A medio camino por la ciudad, alguien notó al caballero de cabello cobrizo, resplandeciente en su cota de malla y su capa azul y gris, que montaba al lado de ella. Gritos de -¡Mi Lady! ¡Mi Lady! - se mezclaban con el canto de -¡Edward Masen! ¡Edward Masen!
Garrett cabalgaba a su lado gritó por encima de la multitud para decirle,
-Ellos recuerdan a tu hermano por la defensa que hizo por mi padre en Swan.
Delante de ellos, Alec frunció el ceño y dejó de saludar. Una cosa era que la ciudad abriese su corazón a una muchacha destinada a Hall, pero era otra ver que las personas de su pueblo vitoreaban a alguien de una condición social inferior como Edward. Él espoleó su caballo y se dirigió más rápidamente al palacio ducal. La compañía entera ganó velocidad para recorrer el último cuarto de milla.
Una vez dentro del jardín de palacio, el Duque Alec arrojó al suelo las riendas y desmontó rápidamente. Pasando al lado de Garrett, Edward, buscó ayudar a Isabella a descender del caballo. Cuando la dejó en el suelo, sonrió y le dijo,
-No puedes decir que toda Normandía no te ama, mi Lady.
Bien parece que todo el mundo siente compasión por la pobre Bella, pero nadie hace nada… bueno a excepción de Garrett y Edward … claro… bueno guapetonas nos leemos mañana… Isabella conocerá a tanya… y Jasper aparecerá en escena, otra vez.
Nueva historia chicas! se titula Lobo y tb es de época... ( les encantará confien en mi... engancha desde el primer cap. ) MUAKIS.
