AN: Y aquí estamos, con el final de este Fic que han venido leyendo. Los quiero mucho y aprecio cada uno de sus Reviews, sus Follows y sus Favs, aprecio mucho como me ayudaran y me dieran ánimos para seguir escribiendo. Este fue mi primer Fic, y gracias a ustedes disfrute mucho escribiéndolo, los amo a todos. Este fiel servidor suyo que se le pasaba escribiendo poesía e historias macabras tanto en bancos de escuela, como en el Internet, ahora encontró otra forma de expresar otros sentimientos gracias a ustedes y por eso les doy las gracias a todos.

"The Beginning of The End of The Beginning."

Los agradecimientos hacia todos ustedes estarán al final del capitulo. Enjoy the Trip Amis.


Capitulo 14: Su Caballero.

Emma estaba entrando lentamente junto a otros caballeros a la sala del trono del reino Blanco. Hoy era el día en el cual la indefensa princesa Emma White moriría, dando lugar a la mujer caballero Emma Swan, ya no había por que esconder su identidad sus padres la aceptaban como tal, ademas, la siguiente semana seria su boda con su prometida, la hermosa Princesa Regina Mills, y juntas reinarían cualquiera de los dos reinos.

En el centro de la habitación se pararon los valientes caballeros que serian nombrados por el rey.

Emma todavía no era un caballero en forma propiamente dicha, ella era un caballero ante los ojos de los soldados, los otros caballeros y el comandante, pero uno no era un caballero hasta que tu rey te reconociera como uno. Estas ceremonias se celebraban una vez al mes, para presentar las nuevas adquisiciones del reino en material de valientes hombres y mujeres que arriesgarían sus vidas para salvar tanto al reino como a las personas que viven en el.

Emma había evitado las ceremonias de anunciación durante todo este tiempo, sabia que su padre le pediría que se sacara la mascara para poder verla a los ojos cuando le de el honor de poder servirle al reino. Si eso llegaba a suceder tal vez su madre le comenzaría a gritar sobre que diablos intentaba hacer y la sacaría del lugar, su padre quizás se sorprendería y luego la miraría con orgullo pero no haría nada ya que su madre era la que mandaba.

Pero ahora esas no eran las preocupaciones de Emma.

Ella estaba parada junto con otras cuatro personas que hoy serian nombradas caballeros del reino White.

Un grupo de mercenarios que se unieron hace unas semanas al servicio en el castillo después de quedar en deuda con el comandante y sus hombres que los salvaron de una emboscada después de que habían hecho un encargo importante para un importante mercader que luego había mandado a otros mercenarios mas baratos a robarles lo que les había pagado.

Cuando llegaron le pidieron a el comandante si se podían unir a la guardia del reino como pago por su deuda de haberles salvado la vida. Cuando volvimos hace una semana del reino de los Mills hicieron lo mismo solo que le pidieron a mi padre esta vez que les permitiera servirles, mi padre accedió y ahora estamos aquí.

Los primeros dos en la fila son Ed y Jonathan. Ed es uno de los mas grandes arqueros que halla visto en mi vida, podía darle a cualquier cosa, desde cualquier angulo y podía predecir en cuanto tiempo y en que lugar exacto caería una flecha. Jonathan es un mastodonte especialista en toda clase de armas pesadas. A mi izquierda se encontraban Johnny y Meryl. Johnny era un gran tipo, tenia graves problemas estomacales, pero era bastante gracioso, aunque no lo parezca es uno de los mejores blandiendo una espada. Por ultimo Meryl, ella es la capitana del grupo de mercenarios, una hermosa colorada que usa una bandana en la cabeza y un arete del cual cuelga la punta de una flecha, es la mayor experta en pelea y lanzamientos de cuchillos, sus vestimentas de cuero están llenas de ellos. Juntos forman el escuadrón Rata, pidieron mantener todos el nombre rata cuando ingresaran como caballeros del reino blanco, todos mantendrían el nombre Rata y se les sumaria una característica de su personalidad al nombre.


Jonathan y Ed ya habían pasado. Ahora era la hora de que la princesa Emma descansara para siempre y Emma Swan entrara en su lugar.

-CISNE.- Su padre grito por el nombre de caballero que le habían dado.

Emma comenzó a caminar desde el centro de la sala del trono hacia el lugar frente al trono en el cual su padre la esperaba con una sonrisa orgullosa.

Emma iba vestida con su armadura, solo que esta vez le habían agregado la capa que llevan los caballeros cuando están en ceremonias. La armadura todavía tenia algunos raspones y abolladuras que Emma se negaba a quitarle, decía que eran marcas de batalla y que debían permanecer como recuerdo, incluso el hueco en la espalda de su armadura, provocado por la espada de su padre, aunque obligadamente debería repararlo pronto ya que ese hueco tenia el tamaño perfecto de una espada y ademas apuntaba directo al corazón. Emma caminaba con la frente en alto, la espada de Chang estaba puesta en la parte posterior de su cintura, la había nombrado 'La Corta Rocas' después de pensar en las cosas que le había hecho a Havoc de la Roca con esa espada, un poco mas adelante de la espada del Este se encontraba la nueva espada de Emma, que era la que su padre había clavado en su espalda por error, hace no mas de una semana, Emma decía que estaba muy unida a ella, que esa espada le atravezo su viejo corazón pero ahora protegería el nuevo; a Snow y a David seguía sin agradarles que Emma portara la espada que la mato una vez, pero de todas formas se lo permitían. Sobre su cabeza su casco brillaba con la luz que entraba por los ventanales, y su mascara reposaba colgada de su cintura como un recuerdo de cuando era un caballero clandestino.

Emma llego ante su padre.

Mientras se ponía sobre una rodilla, se retiro el casco, dejando caer sus dorados rizos sobre sus hombros. Coloco su casco en el suelo mientras de rodillas observaba a su padre.

-Bajo la luz de los dioses y Merlín, ¿Prometes servir al reino y proteger tanto a los reyes como al pueblo que estos gobiernan?- David dijo la pregunta de protocolo para cada caballero que quisiera servir al reino.

-Si, acepto.- Dijo Emma con una sonrisa en el rostro.

-Antes de anunciarte tengo que decirte que ademas de caballero seguirás siendo una princesa, así que tu nombre se quedara contigo, ya no seras la Princesa Emma White, si no que seras Emma caballero del Cisne, o para abreviarlo Emma Swan. ¿Aun sostienes tu decisión?- Dijo David con una sonrisa.

-Si.-

-Entonces ahora seras nombrada como Emma Swan caballero del reino Blanco.- Las palabras de David eran acompañadas por un ligero toque de su espada sobre el hombro de Emma. Ya era oficialmente un caballero.

La felicidad desbordaba de Emma, sus ojos se llenaron de lagrimas por la emoción pero no quería que ninguna se le cayera y la vieran llorar.

Emma tomo su casco y se paro, todos en la sala del trono aplaudían euforicamente. Muchas personas habían venido solo por Emma.

Junto a su madre, al lado del trono se encontraban los Mills, tanto el Rey como la Reina Cora con sus dos hijas, Regina quien pronto se casaría con Emma y la nueva integrante de la familia Zelena. El príncipe Chang estaba junto algunos de sus compañeros que eran caballeros en los reinos del Este, protegiendo al emperador, habían venido a rendirles sus honores a la Princesa. El Rey Arturo y Sir Lancelot estaban presentes también, ellos no necesitaban protección, juntos eran un ejercito de dos. Lily y Elsa estaban ahí también, para apoyarla, Elsa iba acompañada de su hermana y el esposo de esta, y también iban acompañados por el muñeco de nieve. Hasta el mismo espectro estaba presente, sentado en un palco de los que había en la sala del trono, con su querida esposa sentada sobre sus piernas y su hijo a su lado, sabia que Emma y Regina harían grandes cosas por el reino, ademas le debía una a Emma por no matar a su querido, pero estúpido, hijo. El comandante Ocelot y Snake sonreían orgullosos ante el caballero que habían creado. Incluso el maldito Robin Hood había venido, aun con su pierna vendada, tenia a su pequeño hijo Roland sostenido por los hombros; junta a el se encontraba Hook, los dos se miraban con competencia y odio, por que los dos le estaban tirando guiños y sonrisas a la pelirroja que se sostenía del brazo de la Princesa Regina, Robin sin saber que esa era la bruja que había ido a buscar cuando se lastimo la pierna. Los dos competían por quien le llamaba la atención, mientras se burlaban del otro por su falta de un diente en la parte inferior de sus bocas, lo que no sabían era que la misma rubia se los había arrancado a ambos a los golpes.

Todos aplaudían y vitoreaban a Emma, esta dio un paso para atrás para colocarse junto a los otros caballeros.

Pero la voz de su padre la detuvo. -Emma.- Fue lo que simplemente dijo. Emma cruzo su mirada con la de él. David dio un paso hacia delante y abrazo emotivamente a Emma. -Estoy orgulloso de ti Emma.- Le dijo. Emma podía sentir la emoción en la voz de su padre y como las lagrimas comenzaban a soltarse de sus propios ojos ante estas palabras.

-Gracias Papá.- Dijo Emma mientras devolvía el abrazo de su padre.

Todos en la sala comenzaron a aplaudir mas emocionados.

Cuando por fin se separaron, Emma se seco las lagrimas y camino hacia los otros caballeros, todas la felicitaban y le decían varias palabras de animo y valor.

Emma ahora había conseguido todo lo que había querido desde que era una niña, por fin se había vuelto un caballero. Con ese objetivo ya cumplido solo le quedaba el objetivo que se había marcado hace poco, Regina.

Solo faltaba una semana para la boda, y Snow no paraba de dar vueltas y enloquecer por los preparativos.

Emma se alejo un poco de sus pensamientos para continuar con sus ojos en la ceremonia.

Ahora su padre estaba terminando con el juramento para Johnny. Este acepto su cargo como caballero.

Y luego para sorpresa de todos Johnny se paro y abrazo al Rey.

Emma había sido abrazada por David por que era su hija, pero Johnny no tenia ningún motivo para hacerlo.

En ese instante en el cual David se puso colorado y sumado a su cara de confusión, todos en la sala del trono estallaron en risas; excepto Meryl, quien se tomaba el rostro por la estupidez de su compañero.

David alejo a Johnny de un fuerte puñetazo en el rostro por el impropio acercamiento.

La ceremonia paso sin mas inconvenientes.


Emma y Regina estaban sentadas juntas en la gran mesa durante el banquete pre-nupcial, hablaban sobre que harían en el futuro cercano, donde vivirían y cuando y quien tendría a su descendencia.

Snow y Cora estaban también juntas discutiendo sobre los preparativos para la boda, si, claramente era una riña por saber donde se haría la boda que se celebraría en tres días, en alguno de los dos castillos o en el bosque, Cora había cedido a Snow que pusiera todos los arreglos florales que quisiera, solo con que no hicieran la boda en medio del bosque, sin lugar a dudas esto era una guerra entre potencias, ninguna de las dos quería ceder nada a la otra; Snow se defendía con que la familia del novio tiene que organizar y pagar la boda, y ya que Emma había pedido la mano de Regina, su hija era el novio; Cora se defendía con el mismo argumento solo que a la inversa. Ninguna de las dos daría el brazo a torcer.

David y Henry solo miraban atónitos a sus esposas discutir mientras uno de los sirvientes les servia cerveza, cuando estas habían comenzado a discutir, ellos apostaban por cada una de sus esposas a quien ganaría la riña, pero ahora no sabían cual de los dos perdería, cada una cada vez le estaba ofreciendo mas a la otra con tan solo obtener la satisfacción de que la boda sea del gusto de ella.

Todo iba bien hasta que Snow se paso.

-Te daré a mi hijo como sirviente por el siguiente año.- Dijo Snow sin medir sus palabras.

Todos se quedaron con las bocas abiertas ante el ofrecimiento de Snow.

-SNOW.- Reprendió David a su esposa como si fuera una niña pequeña.

-Pero Daaaaviiiid.- Dijo Snow alargando el nombre como si fuera una niña pequeña.- Es la boda de mi única hija, quiero que sea especial y única. Ella ahora tiene dos niñas, podrá organizar la boda de la otra a su agrado.- Snow recriminaba a Cora con un puchero y apuntándola con el dedo.

-Ya lo se, pero, estas apostando a tu único hijo para hacerlo.- La cara de Snow callo, se dio cuenta y bajo la cabeza como una niña a la que acababan de retar.

-Lo siento.- Dijo Snow mientras jugaba con sus manos sobre sus piernas.

-Esta bien querida, tienes razón.- Dijo Cora mientras apoyaba su mano sobre el hombro de Snow. -Has llegado al punto de ofrecer a tu único hijo solo para tener la boda que siempre soñaste para tu hija, y ademas yo todavía tengo a mi Zelena.-

Zelena al sentirse nombrada se giro de su conversación con las hermanas de Arendelle sobre el mundo de Oz y miro a su madre. -¿Me llamaste madre?- Pregunto esta.

-No, pero te estoy informando que muy pronto te casaras, ¿Quisieras que te organicemos un torneo para que luchen por tu mano? ¿O ya tienes a un noble caballero pensado para el puesto?- Pregunto Cora.

-¿Puedo decidir yo?- Pregunto emocionada Zelena, desde que se unió a la familia Mills tenia todo lo que había querido, ahora también tendría a un esposo para ella, y ella podía elegirlo.

-Si querida, después de todo el estará a tu lado.- Respondió.

-Bueno en ese caso, quiero a Robin de Locksley.- Dijo Zelena con una sonrisa.

-Estuvo entre los campeones de el torneo y tiene una buena posición entre la realeza de su reino, solo habría que esperar a que su pierna se curara y listo.- Pensaba Cora en vos alta. -Entonces, así sera.- Dijo mientras se paraba. -Caballero acérquese.- uno de los caballeros se acerco. -Quiero que envíen una carta a Robin de Locksley informándole que en cuanto se recupere su pierna se casara con mi querida hija Zelena.-

-Genial.- La cara de Zelena mostraba una gran felicidad, en tan solo una semana había obtenido lo que siempre quiso en toda su vida.

-Entonces querida Snow, creo que le cederé los derechos de esta boda.- Cora dijo mientras desde arriba miraba a Snow que seguía con la cabeza gacha.

La cabeza de Snow se fue levantando lentamente mientras se dejaba ver una soñadora sonrisa. -¿Enserio?- Pregunto Snow mirando a Cora con soñadores ojos llenos de esperanza.

La reina que ya había llegado a sus cuarenta años de edad parecía una niña mientras festejaba como una niña el haber ganado el derecho de organizar a su gusto la boda.

-Genial, ya tengo las flores, el lugar, los vestidos, los arreglos...- Snow seguía nombrando cosas.

-Mamá, ¿Podemos tener alguna opinión sobre la boda?- Pregunto Emma al ver la obsesión de su madre.

-No.- Dijo tajante Snow. -Es mi boda, yo la organizare y sera perfecta.- Dijo mientras abría los abrazos completamente para intentar abarcar la perfección que intentaba alcanzar.

Todos en la sala estaban atónitos ante la actitud de la reina, que pasaba de reina a niña pequeña en el parpadeo de un ojo.


En el bosque ya estaba todo puesto, listo y preparado para la boda. Los invitados estaban todos sentados en los largos bancos esperando por la llegada de Regina.

La ceremonia daría lugar en el bosque, en un hermoso claro en el centro de este. El claro estaba completamente cubierto por una blanca tela en lo alto, estaba sostenida por grandes postes, con tan solo un hueco para que el sol cayera perfectamente sobre las novias, todo estaba perfectamente arreglado, un hermoso arco de flores estaba colocado en el lugar donde las novias tendrían que pararse, arreglos florales estaban colocados simétricamente por todos lados y de tal forma que los distintos arreglos de distintas flores llevaran un patrón perfecto.

Emma ya estaba parada en su lugar, detrás de ella se encontraba Lily como su dama de honor; delante de ellas se encontraba Zelena como la dama de honor de su hermana, a la cual estaban esperando que entrara caminando hacia el altar en cualquier momento.

Emma iba vestida con un traje hecho de cuero blanco, sumado a la roja capa que su padre le había dado, su cabello estaba perfectamente arreglado en un perfecto moño sobre su cabeza con excepción de dos mechones que caían a los costados de su rostro y por ultimo en lo alto de su cabeza descansaba una hermosa tiara que su madre le había obligado a vestir.

Todo iba perfecto, el único problema que hubo fue, quien se sentaría junto al espectro y su esposa, y quien se sentaría junto a Maléfica. Se sabia muy bien que los dos tenían muy corto temperamento, si alguien los molestaba a ellos o a Belle, esa persona podría acabar destrozada, quemada o convertida en caracol. Al final se arreglo colocandolos juntos en lugares preferenciales.

Snow ya estaba llorando de la emoción y ni siquiera había comenzado la boda. Cora simplemente sonreía y miraba orgullosa a lo que su querida hija había llegado.

Las trompetas comenzaron a sonar.

Emma miro hacia el umbral de flores por el cual comenzó a salir Regina acompañada por su padre.

Tan hermosa como siempre Regina entraba caminando lentamente al altar deslumbrando con su belleza a todos.

Regina iba vestida con un hermoso vestido blanco con varios detalles violetas en varias partes. Su cabello estaba colocado en una majestuosa trenza y sobre su cabeza descansaba una hermosa tiara.

Emma jamas había visto a Regina mas hermosa, excepto por el día cuando la conoció.

Regina se separo del brazo de su padre que fue lentamente a colocarse junto a su esposa, mientras Regina lentamente se colocaba junto a su pronto a ser esposa.

La belleza de ambas resplandecía ante la luz solar que entraba por el hueco en el techo.

Toda clase de criaturas y personas estaban reunidas hoy para ver la unión en matrimonio de ambas princesas. La única persona que faltaba llegar era el sacerdote que oficializaría la boda.

Después de cinco minutos de espera por el sacerdote, un caballero entro corriendo por un costado. Snow ya se estaba impacientando. -¿Donde esta el maldito sacerdote?- Pregunto frustrada Snow.

-Murió, le dio un ataque al corazón.- Explico el caballero mientras recuperaba el aliento.

-¿QUE? NO PODRIA HABER ESPERADO HASTA MAÑANA PARA QUE SU CORAZON SE DETUVIESE.- Grito exasperada Snow.

Un sonido de sorpresa salio de la boca de todos cuando vieron lo que acababa de pasar.

En frente de las novias, de un humo gris, apareció el mismísimo Rumpelstiltskin. -ESTA BIEN, PARA NO HACERLO MAS LARGO, YO OFICIALIZARE ESTA BODA.- dijo este ante todas las personas presentes. -Después de todo le debo un favor a la señorita Swan.- Dijo este mientras hacia uno de sus raros manerismos.

Snow estaba nerviosa, pero las intenciones del espectro parecían buenas así que lo dejo estar y simplemente se sentó en su lugar nuevamente.

-Bien, entonces comenzamos.- Dijo mientras tomaba las manos de ambas chicas. -ESTAMOS TODOS PRESENTES EL DIA DE HOY PARA CELEBRAR LA UNIÓN DE ESTAS DOS JOVENES MUJERES EN SAGRADO MATRIMONIO. -Comenzó a predicar el espectro. -BAJO LA LUZ DE LOS DIOSES Y MERLIN, USTED SEÑORITA EMMA SWAN, ¿ACEPTA A REGINA MILLS COMO SU ESPOSA?- Pregunto el espectro a Emma.

-SI ACEPTO.- Dijo decidida Emma con una gran sonrisa en el rostro.

-¿Alguna palabra para la señorita, señorita Swan?- Pregunto Rumpelstiltskin.

-OH si.- Dijo Emma mientras de un bolsillo sacaba un papel envuelto varias veces. -Regina, desde el momento en que te vi en la biblioteca de tu castillo, creí que eras la mujer mas hermosa que había visto en toda mi vida, ahora se, que es verdad. Cuando te vi esa primera vez me decidí por completo a ganar el torneo, aunque me sintiera estúpida por convertirme en algo como mi madre y sus tontas amigas que se casaron con personas que apenas conocían.- Varios ceños se fruncieron en la audiencia ante las palabras de la princesa y varias sonrisas aparecieron en varios rostros. -Pero ahora solo quiero que te vuelvas mi esposa por que se que contigo a mi lado seré la persona mas feliz del mundo y no me importa lo que el resto piense. Aun si no hubiese ganado el torneo creo que te hubiese robado el día de tu boda y hubiese huido contigo al otro lado del mundo para que solo estuviéramos tu y yo. Se que no soy la persona mas romántica del mundo Regina, pero te amo, y creo que eso importa sobre todas las cosas.- Termino de leer Emma mientras veía como una lagrima caía por el ojo de Regina.

-Y USTED SEÑORITA REGINA MILLS. ¿ACEPTA A LA SEÑORITA EMMA SWAN COMO SU ESPOSA?- Ahora el espectro se dirigía a Regina.

-SI, Acepto.- Dijo Regina con mucha emoción en su voz.

-¿Algunas palabras para la Señorita Swan?- Pregunto el espectro.

-Emma...- A Regina se le trababan las palabras en la boca por la emoción. -Desde el momento en el que te conocí, me pareciste la persona mas valiente y alocada que había conocido en toda mi vida, y has venido a llenar mi mundo de alegría nuevamente, y por eso estoy completamente agradecida Emma, de verdad espero ser muy feliz contiguo, y se que lo seré. Yo también te amo Emma.- Finalizo Regina mientras mas lagrimas caían de sus ojos.

Emma estiro su mano izquierda y le seco las lagrimas a Regina.

-Bien ya que terminamos con esa parte ¿Los anillos?- El espectro pregunto a Emma.

Emma se volteo para recibir los anillos de parte de Lily, los enanitos habían sacado los diamantes que los adornaban de una mina y los habían colocado en unos estilisados anillos que eran un cisne con una corona en el cuello expandiendo las alas para juntarse finalmente cerrando en un perfecto circulo, los diamantes adormaban la corona. Un hermoso par de anillos personalizados para las futuras reinas.

Emma le coloco el anillo a Regina en la mano contraria al anillo que le había entregado el día que la conoció. Le entrego el otro a Regina para que hiciera lo mismo con ella.

Después de que ambas se colocaran sus anillos y se mantuvieran tomabas de las manos mientras se miraban a los ojos con todo el amor del mundo.

-Bueno, ahora que ya hemos pasado de esa parte.- Dijo el espectro antes de continuar. -AHORA ANTE LA LUZ DE LOS DIOSES Y MERLIN; LAS DECLARO ESPOSA Y ESPOSA.- Rumpelstiltskin las miro a Emma. -Puede besar a la novia.

Emma obedeció sin ninguna duda a Rumpelstiltskin. Tomo a Regina de la cintura y la atrajo hacia ella mientras unía sus labios en el beso mas apasionado que se hubiesen dado en todo el tiempo que estuvieron juntas.

Todos se levantaron a aplaudir a las novias.

Emma tomo a Regina de la mano y comenzaron a salir, por entre la gente que las aplaudía y celebraba, hacia el carruaje que las llevaría a la fiesta en el castillo Blanco.

La gente les arrojaba arroz mientras las chicas salían por el camino del claro hacia el carruaje.

Antes de que Emma y Regina lograran entrar, un humo verde apareció ante ellas y de el salio Zelena. -Gina, te olvidaste de lanzar el ramo.- Dijo esta mientras le pasaba un ramo de lilas a Regina.

Regina se dio la vuelta con el ramo en sus manos para lanzarlo hacia sus espaldas, donde se comenzaron a aglomerar decenas de princesas y mujeres esperando agarrar el ramo.

Regina lanzo el ramo un poco mas fuerte que lo debido y este supero al grupo de mujeres.

Lily vio como rápidamente por ninguna razón Elsa movía su puño hasta su rostro y lo detenía a escasos dos centímetros de su rostro.

Lily solo pudo ver sorprendida como la reina de Arendelle había detenido su puño a solo centímetros de su rostro.

-¿PERO QUE...- Las palabras de la chica dragón murieron en su boca al ver lo que Elsa sostenía en su mano contra su rostro, el ramo de flores.

-No crees que es una clase de buen augurio. Que el ramo allá ido directo a tu rostro y que yo lo detuviera.- Dijo Elsa mientras se llevaba las flores hacia su nariz para olerlas. -Huelen hermoso.- Dijo Elsa con una sonrisa.

-Tal vez.- Fue la simple respuesta de Lily a quien se le estaba formando una sonrisa en el rostro después del gran susto.


El banquete en celebración de la boda había sido celebrado ya, todos habían comido y bebido, muchos brindis en honor de las chicas se habían dicho.

Ahora por fin las chicas tendrían un momento en paz para ellas mismas, desde que había terminado el torneo habain estado lo mayormente posible juntas, pero nunca podían estar solas, siempre estaba Cora o David o las interrumpían Snow, Zelena, Neal.

Ahora estaban juntas, solas, en la habitación nupcial. Pero, Regina parecía mas nerviosa de lo normal y Emma no sabia por que. "Tal vez la pone nerviosa la idea del sexo."

Emma se acerco lentamente a la espalda de Regina y apoyo las manos sobre los hombros de Regina. -Gina, ¿Tienes algo?- Pregunto Emma preocupada. -¿Te sientes nerviosa? ¿Si quieres podemos esperar hasta que esteas lista? Por ti esperaría hasta siempre Gina, tenlo en mente.- Dijo Emma junto al oído de Regina.

-No, no es eso.- Dijo Regina mientras de sus ojos comenzaban a caer lagrimas lentamente. -Es que de seguro te daré asco y ya no me querrás.- Dijo Regina con su voz llena de tristeza.

-Gina, no me importa que es lo que tengas, yo te amo a ti, no importa lo que tengas, yo te seguiré amando, pero por favor Gina que nada de eso te preocupe, dime que es lo que te preocupa.- Dijo Emma mientras seguía apoyada en los hombros de Regina.

Regina saco las manos de Emma de sus hombros y se desato el vestido para luego dejarlo caer por sus hombros hasta que la parte superior del vestido quedo colgando de su cintura. Regina mostró a Emma las múltiples cicatrices de su espalda, todos ya estaban viejas y curadas, ya que su madre ya no la disciplinaba desde que anuncio lo del torneo, pero las marcas todavía seguían ahí, y Regina tenia miedo de que Emma la rechazara por que le daban asco.

-Regina, ¿Como te hiciste esto?- Pregunto Emma con preocupación.

-Madre, ella quería que yo fuera la doncella perfecta y de esa forma me disciplinaba, cuando anuncio el torneo se detuvo, pero las marcas siguen. Desde que recupero su corazón me pide disculpas cada vez que puede, pero tengo miedo de que te cause repulsión.- Dijo Regina mientras las lagrimas seguían cayendo por sus mejillas. -Emma... si quieres... irte lo.. entenderé.- Dijo Regina entre sollozos.

Emma se acerco a Emma y la abrazo por la espalda mientras apoyaba su frente en la nuca de esta. -Gina, no me importan tus cicatrices ellas son parte de ti, y yo amo todo de ti. Tu eres la persona con la cual desidi pasar el resto de mi vida, y si tengo que curar tus cicatrices para que lo entiendas, entonces así sera.- Emma comenzó a bajar su cabeza mientras besaba tiernamente cada una de las cicatrices en la espalda de Regina, desde la mas vieja hasta la mas nueva, desde la que estaba casi en su cuello hasta la que estaba en la entrada de la espalda baja de Regina. -Gina, date vuelta y mirame.-

Por las caricias a sus cicatrices que Emma había hecho Regina había parado de llorar y lentamente se dio vuelta para mirar a una Emma que lentamente se estaba sacando la ropa, Regina se quedo tan hipnotizada por la forma en la cual Emma su terminaba de sacar su camisa para mostrar sus blancos pechos, que se había olvidado del pudor y no se acordó que ella tampoco tenia nada cubriéndola de la cintura para arriba.

-Regina mira, yo también tengo cicatrices.- Dijo Emma mientras le mostraba sus brazos y estomago y la que estaba entre sus pechos que apuntaba directo al corazón. -No creas que me hice caballero sin recibir ningún daño. Por suerte solamente no recibí un corte en la cara, pero mirame, estoy peor que tu, esta que esta aquí.- Marco Emma a su pecho. -Me la hizo mi padre cuando salve a Zelena, me interpuse entre su espada y Zelena, ademas tengo varias en las piernas y en el estomago. No te aberguences de tus cicatrices Regina, te hacen parte de lo que eres.- Dijo Emma con una sonrisa en el rostro.

Regina apoyo su cabeza sobre el hombro de Emma y murmuro. -Gracias Emma. Te Amo.-

-Yo también.-

-Ahora dejame a mi curarte.- Dijo Regina mientras comenzaba a bajar por el cuerpo de Emma besando, cada una de sus cicatrices. Para luego desde el estomago de Emma mirar a esta. Regina lentamente se puso de pie para luego chocar sus labios con los de Emma.

El beso fue subiendo de nivel poco a poco, mientras ambas chicas se dirigían lentamente hacia su lecho nupcial, Emma quedo sentada en la cama mientras Regina se subía lentamente sobre ella. Regina se desajusto con su mano izquierda su vestido y con la ayuda de Emma se lo quito a empujones junto con sus zapatos quedando completamente desnuda sobre Emma.

Emma comenzó a besar los pechos de Regina mientras con sus manos se desabrochaba los pantalones y de puros empujones se sacaba los pantalones y las botas, quedando igual que Regina.

Ya completamente desnuda, Emma tomo a Regina por la cintura y la voltio en la cama para dejarla en el centro de esto con ella encima de Regina.

Y entonces comenzaron un sensual, romántico y apasionado baile entre los cuerpos de ambas que poco a poco se fundían entre si, volviéndose uno.

Estaban tan sumidas la una en la otra, que no notaron una gran energía blanca que estaba emanando del cuerpo de Emma y una gran energía violeta que emanaba del cuerpo de Regina.

Al mismo ritmo en el cual los cuerpos de ambas se amaban la una a la otra, las energías se chocaban sobre ellas y se comenzaron a mezclar entre si en un hermoso baile que ninguna pudo ver ya que ambas estaban tan sumidas en el cuerpo y alma de la otra.


Cuando las chicas terminaron, se quedaron completamente agotadas.

-Te amo Emma.- Dijo Regina mientras se apoyaba sobre el pecho de Emma.

-Y yo a ti.- Dijo Esta mientras apoyaba su cabeza sobre la de Regina.

-Gina mira eso.- Dijo Emma mientras apuntaba a una bola de energía que flotaba sobre ellas.

Regina vio lo que apuntaba Emma. Una bola de energía que estaba tomando un color carmesí, pero de todas formas se le notaba un poco de Blanco y Purpura que seguían sin integrarse. A primera vista Regina se asusto de la bola que estaba flotando en el aire pero luego siguió la vista de Emma que estaba mirando como de su propia mano se desprendían pequeñas motas de luz blanca que poco a poco comenzaban a flotar para unirse a la bola de energía, luego vio como de su cuerpo salían pequeñas motas de luz purpura que también se unían a la bola.

Ambas se quedaron observando un rato mas la bola, hasta que finalmente esta tomo un color por completo carmesí y comenzó a decender.

Hasta que sorpresibamente se dirigió lentamente al estomago de Regina para luego meterse dentro de ella.

-Wow.- Dijo Emma mientras frotaba el estomago de Regina. -Parece que vamos a ser madres sin tener que recurrir a un hombre.- Dijo Emma mientras le daba un suave beso a Regina en los labios.

-¿Y como sabes que es un bebe y no otra cosa?- Pregunto Regina con dudas.

-Por que somos el verdadero amor y por lógica, fue una bola de energía formada por nosotras y termino en tu estomago, claramente tendremos un bebe.- Dijo Emma mientras abrazaba a Regina para poder dormir.

-Vamos a ser madres.- Dijo Regina mientras apoyaba su cabeza en el pecho desnudo de Emma comenzaba a cerrar los ojos mientras colocaba su mano sobre la de Emma en su estomago. Con una sonrisa en los labios, se fueron durmiendo.


La boda de Emma y Regina ya había pasado hace ya tres días, y ya era tiempo de volver a Arendelle. Pero antes de eso, Elsa tenia algunos asuntos que resolver en el castillo oscuro.

Elsa llamo a la puerta del castillo oscuro de Maléfica y fue contestada por una muy sorprendida Lily.

-Elsa, ¿Que haces aquí? ¿No partías hacia tu reino hoy?- Dijo Lily con tristeza en su voz, no le gustaba que la nueva amiga que había hecho tuviera que volver a casa para tal vez no volver jamas.

-Si, pero tengo algunos asuntos que resolver con tu madre.- Dijo esta sin mostrar ninguna pista de su plan en su voz.

-Esta bien, le avisare a madre que quieren hablar con ella.- Dijo Lily mientras abría las puertas.


-Así que han solicitado mi presencia. ¿Se puede saber para que?- Pregunto Maléfica aburrida desde su sillón frente a la chimenea.

Elsa se acerco un poco mas dejando a Anna y Kristoff un poco atrás de ella. -Vengo a pedirle algo señora.-

-No me llames señora, me hace sentir vieja y no debo tener mas que quince años mas que tu reinita.- Dijo Maléfica mientras se levantaba de su cómodo sofá con su vaso de Brandy en la mano. No llevaba su característicos cuernos, si no que llevaba su cabello rubio suelto sobre sus hombros. -Ahora dime que quieres.- Dijo demandante la mujer dragón.

-Quisiera llevarme a su hija como mi reina. Es decir vine a pedir la mano de su hija en matrimonio.- Dijo Elsa con una sonrisa en el rostro mientras Maléfica la miraba con expresión aburrida pero dominante y Lily se quedaba con la boca abierta.

-Esta bien.- Tomo otro trago de Brandy. -Solo si Lilith acepta. ¿Cariño quieres convertirte en la reina de esta mujer?- Pregunto Maléfica.

Lily simplemente se lanzo y beso a Elsa en los labios quien la atrapo en el aire y le devolvió el beso. -Claro que si.- Dijo mientras se quedaba abrazada a Elsa. -¿Pensé que te irías y te olvidarías de mi?- Dijo Lily.

-Nunca.- Fue la simple respuesta de Elsa.

Elsa vio como con tristeza Maléfica bajaba la cabeza y volvía a su bebida después de ver como su hija sin dudar elegía irse con la rubia antes que quedarse a su lado.

-Señ... Maléfica.- Se corrigió a si misma antes de continuar. -Usted puede venir también si quiere. En Arendelle usted sera recibida como una heroína, mi padre siempre estuvo en disputa con el rey Lucas y desde que usted lo prendió fuego nosotros estamos muy agradecidos hacia usted, ademas se que Lily es la única persona que usted tiene, ademas le podría presentar a mi tía, seguro ustedes dos se llevarían muy bien y...- Elsa fue interrumpida.

-Esta bien iré.- Dijo exasperada Maléfica. -Odio que la gente me tenga lastima. Aunque casi nunca suceda.- Dijo mientras seguía bebiendo. -Dejanos empacar y partiremos hoy mismo.-

-Si.- Dijo Anna mientras corría hacia Maléfica y la tomaba del brazo. -¿Puedes llevarme?- Le pregunto con ojos llenos de una esperanza casi infantil.

-¿Adonde?, como ella es la reina pienso que tienen barcos esperándolas. ¿O no?.- Dijo Confundida Maléfica a la chica que estaba agarrada de su brazo.

-Si tenemos, pero te preguntaba ¿Si te podrías transformar en dragón y llevarme en tu espalda?- Pregunto Anna todavía enganchada del brazo de Maléfica quien la miro con una mirada excepta de si hablaba en serio o no.

-¿Que acaso eres una niña? ¿Cuantos años tienes ya?.- Pregunto Maléfica mientras se con Anna aun tomada de su brazo llevaba su baso de Brandy a sus labios.

-No, ya tengo treinta y dos.- Respondió Anna.

Antes de ser bañada en Brandy por Maléfica y la sorpresa de que ella fuera tan mayor pero luciera tan joven.

-¿Y tu hermana?- Pregunto Maléfica a Anna quien se estaba sacando el alcohol del rostro.

-Elsa tiene treinta y cinco.- Respondió Anna sin soltar el brazo de Maléfica.

-¿Acaso son inmortales? No parece que tuvieran mas de veinticinco. ¿Como diablos se mantienen tan jóvenes?- Pregunto sin creerlo Maléfica.

-Te lo diré si me dejas montarte.- Dijo Anna con una gran sonrisa.

-Esta bien niña. Si no queda otra.- Dijo Maléfica mientras se dirigía a recoger sus cosas para el viaje.

-¿Tienes treinta y cinco?- Pregunto Lily. -Wow eres toda una tigresa buscando chicas jóvenes.- Se burlo Lily mientras se reía tomada del brazo de Elsa.

-Espera ¿Y tu cuantos años tienes?- Pregunto Elsa un poco ofendida pero riéndose del comentario.

-Diecisiete.- Dijo Lily.

-Dioses, enserio soy una tigresa.- Dijo Elsa mientras se tomaba el rostro. -Juraría que tenias mas edad.-

-No me digas vieja.- La recrimino Lily.

-De todas formas.- Dijo Elsa mientras tomaba la cara de Lily entre sus manos. -Gracias por aceptar.- Dijo mientras colocaba sus labios en los de Lily.

-Gracias por haber venido por mi.- Dijo Lily mientras le devolvía el beso.


Seis meses de casadas ya llevaban Emma y Regina. Y ahora estaban limpiando la vieja habitación de bebe de Emma, la cual iban a utilizar como cuarto para la nueva integrante de la familia. El hada azul les aseguro que seria una niña ya que ambas eran mujeres. Y las dos peleaban por el nombre de la niña.

-Emma ¿ya elegiste que te pondrás para la boda de Zelena con Robin y que te pondrás para la boda de Lily y Elsa?- Pregunto una Regina a la cual ya se le notaba una prominente panza de embarazada. Regina barría el empolvado suelo de la habitación mientras Emma cambiaba los muebles, ambas se habían mudado al castillo blanco ya que Emma era un caballero en este.

-Pero si la boda de Z es en una semana y la de Lils en un mes. Todavía tengo tiempo.- Se quejaba Emma.

-Esta bien. ¿Pero recuerda que te lo avise?.- Dijo Regina mientras quitaba con la mano una tabla de madera que había en la pared para poder barrer detrás de esta. -Ademas... AAAHHHH!- Regina interrumpió sus propias palabras cuando detrás de la pared se encontró con una gigantesca araña.

Emma escucho el grito de Regina para luego ver como esta quedo paralizada ante la enorme araña en la pared. Emma se acerco corriendo y de un fuerte puñetazo aplasto a la horrible araña que atemorizaba a su esposa.

-Gracias mi valiente caballero.- Dijo Regina mientras se acercaba a besar a Emma mientras se abrazaba a esta. Emma le devolvió el beso e intento abrazar a Regina, pero esta la detuvo del ante brazo de su brazo derecho. -Oh no cariño, no me tocaras con esa mano hasta que te la limpies.- Dijo mientras de la mano derecha de Emma seguían escurriendo los fluidos de la gigantesca araña.

-Esta bien.- dijo Emma, mientras colocaba un pequeño pico sobre los labios de Regina.

Se quedaron así un rato hasta que Regina se separo de Emma y mirándola a los ojos le dijo. -Emma, se me antojaron unas manzanas.-

-Ya te las traigo.- Dijo Emma antes de besarla una ultima vez e ir a buscar las manzanas que le pidió. Después de todo ella era su caballero en oxidada armadura.

THE END.


AN:Love ya Guys, you're the best. Los amo a todosy les doy las gracias por seguirme en este Fic que fue el primero. Y ahora a continuaciónle daré las gracias a todos y cada uno de ustedes, pero primero quiero decirles que, si quieren ganar un Fic en honor al fin de mi primer Fic, lo único que tienen que hacer es enviar el nombre del artista y la canción de por lo menos 5 canciones de las que aparecen al final de los capítulos desde el tercero. Si estas leyendo esto desde el año 2020 y todavía sigo escribiendo FanFics y nadie lo gano, intentalo y te prometo que vas a recibir tu Fic. Hacelo y te voy a escribir lo que vos me pidas.

Agradecimientos especiales:

A dargent. jez, Por ser la primera persona en darle Fav a la historia. A LiliMtzG, Por ser la primera persona que le dio Fav y Follow tanto a mi como a la historia. A yara sosa, Por ser la primera en mandarme un review EVER y por que ademas fueron constantes, me inspiro a esribir mas con su review de pobre 'Lily le lastimaron la nariz xD'. A Love Girl y 15marday, por reviewviarme la vida con sus reviews en todos o en casi todos los capitulos las amo. Y por ultimo a geralove por hacer todo lo que siempre pido, Fav y Follow a mi y a la historia sumado a un review.

Agradecimientos especiales, pero no tanto:

A Sir KORE25, Jessica nolasco, ShionSeverely, MiloShaney a Angelaher. Por darle a todos Follow y Fav tanto a mi como a la historia.

Agradecimientos en general, a personas que mandaron Review, Follow o Fav y sus varias variaciones:

A isabel33370, Jkatherin03, Yupi-Yup, Stealth Targaryen Stark, lucerocanalla, lunaQueen20, , Pikachu007, akira02165642, Elisee Faberry, Little8Stabby, Layim, Siempresonrie94, Ticoy, Vizho, Guest, Guest(2), Passenger, leylay, breen6133, Kam. Frank .9, lienechka, chio77jvqr, salvatory, gardeni, K.e, CarlaMills, NORTHO314, Jeicol, HelloKitty00, ineheram, swamqueen1977, Alex1921, Marimf123xx, Princess of good and evil, DarkDeath000, pdcl, Black-Shadow-Archive, Zary Curhm, pezos, nilra89, alex white, evazqueen, LyzzSQ, AbrilSQ, Karlis074, .FROZEN, Vnat07, Carollouren, Gorgino, y AnaFic.

Muchas gracias a todos los quiero mucho y otra vez gracias por apoyarme tanto durante mi primer Fic, los veo en la siguiente, si leen '7 Días con Emma y Regina adolescentes' los veo en la siguiente parte del lunes, si no es así tal vez los vea cuando nuestra querida Regina se suba a un taxi en mi siguiente historia. Au Revoir MonAmi.

"Come as you are, as you were, As I want you to be, As a friend, as a friend, As an old enemy.
Take your time, hurry up, Choice is yours, don't be late, Take a rest as a friend, As an old.
Memoria, memoria, Memoria, memoria."