Holaaaaa… aquí el cap numero 14 y bla, bla, bla…. Solo diré que me hace frió, el clima, aquí en santiago del estero esta para la m*erda y como se que esto nadie lo leerá aprovecho para decir… ¡EL MALDITO PERRO SE LLEVO MI PANTUFL! XD
Sin mas para agregar… KUNG FU PANDA NO ME PERTENECE Y… hbcguydshrcvjsgfhyu
Capitulo_14
CON SHAN... (La noche anterior)
No, no enviaría aquella carta, mejor les caería de sorpresa. El lobo blanco se levanto de la cama con aquella idea… tenia un cambio de planes con haku y en un principio había pensado en comunicárselo a través de una carta, pero no, mejor iría en persona, de paso también podía solucionar algunos temas pendientes y ver que el odioso de yuan no tocara a su "adorada" hija… siempre se había arrepentido de acoger al hijo huérfano del clan de los leopardos, pues en su tiempo le había parecido como un símbolo de dominio sobre aquel clan que el mismo había eliminado, mostrándole a los pocos sobrevivientes que con la mafia blanca no se jugaba, pero el desgraciado sabia sacar provecho de las situaciones…
Se levanto de su cama y en una pequeña mochila guardo lo necesario… algo de ropa y una que otra arma. No llevaría comida, pues correría todo el viaje a cuatro patas, sin detenerse. Si tenia suerte llegaría al bosque de la ciudad imperial al dia siguiente, cerca del mediodía.
Salio de su palacio y lo primero que observo fue el estrellado firmamento nocturno salpicado por esas diminutas lucecitas llamadas estrellas… respiro hondo, absorbiendo todo el aire fresco que sus pulmones le permitieron y… se largo a correr. Nada lo detendría, no pararía a descansar, llegaría al dia siguiente.
CON YUAN... (Tiempo actual)
La mejilla aun le ardía por la cachetada, pero no le importo, solo salio corriendo de aquella cabaña, atravesando el bosque a cuatro patas, a toda la velocidad que sus piernas se lo permitían, esquivando y saltando todos los árboles y ramas… se merecía aquella cachetada, lo sabia, no debía de haberle dicho eso a tigresa, pero no se pudo callara. El solo echo de imaginar al panda cerca de ella, coqueteando, abrazándola o tomándola de la mano le daba nauseas. Sabia que debía confiar en ella, si ella le había dicho que solo seria una distracción y que había aceptado la cita solo por diversión, debía confiar en ella, pero no podía, no confiaba en el panda. No entendía que era ese dolor en el pecho al pensar que quizá podría pasar "algo" entre el panda y ella, era algo que lo ponía con un humor de perros. No quería que nadie tocara a tigresa, nadie a excepción de el y no, tampoco se resignaba a que aquello que sentía fuera amor o alguna otra cursilería, debía ser algo mas, quizá, solo algún sentimiento sobre protector hacia ella, así como ella también se enojaba cuando alguna chica se acercaba a el.
Corrió hasta llegar a un claro en medio del bosque, rodeado por árboles de troncos gruesos y resistentes… conocía aquel lugar, antes solían ir con tigresa entrenar ahí. Tigresa solía golpear los árboles para ejercitar su fuerza, le enseñaba a el a tirar con precisión las shuriken o las kunais, utilizando alguno de los árboles como blancos o simplemente tenían "amistosos" combates entre ambos, donde la única que ganaba siempre era tigresa y si ganaba el, esta cien por ciento seguro que ella se había dejado vencer. Camino hasta uno de los árboles mas gruesos y se detuvo frente a el… por todo su tronco, había huellas de golpes de zarpas y de algunas kunais clavadas, pero eso no llamo su atención, sino aquellos dos nombres que estaban escritos en el tronco… "yuan/ tigresa". Un suspiro cansino se escapo de sus labios al recordar aquellos días… tenían trece, prontos a cumplir los catorce y habían ido a una misión, pero acompañados por shan. Ese dia habían encontrado ese claro y habían tallado sus nombres en el tronco para que cuando volvieran, encontraran el mismo lugar. En esos tiempos… hace ya seis años, cuando todo para ambos era mas fácil, no corrían peligros de gran importancia, sus misiones no eran mas que juegos, tigresa sonreía y reía mas a menudo y de lo único que se preocupaban era de que shan no los descubriera en una de sus escapadas hacia las ferias del pueblo.
Con su mano derecha, delineo ambos nombres tallados en la madera… el había tallado su nombre con una daga, con letra mas prolija, mientras que tigresa había optado por usar sus zarpas. Sonrió y negó con la cabeza al recordarlo… la felina siempre había tenido cierta fascinación por sus "bebes", como ella llamaba a sus afiladas e intimidantes zarpas. Jamás comprendió eso, el casi nunca las utilizaba.
Con cierta pesadez, se dejo caer sentado en el suelo, apoyando la espalda en el tronco, rodeando sus rodillas, flexionadas contra el pecho, con sus brazos y apoyando la cabeza en ellas… debía pensar, despejar su mente, aun no quería volver, pues le deba vergüenza ver a tigresa a los ojos después de lo que le había dicho y de seguro ella se le arrojaría a la yugular apenas lo viera.
CON TIGRESA…
Después de salir corriendo de la cabaña, no se detuvo hasta alejarse, por lo menos, algunos kilómetros… el corazón le latía a mil por hora, pero no por haber corrido, precisamente. Agotada, se detuvo en seco, clavando sus garras en la tierra. Unas pequeñas lágrimas brotaron de sus ojos, pero rápidamente las seco, no se daría el lujo de llorar, demasiado débil había sido ya… no podía entender, no lograba comprender, ¿Por qué tenia que mostrarse tan vulnerable frente a haku?... no lo podía evitar, era algo mas fuerte que ella, algo que la dominaba y la dejaba paralizada. Su corazón se aceleraba, asustado, el aire le era insuficiente y todos sus músculos se quedaban rígidos, solo con saber que aquel león andaba cerca.
Ya con la respiración normalizada y el ritmo cardiaco relativamente a un nivel sano, reanudo la carrera por el bosque... debía encontrar a yuan, necesitaba hablar con el. No había estado bien golpearlo, después de todo, ella le había dado motivos para que le hablara de esa manera, pero igualmente, le dolía que el no confiara en ella, pero... ¿desconfiar de que?, no había motivos ni derechos para que le reclamara algo, el solo era su amigo y ella en ningún momento le había dado a entender algo completamente distinto, aunque a veces hasta ella se preguntaba ¿hasta que nivel llegaría con yuan si seguía de esa manera?... los coqueteos entre ambos ya eran costumbre, al igual que las insinuaciones, los roses "accidentales" o el tomarse de las manos, ¡incluso dormían en la misma cama!, bueno, solo a veces, pero igualmente si alguien los viera no pensaría que eran amigos, precisamente... pero todo era tan natural, que jamás se había percatado que quizás había llevado las cosas un poquilito mas allá, cruzado algunos limites.
Después de haber corrido durante unos veinte minutos, finalmente llego a aquel lugar... un pequeño claro en el bosque, rodeado de árboles con gruesos troncos, formando un espacio circular... detuvo su marcha, enderezándose en sus patas traseras junto a una gran árbol, admirando por unos segundos aquel lugar, recordando aquella vez que lo encontró, cuando, junto a yuan, se habían escapado de shan para ir a recorrer el lugar...
"mira...es precioso" había dicho ella, admirada con las flores que crecían en medio del césped verde y reluciente.
"si..." había contestado yuan, algo pensativo"...y perfecto para pasar el rato" había agregado luego, con algo mas de entusiasmo.
Aun recordaba esos días, las risas de ambos, los juegos, las burlas, las peleas, todo... el leopardo había arrancado una pequeña flor color lila y se la había colocado tras la oreja derecha, motivo por el cual ella se había sonrojado y, molesta consigo misma por el sonrojo, se había arrancado la flor y contestado algo como "déjate de tonterías", ahora arrepentía, porque recién después de años, comprendía que con esas palabras había herido sus sentimientos ... en ese entonces solo tenia trece años, solo se divertían con la compañía de un amigo, nada mas, no había confusiones, no había malos entendidos, ni pensamientos pervertidos del otro, todo era simple y sencillo.
Paseo su vista por el lugar y, tal como lo había imaginado, ahí estaba yuan, sentado en el suelo con las espalda apoyada en un tronco, la cabeza apoyada en sus rodillas, las cuales flexionada contra su pecho y rodeaba con sus brazos... sonrió. El no se había percatado aun de su presencia, lo que le dio una "pequeña" idea.
Sin hacer ruido, camino hasta detrás del mismo árbol en donde el se apoyaba y salto, subiendo a unas de las ramas mas bajas, quedando sentada en ella, justo a unos metros de la cabeza del leopardo.
-hace mucho que no vengo a este lugar- murmuro, lo suficientemente alto como para que yuan la escuchara.
El leopardo pego un pequeño respingo y levanto la cabeza para mirar en la dirección de donde había escuchado aquella voz... tigresa lo miraba desde una de las ramas de árbol, con una media sonrisa, pero con la mirada algo apagada.
-¡tigresa!- exclamo, sorprendido, mientras se apresuraba a colocarse de pie -¿como me encontraste?-.
-fácil- tigresa salto de la rama, cayendo frente a el -siempre venias a este lugar cuando te enojabas-.
Yuan agacho la cabeza, algo apenado, mientras que tigresa estaba aparada frente a el, apoyada en el tronco con los brazos cruzados.
-no... No estoy enojado- balbuceo yuan, en un susurro.
Tigresa suavizo su mirada y se avanzo unos pasos hacia el. Coloco su mano en su barbilla y le levanto la cabeza, obligándolo a verla... yuan fijo sus ojos en los de ella, confundido, pero en cuanto entendió la intención de tigresa, rápidamente aparto la cara y se cubrió la mejilla.
-Perdón. No debí golpearte- su disculpo tigresa.
-No, no es tu culpa. Yo no debí decirte eso- le replico yuan, levantando la mirada hasta fijarla en los ojos de ella.
-Pero no lo reviras dicho si yo no hubiera actuado como tal-.
Tigresa estiro la mano y acaricio tiernamente la, aun adolorida, mejilla del leopardo, quien solo ladeo la cabeza, buscando aquel contacto.
-Esta bien- respondió finalmente -En parte, ambos somos culpables-.
-Creo que si, aunque igualmente, eso no te daba derecho a querer controlarme- dijo tigresa, apartando su mano de la cara de el.
-Y a ti no te daba derecho a golpearme- replico yuan.
Ambos se quedaron viendo, con el seño fruncido, para luego reír a carcajadas... entre ellos, jamás podían estar sin una pequeña riña, por mas insignificante y/o ridícula que fuera.
-No, no tenia derecho a golpearte- le dio la razón tigresa -Prometo no volver a hacerlo-.
-¡no lo creo!- yuan se llevo una mano al pecho, dramáticamente -¿la dama de las tinieblas NO golpeara a alguien?-.
-no me tientes, gato- mascullo tigresa, divertida por las locuras del leopardo.
-¿que harás al respecto?, gatita- contesto yuan, con una maliciosa sonrisa.
Tigresa no contesto, si no que esbozo una sonrisa entre maliciosa y seductora, que le puso los pelos de punta a yuan... lentamente, camino alrededor de el, contoneando sutilmente las caderas, acechándolo con la mirada, como si fuera una presa y ella fuera el predador.
-mmm...- tigresa deslizo su cola por la nariz del leopardo -no tienes idea-.
Yuan trago grueso, paralizado, mientras seguía con la mirada cada movimiento de la felina... prefería que lo golpee antes de "esa" tortura y ella lo sabia.
-t... ti... tigresa... t... tu... no...- tartamudeaba yuan, incapaz de pronunciar una palabra coherente.
-¡te la creíste!- exclamo tigresa, riendo a carcajadas -¡eres un pervertido!-.
Yuan gruño por lo bajo, mientras oía la risa de tigresa... una risa muy bonita, por cierto, mas melodiosa que el dulce canto de un pájaro, sin embargo, le parecía fastidiosa cuando era para burlarse de el.
-y tu... y tu...- el leopardo balbuceaba, buscando algo para replicar.
-y yo ¿que?- tigresa esbozo un pequeño puchero, que le daba un aspecto mas inocente, pero travieso a la vez.
-¡estas loca!- exclamo yuan, a lo que tigresa solo rió y le mostró la lengua.
Aun sin dejar de reír, la felina camino hasta el árbol, donde anteriormente había estado yuan, y se sentó en el suelo, con la espalda apoyada en el tronco y las piernas extendidas. Miro al leopardo, sonriente, y palmeo el suelo a la par de ella para que se sentara... yuan la miro con el seño fruncido y aun con los brazos cruzados por unos segundos, pero igualmente se acerco a ella y se sentó a la par. Estuvieron en silencio por unos largos minutos, cada quien metido en sus pensamientos... mientras que tigresa rememoraba todas aquellas tardes que había pasado el rato con yuan en aquel lugar, yuan solo podía pensar en la mano de tigresa demasiado cerca de la de el y en como el pecho de la felina subía y bajaba con su respiración. Simplemente, no pudo evitar sonreír, la observara, como la observara no encontraba detalle que no conociera ya, cada expresión o gesto, ya se los sabia todos.
-¿por que sonríes?- pregunto tigresa, que al voltear, se había encontrado con la sonrisa boba del leopardo.
Yuan parpadeo un par de veces, como si hubiera salido de un trance y negó con la cabeza.
-de nada-
-no mientas- lo acuso tigresa -¿acaso tengo algo en la cara?-.
Como toda respuesta, yuan rió y negó... el leopardo se tendió en el césped, apoyando su cabeza en el regazo de tigresa. La felina no lo impidió, si no que sonrió y le acaricio detrás de las oreja a yuan, quien no pudo evitar ronronear.
-pareces un gatito- se burlo la felina –tierno e inofensivo-
Yuan frunció el seño y movió la cabeza para alejarla de las manos de tigresa.
-es mi punto débil- se excuso, esbozando un puchero digno de un niño de cuatro años.
-lo se- tigresa se encogió de hombros, aun sonriendo, jugando con las manos del leopardo entre las de ella.
-loca- mascullo yuan. Como toda respuesta, tigresa volvió a mostrarle la lengua -saca esa legua otra vez y la muerdo- amenazo.
Ambos rieron ante la amenaza burlona del leopardo. Por unos segundos la risa de ambos inundo el lugar, pero poco a poco se fue apagando, hasta que el silencio reino... yuan quedo algo pensativo, con la mirada fija en las manos de ambos, entrelazadas. Realmente no quería que tigresa se viera con el panda, era un mal presentimiento, no quería que nadie la apartara de su lado, que nadie le arrebatara esos lindos momentos entre ambos, esos momentos de risa, coqueteos "inocentes", guerras de cosquillas o simplemente cuando se quedaban en silencio, tomados de las manos. Pero al ver al panda, se le encogía el corazón, sentía como si ese oso se le parara en frente, obstaculizando el camino con un gran cartel, en el que las palabras "te la quitare, será mía", estaban escritas en mayúsculas.
-¿en que piensas?- pregunto tigresa, al percatarse de la mirada perdida de yuan.
-tigresa…- yuan se reincorporo, quedando sentado en frente de ella -… ¿es necesario que vallas a esa cita con el panda?- pregunto, tratando de evitar la mirada de ella.
-no, no es necesario- contesto tigresa, negando con la cabeza, sonriendo ampliamente.
-¿entonces?- gruño yuan, soltando las manos de ella y cruzándose de brazos.
-¿por que no me dices que tiene de malo de una vez y listo?- tigresa también se cruzo de brazos, sonriendo burlonamente al leopardo.
-¡¿el maldito problema?!- exclamo yuan, reincorporándose bruscamente.
Tigresa arqueo una ceja, mientras veía a yuan caminar de un lado a otro, serpenteando la cola en el aire y pasándose las manos por la cabeza una y otra vez, visiblemente nervioso e irritado
-¿me dirás cual es el problema?- insistió tigresa, que seguía sentada en su lugar.
-¡que no quiero!- exclamo yuan y, aunque parecía a punto de tener una crisis nerviosa, tigresa no pudo evitar reír.
-yuan... por si no estas al tanto, te guste o no, no puedes controlarme y mucho menos tienes el derecho alguno a intervenir si estoy o no con alguien- explico tigresa, con aires cansinos.
-¡¿ACASO ESTAS SALIENDO CON EL DESDE ANTES?!- grito yuan, exasperado.
Tigresa no contesto, solo rodó los ojos y bufo, molesta. Se coloco de pie y camino hasta quedar frente a yuan y lo tomo de los hombros.
-escucha, gato tonto- mascullo, a lo yuan solo se limito a asentir -NO estoy saliendo con nadie y de lo contrario seras el primero en enterarte ¿entendido?-.
-no- mascullo yuan.
El leopardo se soltó del agarre de tigresa y se cruzo de brazos. No daría su brazo a torcer, no le agradaba el panda y hasta que no escuchara un "no, no saldré con po", no iba a estar de acuerdo.
-¿seguro?-
-seguro-
Tigresa esbozo una maliciosa sonrisa, antes de abalanzarse sobre yuan y caer ambos al suelo quedando ella enzima... con una mano se las arreglo para tomar las muñecas del leopardo y sujetárselas contra el suelo, mientras que con la otra mano le hacia cosquillas en la panza.
-jajaja... ya... jajaja... ya basta- suplicaba entre risas yuan.
-no- contesto la felina, ensanchando aun mas esa sonrisa maliciosa.
-jajaja... por favor... jajaja-
Tigresa estaba sentada a ahorcadas sobre el, sosteniendo sus muñecas contra el suelo por enzima de su cabeza y atacando con las cosquillas sin piedad alguna, mientras que yuan se ahogaba con su propia risa e intentaba liberar sus muñecas del agarre.
-jajaja... no... jajaja... no respiro... jajaja- se quejo yuan, que ya tenía lágrimas en sus ojos.
Tigresa, apiadándose de sus suplicas, detuvo las cosquillas, pero no lo libero de su agarre, al contrario, sostuvo las muñecas del leopardo con ambas manos y se quedo sentada allí, con la burla plasmada en su mirada.
-eres una nenita- se burlo la felina.
Pero yuan no contesto. Se había quedado embobado, pensando… "el agarre de tigresa en sus muñecas", "en donde estaba sentada", "los ojos carmín" y… ¿ya había mencionado el agarre a las muñecas? Se sentía dominado por ella y su mente le mostraba miles de escenas distintas, cada una menos apropiada que la anterior.
-¿hola?... china llamando a yuan… ¿hay alguien ahí?- tigresa ya había soltado el agarre de las muñecas y chasqueaba los dedos delante de la cara del leopardo, quien parecía estar en una especie de trance.
Yuan parpadeo un par de veces, percatándose de que llevaba minutos con la cara de bobo redomado. Tratando de disimular un poco, sonrió maliciosamente y giro sobre su cuerpo, invirtiendo los papeles, quedando el enzima de tigresa y sujetando las muñecas de ella contra el suelo, a cada lado de la cabeza.
-¿saldrás con el panda?- pregunto, remplazando esa sonrisa por un semblante serio.
Tigresa esbozo una sonrisa burlona, tratando de aguantar las ganas de reír.
-¿acaso estas celoso?- pregunto, en un tono juguetón.
-quizá- se limito a contestar yuan, con la voz algo temblorosa.
La calida respiración de la felina chocaba con su rostro, haciendo que el corazón se le acelere... los ojos carmín de ella estaban fijos en los suyos, con esa mirada misteriosa y calida con ese toque burlón, pero que en ocasiones podía ser fría y maliciosa, con un toque cínico que asustaba. Recorrió cada milímetro de su rostro con la vista, hasta posarse en los labios de ella... se veían tan apetecibles, tan besadles y tan cerca. Le encantaría una mínima probada de esos labios, solo un rose. Lo que pedía no era mucho, pero su precio… de seguro le costaría un par de dientes o tal vez su vida en si.
-¿yuan?- llamo tigresa, sacando al leopardo de sus pensamientos -emm... ¿te quitarías de enzima?- pregunto, algo avergonzada, pues el agarre de el en sus muñecas empezaba a doler, al igual que la zona baja de su vientre.
-ups... perdón-
Apenado, yuan se reincorporo, extendiendo la mano para ayudar a tigresa a levantarse, ayuda que fue bienvenida.
-no tienes porque estar celoso- comento tigresa, ya de pie.
-sabes que no me agrada que otro te toque- contesto yuan, con los brazos cruzados sobre el pecho- la simple idea es repugnante-
-estas siendo demasiado extremista- se burlo tigresa, tratando de contener una carcajada-es solo una salida de amigos ¿entendiste?-
Yuan la miro de reojo, algo desconfiado en las palabras "solo amigos"… si, como no. Era lo que el le decía a shan cada vez que lo casi mataba por estar demasiado cerca de tigresa y, bueno, ¡mírenlo! Un poco mas y besaba el piso por donde andaba aquella felina.
-¿lo prometes?- pregunto, dudoso.
-no-
-¡tigresa!-
-jajaja... si, lo prometo- contesto la felina.
-sigue sin agradarme la idea- yuan tomo a tigresa de la mano, quedando frente a frente.
-ya no pienses en eso-tigresa entrelazo sus dedos con los de el y le regalo una media sonrisa -vamos, volamos que ya va a ser hora de almorzar y tengo hambre-
-tendrías que haber desayunado- le reprocho yuan, mientas que ambos comenzaban a caminar, de regreso por el mismo camino por el cual habían llegado a aquel lugar.
-no tenia hambre- tigresa se encogió de hombros. En ese momento, el estomago de ella emitió un audible gruñido –aunque en este preciso momento me comería lo que sea- bromeo.
Yuan rodó los ojos y negó con la cabeza, reprimiendo una carcajada. No era de extrañar que tigresa este tan… tan rara con el apetito, aunque, por mas que no lo parezca, podría ser una tortura… como despertar en medio de la noche y encontrarla comiendo, solo porque se había negado a cenar por una "molestia" en el estomago.
-¿por cuanto tiempo?- pregunto yuan. Sabía que no debía preguntar, que ella se molestaría, pero nunca lo tomo en cuenta y le daba curiosidad.
-¿que cosa?- contesto tigresa, algo confundida.
-emm… bueno…- yuan se rasco la nuca, nervioso -¿Cuánto tiempo dura el celo?- pregunto, tan rápido que a tigresa le costo entender lo que dijo.
Mientras que yuan cerraba fuerte los ojos para no ver el golpe, las mejillas de tigresa se tiñeron de un rojo tan intenso que ni su anaranjado pelaje lo cubrió. Por un lado quería golpear al leopardo, pues se suponía que no debía preguntar esas cosas y se lo había dejado en claro hacia un par de años, pero… por otra parte había prometido no golpearlo y, bueno, no podía culparlo por sentir "curiosidad".
-cosas de mujeres- contesto finalmente tigresa, tajante.
-vamos tigris… prometo nunca mas volver a preguntar algo así- suplico el leopardo. Quería saber, ya que… bueno, si ella estaba en ese estado, quizá esa sea la causa de su "tonta" atracción hacia la felina y no cualquier otro motivo cursi.
Tigresa lo miro algo dudosa pero sorprendida a la vez… hacia mucho que yuan no la llamaba "tigris".
-yuan- tigresa suspiro cansinamente –tu, te diste cuenta solito de cuando… comenzó esto ¿verdad?- pregunto, con una sonrisa que a leguas se notaba que era falsa.
-emm... si, es fácil porque...- yuan rió nerviosamente, comprendiendo el lío en el que el solo se acababa de meter, pero para su suerte tigresa le hizo señas para que se detuviera.
-Bien. En ese caso, tu solito te darás cuenta cuando termine-
Dicho esto, tigresa soltó bruscamente la mano de yuan y se echo a correr camino a la cabaña, dejándolo parado en medio del claro.
-¡tigresa espera!-
El leopardo salio corriendo por detrás de ella... "¡fantástico!... y ya empezamos con el mal humor". Pensó, mientras corría para alcanzar a la felina de pelaje anaranjado que le llevaba unos metros de ventaja.
-¡tigresa!... no tan rápido-
CON SHAN...
Estaba cansado de tanto correr, pues no se detuvo en toda la noche y ya no era el lobo blanco joven de antes, que podía correr días sin detenerse, estaba envejeciendo pero había valido la pena... con la respiración entrecortada y la boca algo reseca por la sed, se detuvo a unos metros de aquella cabaña, con jardines de rosas a su alrededor y un amplio patio de césped verde. Sonrió. Si alguien supiera le verdadera historia de aquella cabaña, se traumaría de por vida, pero… bueno, hasta el momento las únicas personas que sabían eran tres, dos estaban muertas y la tercera ya era adulta y no era imposible que recordara aquel suceso de cuando era tan pequeña.
Con paso firme, y la respiración normalizada, camino hasta la puerta y la abrió, pero no espero encontrarse con lo que vio al entrar… haku estaba sentado en uno de los sillones de la sala, con un arañazo en la cara, de unas zarpas que shan conocía perfectamente, y aparentemente era hielo le que tenia en la entrepierna. La ronca carcajada del lobo blanco resonó por todo el lugar, captando de inmediato la intención del león.
-¿y tu que haces aquí?- pregunto de mala gana haku, dejando en la mesa de centro el trapo con hielo que sostenía.
Shan se encogió de hombros.
-vine a ver a mis… adorados angelitos- respondió, con una sonrisa burlona.
-a tus angelitos que los lleve el diablo- gruño el león.
-¿tanto te odian?- shan cerro la puerta a sus espaldas y se sentó en uno de los sillones, en frente de haku.
-la gata de tu hija casi me deja sin descendencia y el desgraciado de su amigo casi me clava un cuchillo- haku fingió pensarlo –no, creo que me adoran- agrego, con sarcasmo.
Shan no sabia si reírse o golpear al león por idiota… ¿enserio pensaba que seria fácil?
-no me digas que pensaste que seria fácil- contesto, en un tono burlón –ambos sabemos que tigresa no tendrá reparo en desgarrarte la yugular y que yuan estaría mas que encantado en ayudarle en esconder tu cuerpo-
-y ambos sabemos que no me importa- haku esbozo una arrogante sonrisa –la gatita podrá ser orgullosa, pero yo tengo algo a mi favor-
Shan arqueo una ceja. Recostó la espalda contra el respaldo del sillón y se cruzo de brazos, prestando especialmente atención a las siguientes palabras del león… no se le ocurría nada que pidiera ayudar al felino.
-tigresa esta en celo- hablo haku, con una ancha sonrisa de autosuficiencia.
-gracias por la información que no quería, pero sigo sin comprender tu punto- contesto el lobo blanco, con burla.
-estará mas sensible, mas vulnerable. Será mas fácil manipularla- haku se enderezo en el sillón, sacando pecho, orgulloso de su propia idea –solo tengo que ser un poco mas amable con ella y ya esta-.
-claro- shan contuvo las ganas de reírsele en la cara al león –tigresa es tonta, se creerá tu actuación de caballero. Te felicito, amigo- el lobo blanco aplaudió a la "fantástica" idea del león.
-si, búrlate lo que quieras- espeto haku, entre enfadado y divertido –cambiando de tema ¿a que demonios viniste?-
-bueno…
Antes de que shan terminara de hablar, la puerta se abrió bruscamente, dejando ver a tigresa y yuan… aparentemente, el leopardo había abierto la puerta al caer de bruces al suelo y tigresa se había tropezado, cayendo bocabajo sobre el y aplastándole la cara contra el suelo.
-¡gane!- exclamo la felina, riendo a carcajada limpia, sin percatarse aun de la presencia de cierto lobo blanco.
EN EL PALACIO IMPERIAL…
Desde la noticia de víbora la noche anterior, todos parecían estar mas contentos… lin y kioko no se alejaban de ella, planeando alguna fiesta para ella o simplemente hablando de "cuando el bebe nazca". Grulla era todo un padre baboso, cumpliendo los antojos de víbora a deshoras de la madrugada sin protesta alguna, tai lung no dejaba de burlarse sobre "como seria el bebe", kei regañaba al jaguar por ello, po y mono competían por quien seria el padrino y mantis… bueno, el insecto le hacia preguntas raras a víbora como: "¿es verdad que te comiste al bebe?", preguntas por las cuales se ganaba un buen latigazo que lo mandaba a volar a varios metros de distancia.
Luego del desayuno, po y tai lung se habían ido a vigilar los jardines del palacio, mono y mantis les tocaba hacer de guardias en la entrada y grulla, luego de discutir con víbora para que se quedara con lin y kioko, se fue a sobrevolar los alrededores del palacio, mientras que ambas leonas trataban de retener a víbora en su habitación para que hiciera reposo.
Kei, por su parte, a penas termino de desayunar se dirigió a su despacho… había tratado de mantenerse neutro toda la mañana o de sonreírle a su sobrina y compartir la alegría de la noticia con los demás, pero ahora que estaba solo no podía soportar mas aquella mascara. Ya no sabía si seguir en el palacio o irse a otro sitio, tal como kioko le había sugerido. Pero huir es de cobardes y el no era uno. Quería hacerle cara a su hermano, enfrentarlo de una vez por todas… no había pedido aquel favor a su amigo, shifu, de mandar a sus estudiantes para protegerlo a el, no, era para que protegieran a su esposa e hija. Si llegaba a encontrarse con haku el solo se encargaría.
Se sentó en la silla y su escritorio y dejo escapar un cansino suspiro… no quería lastimar a su hermano, ni mandarlo a prisión. Lo quería mucho, había sido su mejor amigo, su cómplice de travesuras, quien le ayudaba a mentir a su madre por alguna salida e incluso su "cupido" con las chicas. Eran muchos recuerdos, demasiados momentos de risas juntos como para echarlas por la borda solo por la mala decisión de su hermano.
Desde que haku se había convertido en un traficante, desde que se había unido a la mafia… nada había sido igual, ya no podía estar ahí, pues su padre lo enviaría a prisión, pero el lo había ayudado a escapar. Creyó que su hermano era sincero al decir que se arrepentía y lo ayudo a escapar… cuanto se arrepentía de aquella noche…
-¡kei!.. ¡Kei!...
El joven león de unos diecisiete años se despertó al oír que alguien lo llamaba desde su ventana. Confundido, se levanto y fue a ver que pasaba, pero… se horrorizo al ver que se trataba de su hermano mayor, haku, quien tenia las zarpas y la ropa manchada de sangre.
-¡por dios!- exclamo, ayudando a su hermano a saltar desde la enredadera al balcón -¿Qué paso, haku?- pregunto, preocupado.
Haku, en ese entonces de unos veinte años, fijo sus ojos pardos en los de el… esperaba encontrarse con angustia, tristeza o al menos nervios, pero no, en lugar de eso la mirada de aquel león reflejaba malicia y una frialdad que daba escalofríos, acompañado de una sonrisa esquizofrenia.
-¿Qué hiciste, haku?- insistió kei, alejándose unos pasos de su hermano.
-debes ayudarme, hermanito- contesto el león, con simpatía fingida –los guardias me persiguen, no fue mi culpa, el me ataco-
Kei se quedo mirando a su hermano, tratando de procesar lo que acababa de escuchar… no, se negaba a creer que su hermano mayor, quien tantas veces le aconsejo hacer el bien, haya cometido tal locura. Pero las evidencias iban en su contra, las evidencias estaban ahí, manchando las zarpas y la ropa de haku.
-juro que estoy arrepentido- hablo haku, al ver que kei no hablaba –la mafia me obligo, si me ayudas a escapar, juro que jamás volveré a tratar con ellos, por favor hermano… los guardias vendrán por mi-.
El león mayor parecía sincero, pero algo en sus palabras le decía a kei que no debía de fiarse de el… fugazmente paso si mirada de los ojos de su hermano a la ropa manchada en sangre y finalmente contesto, algo dudoso.
-¡te dije que esos tipos no eran buenos!- reprocho, en la mejor imitación de su padre –ven, te mostrare como salir de aquí-.
La cara de haku se ilumino con una sonrisa, mientras que a hurtadillas kei lo llevaba por los pasillos del palacio hasta un pasadizo, el cual estaba seguro que ni su padre conocía…
Si, se arrepentía de aquella noche, pero ¿Qué más podía hacer? Era su hermano, no podía dejar que se lo llevaran a prisión… pero ya no, ya no caería en sus juegos y se aseguraría de ser el en persona quien lo enfrentara.
-hermano…- susurro con la voz algo rota -…si, lastima que no puedo llamarte así-
EN LOS JARDINES DEL PALACIO…
Po y tai lung caminaban por los jardines del palacio, cumpliendo con la ronda que les tocaba hasta que estuviera lista la comida. El leopardo hablaba de miles de cosas sin importancia alguna, mientras que po se limitaba a asentir levemente con la cabeza, aunque en realidad no lo escuchaba… la cita del sábado. Seria al dia siguiente y aun no estaba demasiado seguro de que hacer. Quería impresionar a tigresa, pero algo le decía que tratar con ella no seria tan fácil. Ella era hermosa, fuerte, tenia carácter, era amable, gentil y… bueno, si hacia una lista de todo lo bueno que, al menos el creía, que ella tenia no terminaría mas. En cambio ¿Qué tenia el para impresionarla? No tenía gran atractivo, era gordo, algo torpe… en definitiva, era un oso, no se encontraba ninguna virtud para competir contra cualquier otro en el que ella pudiera interesarse.
-… digo, es una niña mimada, insoportablemente creída que se cree que…- seguía hablando tai lung, aparentemente de kioko, hasta que se percato de que su amigo no lo escuchaba -…ah, se me olvido decirte que anoche me acosté con tigresa, no te imaginas…
-aja… como digas- contesto po, algo distraído. No lo había escuchado.
-¡panda!- exclamo el jaguar, aguantando las ganas de reírse.
-¡hey!... ¿Por qué me gritas?-
-¿te das cuenta que no me estas escuchando?- pregunto, arqueando una ceja.
-perdón- po se encogió de hombros -¿y te das cuenta que sonaste igual que víbora?- se burlo.
Tai lung esbozo una mueca de desagrado a lo que po o pudo evitar reír.
-no hables del demonio, no sea que aparezca- dijo tai lung.
Po negó con la cabeza … desde la noche anterior, en que habían oído a víbora y grulla discutir por un dumpling, o algo así, y víbora había echado a grulla de la habitación a base de latigazos que no dejaba de llamarla "demonio".
-¿no crees que eres algo cruel con ella?- pregunto po, esbozando una pequeña sonrisa –tienes que comprender que esto es nuevo para ella y seguramente esta asustada-.
Tai lung cambio su semblante a uno serio por unos segundos, solo para después largarse a reír a carcajadas.
-grulla ya te contagio lo llorón-
-no, pero siendo víbora la única mujer del grupo…- po se encogió de hombros -…creí que no le vendría mal un poco de comprensión-
-quizás tengas razón- tai lung quedo algo pensativo. Quería a víbora como una hermana pequeña, pero eso de ir mostrando "sensibilidad" no era lo suyo, además, víbora ya sabia que era un desmadre, al igual que sabia que la apoyaba en todo y que contaba con su ayuda… era lo justo y necesario –cambiando de tema, ¿Por qué tan pensativo?- pregunto.
-nada, es solo….- po dudo en si contarle o no, seria su mejor amigo… pero también era un idiota.
-cuenta… prometo no burlarme- tai lung se detuvo, sonriendo anchamente y con una mano en el corazón.
-bien- po asintió con la cabeza –es por… por lo de mañana, no estoy seguro de si ir o no-
-¡¿y dejar plantada a esa belleza?!- exclamo el jaguar, incrédulo, aunque a po le molesto un poco el que llamara "belleza" a tigresa.
-para empezar, su nombre es tigresa, no belleza- tai lung rodó los ojos -y segundo, no, no quiero dejarla plantada… es solo que… ella es linda, lista, fuerte, tiene ese toque misterioso en los ojos y esa ternura… ¿y yo que?...
Po iba a continuar, pero el jaguar levanto su mano en el aire para que callara. Simplemente no podía creer que su amigo tuviera tan baja la autoestima, aun mas cuando incluso tenia una cantidad impresionante de chicas tras de el, realidad que tai lung jamás admitiría en vos alta.
-primero, para estos problemas esta víbora, pero intentare ayudar… no te menosprecies, a las chicas no le gusta los machos inseguros- po rió y negó con la cabeza, eso era lo mas parecido a un consuelo que podría llegar a recibir de su amigo –segundo… bueno, no tengo nada mas que decir excepto que tigresa esta muuuuuuuuuuuuuuuuuuuy buena-.
-no seas carbón- mascullo po.
-ya… pero aun tengo una pregunta- tai lung esbozo una ladina sonrisa, la cual no le presagiaba nada bueno al panda -¿Qué significa para ti tigresa?-.
-¿eh?-
-no te hagas el inocente, panda- por un momento, la mirada de tai lung se torno fría –sabes perfectamente a que me refiero-
Po no contesto, sino que se quedo pensativo. Por supuesto que sabia de que le estaba hablando su amigo, pero aun así… ¿Qué significaba tigresa para el? Sencillo y complejo a la vez. Ver a tigresa era como ver a un ángel caído del cielo, le encantaba ese toque de inocencia mezclado con… no sabia describirlo, algo misterioso que tenia su miraba, como si ocultara algo, algo que solamente ella podría saber. Jamás se había sentido así con ninguna otra chica, ni siquiera con song, quien fue lo mas cercano a una… especie de novia que pudo tener. Pero no podía decir todo aquello, era demasiado personal y vergonzoso.
Con las mejillas encendidas al rojo vivo volteo a ver a tai lung, quien lo miraba expectante, serio… seriedad que fue remplazada por una carcajada al ver a su amigo tan colorado.
-¿en que pensabas… osito picaron?- se burlo el jaguar, apretando y estirando los enrojecidos cachetes del panda como si fueran de elástico.
Po gruño, molesto y aparto les zarpas del felino de un manotazos. ¡Lo que le faltaba! Ahora el gato sacaba conclusiones retorcidas…
CONTINUARA...
Jajajajjajaja… y aquí, con el desmadre de tai lung haciendo de las suyas terminamos el cap… creo que no fue muy largo, pero espero que les haya gustado… ahora… ¡APARECIÓ EL LOBO FEROZ!...
Juguemos en el bosque mientras el lobo no esta… ¿shan esta?...
Shan: black rose, por favor… se supone que soy un acecino a sangre fría…
Black rose: (con cara de psicópata)… eh dicho… ¡¿SHAN ESTA?!...
Shan: *susurrando*… se volvió loca… ¡SI, ESTOY!...
Black rose: lectores… ¡AH POR EL!...
Shan: ¿Qué? ¿Cómo? ¿Dónde? ¿Cuándo?... (mira detrás de el)… ¡aaaaaaaaahhhhhhhh! (sale corriendo, perseguido por una muchedumbre furiosa)
Jejejejej… bueno, como verán… TOY MEDIO LOKA… XD… creo que no se que estaba por decir… pero igualmente, espero que les guste el cap y (con voz de azafata sexy)… "a su derecha… tridentes y sables para atacar a shan, a su izquierda… armas de fuego y allí abajo pueden dejar un amable (o furioso) review…
Ah, una ultima cosa… ¡PIDO LA CABEZA DE SHAN! XD… uajajajjajajajajajajaj (risa maniatica)
