Disclaimer: Todos los personajes de Sailor Moon pertenecen a la gran Naoko Takehuchi y los que se me olviden, lo mismo que los personajes de las Magic Knigth Rayearth (Guerreras Mágicas) aquí citados en breves lapsos son de la autoría del gran grupo CLAMP. Los personajes de mi autoría originales son Demian y Alina, agregándose a mis otros personajes los cuales ya conocen como lo son Elena, Andrea, Ekaterina, Alekséi, Yevgeny, Svetlana y Vladimir. Todos ellos de mí creación.
Todo lo hago sin lucro alguno sólo por el afán de hacer volar mi imaginación y divertirme. Sin más que decir démosle paso al capítulo.
Capítulo 14
Incógnitas
En la torre de Tokio, Selene, Minako, Naru y Rei observaban el cielo presintiendo que algo muy grave pasaba en el planeta Mercurio. Rei sintió que estaban siendo observadas por alguien más dentro de la misma torre, situación que la hizo voltear observando a dos personas, un hombre y una mujer, quienes las estaban mirando a escasos diez metros de distancia.
Rei se aproximó a ellos – ¿Quiénes son ustedes? ¿Por qué nos observan? –Pregunto.
El hombre y la mujer se presentaron como Demian Demianovich y Alina Ivanova. Minako y Selene se miraron impactadas y comenzaron a sudar frio al escuchar sus nombres sin atreverse a voltear para mirarlos. Naru no dijo nada, sólo se limitó a saludarlos de mano, pero se notaba que sus intenciones eran las de saludarlos de una manera distinta aunque se auto controló para evitar una escena bochornosa.
– ¡Pues no me importa quienes sean! –Dijo molesta Rei–. No me gusta que nos estén siguiendo y observando.
–Detente Rei –ordeno Minako–. Discúlpala Demian, ella es de carácter fuerte y siempre está alerta aunque en ocasiones se confunda.
–No te preocupes Minako, yo sé cómo es esta mujer y es bueno que tenga esa desconfianza pues en tiempos de crisis debemos estar siempre alertas.
–Por cierto. ¿Cómo van las cosas en el mundo mágico de Céfiro? –Pregunto Selene preocupada.
Alina respondió que hasta el momento todo estaba bajo control gracias a la gran fortaleza de una de las tres valientes chicas que habían ido a ese sitio.
Selene sonrió para después acercarse a Demian y hablarle al oído sin que las demás chicas, hablando de Rei y Naru, supieran de qué se trataba. Demian sonrió y asintió mientras Alina aguardaba a espaldas de aquel hombre, sin apartarse de él, como si se tratara de una guarda espaldas. Después de que Selene culmino su dialogo con Demian; se separó de él y fue entonces que Minako se aproximó a éste y simplemente le dio un beso en ambas mejillas lo mismo en los labios y esta misma acción la repitió con Alina. Después de todo ese emotivo momento, las senshis se retiraron despidiéndose tanto de aquellos extraños individuos.
–El momento se acerca Alina, las dimensiones colisionaran y si no se hace algo a tiempo todo lo conocido será exterminado –concluyó Demian.
Rei aún no comprendía cómo era posible que tanto Selene como Minako y aparentemente Naru, conocieran a esos dos. Sin embargo, prefirió evitar cuestionar a sus amigas.
Mientras tanto, el planeta Mercurio, Enki ordeno a sus ejércitos huir lo antes posible. Sus subordinados no comprendían el porqué de la reacción de su amo.
– ¡No cuestionen maldita sea y vámonos! –Dijo un enfurecido Enki.
– ¡¿Tratas de huir maldito!? –Dijo Mercury–. Ya es muy tarde para ti, pues yo soy una buena persona, sin embargo, en los cielos viene alguien que jamás se tienta el corazón con sus enemigos.
Enki y todo su ejército emprendion la retirada pero fue inútil, pues un Pegaso negro con alas y pelaje purpura lo intercepto.
– ¡No te iras de este lugar maldito! No hasta que pagues uno a uno los crímenes que has cometido.
Enki se arrodillo y suplico clemencia ante su enemiga quien era nada menos que Saturn, el ángel de la muerte.
– ¡Suplicas perdón! ¡Que patético eres! Desde ya te digo que no lo tendrás, pues aquí morirás tú y todo tu ejército.
Saturn llamo a Mercury y le ordeno destrozar a Enki hasta desaparecerlo por completo de la faz del universo; Mercury obedeció mientras Saturn se retiraba para como ella misma dijo, encargarse del ejército de Enki con sus propias manos.
– ¡Cronos, encárguense de esa partida de inútiles! yo mientras tanto acabare con esos cuatro generales –ordeno Saturn.
Fue ahí que la matanza comenzó, pues el ejército de Saturn comenzó a atacar a los hombres de Enki sin que estos pudieran oponer resistencia, pues a pesar de ser un ejército numeroso no tenían la fuerza suficiente para acabar con los saturninos. En ese instante, Saturn tomo fuertemente su alabarda celestial.
– ¡Sorpresa de la alabarda del silencio!
En el momento que Saturn estaba diciendo esas palabras tanto Enki como la misma Mercury se miraron y su semblante cambio a uno de horror y espanto, presintiendo que algo pasaría pues esa técnica era verdaderamente destructiva. Y así aconteció, pues de la alabarda de Saturn un tremendo resplandor salió disparado en dirección de los cuatro generales de Enki y de alrededor al menos de unos trescientos mil soldados de los cuales unos diez mil eran del propio ejército de Saturn.
Mercury inmediatamente se apartó de ese lugar para ayudar a sus habitantes quienes estaban impactados ante semejante escena y gracias a la rápida acción de Ami, así como de Bóreas y Anquises, lograron evacuar a todos los mercurianos presentes. Al término de la explosión, la nube de humo se fue desvaneciendo dejando en ese lugar un horrible escenario lleno de muerte y destrucción, pues muchos de los cuerpos no se desintegraron más bien quedaron destrozados tirados en el suelo incluidos los cuatro generales de Enki. Éste último al notar que gran parte de su ejército había muerto, incluidos sus generales, trato de escapar nuevamente, pues observo como lo que quedaba de los suyos estaba siendo literalmente aplastados sin siquiera poder meter las manos. Fue así que de una manera cobarde intento escapar siendo interceptado por Mercury, quien le atravesó una pierna con su espada para detenerlo.
– ¡Ya es hora de que pagues por tus crímenes, maldito engendro! –Dijo Ami enfurecida.
Ésta tomo su espada y comenzó a concentrar toda su energía dentro de sí misma para después expandir su poder por todo su planeta y así provocar en su enemigo un miedo increíble al ver la apariencia de su rival; la cual con su espada le corto una de sus piernas para después tomarlo por la garganta y estrellarlo en el piso.
– ¡Perdóneme reina Ami!, ¡le juro que me iré de aquí y jamás sabrá de mí, déjeme vivir!
Ami reflexiono y le dijo que tanto él como todo lo que quedaba de su ejército podían marchase y jamás volver a cometer crimen alguno.
Enki se puso en pie mientras Saturn observaba todo. Los soldados de Enki fueron reuniéndose con su amo pues Hotaru ordeno a su general dejarlos libres.
En ese momento todos comenzaron a retirarse, cuando…
– ¡Enki! ¡Jamás alguien como tu saldrá vivo de mi planeta!
El aludido y sus hombres corrían a prisa, pero fue inútil.
– ¡Tormenta acuática de Mercurio!
Mercury ataco a sus enemigos con una técnica nueva y en extremo poderosa, pues con su espada impulso toda su energía, la cual cubrió todo el planeta Mercurio convirtiéndose en una enorme tormenta acuática devastadora de todo lo que se cruzaba en su camino. Pero gracias a que Saturn utilizo su campo de fuerza, protegió a todos los presentes exceptuando a Enki y sus súbditos siendo estos destruidos de manera brutal por el ataque de la Sailor del agua. Al término de la batalla, los mercurianos quedaron impactados por el poder de su reina, quien jamás antes había mostrado semejante temple y fortaleza al destruir a un enemigo. Fue en ese momento que ésta regreso a su forma normal de reina y se aproximó a sus súbditos.
–¡Querido pueblo de Mercurio! desde este momento debo decirles que he de irme con Hotaru hacia la Tierra, pues la situación será difícil, extrema y no tendrá comparación con lo que hemos vivido Estos últimos días, además de que al convertirme en el ángel súbdito de la poseedora del espíritu del arcángel Rafael, mi destino ya no es estar con ustedes si no con esa persona, así lo decidí y por ello he de irme para siempre. Sin embargo, ustedes estarán en buenas manos, las de Bóreas, fiel mercuriano y noble caballero. Él, desde hoy será su nuevo rey y deberán quererlo como lo hicieron conmigo.
El pueblo de Mercurio se entristeció en demasía pero comprendieron que su reina ya había trascendido a un nivel más elevado que el de ser una simple gobernante, es por eso que la despidieron con bombo y platillo agradeciéndole su bondad y su enorme entrega hacia su pueblo. Después de la ceremonia de coronación de Bóreas, Ami monto a su hermoso corcel blanco y como ultima orden a su antiguo pueblo les dijo que siguieran prosperando sanamente y con valentía forjaran una nueva nación lejos de invasores y desastres; más aún les ordeno entrenar duramente para que su nuevo ejército fuera más fuerte y tenaz para superar las adversidades futuras. Ami abrazo a su guerrero Bóreas deseándole lo mejor. Él soltó lágrimas de tristeza por no haber logrado obtener de la que siempre seria para él su reina, el amor que el llego a sentir. Pero el nivel de ella estaba más allá de los alcances ordinarios y él lo comprendió así, pues esas lágrimas eran también de orgullo y felicidad al saber que Ami había encontrado por fin su camino. Después de despedirse, la otrora reina se retiró junto a Hotaru cada una en sus corceles dejando a sus espaldas la silueta de ese bello planeta, el cual había sido bien librado gracias al valor de su reina y al apoyo de la gran guerrera Saturn.
En el planeta Venus, Astarté no dejaba de sonreír y alegrarse de que otro de sus inútiles sirvientes hubiese muerto a manos de las senshis. Marduk se aproximó a ella y le pregunto si acaso tenía todo calculado, incluidas las muertes de sus camaradas.
–Marduk, no temas, pues tu eres mi muy amado siervo y a ti nada permitiré que te pase –dijo Astarté de una manera extrañamente sincera.
Después de escucharla, Marduk sonrió y se sintió alagado ante tales palabras para después recibir la explicación de su reina la cual le dejo muy claro los porqués de esas muertes.
–Ahora que ya sabes él porque de todo mi plan ya no necesito que acabes con el planeta Mercurio pues ellos ya cumplieron su parte y no te preocupes, puesto que cuando todo llegue a su clímax ellos mismos al igual que los otros planetas morirán sin remedio. Por el momento déjalos tranquilos hasta que las senshis con sus ejércitos decidan venir hasta Venus, en ese momento todo se consumara y lograremos nuestro objetivo.
Después de decir esas palabras, Astarté soltó una carcajada aterradora la cual se combinó con un espantoso rugido proveniente del centro del suelo venusino, ocasionando en Marduk un miedo intenso.
En la Tierra, Selene, Minako y sus amigas, estaban estudiando como de costumbre lo hacían pues después del desastre ocurrido en Tokio todo había regresado aparentemente a la normalidad.
Dos horas más tarde Makoto regreso a la Tierra, dirigiéndose a su antiguo departamento terrestre en el cual guardaba recuerdos hermosos de su infancia y su vida con sus padres.
– ¡Por dios! ¡Sí que ha pasado tiempo! –Profirió Makoto–. Hace tanto que no miraba estas fotos; fotos que me hacían sentir normal y humana, pero la vida no es siempre lo que esperamos o deseamos y mis padres se fueron. Sé bien que están tranquilos y descansando en paz, pero a fin de cuentas soy ser viviente y como tal siento dentro de mi corazón alegrías, tristezas, satisfacciones y decepciones y el recuerdo de mis padres es una mezcla de alegría y tristeza. Increíble, tantos años y hay cosas que a pesar de nuestros dones nos hacen sentir tan insignificantes que gracias a ello nos permiten tener los pies en la tierra y no querer estar por encima de los demás, sin duda todo es perfecto tal y como está.
Makoto se recostó en su cama y cerró sus ojos intentando descansar y pensar en qué momento sería el más adecuado para viajar a Venus y terminar de una vez por todas con esa situación tan horrible por la cual estaban pasando los habitantes de toda la vía láctea y del universo mismo. Al cerrar sus ojos, de la nada Mako comenzó a tener una visión en la cual tres chicas, de aproximadamente diecinueve años cada una, estaban caminando en un extraño lugar y dichas chicas vestían armaduras muy bonitas y vistosas y sin darse cuenta ella estaba en ese lugar en forma de espíritu en una especie de desdoblamiento etéreo o astral. Las tres chicas quienes se llamaban una a la otra como: Hikaru, Umi y Fuu, caminaban hacia un lugar muy extraño. Makoto las observo y tanto la chica llamada Umi quien era de cabello azul, como la llamada Fuu, quien era de cabello rubio y anteojos, no notaron nada raro, pero Hikaru, la pelirroja, volteó momentáneamente con dirección hacia donde estaba el alma de Makoto suspendida. Tras eso, Hikaru siguió su camino sonriendo al mirar aquella alma la cual también la miro a los ojos para después regresar a su cuerpo original.
Al despertar, Makoto se quedó sorprendida de lo que había mirado y no lograba descifrar que conexión tenían las chicas de ese mundo extraño con ella misma, pero decidió no pensar más en eso y prefirió dormir largamente pues sería mejor para ella descansar para que el día siguiente pudiera estar entera en sus facultados y reportarse con sus amigas. Fue así que Makoto durmió y se quedó así hasta la mañana siguiente.
Mientras tanto en la casa de Selene, ésta recibió un mensaje el cual le llego vía su cristal de plata, era de su amado Endimión, quien le estaba dando informes de lo sucedido en Mercurio. Selene le agradeció el informe detallado y se aproximó a la imagen holográfica de Endimión para simular besarlo y abrazarlo. Más tarde la imagen de Endimión desapareció y Selene se quedó tranquila en su recamara en la cual observó algo muy raro que se encontraba en su cama.
Por otro lado, Minako estaba recostada en su alcoba pensando en todo lo que en tan poco tiempo había vivido y realizado y más aun pensando en Vladimir. En eso, Minako se levantó rápidamente de su cama pues una sensación extraña comenzó a contrariarla y más aún su estómago estaba muy revuelto a tal grado que provoco en ella un asco terrible y por consecuencia un vomito intenso. Al término de su vómito, Minako comenzó a reír – ¿Así que de esto se trataba?– Dijo para sí la joven rubia.
En el hogar de Rei, ésta se encontraba inmersa en sus pensamientos recostada en una colchoneta la cual estaba tumbada en el suelo mientras Rei meditaba con su báculo en mano tratando de descubrir que es lo que su enemigo realmente intentaba hacer o porque no se había decidido aún a atacarlas directamente. Pensaba que si acaso ese enemigo trataba de desgastarlas psicológicamente o solo era un cobarde. En ese momento su energía comenzó a elevarse más y más como presintiendo la llegada de alguien muy poderoso.
Por su parte, Selene tomó un sobre, el cual estaba sobre su cama y distinguió que era una especie de carta o mensaje el cual al abrirlo supo que algo grave estaba por ocurrir y no precisamente en su dimensión.
"La vida en la tierra es de un color negro como la muerte, la situación está por erradicar la vida dentro de nuestra dimensión Omega. Les ruego si es posible que alguien de la dimensión Alpha pueda ayudarnos quien quiera que sea se los ruego, por favor vengan y ayúdennos."
– ¿Dimensión Omega? ¿Dimensión Alpha? Esto es algo extraño y se me hace familiar, pero no sé qué pensar; es algo muy diferente al pasado.
Selene notó que su cristal de plata brillo intensamente cuando estaba leyendo la nota; después de eso ella guardo dicho papel en su bolso para más dormir.
Mars se inquietó aún más, pues la energía que estaba presente en su habitación había crecido demasiad sin que Rei pudiese ubicar a quien pertenecía semejante poder.
– ¡Muéstrate y da la cara! –Exclamo Rei.
–Sailor ángel de Marte, tú debes saber quiénes somos –dos personas con unas capuchas blancas y máscaras metálicas salieron y se colocaron frente a Rei quien temerosa no podía distinguir de quien se trataba.
– ¿Qué desean de mí? ¿Son aliados o enemigos? –Pregunto Rei tímidamente.
–Tú debes saberlo, ya nos conoces, siente nuestra energía y sabrás quienes somos.
Después de decir eso, Rei se concentró altamente tratando de identificar las energías de dichas personas, de las cuales no podía percibir absolutamente nada hasta que por fin…
– ¡No puede ser! ¿Ustedes son?
Minako seguía sin poder dormir por causa de su malestar, además de no saber qué era lo que Astarté planeaba o si lo sabía no tenía forma de poder evitarlo al menos no por el momento.
–Amigas, debemos estar alertas pues presiento que algo cruel se avecina.
Minako tomo su cabeza y de la nada la habitación comenzó a brillar intensamente lo cual provoco que Céfiro, quien siempre estaba en la parte baja de la residencia Aino, se dirigiera inmediatamente a la habitación de ésta, a la cual no pudo entrar por el tremendo campo de energía que ahí se encontraba.
– ¡Por dios! ¿Porque estoy en este palacio en lugar de estar en mi casa? – dijo Minako sorprendida― Este lugar es aquel mundo mágico llamado Céfiro, lo sé pues es algo que no puedo evitar recordar, ¿acaso se ha llegado la hora?
El alma de Venus merodeaba los alrededores del castillo de Céfiro y observo como un pequeño hombre de aspecto aparentemente bondadoso, pero con una energía maligna estaba dentro de un lugar en el cual se encontraba una espada que parecía ser muy poderosa. El hombre sintió algo extraño "¿Acaso las guerreras ya llegaron al castillo? Eso es imposible" –dijo el hombre.
Minako de inmediato se desvaneció y regreso a su habitación después de ese desprendimiento de espíritu.
– ¿Así que el planeta Céfiro está en problemas?–dijo Minako–. Por lo visto hay más de esa leyenda de lo que esas chicas suponen, o al menos dos de ellas.
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En la habitación de Rei, los dos enmascarados se retiraron tras haber platicado con ella quien ya los había reconocido. Ésta no dejaba de temblar después de que estos dos se habían retirado y lo más prudente para ella fue irse a dormir para así relajar su espíritu.
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En Moscú era un poco más temprano que en Tokio y Svetlana se encontraba caminando por la gran Plaza Roja dirigiéndose en dirección del Moscova.; en su camino se encontró con sus compañeros y amigos, Elena, Andrea, Ekaterina, Alekséi y Yevgeny y así juntos se dirigieron con dirección al Moscova.
Al llegar a dicho lugar, Vladimir ya los esperaba y juntos ingresaron al sitio sagrado, el castillo del Moscova. Ya Adentro todos tomaron sus formas originales de guardianes y ocuparon sus posiciones respectivas en la mesa heptagonal.
En eso Vladimir tomo la palabra.
–Ya es hora de unificar las realidades y darle paso a lo original–dijo Vladimir en tono serio–. La hora de la verdad y la unificación ha llegado.
Después de decir esas palabras la puerta del castillo se abrió e ingresaron dos personas ante las cuales todos los presentes, incluido Vladimir, se inclinaron y ofrecieron sus respetos.
Notas: Ya está listo este capítulo igual de extraño como siempre y con nuevos personajes de mi autoría como lo son Demian y Alina agregándose a mis otros personajes los cuales ya conocen como lo son Elena, Andrea, Ekaterina, Alekséi Yevgeny, Svetlana y Vladimir.
La historia se torna más extraña y a mi guasto interesante. Espero sea de su agrado con esa mezcla interesante que hago y para comprender un poco más de este cruce de caminos les invito a leer el fic de Guerreras Mágicas el legado de Céfiro continua, pues hay una conexión interesante entre ambos fics como lo mencione en el cpítulo anterior respecto a mi universo expandido mezclando estas historias, puesto que intento como siempre hacer algo interesante para los lectores.
