Nightingale

Beep

Beep

El gruño un poco. ¿Esa sería su alarma diciéndole que era el comienzo de otro día en la escuela? Suspiro y decidió que ya era hora de que se levantara.

Pero cuando Jimmy por fin abrió sus ojos sintió un fuerte golpe de dolor en su cabeza, era tan intenso que hasta sentía mareo.

Tomo un respiro y volvió a abrir sus ojos.

Había muchos carteles de colores por toda su habitación, un globo que se veía algo desinflado y una bandera que colgaba sobre su puerta y decía 'Mejórate Pronto!'.

¿Mejórate?

El dolor en su cabeza que estaba tratando de evitar había aumentado al punto de sentir nauseas por lo que cerro sus ojos de nuevo. Afortunadamente, la náusea paso rápido y fue capaz de abrir sus ojos nuevamente.

"Jimmy, ¿estas despierto?" dijo su madre en voz baja.

"Si" respondió.

Ella entro a su cuarto con una bandeja que tenía un plato de huevos con tocino y un vaso de jugo naranja.

"Como te sientes?"

Su estómago se revolvió cuando su nariz olfateo el olor del desayuno.

"No muy bien." Contesto.

"¿No quieres desayunar?"

Él negó con la cabeza y ella movió los huevos lejos de él.

"Tienes que comer algo."

"No me siento bien mama"

"Lo sé. Ahora, solo trata de dormir."

El solo asintió. Su madre se inclinó para darle un beso en la frente, y salió de su habitación con la comida excepto por el jugo de naranja y cerró la puerta.

¿Por qué sentía tanto dolor? Tal vez tenía un resfriado. Per, esto no se sentía como un resfriado, era peor, mucho peor.

Suspiró y trató de relajar su cerebro. Sin embargo, parecía que se iba a mil por hora. Después se concentró en el hecho de que su brazo izquierdo le dolía y le daba comezón. Él estuvo a punto de rascarse, cuando escucho una voz desde la entrada de su puerta.

"Yo no haría eso si fuera tú."

"¿Cindy?"

"Por supuesto que soy Cindy."

Sintió una ligera alteración en su cama y eso le dijo que Cindy se había sentado en ella. Abrió los ojos para ver a su novia sonriéndole cálidamente.

"Buenos días, bello durmiente."

Decidió que se enojaría después por ese comentario.

"Porque no puedo rascarme el brazo, pica." Dijo Jimmy.

"Mira" contesto ella señalándole su brazo izquierdo. Cuando volteo, él se quedó más que sorprendido al ver que su brazo izquierdo estaba vendado y con gasas.

Se sorprendió mucho al ver que su mano derecha estaba vendada también, y tenía manchas rojas como si hubiese estado sangrando

¿Cómo no lo había notado antes?

"Tuviste un accidente en el laboratorio, uno realmente muy grave. Estuviste en coma por dos días, estabas muy grave. Este es solo el segundo día que pasas en casa."

"¿QUE? No!, ¿Por qué no recuerdo nada!?"

"De hecho el doctor nos dijo que probablemente no lo recordarías. Por lo menos no de inmediato. Supongo que fue traumático o algo así. "

"No puede ser! Debo estar soñando o algo así"

"Puedo asegurarte que no estas soñando. Sé que tienes que recordar lo de ayer, y hoy tengo que hacértelo recordar también."

Empezó a recordar, era lunes, el tenía en su mente un proyecto mientras estaba conduciendo, llego a casa, y puso químicos peligrosos en vasos de precipitados. Después todo era blanco.

Maldita sea! Ella decía la verdad.

"Destruí mi laboratorio ¿verdad?"

"No, pero estuviste a punto de hacerlo. Sabes Neutron, uno de estos días vas a lograr matarte."

El rio por un momento. Pero después su cabeza le empezaba a doler más y más.

"Mi cabeza en realidad me duele mucho."

"Esto debería ayudar." Dijo ella mientras la escucho sacar algo de su bolso.

El abrió los ojos nuevamente. Ella había sacado dos pastillas. Él extendió la mano, pero ella se negó a tomarla.

"Tengo que hacerlo yo. Se supone que no uses las manos para nada. Primero tienes que sentarte."

Después paso el brazo por sus hombros para que poco a poco pudiese sentarse y apoyarse con la cabecera de la cama.

Hubo un repentino golpe de dolor intenso en su cabeza y cerro sus ojos de nuevo. Esto ya se estaba empezando a poner muy molesto. Ojala el analgésico ayude.

"Ahora abre la boca" dijo ella.

El obedeció y ella puso dos pastillas en su lengua. Después fue por el vaso de jugo y lo coloco en su boca.

"Toma"

El hizo lo que le dijo. Una vez que se pasó las pastillas, abrió los ojos de nuevo. Se dio cuenta de que ella no había quitado la mano de su barbilla.

Ella sonrió cálidamente.

"Gracias Cindy"

"No hay problema." Respondió mientras dejaba el vaso en la mesa.

"Ahora va la peor parte." Dijo mientras tomaba la una caja de primeros auxilios.

"¿Qué estás haciendo?"

"No te preocupes, tu mama me enseño como hacerlo ayer"

"¿Por qué lo llamas la peor parte?"

Ella lo miro mientras sacaba dos largas gasas del kit.

"Esto va a doler, y mucho. Bueno así fue ayer."

Después tuvo un flashback desagradable donde había malas palabras, dolor y lágrimas.

"Oh," respondió mientras ella comenzaba lentamente a quitar las vendas de la mano derecha.

"La de la derecha es la peor, por lo que vamos a empezar por esa."

Poco a poco el material de su mano cayó al suelo y su mano quedó expuesta al frío.

Era de un rojo brillante y en varios lugares parecía que las heridas eran muy profundas. El olor de las heridas era nauseabundo. Pero a Cindy no parecía importarle mientras que ella empezó a envolver su brazo con las vendas. El dolor de la tela al tocar las heridas era tan intenso que su cabeza de daba vueltas. Rápida e involuntariamente quito su mano.

"Hey! No hagas eso!"

Se mordió el labio inferior tan fuerte que sintió un poco de sangre mientras luchaba contra el impulso de vomitar todo hacia la chica. Por último, el dolor se había detenido y pensó que había terminado por lo que abrió los ojos para confirmarlo.

Ella estaba sonriendo.

"¿Cómo te sientes?"

"Eso en verdad dolió," el trataba de esconder el hecho de que unas cuantas lagrimas cayeron por su mejilla.

"Te lo dije, pero las vendas necesitan ser cambiadas una vez al dia, o la herida se infectara."

"¿Cómo sabes todo esto?"

"La enfermera me lo dijo."

"Oh, entonces ¿cómo lo hice?"

"Bien!, mucho mejor que ayer, cuando vomitaste sobre mi."

"¿Encerio?"

Ella asintió y empezó a remover la venda del brazo izquierdo.

"Fue desagradable."

"Lo siento", se disculpó mientras lanzaba la gasa de la mano izquierda en el suelo junto a la de la mano derecha. Ella sonrió cálidamente mientras empezaba a envolver la mano izquierda.

"Es el peligro de ser su novia, supongo."

No pudo evitar sonreír. Y noto que su mano ya no dolía tanto como antes. El Tylenol funciono después de todo!

"Esta es la primera vez que te veo sonreír en mucho tiempo." Le susurro mientras tomaba los vendajes y los tiraba a la basura.

Cuando ella volvió a sentarse en el borde de la cama sus los ojos parpadeaban con una emoción imposible de identificar. Después de un momento de silencio, suspiró.

"Tengo que regresar a la escuela."

"¿Tienes que irte?"

"Si llego tarde a geografía de nuevo el profesor Loon me dará detención, pero regresare durante el almuerzo ¿de acuerdo?" ella se acercó a besar su frente "Ten un buen día y descansa un poco."

El se dio cuenta que ella no se había movido aun.

Su corazón le comenzaba a latir más y más fuerte.

"No me mires así," dijo ella y brevemente presiono sus labios contra los suyos. La pequeña acción fue suficiente para hacerle olvidar por completo el dolor por unos maravillosos y breves momentos.

Ella sonrió y con un suave 'Te amo' desapareció por la puerta, Él se relajó y volvió a acostarse.

Él se estaba enamorando de ella cada día y nada racionalmente posible podría cambiar eso.

Ella era su Florence Nightingale.

-x-

Okey chanse se pregunten ' oh que es eso de florence nightingale?" Bueno ella era una reconocida enfermera conocida como "la dama de la lámpara" ya que en la guerra de crimea trataba a sus pacientes con una amabilidad extraordinaria y la veían como su ángel guardián en los hospitales, cuando los médicos terminaban sus turnos ella seguía tratando a los pacientes y vigilándolos, siempre traía una pequeña lámpara por eso el apodo. Esto lo recuerdo porque hace ya muchos años vi un documental sobre ella y pues me dio weba investigar más a fondo solo puse lo que recordé pero supongo que en ese pequeño resumen pudieron haberse dado cuenta de porque la autora puso ese título.