Weeeno. Aki el capitulo d esta semana, puntual como siempre ^^
CAPÍTULO: XIV
-Estás jugando con fuego, capitán – los enormes ojos de caramelo que estaban bajo él le miraban con evidente deseo, sonriendo derretidos en aquella llama que los iluminaba desde lo más profundo, con las pupilas dilatadas -. ¿Y si sales quemado?
La burla de sus palabras se unió a la lujuria de su mirada en una fusión irresistible. Basch deseó tomarle en ese mismo momento, sólo por aquellos ojos que le taladraban. El calor de su cuerpo era perturbador, excesivo, y Balthier parecía ser plenamente consciente de ello, tendido bajo él de forma totalmente complaciente. Tan deseable.
-Estoy dispuesto a pagar el precio.
Su voz salió increíblemente ronca a través de sus labios cuando se inclinó impacientemente para robarle un beso. Balthier rió bajo él, retorciéndose emitiendo pequeños gemidos y ansiosos suspiros mientras le evitaba. Era demasiado tentador. Comenzaron a forcejear, aunque no tardó en hacerse evidente que más de un año después de salir de Nalbina Basch había recuperado su tono físico por completo y no tenía ninguna intención de rendirse. Aun así, Balthier le dio serios problemas y consiguió zafarse tras retorcerse un buen rato. Acabaron apenas sin resuello sobre las sábanas. El pirata se había escurrido sobre el colchón, apoyando sus manos tras él con las piernas semiflexionadas, algo abiertas. Bajo el borde de su arrugada camisa, una franja de piel de terciopelo asomaba sobre sus pantalones de cuero, en la que se adivinaban los huesos de su angulosa pelvis. Los ojos miel le miraron con salvaje diversión, jadeante.
-Vamos – le desafió, sin aliento -. Estoy esperando.
Aquella fue la última vez que el pirata tuvo algún control sobre la situación. No se dio cuenta, todo fue muy rápido e irracional, pero de repente Basch le empujó hacia abajo en un beso hambriento, gustosamente devuelto, y sus manos impacientes acariciaban su pelo y tironeaban de su ropa. No intentó sobreponerse. No hizo nada. Simplemente estaba tumbado sobre las sábanas. Sin atraerle, sin apremiarle. Los segundos pasaron, y los ardientes besos del capitán se fueron tornando más lentos al comprobar que no se resistía. Abandonó sus labios un instante, contemplando sus ojos cerrados en una suave respiración. El castaño sonrió dulcemente sabiéndose observado, y un delicioso escalofrío erizó su vello. Le tenía para él, y le estaba dejando hacer lo que él quisiese, como quisiese. Sin exigirle nada. Había esperado una nueva oposición, un nuevo intento de alejarle de él, así que había tumbado al pirata nada más fue invitado a ello. Ahora quería más. Quería abusar de aquella complacencia, y el deseo era tan irracional e irrefrenable que no intentó dominarse.
Basch comenzó a enredar los dedos en el filo de su camisa, deslizándolos bajo ella mientras mordía su mandíbula. Balthier sollozó quedamente, estremeciéndose bajo las yemas de sus dedos. En respuesta, el guerrero tiró de su camisa hacia arriba, rozando sus labios a través de la tela, sintiendo el aliento cálido y agitado del castaño al otro lado. Se quitó la suya con prisa mientras continuaba el beso una vez que logró sacársela por la cabeza, asediando su boca incansablemente. Balthier gimió cuando Basch presionó sobre la dureza que ya se adivinaba bajo el cuero y sus manos volaron a su cadera repentinamente más desesperado.
-Tú… Basch, necesito…
Se olvido de respirar, perdido en aquellos labios suaves de dientes ansiosos. Tirando, retorciéndose debajo del guerrero sin poder soportarlo más, facilitando la fricción obviamente dispuesto. Sintió su boca descender por su cuello describiendo un excitante camino sobre la ardiente piel con la humedad de sus labios y el calor de su aliento hasta su pecho. Allí se quedó, besando y mordiendo el cuerpo que se estremecía a su merced. Largos dedos se hundían ansiosamente en el pelo castaño, trazaban las curvas de los músculos de su cuello y sus hombros y descendían a su cintura. Una y otra vez. Balthier estaba totalmente rendido bajo él, y los pequeños y necesitados gemidos dieron paso a fuertes y graves jadeos, urgentes, extasiados. Se arqueó ligeramente cuando los labios de Basch descendieron un poco más, ignorando su propia necesidad y mordiendo los huesos de su cintura, convirtiendo su respiración en un hálito espasmódico al sentir su barba raspar su estómago. Tan cerca.
-¿Te gusta? – preguntó roncamente el guerrero desde allí, alzando la vista hacia él sin librarse del abrumador deseo de arrancarle los pantalones de cuero. Balthier se sintió al borde del hedonismo al mirar hacia abajo y quedarse sin aire por la visión que presentaba, con los ojos azules resplandeciendo ardientemente, el alborotado pelo dorado y su profunda respiración, aún impactando contra su vientre humedecido.
-Ah…, Basch – gimió echando la cabeza hacia atrás al notar sus manos en la hebilla de su cinturón, apremiantes -… sí, sí. Me gusta – era demasiado sensual, más de lo que su vista podía soportar.
-¿Quieres que siga? – le torturó. Balthier sintió que su rostro subía sobre sus abdominales, y la cintura del guerrero se unía a la suya, entre sus piernas. Aquello le hizo jadear de placer al sentirle contra él.
-Basch… Ahh… Por favor, sí…
Ignoró los jadeantes gemidos para reclamar los entreabiertos labios con un ronroneo animal. Le oyó sollozar, presionándose contra él con creciente agitación, desertando completamente. Basch le obligó a mantenerse tumbado, sin ceder a las jadeantes maldiciones que no se acababan de formular en los labios del pirata antes de ser rotas por roncas súplicas. Balthier se desesperaba, y Basch quería deleitarse todo el tiempo posible con la sal de su piel, con cada entregado jadeo que estremecía su cuerpo. Regresó a su oreja izquierda para rozar las frías espirales de metal con la nariz y morder el lóbulo. Torturadoramente despacio. Balthier comenzó a gemir, sin contenerse, extasiado con el suplicio de cada breve roce, urgiéndole insistentemente a prolongarlos más. Más atrevidos. Más intensos.
Las febriles manos del capitán le arrebataron el pantalón, que se unió a toda aquella ropa que ya estaba dispersa en torno a ellos y se redujo a una maraña desesperada, incapaz de soportarlo más. Los dientes del castaño se hundieron en su hombro cuando el guerrero se abrió paso más bruscamente de lo que había pretendido, aunque el inevitable dolor desapareció en ese mismo momento al ser golpeado en algún lugar dentro de él que emborronó su vista y le hizo describir un arco en éxtasis. Jadeó con dureza, sorprendido por el ardor desesperado de sus movimientos, sin tacto alguno. Cálido, ardiente, estrecho, húmedo. Labios hambrientos jadearon por aire en los urgentes besos que unían sus alientos. Balthier se arqueaba bajo él clamando su nombre con cada embestida, y en un último empuje, el más abrasador y delirante de todos, Basch se derramó en el dispuesto cuerpo del pirata con un áspero gemido, seguido de otro igualmente intenso, eufórico.
El rubio se giró para dejarse caer a su lado, sin aliento, y cerró los ojos mientras aspiraba profundas bocanadas de aire intentando regular el frenético pulso de su corazón. Notó que la cama ondulaba suavemente a su lado, y Balthier se tumbó a medias sobre él hundiendo el rostro en el hueco de su hombro largamente, igual de exhausto. Al cabo de un tiempo deslizó sus manos por su espalda, estrechándole aún más contra él en un abrazo cálido, tranquilo. Los músculos del pirata se fueron relajando uno a uno en una pesada respiración que acariciaba suavemente el cuello del capitán, rindiéndose lentamente en un plácido sopor. Se quedó allí, sintiendo los latidos de aquél ardiente corazón junto al suyo, aquél corazón que hacía vibrar su universo como ningún otro lo había hecho jamás. Envuelto en el olor de Balthier, Basch se quedó dormido.
Sabeis lo k man dicho? Man dicho k siempre, SIEMPRE, se me quedan dormidos. Tienen razón. No se que es lo k m pasa, es escribir CAMA, y al final todo el mundo s keda frito, coño, m sale solo. Esk es tan… acogedor *^^* no hay nada como dormir abrazado a alguien, y mas aun a alguien que quieres. Asi que sí, me gusta dormirlos abrazaditos, y al k no le gust ya s puede ir aguantando XD.
PD: tendre k hacer algo al respecto d todas formas, k nunca segundas partes fueron buenas… o.o
Cuidaos gente, 1 beso ^^
