-Te amo
-Y yo te amo a ti nena-
El lunes es una locura, tengo que hacer los trámites para el civil desde temprano, por suerte no hay problema en casarnos en la casa de los Grey. Mi mamá, Grace, Mia y Kate se juntan conmigo para los vestidos que van a usar en las dos ceremonias. Almorzamos juntas.
-Está sonando un celular- indica Grace
-El mío no es- dice Mia
-El mío tampoco- responde Kate. Seguro que es el mío
-Hola
-Hola hermosa
-Hola Chris- hago señas de que ya vuelvo
-Pensé que íbamos a almorzar juntos
-Lo siento no puedo, estoy con tu madre, la mía, Mia y Kate…
-¿Se fueron de compras?
-Sí, tenían que elegir los vestidos para las ceremonias y yo quería ayudarlas a encontrar algo bonito y que quedara bien con los colores de la boda
-¿Qué son…?
-Blanco y bordó
-Guau… sofisticado
-Como tú
-¿Cómo yo? No Ana, yo de todo menos sofisticado… bueno continúa con lo tuyo… ¿cenamos juntos esta noche?
-De acuerdo
-Adiós nena- todas ponen cara de amor cuando me doy vuelta y me río.
Terminamos el almuerzo y todas parten para sus citas. Los hombres también deben vestirse elegante para la boda. Me voy a recorrer otros lugares, entro en Victoria Secret's y compro muchos conjuntos de ropa interior para la luna de miel. Todo blanco y bordó. Me voy a casa a guardar todo. Tengo que preparar mi equipaje. Busco algo en mi computadora… quizás Christian quiera "jugar" un poco en la luna de miel…
Aunque no sé si eso será lo mejor… estoy tratando de alejarlo de ese estilo de vida y sería muy contradictorio si llevo algo de eso a la luna de miel ¿o no? Uf! Tengo que decidirme… lo puedo comprar online… no lo sé. Me distraigo buscando fotos del lugar a donde vamos a ir
Llego temprano al Escala y le pido a Gail que nos prepare a Christian y a mí unos sándwiches con carne, queso, tomate y mayonesa y que nos haga papas fritas. Traje una coca cola y helado para postre. Basta con la comida sana y aburrida. Me voy un rato a la biblioteca. 20.30 siento el ascensor. Me asomo a la sala y veo a Christian con cara de cansado
-Hola hermoso
-Ana… ya estás aquí- me da un beso y me abraza
-La cena estará lista en 30 minutos Ana
-Gracias Gail… ven vamos- le digo mientras tiro de su mano. Cuando llegamos al cuarto le quito la chaqueta y la corbata. Luego la camisa y los pantalones, zapatos y medias. Lo tengo en bóxer, en un bóxer apretado para mí. Me voy al baño y busco la crema relajante que una vez compré
-Ana ¿Qué hago?
-Solo acuéstate boca abajo en la cama, ya voy para ahí. Y no te duermas…
-De acuerdo- cuando llego lo veo boca abajo, con su rostro apoyado en la almohada y sus brazos a los costados del cuerpo
-¿Te dormiste?
-No… estoy esperando a ver qué haces Srita Steele
-Ya verás- le unto con crema toda la espalda y comienzo a masajearlo. Muy despacio… ¡diablos que está contracturado! Hay nudos por todos lados. Christian gruñe pero lo tengo que hacer así se relaja. Diez minutos después mi muchacho está relajado
-Eres una maestra en el arte de los masajes srita Steele
-Gracias- le digo mientras le ofrezco una bata
-Me voy a cambiar así cenamos
-¡No! Solo ponte la bata… no necesitas ser tan formal en la vida diaria
-De acuerdo, te quería contar que ya está todo arreglado lo de la luna de miel. Tengo las excursiones contratadas y reserve la suite matrimonial en el Chateau de la Chevre d'Or, puedes ver fotos en internet
-Grandioso
Los días pasan volando y cuando me quiero dar cuenta, ya es jueves, estoy a un día de convertirme en la Sra. Grey cuando Taylor y yo nos vamos a la casa de Christian con todo lo necesario para el casamiento y la luna de miel. Grace tiene la consideración de darme una habitación para mí sola que incluso tiene llave. No quiero que nadie me vea ni vea el vestido antes de la ceremonia religiosa. Christian aceptó dormir en su antigua habitación por lo que en la cena no deja de sonreírme
-Bueno, finalmente mañana hermanito, te ponen la soga al cuello- dice Elliot quien recibe un codazo de Kate
-Estás muy equivocado, yo soy feliz de casarme mañana con el amor de mi vida- me mira y me besa… y yo no puedo estar más feliz
-¿Compraron todo lo que necesitan?- les pregunto a papá, mamá y Bob
-Si hija gracias
-¿Ana tiene tú todo lo que necesitas?- me pregunta Grace
-Eh…
-¿Algo nuevo?
-Mi vestido de novia
-¿Algo usado?
-No
-¿Algo azul?
-No
-¿Algo prestado?
-Oh no…
-No te preocupes…- Grace desaparece un momento y regresa con una pequeña caja de regalo
-Ábrela, es para ti
-De acuerdo- abro la caja y veo, una liga azul, y dos hermosos aros de rubí
-Los aros están usados y son un préstamo. Ya que los colores son blanco y bordó me pareció que mis aros de rubí quedarían muy bien y me los puedes devolver cuando regreses de luna de miel
-Grace… esto es…- ella me abraza
-Esto no es nada en comparación de lo que tú has hecho por esta familia Ana… nunca será suficiente para agradecerte… de verdad
-Gracias- las dos estamos emocionadas, seguramente yo más que ella. Once de la noche nos vamos todos a dormir. A las doce siento golpes en mi puerta
-¿Quién es?
-Yo- ¡Christian!- no puedes pasar
-Lo sé, ¿puedes salir un momento?- me coloco la bata y salgo
-¿Qué ocurre?
-Ven a dormir conmigo, no haremos nada, solo quiero tener una noche tranquila y solo la tengo cuando tú estás conmigo, no quiero que mi noche se arruine con mis pesadillas ¿vienes?
-Claro mi amor- duermo a su lado… sé que me necesita y yo quiero estar junta a él cada vez que lo necesite. Son las siete cuando abro los ojos porque comenzaron los ruidos. Voy hasta la cocina y hago el desayuno para Christian y para mí. Lo despierto con besos
-El más hermoso despertar Srita Steele
-Hola- coloco la bandeja y comemos tranquilos
.¿Nervioso, arrepentido?
-Ansioso, estoy muy ansioso con tu vestido de novia
-¿De verdad?
-Sí, tú viniste a mi como una inocente muchachita virgen y yo tuve el enorme placer de ser el primer hombre de tu vida
-El único
-Pero en ese momento no lo sabía. Ahora sé que será para siempre.
-Te amo tanto
-Y yo a ti nena- nuestro beso es hermoso, somos dos personas que se aman, más allá de las dificultades que tuvimos que superar para estar así de juntos, así de felices…
-Eres tan hermoso
-Ana, hagamos el amor, ahora… todavía es temprano para que alguien este despierto, quiero estar dentro tuyo ahora mismo- asiento. Volvemos a dormirnos. Abrimos los ojos de nuevo a las 9… no me preocupa el civil. Lo que quiero es que la ceremonia religiosa sea perfecta. Por eso no siento miedo ni apuro cuando solo quedan dos horas antes de firmar para convertirme en su esposa
-¡Ana! Aquí estas- el grito de Mia y de Kate en forma conjunta hace saltar a Christian
-¿Por qué los gritos?
-Estábamos buscando a Ana para prepararnos y no la encontrábamos… ¿no podían dejar sus cosas para esta noche?- pregunta Kate ¿está molesta?
-No, no podíamos, nos encanta hacer el amor Kate- le responde Christian
-¡Christian!- grita Mia
-No se hagan las inocentes las dos y no molesten a Ana… afuera de mi cuarto a menos que quieran verme -desnudo- la puerta se cierra de golpe
-Eres muy malo cuando quieres- le digo. Me abraza y me acurruca en su pecho
-Que no molesten- me besa
-Me tengo que ir a preparar y tú tienes que hacer lo mismo
-Ok, vamos a ducharnos
-Christian…
-No haremos nada, solo nos ducharemos ¿de acuerdo?
Son las once menos diez cuando estoy lista. Tengo el vestido morado y los tacones y el saco negro. Estoy maquillada y me planche el pelo. Christian toca mi puerta y tomados de la mano vamos hasta donde está el juez. Hay un fotógrafo y un camarógrafo que se encargan de que todo quede en imágenes y video para toda nuestra vida. La ceremonia es rápida. Solo la familia está presente. Elliot y Kate son nuestros testigos. Cuando el juez nos declara marido y mujer nos miramos y sonreímos tontamente. Tenemos la libreta roja. Hacemos fotos divertidas y comemos un almuerzo ligero y lleno de anécdotas. Me siento cansada por lo que me voy a acostar un rato. A las 18 llegan Franco y Antonella para peinarme y maquillarme. La ceremonia es a las 19. Tomo un baño relajante a las 17 y casi dos horas después estoy lista. No puede evitar emocionarme al verme de blanco, vestida de novia. Ray abre la puerta y se queda sin palabras. Veo como lágrimas, miles de ellas, invaden sus ojos.
-Ana… estas tan hermosa hija… eres la novia más hermosa del mundo- me abraza
-Papá- antes de bajar las escaleras, el fotógrafo nos retrata juntos.
-Están todos esperándote- le aprieto la mano y las puertas se abren. Un camino de pétalos de rosas bordo me guía hasta el altar donde Christian me mira sorprendido ¡Cumplió su palabra, no sabía nada! La cara de sorpresa está en todos y yo soy feliz. Cuando me toma de la mano para acercarme al altar vuelvo a sentir esa electricidad que existe entre nosotros. La ceremonia es amena. Llego el momento de los votos
-Anastasia… di tus votos por favor- me pongo frente a él y lo miro a los ojos
-Yo, Anastasia Rose Steele, te tomo a ti, Christian Trevelyan Grey como mi amado esposo, para amarte en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad, amarte y respetarte todos los días de mi vida, estar a tu lado, más allá de los problemas que puedan surgir entre nosotros. Christian te he amado desde el mismo día en que nuestros ojos se han cruzado por primera vez. Ha sido todo un desafío llegar hasta aquí pero no me arrepiento de nada. Te entrego mi corazón, mi alma y mi vida en este momento. Pongo todo lo que soy en tus manos para recorrer el futuro juntos. Ahora y siempre… nada, te lo juro, nada podrá separarnos jamás. Te amo tanto… solo quiero que sepas que soy feliz de tenerte en mi vida, de ser parte de la tuya y de todo lo que nos espera juntos mi amor.
-Christian es tu turno…- Christian agacha un segundo la cabeza y se aclara la voz. Cuando levanta la mirada veo lágrimas
-Yo, Christian Trevelyan Grey te tomo a ti, Anastasia Rose Steele como mi amada esposa, para amarte en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad, amarte y respetarte todos los días de mi vida. Desde el mismo momento en que te conocí mi mundo tranquilo y controlado se vino abajo. Haz cambiado mi vida en modos que todavía no conoces, haz visto y escuchado lo peor de mí y aún estás a mi lado. Me has dado los regalos más hermosos que un hombre puede recibir por eso, aquí, en frente de todos, quiero decirte que te amo profundamente. Que yo sin ti no soy nada, y que durante toda mi vida voy a amarte, para hacer que tu amor sea digno de mi… sé que nada hará que yo deje de amarte, sé que nos espera un maravilloso futuro juntos, y soy tan feliz de tenerte en mi vida. No me dejes nunca porque te amo demasiado Ana.
El cura bendice nuestros anillos y nos los colocamos. Son perfectos. Oro blanco y platino. Son anillos únicos. Tengo la huella digital de Christian en el mío y él tiene la mía en el suyo, el símbolo del infinito está grabado en su interior con las palabras "siempre tuyo" "siempre tuya" cuando Christian me los mostró la noche antes de venirnos a la casa de sus padres, después de la cena que compartimos en el Escala… llore de la emoción como nunca antes había llorado. Christian me abraza y mi besa y todos estallan en aplausos. Nos dirigimos a la carpa donde Grace se lució con todo. Christian me aparta un momento.
-Tenemos que entrar
-Espera solo un momento- me mira de arriba abajo
-Estás tan preciosa Ana, este vestido te sienta maravillosamente, es casi tan hermoso como tú, gracias por ser mi esposa, gracias por hacer de este momento una sorpresa y algo tan único. Te amo mi amor- me besa mientras los dos lloramos de emoción. Su abrazo es una caricia para nuestras almas.
-Siento interrumpir este momento tan hermoso- nos dice Grace con lágrimas en los ojos
-Pero los estamos esperando para comenzar con la cena
-Si mamá, lo siento, yo solo quería…
-Lo sé cariño
-¿Vamos Sra. Grey?- tomo de su mano y sonrío cuando lo escucho llamarme de esa manera.
Dentro es todo magnífico, Christian y yo nos sentamos junto a nuestras familias y comenzamos a cenar. Cerca de las 21 hacemos fotos en todas las mesas. Y 21.30 comienzan los brindis y los buenos deseos. 22 bailamos el vals con mi marido y luego todos se nos unen. Bailamos música de todo tipo hasta que 22.30 llega el momento de cortar la torta de boda. Tres pisos de puro chocolate, mouse de avellanas, dulce de leche, chocolate blanco… deliciosa. Christian me pone un poco de pastel en las mejillas y todos ríen. Seguimos bailando y comiendo hasta las 2 donde nos sirven chocolate y donde entran una mesa con deliciosas cosas dulces para deleitarnos. Casi a las 3 lanzo el ramo, que Kate recibe gustosa. Christian reparte las ligas y en unos segundos me voy a cambiar para irnos de luna de miel. Le pido a mi madre, mientras me ayuda, que envíe el vestido a la casa nueva. Me promete que lo hará. Con un simple vestido blanco entallado con un lazo bordó bajo a buscar a mi marido. Lo encuentro bailando muy sensualmente con Kate.
-¿Nos vamos Sr Grey?- le susurró al oído
-Claro Sra. Grey, disculpa Kate pero mi esposa me necesita- nos dirigimos a la entrada donde un coche nos espera. Todos nos saludan y partimos. En el jet de Grey Enterprise llegamos a Francia a disfrutar de nuestra luna de miel. Christian y yo solos por fin
-¿Te gusta estar atada, verdad que si Ana?- siento el suave cuero en mi cuerpo, todos los hilos que cuelgan del látigo que Christian ha estado golpeando en mi trasero instantes antes. Estoy atada de manos, boca abajo en la habitación del hotel Chateau de la Chevre d'Or
-Si- respondo con un jadeo
-Claro que te gusta- siento besos en mis nalgas. Sus manos presionan mi espalda. Acarician mi cuello. Su nariz aspira mi pelo.
-Me encantas así. Quieta y haciendo caso nena
-De acuerdo mi amo- siento su sonrisa. Su mano acaricia de nuevo mi nalga y desciende hasta mi clítoris. Lo presiona hacia abajo y gimo. Mueve su dedo en círculos alrededor y sobre él.
-Mmmm
-¿Qué es eso de Mmmm?
-Me gusta mucho lo que haces
-¿Enserio?- aumenta la velocidad
-¿Así también te gusta?
-Oh si- siento sus dedos entrando en mí y grito. Se mueve despacio. Y no deja de hacerlo. Siento el orgasmo recorriendo mi columna. Grito su nombre en mi almohada.
-Cariño… ¿tan pronto?- me susurra al oído
-Vamos por otro
-No, no…
-¿No?
-Te quiero a ti…
-¿A mí?
-Si, a ti… por favor…
-¿Dónde hermosa, donde me quieres?
-Adentro mío Christian
-¿Así?- gimo en cuanto lo siento
-¡Sí!
-Vamos Ana, muévete conmigo- lo hago, acompaño cada movimiento y cada embestida, quisiera incorporarme pero no puedo, tengo las malditas manos atadas. Y me roza la cuerda y me duele.
-Christian mis muñecas
-¿Qué ocurre?
-Me duele- siento como sale de mi de forma rápida. Me desata y si, mis muñecas tienen un color rosa intenso
-Ana ¿Por qué no me avisaste antes?- dice mirándolas
-No me di cuenta hasta que recién tire y me dolió
-Diablos, espera
-No- lo siento en la cama
-No quiero que paremos- me subo en él y me muevo
-Pero Ana
-Shhhh- lo beso y sus manos están ahora en mi espalda… me aprisiona contra su pecho mientras sigo moviéndome. Nuestro orgasmo es ruidoso. Él se tira sobre la cama y yo sobre su pecho. Tratamos de recuperarnos lentamente. Me deposita suavemente sobre mi almohada y va al baño. Viene con una crema muy rara y la coloca en mis muñecas
-Esto no puede volver a suceder Ana
-Christian solo sentí el tirón cuando quise acomodarme y te lo avise, antes no lo había sentido
-De acuerdo. Pediré que nos traigan el almuerzo aquí-
-De acuerdo.
Fueron catorce días maravillosos. Los dos solos, disfrutando de nuestra compañía, de nuestras cosas locas, de nuestro amor. Volvemos muy tostados y con regalos para todos. Prometo visitar pronto a mamá y a papá. Con Christian decidimos quedarnos en el Escala y los fines de semana ir a la casa nueva. La vida no podría ser mejor. Christian ya no está cuando de nuevo siento algo asqueroso subir por mi garganta. Corro al baño y vomito ¡malditos mariscos! No tendría que haberle hecho caso a mi marido y probar esas cosas.
-Ana ¿te encuentras bien?
-No, y todo es culpa de Christian- Gail me ayuda a incorporarme
-¿Por qué?
-Anoche insistió tanto que probe esos asquerosos mariscos y mira como estoy hoy
-Jajaja no te preocupes, te alcanzo un té
-Si gracias- me tomo el té y le pido a Gail que me prepare otro, su sabor dulce me agrada mucho. Me suena el -teléfono
-¿Diga?
-Hola Sra. Grey
-Te voy a matar
-¿Perdona?
-Si, por tu culpa estoy vomitando
-¿Por mi culpa?
-Si no hubieras insistido en que comiera todos esos bichos anoche, hoy no estaría así
-¿Los mariscos?
-Ni me los nombres que se me revuelve el estómago
-Mi amor, lo siento
-Nada, nada, soy yo la que estoy toda mal y descompuesta
-Ana ¿quieres que vaya a casa?
-Si…
-En 10 minutos estoy ahí- me siento culpable por sacarlo de la oficina pero quiero que me abrace y se ocupe de mí, siento llegar el ascensor y lo veo entrando al cuarto, pongo pucheros
-Mi amor linda… perdón por hacerte comer algo que no querías… mira, traje chocolates para sacarte el sabor amargo de la boca- veo una caja gigante de bombones… Mmmm que rico. Como uno y le doy uno a él. Lo beso
-Eres delicioso
-Igual que usted Sra. Grey- me abraza y me duermo en sus brazos. Cuando abro los ojos ya pasa del mediodía. Tengo mucha hambre. Lo veo a mi amor a mi lado y me acurruco un poco más en su pecho y siento el latido de su corazón. Suena un celular pero no se de quien. Probablemente de él
-¿Quién es Peter Colb Ana?- abro los ojos sin que él me vea
-Un autor ¿Por qué?- me pasa el BlackBerry
Te acaba de mandar un mensaje
-Oh- tomo el teléfono "Sra. Grey felicitaciones por su casamiento, termine con aquello que quedamos esa vez, está todo listo. Peter Colb"
-¿Por qué no se comunica con Elizabeth?
-Porque quedamos en hablar entre nosotros, su manuscrito era bueno pero le mande a corregir algunas cosas y le dije que se tomara su tiempo y me avisara cuando todo estuviera listo
-Ah… ya me iba a poner celoso
-No seas tontito- lo beso… uf eso estuvo cerca, le digo de encontrarnos al día siguiente para almorzar.
-Tengo que volver a la oficina después de almorzar. Gail seguro que preparó algo… me voy a fijar- con Christian almorzamos tranquilos, Sawyer se va con él a Grey's Enterprise y yo llamo a Taylor al estudio
-Me escribió Peter, quedamos en almorzar mañana ¿sabes algo?
-Lo único que me dijo es que va a quedar muy sorprendida Sra. Grey
J-ajaja me causa gracia cuando me llamas así, soy Ana
-No, discúlpame pero si quieres puedo tutearte pero no llamarte Ana ¿de acuerdo?
-Ok, gracias entonces… supongo que mañana me voy a enterar de todo.
-De acuerdo… si me necesitas, me llamas- Christian llega a casa a las 21, comemos y nos vamos a dormir. Al día siguiente me levanto temprano y ansiosa… quiero ver que tiene para decirme Peter. Llego media hora antes de lo acordado al lugar y pido una copa de vino blanco para tratar de relajarme. Puntualmente llega
-Sra. Grey un gusto volver a verla
-Gracias… tengo muchos nervios, dime todo
-Primero que nada tengo que decirle que fue muy difícil evadir a Welch… cada vez que aparecía el apellido Grey un virus, un troyano o algo de toda esa mierda aparecía en la computadora, no puedo explicarle las veces que tuve que cambiar de máquina
-Lo siento
-No tiene porque, él hace su trabajo de la mejor manera y protegiendo los intereses de su cliente, en este caso el Sr Grey, es por eso que me tomo tanto tiempo poder recolectar todos los datos
-Comprendo ¿Qué vas a comer?- ordenamos pizza y esperamos que la traigan así nadie interrumpe. No pruebo mucho, y él comienza a hablar
-Primero que nada quiero decirle que los padres biológicos del Sr Grey están vivos
