Ninguno de los personajes conocidos que se mencionan son míos, sino de la autora J. K. Rowling.
- Miiiiiiioooooooneeeeee – Chillaba Alexa después de desayunar - ¡Haz chocopastel!
- ¿Y por qué debería hacer eso? – Preguntaba Hermione mientras Ron y Theo recogían las cosas.
- ¡Pues porque me quieres mucho! – Respondió la niña – además, a Draco seguro que le gusta.
Hermione miró de soslayo al rubio. Desde su charla la tarde de ayer no habían vuelto a decirse nada y, por alguna razón, eso la entristecía mucho. Y lo peor era que todos habían notado el repentino enfriamiento que había sufrido su relación e intentaban por todos los medios hacerlos participar juntos en juegos, y eso que sólo habían pasado escasas doce horas.
- No hace falta que le metas en esto – aseguró en un susurró – tendrás tu pastel para merendar.
- ¿Pero nosotros podemos comer también? – Preguntó Ginny alegre.
- Claro, haré suficiente para todos – sonrió la castaña.
Una hora después la joven estaba en la cocina, preparando todo lo necesario mientras maldecía hasta el infinito a cierto rubio: dos yogures naturales, un vaso de aceite, seis vasos de harina, tres de azúcar, dos sobres de levadura, seis huevos y dos cucharaditas de vainilla en polvo.
- Estúpido hurón, imbécil, gilipollas, capullo, mimado, bobo, cazurro inútil, maldito inmaduro, irracional, infantiloide, pelo platino, rubio de bote… - maldecía por lo bajo mientras mezclaba furiosamente todos los ingredientes a la vez.
- Puedo asegurar que mi hijo es rubio natural… - dijo una voz sedosa a sus espaldas.
Hermione se giró de sopetón encontrándose con una tranquila Narcissa que la observaba con la ceja alzada.
- Yo… - fue a disculparse.
- No hace falta que digas nada. Yo tampoco he quedado indiferente ante el repentino cambio que ha habido entre vosotros – aseguró la mujer caminando hasta ponerse a su lado - ¿puedo saber que ha pasado?
La castaña alzó los hombros y sonrió tristemente mientras seguía mezclando.
- Sé que seguramente no soy la persona más indicada para hablar de esto pero… ¿Te ha hecho algo? – Preguntó la rubia.
- Más bien el problema es lo que no ha hecho… - susurró Hermione.
- ¿Cómo?
- ¿Eh? Oh, anda – respondió la castaña.
La rubia suspiró. Había escuchado perfectamente la frase de la joven y algo en ella sabía cuál era el motivo de aquel enfriamiento.
- Draco suele ser muy cabezota – habló – hay muchas cosas que se obliga a negar y otras muchas que se obliga a creer… Y no precisamente porque él quiera hacerlo así.
Hermione sacó un molde grande y alto de uno de los armarios y empezó a engrasarlo.
- Pues no debería ser así – aseguró.
- Muchas cosas no deberían de ser como son… - dijo Narcissa tristemente.
- Pues ahora la mayoría de esas "cosas" seguramente han cambiado radicalmente – supuso Hermione mientras vertía la mezcla en el molde.
- Tengo que darte la razón en eso – rio la rubia – pero hay muchos que no pueden aceptarlo, o aún no saben cómo hacerlo.
La castaña frunció el ceño. ¿Desde cuándo Narcissa le hablaba de tú a tú? ¿Y desde cuándo la comunicación entre ellas había pasado a ser algo tan normal y calmado?
- ¿Y qué se hace en esos casos? – Preguntó curiosa mientras metía el molde en el horno y encendía el botoncito del tiempo hasta 50 min a 180 grados – porque parece que esas personas no se dan cuenta de que están con ideas erróneas y que eso les puede causar mucho daño…
- Hay distintas formas de hacérselo ver – respondió Narcissa caminando hacia uno de los taburetes de la barra de la cocina – unas más crueles y otras menos.
- ¿Y cómo se sabe cuál es la que hay que usar? – Inquirió Hermione sentándose a su lado.
- Bueno, depende de la situación, de la persona que no pueda cambiar, de la persona que quiera hacerle ver las cosas de otra forma,… Cada uno tiene que buscar su forma – explicó la mujer.
- ¿Le apetece un poco de té o café? – Preguntó la castaña buscando la forma de alargar la conversación.
- Té si tienes, por favor – sonrió Narcissa.
Hermione asintió y bajó del taburete.
- ¿Y qué pasa si no se sabe qué forma usar? – Inquirió mientras calentaba el agua.
- Siempre se sabe, aunque uno no se de cuenta – aseguró la mujer.
La joven puso en una bandeja las tazas, el azucarero, la jarra de leche y la tetera cuando el agua estuvo llena.
- ¿Le apetece algún tipo de té en especial? – Preguntó - tenemos verde, negro, rojo, blanco, oolong, de roibos y luego un montón de mezclas raras.
- Con té blanco me bastará – respondió la mujer.
La castaña puso una bolsita de té blanco y una de té verde en la bandeja y se acercó hacia la encimera, tomando asiento de nuevo. Sirvió el té y se quedó mirando fijamente el horno.
- Supongo que esto significa que mi hijo te ha hecho una buena, ¿verdad? – Preguntó Narcissa llevándose la taza a la boca y soplando un poco.
Hermione soltó una risita.
- Digamos que su palabra favorita ha vuelto a su vocabulario – anunció.
- ¿Su pal…? – Empezó a preguntar la mujer, pero se calló al imaginar cual era – oh…
- Esa cara se me quedó a mí – aseguró Hermione – en serio, siento decirlo, pero su hijo es un rematado idiota.
Pasaron el resto del tiempo en silencio, tomando té mientras observaban el bizcocho ir creciendo poco a poco, cada una enfrascada en sus propios dilemas.
Narcissa quería decírselo a Hermione, pero no podía. Era extraño como la influencia de su familia y su mundo llegaba tan al fondo incluso en ese momento. Le parecía tan irónico querer coger a la joven de la castaña y decirle que fuera hacia su hijo, que ignorase todo lo que él pudiera decirle, y que simplemente le abrazase tan fuerte como si su objetivo fuese ahogarlo hasta que él reaccionase y entrara en razón.
¿Cuántas veces había pillado a su hijo mirándola embobado? Era innegable que aquella mirada irradiaba algo más que amistad… Ella también la tuvo aquellos años en los que su ciego amor por Lucius la hacía ignorar todo el daño que él le hacía. ¡Tan irónico! Su matrimonio había sido obligado, forzado, y aun así ella llegó a enamorarse.
Sonrió internamente. Ver a su hijo con aquella mirada, dejando atrás todo ese hielo que le acompañaba desde hacía años, era algo que la hacía sentir tan dichosa… Pero él no lo veía. Ella y Draco habían hablado y él negaba todo. ¿Por qué? ¿Por qué su hijo negaba tanto esos sentimientos? Le había visto acercarse a la chica más de lo lógicamente posible para un interés simplemente amistoso. Entonces, ¿por qué ahora de repente se comportaba así? ¿Acaso la influencia de ese demonio al que llamaba esposo le había llegado tan hondo que la mera idea de amar o ser amado se le hacía imposible?
Y Hermione, aquella joven que ahora maldecía infinitamente a su hijo… La miró y la vio con la misma mirada triste que portaba desde el día de ayer. ¿Y ella? ¿Qué sentiría ella por su hijo? La había visto acercarse tanto a él como él a ella, sonrojarse, coquetear aun sin darse cuenta, regalarle las sonrisas más brillantes a su hijo… ¿Ella también sentiría algo tan intenso? ¿O era sólo amistad? No la conocía lo suficiente como para discernir si esos comportamientos eran por una cosa o por otra.
Suspiró y volvió a mirar hacia el horno, y por alguna razón su mente cambió y se centró en Lucius. ¿Qué le pasaba? Lo notaba raro desde ayer, incluso arisco. De hecho, se podría decir que la ignoraba incluso. Era tan raro… Ya ni siquiera la rozaba, ni para bien ni para mal. Ya no sentía su mirada en la nuca, ni sus reproches u órdenes en la mente, literalmente hablando… Y por alguna razón, eso la hacía sentir más alegre y cómoda que nunca. ¿Sería culpa de esa Claire?
Hermione por su parte estaba divagando sobre diversas opciones para volver a hablar con el rubio. No le sería muy difícil volverse a meter en su cuarto, o atacarle en cualquier otro momento… ¿Y si le ignoraba? Él la estaba ignorando desde la charla así que… Ella podía hacer lo mismo, ¿no? Si él quería jugar al machito, ella también podía hacerlo. Y ya verían quien aguantaba más.
A ella no le costaría mucho, seguro, teniendo en cuenta que mañana venía Raimon por la mañana a recogerles para ir a grabar sus videos. Ya le había enviado las tres canciones que tenía, así que empezarían a grabar en cuando él les explicase que quería hacer y cómo.
¿Qué pensarían todos al ver como grababan un vídeo? Menos mal que le había dicho a Rai que todos los de la casa se iban con ellos, a excepción de Nana y Joseph, como siempre, y que le gustaría meterlos a todos en sus vídeos de una forma u otra. Seguro que se divertían como críos.
Se imaginó por un momento a Blaise intentando toquetear todos los botones de los aparatos, tal como había hecho al llegar a aquella casa, y rio internamente. Debía advertirles a todo sobre la ignorancia de los del equipo de Rai del tema de la magia… Nada de palabros raros, ni de jurar por Merlín, ni nada… A ella también le iba a costar, pero bueno.
¡Eh! ¿Y si usaba a Zabini? Podía hablar con él... Provocarle celos al rubio hasta el punto de que no pudiera aguantarse…
Tú lo que quieres es que te viole. Aseguró su mente. ¿Has pensado en la posibilidad de una pelea entre esos dos?
Bufó. Vale, el temperamento del rubio era demasiado exagerado y si jugaba a darle celos la cosa se podría salir de madre y acabar muy mal. Plan desechado.
El horno pitó y se acercó a comprobar el bizcocho. Primero lo pinchó para asegurar que estaba hecho y, al ver que el cuchillo salía limpio, lo sacó del horno. Tras desmolarlo lo cortó en tres rodajas con cuidado, para crear el futuro pastel de tres capas, deshaciéndose de la zona más superior (la que se abomba) ya que no la necesitaba. Dejó las tres rodajas sobre papel vegetal para que se templasen y empezó con el chocolate.
Primero se puso a preparar el fondant con el que cubriría el pastel, ya que necesitaba algo de reposo para poder estirarlo bien. Sacó una bolsa con nubes y pesó 250gr. Tras meterlas en un bol le añadió una cuchara de agua y otra de margarina.
Metió todo en el microondas a media potencia y empezó a derretirlo, sacando la mezcla cada 30 segundos para removerla.
Una vez derretido todo le fue añadiendo 100gr de cacao puro sin azúcar poco a poco, sin dejar de remover. Después le tocó añadir 400gr de azúcar glas tamizada.
Removió varios minutos más, hasta que todo estuvo bien heterogéneo, sin grumos y sin pegarse a las manos, formando una masa consistente y capaz de ser modelada. Hizo una bola con el fondant y lo reservó en un tupper hermético. Metió el mismo en la nevera, ya que a pesar de que el fondant no necesita refrigeración, siempre va mejor mezclarlo si está un poco frío.
De segundas se puso con la crema de mantequilla achocolatada para rellenar el pastel.
Puso en un bol 125gr de chocolate y lo metió en el microondas para derretirlo. Después lo dejó reservado para que se templase.
Tamizó 250gr de azúcar glas en el bol de la batidora y le añadió 250gr de la mantequilla que siempre mantenían fuera de la nevera (tenían mantequilla en la nevera y alguna cantidad fuera), para mantenerla a temperatura ambiente y que estuviese blandita, una cucharada de vainilla en polvo y otra de leche.
Puso la tapa del batidor y empezó a mezclarlo todo, el primer minuto a velocidad lenta y luego a velocidad media-alta durante dos minutos más, hasta obtener una crema blanquecina.
Añadió el chocolate derretido, que ya estaba templado, a la crema y, tras tapar de nuevo, siguió batiendo otros tres o cuatro minutos hasta obtener una crema con buena consistencia. Metió la misma en una manga pastelera, sacó de la nevera un bol de nata montada extra firme (especial para tartas), que Nana siempre tenía preparada cuando ella llegaba, y la metió en otra manga pastelera.
Cogió una tabla redonda de madera, que tenía un torno en la zona inferior para poder irla girando, puso sobre ella un cartón grueso y dorado, que usaría para llevar la tarta una vez acabada, y coloco sobre el la primera rodaja de bizcocho.
Sin mucho cuidado, ya que no hacía falta, empezó a hacer una espiral de crema de chocolate sobre el trozo de bizcocho, comenzando en el centro y haciendo pasadas anchas y continuas. Sobre ésta capa hizo otra espiral con nata montada, vigilando de no mezclar voluntariamente las cremas.
Colocó la segunda rodaja de bizcocho sobre la primera y repitió los pasos.
Al colocar la tercera sólo uso la nata montada, la cual esta vez esparció con una espátula para crear una capa lisa y fina.
Utilizó la nata para crear una capa en los laterales del pastel, dando como resultado un bizcocho totalmente untado en blanco.
Narcissa miraba anonadada la destreza con la que Hermione realizaba aquellas acciones, sin perder nunca el hilo de lo que hacía a pesar de estar trabajando con tres cosas a la vez.
Le hacía una infinita gracia verla morderse el labio mientras rellenaba todo, como si fuese una acción en la que debía concentrarse infinitamente a pesar de que sus movimientos demostraban que no le importaba especialmente si las cremas se salían de los bordes o no.
- ¿Cómo es que sólo usas nata ahora? – Preguntó al verla con la última capa.
- Como el final es un recubrimiento de fondant de chocolate, y por dentro ya lleva bastante, uso nata para no cargar tanto – explicó Hermione girando el torno para asegurar que todos los lados estuviesen bien lisos.
La joven metió la tarta en el congelador, ya que cubrirla con fondant era más fácil si la nata estaba algo sólida. En el tiempo que tardaría en preparar el fondant, unos diez minutos, le sobraría para enfriarla bien.
Sacó el fondant del tupper y empezó a amasarlo para ablandarlo, así estuvo cerca de diez minutos. Buscó el estirador de pasta que usaba Nana cuando hacía pasta casera y se puso a pasar el fondant por el mismo, hasta conseguir una capa fina lo suficientemente grande para tapar el pastel. Sacó la tarta del congelador y la colocó sobre el torno.
- Y ahora lo más chungo… - se dijo para sí, provocando que Narcissa la mirara impaciente.
Puso el fondant sobre la tarta, procurando que la segunda quedara lo más centrada posible, y aseguró la parte superior con las manos, sin apretar mucho para no dejar marca con los dedos.
Abrió los pliegues que se habían formado, sin tirar para no romper el fondant, y fue pegando el mismo a la tarta vigilando de no volver a formar dobleces.
Cogió una paleta alisadora del cajón y fue dando suaves pasadas por todo el fondant para asegurar que quedaba bien pegado y marcando el borde superior con cuidado.
Cortó el exceso inferior de fondant y volvió a alisarlo, para que todo quedara perfecto.
Se hizo con una manga pastelera de boquilla fina y la llenó con la nata montada que quedaba en el bol. Tras esto empezó a hacer decoraciones en los laterales: un trébol, unos puntitos por aquí, una flor por allá, la silueta de un pajarillo por otro lado, unas ondas recorriendo todo el lateral…
Se quedó mirando pensativa la parte de arriba y en unos segundos fue hacia la nevera, en donde empezó a rebuscar. Al cabo de otros segundos encontró lo que buscaba, una bandeja con fresas y un naranja.
Limpió las fresas a conciencia y se deshizo de los rabitos para acto seguido cortarlas en láminas más o menos finas. Peló la naranja y la cortó en rodajas lo más finas que pudo.
Colocó una capa de naranja y encima de esta otra de fresas. Para que los trozos de fruta no se moviesen, los pegaba con crema de chocolate, colocándoles unos puntitos en la parte inferior y presionando levemente contra la base de fondant.
Volvió a hacerse con las mangas pasteleras y empezó a intercalar montañitas de nata y chocolate en el borde de la tarta.
Dio unas vueltas al torno, para comprobar que nada se había salido de sitio. Finalmente dio unos pasos hacia atrás y observó orgullosa su trabajo, al igual que lo hacía Narcissa.
Guardó la tarta en el congelador, dejándole suficiente espacio para que no chocase con nada, y miró el reloj. ¡Las doce y media! Vaya, no pensaba que había tardado tanto. Luego observó curiosa a Narcissa, que la miraba de la misma forma. ¿Por qué la mujer que había quedado con ella todo el rato?
- ¿Sueles hacer muchos pasteles? – Le preguntó la mujer.
- Nana me ha ido enseñando desde que tengo memoria a cocinar – explicó Hermione – cuando venía aquí, antes de que Harry y los demás me acompañasen, no solía salir mucho de casa, así que me distraía ayudándola con las tareas.
- Así que sabes cocinar, hacer las tareas de casa, tocar instrumentos, cantar, componer canciones, hablas varios idiomas, eres una de las mejores brujas de tu generación, sacas buenas notas y por lo que he podido observar eres buena amiga, simpática, agradable, amable, madura, responsable, se te dan bien los niños… - contó Narcissa - ¿hay algo que se te de mal?
- Dibujar – rio Hermione – y según Ginny mis justos para la ropa son demasiado oscuros y un poco raros – añadió.
- Eso no son cosas tan importantes – aseguró la rubia en un tono que intrigó a la castaña - ¿no deberías ir llamando a quién tiene que cocinar?
- Le he cambiado el turno a Ginny – respondió Hermione – en muchos temas es buena, pero en la cocina muggle es tan patana como su hermano – rio – así que yo cocino hoy y a cambio ella realiza mi próximo turno de limpieza. Suerte que este finde todo está bastante limpio y sólo tenemos que preocuparnos de la ropa…
- ¿Y qué vas a hacer?
Hermione suspiró.
- La verdad es que después de la paliza con el pastel me da mucho palo cocinar – respondió – así que voy a coger comida a domicilio.
- ¿Comida a domicilio?
- Sí, es un servicio muggle que ofrecen muchos restaurantes. Llamas, dices los platos que quieres y te los traen a casa – explicó Hermione.
La rubia la miró sorprendida mientras la joven sacaba de un cajón unos folletos.
- Tenemos comida china, hindú, árabe, pizzas y pastas… - dijo la castaña enseñándole los papeles - ¿qué te apetece?
Narcissa la miró desconcertada.
- La verdad es que no tengo mucha cultura gastronómica – confesó - ¿qué soléis pedir más?
- La verdad es que en todos estos sitios nos conocen, aunque hace mucho que no comemos pizza – recordó - ¿crees que a los demás les gustará la pizza?
- Imagino… Puedes preguntárselo.
Diez minutos después estaban todos en el salón pasándose el folleto de la pizzería.
- ¡Yo quiero una carbonara con muuuuuuucho queso! – Exclamó Alexa sin ver siquiera el folleto - ¿puedo ver el pastel?
- No – respondió Hermione con una media sonrisa – y si lo ves… lo tiraré a la basura.
La pequeña la miró aterrada.
- ¡No! No lo miraré. No lo miraré – aseguró tapándose los ojos.
- ¿Qué nos recomiendas, leona? – Preguntó Blaise sentándose a su lado.
- Pues depende. Tienes los ingredientes de cada pizza ahí puestos, tú verás cuál quieres – respondió ella – también podéis hacérosla al gusto, son un máximo de seis ingredientes en el precio estándar – explicó.
Tras un buen rato de explicaciones, consejos, recomendaciones y deliberaciones acabaron cogiendo varias pizzas familiares de las que todos cogerían.
- ¿Queréis que cojamos algo más? – Inquirió Hermione antes de marcar el número – hay alitas, bolitas de queso, nuggets…
Todos la miraron diciéndole claramente un "tú misma" y marcó. En menos de dos minutos tenía el pedido hecho.
- Tres cuartos de hora y lo tenemos aquí – anunció.
- ¿Nos enseñas algún vídeo más de mientras? – Preguntó Luna – de esos de dibujos…
- ¿Alguno en especial? – Inquirió la castaña.
- ¡Mione! Enséñales la saga de "Story of Evil" – pidió Claire.
Hermione miró a todos y recibió un asentimiento mudo general. Le extrañaba tanto que ni Lucius ni Severus dijeran nada… Pero en fin. Abrió el disco duro, la carpeta de Vocaloid, la carpeta de "Story of Evil" y empezó por "The Daughter of Evil".
(N/A: la que más me gusta es la que tiene este título justamente "Daughter Of Evil [Rin Kagamine] Sub español")
El vídeo acabó y todos se quedaron mirando a Hermione.
- ¿Por qué es un estilo de dibujo distinto? – Preguntó Luna.
- Bueno, es que cuando hice este vídeo no conocía el programa de dibujo que uso ahora, así que usaba uno más cutre que lo hacía todo de esta forma – respondió la castaña – gracias al que tengo ahora puedo hacer los dibujos a partir de vectores y crear el efecto de "dibujo hecho a mano" aunque no tenga ni repajolera idea de dibujar – rio.
- ¿No es un poco cruel? – Preguntó Theo – una niñata de catorce años celosa que se carga a un reino entero…
- El siguiente es más cruel aún… - aseguró Ginny – así que yo me niego a mirar o acabaré llorando como siempre.
Todos miraron curiosos a Hermione mientras ésta seleccionaba "Servant of Evil".
(N/A: mi preferida es "Kagamine Len "Servant of evil" sub spanish").
La boca de todos se iba abriendo poco a poco, hasta que en la parte en la que los gemelos se intercambiaban Alexa, Ginny, Luna, Claire e incluso Narcissa jadearon. Cuando el sonido de la guillotina sonó Ginny y Luna se taparon los ojos mientras los demás no podían ni reaccionar.
- Eres mala – sollozó Alexa secándose las lágrimas – mira que hacerle eso a Len…
- Pues yo creo que es una reacción normal – aseguró Ron – yo al menos haría todo lo que estuviese en mi mano para mantener a mi hermana a salvo – sonrió acariciando cariñosamente a Ginny.
- El amor fraternal es lo que tiene – dijo Hermione – si tuviera un hermano o una hermana creo que me daría igual lo mala que fuera, siempre miraría por su bien.
Todos se quedaron callados unos instantes, pensando en sus cosas e imaginando que tenían hermanos a los que proteger (a excepción de los que ya tenían).
- Pues yo haría una fiesta si consiguiese deshacerme de Susanne – anunció Claire – no sabéis lo pesada que ha sido esa criaja durante todo este tiempo – lloriqueó.
- ¡No te metas con mi mami! – Exclamó Alexa saltándole encima y empezando a pegarla.
- ¡Ya! ¡Cómo si tú supieras lo mala que es! ¿Sabes lo que he tenido que pasar? ¡Una vez me cortó el pelo mientras dormía! – Se defendió la morena.
- Y recuerdo cierto día en que me usaste para cambiarle el tinte rojo por tinte color moco – intervino Hermione.
- Que accedieses no es mi culpa – contraatacó ella – bien que la bolsa de chuches que te di luego te dejó contenta.
La castaña rodó los ojos y miró a Luna, que la observaba con un solo ojo al seguir con el cojín en la cara.
- ¿Estás bien? – Preguntó acercándose a ella.
La rubia asintió.
- Me gustan tus canciones – sonrió al cabo de un rato – pon más.
Hermione asintió y seleccionó "Regret Message".
(N/A: "Kagamine Rin - Regret Message Sub Español").
El siguiente video fue "Daughter of Green".
(N/A: "Miku Hatsune - Daughter Of Green La Hija de Verde sub esp.").
Después vino "Daughter of Vengeance"
(N/A: "Daughter of revenge sub epañol". Sí, epañol XD El que puso el título lo puso mal).
A continuación tocó "Prince of Blue".
(N/A: "El principe de Azul/the evil saga/the prince of blue (sub spanish)" ).
La canción acabó y todos miraron a Hermione.
- ¿Y todo esto lo has hecho tú? – Preguntó Blaise.
La castaña asintió.
- ¿Cómo? ¿Cuándo?
- En Hogwarts a veces componía – rio ella – Dumbledore… me enseñó un hechizo para que pudiese crear enchufes en donde quisiera, y eliminarlos después, para recibir electricidad y poder usar el ordenador…
Todos se quedaron en silencio.
- Recuerdo la primera vez que te pille con un cacharro de esos – rio Ginny incómoda en ese silencio - ¿sabes el susto que me pegaste? De noche y tú en tu cama, iluminada por la pantalla. ¡Casi me da un infarto!
- Ni que fuera para tanto – aseguró Hermione – luego bien que te metiste en mi casa y me lo robaste para curiosear mis cosas.
- ¿Sólo curioseaste su ordenador? – Preguntó Claire en tono decepcionado – pues vaya… Yo habría aprovechado para más.
- Claire, hablo de cuando teníamos apenas trece y doce años – dijo Ginny.
- ¿Y? – Inquirió la mujer – tú no sé, pero puedo asegurar que Hermione de inocente no tenía un pelo a esa edad…
- Por culpa de quién sería eso… - remoloneó la castaña.
- ¡Oye! Mis clases son muy útiles – recalcó la morena.
- El problema viene cuando se las das a una cría de diez años… - aseguró ella.
- ¡Bah! Con diez años ya se deben de saber esas cosas – refunfuñó Claire.
Todos la miraron con la ceja alzada.
- ¿¡Qué!? – Preguntó ella – la norma dice que cuando viene la regla se tiene que saber de esas cosas aunque sea por seguridad… No es mi culpa que en la familia Granger a las chicas nos venga a los nueve añ…
No pudo seguir hablando, un cojín le impacto en la cara y cuando se giró hacia la dirección de la que lo habían lanzado vio a Hermione con otros dos cojines en la mano.
- ¿Y ahora por qué me pegas? – Inquirió.
- ¿Por qué? – Preguntó Hermione al borde de un ataque - ¿en serio me lo preguntas?
- Pues sí, ni que estuviera diciendo algo horri…
Otro cojín impacto en su cara, con más fuerza y provocando que cayera al sofá.
- ¿Quieres dejar de lanzarme cojines? – Pidió.
- Vale, entonces te lanzaré otra cosa – respondió Hermione cogiendo un mando y lanzándoselo contra la barriga directamente.
- ¡Au! – Gimió Claire al recibirlo – acusica – aseguró lanzándole el cojín de vuelta, con tan mala suerte que le dio a Ginny, quien entre sorprendida y cabreada se lo devolviéndoselo, dándole esta vez a Blaise.
Y así, como quien no quiere la cosa, empezaron todos a lanzarse los cojines que había en los sofás. Lucius, Narcissa, Draco y Snape recibieron varios cojinazos, propinados por cierto par de primas obviamente, y contraatacaron aun intentando guardar las formas y sin moverse.
Blaise vio su oportunidad cuando, en uno de los movimientos para esquivar, Hermione quedó al lado del rubio, que seguía sentado con cara de pocos amigos. Con un certero y fuerte golpe hizo que la castaña se tambalease y cayera sobre Draco de forma indecorosa, aunque los demás estaban demasiado ocupados como para fijarse en ello.
- Yo l-lo siento – gimió Hermione intentado levantarse, pero un nuevo cojinazo por parte de Theo la lanzó de nuevo contra el pecho del rubio – me cago en…
El rubio miró a sus dos amigos fulminándolos, pero sólo obtuvo unas sonrisas por su parte. La castaña volvió a moverse y notó como todos sus músculos se tensaban y sus brazos se movían involuntariamente, atrapándola para evitar que se moviera o intentara levantarse.
Y para su sorpresa, la joven no le rechazo, sino todo lo contrario, se acurrucó contra él, cogiendo un cojín para cubrirlos a ambos de los cojinazos que propinaban sus amigos.
¿Qué estaba haciendo ahora? ¿Acaso su cuerpo pretendía traicionarle? Echaba tanto de menos tocarla y estar cerca de ella… Quería volver a escuchar sus indirectas y ser participe en sus jugueteos… ¿Qué ella no se hubiera ido era buena señal o mala?
Miró de reojo a su madre y la vio animándolo con la mirada. Suspiró. No podía aguantarlo más. Necesitaba tenerla cerca y sentirla…
- Perdóname… - le susurró en el oído.
Hermione notó como el chico empezó a temblar en ese mismo instante y se giró hacia el sonriendo. Con un rápido movimiento le dio un dulce beso en la mejilla para acto seguido levantarse y lanzarle un cojín.
- Vamos, hurón, ni que te hubiese hecho mucho daño – aseguró Hermione en tono juguetón al recibir la desconcertada mirada del chico.
El rostro del rubio cambió rápidamente hasta adoptar una expresión tan juguetona y pícara como la de Hermione. Cogió uno de los cojines que tenía al lado y le dio de pleno a la chica, que le miró con la boca abierta.
- Vas a ver – le advirtió ella.
Y sin previo aviso se le lanzó encima, provocando que el chico quedase tumbado y ella encima, y empezó a darle con uno de los cojines mientras él intentaba cubrirse riendo.
- Esto es abuso – aseguró él – Alexa, dile algo a tu prima.
La pequeña les miró con ojos brillantes y en menos de un segundo estaba encima de Hermione apartándola a base de cojinazos. En cuanto Draco se vio liberado se puso a ayudar a la rubia en su ataque.
- ¡Ahora quien abusa de quien! – Se quejó Hermione retorciéndose, puesto que el rubio había empezado a hacerle cosquillas.
Ginny y Claire se tiraron encima de los tres en un intento por ayudar a la castaña, pero acabaron matando a cosquillas a Hermione y a Alexa, que estaban ya llorando de la risa.
El timbre les distrajo de su juego y todos se levantaron, aunque Draco tardó más de lo debido en quitarse de encima de Hermione.
- ¿No vamos al comedor? – Preguntó Theo al ver que los "buenos" no se movían.
- No, la pizza siempre se come en el salón mientras vemos la tele – explicó solemnemente la castaña – aunque tendremos que traer la mesita de la terraza para que quepa todo.
- Traedla tú y Claire, yo y Luna nos encargamos de los vasos y la bebida – sonrió Ginny – Harry y Ron, las pizzas.
Hermione se encargó de cortar en ocho las pizzas mientras los demás se sentaban, unos en el suelo y otros en los sofás.
- ¿Cómo se come esto? – Preguntó Blaise mirando desconfiadamente una pizza cuatro quesos.
- Fácil – respondió Alexa – lo coges con la mano y ¡ñam! – Explicó dándole un pequeño mordisco a su trozo de pizza carbonara – y si no te pringas es que lo estás haciendo mal.
- Se puede comer con cuchillo y tenedor – aseguró Hermione al ver las caras de Snape, Lucius y Narcissa – pero es más divertido hacerlo con las manos.
- La de cosas que son más divertidas si usas las manos… - sonrió Claire sugerentemente mientras miraba a Lucius sin que nadie se percatase, haciendo que este se tensase y sonriese disimuladamente.
Los refugiados imitaron los movimientos de los demás y, aunque al principio les daba un poco de asco coger la comida con las manos, acabaron disfrutando más que un niño con un juguete nuevo.
Para amenizar la comida Hermione puso "El Rey León" a petición de Alexa, que se sorprendió mucho cuando los refugiados comentaron que nunca la habían visto y les soltó un convencidísimo "los magos sois muy aburridos" que dejó sin palabras a todos.
A nadie le extrañó que Hermione, Ginny y Alexa se pusiesen a cantar las canciones que salían en la película e incluso Luna y Blaise se atrevieron a cantar los estribillos de algunas.
¡He vueeeelto! ¡Y con este super cap! ¿Os ha dejado bien la conversación de Narcissa y Hermione? ¿Os gusta el pastel que Hermione ha hecho? Pensaba que iba a ser más difícil describir como hacerlo pero no XD Si alguno se anima a hacerlo que lo diga, o si tiene alguna duda que no tenga miedo de preguntar ^^
MizarCullen. ¡Gracias por tu coment! Me alegra saber que piensas eso ^^
Raquel1292. ¡Muchas gracias! No quieras imaginar lo que me costó escribir esa parte... ¡Que chungo!
SALESIA. Pues sí, todo va pasito a pasito. ¡Y lo de la frase ya lo cambié! Se me fue el dedo XDD
Style-Shinigami. ¡Bienvenida nueva lectora! Me alegra de que te guste la idea y la historia ^^ Y en los vídeos... ya veremos lalalalala
¡Espero que dejéis más reviews opinando sobre el nuevo cap!
