Perdonen la demora.

Saint Seiya y TLC no me pertenecen.


De castigos, secretos y borracheras.

Ciudad de Atenas.

Mientras que la mitad del santuario estaba comenzando a despertar, Degel y Kardia se daban los placeres de la exploración del "nuevo" mundo.

-Museo Arqueológico Nacional de Atenas.-Leyó Degel, Kardia dejo libre un bufido.- No vamos a ir... Ya sé que no quieres...

-Solo te doy este capricho...-informo Kardia, mientras comenzaba a caminar hacia el edificio.- Luego veremos que hay en esos posos en la tierra que tienen carteles que dice Subterráneo.

-Pero se tiene que pagar...-Degel hizo una mueca, Kardia saco algo del bolsillo- ¿Qué es eso?

-La billetera de Milo.-Informo el otro con una amplia sonrisa- se cómo se usa este dinero... y también como se usan estas tarjetas...-comento mientras le mostraba las tarjetas de crédito de Milo- somos iguales físicamente... por lo tanto.

-Eso es robar...

-Milo no se va a enojar...-informo el chico- solo es para vivir un poco la vida en este tiempo, se la voy regresar antes que se dé cuenta...-Degel hizo una mueca un tanto dudoso- ¿Acaso no quieres conocer ese museo?

-Si... Pero.

-Vamos... solo unos euros... No se va a enojar por que les gastemos algunos.-Dado que tiene unos cuantos con cifra de 100, pensó con malicia.

-¿Euros?-pregunto el otro ladeando la cabeza.

-Así es como se llama el billete, su moneda, Euro.-Kardia sintió un ligero deguste de placer al notar que tenía un conocimiento que Degel no. Le dio el capricho a Degel, se arrepintió en parte, luego de estar unas cuatro horas en el museo se retiraron dado que Kardia ya se quejaba por el hambre.

-¿Habrá por aquí una cantina o posada para comer?-Pregunto Degel, mientras caminaba por el bullicioso centro de Athenas.

-Menú del medio día-Kardia le jaló de la remera e índico un bar- vamos a comer ahí y listo...

30 minutos después.

-La cuenta...-El mesero les dejo la cuenta, Degel había comido con algo de culpa dado que sabía que se pagaría con el dinero de Milo. Al tomar el papel se quedó un tanto boquiabierto.

-Kar... son... casi 160 euros...-susurro por lo bajo.

-¿Quieres que nos vayamos sin pagar?-pregunto el otro arqueando una ceja- la puerta está abierta y podemos salir sin que nos vean... si corremos rápido.-aclaro.

-No. Paga de una vez y vamos que siento culpa.-se apresuró a decir el otro, ya era mucho con gastar el dinero de Milo. Kardia dejo 200 euros y le dijo al mesero que se quedara con el vuelto. El joven feliz de la vida dado que era una propina cercana a los 50 euros (que era tristemente lo que el cobraba en tres horas de trabajo).


-Quiero ver el subterráneo...-informo Kardia mientras comenzaba a perfilar hacia ese lugar. Degel mirando para todos lados le siguió, salvando el cuello a su amigo de ser envestido por un auto.- ¿Que la tienen con esos cacharros del demonio?

-Kardia... no hay que ser muy sabio para saber que esa luz roja significa no pasar.-comento Degel, mientras soltaba el cuello de la remera de Kardia- y tranquilo lo que menos quiero es que se te dispare la enfermedad en una ciudad que no conozco.

Sobre la terraza de un edificio.

-He Gab...-la joven pelinegra, revestida en una armadura blanca, se dio vuelta y observo a la otra que estaba muy ocupada limando las uñas en vez de andar causando enamoramientos- ¿Esos no son Kardia y Degel?-En menos de un parpadeo Gabrielle de Colibrí estaba mirando por la cornisa.

-¿Que hacen esos dos en Atenas?-la chica se puso de cuclillas y miro a los dos jóvenes que atravesaban la calle.- Cam

-¿Que?-pregunto el otro con fastidio.

-¿Que hacen Kardia y Degel en Atenas?

-¡¿Cómo que llegaron a Atenas?!

-Yo que sé. Los acaba de ver cruzar la calle 43.

-Gabrielle mi querida y dulce hermanita.- comenzó Camus en el tono más falso que conocía su hermana, clara señal que se venía un gran pedido de su parte.- ¿Te podemos pedir un favorcito?

-¿Quiénes?

-Milo y yo.

-Bueno.-hizo una pausa- No los cuido.

-Oh no te preocupes, no te íbamos a pedir eso.- Por alguna razón, la chica se podía imaginar la sonrisa mal intencionada de su hermano.-Es otra cosa mucho mejor...

-¿Entonces?

-Cuando anochezca...

-Cuando anochezca...-repitió la joven con expresión aburrida.

-Llévalos a Dioni's y dile a Baco que yo invito... Pero procura que ellos no se enteren de ese detalle-el tono malicioso de Camus se percibía en cada letra.- Ya que están en Atenas, que conozcan la vida nocturna...

-¿Acaso este esta borracho?-Su amiga se encogió de hombros, la chica vio a los dos jóvenes entrar al subterráneo.- ¿Quieres que se embriaguen...?

-Degel se hizo el galán, con Tanya, es lo mínimo que puedes hacer como buena hermanita.-Milo noto la peor sonrisa psicopata que podia embozar Camus y paso saliva.

-Como ordene Capitán.-Soltó con la misma malicia que su hermano.- Esos dos van a hacerle honor al disco-pub de Dionisio...

Subterráneo.

-¿Subimos?

-Kardia... esto no creo que sea un juguete...-informo Degel, mientras Kardia se iba a comprar los boletos- nunca me escucha.

-Solo una estación.-le comento Kardia mientras le entregaba el boleto a Degel.- Yo te deje ir al museo...-el de anteojos dejo libre un suspiro y acepto subir con su amigo al subterráneo.

-Trenes bajo tierra...-murmuro- que ingeniosos...-Kardia le miro con su típica expresión de "Degel cierra la boca". Se subieron al extraño vehículo (extraño para ellos), este arranco adquiriendo rápidamente una velocidad moderada y luego rápida.

-¿Qué carajo?-Degel noto que Kardia tironeaba de su remera y cabello.

-¿Qué pasa?-pregunto, mientras soportaba algunos empujones.

-La puerta me agarro el pelo y la remera.-escucharon como un adolescente se reía ante el comentario de Kardia, este le lanzo una mirada fulminante. El caballero comenzaba a perder la paciencia con la risa del chico que les contaba a sus otros amigos lo que le pasaba al sujeto con "cara de loco". Cuando la puerta se abrió, Degel bajo primero y luego Kardia, al mismo tiempo que una mujer comenzaba a gritar que tres jóvenes tenían convulsiones.

El Acuariano entro al subterráneo y noto a los tres adolescentes quejándose de un dolor intenso y de calor. Miro con reproche a Kardia que se había puesto a silbar y escondió su mano derecha en la espalda.

-Vamos...-Tomo a Kardia del brazo y le hizo dirigirse a las escaleras. Se quedó algo sorprendido al ver que estas se movían solas y realizaban un camino ascendente.-Vaya...

-A que si es raro...-comento Kardia, mirando por encima de su hombro.- sube...

-No sé...

-Vamos Degel, no seas payaso y sube de una vez...-Kardia le empujo y Degel casi trastabilla en las escaleras mecánicas. Kardia como todo buen aventurero, se sentó en los pasamanos móviles y comenzó a subir ahí sentado.

-Kardia... bájate.-le gruño Degel, dado que eran muchos los que miraban fijo y de forma desaprobatoria al joven.- Mis disculpas, mi primo está mal de la cabeza-dijo cuando llegaron a la parte superior y se llevó a Kardia del brazo.

-No seas aburrido.-Miro el reloj más cercano- son las... ¿15:48?-Ladeo un poco la cabeza- ¿Qué clase de hora es esa?-acostumbrado a que casi todos en el santuario tuvieran relojes de manecillas no entendió el reloj digital del banco.- ¿Qué es eso?-Miro una inmensa heladería que servían también café.-Vamos...

-Kardia... para un momento...-Degel le caso de la muñeca, su compañero comenzaba a portarse como niño chiquito- espera... no te me escapes...-Le dijo antes de salir tras él, que con toda la obstinación del mundo se iba hacia la heladería.

Heladería.

-Tendríamos que intentar lograr producir esto en el santuario...-informo Kardia mientras consumía su helado número tres.

-No lo puedo negar...-comento Degel que saboreaba el helado de chocolate, con dulce de leche y whisky.

-No se por qué... pero siento como algo frio aquí...-se tocó las sienes.- Degel... no te des vuelta, pero la que te dio el helado no te saca la vista de encima...-El francés parpadeo un par de veces, no creyendo lo que le decía su mejor amigo. Se dio vuelta apenas, mientras se estiraba y noto una sonrisa furtiva de la encargada.- Eres todo un galán sabiondo... Vete a pedir otro helado...-le quito el helado y se lo comió, para luego ponerle los billetes del vuelto en la mano.

Barra de helados.

-Otro helado bonito.-Degel se arrepintió de haber aceptado ir por otro helado.

-Eh... si...-miro los gustos, evitando mirar a la joven.- ¿Que gusto me recomiendas?

- Frutilla a la crema.-informo la chica en un tono meloso- o mousse de chocolate y cerezas.-La joven tomo el vasito y miro a Degel.- voy a salir a fumar un cigarrillo, si deseas acompañarme...

-No fumo.-informo, mientras trataba de mantenerse lo más frió posible.

-Yo tampoco.-la chica le guiño un ojo.

-Pero acabas de decir...-Degel le miro perdido, al mirar hacia atrás noto que Kardia tenía una charla con otra de las concurrentes de la heladería.- Disculpe, pero me ha mareado...-admitió el chico- deme el de chocolate.-Una mueca de indignación se presentó en el rostro de la chica, quien de mala gana le sirvió el helado y se lo entrego. Cuando Degel se dio vuelta, Kardia no estaba.- ¿Dónde está Kardia?

-Tu amigo se acaba de ir, al parecer es más avispado que tú.-le gruño la chica, mientras limpiaba las cucharas para helado.

Sobre una terraza en frente de la heladería. Al mismo tiempo

-Como me encantan las flechas de lujuria...-Soltó un heraldo de Eros de cabello rubio, la pelirroja y la pelinegra se torcían de la risa. -Como adoro cuando Afrodita nos da de esas flechas...

-Vaya que Kardia es rapidito...-soltó Tanya- luego de ver como Kardia se subía al auto de la joven y salían de ahí.- aunque no debería de subirse a los autos de las extrañas...

- Camus. ¿Puedo jugar tiro al blanco con Degel?-pregunto Gabrielle, mientras ponía una flecha en el arco.

-Has lo que quieras mi hermanita querida.-En el santuario, Milo observaría con duda y temor la sonrisa cruel que apareció por unos instantes en los labios de su mejor amigo.

- Veamos si le concedemos el capricho a la heladera...

Barra de la heladería.

-Supongo que tendré que esperar a que vuelva...-susurro Degel, sintió algo raro y miro a la encargada- que pena que no haya nada con que matar el tiempo...-la chica alzo la mirada, no creyendo lo que el hombre acababa de decir.

-Puede... si quiere, darme una mano en la bodega...-admitió la chica, que extrañamente se sentía deseosa de placer.

-No sería un caballero si no ayudara a una dama.-informo Degel con una galante sonrisa ¿Pero qué diablos me pasa?

Fuera de la heladería, Varias horas después.

Kardia se acercaba caminando con toda la pachorra del mundo, como la joven solo vivía a unas cuadras, había podido realizar el camino de regreso caminando siguiendo el cosmos de Degel. La noche comenzaba su grácil gobierno, acompañada por las escasas estrellas y las farolas en las calles.

-¿No me digas que te deprimiste por que te deje?-pregunto algo divertido.

-Si te dijera lo que hice... en tu ausencia no me lo creerías...-Informo Degel completamente avergonzado por sus acciones en la bodega de la heladería.

-Si yo te dijera que NO hice, también no me creerías...-Kardia dejo libre una risa, pero esta se extinguió al ver la cara de su amigo- ¿Estas bien?

-Quiero volver al santuario.-fue lo único que susurro.

-Bueno...-supongo que si deberíamos de volver, tal vez se siente mal o se enfermó con algo que comimos.- Esta bien... volvamos...-Miro los inmensos edificios... ¿Por dónde vinimos?-Al oír esas palabras Degel alzo la mirada del suelo y se encontró con la misma expresión en el rostro de Kardia.- ¿Te acuerdas como volver?-Degel lo pensó un poco y luego negó con la cabeza, esta Atenas no era para nada la que el recordaba. Tenía que reconocer una cosa... Estaban perdidos.

Santuario de Athena, al mismo tiempo.

-¿Alguno vio al inadaptado?-Saga se acercó a los caballeros que se hallaban desperdigados por la entrada a las doce casas.

-¿Social o mundial?-pregunto Shura de lo más relajado mirando las estrellas.

-Mundial.-informo en un tono sereno el gemelo.

-No, no vimos a Kanon-Todos, los del siglo XVIII, ahí presentes miraron al peli celestes- ¿Para que lo buscas? -pregunto Afrodita algo distraído.

-Pues... -sonrió de medio lado- se acerca la hora de la cena y los gemelos tienen hambre...-admitió mientras se encogía de hombros- y antes de quemar Géminis, prefiero buscarlo.

-¿Tan mal cocinas...?-pregunto algo sorprendido El Cid.- Pensé que hacían broma... bueno hacen broma por todo.

-Mira, para que te hagas una idea...-Mu le miro con una sonrisa de medio lado mientras sujetaba su taza con dos manos, por si las dudas de recibir algún golpe- yo prefiero comer piedras antes de comer algo cocinado por Saga-los presentes de la orden del siglo XX estallaron en risas, mientras Saga ponía los ojos en blanco.

-Cuidado...-Dohko que se acercaba les escucho.- Shion está sopesando la idea de poner la comida de Saga como método de castigo.-Ahora hasta Saga se vio forzado a reír ante el chiste.

-Ahora que caigo...-Afrodita miro para todos lados- ¿Camus y Milo?

-Estaban tomando algo para el dolor de cabeza...-Dohko hizo una mueca- zafaron como los mejores de un castigo.

-¿Sísifo y Regulus?-inquirió Manigoldo, al notar también la ausencia de sus camaradas.- ¿Dónde están esos dos?

-Ah... ellos no lograron salir bien parados.-Informo Saga- Se comieron el castigo.-Todos les miraron con cara de no entender- larga historia...

-Si ven a Kardia y Degel, díganle que Shion los cocinara vivos apenas los vea.-Sentencio Dohko- esta hecho una furia...

-También falta Aspros y Albafica...-Manigoldo miro a todos lados algo confundido- es raro que ellos desaparezcan al mismo tiempo.

-¿Quiénes desaparecieron?-pregunto Milo, que aparecía masajeándose las sienes. Tendría dolor de cabeza para rato, aun se sorprendía como era que había hecho para salir bien parado del problema...

-Albafica y Aspros...

-Deben de andar por ahí, pero por las dudas informen a Shion...-notifico el chico, mientras dejaba libre un suspiro- Ya anda medio cabreado y si se entera por otras fuentes tendrán problemas.-Miro a Mu quien sonrió burlón. Eso quería decir que no pensaba arriesgar su cuello para salvar el de otro.- Gracias Mu, ya vas a necesitar algún favor...

-Se lo pediré a Shaka o a Aldebarán, como siempre.-Notifico antes de entrar a Aries tomando su te.

-Si hay alguien que le hace rivalidad a Kanon a la hora de pedir favores, ese es Mu...-Shura le miro- puede ser bueno y toda la cosa, pero cuando se trata de intervenir con Shion... Al igual que, con Kanon, no te ayudan ni por qué te estén condenando a muerte.

-Tontos no son.-Informo Saga sereno- Saben que pueden quedar pegados en el castigo y por eso no intervienen.

Casa de Géminis. Varias horas después.

Debido a que Defteros se hacia una idea de la cocina, con ayuda de Saga para prender las hornillas, para alivio de los niños y Saga.

-Aspros... ¿Dónde estabas? ¿Estás bien?-Inquirió Defteros, al notar la expresión meditabunda del géminis quien siguió de largo hacia su habitación- ¿qué le pasa?-Saga se encogió de hombros.

Habitación de Aspros.

-Albafica tiene razón... si los otros no han dicho nada al respecto, es porque deben de saber...-Aspros daba vueltas por el cuarto, no sabiendo que hacer con lo que había visto- Aunque no lo entiendo, alguno debería de haber hecho aunque sea una leve mención del asunto... Saga por lo menos, él hubiera mencionado algo... -Cerro los ojos y se masajeo las sienes.- Creo que sería mejor no meterme en ese asunto...

Calles de Atenas.

Degel y Kardia caminaban por un mar de luces fluorescentes y carteles luminosos, ninguno de los dos era capaz de orientarse aunque sea un poquito. Tampoco querían correr el riesgo de llamar a alguno de sus amigos por cosmos y que estos terminaran igual de perdidos como ellos.

-¿Cómo volvemos?-volvió a preguntar Kardia, por enésima vez en menos de 15 minutos.

-Vaya... Pero miren a quienes trajeron los dioses.-Los se dieron vuelta y se encontraron con la pelirroja llevando una bolsa de compras.

-¿Que haces aquí?-pregunto molesto Kardia.- ¿No tienes que estar enamorando personas...?-pregunto burlón con la intención de enojarla.

-Tengo la noche libre y que hago aquí, sencillo vivo en la otra calle-les mostró la bolsa- y tenía que hacer compras.

-¿Sabes cómo volver al santuario?-pregunto Degel, tapándole la boca de Kardia.

-Oh... ya entendí-sonrió maliciosa- ¿Querían conocer la Atenas del siglo XX?

-Si... pero ya es tarde y tenemos que volver.-Sentencio Degel, sin liberar la boca de Kardia quien comenzaba a ahogarse.

-¿Se van a volver sin conocer la noche de Atenas?-pregunto con horror.- Aunque sea martes... hay lugares que no cierran en ningún día de la semana.

-Auch...

-No me vuelvas a tapar la boca-le gruño Kardia, luego de morder a Degel- ¿Que tiene de especial la noche de Atenas?

-Jojojo... ustedes quieren volverse...-la chica comenzó a caminar pasando entre ambos hombres- si se quieren volver cuando apenas comienza la verdadera noche, no creo que estén aptos para semejante aventura.

-¿Aventura?-Los ojos de Kardia brillaron, mientras la chica continuaba con su camino.-Vamos Degel...-se apresuró a decir ante la cara del otro- ya nos van a castigar por salirnos, que valga la pena por lo menos...-Agarro la mano del francés y comenzó a seguir a Gabrielle.- Oye.

-Tengo nombre Kardia.-la chica le miro por encima del hombro, luego de detenerse.

-Ahora caigo de que eres una chica preciosa-informo haciendo que la chica se pusiera roja- tema aparte.-Sonrió burlón ¿Nos puedes demostrar lo que tiene de bueno la noche de Atenas?

-Creo que puedo hacer el sacrificio-les guiño el ojo y sonrió- pero no pueden ir con esas fachas...

-¿Fachas?-Degel le miro no entendiendo- ¿Que fachas?

-Ropa.-la chica le miro- pueden usar la de Camus y Milo... Tienen sus propios cuartos en el PH, pero es muy raro que usen las ropas que tienen ahí...-la chica se encogió de hombros- Supongo que algo les va a entrar, venga.

Cocinas, Comedores de los guardias, Santuario de Athena.

-Regulus... se supone que estamos castigados...-le reprendió Sísifo, para él el castigo era un espanto, pelaba las papas que Regulus lava un tanto divertido.- La idea no es que te diviertas...-le gruño, hecho una furia interna por que ellos si habían tenido castigo y los otros habían salido bien parados

-¿Ah?-pregunto el niño que lavaba las papas y las apilaba de distintas formas.- Milo me dijo que si lo haces divertido, no es malo el castigo-informo mientras trataba de apilarlas una sobre otra en una línea recta.

-Aja... ¿Y mañana con los archivos que vas a hacer?-pregunto Sísifo, hecho una furia con el pela papa.

-Acomodarles del nombre más feo al más bonito.-notifico Regulus, Sísifo puso los ojos en blanco y prefirió guardarse el comentario.

Coliseo, A la mañana siguiente.

-Vamos Aspros...-Defteros venia hostigando a Aspros desde hacía rato- No te hagas el misterioso... que te pasa.

-Nada.

-Conmigo no te hagas el nada...-Defteros entrecerró los ojos- desde anoche que estas muy raro.-Ahora que lo pienso, Kanon no se apareció en toda la noche. Aspros se detuvo y cerró los ojos conteniendo las ganas de pegarle a su hermano. -Aspros. ¿Me puedes decir que cuerno te pasa?-Los presentes, incluidos Regulus y Sísifo (que miraba con ganas asesinas a Camus, Milo y Aioros), se dieron vuelta a escuchar eso.- ¡Aspros te hice una pregunta! ¿Puedes dejar de ignorarme y decirme que te pasa?

-¡KANON TIENE UNA ESPOSA Y ESTA EMBARAZADA!-bramo el géminis, ya con la paciencia aniquilada por el insistente preguntar de su hermano. Al escuchar eso, los del siglo XX comenzaron a estallar en risas (Saga con mayor fuerza que el resto) dado que la simple idea le parecía ridícula.

-¿Mi hermano casado?-Saga se limpió las lágrimas, al igual que el resto que se seguía doblando de la risa- Aspros... Si Kanon estuviera casado, yo lo sabría...

-Y si hubiera un mini Kanon en camino, te aseguro que lo sabríamos todos...-informo Milo rojo por la risa- O mínimo Saga y yo...

-Yo lo vi...-Todos miraron a Aspros con cara de terror. ¿Acaso acababa de decir que había seguido a Kanon?

-¿Seguiste a Kanon?-inquirió Afrodita con un ligero temblor en la voz- ¿Te volviste loco o ya lo estabas?-Albafica miro a Aspros, por que no decía que él también había visto a Kanon arrodillarse junto a la joven para escuchar los movimientos del bebe en camino.

-¿Por qué dicen eso?-pregunto Defteros, cuya mente intentaba procesar lo que acaba de oír ¿Él, bueno Kanon, padre?

-Defteros...-Aioros miro al otro gemelo- ¿Tu hermano es suicida?-el otro parpadeo un poco confundido- Aspros, que Kanon no se entere por que te mata...-poso su mirada en el otro gemelo- Odia que le sigan o que se metan en su vida...

-Esto...-Regulus les miro- ¿Ya se olvidaron que dijo que tiene una esposa embarazada?

-Reg... Si Kanon tuviera esposa y esta estuviera esperando... Al menos Saga lo sabría-informo tranquilo Shaka.

-A menos...-comenzó Aldebarán en tono amable- Que quisiera protegerla de algo... No hay mejor secreto que el que no se cuenta a nadie... Siempre lo dijo.

-Tienes razón-dejo libre un suspiro- de mi hermano me puedo esperar cualquier cosa-el caballero se masajeo las sienes.-Pero no algo así... a mí me lo diría.

-¿Va a ver un bebito en géminis?-pregunto Sacha, que junto con el hecho de que el maestro Kanon iba a matar al señor Aspros, es lo que había entendido.

-¿Luna está embarazada?-pregunto Kanon, en un tono sumamente sorprendido, justo cuando salía de un portal dimensional.

-¡NO!-Saga se puso algo pálido, dado que casi se le escapa un: "gracias a los dioses No".- ¿Algo que no sepa?-Dado que existía la posibilidad era mejor sacarle la información ahora.

-¿Por qué me preguntas a mí?-inquirió Kanon, algo perdido por las miradas que recibía.- No he estado en el santuario por unas buenas horas...

-Deja... luego hablamos...-informo Saga, mientras empujaba a sus aprendices y les hacia ponerse en marcha de una vez.

-¿Quién es la chica?- inquirió de golpe Milo, cuando Saga ya no estuvo a la vista. Kanon le miro algo perdido, como no entendiendo la pregunta.- no te hagas...

-No me hago, dado que no sé de qué chica me hablas...-La expresión de Kanon no desapareció- ¿Podrías ser más claro?

-Mira...-Albafica no era tan idiota como para decirle a Kanon que le había seguido, siendo el hecho que hace menos de cinco segundos le dijeron que era suicidio- Alguien dijo que estas casado con una pelirroja y que ella está embarazada...

-¿Qué?-Kanon le miro como no entendiendo- No tengo ni idea de que hablan y ahora entiendo por qué se enojó el otro...-Kanon dejo libre un bufido- pobre del desgraciado que anda inventando...-dijo antes de irse de ahí.

-¿Dónde estuviste?-pregunto Milo.

-En donde no te incumbe.-Le gruño el otro- se buen hermano menor y averigua quien fue el infeliz que corrió ese rumor.

-Como ordenes...-Milo sonrió con notoria crueldad a Aspros una vez Kanon se hubiera desaparecido de su campo visual- Huy... que lindo... te tengo agarrado de las p-formo las restantes letras sin necesidad de darles sonido.- Albafica zafa, es claro que estuvo contigo, por que no tuvo el buen cuidado de no darse a delatar frente a Kanon.

Departamento, Atenas, Grecia.

-Kan... Me hubiera gustado estar todas mis vacaciones en Irlanda...-informo la pelirroja, mientras con sus manos tanteaba las perchas y con la otra sostenía el celular.

-Pero yo te quiero cerca...-escucho que le decía el otro- A demás, quiero que conozcas a mi hermano-se apresuró a decir, no le convenía que sospechara.

-No estarás tramando ninguna de las tuyas ¿Verdad?-inquirió la chica mientras colgaba una falda azul.

-¿Yo? No, para nada-informo mientras se tiraba en la cama, la chica así lo dedujo por el ruido de los resortes- en Mayo nacen... supongo que tengo que decirle antes que le diga "FELICIDADES ERES TÍO"... y le tire a las dos gordas encima.-La chica soltó una cándida risa.- Del infarto que le doy las va a tirar al suelo.-admitió el géminis como si nada, agradeciendo que Saga estuviera en la otra punta del santuario. Se había pegado la corrida de su vida hasta Géminis para poder llevar a cabo el llamado.

-¿Que tramas?-le pregunto en un tono sutil.

-Digamos... que es posible que se enterara de la peor forma y de paso quiero evitarme el disgusto... de que no me hable por semanas-y de paso me quiero evitar el regaño y el sermón de "por qué no confió en él".

-Kan...

-No te pongas muy coqueta...-le dijo en un tono burlón- no vaya a ser que mi hermano te quiera robar...

-Yo solo tengo ojos para ti...-le informo en tono amable, mientras se sentaba en la cama y se masajeaba el vientre con cariño.

-Eres ciega-le recordó, siguiéndole el juego.

-Por eso... Yo solo puedo verte a ti... Eres al único hombre al que realmente deseo ver.

-No, mejor que los dioses nunca te cumplan ese capricho...-soltó una risa- yo soy feíto...-la chica dejo libre una risa.

-No fue por tu físico que me enamoraste...

-¿Ah no? ¿Y con que te enamore?-pregunto, siguiendo su charla.

Casa patriarcal.

Athena y Shion se acercaron al destello vino tinto y al destello verde esmeralda. De esos dos destellos se formaron tres personas.

-¿Dio? ¿Momo?-la joven miro al tercer hombre que parecía casi desmayado- ¿KARDIA?

-Silencio...-Dionisio le sonrió a su hermana- Se tomó uno de mis tragos...

-¿Que tomo?-pregunto Athena algo preocupada por la salud de su caballero.

-Agua de florero.-Los altos mandos del santuario le miraron algo perdidos.- es un trago...-aclaro Momo.

-Ah...

-¿Y el otro?-pregunto Shion, apretando los dientes, con notoria molestia- ¿Donde esta Degel?- ¡SERA POSIBLE! ¡UNA VEZ QUE LOS CHICOS SE PORTAN BIEN Y ESTOS DOS ME ARRUINAN EL DÍA!

-¿Degel?-Momo solo a Kardia que se fue de cara contra el suelo- uh...-miro al chico algo preocupado- pensé que se podía parar...

-Déjalo.-gruño el patriarca, mientras Athena movía suavemente a Kardia.- ¿Dónde está Degel?

-¿Pelo verde largo, ojos amatistas y anteojos?-Pregunto Dionisio.- ¿Aspecto de estudioso traga libros?

-Sí. Ese es Degel.-Notifico Shion.

-Lo tiene ella, se lo llevo cuando estaba medio borracho.

-¿Ella?-Athena le miro algo aterrada.- ¿Le tiene...?

En otro lugar del mundo.

Degel se movió medio dormido y tanteo un poco las sabanas de exquisita seda en las que estaba envuelto... Con las manos intento buscar sus lentes, por lo poco que lograba distinguir sin estos (y la terrible jaqueca por la borrachera) estaba en una cama que predominaban las sabanas con gamas de color rosa.

-¿Dónde estoy?-El chico se sentó y ahí cayo que estaba completamente desnudo, por lo cual atino a cubrirse con una de las sabanas...- ¿Que hago desnudo? ¿Que hice anoche?

-No lo recuerdas...-Una mujer le abrazo por la espalda y paso su lengua por la nuca del joven- Hacia tiempo que un mortal no me lo hacía de esa forma...-Degel se dio vuelta y solo diviso la figura borrosa de una mujer de cabellera rubia- Ni te acuerdas quien soy... mmm... -En un movimiento veloz Degel estaba acostado en la cama nuevamente con la exuberante rubia encima- Soy la diosa Afrodita...-informo la mujer mientras acariciaba el musculoso y trabajado pecho de Degel.

-¿Mis lentes?-Logro preguntar, creyendo que le jugaban una broma. La diosa soltó una risita, pero no le dio los lentes...- ¿Sucede algo?

-Me enloquecen los hombres como tu...-informo en un tono sumamente lujurioso.- ¿Qué tal si repetimos lo de hace un rato?-Bueno... como dijo Kardia, el castigo ya lo tengo asegurado. Reflexiono para sus adentros.

-No es cortes no atender los pedidos de una dama.

-¿Dama?-La diosa sonrió sumamente radiante- Hace mucho tiempo que no me llaman así...-informo mientras acariciaba el rostro de Degel.

Santuario de Athena, Casa patriarcal.

-¿Alguna idea de cómo recuperar a Degel?-La diosa miro a su hermano, al amigo de este y al patriarca- Afrodita no lo va a soltar por las buenas...

-Prepárate para la guerra Athena, si se encariña con él no lo va a dejar salir de su lecho...-Informo Dionisio- esperemos que tenga buena resistencia, yo que soy un dios, siempre termine destrozado luego de una maratón de sexo con ella...-La diosa le miro haciendo una mueca- perdón... creo que eso no tuve que haberlo dicho.

-Hacemos esto-Shion miro a Athena, olvidándose por completo a Kardia inconsciente- sacamos a Degel, esperamos que se dé un baño para que este presentable y lo mato por descuidado.

-No me parece mala idea...-La diosa se refregó las sienes. Solo espero que se cuide... Lo único que me falta es que embarace a Afrodita...- Shion, llama a la orden.-Con qué cara le digo lo que tienen que hacer.

Despacho de Camus, Casa de Acuario.

-¿O sea que perdiste a Degel...?-Camus miro con reproche a su hermana.- Por lo menos encontraste a uno...

-Obvio, por que el pobre no resistió el trago y quedo planchado...

-¿Alguna idea de donde pudo haber ido a parar Degel?-pregunto Milo, mientras se tiraba gomitas a la boca.

-Nunca dije que no supiera donde esta, solo dije que ya no estaba conmigo.

-¿Y dónde está?

-Se lo llevo Afrodita... Los chicos serios la ponen...

-Espera-Camus le miro- Afrodita... Afrodita...

-Sí, ella lo tiene.

-Como me gustaría ser Degel...-soltó por lo bajo Milo- mira que maldito, ese sí que tendrá algo muy importante que contar cuando regrese a su tiempo...

-Caballeros de la orden dorada, preséntense ante Athena ahora mismo.

-Ya nos llamó Shion...-Camus tomo su tiara y se la coloco- ahora si... veamos con qué cara nos dice que tenemos que ir por Degel al Santuario de Afrodita...-dejo libre una risita, para luego poner su semblante absolutamente serio.- Vamos Milo.

Continuara.