CAPÍTULO 13
LA ELINATORIA (PRIMERA PARTE)
El grupo uno formado por los veinte primeros participantes de la eliminatoria permaneció en el ring, los demás tuvieron que desalojarlo para hacer espacio. Para no estorbar, el resto de los participantes fueron obligados a bajar al subterráneo. Todo el subsuelo era un complejo de túneles y de distintas instancias (el hipogeo), había varias salas de espera, un gimnasio e incluso una pequeña zona de cafetería; algunos participantes aprovecharon para comer o beber algo pero la mayoría, incluido Vegeta, se concentraron en el gimnasio. Casi todos protestaban por no poder ver los combates de la eliminatoria, Vegeta mantenía la calma absoluta y eso sorprendió a su hermana.
—Hermano ¿No te hubiese gustado ver el combate?
— ¿Para qué? Noto sus energías y movimientos. Ninguno de ellos merece la pena, son basura.
Raditz aprovechó para acercarse a Kakarotto.
—Hola, hermanito.
— ¿Qué quieres?
— ¿Es así como saludas a tu hermano mayor?
—Apenas paras en casa. Casi no te conozco.
—Ahora que me fijo ¿De dónde has sacado este uniforme?—palpa la hombrera derecha del traje de Kakarotto—Es de una calidad muy buena. ¿Cómo lo has conseguido?
—Me lo regaló el señor Cepa.
— ¿Cepa? ¡¿El famoso comandante Cepa?! ¿El segundo del reino? No puede ser. Mientes.
—No miento. Vegeta y tiene otro traje igual y también su hermana.
— ¿Te refieres a los príncipes?
—Sí.
—Mientes. ¡¿DE QUÉ LES CONOCES?!—los gritos de Raditz se ganaron algunas miradas de algunos chicos. La princesa quiso acercarse pero su hermano la sujetó del hombro.
—No te metas en lo que no te importa, hermana.
— ¡Eres un embustero, hermanito! ¡Barreré el suelo contigo!
—Lo siento pero no puede ser. Tengo que ganar yo para rescatar a papá y mamá.
— ¿Ellos? ¿A qué te refieres?
Kakarotto contó a su hermano lo sucedido con los padres de ambos.
EN EL RING
Cinco chicos ya habían salido fuera de la pista y los otros quince se peleaban entre todos. Como no había equipos todos peleaban a voleo, eso no hubiese sido malo si la media de poder fuese alto pero ninguno de ellos era especialmente poderoso.
Dos de los niños estaban luchando cuerpo a cuerpo; uno de los dos, de unos diez u once años recibió un estrangulamiento en el brazo, soltó algunas lágrimas ganándose las inmediatas protestas del público.
— ¡Fuera!
— ¡Los llorones a la cuna!
— ¡Que esa escoria abandone el ring!
De pronto el resto de los peleadores se lanzaron todos contra el llorón, quien recibió una paliza conjunta antes de ser enviado fuera de la pista de una patada. Seguidamente todos volvieron a pelear contra todos.
«Ay. Me arrepiento de haberme ofrecido para arbitrar»
—Aburrido. ¿No lo crees, mascota?
—Sí, amo.
—Incluso tú distes más juego en nuestra pelea.
—Como digáis, amo.
EN EL HIPOGEO
—Y entonces desafié al rey pero perdí contra él, pero me ha prometido liberar a nuestros papás si gano el torneo.
— ¿En serio ha ocurrido todo eso?
—Sí.
«Te odio. Te odio, Kakarotto. Yo me he pasado años en la academia de lucha entrenando en serio. Tú tienes un golpe de suerte y te codeas con los más poderosos del reino. ¡No te mereces tanta suerte! ¡Te mataré! Bueno, por ahora mantendré la calma»
— A ver si lo entiendo, hermanito. El príncipe te quiere para entrenar con él, el comandante Cepa te regala un uniforme de alta gama que casi usa porque son trajes carísimos ¿Y tú te quejas solo por lo sucedido con los inútiles de nuestros padres? Je. Sabía que eras idiota pero ¿tanto? ¡No te preocupes de esos inútiles! ¡Gánate al rey!
— ¡NO PUEDO CREER LO QUE OIGO!
—Padre siempre ha sido incapaz de ganar un combate. Madre siempre ha sido otra inútil y débil. No te den lástima. El destino de los débiles es someterse a los fuertes, es ley de vida. Realmente mamá no sirve para nada más que para ser una esclava, de no haber sido sometida por el rey lo hubiese hecho cualquier otro, era cuestión de tiempo.
— ¿No te importa lo que les pase a papá y mamá?
—Claro que no. No sirven como padres ni para nada. Papá incluso perdió la oportunidad de ganar mi aceptación en la academia. Luchó contra el director y perdió. De no haber sido por mi maestra Tomato yo no estaría escolarizado. ¿Sabes que a veces me entrena a mí y otros estudiantes? Ella me ha aportado más que madre.
— ¡Aunque solo sea por el bien de la familia deberías preocuparte!
— ¿El bien de la familia? Je. Tú ocúpate de tu bienestar, hermanito y yo del mío. ¿Qué me importan a mí los demás? Mira, te lo voy a demostrar. ¡Príncipe!
Raditz se dirigió a Vegeta.
—Alteza—hace una reverencia—Soy Raditz, el hermano mayor de Kakarotto.
— ¿Qué me importa? No me cuentes tu vida.
—Mi hermano me ha contado lo sucedido con mis padres.
—Mmmm. ¿Y quiere retarme por ello?
—No. Solo quería decirle que hagan usted y el rey lo que quieran con ellos.
—Mmm. Me imaginaba que usted querría intentar vengarles. Es una cuestión de honor familiar.
—Son unos inútiles. No pensemos en ellos. He venido a ofrecerle mis servicios. Conmigo entrenareis mucho mejor que con mi hermano pequeño.
—Usted no entrenará conmigo. ¡Desaparezca!
—¿Qué? ¿Por qué?
—¡Porque es una sabandija! ¡No tiene dignidad ni honor! ¡QUÍTESE DE MI VISTA!—Vegeta le dio un puñetazo en la cara estrellándolo contra una pared— ¡SI NOS VEMOS EN EL RING LE HARÉ PEDAZOS!
EN EL RING
Al finalizar el tiempo quedaban ocho peleadores en la pista. Cepa se acercó a ellos.
— ¡Sois todos una basura! Ninguno se merece pasar a cuartos.
Cepa se elevó y situándose frente al palco, donde estaba el rey.
—Majestad, ¿Es necesario seleccionar a algunos de esos insectos?
—No,pero como tú quieras.
A Gine le extrañó la respuesta del soberano.
Cepa volvió a descender.
—He consultado con su majestad y ninguno tiene el nivel necesario para pasar a cuartos. ¡Largo de aquí!
—Pero no es justo.
—No pueden eliminarnos sin más.
Cepa comenzó a concentrarse asustando a los niños y a parte del público.
—¡LARGO ENANOS, ANTES DE QUE OS HAGA UN SEGUNDO OMBLIGOOOO!
Los no seleccionados se marcharon asustados.
—Je, je, je. Eso ha estado bien. Cepa sabe dar espectáculo.
—Sí, amo.
—Pronto tu hijo caerá y con él tu única oportunidad de ser libre.
EN EL HIPOGEO.
—Alteza… ¿Por qué?—Raditz se levantó aun aturdido por el puñetazo recibido.
—No vales nada. ¡No tienes orgullo ni dignidad! ¡Eres basura!
—¡No se pase!—Raditz empezó a concentrarse—¡Valgo veinte veces más que mi hermano!
—¿En serio? Kakarotto está medio loco pero al menos es decente, y más fuerte que tú, insecto.
—¡Os demostraré de lo que soy capaz!—concentra su energía y pulsa su radar—¿Qué? Mmm. Solo 2000 unidades. Os creía mejor, principito.
Los otros chicos se apartaron. Poco a poco fueron formando una especie de círculo en torno a Raditz y Vegeta.
—Si tan poderoso eres ¿por qué no atacas?
—Aaaaaah—Raditz lanzó un puñetazo contra Vegeta pero este último lo paró sujetándole el brazo con una sola mano.
—¿Qué? Aaaaaah. ¡No puedo soltarme! Aaaaaah.
—Lo sabía. No había para tanto. ¡Inútil!
«Esto es imposible. Solo tiene 2000 unidades. No puede bloquearme así pero lo ha hecho»
—¡Suéltame, idiota!
—Je. Insultando a tu príncipe. Ahora verás—Vegeta sonríe maliciosamente y levanta la mano que tenía libre concentrando fuerza en ella—Aaaaah—Vegeta golpea con su mano libre la muñeca sujeta de Raditz, cortándole la mano y tirándola al suelo. Raditz igualmente cae al piso pero sin la mano derecha y desangrándose.
—Aaaaaayyyyy.
Algunos chicos temblaron de miedo mirando al príncipe. La princesa quiso acercarse pero su amiga la sujetó. Kakarotto se acercó a su hermano.
—Querías que te soltase la mano. Ya está soltada del todo.
—Vegeta, déjale en paz. Ya le has ganado—Kakarotto quema la herida de su hermano para que deje de sangrar.
— ¿Tú también vas a desafiarme? Adelante.
— ¿Qué ocurre aquí?—entra Cepa.
—Maestro—Vegeta miró al comandante—Este imbécil—miró a Raditz—se atrevió a desafiarme e incluso a insultarme. Lléveselo a un tanque. Espero que nos veamos en el ring, gusano. En la arena no tendré tanta piedad contigo.
—Ya escuchó a su alteza. Coja su mano asquerosa y lárguese.
Raditz se sentía humillado pero sabía que no podía hacer nada. Vegeta había demostrado ser superior a él, y por si fuera poco ahora se encontraba ante el número dos del reino.
—Me iré pero esto no se quedará así—recoge su mano.
—No porque con suerte nos veremos en el ring. Esta vez he sido suave contigo pero la próxima te haré pedazos.
Pumpkin había presenciado toda la escena junto con Mushroom.
—Mi hermano se ha excedido.
— ¿Y el otro no?
— ¿A qué te refieres?
—Le desafió. ¿Acaso el príncipe debía dejarse vencer? Claro que no.
—…
—A ver, vivimos en una sociedad donde manda la fuerza. O ganas o te derrotan a ti, punto.
—Je. Me recuerdas a mi padre.
Los siguientes veinte peleadores se marcharon junto con Cepa. Seguidamente Kakarotto se acercó a Nappa.
—Supongo que recuerdas nuestro trato. Tienes que liberar a esa chica.
—Solo si tú me ganas y voy a barrer el ring contigo.
— ¿Ella está aquí?
—Claro, en las gradas junto a mis padres. Ya sabe lo de nuestra apuesta. Creo que quiere conocerte—soltó una risita.
En las gradas se encontraba Fungus sentada en el suelo y sujetada con una cadena al cuello, a modo de correa.
—Cuando mi hijo gane a ese mocoso de Kakarotto sabrás lo que es sufrir, perrita—comentó el padre de Nappa, quien sostenía la cadena.
—Mira, ese chico lucha mejor que los demás—dijo la madre de Nappa a su esposo.
En el ring destacaba un chico poco más alto que Pumpkin. Iba vestido con una armadura verde oscura sin hombreras y guantes y botas azul marino. De pronto otro de los participantes le lanzó una honda de energía, pero el chico lo esquivó y le dio un golpe en el estómago.
«Pasaré a las finales. Voy a vengarme de ese principito, lo juro»
Otros chicos le atacaron pero el muchacho esquivaba los golpes. De pronto le lanzó un rayo a uno dándole en el ojo derecho. El golpeado cayó al suelo muy lastimado, el otro atacante huyó.
—¡NO MOLESTEN!
Apareció una chica poco más alta que Pumpkin. Iba vestida con una coraza naranja sin hombreras y guantes y botas azul marino.
—Ese chico al que golpeaste el ojo era mi hermano, prepárate.
—Encantado, mocosa.
El chico de verde y la chica se lanzaron el uno contra el otro en el ring. Ella le dio un puñetazo en el estómago, pero él aguantó el dolor dándola un gancho en lamandíbula inferior. Se separaron y usaron la fuerza pero sus ondas estaban muy igualadas.
—Por fin un poco de acción, mascota.
—Sí, amo.
Ambos peleadores se elevaron en el aire y regresaron de nuevo a los golpes físicos. Algunos de los otros peleadores dejaron un instante de pelear para mirarles.
—Si no van a pelear más lárguense a su casa, mocosos—protestó Cepa.
Se reanudaron los combates, pero el público solo tenía ojos para el chico vestido de verde y la chica vestida de naranja. Ambos estaban muy igualados y de pronto se pararon en el aire.
—Lo haces bien, chica. Siempre he pensado que las luchas son más divertidas cuando ambos peleadores tienen aproximadamente el mismo nivel de fuerza.
—Sí, yo pienso lo mismo. ¿Seguimos?
—Naturalmente.
Ambos se lanzaron de nuevo al ataque. El chico logro dar una patada a su rival a la altura de las costillas izquierdas, pero ella contraatacó con un puñetazo a la altura del pulmón derecho, se separaron de nuevo volviendo a usar su energía pero sus fuerzas chocaron provocando una gran polvareda que la chica utilizó para ocultarse y agarrar la cola a su rival, haciendo que el chico perdiese sus fuerzas.
—Je. Debiste entrenar también la cola, niño—la chica aprovechó que su rival estaba completamente inmovilizado para lanzarle con fuerza contra el suelo, haciendo que se estrellase fuera del ring. De esta manera ganó el combate.
— ¡TIEMPO!—gritó Cepa—En general ha sido un nivel un poco más alto que en la primera ronda, pero no hay para tanto. Los siguientes que pasaran a cuartos serán vosotros dos, esta chica y… —miró al chico vestido de verde, pese a que había sido eliminado por salir fuera del ring—Tú porque das espectáculo y porque me da la gana.
Los otros chicos se indignaron.
— ¡No es justo!
—Ha sido eliminado.
—No puede pasar a cuartos.
—Es quien mejor ha luchado junto con esa niña—señaló a la chica de naranja—Si no estáis conformes quizás queráis retarme.
Los aludidos se miraron entre ellos.
—Ya lo suponía. Ahora fuera.
En el palco real.
—Amo, ese chico ya había sido eliminado. ¿Su elección no es ilegal?
—Sí. Lo es.
— ¿Y no vais a decir nada al respecto?
—No. ¿Preferirías que pasase a cuartos algún inútil? Yo no. Cepa ha escogido a los más poderosos. Mira como el público no ha protestado.
Era cierto. El público no se había quedado de la decisión del réferi. Todos habían disfrutado con el chico vestido de verde y querían verlo de nuevo en el ring. No les interesaba tener combates de bajo nivel por culpa de un tecnicismo legal, preferían buenas peleas aunque eso supusiese saltarse alguna norma. Por otro lado nadie tenía ganas de discutir con el comandante.
EN EL HIPOGEO
Vegeta se reunió con Kakarotto, Pumpkin y Mushroom.
—Seguidme—ordenó el príncipe.
Los demás se miraron un momento entre ellos y obedecieron.
—Hermano, vamos rectos a la salida.
—Muy aguda—tono de sarcasmo—No vamos a perder el tiempo aquí con estos imbéciles. Iremos a ver los combates.
—Pero, alteza, el réferi dijo…
—No me importa.
Los cuatro llegaron al exterior y se ganaron una mirada de Cepa, este último les iba a reprender pero antes de que dijese nada los niños se elevaron aterrizando en el palco real, para sorpresa del rey.
—Hola, padre.
— ¿Qué hacéis aquí?
—Yo voy donde quiero, padre, por algo soy príncipe. Mi hermanita está aquí por lo mismo, Mushroom porque se lleva bien con ella. En cuanto a Kakarotto ni idea, será porque hacía falta una mascota.
— ¿Cómo que mascota? ¡Retira eso!
Tanto los dos Vegetas como las dos niñas soltaron una risita mirando a Kakarotto.
—Sentaos por ahí y no alborotéis. Tú, hija presta atención a los combates. A ver si con suerte aprendes algo útil.
Gine se acercó a su hijo y se lo llevo a su lado.
—Aquí verás los combates muy bien.
—Sí, mamá.
En ese momento se anunció la tercera ronda de la eliminatoria, en donde participarían entre otros Nappa, Cucumber, este grupo iba a tener solo diecinueve miembros en vez de veinte dado que uno de los chicos había sido eliminado por Cepa antes incluso de empezar la eliminatoria, pero finalmente este ronda se quedó con dieciocho participantes porque Raditz aún no se había recuperado, se le pasó al grupo cuatro.
FIN DEL CAPÍTULO 13.
Hola, lectores:
Por lo visto Cepa hace lo que le da la gana pero me gusta más así. Estamos hablando de saiyajines.
Vimos que el príncipe Vegeta tiene sus propios principios aunque sean de carácter cuestionable.
¿Alguna sugerencia para los nombres de los dos chicos seleccionados del grupo 2?
Un saludo.
Nos leemos.
