Triste melodía.
Cap14.: Cena.
.
Cuando notó que todos en la mesa dirigían su mirada a Ran y como esta levantaba su copa dándole sus buenos deseos a Nichrome, quedo perpleja.
¿Cómo podía estar dando el visto bueno para desheredad a su hijo? Pudo ver a Ren sentado a su lado quien presionaba sus puños con fuerza. Durante toda aquella fueron víctimas de indirectas de Ran Tao quien no desaprovecha mirar con desaprobación a su hijo tanto así que si Ren no hubiese colocado una mano sobre la suya, estaría dispuesta a discutir ¿Por qué él se tenía que quedar callado?
"-Gracias – sonrió Nichrome a la mujer a su lado – le aseguro que no fallaré."
"- Claro que no – respondió está mirando a Ren cuando comenzaba a beber de su vino."
"- Se darán cuenta – dijo Ren al recuperar el control y mirarlos con frialdad – que como líder actual y por la razón de presentarme a un rival no podrán seguir aquí."
"- Oh, lo sabemos – sonrió Ran con infinita victoria – nos iremos mañana mismo a la mansión principal, después de todo, Jun aun sigue allá y solo espera que regresemos para venir a verte."
"- Ella siempre es bienvenida- reiteró con clara insinuación."
"- Pero parece que tu no lo serás por mucho – murmuró sonriendo haciendo que Tamao estallase."
Se había quedado callada dejando que insultaran a Ren y este no parecía más que hablar con indirectas.
Colocó ambas manos en la mesa y se puso de pie.
"- Igual ustedes no lo son aquí – murmuró con frialdad y elegancia que sorprendieron a todos – quiero que se vayan de aquí a primera hora."
"- ¿Quién te has creído? – preguntó Ran luego del impacto de escucharla tan enfadada."
"- Soy una Tao – murmuró con tranquila ira – y están en nuestros dominios ahora. Si no se van haré que los saquen."
"- ¡Eres una…!"
"- Cuida tus palabras – sentenció Ren sabiendo que su madre se había levantado furiosa – harás lo que ella dice."
"-¿Cómo te atreves? –preguntó sintiendo que de pronto perdía terreno."
"- Esta es mi casa – reiteró con igual frialdad que la de su mujer, tanto incluso que paralizó a su madre – La puerta estará abierta."
"- Ahora mismo nos iremos – murmuró furiosa –Vamos – dijo al mirar a Nichrome y como este sonriendo con fría tranquilidad la siguió al segundo piso."
Ching, Ren y Tamao observaron como aquellos dos se alejaban. Cuando les perdieron de vista, Tamao se dejó caer rápido en la silla.
Llamó su atención el ruido de palmas chocar en lo que parecía un aplauso solitario. Ching Tao le sonreía sin dejar de hacer aquella acción.
"- Increíble – miró a su nieto – al principio dude que hubieses escogido bien pero ahora veo que me equivoque."
"- Pe-Perdone… - respondió Tamao apenada del suceso."
"- Debe ser el embarazo – murmuró Ren sonriendo con malicia captando la mirada molesta de Tamao."
"- Debo decir que se llevan bien ¿no es así?"
"- ¿Por qué no habríamos de hacerlo? – preguntó Ren con seriedad mientras Tamao bebía un poco de su jugo sin querer responder a ello."
"- Ran dijo demasiadas cosas – suspiró el anciano con incomodidad – decir que Ren te había abandonado en tu boda – sentenció casi sin creerlo."
A Tamao le había sorprendido escuchar como Ran parecía burlarse de aquello y como aquel anciano actuaba como si no supiese sobre el suceso. Le dolió recordar aquellos amargos momentos.
"- Tuve que hacerlo – fue la respuesta fría de Ren que captó su atención – pero ahora está aquí y ya es mía."
"- Claro claro – rió el anciano quien notaba extraño el tono posesivo de su nieto."
Tamao sin embargo no dejaba que aquellas palabras indicaran algo más. Las personas podían ser posesivas con objetos sin olvidar que ahora llevaba a su hijo dentro y era sin duda inimaginable perder esa oportunidad.
Analizarlo de forma tan fría la hizo sonreír con desanimo. ¿Querría una explicación de por qué la abandono aquel día? ¿Estaría dispuesta a que él creyese que le dolía tanto como antes? O ¿qué le importase todavía? Ahora, pensó, su orgullo era primero.
"- Ahora si me disculpan – se puso de pie – me retiro. Ha sido una cena de lo mas… agotadora."
"- Puedes quedarte – murmuró Ren con seriedad refiriéndose a la estancia del anciano en la casa."
"- Claro que puedo – respondió arrogante – no olvides quien soy."
Ren se limitó a encogerse de hombros para luego mirar a Tamao con atención cuando estuvieron solos.
"- Te quedas muy callado – se apresuró a decir con seriedad – no tenía más opción."
"-No estoy desaprobando lo que hiciste – dijo al levantar una ceja."
"-Bueno, es tu madre – murmuró mirando el vaso de cristal entre sus manos – pensé que dirías algo."
"- No puedo estallar tan rápido con ella – murmuró cruzándose de brazos."
"- Estaba diciendo cosas horribles – acusó – no puedo creer que…"
"- Cuando pasas años escuchando lo mismo se te da por ignorarlo."
"- Ren… - murmuró de pronto pensando en la infancia de aquel hombre."
"- Aunque que le hayas plantado cara… - sonrió con cierta maldad – no estuvo nada mal."
"- No tenia opción – repitió avergonzada."
La sonrisa satisfecha y maléfica que Ren esbozó en aquel momento la hizo pensar seriamente en no volver a hacer algo así. A ese paso sentía que se volvería como él y no quería pensar qué clase de carácter podría imitar si futuro bebe.
Luego de unos segundos se pusieron de pie dispuestos a retirarse cuando la madre de Ren bajó sin mirar a ambos. Habló con el chofer en la entrada y se marchó junto a Nichrome.
Ren omitía el tema en cuanto Tamao decidía preguntar y fue entonces que decidió quedarse en silencio. Ran no era precisamente una madre ejemplar y ver que Ren estaba menos tenso con su ida la hizo dejar el tema a un lado.
Fueron juntos a su habitación y ella se adelantó para vestirse en el baño. Se miró al espejo y se dijo que si Ren intentaba sería un rotundo no.
Salió y se sorprendió cuando este ni levantó su cabeza para verla, más bien apartaba las sabanas de la cama.
"- Debes estar cansada – murmuró sin importancia – duerme ya – se colocó entre las sabanas y tomó su lugar en el lado izquierdo de esta."
Mordió su labio inferior, Ren ahora no le estaba pidiendo hacerlo o intentando seducirla. Sabía bien que el incidente con Marco y su estado eran factores importantes pero no pudo evitar sentirse rechazada. Sabía perfectamente que eran sus hormonas ya que ella lo deseaba.
Se preguntó una vez que se hubo acostado ¿Ren sería capaz de desearla cuando estuviese más grande? No podía parar con aquel pensamiento y se avergonzaba que le importase tanto lo que pensase. Sabía que estaba más sensible en todos los aspectos, incluso con simples palabras.
Decidió permanecer quieta y tratar de dormir al ver como este le daba la espalda. Enfadada decidió hacer lo mismo pero a la media noche pudo sentir unas ansias por algo.
Se sentó moviendo la cama y así despertando al hombre que dormía a su lado.
"- ¿Qué ocurre? – preguntó adormilado."
"- Quiero… chocolates – murmuró tras mirarlo – necesito chocolates."
"- ¿Por qué demonios quieres eso a esta hora?"
"- Quiero – murmuró al tratar de ponerse de pie."
"- No puedes bajar."
"- ¿Por qué no?"
Ren lo pensó en segundos. No quería dejarla sola, debía admitir que estaba realmente preocupado por su estado y no quería pensar si algo le ocurría. Tal vez se estaba volviendo neurótico pero le avergonzaba admitir que no saber mucho de aquel asunto del embarazo lo asustaba enormemente.
Tuvo que ponerse de pie. Abotonó un poco su camisa ya que no se había cambiado para dormir y decidió acompañarla.
La peli rosa portaba una pijama muy cubierta, más bien la bata la cubría no se atrevió a ver con que dormiría sabiendo que no podría tocarla.
Bajaron hasta la cocina y se encontraron con una de las encargadas de esta. Parecía colocar los platos en su sitio cuando se percató de ellos.
"- ¿Puedo ayudarlos?"
"- Si – murmuró apenada la peli rosa – verá, quisiera saber si tienen chocolates."
"- ¿Chocolates? – parpadeó sorprendida pasando su mirada por ella y luego por Ren."
"- Tiene antojos – especificó este con los ojos cerrados al ver que la mujer parecía pensar de más."
"- De acuerdo – sonrió ruborizada – creo que hay una caja en el almacén, esperen aquí."
"- ¿Por qué nos miró así?- se acercó un poco a Ren quien había tomado asiento en un silla en el centro de aquella cocina."
"- Pensó – dijo al colocar su codo sobre la mesa y mirarla con malicia – que usaríamos eso para algo… más divertido."
"- ¿Divertido? – preguntó pensando por unos segundos y ruborizándose luego - ¡Que cabeza!"
"- No puedes culparla. Somos recién casados ¿no?"
"- Si – reiteró sentándose en una silla frente a él con elegancia – pero no es razón para pensar así."
"- Lo que digas – murmuró con aburrimiento mientras Tamao lo observaba."
Ella frunció el ceño avergonzada. Le daban curiosidad ciertas cosas.
"- ¿Es que acaso tú piensas así? – preguntó."
"- Todo el tiempo – respondió con una sinceridad cínica."
"- ¡Los hombres son asquerosos! – respondió cruzándose de brazos."
"- Pintes como lo pintes así son las cosas – respondió con seriedad – pero algunos si merecen morir por pasarse de la raya."
"- No – reiteró con seriedad."
"- ¿No, qué? – preguntó aparentando no saber de que hablaba."
"- Lo sabes bien, Ren Tao."
Ren quedó en silencio, esperando el regreso de aquella mujer. Le enfada el hecho que Tamao defendiese la vida de Marco mientras ella trataba de quitar de su cabeza aquella escena desagradable pensando aun más en su antojo.
Tocó su estomago sintiendo un malestar. De verdad deseaba chocolates.
"- ¿Qué ocurre?"
"- Quiero chocolates – repitió."
"- Eso ya lo sé – suspiró exasperado – me refiero a por qué te tocas el estomago."
"- Cuando no como lo que deseo – dijo casi con altanería – en el momento que lo deseo, me duele un poco."
"- ¿Es normal? – preguntó fingiendo su preocupación."
"- Si – respondió sin darse cuenta de su tono – pero creo que será peor cuando comience a moverse, creo que me dolerá un poco mas."
"- ¿Moverse? – preguntó extrañado - ¿es que se moverá?"
Quedaron en silencio varios segundos cuando el ruido de una risa rompió el momento.
"- ¿No lo sabías? – preguntó incrédula riendo por lo bajo."
"- ¿Qué diablos esperabas? Es mi primer hijo – respondió molesto y ruborizado."
"- Ah, entiendo – sonrió con malicia. Hacía mucho que no veía que Tao Ren se sonrojara. Debía admitir que le había encantado eso pero no podía evitar aprovecharse un poco – ¿así que te animaras a tocarlo cuando se mueva?"
Ren la miró con el ceño fruncido y el sonrojo que lo acompañaba.
"- Me las pagaras – murmuró."
"- No es una competencia – respondió tratando de ocultar su sonrisa."
"- Perfecto – respondió - ¡No! – Comenzó a decir en voz alta sonriendo – Te he dicho que esperaras cuando lleguemos a la habitación. Sé que has fingido que los chocolates solo son antojos cuando sabes en que parte del cuerpo quieres colocártelos para que pueda comerlos."
"- ¡¿Qué haces? – preguntó espantada poniéndose rápidamente de pie."
"- Pagándote el favor – respondió con arrogancia."
"- !Por Dios! – escucharon como la mujer regresaba y les observaba ruborizada mientras entregaba la caja. –perdón… por la tardanza."
"- No se preocupe – tomó los chocolates – sé que mi esposa los disfrutará esta noche."
La mujer se ruborizó mientras Tamao le observaba incrédula.
"- He escuchado que en el embarazo… - comenzó mas luego se detuvo mientras se disculpaba y se retiraba."
"- Ren Tao – llamó la peli rosa molesta - ¡¿Por qué has dicho…?"
Ren le devolvió una sonrisa de victoria mientras Tamao tomaba los chocolates molesta.
"- ¿Dónde los comerás? – preguntó intentado reprimir su risa."
"- En la sala – murmuró sin observarlo – puedes irte a dormir."
"- Te esperaré."
"- ¡No! – se giró a él molesta."
"- ¿Quieres que comience a gritar que estamos haciendo ahora?"
Tamao supo que solo comería chocolates pero sabiendo que Ren gritaría alguna escena pervertida decidió dejarlo estar.
"- Has lo que gustes."
"-Eso hago – le miró con altanería sentándose a su lado en el sofá."
Tamao abrió la caja tratando de concentrarse en que por fin descansaría de su antojo cuando…
"- No le agradecimos – tomó uno."
"- Mañana le agradecerás – la miró de reojo – y le dirás como pasamos la noche."
"- Eres un mal perdedor – respondió molesta mordiendo un chocolate."
"- No, yo no pierdo – respondió sin importancia haciéndola desviar su mirada mientras comía aquello."
Molesta, decidió saborearlo por fin. No admitió que tenían un extraño sabor, aun así le agradaban demasiado.
Ren se sorprendió al ver que poco a poco comía la caja entera pero cuando se le miraba comer no perdía su elegancia y la sonrisa agradada.
"- Vaya que eres rápida – murmuró al cruzarse de brazos."
La joven miró la caja con una expresión casi infantil cuando miro y trago el último.
"- ¿Te lo parece? – se dirigió a Ren causándole una sorpresa. Los ojos de Tamao estaban entrecerrados, una mirada serena, picara y astuta mientras un leve sonrojo la acompañaba."
"- ¿Estás bien? – preguntó de una vez olvidando por completo fingir su preocupación."
"- Estoy – sonrió – perfectamente."
Una sonrisa maliciosa y una mirada atractiva ¿Qué demonios le ocurría?
"- ¿Por qué me miras así? – preguntó inclinándose a él mientras este retrocedía un poco frunciendo el ceño."
Su voz se había vuelto melodiosa casi cuando la tenía lista para él y eso hizo que mirara la caja. Se puso de pie rápidamente y la tomó para leer que los chocolates tenían licor.
"- ¡Maldita sea! – bramó furioso. Sabía bien que el licor no era nada sano para el bebé."
Se giró a ella y supo que tampoco sería sano para él. Tamao lo observó y comenzó a quitarse la bata dejando ver la tranparente prenda bajo ella.
El corazón de Ren latió con fuerza y su garganta se secó. Maldita fuera su suerte no podía tocarla.
"- Me tienes miedo – acertó con sonrisa maliciosa al acercarse a él y verlo retroceder un poco."
"- ¡Estas ebria! – murmuró este tratando de ofenderla y que se alejase."
"- ¿De verdad? – preguntó al deslizar los tirantes de su pijama y quedar solo en bragas para él."
Ahora si se sentía idiota. No podía apartar los ojos de aquel magnifico cuerpo y de cómo había cambiado en lugares que le atraían aun más.
Sería tan fácil, se dijo, acercarse y hacerle lo que quisiese ahora pero al pensarlo se detuvo, desvió su mirada molesto, no debía hacerlo y no podría.
Además era muy cierto que le intimidaba el hecho que se volviese tan seductora. Frunció mas el ceño, él podría serlo y se sentía seguro porque Tamao en el fondo era mas tímida que él pero ahora… lo más seguro es que le haría suplicar que lo dejase en paz.
"- Te alejas – murmuró con seriedad - No me deseas, pero puedo hacer que lo hagas."
"- Estúpida mujer – murmuró queriendo reír y golpear algo al mismo tiempo ¿Qué no la deseaba? Solo hacía falta mirarlo y ahí estaba su respuesta."
Tamao se acercó sonriendo hasta rodear su cuello mientras este trataba de desviar su mirada.
En días atrás él le había seducido para poder tenerla pero ahí en medio de unas lámparas podía apreciarla mejor.
Esa mujer era bellísima y demasiado para su auto control.
"- Di que no me deseas – le retó con seriedad al verlo tan reacio."
"- ¡Al diablo! – le miró de reojo mientras su furia crecía - ¡Eres una ciega!"
"- ¿Ciega? – parpadeó sin comprender para luego bajar su mirada y poder verlo mejor - ¡Si me deseas! – dijo con una alegría casi inocente."
Ren desvió su miraba ruborizado. Le parecía la situación más absurda del mundo.
Se aferró a él sonriendo con arrogancia sabiendo que casi todas las partes de su cuerpo se rozarían y aquello fue demasiado para él.
La tomó de los hombros y la alejó.
"- No podemos – reiteró con seriedad."
"- ¿No? – preguntó de forma seductora poniéndolo cada vez más molesto y nervioso."
"- ¡No!"
"- Si no eres tu – le miró altanera – lo hará alguien más. Marco ni siquiera…"
"- ¡Escucha! – Gritó furioso – puede que estés ebria pero no permitiré que sigas con… - se detuvo al ver como su rostro se ablandaba y comenzaba a arrojar lagrimas. - ¡¿Y ahora qué?"
"- Me abandonaste ese día – le miró furiosa dejando que las lagrimas corriesen sorprendiéndolo y dejándolo sin habla – Tu pudiste dejar todo a un lado dejándome ahí. Así que yo también lo haré."
"- Tamao – llamó al verla desviar su mirada. El licor la estaba haciendo hablar de más."
"- Me iré en cuanto lo tengas todo – continuó con ojos adormilados y lagrimas en ellos comenzando a llorar al colocar ambas manos en su rostro."
Le parecían las reacciones más absurdas pero… no pudo evitarlo. La rodeó atrayéndola a él con fuerza y aprovechando la sorpresa de ella para tomarla en brazos.
"- ¡Me iré! – repitió"
"- No te irás – dijo con seriedad."
"- ¡Claro que sí, no me amas!"
"- Lo hago – la miró con seriedad al subir por las escaleras."
"- ¿Qué?… - murmuró contrariada y sorprendida. Frotó uno de sus ojos de pronto con sueño haciendo que sus pechos se moviesen un poco."
"- ¡No hagas eso!"
"-¿Hacer qué?"
"- Están… demasiado grandes… - murmuró tratando de reprimir sus deseos."
"- ¿Mis pechos? – preguntó al ver que él no apartaba los ojos de ahí - ¿te gustan así?"
"- Qué pregunta más idiota – susurró conteniendo la sonrisa burlona."
"- ¡Contesta! –exigió adormilada."
"- ¡No grites! – Reprendió molesto - ¡Y sí, me gustan así! Si por mi fuera te tiraría en el piso ahora mismo y te haría mía hasta que no pudieras mas."
"- ¡Ja! No puedes – sentenció con malicia."
Ren estuvo a punto de responder cuando escuchó el ruido de la puerta principal abrirse dejando ver a Jun Tao quien dejó su pequeña maleta en el piso cuando miró a las escaleras sorprendiéndose con la imagen. Sabía que había regresado tarde y pensó que nadie estaría despierto más que el portero de la entrada.
Su hermano, con una camisa sin abotonar y solo en pantalones mientras en sus brazos cargaba a una casi desnuda Tamao fue lo que la dejó sin habla por unos segundos.
"- ¡Dios! ¿No pueden resistir intentarlo en la sala? – murmuró con sonrisa burlona haciendo enfadar a Ren quien parecía morirse de vergüenza."
"- ¡No digas tonterías! – dijo rápidamente cerrando sus ojos furioso mientras su color en las mejillas no desaparecía - ¡Esta ebria!"
"- ¿La pones ebria para tus propósitos? – preguntó incrédula."
"- ¡No es…!"
"- No es eso – habló Tamao quien miraba a Jun desde esa posición – él dijo que me violaría aquí ¿no es así? – murmuró aferrándose a él."
"- ¡Ren Tao! – llamó su hermana con manos en sus caderas."
"- Hablemos mañana – murmuró sabiendo que su paciencia y su vergüenza tenía un límite."
"- Ya veo – sonrió - ¿no me darás la bienvenida?"
"- ¿Quieres algo más que esto? – preguntó mirándola de reojo."
"- No sé qué clase de perversiones se te ocurren pero está bien – rió – suficiente bienvenida."
Ren siguió directo a su habitación tratando de reprimir aquel recuerdo que lo seguiría hasta que muriese. Su hermana lo había visto lo cual significaba que al día siguiente y por lo que le quedaba de vida le fastidiaría con ese momento.
Tamao parecía alegre mientras este la cargaba de regreso a la habitación. Le frustraba tanto que estuviese en ese estado.
No sabía lo que decía ni que hacía y si no fuese porque estaba embarazada, lo mas probable es que él se aprovecharía…
"- Te deseo… - murmuró está paralizando a Ren quien la había depositado en la cama."
"- Basta – susurró sabiendo que se volvería loco."
"- Tu igual – afirmó con altanería – puedo seducirte cuando quiera."
"- No lo harás a menos que tomes licor y juro por mi vida – frunció el ceño – que no dejaré que vuelvas a probar una gota."
Tamao rió encantada ante su enojo.
"- Tengo sueño – exclamó frotando uno de sus ojos."
"- Duerme entonces – ordenó aliviado que por fin dejaría de sentirse amenazado."
"- ¿Y tú? – preguntó mareada y adormilada al verlo alejarse."
"- Ya regreso – mintió sabiendo que tendría que dormir en otro lado."
Ren pudo ver una sonrisa maliciosa en ella y salió cerrando la puerta tras de sí. Mañana debía hablar con el médico y ordenar una cita para ella. Tocó sus cabellos frustrado, si ella recordaba algo lo negaría rotundamente después de todo se lo atribuiría al licor en los chocolates.
Al fin y al cabo Tamao le había cobrado la broma de la cocina. Muy caro.
Continuara…
.
N/A: Muchisisimas gracias por leerme a todos espero este cap les guste y muchas gracias a
conchito: muchas gracias por leerme por dejarme ideas con el perro XD la verdad es que si aparecerá mas el cachorro (me encanta esa raza) y gracias por los buenos deseos ya casi termino ciclo y ya me recuperé aunque no tendré vacaciones T.T lastimosamente pero bueno así es la vida jeje cuidate tu igual chica.
violett: No es que me haya enamorado de nichrome sino que es el sujeto que mas odia y quiere ver muerto a Ren por eso se me ocurre ponerlo ademas que ya no me agrada inventar personajes me da algo de pena creo que me he decepcionado con quien termina Ren XDD naa broma pero como que ya siento que es sagrado tocar a los personajes. No se lapsus momentanius por leerme.
gabe logan: muchas gracias por leerme espero este cap te agrade. Mira y esto será verdad planeaba meterla pero como lo estoy haciendo en mi otro fic de venganza innecesaria decidí no hacerlo y dejarlo todos los problemas para eso, puede que a jeanne la vea una maniatica linda pero de mala naaa no le pondría me agrada y sip a Tamao le agradaba mucho jejeje y calma ya tendras el castigo de Ren ademas que este fic será corto.
Elys: sabes? planeaba al principio un chico pero no se me agrado demasiado tu idea, claro que no cambiaré el trama solo le pondré cositas y jsuto lo que pusiste planeaba (una idea vaga) pero ya nu poque creeras que te robe la idea jejej naaa seguiré con el trama que planee pero fue muy buen consejo el tuyo. mcuhas gracias pero sip tomaré el hecho del sexo del bebe me agradó mucho eso. Marco 2.0 ahhh eso si me dio risa cuando lo lei XD, gracias amiga por siempre apoyarme en esto cuidate.
Ok chicas y chico hasta el otro viernes (ojala) ya que pronto comenzaran mis examenes finales.
Hasta luego.
