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¡Muy buenas mi gente querida!
Por fin estoy de nuevo con un nuevo capítulo.
No saben lo difícil que fe escribirlo. Tenía una idea básica de lo que quería, pero lo demás no llegaba.
Me tomó semanas escribirlo, no miento (?
Pero bueno, ya está, lo hice. Lo logré. Espero que valga la pena.
Sin más, les dejo leer el capítulo de hoy y más abajo van a seguir sabiendo de mí.
¡Nos leemos abajo!
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Deathberry una vez más
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Capítulo 14: De favores.
El sol se abrió paso por la habitación y Rukia, en un intento de escapar de él, se tapó más con la sábana, pero era inútil. Ya había despertado. De un manotazo se destapó y miró el techo que conocía de memoria y que por un momento desconoció. Más bien se perdió. ¿Qué hacía ahí? Miró hacia los costados, del lado derecho había una cama perfectamente hecha y del lado izquierdo tanto la sábana como la almohada estaban desparramadas entre el piso y el colchón. Y fue ahí que recordó dónde estaba y por qué.
Yuzu Kurosaki la convenció para que pase la noche en su casa.
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Flash Back
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-Oye Rukia-chan, ya es muy tarde. ¿Por qué no te quedas a dormir?
Todos quedaron en silencio después de que Yuzu preguntara eso. Rukia boqueó y negó con la cabeza.
-Te lo agradezco Yuzu, pero no creo que sea necesario- de hecho, ella no pensaba que sea correcto, pero no quería hacer sentir mal a la pequeña Kurosaki.
-Pero Rukia-chan, es muy peligroso que una chica esté afuera a estas horas.
-Tranquila, no me va a pasar nada- obviando el hecho de que ella es una shinigami, claro.
-Mou~ ¿y qué pasa si alguien intenta robarte o algo peor? No voy a poder dormir en toda la noche.
-Mi hija tiene razón, Rukia-chan. Lo mejor es que pases aquí la noche- Isshin decidió que era una oportunidad única.
-Sí, Rukia-chan. ¡Tengamos una noche de chicas!
La shinigami miró a Karin, que se encogió de hombros, sabía que cuando una idea se le metía en la cabeza a su hermana nada le haría cambiar de opinión.
Luego miró a Ichigo, era su última oportunidad. Desde que se reencontraron la percepción de él hacia ella había cambiado un poco, tal vez eso pueda salvarla.
-No me mires a mí- le dijo levantando las manos- Sabes cómo es Yuzu.
Bien. Gran ayuda.
Miró a Yuzu de nuevo, sus ojos brillaban como el de un cachorrito y no pudo resistirse.
-Está bien- aceptó en un suspiro.
-¡Que bueno!- exclamaron ella y su padre- ¡Ahora mismo iré a arreglar tu cama, Karin-chan, ayúdame!
-Seh, seh.
Cuando las gemelas subieron, Isshin dijo que tenía que arreglar su consultorio y también se fue.
Rukia miró a Ichigo disgustada y él sólo bostezó, rascándose la nuca.
-No quieras culparme, sabes que Yuzu no se iba a rendir hasta que aceptaras.
-Tampoco fuiste de mucha ayuda.
-¿Para qué atrasar lo inevitable?
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Fin FlashBack
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Restregó sus ojos con su mano y se levantó, quedando sentada en el cómodo colchón. Ahogó un bostezo y contó hasta tres para luego bajar los pies, si no se levantaba pronto Isshin iría a despertarla. Como de costumbre, cuando vivía ahí, salió de la habitación directo al baño, tocó la puerta tres veces y al no escuchar a nadie, entró.
Se lavó la cara y por inercia abrió la puerta del botiquín detrás del espejo, estaba por cerrarla al darse cuenta de lo que hizo pero vio en el vaso un cepillo de más. El suyo.
Sonrió al darse cuenta que uno de los integrantes de la familia se acordó de ese pequeño detalle y agarró su cepillo con forma de chappy para terminar de lavarse.
Al salir se encontró de frente con Ichigo.
-Ah, eh… buenos días- murmuró.
-Buenos días- contestó él, todavía medio dormido. Rukia se corrió a un lado para que él entrara y luego bajó, sintiendo el dulce olor del desayuno.
-Buenos días, Rukia-chan- saludó Karin al verla bajar mientras veía el canal deportivo.
-Buenos días, Karin- saludó de paso y llegó hacia la cocina- Buenos días, Yuzu.
-Rukia-chan, buenos días- le dijo mientras terminaba de preparar el desayuno- ¿Qué tal dormiste?
-Excelente, como siempre.
-Me alegro. Es bueno que te hayas quedado, extrañaba mucho esto.
-Yo también.
-¡BUENOS DÍAS HIJAS MÍAS!
Rukia rió al ver cómo Karin golpeaba a su padre, era una imagen tan común en esa familia que era algo que también había extrañado.
-¡BUENOS DÍAS, HIJOOOOO!
-¡No seas tan ruidoso a esta hora de la mañana!
Ver a Ichigo golpeándolo también le pareció nostálgico.
Después de toda esa escena, el desayuno estuvo terminado y se sentaron a la mesa.
-Rukia-chan, tu ropa ya está limpia y seca. Cuando quiera puedes cambiarte.
-Te lo agradezco, Yuzu. No debiste haberte molestado- ella sonrió, quitándole importancia.
-Muy bien, hijos míos. Es hora de que este padre sexy y trabajador vaya a atender a las personas enfermas. Espero que vuelvas pronto, Rukia-chan.
-Eso espero, Isshin-san.
Poco después de que el jefe de la familia se fuera, Ichigo se levantó y anunció su retirada. Miró a Rukia, pensando que por alguna razón ella lo acompañaría. Como si en realidad tendría que ser de esa manera.
Ella, al sentir la mirada de Ichigo sobre ella, terminó de tragar su desayuno y se levantó.
-Estuvo muy delicioso, Yuzu. Si me permiten, voy a cambiarme.
Las gemelas asintieron e Ichigo se sirvió un poco más de jugo. No es que la estaba esperando, sólo se le antojó.
Rukia dejó el vestido que la pequeña Kurosaki le había prestado bien doblado sobre la cama hecha en la que había dormido. Al menos le debía eso. Cuando bajó se encontró al pelinaranja revisando sus cosas, como tratando de ocuparse en algo.
-Listo- dijo cuando bajó- Muchas gracias por dejarme pasar la noche aquí. Ya es hora de que vuelva, tengo que trabajar.
-Vuelve pronto, Rukia-chan- le dijo Karin desde la cocina, ya que era su turno de lavar los platos.
-Te esperaremos para otra pijamada- le dijo una sonriente Yuzu.
La shinigami asintió y se despidió de las gemelas, volteó hacia Ichigo y le preguntó de manera casual:
-¿Vamos? Compartimos camino.
-Claro- contestó tratando de sonar desinteresado, pero Rukia sabía que él se había atrasado por esperarla.
Durante el camino ninguno dijo nada, pero no importó. No era un silencio incómodo, estaban bien con caminar uno al lado del otro sin nada más.
Al llegar frente al instituto, Rukia volteó para despedirse. Aunque en realidad ella volvería luego, sin el gigai.
-Bueno, hasta aquí llego yo.
-Si- asintió.
Ichigo se rascó la nuca, sin saber qué más decir.
-Nos vemos, Kurosaki.
Se dio la vuelta, pero él la detuvo:
-Oye- llamó- ¿Por qué me llamas así?
-¿Disculpa?- preguntó volteándose, extrañada.
-Es solo… sé que no nos conocemos de mucho, pero…
-No entiendo a dónde quieres llegar.
-Mi apellido- finalmente soltó- Siempre me llamas por mi apellido.
-¿Y cómo pretendes que te llama?
-Es que… A veces siento que te cuesta llamarme así. Como si quisieras usar mi nombre pero al final terminas llamándome "Kurosaki".
-Es lo correcto- le dijo, tragando grueso. Nunca creyó que él se daría cuenta de ese pequeño detalle.
-Lo sé, solo… tal vez sea cosa mía, nada más.
-Tu jamás me has llamado de alguna manera- dijo Rukia sin pensarlo.
-¿Qué?
-Nunca te escuché decir mi nombre o mi apellido. Tienes calificativos no gratos para hacerlo.
Recién en ese momento Ichigo se dio cuenta que ella tenía razón. Desde que la conocía la había llamado solamente "enana" o de alguna forma imperativa o coloquial.
-Entonces…
Rukia levantó una ceja, pendiente a lo que el pelinaranja tenía por decir.
-Llamémonos por nuestros nombres.
-Espera… ¿qué?
-Eso, ya que a ti parece incomodarte llamarme por mi apellido y yo nunca te llamo de alguna forma, entonces la solución es esa. Usar nuestros nombres.
La shinigami no podía creer lo que escuchaba, el chico con el que solamente peleaba desde que lo había encontrado, mucho más que antes, le estaba diciendo que deberían llamarse por sus nombres, como si la confianza que se tenían antes estuviese de regreso.
-Bien- terminó aceptando, después de todo él tenía razón. Le incomodaba llamarlo por su apellido- Entonces, nos veremos luego… Ichigo.
-Hasta luego, Rukia.
Ambos se sintieron liberados de una invisible carga al llamarse por sus nombres. El corazón de Rukia sentía salírsele del pecho, e Ichigo apretó sus manos en un puño, tratando de sacarse el escalofrío que le había recorrido el cuerpo.
Ambos se voltearon al mismo tiempo y se separaron. Nada volvería a ser lo mismo para la fresa y la muerte.
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Cuando Ichigo llegó al salón fue recibido de manera habitual por sus compañeros. Un golpe por aquí, otro por allá, y pudo sentarse en su lugar.
-Oye Ichigo, ¿te pasó algo bueno hoy?- preguntó Keigo, una vez recuperado.
-Nada fuera de lo común, ¿por qué preguntas?
-Pareces más… ¿cómo decirlo?
-¿Menos amargado?- preguntó Ishida, que estaba leyendo un libro junto a la ventana.
-¡Cállate idiota!
-No, amargado está siempre, es algo más.
-Di lo que tienes que decir y termina ya.
-Lo que Asano-kun está queriendo decir es que pareces más ligero… más feliz.
-¿Ah?
-¡Eso! ¡Eso es lo que estaba tratando de decir!- aplaudió y volteó a su amigos- ¿Verdad que parece?
-Bah, yo veo a Ichigo con el mismo ceño fruncido de siempre.
-Yo también pienso que Ichigo se ve feliz- comentó Chad e Ichigo observó incrédulo a su amigo.
-¿Qué dices Chad? No hay nada diferente en mí.
-¿No te has visto en el espejo? ¡Estás radiante!- exclamó Keigo, tapándose los ojos como si Ichigo lo encandilara.
-Pff.
-¿Tú que dices, Orihime-chan?
La mencionada, que había estado en silencio todo ese tiempo, reaccionó ante el llamado y sonrió. Por supuesto que se había dado cuenta.
-Realmente Kurosaki-kun, parece más feliz hoy. ¿Tal vez se debe a que soñaste algo lindo? ¿Con unicornios que vuelan dejando un rastro de arcoíris?
-Eh… No, Inoue. No recuerdo haber soñado eso.
-Mmmm- puso un dedo sobre su barbilla y pensó- Tal vez soñaste con gatitos, yo siempre me pongo muy feliz cuando sueño con gatitos.
A todos se les cayó una gota de la nuca y antes de que cualquier pudiese responder, el timbre sonó dando inicio a la jornada.
Justo en ese momento, Rukia se ubicó en la rama habitual en su forma de shinigami. Soltó un suspiro de alivio al comprobar que había llegado a tiempo y se acomodó mejor, tendría que esperar un buen rato.
De reojo, Inoue la vio llegar y sin querer se entristeció un poco. No sabía qué le había pasado al chico, pero su rostro y el brillo en sus ojos le hizo acordar a cuando los arrancar habían atacado la primera vez e Ichigo se había sentido culpable por todo, pero al final el regreso de Rukia y unos cuantos golpes le habían hecho volver a ser el mismo de siempre. ¿Tendrá algo ver ella de nuevo?
No.
Negó con la cabeza varias veces, no podía ser. Se supone que ellos no se llevaban igual que antes y además, ella le había hecho una promesa. Aunque ella le había pedido que por favor no se le apareciera, y eso accidentalmente ya pasó, esperaba que la shinigami hubiese podido ver a través de esa petición.
Por favor, no te acerques. Por favor, no le hables. Por favor, no vuelvas a formar lazos con él.
Rogaba en su interior que eso nunca pase. Por favor.
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Durante el almuerzo, los chicos estaban sentados en su lugar habitual en la azotea. Chizuru le había pedido a Orihime que almuerce con ella y las demás chicas así que no pudo negarse a ir y separarse de Ichigo. Mientras tanto, Rukia estaba sentada sobre el tanque de agua, balanceando sus pequeños pies, y de alguna manera tanto Ishida como Chad pensaron que la pequeña shinigami se veía más animada ese día.
-Por cierto, Kurosaki- habló el Quincy cuando terminó de comer- ¿En qué pelea te metiste de nuevo?
-Es cierto Ichigo, tienes un moretón en la cara.
-¿Mmm? Bah, unos tipos con los que choqué ayer. Unos idiotas.
-Entre los idiotas se atraen- murmuró, ajustándose los lentes.
-¿Qué dijiste, imbécil?
-Nada, Kurosaki. Sigue contando.
-Mh- comió un bocado y luego continuó- Eran tres tipos, me llevaron al callejón y bueno, los tres terminaron en el piso.
-Como siempre, el gran Kurosaki derrotando a los malos sin sudar.
-Aunque esta vez te llevaste un recuerdito- el sonido de los dedos teclear en el teléfono no interrumpieron la concentración de Mizuiro.
-De hecho…- cuando estaba a punto de contar que había recibido ayuda el timbre indicó que era hora de entrar. Antes de entrar al salón, Orihime lo llamó.
-¿Qué ocurre Inoue?
-Kurosaki-kun, yo…- la chica comenzó a jugar con un mechón de su cabello y sus mejillas se tornaron rosadas. No sabía de dónde había sacado la valentía, pero ahora se ya no la tenía.
-¿Te encuentras bien?
-Sí, solo... ¿Quieres… quieres ir a lo de Urahara hoy?- terminó por preguntar. Internamente se abofeteó por ser tan tonta, se supone que lo iba a invitar a salir.
-Eh, claro. Le voy a decir a los demás. ¿Segura que estás bien?
-Sí, Kurosaki-kun. No te preocupes.
-Bien- dijo alargando un poco la "e"- ¿Entramos?
Ella asintió, dejando que él se adelantara, así podía respirar más tranquila y luego lo siguió. Al menos seguirían pasando tiempo juntos, eso era algo ¿no?
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Al menos diez minutos antes de que tocara el timbre que finalizaba todas las clases, el celular de Rukia sonó. No se sorprendió ver la señal de un hollow, de hecho, desde que había llegado al mundo humano ella no se encargaba de ellos. Urahara le había explicado hacía un tiempo que tanto él como Yoruichi, e inclusive Ishida, se encargaban de eliminarlos así que eran pocas las veces que una señal llegaba a su celular. Pero esta vez, ella quiso ir. Le haría bien descargarse un poco eliminando a unos cuantos hollows, así que con una mirada a Ishida, que le preguntaba sin hacerlo qué hacer, asintió y luego en un shunpo se fue.
Tal como le dijo a Inoue, Ichigo le dijo a los demás lo que ella quería hacer y cuando las clases terminaron emprendieron rumbo a la tienda. A pesar de que siempre salía con Tatsuki, Keigo y Mizuiro, ir a lo de Urahara era sólo un ritual de ellos cuatro.
-¡Bienvenidos!- saludó el ex shinigami, recostado en la entrada.
-¿Qué tal?- saludó Ichigo, levantando una mano.
-Mucho mejor ahora que el sol volvió a salir, ya me estaba poniendo triste- dijo tapándose con su abanico.
-Claro que si- murmuraron Ichigo e Ishida.
-Bueno, bueno, pasen por favor. Le diré a Ururu que prepare el té.
Los chicos pasaron a la sala, mientras esperaban a que Kisuke volviera. Ichigo se acomodó frente a la pequeña mesita cuando la puerta del costado se abrió.
-Vaya, vaya, ya creía yo que había escuchado voces molestas.
Ichigo, Ishida y Chad fulminaron con la mirada a Grimmjow, mientras que Inoue, en un intento de calmar el ambiente, le preguntó:
-¿Quieres tomar el té con nosotros, Grimmjow-kun?
-¡Inoue!
-Claro- sonrió socarrón- ¿Por qué no?
El arrancar se sentó al lado de Ichigo, a propósito por supuesto, y Urahara entró.
-Grimmjow-kun, me alegra ver que nos acompañas a tomar el té.
-No puedo negarme al ofrecimiento de la linda chica.
Inoue se sonrojó y ver que Ichigo fruncía más el ceño le hinchó el pecho de felicidad.
-¿Qué me cuentan de nuevo, chicos? Por toda la lluvia no nos hemos visto en un tiempo.
-Lastimosamente no tenemos vidas muy interesantes.
-No digas eso, Ishida-kun- le dijo Inoue- Cada momento en nuestras vidas es interesante.
Cuando Ururu llegó con el té, la conversación siguió en un intento de apaciguar el mal humor de Ichigo al tener a Grimmjow al lado.
-Por cierto, Urahara-san, ¿dónde está Kuchiki-san?- no la había visto seguir a Ichigo desde que salieron del instituto.
-Bueno, ella tenía trabajo que hacer, pero seguro que vuelve pronto.
-Esa chibi-chan, ¿sabían que ella no vino a dormir?- rió- Quien sabe dónde pasó la noche.
Ichigo tosió de repente, escupiendo un poco de su té. Inoue le palmeó la espalda para calnarlo.
-¿Estás bien, Kurosaki-kun?
-Sí, gracias.
Grimmjow, Ishida, Chad y Urahara levantaron una ceja ante la reacción del pelinaranja.
-Bueeeeeeno, Kuchiki-san tuvo un inconveniente anoche, es todo.
-Pobre Kuchiki-san, espero que no haya pasado la noche afuera, bajo algún techito.
-No te preocupes Inoue, seguro que pasó buena noche- le contestó Ichigo, volviendo a tomar su té.
-¿Y tú cómo sabes eso? ¿Acaso tú le diste asilo?
El té de Ichigo volvió a escapar de su boca ante la pregunta del arrancar.
-¿¡Qué demonios estás diciendo!?
-¿Tiene algo malo tu té, Kurosaki-kun?
Grimmjow carcajeó al ver a Ichigo tan nervioso.
Por la puerta trasera, Rukia entraba en busca de su gigai. Vio los zapatos en la entrada y decidió buscar su gigai antes de que los demás puedan verla en su forma de shinigami. Cuando se lo puso, caminó hacia la sala de estar y antes de entrar escuchó el "Esa chibi-chan, ¿sabían que ella no vino a dormir?" y después una serie de comentarios que terminaron en las carcajadas del idiota arrancar.
Abrió la puerta de un golpe, justo de espaldas a Gimmjow y el aura negra que transmitía hizo que a los demás les recorriera un escalofrío.
-Así que… ¿qué estás diciendo de mí?- preguntó con voz gutural.
-¿Mm?- el peliazul volteó y se encontró a Rukia preparando su puño, dispuesta a golpearle.
-¿Qué pasa, reina, dije algo que no era cierto?
-Tú… ¡maldito idiota!- y le pegó. Tan fuerte como pudo, rogando a sus adentros que le saliese un enorme chichón.
-¿¡Por qué siempre me terminas golpeando, maldita bruta!?
-¡Porque te lo mereces!
Después de eso, Rukia se sentó del otro lado, entre Ishida y Urahara.
-¿Todo bien, Kuchiki?
-Perfectamente, Ishida.
-Y bien, Kurosaki-san, ¿me contarás por qué tienes ese golpe en la cara?
-Ah, lo de siempre.
-Tipos que se meten con Kurosaki y el gran héroe de esta historia los derrota apenas usando una mano- terminó contestando Ishida.
-¡Ja! ¿Tu, todo debilucho, te metiste en una pelea y ganaste?- carcajeó Grimmjow- No deben ser tan fuertes.
-¿Quieres que te demuestre lo débil que soy?- amenazó el pelinaranja.
-Vas a terminar en el suelo.
-Tranquilos, tranquilos. No quiero que me destruyan la tienda.
-Peleemos, pero no quiero que sea tan sencillo. Apostemos.
-¿Ah? ¿Qué quieres apostar?
-Quiero a la reina.
-¿¡QUÉ!?- exclamaron varios, inclusive la misma Rukia.
-¿Qué demonios estás pensando, idiota?- preguntó la shinigami, apoyando sus manos en la mesita.
-Sólo quiero jugar, chibi-chan.
-No me gusta tu juego.
-Que lástima, te divertirías mucho.
-¿Por qué la apuestas a ella?- preguntó Ichigo con la voz hostil.
Grimmjow solo sonrió. Con esa sonrisa de costado tan arrogante.
-Porque me parece un buen premio, ¿no lo crees tú también?
Ichigo frunció el ceño y la vena de su cuello se hinchó. Estaba tan cabreado que estaba a punto de explotar.
-No voy a apostar por ella. No es un objeto.
Rukia lo miró sin creerse lo maduro que Ichigo parecía en ese momento. Casi se enorgulleció de eso.
-Claro que no lo es, pero eso no quiere decir que no se pueda hacer. ¿Qué dices, reina?
-Que eres un idiota- contestó provocando la risa en el arrancar- Y deja ya de decirme reina.
-¿No es eso lo que eres? O lo fuiste al menos.
-No soy reina de nada.
-Oh, yo sé que sí. Recuerdo a un idiota que se proclamaba rey, siempre protegiendo a su reina.
-Basta ya, Grimmjow.
-¿Y bien? ¿Qué dices, Kurosaki Ichigo?
Todos quedaron mirando a Ichigo, atentos a su respuesta. Rukia esperaba que hiciera nombre a la madurez que parecía haber adquirido y no hiciera nada estúpido. Por favor.
-Está bien. Lo haremos.
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Y una vez más, Rukia se equivocó.
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Yo!
Por fin, espero que no haya parecido forzado ni nada. De hecho, la escena donde Grimm enfrenta a Ichigo a una pelear fue creada durante el proceso (?
Ahora, y como prometí el capítulo pasado, voy a contestar a sus reviews =D :
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Fhlaky: Me alegro que te haya gustado, el momento de padre e hijo me encantó como quedó, lo modifiqué poco antes de publicarlo y me gustó más. Espero que este te haya gustado también ^^
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Yukkiteru Yukitemura Taisho: Ichigo todavía no recuerda nada... por ahora, pero tranquilo mi pequeño saltamontes, todo a su tiempo (? Orihime está quedando atrás y ella no se da cuenta (o no quiere hacerlo) que es por la misma Rukia, ¿qué pasará cuando sepa que se llaman por sus nombres? *chan*
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Rukia-chan 93: Rukia sufre mucho en este fic, soy como Kubo, nos gusta ver a Rukia sufrir (? cuando leí tu comentario la primera vez me dije "la puchi, justo que yo queria que en el siguiente ya se llamen por su nombre", podes tomarlo como una especie de regalo... tal vez (?
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Jean: Gracias por leer esta historia y dejarte llevar por todo esto 3
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Aqua: Lo sé, es mi especialidad (? Muajajajajaja
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Andre: No andaba muerta, andaba de parranda *insertar emoji de sonido*
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fel01: ¡Aquí está tu más! Espero que te haya gustado.
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Sakidi: Tu pedido es una orden (? Grimmjow apareció, ¡y de qué manera!
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Vinsmoke Ursidae: Lo importante es que sigas leyendo y que dejes siempre un comentario para mí (? Creo que Ichigo todavía no se da cuenta que Rukia es su chica "real", pero va cayendo de a poco. Sólo falta un empujoncito. La misión está siendo muy, eh... aburrida? monótona? Hay que ver qué opina el comandante general. Espero te haya gustado este capítulo.
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Uchiha Sam97: Me cuesta horrores que no sea un OC involuntario, espero que siempre te guste como manejo a los personajes. Poco a poco vuelve el "antiguo Ichigo", es solo cuestión de esperar. Gracias por leer.
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Bueeeeeno, ya contesté todo, mil gracias por leer y dejarme siempre un mensajito, me hacen feliz 3
Respecto a lo de los hollows que ya me habían preguntado antes, y que en el capítulo ya lo expliqué, no me parecen controversial como para incluirlos siempre en los capítulos, quiero que la historia esté siempre en torno a nuestros más que amigos, menos que amantes. Esta vez incluí los hollows porque se me dio la oportunidad, pero no esperen que siempre aparezcan.
Ya, sin nada más, me despido. No se olviden de dejarme algún review si les gustó (o no) y nos leemos en el próximo capítulo.
Un beso para todos.
