A Chibi Pawan, mi inspiración.

A Fernanda Warrior por apoyar las ideas que salen de esta cabeza tan alborotada.

Capítulo clasificación M


Capítulo 13: Come, come again

Hey, I got youin the jail of my heart

Mientras tanto, del otro lado del mundo por la diferencia horaria habían transcurrido tres días y lentamente la mirada zafiro de Steve Rogers volvía a estar en sus cinco sentidos.

Con una mirada propia de un militar observó su alrededor, descubrió que había sido trasladado a su habitación, descubriendo que entre su regazo descansaba Stevie quien lo observaba de forma curiosamente moviendo la cola.

El militar esbozó una leve sonrisa correspondiéndole a acariciarle, sin embargo, notó más hasta el fondo, una chica rubia se había quedado dormida a la altura de sus pies.

Steve, siendo todo un caballero no quiso perturbar el sueño de la joven.

Repentinamente, la puerta se abrió y apareció JB quien traía analgésicos y un poco de leche con pan.

-Bienvenido Rogers. – Expresó el muchacho en voz baja.

-En verdad dormí demasiado. – Respondió el susodicho con toda la calma. – ¿Me perdí de algo?

-Sólo que Islandia oficialmente es libre y que cierto decepticon fue decapitado.

Stevie sonrió con levedad imaginando lo ocurrido.

-Cambiando de tema, ¿Cuándo dejé el hospital?

Con la mirada señaló al can y a la rubia respectivamente.

-Día y medio – respondió el joven – por cierto tu factor de recuperación es admirable y desde que saliste, ellos han cuidado de ti.

El joven se interrumpe porque nota que Lissete está por despertar…

-Bien, te dejo, me imagino que…. Querrán estar a solas. – Finalizó JB saliendo de aquel lugar.

Steve no pudo decirle que se quedara.

-Jóvenes… - Expresó resignado.

Lissette despertó llevándose la diestra a la altura del cuello para darle masaje a ésa área.

-Veo que has dormido mal pequeña. – Habló Steve con voz marcial.

La rubia desvió la mirada.

-Al menos… dormiste bien. – Expresó tratando de aparentar frialdad.

-Me recuerdas a tu padre cuando intentaba hacerse el difícil, rara vez mostraba sus lágrimas.

Stevie emitió un pequeño gemido como pidiendo que ella no fuera un ser frío.

-No es sencillo admitir lo que te duele y peor cuando descubres por qué esa persona actúo así.

La voz de Lissette hacía el esfuerzo por no quebrarse, debía ser fuerte.

-Lo sé Lissette.

El vengador de forma suave colocó su diestra en la zurda de la joven, mientras que aquel can movía la cola intuyendo que habría un nuevo inicio en ellos.

Dulce, romántico y ardiente invierno

Giselle había terminado cansada después de la agotadora lucha con Starscream, quizás por su condición híbrida, permaneció dormida por un día y medio.

James al inicio notó preocupación pero los Asgardianos explicaron que es parte de la naturaleza de la joven.

En ese lapso, Winter Soldier se dedicó a fortalecer y entrenar a los humanos sobrevivientes en técnicas de tiro mientras el pueblo de Asgard establecía sus conocimientos en ingeniería y cuidados médicos para fortalecer la región.

El hombre de cabellera castaña y mirada penetrante observaba con discreción a la primogénita de Loki quien como si fuese una versión sui generis de la bella durmiente se encontraba en el lecho cual princesa esperando hacer despertada por el beso de su príncipe.

Sin embargo, cuando la joven despertó, James tenía otros deberes.

Aquella joven portaba un camisón de dormir níveo con tirantes de encaje, sus pies tocaron el piso de madera, que con el clima presentaba cierta frialdad.

La joven había sido trasladada a un hotel con toques rústicos haciendo alusión a los días de gloria. Su mirada esmeralda contemplaba la nieve que empezaba a caer. No pudo evitar sonreír mientras derramaba una lágrima silenciosa. Su mente fue invadida por la voz de su madre.

"Es muy bella la bendición de Primus, ¿no es así, Giselle?"

-Sí que lo es, mamá. – Susurró.

Habiendo pasado ese momento nostálgico, observó que su ropa asgardiana estaba ordenada y limpia como a su vez la singular tiara.

Con su diestra extendida hizo un ademán para desaparecerla y en su lugar hizo aparecer un uniforme negro, haciendo alusión a Romanov, a las alturas de los hombros estaban la insignia de su familia como la de los Avengers.

La joven se colocó aquel traje haciendo recordar las viejas glorias de su compañero.

Salió del hotel para ayudar en la reconstrucción no sin antes haber pasado por la cruz de hielo y dejar rosas blancas.


El resto de las actividades que había hecho se limitaban en poder establecer un contra ataque y visualizar la manera de recuperar Asgard, para ello deberían indagar si algún asgardiano había sobrevivido o si existía algún grupo rebelde y establecer una alianza.

Ella había regresado a su habitación cuando observó prendas encima de un sofá color caoba.

La habitación en sí poseía una decoración con toques modernos.

Giselle sintió que su corazón latió de forma acelerada.

Eran las prendas de James.

De forma discreta pronunciando unas palabras en asgardiano pronunció un hechizo que le permitiese ver que había sucedido mientras ella no estaba consciente.

Aquel hechizo recreaba las escenas del pasado, podía distinguir que mujeres asgardianas le cuidaban como las miradas de James, pudo distinguir que él aprovechaba a ducharse.

-Genial… éste tipo no pudo ducharse en otra parte. – Susurró con toques molestos.

Cerró la habitación de forma sigilosa y se deshizo de aquel traje dejando ver su piel nívea y tomó una toalla envolviendo en ella su desnudez.

"Apuesto que papá hizo esto con mamá muchas veces". – Pensó con sarcasmo.

Decidió abrir con lentitud aquel cuarto de baño.

¿Qué le impulsó hacer eso?

Giselle era alguien atraída por aquella emoción. No podía negar que desde su estadía en Wakanda, James le había cautivado como el propio pasado de éste.

Aquella mujer de cabellera rojiza y mirada esmeralda notaba la silueta que ocultaba aquella cortina de baño; podía percibirse el vapor propio del agua caliente como la caída de la misma.

La silueta dibujaba el cuerpo atlético de Barnes quien al parecer estaba enjabonándose.

Un rubor en las mejillas de la joven se dibujó.

"¿Qué estoy haciendo? Podría matarte, además quien sabe que pueda pasar, se supone que las mujeres debemos esperar a que un hombre tome la iniciativa, pero ¿y si él no ha olvidado a Romanov? Si piensa que soy alguien fácil… aunque no lo soy… ¡Maldita sea!"

Un diálogo interno se sucitaba en ella, sacudió la cabeza con violencia.

"Será mejor marcharme" - pensó la joven.

Giselle había emprendido la retirada cuando sintió que la diestra de Barnes envolvía la cintura de la pelirroja atrayéndola hacia él, para compartir la ducha.

Ella gritó asustada y su rostro se ruborizó más por ello.

-¿Disfrutaste el verme aseando o prefieres a un James durmiente? – Expresó de forma pícara ante ella.

-Yo…. Pensé que no te habías dado cuenta de ello. – Expresó fríamente aunque estaba nerviosa – y cómo puedes ver… no soy Romanov para ello… necesitaría practicar para poder hacerlo…

Los brazos de James tenían atrapada a la joven quien le observaba sonrojada…

Barnes le obsequió una sonrisa seductora…

-Entonces, practiquemos. – Se atrevió a pronunciar de forma sensual ante ella.


Hey, you got me
in the jail of your body
hey, you got me
you've make me drunk and crazy with your honey.

Giselle estaba ante el hombre que le aventajaba en edad y experiencia, aunque podía transformarse o tener una actitud rebelde, era la primera vez en que ella estaba en terrenos íntimos, si bien sus padres no eran ejemplo de santidad, la pelirroja solo conocía los actos íntimos por la red y una que otra película romántica.

Sintió como James acercaba su rostro hacia ella para besarla y ella sin querer le había mordido los labios.

-Puedes burlarte…si te apetece. – Expresó con timidez y un poco a la defensiva

El susodicho sólo se limitó a sonreír.

-Veo que seré el primero en tu vida... te compartiré lo poco que sé. – Sonrió con delicadeza.

-El primero… y el último. – Respondió cerrando los ojos.

Aquella figura masculina observó a la fémina quien estaba frente a él, era una flor que pronto la haría florecer.

-¿Entonces, me permites robar cada parte de ti?

Giselle se sonrojo y con la mirada asintió.

El hombre de la cabellera castaña se acercó con lentitud a la pelirroja otorgándole un beso suave que poco a poco fue subiendo de intensidad, sus labios se movían con lentitud permitiendo que la joven pudiera disfrutar de aquel beso.

Hey, I got you
in the jail of my heart
please, you know the way
I can feel so baby, baby start.

La ducha seguía dejando caer el agua caliente en ambos permitiendo crear ese ambiente de relajación en ambos.

Giselle sintió como un beso despertaba muchas emociones, sentía que en su interior empezaba a reaccionar con mayor intensidad como su propia intimidad empezaba a despertar.

James dominaba a aquella niña con sus labios dulces, logrando que ella se rindiera ante el… su brazo metálico le permitió despojar de aquella toalla para poder contemplar su desnudez y poder tener un contacto con su piel.

El sonrojo de ella aumento y su mirada se perdió en él.

Barnes besó su cuello suavemente logrando que ella se estremeciera y gimiera de placer en ello, sus labios descendían a su clavícula dejando besos y mordidas suaves en ella. Sus labios continuaron recorriendo su cuerpo hasta llegar a aquel botón rosado que estaba húmedo por el agua y él no dudó en que sus labios hicieran una escala.

-¡Jjjaaames…aah!

Come, let me feel your fire
come, come again
come, let it take us higher
higher than we've ever being
come, I'll show you the way
I'll show you the way get down again
how you make me feel
you, you make me feel.

Giselle sintió como él devoraba aquella zona sintiendo como el calor le invadía por completo, mordíase los labios para no gritar por el placer que le invadía pero le era imposible no hacerlo. Su diestra se posó en el cabello de Barnes como consintiendo en que siguiera.

Como si la joven fuese una diosa James terminó arrodillado mientras continuaba besando su piel dejando mordidas hasta que llegó a un área que no había sido explorada en la pelirroja, con suavidad abrió camino y su rostro se quedó en aquella región cálida. La pelirroja arqueó la espalda y gimió con fuerza sintiendo como los labios de James invadían su intimidad, sintiendo que perdería la razón para dejarse envolver en la lujuria.

"¡Esto, es demasiado irreal, Primus!" -pensaba perdidamente aunque pronto quedaría en blanco.

-¡James, por favor…aah…. Yo voy a ….AAAHHH!

Hey, I love the way
the way you dance making love
dance, dance, dance don't wait
don't let the chance escape.

La pelirroja había alcanzado el clímax liberando su dulce miel en aquellos labios del castaño… el cuerpo de la fémina lucía estremecido, sintió que las piernas le habían abandonado sus fuerzas y estuvo a punto de caer… si no fuera por James quien le sostuvo y besaba su frente, sonriéndole.

-¿Lo disfrutaste? – Preguntó con suavidad y seducción.

-Fue… demasiado bello y explosivo. – Respondió con timidez Giselle.

Sonrió con cortesía mientras cerraba la ducha, con toallas secas, ambos se ayudaron en mantener su cuerpo libre del agua, aunque James no había concluido. Tomó entre sus brazos a la joven para depositarla en la cama con cuidado no sin antes haber recorrido las sabanas para poder envolverse ambos.

Giselle notó como James había tomado la posición dominante y procedió a besarla de forma apasionada, pudo sentir como el castaño utilizaba la diestra para sostener su pierna y permitir que él pudiera entrar con lentitud en ella.

Hey, I got you
in the jail of my heart
please, you know the way
I can feel cause baby, baby start.

La pelirroja rompió el beso gimiendo y derramó lágrimas en el proceso. La mirada de James se fijó en ella y contempló su rostro, podía percibir que había roto su interior y su estrechez, no decidió moverse… enjugó sus lágrimas con sus labios.

-Quiero que sea especial para ti, Giselle – Susurró antes de besarla profundamente.

Ella correspondió a aquel beso mientras se abrazaba a él…

-Hazlo, James… - susurraba.

Do, do it again
do, do, do it again
do, do it again
do, do, do it again.

Con lentitud empezó a moverse mientras ella sentía como el dolor y el placer pueden crear una mezcla de sensaciones indescriptibles, sintió como él encontraba saciar su deseo de hombre y como ella no podía contener su reacción.

Conforme aumentaban los gemidos de la pelirroja, el vaivén de aquellos cuerpos empezaba a aumentar como la intensidad en el proceso. Las uñas de Giselle se encajaban en la piel de James quien disfrutaba de ello, lo cual sabía que él estaba haciéndolo muy bien.

Pronto Barnes dejaba salir a aquella bestia en celo y Giselle se perdía en aquellos toques…. Ambos se acercaban a un clímax inmenso.

-¡Mía, solo mía! – Se atrevió a decir en ese momento Winter Soldier.

Come, let me feel your fire
come, come again (how you make me feel)
come, let it take us higher
higher than we've ever being (higher)
come, I'll show you the way
I'll show you the way get down again (get down again)...

La pelirroja cerraba sus ojos de forma intensa, y sintió como pudo tocar las estrellas en ese instante, arqueó su espalda violentamente estallando para él al grado de llorar por aquel placer, igual ella pudo sentir como la boca de James ahogaba sus gemidos de hombre en la clavícula dejando salir su simiente en su interior.

Giselle abrazó con fuerza a James como si su vida dependiera de ello y ambos se acompañaron en ese viaje mutuo.

James no se apartó de ella y le acomodó entre sus brazos mientras que aquella joven sostenía con ambas manos el rostro de su amado. Se miraron fijamente y sellaron su amor con un beso, con lentitud la mirada esmeralda cerró los ojos mientras que Barnes susurraba palabras de amor quedándose dormidos, abrazándose mutuamente.

Come, let me feel your fire
come, come again...


Gracias por leer

Eagle.