Que taaaal xD Bueno, pues he sido buena chica y os he traído un poco antes de lo planeado el cáp xD ¿Por qué? o3o pues el manga me puso de buenas .o; no lo comentare porque hay mucha gente que lo lee ;3 Ah por cierto...pequeño espacio publicitario xD; Pasad por mi serie de Drabbles "¿What is love?; quizás al principio esté algo aburrido pero ya veréis como avanza, ni idea de donde salió pero ya ven...la imaginación vuela xD


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- ¿Quieres saber por qué? – le dije desafiante, ya me estaba sacando de mis casillas.

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- ¡Adelante dilo! – gritó.

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- ¡Porque me importas imbécil!

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Viviendo ¿Juntos?

14. "Condición"

By.

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No pude más, sin querer lo solté, no era mi intención, pero él me había provocado, oh dios, esperaba de todo corazón que él no atase cabos y se diese cuenta de que estaba perdidamente enamorada de él, realmente me volvía loca, aunque se comportase como un idiota en ocasiones. Sin querer crucé los dedos involuntariamente, joder, esto se me daba bastante mal, comencé a sudar frío, agradecía a kami que estuviese oscuro y él no pudiese verme. Incluso cerré los ojos con fuerza, no quería verle, de seguro se estaría riendo de mi, y definitivamente si es que era así, yo no lo quería ver, apreté aún más los ojos, me daba igual si parecía una tonta.

- Realmente me haces reír – fue lo único que oí, quise abrir los ojos, pero una mano, que se deslizó por mi mejilla se me adelantó…¿acaso él estaba?

Involuntariamente abrí los ojos, le observé y pude ver como aquella sonrisa torcida se aparecía por su cara, no entendía nada, primero me grita como animal y ahora se estaba riendo, realmente este tipo tenía problemas de bipolaridad. Carraspeé antes de hablar, debía sonar bastante convencida y no flaquear, con Sasuke sonar insegura era una muy mala idea según lo había podido comprobar.

¿Qué te provoca tanta risa? – contesté tratando de sonar firme, ya que su mano en mi mejilla no me ayudaba mucho a mantener la compostura, tragué saliva lentamente, realmente estaba nerviosa, me costaba sostenerle la mirada, sus ojos negros me observaba fijamente, tan penetrantemente. Él hizo una mueca, seguía teniendo ese aspecto burlón.

- Tú – se limitó a contestar.

- ¿Por qué yo? ¿No estabas hace un rato gritándome? – le acusé. Sentí que había hablado demás, joder yo y mi gran bocota.

Él arqueó una ceja cómo si no entendiese lo que lo que decía. ¿Qué tenía de raro? ¿Acaso no hablábamos el mismo idioma? Le miré entre confundida y con reproche, esperaba que la situación no empeorase más de lo que ya lo había hecho hace un momento, y salir airosa de lo que pudo haber sido otra discusión.

- ¿Entonces quieres que te grite? – me preguntó aún con la ceja arqueada.

Fruncí el ceño, ¿se estaba haciendo el desentendido para molestarme? Refunfuñé ante aquello, así que le gustaba fastidiarme ¿eh?

- No – entonces hice una pausa, quise aprovechar el buen ambiente para decirle algo. O bueno más bien para hacer algo.

Sin previo aviso, me acerqué rápidamente, no estaba muy segura si lo que iba a ser sería lo correcto, pero no perdía nada con intentarlo ¿no? Así que corrí, y le abracé, no era algo común en mi, pero fue como si una fuerza magnética me hubiese atraído hasta él, me dio nuevamente algo de miedo mirarle a la cara, si era rechazada, realmente me dolería, así que traté de despejar mi mente, y pasé mis brazos por su torso hasta llegar a su espalda, no pude evitar sentir aquel aroma tan embriagador que él poseía, no pensaba que fuese un perfume, ni una especie de loción, simplemente era su olor, que ahora mismo me deleitaba. Sin darme cuenta acurruqué mi cara contra su pecho, que estaba cubierto por una playera negra de dormir.

Lo siento – musité con voz queda. Simplemente estaba improvisando, ni yo misma era dueña de mis acciones ahora mismo – no debí haber entrado a tu habitación sin permiso ni mucho menos revisar tus cosas – dije con la voz más que quebrada. Había comenzado a llorar. Todo esto me compungía, no sé como explicar mi repentino cambio de humor, pero realmente hablar sobre disculpas y cosas sentimentales me ponían bastante mal, nunca me podía contener el llanto cuando hablaba de esos temas, me disculpaba o me pedían disculpas, joder, sabía que era una llorona.

Pensé que Sasuke volvería a enfadarse, que volvería a ser el mismo idiota de siempre y me gritaría o me correría como siempre lo hacía cuando se enfadaba, apreté los ojos esperando lo peor, me sentía pésimo conmigo misma al permitirme llorar en frente de él, no era algo que sumase puntos a mi dignidad, pero era inevitable, siempre terminaba sintiendo una montonera de sensaciones extrañas estando cerca de él. Esperé un momento por su reacción enojada o sus gritos, pero sorprendentemente ninguna de esas cosas ocurrió, al contrario, sentí como sus brazos correspondían el abrazo que yo le había dado hace un momento, y me apretaba contra él.

- No llores – dijo apretándome aún más contra él tomándome por sorpresa – no me gusta ver a una chica llorar…mucho menos a ti.

Oh Sasuke. Era algo irónico…esto sí que me había llegado muy en el fondo, jamás imaginé que él me diría algo como esto, aunque me daba igual, no quería desperdiciar este momento sacando conjeturas precipitadas, sólo quería disfrutarlo, abracé con un poco de más fuerza su cuerpo sintiendo nuevamente su olor que bajaba por mis pulmones, subía hasta mi cerebro e inundaba mi corazón, ya de por sí, mis lágrimas habían conseguido mojar su polera pero a él no parecía importarle, de hecho ni siquiera parecía prestar atención a nada que no fuese el momento que estábamos viviendo, me gustaba esto, lo que más deseaba era no despertar, que esto acabase, tenía miedo…que al día siguiente el siguiese siendo el mismo estúpido de siempre conmigo, apreté fuertemente mis ojos, y juro que traté de convencerme en mi subconsciente de que realmente estaba pasando, pero se sentía tan mágico e irreal, Sasuke era tan hermoso y perfecto, comparado conmigo, yo tenía el aspecto de ser algo así como la sirvienta, no merecía mirar a los ojos a aquel frío príncipe. Traté de dejar de soñar, entonces, sentí como sus brazos no dejaban de aferrarme, yo tampoco soltaba mi agarre, además dudaba que algo como esto se llegase a repetir.

No quise soltarme de su agarre ni siquiera pasados unos minutos, él tampoco parecía que lo iba a hacer, así que le miré a los ojos, él me observaba fijamente, mis lágrimas aún caían, pero no me importó, seguí mirándole a los ojos sin decirle nada, no tenía sentido hablar, para mi y supongo que para él también, las palabras en un momento así no tenían sentido. No pensaba en nada más, tenía tantas ganas de besarle…de que él supiese lo mucho que yo le quería, que me preocupaba por él, pero no me sentía capaz, para mí él aún era ese extraño ogro que se comporta mal con todos, aunque tenga su lado tierno que raramente sacaría. ¿Dónde entraba yo en todo esto? No tenía idea, no quería pensar más allá del momento, pero era inevitable, él era mi centro de atención en este momento, de hecho hasta en mis sueños lo era, oh Sasuke ¿Por qué? ¿Por qué eres así? ¿Tendré alguna oportunidad de derretir el hielo que hay en tu corazón?

Me mordí el labio, el deseo de decirle que le quería crecía cada vez más, no pude, no fui capaz de articular palabra.

- Sasuke… ¿ya…no estás…enojado…conmigo? – pregunté con la voz quebrada aún, pero más recuperada que antes. Mis lágrimas ya estaban desapareciendo. Sólo quedaba un pequeño rastro en mis mejillas.

Él pareció meditarlo un momento, su cara seguía inexpresiva, estaba segura de que el mensaje con lo que realmente quería decir estaba oculto en sus ojos, pero yo no era capaz de descifrarlo, no todavía. Sin esperármelo –como todo lo que él hacía- sus dedos se deslizaron suavemente hasta mis mejillas que ya de por si estaban bastante rojas y acaloradas, para limpiar todo rastro de aquel líquido que brotaba de mis ojos. ¿Sería esto una buena señal?

- No – contestó, estaba acostumbrada a sus monosílabos. Observé si había algún cambio en su rostro, pero lo único que pude dilucidar era que sus músculos faciales parecían haberse relajado, y sus labios formaban casi una curva…casi.

Me sentía algo extraña, yo conocía a Sasuke lo suficiente como para…oh bueno, no lo conocía demasiado, pero me bastaba con lo que sabía para pensar que no era del tipo que perdonaba así como así. Le miré inmersa en mis pensamientos. A lo que vi como la curva de sus labios…se transformaba en una sonrisa de… ¿superioridad? … joder, esto me estaba dando miedo. Sabía que Sasuke no era de los típicos chicos sensibles que sólo eran amables por que sí.

Su mueca de superioridad se ensanchó, entonces, automáticamente deshice mi abrazo…tonta Sakura.

- Con una condición… - ¿qué? ¿QUÉ?

- ¿Te has vuelto loco? – le contesté.

Él alzó una ceja, joder, siempre me cabreaba cuando hacía eso.

- Eh, ¿acaso no querías que te perdonase? – preguntó en tono de superioridad.

Refunfuñé, Sasuke tonto, siempre me hacía ponerme de los nervios de esta manera.

- Pero…me disculpé sinceramente… - no pensaba rendirme.

- Oh vamos Sakura, ambos sabemos que si hubiese ocurrido al revés, también te aprovecharías… - mierda, había dado en el clavo.

Me crucé de brazos, él seguía con aquella sonrisa torcida, como si quisiese decirme "te gané". Odiaba aquello. No me gustaba perder por nada del mundo, aquello no iba conmigo, y estaba segura que con Sasuke tampoco. Él muy idiota siguió mirando como si esperase una respuesta por parte mía. Ya que bueno, él no era muy hablador precisamente. No discutimos más después de aquello, sólo llegamos al simple acuerdo de que yo debía cumplir con cualquier petición que él quisiese por una semana…sí que sería una semana bastante maldita. Al menos para mi, con lo que llevaba conociéndole estaba segura de que no me dejaría en paz y me tendría como su sirvienta. Aunque aún dudaba de su rápida habilidad para bueno…dejar de estar enojado tan rápidamente, yo había husmeado entre sus recuerdos quizás mas dolorosos, ¿y sólo con mi llanto era capaz de perdonarme? No entendía aún nada de todo esto, y supongo que tampoco quería hacerlo, con Sasuke nunca se sabía. No le di muchas vueltas al tema, ya que tenía una nueva preocupación…una semana como sirvienta de Sasuke, cumpliendo sus caprichos y demás…joder.

Sí que sería una semana larga…

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~ Día Uno (por Kami…)

Apenas desperté hice sólo dos cosas, tomé un calendario que pegué en mi puerta decidida a marcar con una "X" cada día que pasaba, quizás le estaba poniendo mucha énfasis al tema, pero no quería que él me pillase desprevenida…de todas maneras. Lo segundo que hice, fue colocarme una pulsera de la suerte, respirando para poder calmar los nervios. Suerte Sakura no baka.

Respiré tranquila, por fin este día había terminado, Sasuke se había tomado muy al pie de la letra el hecho de que yo fuese su sirvienta, aunque él no se diese cuenta, o quizás no se lo plantease, estábamos pasando más tiempo juntos de alguna u otra manera, por ejemplo hoy me llamó para supuestamente pasar el nivel de un juego en el que se había estancado…y yo inocentemente le creí, pero el resultado fue caótico, al parecer yo tenía una habilidad especial de morir en todos los niveles, no sacar ni, un punto y no durar ni dos pasos en "aquel nivel" que él no podía pasar. Se pasó toda la tarde burlándose de lo mala que era yo, entonces le desafié, y tal como no me lo esperaba, pasó aquel nivel que supuestamente le tenía estancado en sólo dos minutos. Cuando miré su rostro burlón lo supe…bastardo, sólo me había llamado a jugar para burlarse de mi, al parecer esperaba que fuese pésima jugando. ¡Idiota!

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~ Día Dos

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Ingenuamente pensé que ayer, él había soltado todo…pero no, me equivocaba, sólo había sido el comienzo, si al principio sólo fue un estúpido juego, hoy fue otra cosa…debía de llevarle todas las comidas a su habitación, hablarle diciéndole "Sasuke-sama" en cada frase, e ir a imprimirle sus mangas semanales en los ciber café a costa de MI dinero. No sólo eso, cada dos horas debía llevarle aperitivos, que por cierto rechazaba al menos unas cinco veces, antes de quedar conforme, refunfuñando con un simple "hmp, molesta" cuando recién le acertaba a sus gustos. Cuando por fin estaba a punto de irme a dormir de puntillas, al muy idiota se le ocurre llamarme…odiaba aquella percepción tan aguda que tenía, más aún su habilidad de fastidiarme…La excusa esta vez había sido, que aquel día le tocaba lavar los trastes sucios…sólo diciendo "ve a la cocina y entenderás"

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~ Día Tres

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Me irritaba sustancialmente el hecho de que tuviese que decirle Sasuke-sama en cada instante, nunca entendí como sus padres nunca se percataban de nada, él único que había captado era Itachi, que se paseaba molestándome amablemente –no como su hermano- y de vez en cuando gastándole bromas a Sasuke, que sólo respondía con un "hmp" a sus bromas. Este día, tube que salir…veamos…unas cinco veces de casa, la primera fue para comprar una revista de videojuegos, la segunda porque se habían acabado las cosas saladas que habían en la alacena…, luego muy a pesar volví a por audífonos nuevos, ya que los de él se habían "averiado extrañamente" cuando volví con ellos, aproveché un momento en que iba al baño para comprobar el estado de sus audífonos "averiados" comprobando que…¡estaban de maravilla! Me rechinaron los dientes, ¡Idiota! ¡Idiota!

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~ Día Cuatro

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Lo de hoy…me había dado miedo, bueno, no tanto, ok, si, en realidad si…Sasuke me había pedido que ocupara su ordenador, y bueno, yo y mi mente inocente le creímos, nunca sospeché realmente para que quería que lo viera. Entonces como él no decía nada, ya me había puesto a ver anime, me sorprendí bastante, por lo que pude comprobar el sí que tenía bastantes episodios de distintas series descargados, seleccioné una que extrañamente se llamaba Naruto, joder…esperaba que el protagonista no fuese igual de atolondrado e hiperactivo que el que yo conocía. Cuando ya iba rodando el primer episodio, Sasuke apareció de la nada diciéndome que aún no me decía que debía hacer en el ordenador, así que se acercó, poniéndose atrás de mi, sólo la silla en que me encontraba nos separaba, entonces él muy idiota abrió su correo, en el que pude ver un montón de correo, oh dios, esto no era normal…tener 180 e-mail! Joder, o sea, si lo era, pero generalmente la mayoría eran notificaciones de Facebook o Twitter, no DECLARACIONES DE AMOR por correo. ¿Tantas chicas se le declaraban a Sasuke? Mierda, ni que fuese el rey del universo ni el único chico…-pero si el más hermoso y sexy- ah, aquellas cartas ya me estaban asustando, en la mayoría llamaban a Sasuke con apodos extraños como "Mi Uchiha de azúcar" o…"Sasuke-Chi" …hasta creo que logré leer "Sasuke-sama-que-nos-asombras-con-tu-belleza-kun" …mierda, este sí que debía tener un tenebroso club de fan girls. Le miré incrédula y obviamente con mis dos cejas alzadas…él sólo alzó lo hombros argumentado que le daba flojera contestar los correos diciendo que no estaba interesado o incluso marcarlos como leídos le daba flojera…idiota. Y así me tubo toda la tarde contestándole a todas esas pobres chicas, joder, sí que les dolería ser rechazadas, y lo peor era que ni el mismo Sasuke relataba esas disculpas, me había dicho "sólo sé clara y punto" "nada de cursilerías". Idiota…

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~ Día Cinco

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Por Kami-sama, rogaba a los cielos no tener que contestar su estúpido correo nuevamente, ayer mis pobres dedos estaban a penas de tanto tipear, jamás había rechazado a tanta gente ni mucho menos mujeres, sí que me sentí extraña, y lo peor era que siempre que me acercaba a mirar al idiota por el rabillo del ojo, le pillaba con una mueca de burla, hmp, como disfrutaba el hacerme enojar y fastidiarme. Extrañamente, las actividades de hoy no fueron tan agotadoras, al parecer ya había cumplido con todas sus demandas, sólo me hizo volver a revisarle el correo nuevamente por la noche para marcar como leías las respuestas a sus rechazos, leí las primeras cinco y…bueno, dejé hasta ahí no más, me dio miedo las sandeces que muchas chicas escribían. Debía reconocer que me daba algo de celos, pero me aliviaba el hecho de que Sasuke no tomase en cuenta ninguna de ellas en especial, aquello me hacía sentir mucho mejor, la verdad. En todos estos días quise actuar como si nada, como si nada de lo ocurrió esa noche, el hecho de abrazarnos hubiese ocurrido, al parecer no era la única con muchas cosas en la mente, Sasuke estuvo bastante callado toda la tarde. Más de lo habitual.

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~ Dia Seis

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Ayer sí que me había dormido más o menos tarde, pero no era mi intención, ya que me había quedado toda la tarde pensando en él, ¿qué pasaría de ahora en adelante? ¿haríamos como si esos pequeños momentos no existiesen? Seguí pensando, en lo más profundo de mi mente, había un deseo irresistible de correr a sus brazos a declararme, pero debía contenerme, Sasuke por lo general no era muy demostrativo. Y este día pocas veces reparó en mi persona, la mayor parte del tiempo me la pasé en mi habitación, al parecer ya no se le ocurrían nuevas formas de tortura, o simplemente quería evitarme, yo tampoco tenía muchas ganas de seguir con esta "servidumbre" al principio había sido algo divertido, pero cada vez el ambiente se tensaba más, no hallábamos de que hablar, o bueno, no tan así, ambos sabíamos que de algo debíamos conversar, pero ninguno se atrevía a tocar el tema, por alguna razón. Yo por mi parte, no deseaba dar el primer paso, porque, bueno, era vergonzoso, ¿qué pasaba si él no me correspondía? Oh Sakura, es obvio que no lo haría…¿Qué iba a verme a mí? Y así me pasé todo el día con esos pensamientos, y suspiros, no había visto demasiado a Sasuke. No me llamó en todo el día.

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~ Día Siete.

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Hoy por fin era el último día, me levanté temprano, estirándome claramente, no deseaba pasar pensando demasiado como lo había hecho el día anterior, así que apresuré a bañarme y vestirme rápidamente, quería mantener mi mente distraída. Así que revisé que deberes había del hogar, cuando pasé por fuera de la habitación de Sasuke, ésta estaba cerrada, al parecer aún dormía. No le di mucha importancia, y seguí en la cocina, lo que menos quería era quedarme pegada pensando en él, a veces realmente me resultaba inoportuno vivir en el mismo apartamento, cuando estaba triste, él lo sabía, cuando estaba feliz, él lo sabía, y cuando estaba molesta…bueno, también lo sabía. Aunque de ningún modo me gustaría dejar este lugar, podría verlo todos los días, quizás sonase algo estúpido, pero incluso de noche ya le echaba de menos y deseaba que amaneciese para volver a verle, me había acostumbrado a sus "hmp", "hn" , sus alzamientos de cejas y a su típica sonrisa torcida, cuando indicaba que había ganado.

Cuando sonó un vaso en el suelo, comprobé, que nuevamente había despegado los pies de la tierra al quedarme pensando en él. Ni yo misma advertí el momento en que entré a la cocina, ahora que aterrizaba por fin, pude ver que había quebrado un vaso…genial. Con tal de que Mikoto no se enterase estaba todo bien, ella no me reprendería ni mucho menos, pero lo último que quería era causarle problemas a aquella amable mujer.

Me apresuré a recoger los vidrios rotos, me agaché lo suficiente como para poder tomarlos todos, no sé en que estaba pensando, oh bueno, tal vez si, en él. Sasuke ¿por qué no puedo sacarte de mi mente? Me apresuré a buscar una bolsa donde botar los vidrios, y comencé a tomarlos con la mano, pero entonces, noté como me cortaba y un pequeño hilo de sangre resbalaba por mi dedo índice. Joder, estas heridas superficiales sí que ardían.

- ¿Acaso no te han enseñado a no tomar vidrios rotos con las manos? - preguntó una voz sarcástica.

Me giré rápidamente, me dolió, de la brusquedad, mi giro fue casi tan precipitado que estaba por alcanzar a la chica del exorcista. Y ahí le vi, estaba como siempre, mirándome con aquella mirada burlona, aunque esta vez, sus ojos parecían ¿preocupados? No…debo estar soñando.

- No es nada – dije rápidamente, siendo que hace un rato me había quejado de dolor. ¿Pero qué podía hacer? Él me ponía nerviosa.

¿Ah si? – entonces se agachó a mi altura para tomar mi dedo, a lo que gemí levemente haciendo una mueca de dolor, nuevamente le vi haciendo su gesto de superioridad. Hmp, baka.

Entonces, me ayudó a levantarme, me dejó esperando, mientras él barría los cristales rotos botándolos al basurero, simplemente le pude mirar, ya que no me dejó moverme de ahí. Vi como sacaba un botiquín de un cajón de la cocina, sacó un curita, y alcohol. Entonces se aproximó a mi, tomó mi dedo y lo lavó en el lavaplatos, dejando correr el agua, se sentía tan suave el contacto de su mano con la mía…quedé muda, su expresión era impasible, pero pude notar que no tenía la habitual máscara de frialdad que siempre solía traer. Así que suavemente me echó alcohol, teniendo el cuidado de no pasarse con las cantidades, apenas lo sentí rozar mi herida, sentí un ardor bastante molesto, no pude evitar hacer un pequeño chillido de dolor.

- Shhh, ya pasará – le oí susurrar.

Sólo asentí, algo nerviosa, no por la herida, sino por él, me inquietaba tenerle tan cerca y tan preocupado por mí. Pareció murmurar algo así como "Ya está" cuando logró poner el curita encima de mi dedo.

- G-Gracias – dije con algo de timidez, estaba segura de que había un leve rubor en mis mejillas.

Apenas pronuncié aquello, él guardó todo, me dedicó una mirada como de "¿alivio?" y prosiguió a ir a su habitación, no sin antes decirme, que él haría el almuerzo, que no me preocupase.

Así concluyó el último día de las "condiciones de Sasuke", sólo que esta vez, él se dedicó a atenderme a mi, no decía nada, simplemente con sus acciones lo decía todo, de cierta forma. Me preguntó varias veces por mi dedo, y si me había gustado la comida, algo tímido. Poco a poco lo entendí…él estaba cambiando, cada vez se volvía más accesible conmigo. De hecho durante ese día, y toda la semana, comenzamos a hablar más, bueno, él no era muy hablador, así que diciendo hablar más, me refería a ya más de una frase completa, y para ser Sasuke…ese sí que era un gran avance. Se podría decir que pasábamos más tiempo juntos, me agradaba aquello, de vez en cuando jugábamos a algún videojuego, o íbamos al café a comprar algún sándwich, y para mí uno que otro pastel, ya que desde el incidente del callejón, no me dejaba salir sola.

Cada vez se volvía un poco más abierto, e incluso me atreví a abrazarle, y este me correspondía, incluso se había vuelto una costumbre, ya que, a veces mientras veíamos alguna película, él aceptaba que me recargase con él, o si en las que me resultaban penosas, él me abrazaba mientras yo lloraba. Me agradaba…realmente estaba conociendo al verdadero Sasuke, me alegraba que fuese así…todo parecía ir de maravilla.

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Ya, ok, ok vuelvo a joder aqui xD Os ha gustado? gusto a poco? tomates para mi? algo? xD Ya saben que me agrada a mi -w- SUS PRECIOSOS RR*OO* Ya casi hacemos los noventa #Mygosh! xD

RR? :3

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~Ciao!