Peeta. Susurro para mí misma. Me separo rápidamente de Gale que me mira interrogante.
- No quería interrumpir nada - dice Peeta fríamente desde la puerta - venía a decirte que te recogía a las ocho para la cena. Si es que aun quieres ir claro. - Y sin esperar mi respuesta se vuelve y se va.
Yo me apresuro en salir detrás, sus pasos son ligeros. Lo llamo un par de veces hasta que a la tercera se vuelve.
- ¿Qué? - me dice de mala gana.
- Solo quería decirte que claro que voy a ir. Y que...bueno, quiero que sepas que no ha pasado nada entre Gale y yo. él ya se iba...
- Katniss no tienes que darme explicaciones. Porque total, tu y yo no somos NADA - dice recalcando la última palabra.
- Si que lo somos, somos...bueno...amigos... más que amigos claro, amigos... especiales quiero decir...
- ¿Amigos especiales? - me dice alzando la ceja. No pensaba decir eso, pero es que no sé exactamente qué es lo que somos. Si sé lo que quiero que lleguemos a ser. Eres una cobarde Katniss, me digo. - ¿con todos tus amigos te besas cómo conmigo? - su mirada es fría. - Mira Katniss, nos vemos allí. He quedado aquí en la fuente con Haymitch y Effie a las 8, que ellos te acompañen. - antes de volverse añade- Y cuando tengas claro lo que soy para ti, ya sabes dónde estoy.
-Peeta noo... - lo vuelvo a llamar suplicante, pero me ignora. Sube las escaleras hacia su casa, abre la puerta y entra dejándome allí.
Me vuelvo cabizbaja hacia mi casa, Gale aun sigue en la puerta. Lo ha escuchado todo.
- Lo siento - me dice apenado - no era mi intención. Mira será mejor que no volvamos a vernos hasta que me vaya.
Me da un poco de pena, pero es lo mejor. Egoístamente prefiero a Peeta, y para mí lo importante es arreglarlo con él.
A las 8 menos cinco estoy en la fuente esperando a Haymitch y Effie. Me ha llevado un rato ver que ponerme, y al final me he decantado por un vestido beig de manga larga y falda de tablas. Me he recogido el pelo en una cola alta y me he puesto una diadema fina. Al final todos esos trucos de moda en el capitolio han surtido efecto. Me aplico un poco de maquillaje y me pongo el abrigo. Espero que al verme a Peeta se le pase un poco el enfado, se cuánto le gustan estos vestidos.
Veo salir a Haymitch y a Effie. Ambos muy arreglados y guapos.
- Hola preciosa - me dice Haymitch. Su voz denota un poco de preocupación. No sé si Peeta le habrá contado algo.
- Estáis muy guapos - les digo. Effie me sonríe. - Tu también. Por cierto, me he enterado de que está tu amigo Gale por aquí.
Haymitch me mira serio y yo agacho la mirada.
- Si, he venido esta tarde a verme. Teníamos que arreglar algunas cosas.
- Lo habéis arreglado muy bien ¿no?. Por lo que me ha contado Peeta.
Lo fulmino con la mirada y el sigue serio. Effie, que se encuentra en medio nos mira alternativamente.
- Peeta no sabe nada de lo que ha pasado, porque no ha pasado nada. Se despidió dándome un abrazo y punto. Y eso fue lo que vio.
-Bueno eso tendrás que explicárselo a él. Después de toda tu historia con Gale es normal que se encuentre con eso y se moleste. Y si encima tú sigues sin aclararle lo que sientes...
- Verás como todo se arregla - Me susurra Effie apretándome la mano. - Peeta te quiere mucho.
No vuelvo a hablar hasta que llegamos a la panadería. Soy una completa idiota. Si yo hubiese visto a Peeta abrazando a otra chica estaría echando humos. Claro que la situación no es la misma, Gale ha sido muy amigo durante muchos años.
Cuando entramos veo que han colocado tres mesas grandes llenas de platos diferentes. Dejo mi recipiente con el estofado encima de la mesa.
- Eso huele muy bien - me dice Effie.
- Espero que sepa entonces como huele - intento esbozar una sonrisa.
- Yo he hecho unos canapés que hacíamos para las meriendas en el capitolio. Miro su bandeja y no tienen mala pinta.
- Venga, coge uno antes de que se acaben - me susurra. Alcanzo uno y lo pruebo.
- ¡Si que está rico! - ella me sonríe. Al menos el canapé me ha animado un poco.
Miro a mi alrededor buscando a Peeta, pero no lo veo. Quizás aun no haya llegado.
Me doy una vuelta por la panadería. Saludo a la gente que se me acerca, intento probar alguno que otro plato, aunque tengo el estómago un poco revuelto. No somos muchos, lo cual agradezco, no me gustan las aglomeraciones. Hay una mesa llena de bandejas tapadas, supongo que serán los pasteles que Peeta ha elaborado. Levanto la mirada hacia la puerta y entonces lo veo. Tan guapo como siempre. No sé lo que lleva puesto, por qué hay gente a su alrededor y sólo puedo verle la cara y poco más. Su mirada choca con la mía, me mira serio, y no se la aparto. Es él quien al cabo de unos segundos rompe la conexión.
Me paso toda la noche de aquí para ya, Effie se me acerca de vez en cuando para ver cómo estoy y para que pruebe esto, lo otro...Haymitch también, pero lo noto algo molesto conmigo. Supongo que ahora soy la mala de la película.
Intento buscar a Peeta con la mirada, pero siempre está atendiendo a personas. De vez en cuando siento su mirada en mí, como en el colegio, pero cuando levanto la vista ya la ha apartado. Tengo que hacer algo. Tengo que buscar un momento a solas para poder aclararlo todo. Así que cuando lo veo entrar a la sala de los hornos no dudo en seguirlo.
Empujo la puerta y lo veo abriendo la nevera, supongo que para sacar las bebidas. Entonces nota mi presencia y se vuelve.
Camino hacia él, pero se vuelve, sigue con lo que estaba haciendo y empieza a sacar bebidas.
- Mira Peeta, sé que no es el momento...
- No, no lo es...quiero centrarme en la cena la verdad...
- Pues me da igual, vas a escucharme lo que tengo que decirte...
- Katniss no...
- Ahora - le digo interrumpiéndole - así que mírame.
Suelta las bebidas en la encimera y se cruza de brazos.
- Siento lo de esta tarde, no ha pasado nada entre Gale y yo. Pensé que confiabas más en mi Peeta.- lo callo cuando veo que va a interrumpirme - hemos intentado arreglar un poco nuestra amistad, pero le he dicho que no puedo continuar con eso. Todos hemos cambiado y mi vida también. Lo más importante que tengo eres tú Peeta, sé que nunca te he dicho lo que realmente siento por ti. Pero se me da muy mal hablar de eso.
- ¿Soy taaan importante que me ves como un amigo especial? - me dice de manera fría. Ahora lo comprendo. Eso es lo que más le ha molestado.
- Siento eso, de verdad. Supongo que no sé exactamente en qué punto nos encontramos. Claro que no te veo como a un amigo especial, pero no hemos hablado de nada de esto...
- Es que nunca hablamos de nada que te resulte incómodo Katniss y hablar de sentimientos lo es para ti...
Veo su mirada triste. No quiero perderlo, no quiero que se canse de esperar a que yo deje de huir. Katniss, es ahora o nunca.
-Estoy enamorada de ti Peeta. - veo como abre los ojos y su cara de sorpresa. Me mira sin decir nada. Y yo me siento una estúpida.
- Peeta ¿qué pasa con las be...?
Me vuelvo y veo a Haymitch parado a pocos metros de nosotros. Aprovecho para quitarme del medio. Soy una estúpida. Me imaginaba que se acercaría a mí y me besaría, pero no. He hecho el ridículo de una manera absurda. Enhorabuena Katniss, primera vez que te declaras y te sale fatal.
Me pierdo entre la multitud cuando lo veo salir con Haymitch y con las bebidas.
Es más, sin pensarlo, cojo mi abrigo del perchero y salgo de allí. Espero que no se enfade porque después de todo, encima lo dejo tirado en su cena.
Decido dar una vuelta, cuando me canso de andar me dirijo a un pequeño parquecito que queda cerca de la veta. Está un poco destruido, pero me siento en un banquito que está intacto. No hace mucho frío, señal de que la primavera está a la vuelta de la esquina. No sé cuánto tiempo pasa hasta que decido dirigirme a mi casa. Cuando cruzo las puertas de la aldea rápidamente veo a Haymitch y a Effie salir de su casa. Por lo que veo se ha acabado ya la fiesta.
- ¿Donde coño estabas? - me dice Haymitch cuando llega donde estoy.
- Por ahí supongo - se le ve muy enfadado. Effie le agarra del brazo para que se calme.
- Tienes a Peeta buscándote como un loco desde que se te ocurrió irte de la panadería. Oh. No había caído en que se preocuparía. Cuando llegó a tu casa y vio que no estabas aquí me fui con él a dar una vuelta por los alrededores, pero nada. ¿en que estabas pensando?.
- Perdona - le digo arrepentida - solo necesitaba salir de allí. Mis lágrimas empiezan a resbalarme por las mejillas. Effie viene corriendo a abrazarme.
- Ya basta de gritos - le dice a Haymitch. -Vamos a casa, voy a prepararte un té calentito. Te calmará.- Oigo a Haymitch gruñir.
- Voy a buscar a Peeta.
Cuando Effie me pone el té en las manos siento un escalofrío en mi cuerpo.
-Estaba preocupado, todos estábamos preocupados - me dice Effie. - Haymitch te quiere mucho, aunque no lo verbalice mucho.
- Lo sé Effie, no era mi intención preocuparos. Pero me sentía agobiada allí, todo el tema con Peeta...no tenía ganas de poner buena cara a la gente.
Effie me miera tiernamente. - Te entiendo Katniss. Pero ya conoces a Haymitch.
Al momento de tomarme el té escucho un portazo y veo como Peeta entra rápidamente seguido de Haymitch. Su cara está roja y me mira seriamente, con las mandíbulas apretadas. Si antes estaba enfadado, ya debe de estar furioso. Menudo día he escogido para declararme.
Bajo la mirada, noto como me están observando los tres.
- Lo siento - vuelvo a murmurar. - lo siento mucho.
Ahogo un sollozo. - Gracias Effie por el té - le digo apretándole la mano. Ella me mira con ternura.
Me levanto sin prestar atención ni a Peeta ni a Haymitch, cojo mi abrigo y me dirijo hacia la puerta.
- ¿Dónde vas?- me dice Peeta.
- Mañana hablamos ¿vale?- Les digo mirándolo tanto a él como a Haymitch. - Siento haberos estropeado la noche. Entiendo que estéis enfadados conmigo y siento que os haya tenido preocupados. Ahora solo me apetece ir a mi casa.
Dicho esto salgo por la puerta.
Escucho como Peeta viene tras de mí, no dice nada, pero sé que es él, su pierna hace demasiado ruido. Cuando subo las escaleras para abrir mi puerta se coloca detrás de mí.
- Peeta -le digo abriendo la puerta sin mirarlo - mañana lo hablamos...- me giro hacia él con la intención de decirle un "hasta mañana" cuando me coge del brazo y me arrastra dentro de mi casa cerrando con un portazo.
- Vamos a hablarlo ahora - me dice soltándome el agarre y cruzándose de brazos.
- Es tarde, mañana tendrás que madrugar para la panader...
- No te preocupes por eso, Haymitch se encargará de abrir.
Me resigno, así que dejo el abrigo en el perchero que hay al lado de la puerta y me giro para verlo. Debo tener una pinta horrible, seguro que se me ha corrido todo el maquillaje. Veo como me mira y por raro que me parezca, ya no tiene ese aire de enfadado de antes.
¿Podemos sentarnos o vamos a hablar aquí parados? - le pregunto secamente. Frunce el ceño y se encamina hacia el salón. Como voy detrás aprovecho para mirarme en el espejo del pasillo...bueno, no estoy tan mal, los ojos un poco negros. Así que intento rápidamente limpiarme las ojeras negras con los dedos.
- Tú dirás - le digo cuando paso al salón y me siento en el sofá. Coge una de las sillas que hay en la pared y se sienta frente a mí.
- ¿Por qué te has ido así? - me pregunta en tono triste. Intento hablar sin mirarlo a los ojos. ¿qué le contesto? ¿le digo que es porque me he sentido como una idiota?
- Estaba...agobiada - le digo con cautela.
- ¿Agobiada? - me dice levantando un poco la voz. - ¿agobiada de que, Katniss?
- De ese malestar contigo Peeta- le digo alzando yo también la voz y me atrevo entonces a mirarlo.- Agobiada de tu actitud conmigo, por ignorarme toda la noche, no te has acercado a mí, ni siquiera para un simple "hola", por lo que ha pasado con Gale esta tarde. ¿qué pensabas que iba jurarle amor eterno? ¿qué íbamos a fugarnos juntos? ¿qué iba a mandar a la mierda lo que tú y yo tenemos, por él? - no sé cuando me he puesto a gritarle, pero ahora la que está enfada soy yo.- Te he dicho hace un rato lo que siento por ti. Y tu simplemente te has quedado allí, mirándome sin decir nada. ¿Cómo querías que me sintiera?. Por eso me fui de allí, mi cabeza no soportaba tantas cosas, lo siento. Y mucho menos tener que estar poniendo buena cara a unos y a otros.
- Katniss - me susurra. Mi ojos se humedecen, pero no quiero volver a llorar. No, no, me digo. Últimamente soy de lágrima fácil, no sé qué me pasa, pero no puedo evitarlo. ¿Acaso ahora me he convertido en una maldita llorona?.
- He sido un estúpido, lo sé. Lo supe cuando salí de esa manera hacia mi casa. Siempre he sabido de tu historia con Gale, sé que nunca ha ido más allá de unos besos. Pero está mañana, se presentó en la panadería y me miró como si fuera un bicho raro. Lo primero que pensé es que venía a recuperarte, sinceramente. Me preguntó que dónde te había dejado, y le dije que suponía que estabas en tu casa, o quizás en el bosque, entonces vi el brillo de su mirada cuando me pregunto que si no estábamos juntos. Le dije que no y noté la satisfacción en su voz cuando se despidió de mi.
O sea, que cuando vino a verme, quería saber mi parte de la historia para confirmarlo. Gale, eres un completo capullo. Y yo sintiendo pena por ser tan fría contigo. Sin duda alguna, allí le han lavado el cerebro. Ese no es el Gale que yo conocía.
- Estuve tentado de dejar la panadería por un momento y venir a verte, pero no quería que pensaras que era un celoso empedernido. Y al final he quedado como eso. Cuando os vi abrazados me sentí decepcionado. Haymitch me dijo que Gale y tu no habíais acabado muy bien antes de volver aquí. Por lo de tu hermana y eso, por eso me chocó un poco ver aquello, que lo hubieseis arreglado tan rápido. Antes de volverme vi tu mirada, y supe que no lo estaba haciendo bien, que tenía que confiar en ti, pero yo ya había echado a andar hacía mi casa. Lo siento Katniss.
- Intenté explicártelo Peeta - le digo suavizando mi tono de voz - pero no me dejaste.
- Por qué me dolió que después me dijeras que sólo éramos amigos especiales Katniss. Eso ya lo complicó todo.
- Lo siento - le digo intentando sonar calmada - me bloqueé, ¿vale?. Me asusté. Y encima esta noche me armo de valor y me declaro...y...tu...que verguenza más grande. - me levanto y empiezo a dar vueltas por el salón. -Te quedaste allí parado mirándome como si te estuviera hablando del tiempo y ni siquiera cuando viste que me iba a ir me dijiste nada.
- Katniss - se levanta y viene hacia donde estoy, yo intento enfocar mi mirada en otra cosa que no sea en él. Al final opto por quedarme mirando mis pies.- no me lo esperaba, la verdad. Y es cierto que en un primer momento me quedé parado sin saber qué hacer, pero cuando me di cuenta de lo tonto que había sido salí detrás de ti. Te busqué por la panadería y cuando vi que no estabas al primer sitio que vine fue aquí. Me has tenido preocupado toda la noche Katniss. Y no has hecho ningún ridículo, de verdad. Ese ha sido uno de los mejores momentos de mi vida. - su mano se posa en mi cintura y yo vuelvo la mirada hacia él y me pierdo en sus ojos azules.
- Dímelo otra vez Katniss.
