Y mientras yo escribo esto hay un Faw en mi cama… un día todos conocerán a Faw y se traumaran como yo cuando el gato me lo presento, pero por hoy están a salvo.


Capitulo 14

Con cada soplido del viento frio proveniente del norte su cuerpo temblaba irremediablemente.


-¿De quién se trata? –

-¡¿Eh?!-

-Tienes la culpa tatuada en toda la cara Ace y si Marco no lo ah notado es porque es demasiado idiota, no hagas al tonto y dime de quien se trata.-

La sonrisa del pecoso parecía contener pobremente una ligera cantidad de molestia -No sé de que hablas Luffy.- le había escuchado contestar haciendo que el aludido rodase los ojos en clara exasperación, si su hermano pensaba que podía engañarle estaba sumamente equivocado, quizá fuera idiota pero no lo era tanto y no se daría por vencido hasta saber de quién se trataba en aquella ocasión, los síntomas eran demasiado claros, quizá el rubio no les había notado por que el no había vivido aquella etapa de enamoramiento de su hermano tan clara y dolorosamente como Luffy, después de todo a Marco no le había tocado ver al pecoso suspirando por otra persona nunca ni conteniendo sus emociones cuando le extrañaba demasiado para tener ánimos de hacer cualquier otra cosa ni distraído por motivos muy diferentes a la somnolencia que a veces acompañara a su condición narcolépsica, su hermano suspiraba por alguien y ese alguien no era el rubio, lo había notado enseguida, la cuestión no era desde cuando, no, si lo había podido notar con tan poca convivencia como ahora tenía con el mayor esto llevaba ya algún tiempo, la cuestión era de quien.

Luffy no tenia interés alguno en disuadir a su hermano de aquella aventura que no necesitaba confirmar para saber cómo cierta, solo necesitaba saber si de nuevo se trataba de un caso perdido el tratar de competir con quien le estaba haciendo al pecoso olvidar de su novio actual o si era aquella una pequeña esperanza de que quizá y solo quizá Ace no hubiera estado tan enamorado de Marco como el pequeño había creído todos aquellos años.

-Oh no, tu nunca sabes de lo que hablo.- había dicho el menor sonriendo levemente de lado al ver que el otro adoptaba una actitud defensiva, mistando aquella agresividad tan propia de Ace cuando se sentía amenazado que tanto le ponía, relamiéndose instintivamente los labios al ver como el otro fruncía el entrecejo eh iba endureciendo su semblante no pudo más que acercarse a él, quizá solo fuera que últimamente le rehuía un poco a Zoro y hacia algunas semanas que no le apetecía tocarse siquiera el mismo pero apenas colocar una de sus manos en la camiseta ajena podría haber sentido la sangre bombear por su cuerpo mucho mas a prisa, incluso por encima de la ropa la musculatura que el moreno tan bien cuidaba (en las mañanas que no había nadie en casa para observarle ejercitar) era demasiado obvia, el pequeño no se explicaba como con un cuerpo así el moreno podía dejarse hacer de la forma como lo hacía por Marco, y menos podía comprender que Marco consintiera que él y su hermano continuasen viéndose del todo, si Luffy hubiera estado en el lugar del rubio definitivamente no habría dejado que Ace tocase a nadie más y quizá tampoco habría buscado nunca aquello que solo podía encontrar en los brazos de su hermano en ningún otro lado, porque sin importar que tan rico resultase follar con cualquier otro aquella sensación de estarse incendiando desde dentro solo podía ser provocada por su Ace, su hermano.

Ace por su parte apenas había necesitado aquel rose de la mano que a su parecer aun era demasiado infantil para sentirse inundado por todas esas cosas que la lejanía con el menor tenia dormidas, sus facciones suavizándose un poco ante aquella maldita química que le empujaba a los deseos carnales mas impuros con quien nunca debería haber tocado siquiera.- Lamento que te moleste saber que además de ti no engaño a Marco con nadie.- La saña disfrazada de dulzura, el amor y el deseo contaminados por el resentimiento y los celos ¿Celos de quien? los labios sobre los suyos no le habían dejado pensar en aquello. Necesitaba al menor más de lo que habría podido imaginar todos esos días anteriores, aquel chico el fuego de la hoguera en una noche fría que te incita a acercarte más a pesar de saber que no soportaras el abrazador calor por demasiado tiempo.

-No me mientas Ace, no a mi.- escucho casi suplicante contra sus labios pero más que centrarse en el dolor que podía percibir bajo el aliento ajeno era como si al estar sus labios así de juntos el aire se convirtiera en brazas calientes, Ace sabiase un ser humano inútil, quería ser amado por un chiquillo al que no podía siquiera cuidar apropiadamente, nunca había podido, casi estaba seguro que era más bien Luffy quien siempre había cuidado de él, quien curaba sus heridas tras cada pelea, tras cada afrenta con sus padres, aun ahora que aquellas manos tocaban su rostro pidiéndole que le viera y dijese la verdad podía ver más bien a aquel pequeño niño con las mejillas tan amplias que hacían que entrecerrara los ojos cuando las presionaba, sabía que había sido por el bien del chico el dejar aquellos malos hábitos alimenticios atrás pero sentía que junto con aquellos algo mas se había perdido también, la comida era lo único que alguna vez pudiera procurar para el menor y ahora ni siquiera aquello hacia bien.- Ace...- la voz del pequeño le había devuelto a medias a su presente, solo lo suficiente para ver a aquel chico frente a él con esa expresión que demostraba cuanto se preocupaba por él, no soportaba verla, nunca había podido, deshaciéndose del agarre ajeno había sido ahora él quien tomase el rostro de su hermano con una de sus manos mientras con la otra rodeaba la cintura ajena, haciendo que el resto del mundo desapareciera en unos instantes, viendo el sonrojo que nacía en aquellas mejillas debajo de la cicatriz del otro moreno no había podido menos que sonreír.

-¿Como podría mentirte?- había murmurado antes de sellar los labios del más joven con los suyos, rosando sus labios apenas de manera ligera eh invitadora, sintiendo al menor responder de inmediato ante la mentira, correspondiéndole primero dulce y después con mas hambruna, con desespero y deseo y desenfreno mal contenido, los dientes del menor en su labio inferior pidiéndole aquel acceso que no habría denegado de cualquier manera, sus lenguas encontrándose ansiosas en la intima caricia de su húmedo reconocimiento mutuo mientras el menor le acariciaba los brazos y el pecho deseosamente.

Las dulces mentiras de su hermano siempre le habían hecho sentir levemente especial, "solo le mientes a aquellos que te importan" había escuchado alguna vez no recordaba bien donde, el amaba a Ace por eso había mentido tanto como podía al decir que todo estaría bien mientras estuvieran juntos, la verdad era que nada estaría bien nunca, aun si hubieran podido estar bien alguna vez aquella oportunidad había escapado hacia ya demasiado tiempo estaba seguro.

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En un día de descanso regular para Ace habría al menos 3 horas de diferencia entre el tiempo en el que Luffy llegaba del colegio y Marco del trabajo, aquel día sin embargo el rubio había llamado para avisar que llegaría tarde y tras tomar al pequeño en la sala no había dudado llevarle a la habitación cargando para tomarle una vez más en su cuarto, llenándole de besos el rostro y el cuerpo antes de comenzar a palpar aquella entrada húmeda con su esencia, no había demorado mucho en ponerse a tono y comenzar a intimar con su pequeño hermano de nuevo.

Recostándose en la cama con el chiquillo sentado sobre su hombría, comenzó a empalarle con cada pequeño movimiento mientras él le acariciaba las piernas y le veía arquear la espalda echando la cabeza hacia atrás en cada profunda estocada.- Ahhh... Ace... mhhh... hermano...- aquella palabra que normalmente le habría hecho sentir de lo peor en aquel pecaminoso tono lleno de lujuria solo le hacía dedicarse a poseer al otro con mayor vehemencia, moviendo sus propias caderas para aumentar la fuerza y la velocidad de las penetraciones, haciendo que el ya de por si estrecho interior del menor se contrajera con mayor fuerza en contra del grueso miembro del pecoso, tragándole por completo y casi succionándole con esa parte de su cuerpo cada que le sacaba un poco solo para volver a entrar por completo.

Podría haberle hecho el amor por siempre pero en realidad solo tenían hasta las 10.

Cuando sintiera al menor correrse sobre su cuerpo apresando con fuerza casi dolorosa su miembro no había podido evitar seguirle completamente extasiado en aquel estrecho interior tan húmedo por los fluidos exudados, propios y ajenos empapándole para crear un suave chapoteo en los movimientos que no habían cesado hasta que comenzara a sentir como su hombría iba perdiendo consistencia en el interior ajeno.-Luffy...- el suave y pesado aliento del pecoso se había encontrado con el impropio cuando aquel pequeño se inclinase lo suficiente para besar sus labios dulcemente.- te amo.- se encontró murmurando tras la separación, llenando de cortos besos aquella boca del menor.

El más joven había sonreído bobamente entre aquellos besos que dejaban tras de sí el sonido de un suave chasquido- y yo a ti Ace... siempre... siempre te eh amado tanto...- murmuro haciendo una suave caricia con su pequeña naricilla redondeada en la del más alto, la paz de aquel pequeño momento no era algo fabricado como todos esos días anteriores que se había pasado huyendo de aquel lugar, era algo verdadero, algo que llenaba su pecho a rebosar de ternura y cariño y amor mas allá del carnal.- Te amo tanto...- de manera repentina sus manos habían comenzado a temblar ligeramente y aquel funesto estremecimiento se había extendido recorriendo todo su cuerpo devastadoramente, convirtiendo su expresión en una ligeramente lastimera.- No quiero volver a perderte Ace... por favor.- abrazándose con fuerza al mayor en un intento de calmar aquel idiota sentimiento había podido sentir los brazos de su hermano rodearle de manera cálida y reconfortante.

-Hey Hey... no me has perdido...- susurro el pecoso acariciando el cabello del menor suavemente para intentar calmarle.- aquí estoy contigo ¿No? - dijo bajando una de sus manos y levantando el rostro del menor para que le mirara directamente a los ojos mientras le sonreía calmadamente.- Jamás te abandonaría.- la mirada del menor le acusaba de cosas que el creía ignorar pero que quizá en el fondo supiera como ciertas, el puchero en su boca recordándole de cosas que no le gustaba recordar.

-¿Lo prometes?- escucho decir a Luffy aún incierto.

-Lo prometo.- Con tal de que quitase esa cara Ace hubiera prometido cualquier cosa.

-No te diré que le dejes Ace, pero no quiero quedarme aquí si no estás tú...-

-No te dejare tonto, ya dije que no lo haría.- El menor se había bajado de encima suyo después de aquello, recostándose sobre su pecho en silencio, quizá no estuviera pensando las cosas adecuadamente, ya vería que hacer al día siguiente.

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Cuando llegase a su trabajo la tarde siguiente Ace había tenido la firme resolución de terminar con aquella charada... pero sentado ahora sobre las piernas del pelirrojo en una de las mesas con asientos corridos del fondo se preguntaba vagamente a donde había ido aquella resolución exactamente.

Había bebido un poco de mas supuestamente para darse valor y de alguna manera había acabado abrazado al mayor por el cuello nuevamente mientras aquel le besaba de forma lenta, dejando que la saliva se mezclase en la boca del menor al compas de sus lenguas acariciándose mutuamente, causándole un agradable estremecimiento con la caricia a su espalda y su cadera por debajo de la ajustada camiseta negra.

Con ambas manos el pecosos acariciaba la descuidada barba ajena, y al separarse le encontrado sonriéndole en cada ocasión, sin poder evitar corresponder aquella sonrisa antes de que el otro le llevase el vaso de bebida a los labios del menor nuevamente, tomando un sorbo de aquella de manera obediente antes de levantar el rostro de nuevo en espera de otro beso, dejando que su exprofeso saboreara el alcohol de sus propios labios….

Cuando había llegado sinceramente había tenido la intención de acabar con aquello, si, la había tenido, podría jurarlo y cuando escuchara el carraspeo y voltease a ver quien les había interrumpido se le había ido el alma al suelo de tal manera que deseaba, con cada fibra de su cuerpo, de haber hecho valida aquella maldita intención.

-Oh. lo lamento Yoi, ¿interrumpo?-

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continuara


y hasta aquí por ahora, se que es algo corto por que siento que es ligeramente denso, gracias por leer y los comentarios son muy bien recividos~

dejare amor medio rechoncho para el gato porque sigo resentida pero aun así lo amo, y unos besitos, pero de los ligth.