Capítulo 14

¡El mejor regalo de cumpleaños!

Resumen: Lisanna le daría a Natsu el mejor regalo de cumpleaños, costara lo que costara, incluso si involucra cometer uno o dos crímenes.

Parejas: Amistad Natsu/Lisanna, Happy/Charle implicado y Natsu/Lucy.

Idea para Youtube: ¡Dos videos! De cualquier pareja, pero que el primero sea desde la perspectiva de la mujer en la relación con la cover de Within Temptation 'Running Up That Hill'; el segundo que sea la versión masculina con la cover de Placebo de la misma canción.

Era una mañana tranquila en la casa Strauss. Mira-nee ya se había ido a trabajar y Elf-nii-chan estaba haciendo su rutina de ejercicios matutina, por tanto, Lisanna estaba sola. No que le molestara, ahora que llevaba varios meses de vuelta en Earth Land, la presencia constante de sus hermanos empezaba a sentirse un poco sofocante.

Se estaba tomando su tiempo en arreglarse para poder disfrutar la pacífica soledad unos minutos más. De hecho, había decidido experimentar con diferentes peinados para prolongar su tiempo a solas. Fue entonces que le dio un vistazo a su calendario y se fijó en qué semana era.

—¡El cumpleaños de Natsu es esta semana! —exclamó horrorizada.

Bueno, en realidad no era su cumpleaños. Nadie sabía cuándo era el verdadero cumpleaños de Natsu ¡Ni siquiera él! Así que habían acordado celebrar el día en que había llegado al gremio como su cumpleaños. Por lo general, Lisanna se hacía cargo de todo y planeaba algo divertido, como ir de pesca, y le conseguía un buen regalo, ¡pero este año se le había olvidado completamente!

¡Qué mala amiga!

Lisanna se sintió aun más culpable al darse cuenta de que se había perdido tres de los cumpleaños de Natsu, además de otros siete cuando quedaron congelados en el tiempo. Se había perdido diez de los cumpleaños de su mejor amigo. ¡Diez! ¡Era la peor mejor amiga del mundo!

¡Así que este año iba a asegurarse de que fuera el mejor cumpleaños en la historia de los cumpleaños! Y Happy iba a ayudarla.


—¡HAPPY! —gritó Lisanna a todo pulmón. Había avistado al gato, sin Natsu por fin, volando hacia los dormitorios de las chicas mientras ella se dirigía al gremio—. ¡AYÚDAME!

—¡Lisanna! —exclamó Happy, sorprendido y asustado—. ¿Qué pasó? ¿Algún monstruo te persigue?

—No, no —dijo Lisanna con una risita tímida. Acababa de darse cuenta de lo tonta y dramática que debía haberse visto ante su amigo—. Es que me di cuenta de que el cumpleaños de Natsu es esta semana…

Happy presionó sus patitas contra sus mejillas peludas y gritó en pánico: —¡LO OLVIDÉ POR COMPLETO!

Guau. Al menos no era la única mala amiga por aquí. ¡Qué alivio! —. ¡Ahora tendré que darle mi mejor pescado! —lloró Happy con lágrimas deslizándose por su cara—. ¡Lo estuve guardando toda la semana para cuando Charle volviera!

—Mm, no creo que ese pescado sea… comestible. Ya se debe estar pudriendo.

—¡Qué mala eres Lisanna! —gritó Happy infantilmente, volando tan rápido como podía lejos de la maga de transformación.

—¡Espera! —exclamó Lisanna mientras lo perseguía corriendo—. ¡Happy, no me dejes! —suplicó patéticamente—. ¡Necesito tu ayuda!

Happy pausó por un momento y Lisanna rápidamente decidió cambiar su táctica y usar el mejor soborno que tenía—. ¡Si me ayudas, te compraré el mejor pescado que haya para que se lo des a Charle!

Happy se dio la vuelta con una sonrisa radiante

—¡Te ayudaré! —canturreó el gato, como si no hubiera estado ahogándose en lágrimas hace un momento.

Era igualito a Natsu —malvado, manipulador, y capaz de cambiar de personalidad y emociones en tan solo un parpadeo.

Lisanna suspiró. No había nada que pudiera hacer sobre la bipolaridad de Happy por el momento, porque ella en verdad, realmente necesitaba su ayuda para no ser una mala amiga.

—Gracias —sonrió ella cálidamente—, necesito ayuda para encontrarle a Natsu un regalo súper increíble. Algo que compense por todos los cumpleaños que me he perdido. ¿Tienes idea de que podría querer?

—Mm… —musitó Happy. Entonces sonrió cuando se le ocurrió una idea. Lisanna prácticamente podía ver un bombillo encenderse sobre su cabeza—. Bueno, Natsu siempre quiere más comida. ¡Se la pasa robándose mi pescado!

Lisanna puso los ojos en blanco al escuchar la vieja queja. Según Happy, Natsu siempre se robaba su comida. Además, la idea era inútil.

—¡Algo que no sea comida! —respondió ella—. Le puedo dar comida en cualquier momento. Quiero darle algo especial.

—¡Podríamos buscar a Igneel! —sugirió Happy alegremente, ignorando completamente la frustración de Lisanna—. ¡Lo que Natsu más quiere en el mundo es encontrar a Igneel!

—¡Algo que pueda hacer en una semana!

Happy se puso a pensarlo otra vez, y Lisanna inhaló profundamente. A lo mejor esta no había sido la mejor de las ideas. Probablemente debería haberle preguntado a Lucy. A diferencia de Happy, quien parecía haberse quedado dormido; Lucy era buena con las lluvias de ideas.

—¡Lo tengo! —gritó Happy, dándole un susto a Lisanna, quien se ahogó un poco por el sobresalto, había olvidado respirar mientras el Exceed pensaba—. Hace poco Natsu empezó a hablar dormido, otra vez —dijo maliciosamente—. Es bastante divertido.

—¿En serio? —dijo Lisanna sorprendida—. Pensé que había dejado ese hábito.

Cuando eran niños Natsu solía quedarse dormido en todas partes, y aparte de roncar, y babear, también murmuraba dormido. Natsu se las había arreglado (Dios sabrá cómo) para dejar de hacerlo después de que Gray y Laxus se aprovecharon de ello para jugarle una broma.

—Pero solo cuando comparte el cuarto con alguien —confesó Happy—, la última vez que habló dormido y Gray estaba cerca, fue un desastre. El Maestro tuvo que pagarle a Magnolia para que reconstruyera todo el mercado.

Lisanna pensó que definitivamente sonaba como algo que Gray y Natsu harían.

—Apuesto a que Erza no reaccionó bien —murmuró.

—Aye.

—Entonces ¿Qué ha dicho dormido? —preguntó Lisanna entusiasmada. Sabía que Happy solo lo mencionaría si Natsu había dicho algo útil.

La sonrisa de Happy era tan malévola en ese momento que Lisanna se preguntó momentáneamente si estaba haciendo lo correcto. De repente se sintió como si estuviera haciendo un trato con el demonio… si el demonio fuera un lindo animal azul y peludo, lo cual sería un gran disfraz para engañar a la gente… ¡pero bueno!, Lisanna decidió que no importaba. Tenía que encontrarle a Natsu un buen regalo de cumpleaños—. Él quiere a Lucy. Le guuuuusta Lucy. Especialmente en su traje de criada. Dijo: 'Te quiero, Lucy," y luego dijo: 'sírveme a mí, tu amo, Lucy'. Fue muy extraño. Creo que se está contagiando de la rareza de Lucy.

Lisanna se sintió nuevamente sorprendida. Happy era tan despistado y Natsu tan pervertido. Nunca se imaginó que su amigo pudiera ser de ese tipo de chicos.

—Quizás… —dijo en respuesta a la sugerencia de Happy de que la 'rareza' de Lucy se le estaba contagiando a Natsu. En su opinión era más bien al revés—. ¿Así que Lucy tiene un traje de criada? —inquirió, preguntándose si era por eso que Natsu había desarrollado un fetiche por las criadas o si solo era un pervertido en general.

—¡Aye! —dijo Happy—. Es lo que usó en nuestra primera misión juntos como equipo. Natsu lo tiene en un maniquí en nuestra casa como recuerdo, pero no le digas a Erza o Gray. Erza le daría una paliza a Natsu por pervertido y Gray se burlaría de él.

—En realidad sí es pervertido —murmuró Lisanna—, pero darle a Lucy en un disfraz de sirvienta es algo que puedo hacer… Happy, ¿qué tan dispuesto estás a cometer uno o dos crímenes conmigo?

—¡AYE!


Todo sucedió en una noche inusual en la que Lucy realmente estaba sola.

Natsu no estaba en su cama. Happy no saqueaba su refrigerador. Gray no estaba desnudo por ahí curioseando, ni Juvia vigilándolo. Erza no estaba comiendo pastel en el sofá. Ni siquiera Plue estaba con ella. Era una noche inusualmente tranquila, y Lucy estaba disfrutando cada momento.

Bueno, lo disfrutó hasta que fue atacada. Estaba a punto de meterse en la cama cuando alguien la agarró desde atrás. Ella gritó, e intentó alcanzar sus llaves cuando su atacante presionó contra su nariz y boca un pañuelo empapado en pócima de dormir. ¡Maldición, Natsu! —pensó Lucy al dormirse en los brazos de su captor—, ¡¿Por qué nunca estás en mi apartamento cuando realmente te necesito?!

Despertó intacta, menos mal, pero atada a una silla bajo vigilancia de Happy. Al verlo tan cerca a su cara, ella gritó, intentó echarse hacia atrás y se cayó de espaldas, aun amarrada a la silla.

—Lucy rara —dijo Happy sofocando una risita.

—¡Happy! —gritó Lucy furiosamente. Había perdido unos diez años de su vida por el susto del supuesto secuestro, luego despertó atada a una silla, y ahora Happy estaba burlándose de ella, decir que no estaba de buen humor era un gran eufemismo—. ¡¿Qué está pasando?! ¿Es algún tipo de broma? Porque lo juro por Dios, Happy, si Natsu y tú me están haciendo otra broma, voy a arrancar…

—¡Lucy! —gritó Lisanna, saliendo de entre las sombras—. ¡Todo está bien, por favor, cálmate!

—¡Lisanna!

Lisanna le sonrió con una expresión avergonzada.

—Perdónanos por hacer esto, normalmente no lo haríamos, pero el cumpleaños de Natsu es mañana y Mira-nee dijo que no había manera de convencerte para hacerlo, y bueno… Mm, puede que nos hayamos tomado muy enserio el asunto del secuestro.

¡¿Por qué?! — lloró Lucy.

No tenía idea de que podía haber hecho para merecer esto. ¡Pensó que Lisanna era su amiga! (No tenía dudas en que dada la oportunidad Happy la haría sufrir, era un cruel pequeño bromista.) ¡¿Y qué demonios tenía que ver el cumpleaños de Natsu con esto?! ¿No podían simplemente comprarle un pastel y una tarjeta? ¿Qué diantres tenía que ver ella con su cumpleaños? Aparte de, ya saben, darle un regalo… ¡Oh, por Dios! ¡¿La habían secuestrado para robarse su regalo de cumpleaños?!

—¡Natsu quiere a Lucy de regalo! —sonrió Happy.

¡¿QUÉ?!

—Te voy a dar de regalo a Natsu —dijo Lisanna como si eso lo explicara todo.

—¡No soy un objeto que puedas regalar!

Ambos ignoraron las protestas de Lucy, Happy había decidido flotar tan lejos de Lucy como fuera posible mientras mordisqueaba un pescado, y Lisanna estaba hurgando en un saco. Entonces sacó el traje de criada que Lucy había comprado hace años.

—Si estás objetando a la idea de ser un regalo, supongo que no te pondrás esto por voluntad propia.

—¡Por supuesto que no!

—Me lo imaginé.

Fue entonces que Lisanna se transformó en su forma de gato y se abalanzó sobre Lucy. Lucy jura que la única razón por la que Lisanna ganó la breve pelea fue porque la tenían sin sus llaves y atada a una silla.


Un golpe fuerte en la puerta despertó a Natsu. Él gruñó silenciosamente mientras se desenredaba de su hamaca (Maldición, ¿por qué había pensado a los doce años que esa era una buena idea? Debería haberse comprado una cama como la de Lucy, o mejor aún, robado la cama de Lucy…) y se tambaleó por su abarrotado piso hacia la puerta, lastimándose el dedo gordo del pie con un escombro que había conservado de una de sus misiones, esto lo puso de humor muy irritable.

Eso, y el hecho de que quería volver a dormir, porque estaba teniendo un muy, muy, muy buen sueño en el que Lucy le servía carne rostizada extra picante con su uniforme de criada puesto. Así que abrió la puerta con un jalón brusco, listo para echarle fuego al bastardo que hubiera arruinado su agradable sueño.

—¡Qué demonios crees que…! ¡¿LUCY?!

Sus ojos tenían que estarlo engañando. ¿O todavía estaba soñando? ¡Tenía que estar soñando! En la vida real no había manera de que Lucy apareciera así tan de repente frente a su puerta, lista para servirle. ¡Él lo sabría! ¡Había recibido una Lucy Kick una vez cuando le pidió que lo hiciera!

—Feliz Cumpleaños —dijo Lucy con una sonrisa falsa. Sabía que era falsa porque su rostro estaba rígido y sus ojos no tan estaban brillantes y luminosos como deberían estar. Esta era la sonrisa forzada de Lucy, usada cuando no tenía otra elección—. Me dijeron que te diera esto —dijo entregándole una tarjeta de cumpleaños que definitivamente estaba escrita por Lisanna.

¿Eh?

La abrió para saber qué diantres estaba pasando. Querido Natsu, empezaba la nota de Lisanna, ¡Feliz Cumpleaños! Te deseo lo mejor en tu día y espero que disfrutes del regalo que te traje. Happy me dijo lo mucho que le gustaba ver a Lucy-chan en traje de criada. Con amor, Lisanna.

No pudo esconder completamente su sonrisa maliciosa al preguntar: —Entonces, ¿eres mía?

—Solo por hoy.

—¿Y harás todo lo que te ordene por hoy?

—Sí —gruñó Lucy.

—¿Cualquiera cosa? —Natsu quería confirmarlo. Así ella no podría discutir luego. Ji, ji, ji…

—¡Dentro de lo razonable! —espetó Lucy—. ¡Nada de perversiones ni peleas!

—¿Y si quisiera que beses mis pies?

—¡No voy a besar tus pies!

—Ah, eso no es de una buena sirvienta —se quejó Natsu—, no me extraña que ese tipo Duque, o como se llame, no te hubiera contratado. Se supone que obedezcas a los deseos de tu amo, Luce.

— ¡UF! —exclamó Lucy—. ¡Bien! Como desee, Amo.

Entonces, muy a su sorpresa y alegría, ella se puso en gatas ante él. Lucy frunció los labios y estaba a milímetros de su pie cuando él se apartó repentinamente.

—¡JA! —gritó encantado con una risa burlona—. ¡No puedo creer que realmente fueras a hacerlo!

—¡Natsu!

—¡Bien! ¡Está bien! —Natsu no pudo contener la risa a pesar de la expresión indignada de Lucy… de hecho, era por su expresión enojada que se seguía riendo. Era tan graciosa cuando se ponía así—. ¡No más bromas! Oye, Lucy… ¿me haces el desayuno?

Lucy dio un gran suspiro y dijo; —Por supuesto, Amo.

Al final Natsu tuvo el mejor día de la historia. Lucy le preparó su desayuno favorito, limpió su casa (accidentalmente dándole un buen vistazo de lo que había bajo su falda cada vez que se inclinaba para recoger algo… y puede que él hubiera empezado a tumbar las cosas a propósito), frotó su espalda cuando él se estaba bañando, le cocinó su almuerzo favorito, hizo con él todos sus ejercicios de entrenamiento favoritos, le preparó su cena favorita, y luego le dio su propio regalo de cumpleaños, que había sido un genial cuento sobre dragones escrito por ella, ¡justo como se lo había prometido!

Él se quedó dormido reposando la cabeza en el regazo de Lucy mientras ella le leía su cuento en voz alta. La última orden del día.

¡Había sido el mejor cumpleaños y todo gracias a Lisanna! Natsu se preguntaba que regalo le gustaría a Lisanna para su cumpleaños… ¿tener de esclavo a Gray? Porque él no tenía ningún problema con secuestrar a Gray y obligarlo a ser su esclavo por un día, si ella quería.