Hola a todos los lectores, ya es lunes, así que aquí esta el nuevo capítulo gracias a la invaluable ayuda de mi editora querida ¡Fanfiker_Fanfinal!
Quiero hacerles una petición, lean el capítulo anterior de nuevo, pues presentó desperfectos al subirlo, algunas personas me lo comentaron, por eso me di cuenta, gracias, así que ya esta corregido.
Capítulo 14: Mejoras.
No estaba seguro de cómo habían regresado a Hogsmeade, el traslador los llevó de vuelta justo al mismo lugar de donde se fueron, así que allí, caídos en el camino cercano a La Casa de los Gritos, le tomó a Harry un momento darse cuenta que lo que observaba a medias, pues sus gafas se habían torcido, eran las estrellas de un cielo nocturno despejado.
—Demonios Potter, ¡quítate de encima! Arruinas mi túnica —Secretamente feliz, pero genuinamente molesto por el peso de Potter en su cuerpo ya que estropeaba la tela de su atuendo, Draco trataba de incorporarse sin éxito alguno.
—Sí, sí, no te pongas histérico—Se levantó y una vez de pie ofreció su mano a Malfoy, que la tomó y se incorporó fácilmente.
—Ya era hora —Sonriendo y cerrando sus ojos acortó la distancia entre ellos para ser recibido por los brazos del chico que vivió, que al verlo así pensaba que se estaba desmayando, pero fue sorprendido por los labios rosas y ávidos de Draco que se apoderó de su boca de forma demandante.
—¡Drac…! —Aunque una vez iniciado el contacto se despojó de toda resistencia y con una especie de sentimiento satisfactorio en su persona y algo de euforia en su cuerpo, correspondió el acto con bastante más soltura que veces anteriores.
Alargaron este momento por un par de minutos, luego se separaron con la respiración ligeramente agitada, que se regularizó en segundos.
—Un pequeño agradecimiento, por ayudarme —Caminaron en un silencio nada incómodo de regreso al pueblo mientras cada uno evaluaba por su lado cómo habían salido las cosas.
Eran las diez de la noche cuando alcanzaron Las Tres Escobas, la Profesora Sprout estaba sentada con Madame Rosmerta, ambas brujas reían como bobas con varios vasos vacíos sobre la barra mientras la clientela iba abandonando el lugar poco a poco.
—¡Oh, chicos, ya están aquí! —Sonriendo todavía se levantó con calma mientras Madame Rosmerta despejaba un poco su espacio.
—Sí, ¿ya sabía que regresaríamos a esta hora? —Harry estaba sorprendido de que no estuvieran buscándolos.
—¿De qué hablas, Potter? La Directora les ha dado permiso hasta las once, podían haberse quedado fuera un rato más —Al parecer debido a la bebida ingerida su rostro estaba un poco más rosa de lo normal y una expresión de cómplice se marcó en sus gestos mientras les guiñaba un ojo —Harry se sintió un idiota.
Draco levantó una de sus cejas razonando lo que la Profesora acababa de decir. "Mujer tramposa, a mí me dijo que hasta las diez".
—Bien, Rosmerta, ha sido un placer charlar contigo, pero debo llevar a estos chicos de regreso al castillo —La dueña del lugar solo asintió sonriéndole mientras terminaba de recoger todo lo que habían consumido.
Cuando estaban dentro del carruaje tirado por los thestrals ambos chicos seguían sin mencionar palabra, estaban uno al lado del otro y frente a ellos la Profesora había decidido dormir un rato mientras llegaban a su destino.
Harry estaba muy sorprendido con la actitud del Slytherin respecto a esa noche.
¿Quién hubiera pensado que podía ser tan agradable? Si hubiera mostrado ese lado suyo antes tal vez podrían haber sido amigos.
Hasta ahora trataba de mantener su promesa de evolucionar su relación de enemigos, todo debido a su herencia, lo cual había sido acertado por su parte.
¿Draco podría llegar a ser de verdad una pareja para él? Ya no tenía nada que ver con ser hombre, había constatado con los acercamientos del rubio que los chicos en verdad le gustaban, pero solo eso no era suficiente para basar una relación. Eso sí, empezaba a sentir posesividad sobre Malfoy, no lo había sacado del embrollo en que se había metido por su falta de cautela solo porque era lo correcto, la rabia que sintió cuando aquel tío tocó a Malfoy no fue por ser amigos, era otro sentimiento distinto, como si le arrebatase algo de su persona.
Por su parte Malfoy se encontraba bastante relajado, tener cerca a Harry le daba una sensación de control que agradecía, especialmente debido a los eventos recientes en su vida. Desde que vivían básicamente juntos estaba conociendo una faceta del chico que vivió muy diferente a la que le habían dado desde que estaban en primer año.
Siempre lo tuvo como alguien que quería llamar la atención, que era sobrevalorado y tratado de forma preferencial por ello (él sabía lo que era todo esto), pero había madurado lo suficiente para entender muchas cosas que en su momento le habían explicado desde otro punto de vista; bastante errado y poco recomendable.
Sin que se hubiera dado cuenta Potter se había quedado dormido sobre su lado del carruaje.
"Va a resultar que en verdad me agrada". Porque su herencia podía decirle que ese chico era su pareja, su herencia le daba problemas con su magia al hacerle caer sobre Harry como, le irritaba pensarlo, un animal en celo. Pero sus sentimientos hacia él cuando se enteró estaban intactos, ni siquiera cambiaban al conocerlo.
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Entraba la medianoche en el castillo, Severus se encontraba de nuevo en su retrato de Director, había charlado con la Profesora MacGonagall y con otro ex Director, Albus Dumbledore.
—¿Seguimos sin información útil? –Le fastidiaba ese hecho, a pesar de su actual posición no sentía que fuera de ayuda para su ahijado.
—Calma, Severus, estamos haciendo lo que podemos —La animaga estaba molesta, no era nada fácil ponerse a investigar cuando de alumnos se trataba, decían tantas cosas que era difícil distinguir lo real de lo ficticio.
—Es también difícil pensar que un alumno se atrevería a hacer algo así –Dumbledore estaba pensativo, ese ataque tenía detrás motivos ocultos.
—¿De qué hablas, Albus? Han robado material para pociones antes, solo que no los hemos atrapado —De todos modos sabían exactamente quién lo había tomado antes. Solo que esta vez no era ningún miembro del Trío Dorado.
Dumbledore mantuvo su mirada concentrada en un punto de su cuadro, pensativo.
—Ese ataque a Harry ha sido una venganza por algo específico —Por lo que le habían contado quien tenía más oportunidad de atacar al farsante había sido el joven Draco, ¿por qué entonces atacar a quien estaba desarmado?
—¿Pero quién y por qué? —Mientras la profesora trataba de encontrar una explicación lógica, Snape empezaba a formular una teoría del porqué.
Severus tomó la palabra:
—Un o una admiradora de Draco —No le eran ajenos los comentarios de otros alumnos conforme a su protegido, era apuesto, no faltaban chicas y chicos enamorados que antes le hubiesen enviado notas, pero esta vez era algo más profundo, no era un simple capricho o gusto pasajero lo que había motivado el ataque, Albus tenía razón, ese ataque era venganza, demostraba obsesión, tal vez porque a los ojos del ejecutante Potter estaba arrebatando a Draco de su lado.
—¿Llegarían a tanto? No puedo creerlo –Pero la Directora sabía que podía ser cierto.
—Seguiremos investigando —Ambos Directores se retiraron de los cuadros y McGonagall presionó las sienes con sus dedos para mitigar el dolor de cabeza antes de irse a la cama.
"¿Quién hubiera dicho que la herencia del joven Malfoy nos afectaría tanto?".
Ese fue su último pensamiento antes de caer dormida.
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Al llegar a su habitación Severus los había dejado pasar antes de retirarse, aparentemente tenía que hablar con la Directora para avisar que estaban de vuelta.
Se sentían bastante tranquilos, incluso Harry, a quien le hacía ilusión hablar con sus amigos sobre lo que les había sucedido, no se sentía apurado sabiendo que tendría que esperar hasta mañana.
Draco por su parte estaba encantado con los resultados, podría restregarle a Blaise lo bien que estaba funcionando su plan. Potter iba rechazar ver a ese profesor costara lo que costara.
Al fondo de su pensamiento, sin embargo, estaba secretamente alegre, genuinamente feliz con la demostración de la que el chico que vivió había hecho gala.
—Descansa –Fue lo último que escuchó por parte de Harry antes de marcharse a su habitación.
"No está mal, para ser tan Gryffindor".
También entró a su cuarto, se recostó en su cama después de cambiar su túnica por la pijama y trató de conciliar el sueño. Antes de caer rendido por los eventos del día echó un vistazo a su mesa de noche, el libro que su padre le entregó reposaba en el mismo lugar, no lo había leído desde entonces y tal como iban las cosas, no pensaba hacerlo.
El domingo sucedió al sábado sin ningún acontecimiento a resaltar, la noche fue anormalmente tranquila para ambos chicos, que se levantaron con ánimos de un buen desayuno y en su mente el propósito de localizar a sus amigos.
Draco se encontró al salir de su cuarto con que Potter estaba esperándolo sentado en un sofá de la sala común. Se veía adormilado, sus ojos estaban casi cerrados y en su regazo tenía un libro que reconoció como "Manual de mantenimiento de escoba". Parecía que lo estaba ojeando para pasar el tiempo.
Se le ocurrió una buena idea para molestarlo, sonriendo, se acercó sin hacer ruido, se colocó justo junto a su oído y de forma estruendosa gritó:
—¡OH, SÍ POTTER, ASÍ! –En ese momento Harry se despertó de forma tan brusca que acabó con su culo en el suelo, varita en mano y un notable sonrojo en su rostro, además de una expresión de confusión profunda. Mientras tanto Draco se reía abiertamente de la expresión del chico.
—¡Malfoy! ¡¿qué rayos te sucede? —No lo encontraba nada gracioso.
—Deberías agradecerme, estoy recordándote que no bajes la guardia —Pero la verdad era que no se le había ocurrido cómo acercarse a él de otra forma.
—Por Merlín, casi me ha dado un infarto, pensaba que me querías vivo —Aunque tenía que aceptar que Draco tenía razón, no podía confiarse solo por que tomaba la poción. Recordó entonces que debía pedirle más al Profesor Slughorn.
—Bien, si ya terminaste de despertar vamos a desayunar —De camino al Gran Comedor trataron de conversar, pero Harry no estaba al tanto de las ultimas tendencias en el mundo mágico, algo que Draco encontró bastante curioso.
—No puedo creer que no sepas nada de tu propio entorno —Harry se sintió avergonzado, pues en parte tenía razón, no era buena idea caminar por allí sin estar al tanto.
—No me interesa mucho —De nuevo se daba cuenta que tal vez Malfoy podía haberlo escogido en base a alguna característica de su magia, pero en cuanto a personalidad, se sentía mediocre, y cuando Draco se diera cuenta de eso, ¿lamentaría la decisión aún cuando su magia hubiera tomado la decisión por él?
—Ya llegamos, voy a ver a Blaise un rato, así que después te buscaré —Harry salió de sus pensamientos y asintió, él iba a buscar a Hermione y Ron.
—Bien, te veo luego —Así cada uno se sentó en su respectiva mesa.
"Un momento… ¿¡Desde cuándo Malfoy me informa sobre qué va a hacer!" Parecía la prueba definitiva de que en verdad se llevaban mejor.
Cuando se sentó la mesa de Slytherin estaba bastante vacía, lo cual agradaba al rubio, pero Blaise no estaba allí.
"¿Dónde estará?". Ya lo buscaría después del desayuno.
Harry fue recibido por sus amigos, quienes sentados a la mesa elevaron la mirada hacia él; Ron devoraba pastel de limón.
—Hola —Ambos voltearon, Hermione con una sonrisa en el rostro, Ron mostraba resignación.
—Harry, ayer te perdimos de vista —Sonreía como si sospechara algo, esto hizo al chico sentirse incómodo.
—Sí, perdonen, no pude avisarles —Aunque recordar el tiempo pasado con Malfoy lo llenaba de contento.
—No te preocupes, compañero, la profesora Sprout dijo que les habían dado permiso —Esta revelación se le hizo inusual a Harry, que esperaba que estuviera acusando al rubio de tener algún plan de secuestro.
—Pero dejando eso de lado, ¿a dónde fueron, Harry? —Hermione estaba muerta de curiosidad por saberlo.
—A un lugar llamado Madam JoJo's —No estaba muy seguro de cómo explicarlo, le había impactado el lugar, pero no entendió muy bien de qué clase de sitio se trataba.
—Oh, escuché a Charlie mencionar ese nombre alguna vez —Ron pareció reconocerlo—. Dijo que era un club muy exclusivo y algo caro donde presentan shows —Hizo una mueca ante la mención de dinero.
—¿En serio? Suena muy interesante, ¿vieron algún show, Harry? —Granger sonaba muy entusiasmada, el chico que vivió asintió, considerando lo que su amigo acababa de decir, ¿un club exclusivo? No pensó eso, aunque tenía lógica, no pensaba que Malfoy se conformara con menos.
—Sí, vimos a un chico llamado Sunny… —Recordó los movimientos de su cuerpo y la serpiente que había aparecido después. Comenzó a preguntarse cómo se vería Draco en lugar de ese chico, con su vestuario y ejecutando esos movimientos…
"Vamos Harry contrólate, no estás durmiendo, no hay razón coherente para que imagines esas cosas". Aunque ese pensamiento tampoco le pareció muy lógico.
—¿Y….? –Se dio cuenta entonces de que se había quedado callado a mitad de un comentario. Por fortuna su amiga estaba allí para recordarle.
—Lo siento, decía que vimos a Sunny, pero antes había unas bailarinas asombrosas —Terminó de narrar los detalles del club, pero cuando llegó a la parte en que Draco salió molesto del lugar ambos dieron un suspiro.
—Vaya hurón malcriado —Como siempre Ron tomaba el lado de Harry.
—En mi opinión, tenías razón en preocuparte, pero no fue la forma de decirlo, Harry —El chico que vivió resopló, nunca sabía cómo actuar ante Malfoy.
—Pero después, mientras discutíamos apareció un chico que se había molestado por haber pasado antes que ellos en la cola de la entrada; venía con sus amigos y trató de intimidarnos, logré encargarme de ellos sin usar mi varita, pero él tomó desprevenido a Draco, no sé cómo, pero mi magia se salió de control, las luces de la calle donde estábamos comenzaron a parpadear y hasta comenzó a correr viento.
El rostro del chico comenzó a mostrar temor en sus facciones.
—¡¿Qué rayos sucede?
—No toques lo que no te pertenece —Era casi indignante observar esa escena, no quería a ese chico poniendo sus manos sobre Draco.
Malfoy se sorprendió al escucharlo.
"Jodido Potter, siempre comprende las cosas bajo presión".
Pero no podía estar más feliz al respecto.
—¡¿Qué clase de monstruo eres? –Harry se acercó al chico, quien aferró a Draco aún más y sacó una navaja del bolsillo de su pantalón—. ¡No te acerques o lo mataré!
Pero la magia de Harry provocó que el instrumento saliera volando entre chispas doradas, en ese momento aprovechó para lanzarle un golpe al rostro que le rompió la nariz y lo dejó en el suelo. Se sujetó la parte herida con ambas manos maldiciendo y moviéndose nervioso hacia atrás para alejarse de ellos lo más rápido posible.
—Potter, el traslador —Iba a activarse ya, ambos lo tocaron a tiempo y sintieron el tirón de su cuerpo al ser despegado del suelo.
—Vaya —Hermione estaba sorprendida por ese suceso —. De verdad te enfadaste, solo una emoción muy fuerte puede sacar de control la magia de un mango, me alegra que todo saliera bien al final.
— Sí, quién diría que Malfoy en verdad fuera en serio con la idea de pasar un buen rato.
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La misma historia acababa de relatarle Malfoy a Blaise, que mostraba una expresión sorprendida. Estaban en los jardines tomando un poco de sol.
—No puedo creer que dejaras a un muggle hacer eso —Pero en parte entendía, Draco no había estado en peligro en ningún momento. Simplemente había puesto a prueba a Potter.
—Pero él me ayudó, su magia me salvó —Trató de no mostrar el entusiasmo en su voz.
—Suenas muy emocionado al respecto —Zabini sonrió al notarlo.
—Cállate —Volteó el rostro sonrojado.
—¿Cuándo vas a decirle de nuevo que se aleje del Profesor? —Para eso había armado todo ese asunto, ¿no?
—No lo sé todavía, pero aún tengo tiempo, lo que en verdad me molesta ahora, es esa chica de Ravenclaw, Cho Chang —Esa descarada estaba insinuándosele a Harry sin ninguna sutileza.
—¿Chang? ¿Qué quiere ella con Potter? Salió con Diggory si recuerdo bien.
—Pues ahora quiere salir con Harry.
—¿Ahora es Harry? –Con aire divertido observó a su amigo mandarle una mirada asesina.
—Solo limítate a odiarla.
—Como digas, ¿no le importan los rumores sobre Potter y el Profesor?
Draco bufó:
—Aparentemente no, le ha dicho que si necesita que se haga pasar por su novia no había problema.
Zabini levantó una ceja en señal de asombro.
—Sin embargo él no quiere nada con ella, de otro modo ya te lo hubiera dicho –mencionó su amigo restándole importancia.
—Sí, ahora solo quisiera que se lo dejara bien claro a esa "zorra".
—Bueno, podrías decírselo tú —Draco lo observó, expectante —. Verás, no vas a amenazarla, solo a dejarle claro que eres tú a quien prefiere Potter.
Draco sonrió ampliamente, era todo oídos.
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Llevaba un rato hablando con Ron, Hermione se había ido a la biblioteca a terminar su tarea, dejándolos solos a ellos para que conversaran sobre cosas "de hombres", como lo había llamado su amigo pelirrojo. Se habían ido a sentar a las gradas del campo de práctica de quidditch a pesar de que ningún equipo estaba entrenando. Todos en séptimo se preparaban para los EXTASIS, le sorprendía que su amiga castaña no les hubiera entregado ya horarios de repaso.
—Hola, Potter —Le tomó por sorpresa ver a Draco de repente frente a ellos, Ron hizo una mueca pero no dijo nada.
—Malfoy, ¿ya has terminado de hablar con Blaise?
—Sí, vine a verte, lo siento Weasley pero mi visita se limita solo a Harry, ¿podrías retirarte? —Harry notó el esfuerzo del rubio por ser amable.
Ron también lo notó, y decidió irse en paz.
—Bien Malfoy, ya que lo pides así… —El pelirrojo se levantó y con un gesto de su mano se despidió de su amigo.
Cuando hubo salido del campo Malfoy se sentó en las gradas con Harry, muy cerca. De pronto tomó su mano sin decir nada.
—¿Por qué…? —Le costaba adaptarse a la actitud del Slytherin.
—¿Nervioso? —Era muy interesante descolocar a Potter.
—Sí, digo ¡no! —No entendía lo que pasaba por la cabeza del rubio.
—Fuiste tú quien sugirió tener un poco mas de contacto —Draco dejó su mano de lado.
—Malfoy, qué complicado eres —Colocó su mano sobre la de él, fue una sensación agradable que le sacó una sonrisa.
Blaise se había encargado de avisar a un chico de primer año de Ravenclaw que Harry Potter estaba esperando a Cho Chang en el campo de entrenamiento, sin dejarle enterarse de su identidad, claro.
Así que una campante Chang se dirigía hacia allá, pero cuando entró al campo y recorrió el lugar con su mirada, no le gustó nada lo que vio.
Es verdad, allí estaba Harry, pero no estaba esperándola, se estaba besando con Draco Malfoy.
En cuanto Draco notó la llegada de la Ravenclaw se apresuró a besar a Harry, que estaba sorprendido pero nada molesto por la acción del Slytherin. Esta vez sus manos se movieron, cada una apoyada sobre la pierna del rubio, mientras que las manos de este se apoyaban en los hombros de Harry.
"Como si mi corazón se fuera a romper por la hermosa escena". Claro que entendía el mensaje del Slytherin, no la quería cerca de Potter, pero eso no impediría que siguiera intentándolo, eso sí, ahora sabía que Pansy tenía la batalla perdida en cuanto a los sentimientos de Malfoy.
—¡Hola, Harry! —El mencionado se congeló en medio de beso—. ¡Me dijeron que me estabas buscando! —Terminó por separarse de Malfoy en ese momento, con las mejillas algo más rojas de lo habitual se apresuró a aclarar al rubio las cosas.
—Yo no la estaba buscando —Pero Cho ya estaba subiendo a su encuentro con una sonrisa inalterable en su cara.
—Bien, díselo —Sabía que solo así Potter le diría a esa entrometida que lo dejara en paz—. Déjale en claro que no quieres nada con ella.
Harry suspiró y asintió, Hermione se lo había advertido, además Draco tenía razón, pero, ¿acaso el presenciar esa escena no le dejaba nada en claro?
—Hola Cho, lo siento, debieron equivocarse de nombre, yo no te estaba buscando –La chica se colocó frente a ellos sin darle mayor importancia al comentario.
—¿Ah no? Bueno, no pasa nada, al menos vine a saludarte y podemos hablar un rato —Draco no podía creer que fuera tan pesada.
—Sí, claro —No estaba seguro de cómo empezar, pero la mirada que Malfoy le mandó bastó para iluminarlo—. Cho, siento decirte esto, pero no quiero que pierdas tu tiempo tratando de invitarme a salir, porque no estoy interesado —Ya, lo había dicho. Esperó la reacción de la chica que se había quedado callada.
—¿Lo escuchaste bien, Chang? No está interesado —Draco terminó de remarcar sus palabras.
Finalmente la Ravenclaw habló:
—Vamos Harry, no hay problema, aún podemos ser amigos —Le sonrió con calidez, para luego dirigirle una mirada fulminante a Draco—. De todos modos fue bueno verte, me voy ahora, tengo tarea que terminar.
"Ya verás, Malfoy, habrás ganado esta vez, pero a la siguiente el humillado vas a ser tú".
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Mientras estos sucesos tomaban lugar en el colegio Hogwarts de Magia y Hechicería, en el Ministerio de Magia un empleado del Departamento de Seguridad Mágica había terminado por fin con su deber, impuesto a partir de la caída de El- Que-No-Debe-Ser-Nombrado, así lo comunicó al Ministro Kingsley Shacklebolt que estuvo feliz de enterarse.
—Envíale mañana a primera hora todo a su dueño legítimo, aunque no pienso que esto lo haga muy feliz, pero eso ya es problema suyo —Tenía mucho ya de lo cual ocuparse y se alegraba de haber resuelto ese asunto.
—Sí señor, me retiro —Cuando salió suspiró contento, ya no tendría que lidiar con el club de fans de Harry Potter.
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Bueno, espero que disfrutaran el capítulo, ya se viene una resolución lo juro.
