CAPITULO 14
Draco Malfoy tenía fuertemente sostenida a Hermione Granger mientras bailaban al compás de la música y solo transcurrió unos segundos para darse cuenta de la cruda verdad: Estaba muy impresionado con la elegancia e inteligencia de la bruja.
Solo había tenido que observarla durante la cena para darse cuenta de lo suspicaz y diplomática que era. Una verdadera líder innata. Claro, algo muy difícil de poder aceptar por parte de él pero... realmente así era.
El Slytherin recordó durante el baile que una vez había estado igual de impresionado y había sido en cuarto grado. Era la primera vez que había visto a Hermione Granger tan bonita y ahora con 17 años su hermosura había acrecentado. Complicado... muy complicado.
Hermione casi temblaba entre sus brazos al sentir aquella mirada gris sobre su rostro. No supo que movimiento o hechizo hizo el Slytherin para despojarla de su antifaz ni como él se despojó del suyo bajo que propósito pero estaba claro que ella necesitaba mucho más valor para enfrentarlo en un lugar a la vista de todos sin llamar demasiado la atención.
Draco intensificó la mirada y casi estuvo a punto de sonreír cuando notó el nerviosismo de la joven Gryffindor. El chico lentamente fue separando sus labios para hablarle y Hermione pensó que estaba a punto de decir alguna de sus tantas majaderías por lo que ella prefirió adelantarse.
- Te advierto que si tratas de decir algunas de tus groserías pierdes tu tiempo porque no voy a escucharte.- Fueron las palabras de Granger.
El rubio la miró confundido unos instantes y sonrió de lado mientras la sujetaba de la cintura y una mano. Su mascara yacía por encima de su cabeza al igual que la de Hermione. Ambos enemigos podían verse cara a cara.
- ¿Qué vas hacer sin intento decir eso que tú dices Granger?.- Preguntó Draco sin poder evitar un tono de burla en sus palabras.
- Lo vas a lamentar.- Contestó entre dientes.
- ¿Vas a enviar a Weasley y a Potter a golpearme?.
- Tengo suficiente destreza para ser yo quien te enfrente.
- ¿Lo dices por el golpe que me diste en tercer grado?.- El chico bufó.- Eso no es nada Granger. Lo pudiste hacer porque estaban tus amigos para respaldarte.
- Esta vez estaremos solos....- dijo Hermione en voz baja.
El rubio alzó una ceja.
- Eso sonó a una insinuación de tu parte Granger...
- No seas ridículo...yo no me refería a...- La chica se sonrojó. Hasta ese momento se había percatado del sentido de sus palabras y Malfoy había tenido la habilidad para utilizar esas palabras en su contra.
El rubio rió suavemente y Hermione se sonrojó lo doble.
- Tendrías que ser tremendamente estúpida para pensar en... lo que estés pensando...- dijo mirándola fijamente.
- ¡Por supuesto que no!. ¿Quién querría tener a un arrogante e imbecil como tú de novio?. Debe ser bastante aburrido...- Hermione lo miró desdeñosa.
- Creo que esta platica ha llegado demasiado lejos.- dijo Draco despectivamente.- Ni siquiera te atrevas a imaginarte que tú y yo podríamos... solo en tus sueños... Gryffindor.
- Querrás decir 'mis pesadillas'.- Recalcó la chica.
Draco entrecerró los ojos y sonrió. Hermione no podía evitar seguir temblando. Entre los movimientos del baile a veces quedaba demasiado cerca de él, casi podía aspirar el olor del rubio: un aroma refrescante y mentolado.
El chico se comportaba como un verdadero cínico. Casi estuvo a punto de decir algo pero la música cesó y se vio en la necesidad de guardar silencio. Hermione al ver que algunas parejas regresaban a sus mesas, ella intentó hacer lo mismo pero el rubio la tomó con más fuerza de la cintura.
Hermione lo miró asustada pero el rubio ni siquiera le correspondió la mirada. Estaba absortó observando una mesa donde habían un grupo de personas del Ministerio.
Comenzó nuevamente una melodía triste y lenta. Los fantasmas, estudiantes y profesores se unieron a la danza entre las calabazas flotantes y la bruma.
Por algún motivo Draco no quiso separarse de Hermione sino que prefirió continuar la siguiente pieza y Hermione no lo rechazó. Draco comenzaba a sentir un leve cosquilleo en el estomago que se unía con el deseo de apartar a Granger de su camino pero... no pudo hacerlo.
Ella formaba parte de un secreto que desde antes sentía pero que había estado luchando para desterrarlo por completo de su ser. No era amor pero tampoco podía decirse que repudiaba a Hermione, en realidad Draco no tenia idea de lo que era pero ella, a sus ojos, era el tipo de mujer que le atraía.
Una mujer fantasma se movía al compás de la música mientras entonaba un coro con unas mujeres también fantasmas. El conjunto estaba compuesto por seres no vivos que flotaban por encima de los comensales. A Dumbledore le pareció adecuado que fueran "Los Guillotinados" quienes amenizaran el Baile de todos los Santos debido a su principal motivo: Homenajear a los muertos en la Guerra contra Voldemort.
Algunos miembros del Ministerio no estaba muy a gusto de que fueran fantasmas quienes tocaran en el Baile porque le daba un ambiente demasiado siniestro; sin embargo, los alumnos parecían estar bastantes complacidos.
Harry y Ron no perdían de vista a su mejor amiga y ambos estaban desconcertados por la tranquilidad con la que bailaba Malfoy con ella. No había que dejar a un lado la preocupación que tuvieron cuando los Prefectos decidieron bailar la segunda pieza. Ginny y Luna se lanzaban significantes miradas y Neville no podía cerrar la boca ante el rítmico movimiento entre los dos Premios Anuales. Los Slytherin parecían serpientes enroscándose desde su guarida en la espera de atacar y era Blaise quien se retorcía de coraje.
Todo eso paso desapercibido entre el Slytherin y la Gryffindor, quienes no dejaban de mirarse a los ojos.
Draco no podía evitar temblar levemente al querer analizar el examen ocular que le hacia la chica y no porque tuviera miedo de lo que ella pensara de él sino porque ahora estaba confundido de lo que pasaba con Hermione Granger.
El joven mago sabia perfectamente, o al menos ahora recordaba, que en un futuro existiría una mujer que le abriría las puertas del mundo y que lo llenaría de una felicidad indescriptible. Esa había sido la predicción de Irina antes de irse para siempre. ¿Hermione Granger sería esa mujer?.
- Quisiera saber...- Murmuró Draco muy cerca de ella mientras daban una vuelta.- que rayos estás viendo...
La chica se sonrojó levemente pero levantó el rostro con valentía.
- Me preguntaba porque no me abandonaste en la mitad de la pista antes de comenzar la segunda pieza.
- Por mi bondad.- Contestó con una sonrisa maliciosa.
- ¿Tu bondad?.- La chica sonrió burlona.- Debes estar bromeando porque dudo que conozcas el significado de esa palabra.
- No estoy siendo amable contigo si eso es lo que piensas...
El ritmo de la música comenzó a hacer un poco más rápido y los dos chicos empezaron a dar vueltas por toda la pista en un circulo perfecto con las otras parejas. En medio del circulo se coloco una conjunto de parejas fantasmales y las hadas brillaron con mayor intensidad alrededor de ellos.
Harry conformaba una de las tantas parejas que bailaban y prácticamente estuvo más atento de Draco y Hermione que de su acompañante. Ginny no se vio afectada por eso puesto que también estaba sintiéndose incomoda por la manera en que Draco y Hermione bailaban, como si ambos fuesen viejos conocidos porque no dejaban de hablar y de mirarse.
Hermione deseaba mas que nunca que la pieza terminara para alejarse completamente de Malfoy y dejar de hundirse en sus ojos grises. Los ruegos de la Gryffindor fueron escuchados porque la música terminó y algunas parejas regresaron a sus asientos.
Contrario a lo que se espera de un caballero, Draco abandonó a Hermione en medio de la pista sin ninguna palabra de por medio. El chico se dirigió con orgullo y satisfacción hacia un grupo de personas del Ministerio que platicaban animadamente sobre política e inversiones: el plato favorito de Malfoy.
La Gryffindor casi pudo sentir las miradas de los Slytherins encima de ella, sobre todo la de Pansy Parkinson y Blaise Zabini. Rápidamente reaccionó y camino en dirección hacia la mesa de sus amigos pero una voz la detuvo a mitad del camino.
- Nuevamente nos encontramos Señorita Granger.- dijo el mago con una sonrisa y despojándose de su antifaz.
- ¡Sr. Malfoy!.- Exclamó la chica desconcertada.- ¿C-como...?. ¿Cómo es que está aquí?.
Lethar Malfoy hizo una inclinación a modo de saludo y sonrió radiantemente.
- Mi jefe, el Sr. Charles Smith, y yo no pudimos llegar a tiempo a la ceremonia por unos asuntos de nuestro Ministerio. Tuvimos que sentarnos en la mesa de unos jóvenes muy simpáticos.
- ¡Oh!. Verdaderamente estoy sorprendida. No esperaba volver a verlo.- dijo Hermione casi reponiéndose de la sorpresa.
- Es de esperar que yo si sabría que la vería. Luce usted encantadora.- dijo el mago con la mirada fija en ella.
La chica no pudo evitar sonrojarse.
¡Vamos, vamos... entendemos que esto es un baile serio pero al menos toquen algo más alegre... no todos estamos muertos!.
Hermione volteó a mirar al mago que había dicho tal cosa. Se trataba de Homero Donovan, un bonachón mago que trabajaba en el Departamento de Escolaridad. Los músicos fantasmas se indignaron con el comentario de Donovan pero accedieron a tocar algo más alegre.
A Lethar le pareció gracioso puesto que sonrió. Hermione miró disimuladamente hacia la mesa de Harry y lo encontró, junto con el resto de los otros, en un estado de lo más serio. Su pelirrojo amigo era quien la fulminaba más con la mirada y, por razones obvias, no dejaba de mirar a Lethar.
- ¿Desea bailar esta pieza conmigo si no tiene inconveniente?.- Preguntó Lethar con toda caballerosidad.
La chica tragó saliva. Casi podía sentir las manos de Ron aprisionándole el cuello para asfixiarla, sintiéndose pateada por Harry o Ginny. Podía escuchar la palabra "Traidora" en sus oídos pero... por la manera en que Lethar le había pedido que bailaran no pudo negarse.
Hermione se sintió francamente elevada al compás de la música. El mago era un magnifico bailarín y su apariencia amistosa le hacia gozar plenamente del momento. Los estudiantes y profesores se unieron a la danza y pronto Hermione se dejó de preocupar porque Harry o Ron estuvieran viéndola.
La chica lo miraba aún sorprendida y Lethar parecía saborear el desconcierta de la adolescente.
- Seguro se preguntara que hago aquí. ¿No es cierto?.- Preguntó el mago.
La chica asintió con la cabeza.
- Trabajo para el Ministerio de Magia de los Estados Unidos. Específicamente en la Asociación de Intercambio Escolar Internacional.
Hermione lo miró asombrada.
- ¿Intercambio escolar?.
- Armamos planes de intercambio de estudiantes para ir a otros colegios.- dijo Lethar con seriedad.
- No había oído nunca de tal asociación.
- Es un proyecto relativamente nuevo. Antes estuve en cuestiones burocráticas pero ahora nosotros vinimos aquí a ofrecerles programas de intercambio al director de Hogwarts: el profesor Dumbledore.
Hermione sonrió, al igual que Lethar. La chica se sintió casi tan a gusto como lo estaría con cualquiera de sus amigos. Desde una mesa de los Slytherins, Blaise Zabini doblaba su servilleta con endemoniado mal humor sin importar la indignación de Pansy. Crabble y Goyle comentaban en voz baja sobre la identidad del hombre con el que bailaba Hermione.
Parvati, Lavander y otro grupo de chicas de Gryffindor se preguntaban unas a otras quien era el caballero rubio y de ojos verde-miel que bailaba con Hermione Granger. Algunas Ravenclaw, entre ellas la hermana menor de Oliver Wood, no podían dejar de mirar a la pareja que bailaba. Harry, Ron y Neville prestaron mas atención a la nueva pareja mientras bailaban con sus respectivas parejas.
Draco Malfoy estaba muy ocupado en una conversación sobre el material importado que se usa para la fabricación de varitas pero escuchó unas murmuraciones alrededor de él. La misma curiosidad hizo que volteara a ver hacia la pista y fue grande su sorpresa cuando encontró a su tío Lethar bailando con su pareja de baile, Hermione Granger.
El rubio le importó poco haberse alejado de la conversación para poder acercarse más a la pista de baile y comprobarse a si mismo de que realmente era su tío.
Draco no pudo evitar sentir su estomago como si estuviera comprimido. Era una sensación rara pero en ese momento quiso ir hacia ellos y quitarle a Hermione de los brazos de su tío.
Lethar era un hombre joven, apenas contaba con 29 años de edad. Estaba en la edad que podía atraer a cualquier bruja y las adolescentes no eran las excepciones. Su madurez física y mental le hacían verse a los ojos de las chicas como un excelente partido, en ese instante los chicos como Harry Potter les parecían unos... niños.
La pieza del baile terminó y Homero Donovan dio gracias a los descontentos fantasmas que estaban indignados por haber tocado música tan poco siniestra.
Lethar le ofreció el brazo a Hermione para dirigirla a su mesa. En cuanto estuvieron más cerca Draco apareció frente a ellos con el rostro rígido y la mirada relampagueante. Lethar, por su parte, sonrió divertido.
La mirada gris de Draco podía significar muchas cosas. No esperaba un encuentro con su pariente en el mismo colegio donde estudiaba él y mucho menos con Granger. La chica estaba confundida y avergonzada por el duelo de miradas entre los Malfoy enfrente de todo mundo.
- Disculpen...- Fue lo que pudo decir Hermione como excusa para separarse de Lethar y dirigirse a Ron y Luna.
Draco alzó una ceja en cuanto vio a la bruja desaparecer del panorama.
- No esperaba verlo por aquí...- dijo el joven prefecto con seriedad.- Creí que nos habíamos despedido.
- Iba a decírtelo pero no estabas de buen humor cuando nos despedimos.- Contestó el mago colocándose de nuevo su antifaz.
- ¿Y ella?.- El rubio dibujó una mueca desagradable en sus finos labios.
- ¿Ella?. Ella es tu compañera de baile y no he venido a quitártela si eso te preocupa.- dijo el mago con voz suave.- Es una adolescente que no está dentro de mis visiones.
- A mi me pareció lo contrario.- dijo Draco sonriendo burlonamente.- A todos les pareció que eran una pareja un tanto peculiar.
Lethar se movió un poco para alejarse de unas personas que se habían quedado cerca a propósito para mirarlo.
- ¿Qué sucede Draco?. ¿Estas celoso?.
- ¡¿Cómo puedes decir eso?!.- Exclamó ofendido.- Se trata de la impura.
- Pues a esa impura no la dejabas de mirar durante la cena mientras según tú platicabas con alguien más.- El mago sonrió abiertamente.
Draco palideció.
- Yo no...
- Admito que casi me convenciste en la tarde de hoy cuando dijiste que estaba por debajo de tus expectativas pero me doy cuenta que ella te interesa... y mucho.- Interrumpió el rubio de ojos verdes.
- Solo lo hacia para reírme interiormente de sus estupideces.- dijo Draco acomodándose el cuello de la camisa.
- Pues tu mirada parecía de otra cosa querido sobrino.- El mago lo tomó de un hombro.- Esa chica te gusta desde hace tiempo, ¿no es verdad?.
- ¿De donde sacas semejante cosa?. Yo no podría fijarme en ella... es...
- En la mesa donde estuve sentado durante la cena.- Interrumpió Lethar.- Me dijeron que ella era la Premio Anual junto contigo y que por eso eran pareja en el baile de esta noche. Es inteligente y bonita: suficiente para atraer a cualquier hombre, inclusive tú.
- Pero es...
- ¿Impura?.
- Esas ideas solo las tienes tú en la cabeza. Lucius ni siquiera está en el país para detenerte.
- Pero lo se... yo se que no debemos... no debo...
Lethar lo miro a través de su antifaz de faisán. Sus ojos verdes se entrecerraron llenos de picardía y bondad.
- ¿Lo estás admitiendo?.
Draco lo miro fijo. Estaba sintiéndose rabioso consigo mismo por la manera en que estaban pasando las cosas. Creyó que era una increíble idiotez por parte suya si seguía conversando con su tío sobre Granger. ¿De donde había sacado eso de que a él pudiera gustarle la chica Gryffindor?.
El rubio tuvo que despedirse inmediatamente de su pariente y con rapidez se dirigió a la salida del Gran Comedor.
Hermione por su lado estaba dándole explicaciones a sus amigos por el segundo baile con Malfoy y el tercero con el pariente de Malfoy. Al estar haciendo una rabieta pudo notar la figura del Slytherin escurrirse entre los estudiantes y dirigirse a las afueras del comedor.
La chica se excusó con sus amigos y fue tras de Draco. El rubio estaba que echaba chispas por todos lados. Se sentía humillado y confundido. ¿Cómo se había atrevido su tío a bailar con Granger?. ¿Cómo se había atrevido él mismo a bailar por segunda vez con la sangre sucia?.
¡Demonios que le pasaba!. ¿Desde cuando él se sentía mareado por una pregunta como la que había hecho su pariente?. ¿Gustarle a él la bruja de Gryffindor?. ¡Era una broma!.
Unos pasos detrás de él lo obligaron a detenerse y voltear. Hermione estaba detrás con el rostro sereno y la mirada miel fija en él.
- ¿Qué quieres?.- preguntó con voz altanera.
- Quiero que me respondas algo.- dijo ella con firmeza.
- No tengo que responderte nada.
- ¿Por qué cada vez que estoy contigo me siento diferente?.- Hermione fue acercándose lentamente. Draco la miró sorprendido.
- ¿Qué... estás diciendo bruja tonta?.
- Que estoy confundida por cada vez que estoy contigo. A veces me da la impresión de que eres otra persona y otras veces alguien totalmente desconocido. Hace un momento me sentí como si....
Hermione se detuvo. Estaba temblando y la valentía que casi siempre gozaba en su interior estaba desmoronándose. ¿Qué le pasaba?. ¿Qué estaba haciendo?. ¿Cómo se había atrevido ella a preguntarle algo así?.
La chica se sonrojó y retrocedió unos pasos bajo la mirada confundida de Draco. El muchacho también tenia un ligero temblor en las piernas y antes de que ella se diera vuelta y se marchara la tomo fuertemente de una muñeca.
- ¿Qué es lo que está pasando?.- Preguntó Draco con el ceño fruncido.
- No lo se... en realidad no se nada. Todo se debe al relicario... yo te vi... ¿sabes?.- dijo Hermione tocando el relicario que colgaba de su delicado cuello.
- ¿A que te refieres?.- Preguntó Draco más intrigado.
- A que sé porque eres tan perverso, tan maligno y he querido ignorar esa parte. Irina me lo dijo y yo me niego a creer que sea cierto... yo..
- Espera... espera...- Draco la atrajo mas hacia él haciendo que sus respiraciones chocaran.- ¿Dónde conociste a Irina?. ¿Qué sabes de ella?. ¿Por qué dices esas estupideces de que ya sabes porque soy como soy?.
Los ojos miel de Hermione brillaron de dulzura. La chica entrecerró los ojos y ladeó un poco la cabeza.
- Hace un momento bailaste conmigo por segunda vez... pudiste haberme dejado como idiota en la pista pero no lo hiciste... ¿por qué?.
Draco no le contestó sino que la miro burlonamente. Hermione se zafó de la fuerte mano del Slytherin. De pronto la imagen soberbia y elegante del mago adolescente cambio por el de un tímido pequeño de 9 años.
La música del violín, las palabras de cariño de Draco hacia su institutriz cuando era niño... todo fue formando una gran telaraña de pensamientos que hicieron que la joven bruja se lanzara a los brazos del Slytherin.
Hermione rodeo con sus brazos la cintura de Draco mientras su corazón palpitaba salvajemente.
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Hola!!!.. ya estoy nuevamente con la actualizacion de un capitulo de reverto. espero que les haya gustado y que no les paresca demasiado lenta la historia.
hermione esta confundida y draco esta peor. esto es un verdadero problema. Lethar trabaja para un consejo escolar... todavia falta el enigma de irina. ¿donde quedo la nombrada bruja?.
en el proximo capitulo se sabra que paso con draco cuando hermione lo abrazo y porque ella lo abrazo y que demonios hara hermione al darse cuenta de la tonteria que hizo.
no se pierdan el proximo capitulo.
beosos y no olviden reviews!!!!!!!!!!
Jaina.
p.d. ya sirve mi pag. web y mi corre de jaina. por cierto muchas gracias a Lumen1 porque recomendó mis manipulaciones a contraveritas. com, asi que mis manipulaciones y pagina estan publicadas en una pagina de habla inglesa. saludos!!.
Draco Malfoy tenía fuertemente sostenida a Hermione Granger mientras bailaban al compás de la música y solo transcurrió unos segundos para darse cuenta de la cruda verdad: Estaba muy impresionado con la elegancia e inteligencia de la bruja.
Solo había tenido que observarla durante la cena para darse cuenta de lo suspicaz y diplomática que era. Una verdadera líder innata. Claro, algo muy difícil de poder aceptar por parte de él pero... realmente así era.
El Slytherin recordó durante el baile que una vez había estado igual de impresionado y había sido en cuarto grado. Era la primera vez que había visto a Hermione Granger tan bonita y ahora con 17 años su hermosura había acrecentado. Complicado... muy complicado.
Hermione casi temblaba entre sus brazos al sentir aquella mirada gris sobre su rostro. No supo que movimiento o hechizo hizo el Slytherin para despojarla de su antifaz ni como él se despojó del suyo bajo que propósito pero estaba claro que ella necesitaba mucho más valor para enfrentarlo en un lugar a la vista de todos sin llamar demasiado la atención.
Draco intensificó la mirada y casi estuvo a punto de sonreír cuando notó el nerviosismo de la joven Gryffindor. El chico lentamente fue separando sus labios para hablarle y Hermione pensó que estaba a punto de decir alguna de sus tantas majaderías por lo que ella prefirió adelantarse.
- Te advierto que si tratas de decir algunas de tus groserías pierdes tu tiempo porque no voy a escucharte.- Fueron las palabras de Granger.
El rubio la miró confundido unos instantes y sonrió de lado mientras la sujetaba de la cintura y una mano. Su mascara yacía por encima de su cabeza al igual que la de Hermione. Ambos enemigos podían verse cara a cara.
- ¿Qué vas hacer sin intento decir eso que tú dices Granger?.- Preguntó Draco sin poder evitar un tono de burla en sus palabras.
- Lo vas a lamentar.- Contestó entre dientes.
- ¿Vas a enviar a Weasley y a Potter a golpearme?.
- Tengo suficiente destreza para ser yo quien te enfrente.
- ¿Lo dices por el golpe que me diste en tercer grado?.- El chico bufó.- Eso no es nada Granger. Lo pudiste hacer porque estaban tus amigos para respaldarte.
- Esta vez estaremos solos....- dijo Hermione en voz baja.
El rubio alzó una ceja.
- Eso sonó a una insinuación de tu parte Granger...
- No seas ridículo...yo no me refería a...- La chica se sonrojó. Hasta ese momento se había percatado del sentido de sus palabras y Malfoy había tenido la habilidad para utilizar esas palabras en su contra.
El rubio rió suavemente y Hermione se sonrojó lo doble.
- Tendrías que ser tremendamente estúpida para pensar en... lo que estés pensando...- dijo mirándola fijamente.
- ¡Por supuesto que no!. ¿Quién querría tener a un arrogante e imbecil como tú de novio?. Debe ser bastante aburrido...- Hermione lo miró desdeñosa.
- Creo que esta platica ha llegado demasiado lejos.- dijo Draco despectivamente.- Ni siquiera te atrevas a imaginarte que tú y yo podríamos... solo en tus sueños... Gryffindor.
- Querrás decir 'mis pesadillas'.- Recalcó la chica.
Draco entrecerró los ojos y sonrió. Hermione no podía evitar seguir temblando. Entre los movimientos del baile a veces quedaba demasiado cerca de él, casi podía aspirar el olor del rubio: un aroma refrescante y mentolado.
El chico se comportaba como un verdadero cínico. Casi estuvo a punto de decir algo pero la música cesó y se vio en la necesidad de guardar silencio. Hermione al ver que algunas parejas regresaban a sus mesas, ella intentó hacer lo mismo pero el rubio la tomó con más fuerza de la cintura.
Hermione lo miró asustada pero el rubio ni siquiera le correspondió la mirada. Estaba absortó observando una mesa donde habían un grupo de personas del Ministerio.
Comenzó nuevamente una melodía triste y lenta. Los fantasmas, estudiantes y profesores se unieron a la danza entre las calabazas flotantes y la bruma.
Por algún motivo Draco no quiso separarse de Hermione sino que prefirió continuar la siguiente pieza y Hermione no lo rechazó. Draco comenzaba a sentir un leve cosquilleo en el estomago que se unía con el deseo de apartar a Granger de su camino pero... no pudo hacerlo.
Ella formaba parte de un secreto que desde antes sentía pero que había estado luchando para desterrarlo por completo de su ser. No era amor pero tampoco podía decirse que repudiaba a Hermione, en realidad Draco no tenia idea de lo que era pero ella, a sus ojos, era el tipo de mujer que le atraía.
Una mujer fantasma se movía al compás de la música mientras entonaba un coro con unas mujeres también fantasmas. El conjunto estaba compuesto por seres no vivos que flotaban por encima de los comensales. A Dumbledore le pareció adecuado que fueran "Los Guillotinados" quienes amenizaran el Baile de todos los Santos debido a su principal motivo: Homenajear a los muertos en la Guerra contra Voldemort.
Algunos miembros del Ministerio no estaba muy a gusto de que fueran fantasmas quienes tocaran en el Baile porque le daba un ambiente demasiado siniestro; sin embargo, los alumnos parecían estar bastantes complacidos.
Harry y Ron no perdían de vista a su mejor amiga y ambos estaban desconcertados por la tranquilidad con la que bailaba Malfoy con ella. No había que dejar a un lado la preocupación que tuvieron cuando los Prefectos decidieron bailar la segunda pieza. Ginny y Luna se lanzaban significantes miradas y Neville no podía cerrar la boca ante el rítmico movimiento entre los dos Premios Anuales. Los Slytherin parecían serpientes enroscándose desde su guarida en la espera de atacar y era Blaise quien se retorcía de coraje.
Todo eso paso desapercibido entre el Slytherin y la Gryffindor, quienes no dejaban de mirarse a los ojos.
Draco no podía evitar temblar levemente al querer analizar el examen ocular que le hacia la chica y no porque tuviera miedo de lo que ella pensara de él sino porque ahora estaba confundido de lo que pasaba con Hermione Granger.
El joven mago sabia perfectamente, o al menos ahora recordaba, que en un futuro existiría una mujer que le abriría las puertas del mundo y que lo llenaría de una felicidad indescriptible. Esa había sido la predicción de Irina antes de irse para siempre. ¿Hermione Granger sería esa mujer?.
- Quisiera saber...- Murmuró Draco muy cerca de ella mientras daban una vuelta.- que rayos estás viendo...
La chica se sonrojó levemente pero levantó el rostro con valentía.
- Me preguntaba porque no me abandonaste en la mitad de la pista antes de comenzar la segunda pieza.
- Por mi bondad.- Contestó con una sonrisa maliciosa.
- ¿Tu bondad?.- La chica sonrió burlona.- Debes estar bromeando porque dudo que conozcas el significado de esa palabra.
- No estoy siendo amable contigo si eso es lo que piensas...
El ritmo de la música comenzó a hacer un poco más rápido y los dos chicos empezaron a dar vueltas por toda la pista en un circulo perfecto con las otras parejas. En medio del circulo se coloco una conjunto de parejas fantasmales y las hadas brillaron con mayor intensidad alrededor de ellos.
Harry conformaba una de las tantas parejas que bailaban y prácticamente estuvo más atento de Draco y Hermione que de su acompañante. Ginny no se vio afectada por eso puesto que también estaba sintiéndose incomoda por la manera en que Draco y Hermione bailaban, como si ambos fuesen viejos conocidos porque no dejaban de hablar y de mirarse.
Hermione deseaba mas que nunca que la pieza terminara para alejarse completamente de Malfoy y dejar de hundirse en sus ojos grises. Los ruegos de la Gryffindor fueron escuchados porque la música terminó y algunas parejas regresaron a sus asientos.
Contrario a lo que se espera de un caballero, Draco abandonó a Hermione en medio de la pista sin ninguna palabra de por medio. El chico se dirigió con orgullo y satisfacción hacia un grupo de personas del Ministerio que platicaban animadamente sobre política e inversiones: el plato favorito de Malfoy.
La Gryffindor casi pudo sentir las miradas de los Slytherins encima de ella, sobre todo la de Pansy Parkinson y Blaise Zabini. Rápidamente reaccionó y camino en dirección hacia la mesa de sus amigos pero una voz la detuvo a mitad del camino.
- Nuevamente nos encontramos Señorita Granger.- dijo el mago con una sonrisa y despojándose de su antifaz.
- ¡Sr. Malfoy!.- Exclamó la chica desconcertada.- ¿C-como...?. ¿Cómo es que está aquí?.
Lethar Malfoy hizo una inclinación a modo de saludo y sonrió radiantemente.
- Mi jefe, el Sr. Charles Smith, y yo no pudimos llegar a tiempo a la ceremonia por unos asuntos de nuestro Ministerio. Tuvimos que sentarnos en la mesa de unos jóvenes muy simpáticos.
- ¡Oh!. Verdaderamente estoy sorprendida. No esperaba volver a verlo.- dijo Hermione casi reponiéndose de la sorpresa.
- Es de esperar que yo si sabría que la vería. Luce usted encantadora.- dijo el mago con la mirada fija en ella.
La chica no pudo evitar sonrojarse.
¡Vamos, vamos... entendemos que esto es un baile serio pero al menos toquen algo más alegre... no todos estamos muertos!.
Hermione volteó a mirar al mago que había dicho tal cosa. Se trataba de Homero Donovan, un bonachón mago que trabajaba en el Departamento de Escolaridad. Los músicos fantasmas se indignaron con el comentario de Donovan pero accedieron a tocar algo más alegre.
A Lethar le pareció gracioso puesto que sonrió. Hermione miró disimuladamente hacia la mesa de Harry y lo encontró, junto con el resto de los otros, en un estado de lo más serio. Su pelirrojo amigo era quien la fulminaba más con la mirada y, por razones obvias, no dejaba de mirar a Lethar.
- ¿Desea bailar esta pieza conmigo si no tiene inconveniente?.- Preguntó Lethar con toda caballerosidad.
La chica tragó saliva. Casi podía sentir las manos de Ron aprisionándole el cuello para asfixiarla, sintiéndose pateada por Harry o Ginny. Podía escuchar la palabra "Traidora" en sus oídos pero... por la manera en que Lethar le había pedido que bailaran no pudo negarse.
Hermione se sintió francamente elevada al compás de la música. El mago era un magnifico bailarín y su apariencia amistosa le hacia gozar plenamente del momento. Los estudiantes y profesores se unieron a la danza y pronto Hermione se dejó de preocupar porque Harry o Ron estuvieran viéndola.
La chica lo miraba aún sorprendida y Lethar parecía saborear el desconcierta de la adolescente.
- Seguro se preguntara que hago aquí. ¿No es cierto?.- Preguntó el mago.
La chica asintió con la cabeza.
- Trabajo para el Ministerio de Magia de los Estados Unidos. Específicamente en la Asociación de Intercambio Escolar Internacional.
Hermione lo miró asombrada.
- ¿Intercambio escolar?.
- Armamos planes de intercambio de estudiantes para ir a otros colegios.- dijo Lethar con seriedad.
- No había oído nunca de tal asociación.
- Es un proyecto relativamente nuevo. Antes estuve en cuestiones burocráticas pero ahora nosotros vinimos aquí a ofrecerles programas de intercambio al director de Hogwarts: el profesor Dumbledore.
Hermione sonrió, al igual que Lethar. La chica se sintió casi tan a gusto como lo estaría con cualquiera de sus amigos. Desde una mesa de los Slytherins, Blaise Zabini doblaba su servilleta con endemoniado mal humor sin importar la indignación de Pansy. Crabble y Goyle comentaban en voz baja sobre la identidad del hombre con el que bailaba Hermione.
Parvati, Lavander y otro grupo de chicas de Gryffindor se preguntaban unas a otras quien era el caballero rubio y de ojos verde-miel que bailaba con Hermione Granger. Algunas Ravenclaw, entre ellas la hermana menor de Oliver Wood, no podían dejar de mirar a la pareja que bailaba. Harry, Ron y Neville prestaron mas atención a la nueva pareja mientras bailaban con sus respectivas parejas.
Draco Malfoy estaba muy ocupado en una conversación sobre el material importado que se usa para la fabricación de varitas pero escuchó unas murmuraciones alrededor de él. La misma curiosidad hizo que volteara a ver hacia la pista y fue grande su sorpresa cuando encontró a su tío Lethar bailando con su pareja de baile, Hermione Granger.
El rubio le importó poco haberse alejado de la conversación para poder acercarse más a la pista de baile y comprobarse a si mismo de que realmente era su tío.
Draco no pudo evitar sentir su estomago como si estuviera comprimido. Era una sensación rara pero en ese momento quiso ir hacia ellos y quitarle a Hermione de los brazos de su tío.
Lethar era un hombre joven, apenas contaba con 29 años de edad. Estaba en la edad que podía atraer a cualquier bruja y las adolescentes no eran las excepciones. Su madurez física y mental le hacían verse a los ojos de las chicas como un excelente partido, en ese instante los chicos como Harry Potter les parecían unos... niños.
La pieza del baile terminó y Homero Donovan dio gracias a los descontentos fantasmas que estaban indignados por haber tocado música tan poco siniestra.
Lethar le ofreció el brazo a Hermione para dirigirla a su mesa. En cuanto estuvieron más cerca Draco apareció frente a ellos con el rostro rígido y la mirada relampagueante. Lethar, por su parte, sonrió divertido.
La mirada gris de Draco podía significar muchas cosas. No esperaba un encuentro con su pariente en el mismo colegio donde estudiaba él y mucho menos con Granger. La chica estaba confundida y avergonzada por el duelo de miradas entre los Malfoy enfrente de todo mundo.
- Disculpen...- Fue lo que pudo decir Hermione como excusa para separarse de Lethar y dirigirse a Ron y Luna.
Draco alzó una ceja en cuanto vio a la bruja desaparecer del panorama.
- No esperaba verlo por aquí...- dijo el joven prefecto con seriedad.- Creí que nos habíamos despedido.
- Iba a decírtelo pero no estabas de buen humor cuando nos despedimos.- Contestó el mago colocándose de nuevo su antifaz.
- ¿Y ella?.- El rubio dibujó una mueca desagradable en sus finos labios.
- ¿Ella?. Ella es tu compañera de baile y no he venido a quitártela si eso te preocupa.- dijo el mago con voz suave.- Es una adolescente que no está dentro de mis visiones.
- A mi me pareció lo contrario.- dijo Draco sonriendo burlonamente.- A todos les pareció que eran una pareja un tanto peculiar.
Lethar se movió un poco para alejarse de unas personas que se habían quedado cerca a propósito para mirarlo.
- ¿Qué sucede Draco?. ¿Estas celoso?.
- ¡¿Cómo puedes decir eso?!.- Exclamó ofendido.- Se trata de la impura.
- Pues a esa impura no la dejabas de mirar durante la cena mientras según tú platicabas con alguien más.- El mago sonrió abiertamente.
Draco palideció.
- Yo no...
- Admito que casi me convenciste en la tarde de hoy cuando dijiste que estaba por debajo de tus expectativas pero me doy cuenta que ella te interesa... y mucho.- Interrumpió el rubio de ojos verdes.
- Solo lo hacia para reírme interiormente de sus estupideces.- dijo Draco acomodándose el cuello de la camisa.
- Pues tu mirada parecía de otra cosa querido sobrino.- El mago lo tomó de un hombro.- Esa chica te gusta desde hace tiempo, ¿no es verdad?.
- ¿De donde sacas semejante cosa?. Yo no podría fijarme en ella... es...
- En la mesa donde estuve sentado durante la cena.- Interrumpió Lethar.- Me dijeron que ella era la Premio Anual junto contigo y que por eso eran pareja en el baile de esta noche. Es inteligente y bonita: suficiente para atraer a cualquier hombre, inclusive tú.
- Pero es...
- ¿Impura?.
- Esas ideas solo las tienes tú en la cabeza. Lucius ni siquiera está en el país para detenerte.
- Pero lo se... yo se que no debemos... no debo...
Lethar lo miro a través de su antifaz de faisán. Sus ojos verdes se entrecerraron llenos de picardía y bondad.
- ¿Lo estás admitiendo?.
Draco lo miro fijo. Estaba sintiéndose rabioso consigo mismo por la manera en que estaban pasando las cosas. Creyó que era una increíble idiotez por parte suya si seguía conversando con su tío sobre Granger. ¿De donde había sacado eso de que a él pudiera gustarle la chica Gryffindor?.
El rubio tuvo que despedirse inmediatamente de su pariente y con rapidez se dirigió a la salida del Gran Comedor.
Hermione por su lado estaba dándole explicaciones a sus amigos por el segundo baile con Malfoy y el tercero con el pariente de Malfoy. Al estar haciendo una rabieta pudo notar la figura del Slytherin escurrirse entre los estudiantes y dirigirse a las afueras del comedor.
La chica se excusó con sus amigos y fue tras de Draco. El rubio estaba que echaba chispas por todos lados. Se sentía humillado y confundido. ¿Cómo se había atrevido su tío a bailar con Granger?. ¿Cómo se había atrevido él mismo a bailar por segunda vez con la sangre sucia?.
¡Demonios que le pasaba!. ¿Desde cuando él se sentía mareado por una pregunta como la que había hecho su pariente?. ¿Gustarle a él la bruja de Gryffindor?. ¡Era una broma!.
Unos pasos detrás de él lo obligaron a detenerse y voltear. Hermione estaba detrás con el rostro sereno y la mirada miel fija en él.
- ¿Qué quieres?.- preguntó con voz altanera.
- Quiero que me respondas algo.- dijo ella con firmeza.
- No tengo que responderte nada.
- ¿Por qué cada vez que estoy contigo me siento diferente?.- Hermione fue acercándose lentamente. Draco la miró sorprendido.
- ¿Qué... estás diciendo bruja tonta?.
- Que estoy confundida por cada vez que estoy contigo. A veces me da la impresión de que eres otra persona y otras veces alguien totalmente desconocido. Hace un momento me sentí como si....
Hermione se detuvo. Estaba temblando y la valentía que casi siempre gozaba en su interior estaba desmoronándose. ¿Qué le pasaba?. ¿Qué estaba haciendo?. ¿Cómo se había atrevido ella a preguntarle algo así?.
La chica se sonrojó y retrocedió unos pasos bajo la mirada confundida de Draco. El muchacho también tenia un ligero temblor en las piernas y antes de que ella se diera vuelta y se marchara la tomo fuertemente de una muñeca.
- ¿Qué es lo que está pasando?.- Preguntó Draco con el ceño fruncido.
- No lo se... en realidad no se nada. Todo se debe al relicario... yo te vi... ¿sabes?.- dijo Hermione tocando el relicario que colgaba de su delicado cuello.
- ¿A que te refieres?.- Preguntó Draco más intrigado.
- A que sé porque eres tan perverso, tan maligno y he querido ignorar esa parte. Irina me lo dijo y yo me niego a creer que sea cierto... yo..
- Espera... espera...- Draco la atrajo mas hacia él haciendo que sus respiraciones chocaran.- ¿Dónde conociste a Irina?. ¿Qué sabes de ella?. ¿Por qué dices esas estupideces de que ya sabes porque soy como soy?.
Los ojos miel de Hermione brillaron de dulzura. La chica entrecerró los ojos y ladeó un poco la cabeza.
- Hace un momento bailaste conmigo por segunda vez... pudiste haberme dejado como idiota en la pista pero no lo hiciste... ¿por qué?.
Draco no le contestó sino que la miro burlonamente. Hermione se zafó de la fuerte mano del Slytherin. De pronto la imagen soberbia y elegante del mago adolescente cambio por el de un tímido pequeño de 9 años.
La música del violín, las palabras de cariño de Draco hacia su institutriz cuando era niño... todo fue formando una gran telaraña de pensamientos que hicieron que la joven bruja se lanzara a los brazos del Slytherin.
Hermione rodeo con sus brazos la cintura de Draco mientras su corazón palpitaba salvajemente.
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Hola!!!.. ya estoy nuevamente con la actualizacion de un capitulo de reverto. espero que les haya gustado y que no les paresca demasiado lenta la historia.
hermione esta confundida y draco esta peor. esto es un verdadero problema. Lethar trabaja para un consejo escolar... todavia falta el enigma de irina. ¿donde quedo la nombrada bruja?.
en el proximo capitulo se sabra que paso con draco cuando hermione lo abrazo y porque ella lo abrazo y que demonios hara hermione al darse cuenta de la tonteria que hizo.
no se pierdan el proximo capitulo.
beosos y no olviden reviews!!!!!!!!!!
Jaina.
p.d. ya sirve mi pag. web y mi corre de jaina. por cierto muchas gracias a Lumen1 porque recomendó mis manipulaciones a contraveritas. com, asi que mis manipulaciones y pagina estan publicadas en una pagina de habla inglesa. saludos!!.
