Capítulo XIII: En la misma cama.

Isabella:

-Ángela, tienes que ayudarme. No quiero dormir con ese hombre, me da pavor lo que él quiera hacerme si dormimos en la misma cama,- decía mientras caminaba de un lado al otro en mi habitación, pero más pavor te da que utilice tu cuerpo mientras él cree que se acuesta con otra que ya está muerta, me dijo una voz en mi cabeza.

Ángela mi criada preparaba todo para que me acostara a dormir, y sabia que en unos minutos más llegaría Edward a dormir en la misma cama en la que durante todo este tiempo me he sentido tan segura.

-Cálmese señora Isabella, el señor Edward no intentara nada con usted, solo quiere conservar a su hija.- lo disculpa.

-Sí, lo sé, pero eso lo puede lograr sin tener que dormir conmigo.-dije sentándome en uno de los sillones que habían en la habitación y escondiendo la cabeza entre las rodillas las cuales tenía fuertemente abrazadas contra mi pecho.- si tan solo pudiera dormirme y no despertar sino hasta el alba, sería feliz.- y un sollozo escapo de mi pecho.

-Señora, existe la posibilidad de que lo pueda hacer.- dijo mi mucama deteniéndole en su faena. Yo lo más rápido que mis piernas me lo permitieron me puse de pie y la tome por los hombros.

-Si existe la más mínima posibilidad debes decírmela.-dije casi histérica.

-Tranquila, yo le voy a traer una infusión, y se la debe de tomar toda estando acostada, ya que la hierba es poderosa y no me gustaría que cayera al suelo a causa de un sueño profundo, mientras yo vuelvo con el té, no le haría mal distraerse un rato leyendo,- dijo mientras se acercaba a la puerta de mi habitación.

-Vuelve rápido.- la apure y hecha un manojo de nervios me senté en el sillón de antes y tome uno de los libros que por lo general me traía del pasadizo que llegaba al reino de mi hermano, jamás me había detenido a leerles siquiera el enunciado.

En la primera pagina de uno de ellos decía "Diario de Tanya Denaly de Cullen" wau esto debería estar en la biblioteca o en el estudio de Edward, no en ese húmedo y lúgubre pasadizo, pero ya que lo tenía entre mis manos, lo aprovecharía, en realidad la curiosidad me mataba por saber si de verdad Edward era menos frio de lo que es ahora.

La letra de Tanya era un asco al igual que su ortografía, pero me imagino que para Edward debe haber sido como las escrituras de los ángeles, empecé a leer y no decía más que como era su vida cuando vivía con sus padre y todo eso, justo cuando estaba por relatar cómo había conocido a Edward, llego el mismo y mi cuerpo se tenso. No lo quería durmiendo en mi cama, no quería que se en algún momento le da la gana de hacerme suya en su mente este la cara de otra persona, no quería eso.

-Espero que no me des patadas mientras dormimos.- dijo dirigiéndome una breve mirada fría y triste como siempre.

-Entonces no duermas en esta habitación, y así se arregla todo.- replique indiferentemente.

-Eso no hasta que los Denaly se vallan y…- se interrumpió en mitad de la frase por unos suaves toques en la puerta. Yo rápidamente le accedí el paso, y era mi salvadora, Ángela.

-Señora, el té que pidió.- dijo entrando con una tasa sobre una bandeja.

-Ah, perfecto.- me puse de pie y me dirigí a la cama, rápidamente me cubrí con las cobijas y estire los brazos hacia la taza, como una niña pequeña a la que le ofrecen de lejos su biberón. La infusión era exquisita y velozmente sentí sus efectos.- Gracias Ángela, ya puedes ir a acostarte.- le dije y coloque la cabeza en la almohada y sentí como la inconsciencia me llevaba a un mundo de sueños del que no volvería hasta el siguiente día…

Edward:

Cuando la mucama se retiro volví la vista hacia la mujer que, por el transcurso de la estancia de la familia de Josefit, tendría que compartir su cama. Ella se encontraba completamente rendida, su respiración acompasada hacia que su pecho subiera y bajara, y sus pechos, coronados por unos sonrosados y sobresalientes pezones, perfectamente visibles a través de la fina tela de su dormilona, sus labios entreabiertos eran como una invitación a saborearlos, sacudí violentamente la cabeza, para desterrar esa idea, no me permitiría traicionar a Tanya, no lo haría.

Luego de apagar la velas que iluminaban de habitación me acosté, muy consciente de quien estaba a mi lado, y fue un grave error, al hacerlo el olor de su piel me invadió, era un dulce y embriagador olor a fresas y tulipanes, exquisitamente tentador, como jamás pensé que pudiera oler una mujer. Como hipnotizado me volví hacia la dueña de ese increíble aroma, Isabella seguía en la misma posición, parecía la diosa de la lujuria descansando e incitando a los débiles a tocarla. La luz de la luna que se colaba por las ventanas la hacía ver irreal, como si se tratara de un ángel brillando mientras yacía plácidamente. El único indicio de vida que poseía era su respiración cadente y profunda.

Casi sin voluntad propia alargue una mano hacia su cuerpo, era como si mis manos, con voluntad propia quisieran comprobar lo tersa y suave que aparentaba ser, sin tocarla pase la mano por sobre su cuerpo como su estuviera protegida por una escudo invisible, hasta llegas a sus rizos que se hallaban esparcido por la almohada, eran tan sedosos. Estire uno de los rizos con mis dedos, hasta su máxima expresión y al soltarlo este tomo de nuevo su forma normal, arrancando una risita autentica de mis labios.

Espera, ¿me estaba causando risa jugar con sus cabellos?, ni siquiera mi hija me hacía reír así tan despreocupadamente, ¿Qué me estaba sucediendo?, cuando nada desde la muerte de mi primera esposa me hacía reír sinceramente. Dejando de tocar sus cabellos me senté con las piernas cruzadas.

-No puedo hacerle eso, se lo prometí a Tanya en su lecho de muerte…- murmure con la cara enterrada entre mis manos, luego de un rato alce la vista, y ella seguía allí, igual que cuando la había dejado de ver momentos atrás, como si no se hubiera percatado de que había estado jugando con unos de sus suaves rizos, y si no se daba cuenta de eso, no se daría cuenta de otra cosa.

Lentamente, me incline hacia ella apoyando una de mis manos al lado de su cabeza y con la otra la sostuve por el cuello alzándola levemente, con la delicadeza con la que se manipula a un bebe recién nacido, dejando sus labios aun más expuestos, e hice lo que debí haber hecho frente al altar cuando me case con ella, la bese. Pose suavemente mis labios en las suyos entreabiertos, jamás me imagine siquiera que en un beso pudiera provocar tantas cosas a la vez, producían en mis pecho un montón de sensaciones y sentimientos que no lograba entender, sin contar la ardiente chispa eléctrica que enviaba ese leve rose por todo mi cuerpo, y el sabor de su boca era dulcemente embriagador, haciendo que cada segundo que pasábamos conectados deseara mas y mas de ellos, pero en un momento el oxigeno se hizo vital y tuve que separarme de sus tentadores labios, quedando a unos centímetros de ellos.

Ella parecía no haberse percatado de lo acontecido, su respiración seguía siendo acompasada y tranquila, nada comparado con el incesante jadeo que era la mía, por lo que acababa de experimentar, ¡y solo había sido un beso!, yo solo había quedado así cuando, había tenido relaciones con Tanya.

Me separe del cuerpo de Isabella como si este quemase y me puse de pie, caminado de un lado al otro de la habitación para calmar todo lo que la cercanía con mi nueva esposa había producido en mi cuerpo, este me ardía de deseo por ella, me acerque a la ventana abierta para que el frio aire de la noche me despejase un poco la mente y enfriase mi ahora ansioso cuerpo. Luego de un largo rato me volví a meter en la cama y me ladee hacia el lado contrario de donde ella se encontraba, no caería de nuevo en la tentación de quererla tocar, por más que mi cuerpo me lo pidiera, aunque ahora que lo pienso, desde que había nacido Josefit no había experimentado este deseo por nadie, y menos algo tan fuerte como lo estaba experimentado con Isabella…

Hola, a todos mis seguidores amados, aquí les dijo un nuevo capi . Besos y saludos… y no se olviden de dase una pasadita por mis otras historias "El regreso de Edward", "Vuelve a mí", "I love vampires" (en sus capitulos finales XD)y "Recuperando el amor" ni de comentar en todas… ya que eso me inspira a seguir escribiendo estas historias ¡XD!.