X • x • X • x • X
• UMBROSA AFICIÓN •
X • x • X • x • X
Nada me pertenece, solo la idea de la historia con los personajes de SM.
X • x • X • x • X
• CAPITULO •
• XIV •
• ¡SEIKA! •
• LA VIDA DETRÁS DEL ENIGMA •
X • x • X • x • X
•
•
- • • -
"La tuya es la mas hermosa de todas. Tu estrella es hermosa porque posee el amor de dos resplandores."
"¿Y ellas nunca mueren?" Esperó. "¿Ellas nunca mueren, verdad papá? Promételo papá, prométeme que nunca me dejaran sola. Prométeme que tu estrella vivirá por siempre para nosotras. Prométeme que nunca me dejaras conocer lo que muchos llaman soledad."
Su padre sonrió y beso su frente. "Duerme, pequeña." Estuvo por arroparla.
"Pero no lo has prometido. ¿Has prometido que siempre estarás con nosotras? ¿Lo has prometido? Solo así podría conciliar el sueño."
"Ves esto." Señalo el dije colgante del cuello de la pequeña niña. Ella movió la cabeza en respuesta. "Nosotros siempre estaremos juntos porque yo cuidare de ti inmortalmente."
"¿Es una promesa, papá? ¿Prometes estar por siempre conmigo?"
"Lo es mi pequeña estrella, será por siempre nuestra promesa."
- • • -
Esos brazos. La calidez de esos brazos era inconfundible. Eran los mismos brazos que en alguna ocasión le prometieron cumplir una promesa. Promesa que intentaba ser quebrantada.
Necesitaba abrir los ojos y comprobar que realmente era la misma calidez.
Lo era.
Esos ojos delante de ella eran los mismos que en su momento le prometieron seguridad, amor, confianza y ternura.
El hombre que la abrazaba era el mismo que prometió un vínculo más allá de una extinción.
"¿Te encuentras bien?"
La voz. Indudablemente era la misma voz que lograba confortarla cuando ella temía a cualquier cosa por pequeña que fuera.
La sorpresa fue para todos los que observaban la escena.
Aquella joven se había abrazado a quien había intentado ponerla de pie. Y lloro. El llanto de esa joven llego al corazón de cada una de las Sailors que habían regresado solo para proteger a su princesa.
Serena, estando junto a Seiya, pudo ver el dolor de esas lágrimas.
"Papá." Seiya sintió el dolor en el susurro de la joven. Correspondió al abrazo solo por instinto.
"Nosotros podemos ayudarte." Susurro Serena.
La joven princesa se aparto al instante de Seiya. De inmediato seco sus lágrimas e intento ponerse de pie, pero cayó en el intento.
Lo último que pudo recordar fue haber visto a la Sailor de la destrucción protegiéndola.
Finalmente se puso de pie y al hacerlo pudo ver a Sailor Mercury, Mars, Venus, Jupiter, Neptune, Uranus y Pluto rodear el lugar en el que Seiya y Serena se habían arrodillado para ayudarla. También, no muy lejos, Yaten y Taiki la observan con desconfianza.
Pero a quien no pudo ver fue a Sailor Saturn. Bajo el rostro y finalmente su mente regreso a ese mundo. Él estaba ahí. No entendía. Estaba segura de haberlo visto caer sin vida sobre los brazos de la mujer que intentaba destruir.
La confusión en su rostro fue expresada de tal manera que todos y cada uno de los presentes la observaron. Seiya y Serena se pusieron de pie.
La joven princesa volteo a todas partes, quizás sintiéndose acorralada, buscando la salida más rápida y la más fácil.
"No te preocupes……nosotros te podemos ayudar." Miro a la dueña de esa voz. Esa voz que en su tiempo le había causado consuelo, apego, amistad, amor, pero sobre todo…confianza.
Una confianza que había perdido ya.
Una vez mas esa joven busco alguna salida, la que fuera, con tal de salir de ahí. Pero al ver ninguna, su mirada se detuvo en Serena. "Yo no estoy aquí para recibir tu inmenso amor. Tampoco estoy aquí para verte sonreír por pensar que yo formare alguna parte importante en tu vida. En sus vidas." Corrigió al ver a Seiya. "Porque no es así." De inmediato apunto a Serena. "Si he hecho todo lo que hice no fue para detenerme en cuanto los tuviera frente a mi. ¿Creen realmente que ustedes me importan? No. A mi lo único que me importa…soy yo." Sonrió. Su mirada cambio a la que minutos atrás presentaba al haber recordado lo que intenta dejar atrás.
"¿Pero que dices? ¿No te has dado cuenta que Sailor Saturn arriesgo su vida por nosotras, por nuestra princesa, por…?" Uranus titubeo. "…Por él." Refiriéndose a Seiya. "Inclusive también lo hizo……por ti. ¿Y tú dices que no puedes recibir la ayuda que te ofrecen? ¿Qué clase de persona eres tú? A pesar del parecido, tú no puedes ser parte de ella."
"Claro que no. No puedo ni quiero ser parte de ella…" Reto a Uranus con la mirada, pero después se enfoco en Seiya una vez más. "…mucho menos de él."
Los brazos de Serena, sin que hayan sido notados por los demás, rodearon su abdomen. ¿Seria esa la misma persona que ella ya llevaba dentro de ella y por quien se habían sacrificado tanto? Intento dudarlo.
Los ojos de la joven que rodeaban se enfocaron en los únicos dos que se mantenían fuera de ese círculo, en Yaten y Taiki. "Aun poseo el poder de derrotar a cualquiera de ustedes. Ni siquiera ustedes, todos juntos, podrían hacerme daño alguno. Ni siquiera porque hayan logrado lo inevitable…la ultima transformación de las Sailors protectoras de la luna."
"¿Y de que sirve? ¿De que sirve tener el poder que dices tener…si no puedes tener el deseo de protección que ella siempre ha amado? Tu vida no puede estar vinculada a la de ella……porque ella es día……y tu eres noche."
La joven mujer miro detenidamente a Venus. Era la misma. Eran las mismas Sailors que protegían y cuidaban de ella cuando era pequeña. Todas ellas eran las mismas que le habían brindado días felices.
Días que estaba segura jamás regresaran.
Termino cediendo. La joven princesa cedió y bajo el rostro. "Mi razon para estar aquí…" Confeso. "…es para asegurarme personalmente que yo no vuelva a existir ni en este……ni en ningún otro tiempo."
Todos se miraron impactados por tal revelación. Pero ninguna mirada fue como la de Seiya y Serena. Ambos se miraron. En los ojos del otro buscaban la respuesta a saber si esa princesa no sabia que ella ya estaba formando parte de ellos.
"Esto es lo que quiero, ¿Serian ustedes capaces de sacrificarse por el otro?"
Serena, en forma de respuesta, sin importarle quien estaba ahí y quien los observaba, recargo su cabeza sobre el pecho de Seiya. Eso era todo lo que necesitaba. Volvió a sentirse viva. Volvió a sentir el latir de su corazón, del corazón que nunca imagino volver a escuchar latir.
Todas las Sailors se miraron. Saturn había logrado lo que realmente había deseado tanto.
Serena era feliz. Y todas lo vieron, lo sintieron.
La impresión en el rostro de la joven la llevo a querer atacarlos como lo había hecho anteriormente con Serena, pero una mano detuvo el que seria su ataque.
"Tu deberías de saberlo. Su luz es confortante, es única y produce el amor que cualquier ser viviente desearía sentir. Sabes que si nosotras llegáramos a hacerte daño……ella sufriría. Pero sabes también que tu no posees el poder de destruirnos." Sailor Pluto termino soltando su mano. "Podrás sentir dolor, pero si hay algo que no puede existir en ti…es odio."
Aquella princesa bajo la mano. "¡Cállate! ¿Qué pueden saber ustedes de lo que yo tuve que sufrir? ¿Realmente quieren saber quien soy yo?" Se incorporo y miro retadoramente a Seiya. "Yo soy princesa del eterno brillar, como solías llamarme. Yo soy el error que la soledad nunca tuvo que conocer. Soy la princesa del imperio estelar del siglo 7300. El imperio en donde soy conocida como la estrella de la luna blanca. Princesa Seika……su hija."
Serena se incorporo el escuchar esa última palabra. Lo sabia, pero era diferente escucharlo de sus propios labios.
"¿Hija?" No fueron Serena ni Seiya, sino Yaten y Taiki quienes susurraron. Susurro que llego a los oídos de todos.
"Así es. No pienso permitir volver a nacer en este mundo ni en ningún otro. No pienso dejar que mi dolor se repita."
"¿Qué te ha causado tanto daño para hacerles sufrir?"
Seika miro a Neptune. "Su traición." Susurro. "La traición de todos ustedes. La traición de una vida que yo no pedí se me fuera obsequiada. Porque ustedes, a pesar de ahora estar dispuestas a dar sus vidas por ella……también terminaran traicionando esa lealtad y destruirán la vida perfecta que ellos podrían llegar a crear. Ustedes serán las culpables de todo lo que ocurrió. Y él…" Señalo a Seiya. "…Él será el causante de todo eso. La lealtad de todas ustedes se pondrá a prueba y terminaran fallando. Ustedes solo son sombras que intentan buscar luz propia."
"Nosotros podemos ayudarte." Serena sonrió ofreciendo su mano. "Tus ojos piden ser liberados de tanta tristeza. Déjanos ayudarte."
"¿Ayudarme?" Rió. "Fueros siglos buscando la ayuda que necesitaba……pero nadie me la ofreció, nadie me la dio. Esta es mi última salida. Se que al terminar con uno de ustedes……también desapareceré yo, pero eso no me importa. No me importa si eso puede ser la única solución para que la historia no se repita."
"Te equivocas." Seiya se alejo de Serena para levantar el dije que había visto en el suelo. "¿Piensas que esa es tu única salida? ¿Crees que eso te haría realmente feliz?" Ofreció lo que había levantado, pero Seika no lo tomo. "Estoy seguro que él no rompió su promesa. No la rompió……porque una promesa como esa es inquebrantable."
"¡Como puedes decir eso!" Seika golpeo la mano de Seiya haciendo que el dije saliera volando hasta detenerse a los pies de Serena. "Tu no sabes nada de lo que yo tuve que pasar para pedir un poco de atención cuando ellos menos me necesitaban. Ellos me abandonaron. Me dejaron sola y habían prometido nunca hacerlo. Ellos……ellos me exiliaron de sus vidas, de su perfecto reino y de todo lo que me pertenecía." Sus ojos, a pesar de haberlo intentado, inevitablemente se llenaron de lágrimas. "Y él…él –"
- • • -
"¿Puedo hablar contigo?"
"C – claro."
"Nadie me dice nada, ni siquiera mamá. ¿Qué es lo que te esta pasando, papá? ¿Por qué no confían en mí? ¿Por qué las estrellas actúan de esa manera?"
Él, dueño de aquel resplandor, lo único que pudo hacer fue sonreírle a su hija.
"El momento llegara."
- • • -
Pero el momento nunca llego. De inmediato seco sus lágrimas. No estaba dispuesta a dejar que ellos la vieran así. No después de haber conseguido ser temida por ellos mismos. "¡No necesito tu compasión!"
"¡Seiya!" Serena te aterro al ver a Seiya ser lanzado lejos de la joven con tal fuerza que la caída fue más dolorosa. Estuvo apunto de correr hacia él, pero Seika la detuvo sosteniendo su brazo.
"No pierdas el tiempo. No estoy dispuesta a dejarlo con vida. Ni siquiera porque se trate de la persona que fue, es y será la más importante de mi ahora corta existencia. Regresa a tu antigua vida. Aun existe alguien que espera pacientemente por ti."
Ante esa ultima frase, Serena volteo a verla. No se equivocaba, los ojos de esa princesa mostraban dolor absoluto. Le estaba doliendo lastimar a quien dice ser la persona mas importante en su vida.
"No importa lo que hagas……yo jamás podría mirar atrás. Nada importa ahora, solamente él…" Serena soltó su brazo. "…y tu."
Seika retrocedió. "¿Y – yo?"
Serena corrió hacia Seiya. "Hagas lo que hagas será ya tarde." Seiya intentaba ponerse de pie, rechazando la ayuda que Serena le ofrecía. "Aun así yo termine desapareciendo para tu beneficio, aun así puedas poseer el poder que ninguno de nosotros podamos tener……cualquier intento será ya tarde para ti." Una vez de pie, Seiya tomo la mano de Serena.
Las Sailors interiores se miraron, para después mirar a las exteriores quienes parecían no mostrar sorpresa ante cada palabra.
"Entonces será ella quien sufra por ti." Su mano apunto a Serena y de inmediato acumulo la energía para un ataque que seguramente seria dañino. "¡Para mi nada es imposible! Y no descansare……hasta remediar su propio error. Corregiré la historia." Ataco a Serena, pero Seiya la abrazo para proteger a su princesa.
"…Seiya…" Serena levanto el rostro para ver el de Seiya cerca de ella. Observo un rostro que mostraba dolor, pero determinación a no soltarla. El deseo de protección era más fuerte que las heridas que su propia futura hija estaba causando en él.
Pero los ataques cesaron y Serena abrazo a Seiya para que no cayera por completo. La princesa lunar movió la cabeza al escuchar el gemir de alguien más. Se dio cuenta que había sido Yaten quien se interpuso para que Seiya no fuera mas herido.
"¡Lo he repetido! Ustedes, aunque unan fuerzas, jamás podrán poseer el poder de una princesa. No hay poder comparado al de las estrellas." Detuvo sus ataques solo para ver a Yaten caer pesadamente. Taiki corrió de inmediato para socorrer a su compañero.
"Fuiste capaz de utilizarnos dañando lo que con tanto esfuerzo nos tomo volver a retomar. Sabias que vinculando la vida de nuestro planeta con la de él podrías terminar con la de nuestro planeta sin tener que ver directamente sus ojos de dolor. A mi no me importa, a diferencia de ellas, dañar a quien sea si la única razon es recuperar lo que amo." Yaten tomo su micrófono de transformación. "¡Sere yo quien cese tu dolor! ¡Healer Star Pow –!"
El brazo de Yaten fue detenido casi al momento. "Ella, al igual que nosotros, también ha perdido lo que mas ama. Po – Por favor, Yaten." Yaten lo miro. Miro a su amigo, al mismo que los había traicionado, a su compañero de batallas. Al mismo que había peleado junto a ellos, con ellos e incluso…mas que ellos. Cedió. Yaten dejo caer su único medio de transformación.
Pero en respuesta lo único que escucharon fue la risa de una princesa que solo parecía disfrutar la escena. "Te equivocas. Todos ustedes están equivocados. Nada de lo que hagan y nada de lo que digan lograra el resultado que ustedes esperan. Si ella no lo logro……mucho menos lo lograran ustedes."
"¿Ella?" Susurro Serena.
"Si, ella. La emperatriz. La mujer que siempre intento hasta lo imposible por el bienestar de los demás……mi madre." Miro detenidamente a Serena. "Mujer que en su momento también me dejo sola cuando mas la necesite. Pero no te preocupes……yo misma detendré un dolor que te aseguro no tendrás que padecer después."
"Existen misterios que nunca podrán ser revelados pero siempre se lucha para poder remediarlos con el aprender de cada paso. Estoy segura que tú fuiste, eres y serás amada por ellos. Nosotros hemos de ser diferentes de alguna manera, pero siempre intentando ser mejores no solo para beneficio propio sino también para quien nos rodea. Déjame ayudarte, déjanos ayudarte. Déjame cambiar cualquier dolor a una sonrisa. Déjanos demostrarte…que tu fuiste, serás y…" Serena volteo a ver a Seiya. Ambos se tomaron la mano. "…y ya eres amada."
"¿Q – que?" Seika retrocedió. La mirada de esas dos personas le regalaba la seguridad que alguna vez existió en su era. La seguridad de días felices. La seguridad de un abrazo. Y la seguridad de poder cumplir una promesa.
Por primera vez, después de llegar ahí, sentía inseguridad por todo lo que estaba haciendo y lo que había hecho. Cayó al sentirse confundida y traicionadas por el temblar de sus piernas.
Seiya fue el primero en dar el primer paso. Ambos caminaron hacia ella. "Déjanos ayudarte." Susurro Serena en el momento que se detuvieron frente a ella. "Déjanos arreglar cualquier problema que en tu mundo te este causando este dolor."
"¡Ya es tarde!" Seika cubrió su rostro temeroso. Cubrió un rostro que no deseaba volver a mostrar. "¡Ya es tarde!" Repitió sacudiendo su cabeza intentando deshacer aquel recuerdo.
- • • -
"¡Mercury Aqua Mirage!"
"¡Mars Snake Fire!"
"¡Jupiter Flower Hurricane!"
"¡Venus Wink Chain Sword!"
"¡Por favor! ¡Basta!" La joven princesa rogó, pero nadie parecía escucharla.
"¡Neptune Submarine Violon Tide!"
"¡Pluto Galactic Cannon!"
"¡Uranus Space Turbulence!"
"¡Saturn Havoc Tremor!"
"¡Mercury, Mars, Jupiter, Venus! ¡Basta! ¡Neptune, Pluto, Uranus, Saturn! ¡Por favor!"
Los ataques de las Sailors interiores colisionaron con el de las Sailors exteriores. No solo fueron ellas quienes resultaron heridas ante el estallido de luz, la princesa que rogaba se detuvieran también resulto herida.
Pero a pesar de haber caído con severidad y manchando su hermoso vestido blanco con el carmesí de las heridas de sus brazos, la joven princesa intentaba ponerse de pie.
La primera en ponerse de pie de las Sailors fue Venus. "Ustedes perdieron la confianza que ella mantenía en ustedes."
Uranus se levanto mientras sentía a su paso las heridas recién hechas. "¿Nosotras? ¿Acaso no fueron ustedes quienes juraron protegerla por siempre? Ustedes traicionaron la misma lealtad que ellos intentaron que permaneciera viva. ¡Ustedes son las traidoras!"
"¡Basta! ¡Suficiente, por favor!" Todas las miradas se dirigieron a la voz inconfundible de una princesa sollozante. "¡Por favor! Se los pido…basta."
Las ocho Sailors la miraron.
"Es tarde, Seika, digas lo que digas……nada cambiara la traición de quienes consideramos amigas." Neptune se refería a las cuatro Sailors interiores.
"Es tarde, si, pero si hay alguien a quien culpar de sus lagrimas……son ustedes." Mars reprocho al instante.
"¡Por favor! Basta. Basta, por favor. ¿No se dan cuenta que ellos están muriendo por su culpa? Ayúdenme. Ayúdenme, por favor. Ayúdenme a recuperar la luz de mi padre y la sonrisa de mi madre. Ayúdenme a revivir este imperio. Ayúdenme a salvarlos, por favor."
Neptune, Pluto, Saturn y Uranus se miraron.
Mars, Mercury, Jupiter y Venus se miraron entre ellas mismas.
Las lagrimas de esa princesa le recordaban a las de su reina. A las de la mujer que estaba muriendo junto al ser por quien sonreía plenamente. Y esos ojos, los ojos de esa princesa, también les recordaban a los mismos ojos que luchaban por seguir brillando para su reina.
"Por favor." Volvió a suplicar entre sollozos la princesa. "Ayúdenme…se los suplico."
- • • -
El rostro de esa princesa se levanto para ver a las mismas personas que en su futuro estaban muriendo. Seiya fue el primero en arrodillarse para ofrecerle el mismo dije que ella anteriormente había deseado no tomar.
"No les importo. No les importo herir la vida que había sido llena de plenitud. No les importe. No les importo que yo los necesitara. No les importe a ellas…" Miro el dije que se le ofrecía. "…No les importe a ellos. No les importo que yo los necesitara. Mi tiempo fue pleno. Los siglos que ellos me regalaron fueron completamente colmados de alegrías. Era la historia ideal. Ellos habían jurado que yo jamás conocería el aislamiento. Ellos me echaron de su lado. Yo los necesite…pero ellos a mi no." Estuvo por volver a golpear la mano de Seiya para que el dije saliera de su vista, pero él apretó su mano para que no sucediera. "¿Creen que ustedes podrán ayudarme? ¡No! Ustedes no pueden y no podrán porque la historia……la historia siempre termina repitiéndose. Mi mundo murió a manos de las mismas guardianas que ahora juran una lealtad fingida."
Las siete Sailors se miraron.
"Quizá no fue así." Seiya volvió a abrir su mano para mostrar lo que la joven delante de él no quería tomar. "Posiblemente no encontraban la solución que buscaban."
"Claro que había solución, siempre hubo solución pero no la buscaron." Los ojos de esa princesa por primera vez mostraron sorpresa. "¡Que puedes saber tú! Tú no puedes saber que fue lo que ellos pensaban. Tú no puedes saber como será esa vida……porque aun no llega el momento de vivirla. Pero ustedes sufrirán si llegan a tomarse de la mano y caminar a un futuro incierto…juntos."
"Quizá." Serena se arrodillo junto a Seiya. "Pero hay algo de lo que si estamos seguros y estamos seguros…"
"…Porque nosotros somos ellos." Seiya finalizo tomando la mano de Serena. "Y sin saberlo…nosotros ya hemos peleado por ti. Ya te hemos protegido." Tomo la mano de la joven princesa admirada y deposito el dije que había caído de su cuello. "Tu misma lograste que fuera así."
La mirada confundida no solo fue parte de esa princesa. También fueron las miradas confundidas de las guardianas interiores, mientras que Yaten y Taiki se miraban entre ellos. Neptune no mostró sorpresa alguna. Pluto podía leerlo en los ojos de su princesa. Mientras que Uranus……Uranus solo bajo el rostro.
"¿Q – que?"
Seiya se puso de pie, ayudando a Serena para que también lo hiciera. "Porque tu…"
"…Ya formas parte de nosotros." Serena se abrazo intentando evitar las miradas de asombro. Pero no solamente fue ella. Seiya también la abrazo brindándole la seguridad que necesitaba.
Seguridad que solo él podía brindarle en ese momento. Eso era todo lo que la hija de la luna necesitaba.
Aquella joven no hizo más que bajar el rostro no entendiendo bien lo que acababa de escuchar.
- • • -
"Huye princesa. Solamente tú puedes evitar que la historia se repita."
"No quiero, no puedo. No deseo abandonar lo que ellos siempre juraron proteger. Necesito verlos, necesito saber que están bien. Quiero ver a papá, por favor."
"Es tarde, siempre fue tarde………ellos nunca te quisieron a su lado."
"¡Miente!"
"Mira a tu alrededor y dime que ves." La princesa hizo lo que se le dijo. "Si ellos hubiesen deseado ayudarte, lo hubieran hecho. ¿Pero en donde están ellos? ¿Dónde esta el resplandor que las estrellas le ofrecen a este imperio? ¿Dónde esta la calidez de la luna blanca? Te han dejado sola. ¿Te das cuenta? Solamente tú puedes impedir que esta batalla vuelva a suceder. Solo tú puedes cesar el dolor de ver este imperio muerto."
"¿Ellas……hicieron esto?"
"¿Lo ves? Las Sailor protectoras de este imperio fueron las mismas que causaron su destrucción, pero ellos pudieron evitarlo. Ellos pudieron evitar la destrucción de un imperio creado a base de traiciones. Ellos eligieron abandonar lo que decían querer proteger por siempre. ¿Ahora lo entiendes……princesa?"
"¿Ellos……mintieron?"
"No. Ellos traicionaron."
Aquella princesa, con incesables lágrimas en los ojos, dio media vuelta dispuesta a terminar con su propio dolor. Dispuesta a no volver a ver lo que dejaba atrás.
Mientras que la mujer detrás de ella sonreía placenteramente por haber logrado lo que más había deseado.
- • • -
•
•
X • x • X • x • X • X • x • X • x • X • X • x • X • x • X • X • x • X • x • X
¡Hola!
Si, se que aun falta mucho por responder pero creo que para eso habrá que esperar un poco. Estoy ya en finales y feliz por muy pronto tener más tiempo para actualizar.
X • X
SERENA BOMBON – Todavía falta por saber más, pero ya se van descubriendo mas cosas. Espero también te haya gustado.
tSuKi Ai KoU – No estoy segura de eso de los muchos, demasiados capítulos pero al menos intentare dejar todo claro no importa cuantos capítulos falten. Espero que también te siga gustado.
Erill – La verdad es que hasta ahora ni siquiera había pensado en Rini, pero ya que lo mencionas te diré que no tengo ni idea pero intentare hacer hago. Ojala que te siga gustando.
Adri – Estoy segura que este capitulo aclaro algunas dudas pero no todas y esas aclaraciones vendrán en capítulos siguientes. Espero siga gustándote.
Danyseren – Si, yo misma espero poder aclarar todo a su debido tiempo. No, Seiya claro que no podía morir. Continuare aclarando aunque creo que no se cuanto mas falte, aun así espero te siga gustando.
ORKIDEA – Y te aseguro que todo eso de aclarar será respondido de alguna manera pero hay que esperar un poquito. Espero este capitulo también te haya gustado.
Resuri-chan – Que bien que hayas regresado. Se que aun faltan muchas cosas por responder pero todo tiene su momento. Espero también te haya gustado este capitulo.
Little Rei – Que tal, bienvenida a mis historias. Intentare actualizar tan pronto pueda, pero espero te siga gustando como va esta dudosa trama.
X • X
• ♥ • Serenity Kou • ♥ •
