Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen, son propiedad de Kishimoto. La historia lamentablemente tampoco es de mi propiedad, esta pertenece a EmbraceDiversity. Esta historia fue beteada por KattytoNebel.

Aclaración: Esta historia tiene lugar dos años después del capítulo 487.

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Capítulo Catorce

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El primer día habían visitado a los contactos de la lista, y se enteraron de que había una taberna específica que frecuentaban muchos presuntos miembros de la Muerte Roja. Así que esa noche la habían explorado por fuera y no encontraron nada fuera de lo común, solo ciertos elementos y lo que parecía ser un pin rojo en las ropas de algunos visitantes.

Por debajo de la taberna, Neji vio un pasaje subterráneo con muchas firmas de chakra, lo que les confirmo que allí no solo se limitaban a vender cerveza.

—Tenemos que conseguir un modo de entrar —dijo en la habitación después de haber terminado la exploración del área—. Podríamos disfrazarnos y de esa forma entrar.

—Oh —Sasuke comenzó, con una mano sobre sus ojos mientras se acostaba en la cama—. Yo podría ir y llamar a la puerta. Creo que estarían felices de verme.

El Hyūga resopló ante la ridícula idea.

—Yo no recuerdo que tengamos que ser cínicos, Uchiha.

—Me mantiene cuerdo —Sasuke dijo y Neji tuvo la sensación de que estaba siendo completamente honesto.

—En cualquier caso, parece que nuestra llegada ha llamado la atención de varias personas —informó al Uchiha—. Había alrededor de diez individuos siguiendo la pista de tus idas y venidas.

Uchiha apretó los labios.

—¿Estás seguro de que eran diez?

Levantando una ceja, Neji inclinó la cabeza investigando.

—Sí, eso es lo que vi con el Byakugan.

Hubo un momento de silencio.

—Yo creo que podemos seguir con seguridad que esta organización fue capaz de contratar a todos los experimentos de Orochimaru. Los que Hinata no podía ver con su Byakugan.

—¿Esas criaturas?

—Sí. Conté doce personas, no diez. Eso significa que posiblemente hay dos de ellos aquí. No podía sentir sus chakra, sólo me di cuenta de ellos a través de la vista.

Neji asimilo la información.

—Tú pudiste con los dos primeros, ¿correcto?

Hizo un pequeño guiño.

—La niña. Pero no eran los más fuertes. Cinco sobrevivieron, las dos mujeres eran las más débiles, había otros dos que eran un poco más fuertes y luego estaba Niro.

—¿Niro? —No estaba seguro de si le gustaba el hecho de que el Uchiha pudiera ir en contra de personas que él no era capaz de ver. ¿Cómo fueron capaces de evitar ser detectado? Tenía que ser imposible.

—Niro era lo más cercano a lo que Orochimaru había estado tratando de conseguir con ese proyecto. Lo vi una vez, va a ser molesto.

—¿Niro originalmente ya no era humano cuando Orochimaru experimentó en él?

—Yo... no sé qué demonios era esa cosa —Sasuke respondió honestamente—. No tenía género y no se parecía a ningún humano que haya visto jamás. Todo lo que recuerdo es que podía ocultar por completo su chakra, en realidad era decentemente potente y, a la vez, era completamente inmune a los efectos de mi Sharingan. No estaba completo, pero Orochimaru había dicho que era lo más parecido a lo que había querido hacer.

Con el ceño fruncido, Neji se puso a pensar. ¿Cómo podía luchar contra algo que no podía sentir ni ver?

—Si tienen a Niro, probablemente estará en el subterráneo —El Uchiha razonó—, al igual que un arma secreta.

El Hyūga resopló.

—Tal vez deberías ir e irrumpir allí después de todo.

—Yo les voy a dar un día más —Sasuke dijo—, habrá un intento de asesinato contra mí mañana.

Bueno, por todos los infiernos.

—Es bueno saber que eres tan popular con los lugareños —dijo Hyūga secamente.

Ante esto, Sasuke sonrió.

—Voy a utilizar mi katana para firmar autógrafos.

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—¿Estás demente? —Inuzuka Kiba levantó las manos en señal de frustración y se acercó a una silla vacía—. No puedes esperar seriamente que apoyemos esto, ¿verdad?

La expresión de Kurenai era impasible mientras miraba a Hinata, quien estaba sentada en su sofá con sus compañeros de equipo. Shino también estaba en silencio, simplemente mirando a su amigo. Kiba estaba absolutamente lívido. Y para ser honesto, Kurenai no podía culparlo.

—Hinata —Kurenai comenzó, dándole a su ex estudiante un vistazo—. ¿Lo amas?

La pregunta tomó a la chica por sorpresa y miró a Kurenai con confusión.

—Um —Frunció el ceño—. No sé —Y fue una respuesta honesta.

—Hinata —Kiba se levantó y se acercó a ella, arrodillándose—, él te maltrato durante tres semanas seguidas y ¿deseas casarte con ese hombre ahora?

Sabía que esto iba a pasar. Hinata había estado dudando si ir con ellos o no, pero era mejor que se enteraran a través de ella en vez de un tercero.

—Pero… —comenzó en voz baja—. Él también me ha salvado muchas veces.

Kiba se la quedó mirando, no podía entender como estaba defendiéndolo. Shino se ajustó las gafas.

—Si esto es lo que quieres —comenzó su amigo—, yo te apoyaré.

Tres pares de ojos se volvieron hacia él, sorprendidos. Los ojos de Hinata se aguaron mientras sonreía agradecida, Kurenai no parecía contenta, y Kiba explotó.

—¿Qué demonios, Shino? —exclamó—. ¿En serio vas a permitir que ese tipo continúe haciéndole daño a Hinata…?

—No creo que le haga daño de nuevo —El Aburame dijo fríamente—. Cuando Uchiha llegó por primera vez era extremadamente volátil y furibundo. Meses después se calmó y la Hokage los envió a él y a Hinata en una misión, y sólo Hinata fue capaz de calmarlo al final. De hecho, ya involucrándose con Hinata su actitud ha cambiado drásticamente. Este «acuerdo» del cual Hinata nos ha informado, para mí, me deja saber que Hinata no va a estar involucrada en una relación dañina —Se ajustó sus gafas de nuevo—. En cualquier caso, Hinata siempre ha sido un buen juez de carácter. El hecho de que Uchiha Sasuke fue capaz de reclamar su corazón, para empezar, dice mucho.

—Pero también es mentalmente inestable —Kurenai finalmente intervino—. Estoy segura de que tiene buenas intenciones en este momento, pero ¿qué si se meten en una discusión o tiene uno de sus ataques de violencia?

Hinata desesperadamente quería decirles que no era así en absoluto, pero ella sabía que iban a hacer oídos sordos. Su reputación estaba simplemente demasiado contaminada.

—Hinata tiene un año —Shino volvió a hablar—. Lo que significa que tenemos un año para observar a Uchiha y formarnos una opinión. Obviamente, Hinata ve algo en él que nosotros no, debemos descubrir lo que es esa cosa.

Mirando hacia Shino, ella le dio a su amigo otra sonrisa y le acaricio suavemente su mano.

—No me mal interpretes —explicó—, no estoy contento de que sea el Uchiha. Pero siempre voy a apoyar tus decisiones.

Eso era todo lo que Hinata podía pedir, en verdad.

—¿Qué hay de tu clan? —preguntó Kurenai, suspirando. Era evidente que no le gustaba nada la situación, pero estaba de acuerdo con el punto de Shino. —Estoy segura que tu padre no estará muy contento.

Ella negó con la cabeza.

—Padre no me ha hablado de ello. Sin embargo —dijo—, estoy segura de que él sabe, pero nadie se da entender que ellos saben que algo está pasando.

Otro suspiro.

—Hinata, si realmente decides estar con él, yo te apoyo. Pero, por favor, ten cuidado. Lo último que cualquiera de nosotros quiere es que algo te suceda.

—Lo que sea —Kiba gruñó como acuerdo—. Haznos saber cuándo tenemos que ir a patearle el culo.

Posteriormente Shino caminó con Hinata a su casa mientras hablaban de nuevo del asunto.

—¿Quieres realmente dejar el pueblo por él? —Era la pregunta.

Era una pregunta válida y una que no estaba segura de que pudiera responder. Sasuke estaba poniéndola en una posición que él había jurado que nunca haría. En realidad, dejaría de lado su orgullo para cuando llegara el momento de dejarla en paz. Por supuesto, él no había compartido los detalles y ella había tenido demasiado miedo de preguntar. Se abrazó a sí misma y miro al piso.

—No sé lo que quiero hacer, Shino-kun —dijo finalmente—. Quiero estar con él, pero eso significa que tengo que casarme con él, lo que significa que tendría que abandonar el pueblo. Entiendo sus razones, y yo las apoyo, pero...

—El tiempo te ayudará con la decisión —Shino dijo—. Todo entre los dos ha sido rápido, desde la admisión de los sentimientos, naturalmente vas a estar confundida.

Ella se detuvo y se volvió hacia su viejo amigo.

—¿Puedo decirte algo? —Él asintió. Ella le contó acerca de esa noche en la habitación del hotel cuando las cosas se aclararon. Ella no le había dicho esos a nadie, pero sintió, que si alguien entendería sería Shino. Ella también le dijo acerca de su visita antes de que él partiera en su misión. Hubo silencio cuando terminó y después de un largo rato inclinó la cabeza hacia ella.

—Yo creo que él realmente se preocupa por ti, aunque probablemente nunca lo admitirá —Shino finalmente dijo—. Yo no me preocuparía por él tratando de alejarte de nuevo. Parece que estar contigo es lo que desea.

Ella le dedicó una sonrisa torcida.

—Gracias, Shino-kun —Se sentí bien al saber que no iba a estar sola en esto. Sakura y Shino estaban apoyándola plenamente. Neji estaba... ¿en medio? En realidad, él no había dicho mucho.

Una vez que entró en el recinto de los Hyūga, nadie vino a decirle que requerían su presencia, no habría enfrentamientos por ahora. El hecho de que no había sucedido todavía era más incómodo de lo que realmente parecía. ¿Estaban planeando algo?

Después de un baño se acercó a la ventana por la que Sasuke había salido la noche anterior. Había algunas cosas por las que estaba confundida, aún faltaban detalles. La semana debía terminar ya.

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—Hyūga, yo te culpo al cien por cien por esto —Sasuke espetó a su compañero—. El hecho de que yo esté aquí, en este edificio, sin nadie para matar de alguna manera es tu culpa.

Los ojos blancos lo miraron.

—Tú eres el que tiene asesinos detrás —Neji recordó, sin sentirlo en absoluto. Él estaba usando su Byakugan para estudiar la taberna vacía en buscar de pistas.

—Sí, el asesino que dejaste que huyera —Recordó al otro hombre.

Neji ignoró al Uchiha quien hacia pucheros. En realidad, a él le importaba un comino que el hombre no pudiera matar indiscriminadamente hoy, sólo tendría que superarlo.

—No entiendo lo que Hinata-sama ve en él —Neji murmuró sombríamente para sí mismo hasta que vio algo fuera, al otro lado del edificio.

—Encontré la puerta que conduce al subterráneo —Sasuke dijo a Neji—. Voy a ir y…

—¿Y qué? —pidió el Hyūga. Su Byakugan todavía estaba activo, levantó una ceja y se volvió hacia él—. ¿Dejar que te paralicen en el suelo?

Hubo algunos murmullos oscuros y el sonido de alguien gruñendo.

—Desactívalo... —gruñó— tu Byakugan. Idiota.

Su visión se normalizo y sus ojos se abrieron enormemente al ver una cosa... en la parte superior de Sasuke, colmillos y garras enormes trataban de desgarrar al hombre. Era una criatura de color blanco pálido que parecía ser algún tipo de arma biológica, estaba de cuchillas sobre su propio cuerpo. ¿Era eso posible?

—¿Qué es eso?

—Eso... —escucho otro gruñido y luego Sasuke finalmente logró tirar a la criatura lejos de él, provocando que se estrellara en algunas mesas vacías—. Es Niro.

La criatura adopto una forma más humanoide, con ojos negros que se desplazaron a Neji. Gruño, revelando una boca asquerosa llena de colmillos. Sólo una cosa que había surgido en su mente al ver a la criatura.

«Orochimaru era un bastardo enfermo.»

—¿Puedes acabar con él? —El Hyūga se movió cautelosamente, entrecerrando los ojos ante la criatura que no podía ver con su Byakugan, y eso era muy malo. Continuó burlándose de ambos, dando marcha atrás.

Se escuchó el deslizamiento de metal de una vaina.

—Sí —La palabra era una oscura promesa, Sasuke comenzó a cerrar la distancia entre él y la criatura. Garras pasaron a tomar el lugar en las manos de la criatura. Obviamente Sasuke sabía lo que era, porque sus ojos se abrieron un poco—. Mantén la respiración —advirtió, y volvió a salir del edificio.

La sala se llenó con un gas de color verde oscuro y los dos hombres tuvieron que salir corriendo, o correrían el riesgo de explotar con la habitación.

—¿Qué demonios fue eso? —Neji preguntó, mirando a la taberna, de donde el humo verde empezó a salir.

—Un gas muy venenoso que si hubieras respirado... tal vez es mejor si no lo sabes —añadió a último momento, con el ceño fruncido hacia el edificio—. Lo hizo para escapar.

—Vamos a esperar hasta que el humo se disipe, y luego iremos a ver si hay algo en el subterráneo que podamos utilizar para obtener más información sobre estos tipos. Probablemente tomará un par de horas por lo que será mejor que regresamos al hotel, nos quitarnos esta ropa y nos bañamos.

Deslizando su espada en su vaina, Sasuke asintió, y comenzó a seguir a Neji.

Al final no consiguieron tanto como les hubiera gustado, pero consiguieron algunos nombres de algunas personas importantes que aparentemente financiaban la organización. Si hubiera habido alguna información sobre el líder, quien debía haber abandono de la ciudad.

Tenía que admitir que estaba un poco molesto consigo mismo, había dejado a ese asesino escapar a pesar de que el otro hombre le había dicho que eso no era seguro. Por supuesto que encontraron información, pero habían encontrado al asesino y este escapo. Era demasiado tarde ahora, tendrían que usar lo que tenían.

El camino de vuelta había sido tranquilo, los hombres se encontraban perdidos en sus propios pensamientos. Habían pasado más de tres días desde que vio a Tenten y él estaba desesperado por llegar a casa y colarse en su apartamento. No tenía idea de por qué seguía haciéndolo, ya que cuando lo hacia ella siempre se asustaba y trataba de matarlo con una variada gama de armas, pero no todo era bueno.

Al igual que su prima saliendo con el Uchiha, por ejemplo.

—¿Has pensado en cómo vas a verla cuando regreses? —Finalmente Neji le pregunta cuando estaban a una hora de distancia de la aldea. Sasuke frunce el ceño, lo que confirmó su sospecha de que estaba pensando en Hinata tal como él había estado pensando en Tenten. No sabía si debía sentirse feliz u horrorizado.

—¿Durante un período prolongado de tiempo? —Se quedó pensativo—. Ya se me ocurrirá algo.

«Voy a odiarme a mí mismo por hacer esto más tarde»

—Si quieres, Uchiha —comenzó, luchando contra el impulso de suspirar—. Le puedo dar un mensaje para que ustedes dos se encuentren en alguna parte.

La sospecha iluminó los ojos oscuros mientras miraba al Hyūga.

—¿Por qué?

—Porque, eso va a hacer a mi prima feliz —Y era tan simple como eso.

Fuera lo que fuera, Sasuke sentía algo por Hinata, había demostrado que era sus sentimientos eran genuinos. El hecho de que le había pedido a Neji cuidar de ella, era más que suficiente para él.

—Sólo dile que nos vemos en mi casa —dijo después de un largo momento de silencio. Él se quedó pensativo.

Sus sentidos de protección hormigueo, Neji miro al Uchiha.

—Uchiha...

Los ojos oscuros se deslizaron hacia su compañero y suspiró.

—No, yo realmente no voy a dormir con tu prima y hasta que ella no me dé una respuesta, voy a seguir así —Él hizo una mueca y Neji tenía que admitir que estaba un poco impresionado. Era difícil no querer tener intimidad cuando uno quería a alguien. Especialmente cuando no se han visto en días—. No, tenía otra cosa en mente.

El Hyūga levantó una ceja, pero no lo cuestionó, sino que probablemente no respondería de todos modos. Bueno, siempre y cuando él no estuviera tratando de hacerle algo inapropiado a su prima. De todos modos, tratar de mantenerlos separados sólo empeoraría las cosas.

—Yo te haré saber el momento en que podrás verla —prometió, y nada más se dijo entre ellos.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Diversión se dibujó en sus rasgos brevemente cuando Hinata entró en su apartamento y percibió con sorpresa el olor de los alimentos. Llevaba la chaqueta y los pantalones usuales y aunque no lo admitiera, había estado ansioso por volver a verla.

La puerta ni siquiera se había cerrado del todo cuando él la tomo en sus brazos. Ella dejó escapar un pequeño grito cuando su espalda se apretó contra el cuerpo del muchacho. Enterró el rosto en su cuello y aspiró su aroma y un pequeño ruido salió de su garganta, había sido duro no ver a esta mujer por tres días, y por alguna razón sentía que tres días eran demasiado tiempo.

Hey —dijo aun con el rostro enterrado en su cuello, y sus brazos envueltos alrededor de ella con fuerza. Cuando ella se relajó, comenzó a colocar besos suaves a lo largo de su cuello, y maldita sea, que se sentía bien tocarla y saborear su piel.

Todo esto era nuevo para él, nunca se había sentido atraído por una chica antes y mucho menos había tenido una novia. Ni siquiera estaba seguro de si podía llamarla su novia en las actuales circunstancias.

Pequeñas manos se movieron sobre sus brazos y ella deja escapar un pequeño suspiro.

—Hola. Te extrañé —admitió, y él estuvo de acuerdo con ella, incluso si no lo decía en voz alta. En su lugar, trato de demostrarlo a través de acciones, dándole la vuelta para mirarla, sus manos se movieron para acariciar la suave piel de su mejilla. Ella cerró los ojos ante el contacto y sintió mariposas en el estómago.

Él no le había mentido a Neji cuando le dijo que no iba a dormir con Hinata hasta que ella le diera una respuesta, pero no se había dado cuenta de lo condenadamente difícil que sería no hacerlo. ¿Todo un año? No sabía si podía hacerlo. Él siquiera la ha besado hoy y ya quería más.

«¿Estás enamorado de Hinata-chan

Las palabras de Naruto se repetían en su mente mientras besaba a Hinata apasionadamente, con los brazos apretados alrededor de su cuerpo. ¿Ella entendería lo que estaba tratando de transmitirle o pensaría que él la consideraba solo un culo caliente?

Lo cual, era cierto, pero eso no venía al caso.

¿Amaba a Hinata? ¿Qué significaba esa palabra de todos modos? Él sabía que quería estar con ella, que no había nadie más con quien sería capaz de vivir su vida. Sabía que cuando ella había entrado en su apartamento, había sido como respirar una bocanada de aire fresco. Todo en ella era intoxicante y ahora que no estaba luchando contra el deseo de tocarla y besarla se sintió... relajado.

Estar cerca de ella lo relajaba.

Él comenzó a besarla en los labios, al cabo de unos minutos ambos se encontraban respirando con pesadez. Sus manos se deslizaron por su pecho y para él su toque se sentía increíble. ¿Quién imaginaria que un día no le importaría tener a una niña tocándolo? Al crecer siempre pensó que las mujeres eran molestas. Demasiado chillonas, empalagosas y superficiales. Ninguna de ellas le gustaba, todas eran iguales, sólo pensaban en él como una cara bonita.

Ella susurraba su nombre y él tuvo que forzar su cuerpo a permanecer inmóvil por un momento, debido a la reacción que tenía ella sobre él. Se sentía completamente fuera de control y sin sentido, todos sus pensamientos se centraban en esta mujer. No era posible desear tanto a alguien, ¿no?

—Estás cocinando algo —Su suave voz corto a través de la niebla de su mente y bajo la vista hacia ella, con expresión en blanco. Los ojos de Hinata eran amplios y luminosos, con emociones, con el rostro enrojecido y los labios rojos por sus besos.

—Eres hermosa —Se encuentro diciendo, y ambas partes se miraron con sorpresa. Él no había querido decirlo en voz alta, pero no era como si estuviera mintiendo.

Sus mejillas alcanzaron un tono de rojo lindo y ella aparto la mirada, con timidez. A él le gustaba eso, le gustaba todo de ella.

¿Era esto el amor?

Haciendo caso omiso de sus propias preguntas mentales él tomó su mano y se adentraron en su apartamento.

—Pollo —le informó— y ensalada. A las chicas les gusta la ensalada ¿verdad? —Levantó una ceja y ella parpadeó con curiosidad antes de reírse.

—Me gusta la ensalada —dijo, sonriendo cálidamente.

Desorientado, un poco confundido, y con sus emociones a flor de piel, Sasuke entró en la cocina. Él trató de calmarse y organizar el revoltijo que era su mente. Lo único que conocía era el dolor, la ira y el odio. Esas eran todas las emociones que podía sentir y con las cuales tratar. Estos sentimientos, como se sentía cada vez que estaba cerca de Hinata, eran emociones nuevas y no sabía cómo lidiar con ellas y menos cuando la Hyūga está a su alrededor. Tal vez debería haber tenido una novia antes, tal vez entonces él sabría qué demonios hacer.

Sintió una mano deslizarse por su brazo, y como alguien se ponía a su lado, un poco preocupada.

—¿Estás bien, Sasuke?

«No, no estoy bien. No sé qué demonios estoy haciendo ahora»

—Sí —mintió, quitando algunos mechones de cabello de su rostro—. No tengo nada malo, ¿qué pasó mientras yo no estuve?

Sacudiendo la cabeza, ella le dio una sonrisa tranquilizadora.

—Mi padre no me ha hablado, pero he hablado con mis compañeros de equipo y están un cincuenta por ciento a favor de ti.

Resopló.

—Déjame adivinar, Inuzuka en contra. Aburame, espera —Sus ojos se abrieron y él sabía que había adivinado correctamente—. Aburame debe pensar que eres lo suficientemente competente como para hacer las cosas por tu cuenta y pedirás ayuda si la necesitas —explicó—. Inuzuka es tan tarado como Naruto, pero probablemente es fuerte como el infierno.

Inclinándose hacia él, ella rio en voz baja y Sasuke puso un brazo alrededor de ella, preguntándose cómo había llegado a este punto. Un montón de cosas le habían sucedido, la mayoría de ellas, horribles, así que era raro sentirse realmente feliz. Y no estaba seguro de lo que tenía que hacer al respecto, permanecer sólo allí y hacer frente a sus sentimientos.

—Um, ¿estás seguro de que estás bien? —Lo sacó de sus pensamientos una vez más, con el ceño fruncido—. Tú sigues pareciendo enojado.

¿Lo estaba?

—Lo siento —dijo con brusquedad y se acercó a la estufa para seguir preparando el pollo.

—Yo no sabía que sabias cocinar —Ella dijo a la ligera, mirando alrededor de su apartamento—. Simplemente me sorprendiste.

—Tu comida sabe mejor —dijo con sinceridad. Su cocina casera le recordaba a la de su madre. Le dolía, pero se sentía bien al mismo tiempo —No te acostumbres a esto. Sin embargo —expresó dándole una mirada—, esto solo pasa una vez al año.

Tomaron los platos y se sentaron en su pequeña mesa redonda para comer. Él miró a un lado, normalmente lo hacía cuando comía, y se dio cuenta de que ella está riendo y obviamente era a su costa.

—Um —Ella señalo su plato de «ensalada»—. ¿Es eso una ensalada o un plato de tomates cherry?

—Las dos cosas —murmuró y se comió uno—. Me gustan los tomates —Había un poco de lechuga allí, tal vez un pepino o dos. En lo que a él se refería, «ensalada» eran solo tomates.

Se dio cuenta de que ella lo estaba mirando de reojo como si estuviera haciendo una nota mental de ello. Si ella cocinaba cualquier cosa con tomates en el futuro, tendría que darle las gracias... a su manera, por supuesto.

Ellos no hablaron mucho mientras comían, pero eso no parecía molestarle a ninguno de ellos. El aire era ligero y agradable, y se preguntó cuándo fue la última vez que había estado en torno a una mujer, las madres definitivamente no contaban, y disfruto de su presencia en lugar de escucharla hablar sin cesar.

Oh, espera. Nunca.

Ella le ayudo con los platos y él no protestó, de todos modos, lo haría, y ahora se encontraban tirados en el sofá sin prestar ninguna atención a la película en su televisión. Bueno, él no estaba prestándole atención, ella, sin embargo, parecía interesada. Él le acaricio el cabello y frotaba ligeramente su brazo de vez en cuando. Sasuke había esperado realmente que ella estuviese rígida e inaccesible, ya que las cosas estaban todavía un poco incómodas entre ellos y él había sido enviado en misión casi inmediatamente después de confesarse. Pero, ella se sentía como si realmente viviera aquí, lo que no le molestaba en lo absoluto.

Al parecer, le dijo algo y no había estado prestando atención, porque ella estaba cambiando de posición para obtener una mejor visión de él. Sus miradas se encontraron.

—Um, no estás viendo esto, ¿verdad? —le preguntó y él respondió con una sonrisa lenta, lo que confirmo sus sospechas.

—Esto es más interesante —murmuro, sus dedos la rozaron a lo largo de su costado. Estaba tan contento de que ella se quitara esa maldita chaqueta, un hombre podía acostumbrarse a un cuerpo como el suyo.

Se dio la vuelta hasta que estuvo mirando directamente hacia él, y le acaricio la mejilla. Ella se veía sorprendida, como si no pudiese creer que estaba aquí. Él podía sentir empatía, se sentía extraño también. Pero no extraño incómodo. Sólo extraño. Diferente.

A continuación, se dio cuenta de que a él la estaba besando en el cuello y definitivamente estaban recostados en el sofá, ¿cómo ocurrió esto de nuevo? Ella hizo un sonido suave, mientras la mano de Sasuke se desliza hacia arriba y hacia abajo por su pierna que casi estaba envuelta alrededor de su cintura. Sus labios chocaban otra vez mientras profundizaban el beso. Sus lenguas se mezclan y se volvió posesivo y apasionado. No ayudaba que ella usara el ojo por ojo y levantara sus caderas, arqueándose contra él.

Necesitaría mucha fuerza de voluntad para alejarla, pero se las arregló de alguna manera. Su respiración era irregular y podía ver el deseo en sus ojos entrecerrados, sus labios estaban entreabiertos, y tenía las mejillas encendidas.

«Mierda»

Sentándose ella sintió un poco de vergüenza por su propia conducta. Sus manos la empujaron suavemente hacia abajo. Recostándola en el sofá lentamente, disfrutando de la sensación de tener a una suave mujer debajo de él. Se sentía como si estuviera en una especie de película bizarra sobre su vida y él está viendo desde el fondo. Siguió preguntándose cómo sucedió esto en particular, cómo pudo pasar de ser un vengador para...

—No hagas eso —gruñó, rompiendo el beso. Ella siguió meciendo sus caderas contra él y el calor estaba a punto de volverlo loco. Como si durante la advertencia él no estuviera imitando sus movimientos. Ella jadeo por la sorpresa y volvió a besarlo. ¿Quién diría que existían sentimientos más allá de los que había sentido durante su trágica vida?

Entonces algo absolutamente jodido pasó.

—¡Oye cabrón! —Su «mejor amigo» irrumpió en su apartamento, sin llamar, por supuesto, casi nunca llamaba, con una botella de sake en la mano—. Escuché que volviste de tu misión y... —Hizo una pausa mientras veía su posición en el sofá. Hinata intentaba enterrar su rostro en el pecho de Sasuke, y Naruto le dio una sonrisa astuta—. ¿interrumpo?

—¡Fuera! —ordenó el moreno, o más bien gritó—. Aprende a golpear la próxima vez, idiota.

—¡Bueno, bueno! Me equivoqué, yo no sabía que ibas a estar ocupado en este m…

—Naruto. Vete. Ya —gruñó entre dientes. El Uchiha hizo una nota mental de golpear a su «mejor amigo», en la mañana por esto. Ya era bastante malo que todavía le debiera unos golpes por «el incidente del anillo».

No es que él no necesitara esa distracción, si hubieran pasado cinco segundos más hubiera enviado todo a la mierda y la hubiera arrastrado a su dormitorio. Era demasiado, no tenía sentido que estar con alguien se sintiera tan bien.

Naruto se fue, riendo, dioses iba a golpearlo mañana, y miró hacia abajo a la pobre Hinata, quien se sentía avergonzada a más no poder.

Él le dio una sonrisa de disculpa.

—Lo siento —Esta vez se levantó, caminó a su habitación y respiró un poco. Hacía demasiado calor en la habitación.

Puso las manos en su cabello y dejo escapar un suspiro de frustración. Cuando volvió a la sala, ella estaba sentada, con las mejillas todavía rojas. No se puso su chaqueta de nuevo, lo contaba como una buena señal.

—¿Estás bien? —le pregunto y ella asintió, como si no confiara en su propia voz—. Yo realmente lo siento por ese idiota, él nunca llama antes de entrar.

Su mirada se desvío con timidez y ella negó con la cabeza antes de volver la vista hacia él con esos ojos inocentes.

—Quédate aquí esta noche —ofreció y sus ojos se abrieron con sorpresa. —Eso no es lo que quise decir. Ven aquí —Tímidamente se levantó y puso su pequeña mano en la suya y caminaron hacia la habitación. Él cerró la puerta, con seguro para que rubios molestos no entraran, y tiró de ella a la cama. Sus brazos se envolvieron alrededor de su cintura y él la atrajo contra su cuerpo, como antes en el hotel. Enterró el rostro en su cuello.

—De hecho, puedo dormir cuando estás aquí —admitió e hizo un sonido suave, una mezcla entre sorpresa y felicidad. Él no podía creer lo bien que olía, ¿qué era de todos modos? ¿Lavanda? fuera lo que fuera, era agradable.

Su presencia lo relajaba y, finalmente, cerró los ojos y se hundió en un sueño sin sueños.

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Fin Capítulo Catorce.

Notas Naoko: La linda KattytoNebel es la responsable que todo este gramaticalmente bien en esta historia, así que muchas gracias bella. Disfruten la historia.

Naoko Ichigo