Sasuke después de despedir a Hanabi en el camino que lleva de Konoha a Suna, se dirigió a la dirección en donde sabia vivía Karin. Estaba verdaderamente furioso con Naruto por hacer sufrir a su antigua compañera, ella ya había sufrido lo suficiente bajo su mano y no permitiría que su estúpido amigo le hiciera más daño; ella realmente merecía ser feliz. Ya podía observar el edificio de apartamentos donde ella vivía. Era de noche y la iluminación del sector no era la mejor, pero él que había estado entre las sombras por mucho tiempo estaba acostumbrado a ver los detalles que ellas ocultaban sin problemas. Fue por eso que pudo observar un bulto en las escaleras que daban al segundo piso del edificio, el cual se encontraba inmóvil y tenía forma humana. Un mal presentimiento lo hizo precipitarse rápidamente a donde la sombra se encontraba para luego encontrar a Karin, inconsciente.
-¡Karin, Karin, despierta! Mierda…
Sasuke se había dado cuenta que Karin estaba sangrando abundantemente. La tomo entre sus brazos y escogiendo el camino más corto se encaminó hacia el hospital, saltando sobre los tejados de los edificios si era necesario. Karin momentáneamente recobró la conciencia y esforzándose pudo ver la sombra de la silueta de Sasuke la cual se delineaba contra el cielo estrellado y pensó en la ironía que era la vida.
Tres meses antes
-Naruto yo…, yo estoy embarazada….. Pensó que lo mejor era decirlo sin anestesia, de un solo tirón. Después de decirlo tuvo mucho miedo y pensó que fueron siglos el tiempo que paso entre el momento en que lo dijo y la reacción de Naruto.
Naruto por su parte, en shock, lentamente entro en el apartamento, bajando del alfeizar de la ventana, quedando de pie. Rio nerviosamente mientras clavaba su mirada en los ojos rojos de Karin que lo observaban, con una mezcla de miedo y expectación. Ya que Naruto no decía nada, Karin bajó la mirada algo decepcionada y se sentó frente al acuario observando como los pececitos nadaban sin preocupaciones entre las algas. Después de unos minutos se recostó sobre el suelo, desviando su mirada a la ventana contraria a por la que Naruto había entrado observando el cielo azul, estaba atardeciendo.
Naruto la observaba desde su altura. No sabía cuánto tiempo había pasado entre el momento en que ella le dijo que estaba embarazada hasta que se percató que ella estaba acostada en el suelo y los rayos del atardecer caían sobre su cuerpo, se había quedado petrificado. Él no había planeado tener hijos, demonios, ni siquiera había pensado si alguna vez quería tener una familia. El único pensamiento que tenía hacia futuro era el de ser Hokage, el resto del tiempo lo dedicaba a pensar cosas a corto plazo, como la siguiente misión, el siguiente lugar que quería que Karin conociera, tal vez algún día pedirle que se casara con el si todavía lo seguía aguantando…, pero ¿hijos?, no eso no lo había pensado. Sin saber que hacer se acostó junto a Karin quedando los dos uno al lado del otro.
Karin al sentirlo cerca de ella tomó su mano y la dirigió a su vientre
-mira, está aquí- dirigía uno de los poderosos dedos del shinobi, deslizándolo y acariciando su piel en el proceso, a un punto específico en su vientre. Naruto se incorporó y sonrió. A pesar de que no lo habían planeado, su instinto le decía que todo iba a estar bien y que si bien tenía un poco de miedo, las cosas se resolverían de alguna forma. Siempre había sido así, siempre tenía una perspectiva positiva de las cosas. Apoyo toda su mano sobre el vientre de su novia mientras le dirigía una mirada profunda a sus ojos. Por su parte Karin se había levantado levemente, recostándose sobre sus antebrazos mirándolo de igual forma a sus ojos. En aquellos ojos rojos, pudo observar Naruto, miedo y una petición de comprensión y protección.
-Tengo miedo Naruto- Karin se había lanzado a abrazarlo fuertemente
-Karin…, no te preocupes, yo estaré aquí contigo… es una promesa, sabes que te amo, nunca te dejare- y la abrazo aún más fuerte. Tenía miedo también, pero encontrarían maneras de hacer que las cosas funcionaran. –Solo tenemos que aprender cómo cuidar un bebe…, no puede ser tan difícil, comen papilla y duermen todo el día
-los primeros meses solo toman leche Naruto…- le decía mientras se aferraba a él hablando contra su pecho
- ¡si ves! Ya sabes cosas, no será tan difícil
Karin se apartó un poco para ver la cara de Naruto y mirándose a los ojos soltaron ambos una gran carcajada. Eran muy jóvenes, pero muchos otros habían estado en su misma situación y habían sobrevivido. Ellos tampoco eran tan estúpidos como para no saber cómo actuar. Karin se sintió reconfortada y después de todo feliz de como todo había salido. No tenían mucho dinero pero si se tenían el uno al otro y eso para ella era suficiente.
Karin se sentó frente a Naruto pasando sus piernas sobre las de él, estirando sus brazos para colocarlos sobre los hombros de él y así poder acariciar su cabello dorado, se besaron un buen rato y Karin procedió a contarle como había sido todo esa mañana, como se había enterado, que le había dicho Shizune sobre sus facultades sensoriales, que había comprado y demás detalles de su vida. Naruto la escuchaba mientras fijaba su mirada en sus labios y en la forma en que su cabello rojo se movía con sensualidad, definitivamente había escogido a una mujer muy hermosa para ser la mamá de su bebe. Sonrió y tuvo la necesidad de besarla hasta que no pudiera más.
-… y entonces me compre unos shorts más amplios y… ughhh- Naruto le besaba el cuello acercándola más hacia el con una mano en su espalda y la otra en sus shorts.
De nuevo los peces fueron los únicos testigos de la pasión y el amor en casa de Karin.
A partir de ese día nadie podía negar que Naruto brillaba de felicidad. Caminaba por las calles con la cabeza en alto, lleno de orgullo, inclusive se podía decir que se veía más masculino de algún modo. Esto lo notaba Karin y muchas otras mujeres entre ellas… Sakura.
Ella supo por boca de Shizune, de la noticia de que Naruto iba a ser papá… nada más y nada menos que con la ex traidora de Karin. Hasta ese momento Sakura no guardaba ningún resentimiento contra Karin. Ella después de todo era ahora una de sus compañeras kunoichi y no había hecho nada malo para merecer odios y malos deseos, pero había cometido un error al meterse con Naruto. Sakura siempre considero a Naruto como su amigo back-up. Nunca había conseguido seguirle la corriente a todas las insinuaciones que el chico dorado le hacía ya que no lo consideraba lo suficientemente atractivo para salir con él y por lo tanto le daba el tratamiento de hermanito menor. Sin embargo esos sentimientos empezaron a cambiar desde que termino la cuarta guerra ninja específicamente unos meses antes de la boda de Hanabi y Sasuke.
Tal vez era la soledad o el contraste de su situación respecto a los de sus compañeros de equipo lo que la hizo más susceptible a los partidos disponibles para ella en Konoha. Sus dos compañeros estaban con Kunoichis fuertes y hermosas. Sasuke había encontrado la felicidad con Hanabi y sabía desde hacía mucho tiempo que sus posibilidades de entablar algo más que una relación de amistad con Sasuke eran cercanas a cero o mejor cero absoluto. Por otra parte Naruto solo había estado con Karin por un par de meses, no era una relación duradera se decía, podía acabar en cualquier momento, realmente no veía a Naruto muy enamorado. Especialmente por los momentos que ellos dos habían pasado en aquella misión junto al castillo del señor feudal y la subsiguiente pelea. Por lo tanto pensó que la relación de esos dos era más bien de amigos con derechos, una más bien sexual y no profunda. Luego Sakura se enteraría de que Karin estaba embarazada al parecer de Naruto. Pudo solo pensar que el estar en ese estado era una trampa de Karin para hacer que Naruto se quedara junto a ella, debido a que era obvio para Sakura, la llama de la pasión entre ellos se estaba agotando y Karin no sabía cómo retenerlo por más tiempo. Después de todo, Naruto era uno de los mejores partidos de Konoha, además de tener un cuerpo exquisito, su actitud masculina y descomplicada, su cabello dorado, algo más largo, casi como lo usará el cuarto Hokage y sus nuevas ropas de AMBU era un chico con un buen corazón, transparente y leal y en consecuencia cualquier chica que estuviera con el haría lo imposible por mantenerlo a su lado.
Era probable según la lógica de Sakura que el bebe que estuviera esperando Karin ni siquiera fuera de Naruto. Los rumores que corrían por la aldea apuntaban a que la chica pelirroja era algo descomplicada con los hombres, por no decir promiscua. Esto basándose en cómo había actuado cuando fue apresada e interrogada la primera vez que puso un pie en Konoha y luego como fue detrás de Sasuke, insinuándosele sin vergüenza, exponiéndose a la mirada de todos y dejarse tratar como una batería de chakra dejando absorber su energía mediante mordidas non-sanctas. Definitivamente Karin no era la mujer ideal para Naruto, pensaba Sakura y por lo tanto no sentiría ninguna culpa dándole rienda suelta a sus sentimientos por él, sentimientos que desde hacía algún tiempo se venían intensificando. Eventualmente descubriría a Karin como lo que realmente era frente a Naruto y él podría comprobar que solo podría confiar en ella. Fue así como cada vez que Naruto tenía que ir al hospital por cualquier cuestión, se aseguraba de que las enfermeras le comunicaran su llegada para así atenderlo personalmente. Le extendía sonrisas sensuales y si tenía alguna herida lo acaricia de más cuando la curaba, le preguntaba por su día y reía a carcajadas si Naruto decía algún chiste.
Naruto aunque se caracterizaba por ser un poco despistado, si sintió el cambio y logro captar algunas miradas que solo podía comparar con las que le hacía Karin cuando lo veía sin camisa. Esto lo hacía sentir un poco incómodo y no sabía porque. Se suponía que él había superado los sentimientos por ella desde hacía algún buen tiempo. Había decidido con su corazón y su mente alineados y de acuerdo, que Sakura ya no sería ningún interés romántico para él, que ella solo sería una buena amiga y no más. Por lo tanto se sorprendía a si mismo disfrutando de esos avances que Sakura estaba haciendo últimamente. Fue así que Sakura observando que Naruto no la rechazaba, pensó que su teoría respecto a la relación de Naruto y Karin era correcta y procedió como procedió aquel día en los consultorios del hospital.
Ese día Karin tenía un control prenatal con Ino y al mismo tiempo Naruto tenía una reunión con Tsunade respecto a una misión AMBU en la cual se iba a demorar fuera de la aldea una semana, como mínimo.
-Tan pronto como salga de la reunión con la anciana, salgo para el hospital.
-No quiero que te vayas por tanto tiempo-decía Karin mientras se acercaba a él y lo abrazaba acariciando su ancha espalda.
-solo será una semana- le decía mientras apoyaba su mentón en la cabeza de Karin –te traeré un regalo
-¿ah sí? ¿Se podría saber qué?
-no, es una sorpresa.
Karin bajo su mano y rozando la tela de su pantalón. -¿estás seguro que no me quieres decir?
Naruto cerró los ojos disfrutando del roce de sus manos contra su pantalón por un momento para luego abrirlos y mirar con ojos un poco nublados por el deseo a su querida novia.
-mmmm…., seguro.- Le dijo en casi un susurro a lo que Karin respondió retirando su mano rápidamente del lugar en donde se encontraba, refunfuñando un poco al ver que el rubio no cedía a sus tácticas.
-está bien, ¡pero espero que sea algo bueno!
-lo será- Naruto le sonreía triunfante, usualmente ella ganaba en esas batallas y siempre le sacaba la información que quería. –Nos vemos en el hospital- la beso en los labios y salió por la ventana con rumbo a la torre de la Hokage, mientras que Karin se disponía a arreglarse para ir a su cita médica.
-Naruto esta misión es extremadamente importante. Ha sido planeada por meses y no puedes saltarte ningún paso, ser descuidado o impuntual. Serás el capitán de este grupo, contigo ira Yamato, Shikamaru y Choji. Confiamos en ti Naruto… si algo sale mal en esta misión es posible que la paz que hemos disfrutado estos años se vea amenazada.- El ambiente en la oficina de la Hokage era tan tenso que se podía oír hasta la caída de un alfiler.
-Tú eres el shinobi más fuerte de la aldea y por lo tanto se te ha asignado a esta misión. Por lo que comprenderás que es una misión muy delicada y solo el mejor podría llevarla a cabo. Shikamaru junto con Inoichi han planeado esta misión por meses y por lo tanto debes seguir al pie de la letra lo que él te señale. ¿Entendido?
-Hai. ¿Tenemos que partir ya? Había quedado con Karin en el hospital.
-No, Naruto, nos vemos en una hora exactamente en la puerta de la aldea. No seas impuntual. – Le dijo de forma cansina Shikamaru.
Escuchando esto, Naruto salió rápidamente del edificio de la Hokage con dirección al hospital. Cuando llegó allí se percató que no le había preguntado a Karin por el número de consultorio en el que tenía su cita. Una de las enfermeras se percató de la presencia del joven y rápidamente fue a informarle a su jefa Sakura. Ella salió rápidamente para recibir a Naruto.
-¡Hola Naruto! ¿Qué haces aquí?
-Hola Sakura-chan, quede con Karin de encontrarme con ella en el consultorio de Ino pero no recuerdo cual es el número.
-Amm, ven creo saber dónde está atendiendo Ino esta mañana.- Lo tomó de la mano y lo guio por un laberinto de pasillos.
-Vaya Sakura-chan, no sabía que el hospital pudiera tener tantos consultorios…
Sakura apretó la mano de Naruto y le disparó una mirada sensual acompañada de una media sonrisa, lo cual confundió sobremanera a Naruto. Sakura rápidamente hizo que entrara a un consultorio. Era un cuarto de bodega donde se almacenaban medicamentos de uso cotidiano y por lo tanto estaba bien iluminada y la puerta tenía una ventana por la cual se podía ver hacia dentro pero no se podía ver hacia afuera. Esto era una medida de seguridad, usualmente las personas al ver desde adentro que no pueden ver hacia afuera se confiaban en que no estaban siendo vistas
-S..Sakura-chan…, no entiendo ¿q…que hacemos aquí?
-Naruto….-dijo Sakura evidentemente nerviosa –Yo no sé dónde está Karin en este momento
-Si, veo que no está aquí … ¿Qué quieres?- Naruto estaba un poco confundido y no sabía bien que hacer. Sus emociones estaban descontroladas y su corazón estaba un poco acelerado.
-supe que te vas a una misión muy importante. Tsunade-sama me contó y quería despedirme de ti. No quiero que te pase nada Naruto-kun, eres una persona muy importante para mí- Mientras decía todo eso ella se acercaba peligrosamente a Naruto. Le tomó las manos y lo miraba a los ojos, su voz era casi un susurro y tenía un sonrojo marcado lo cual la hacía ver adorable ante los ojos de cualquier hombre. Naruto no pudo escapar a ese hechizo que era la boca de Sakura y sin darse cuenta estaban besándose apasionadamente. Duraron así unos momentos hasta que algo en la cabeza de Naruto hizo click. Rápidamente se separó de ella frunciendo el ceño. Ella se llevó sus manos al pecho y al ver como estaba él, desvió su mirada de la de Naruto.
-Esto…, esto está mal.
-Naruto-kun yo…
-Sakura, es muy tarde para nosotros. Yo amo a Karin. Ahora estoy con ella. – Esto último enfureció a Sakura
-¡ELLA NO ES DIGNA DE TI! ¿Acaso no escuchas lo que dicen por ahí?, ¿Acaso no recuerdas como llegó a Konoha y luego como se fue detrás de Sasuke?, ¿Qué te hace pensar que ese bebe es tuyo, bien podría ser de Sasu…- Naruto la detuvo sosteniéndola fuertemente por sus brazos empujándola contra un estante que estaba detrás de ella.
-¡No hables de ella, no sabes nada!- Le dijo en un susurro amenazante. La miraba furioso, con algo de repulsión y decepcionado, no solo de ella si no de él mismo. ¿Cómo pudo caer tan fácil en su coqueteo?, ¿Cómo podía ella hablar así de Karin?
Sakura se sorprendió ante la reacción de Naruto y tembló un poco ante la fuerza con que la había empujado contra el estante y por la mirada llena de furia y reproche que le había propinado.
-Naruto, perdón…-le dijo casi en un sollozo
Naruto se percató de la situación en la que se encontraba, no tenía mucho tiempo y aún no se había despedido de Karin. Soltó bruscamente a Sakura y salió de ese cuarto, encontrándose afuera a Ino.
-Ino, ¿has visto a Karin?
-¡Hola Naruto! Pero que grosero ni siquiera saludas ahora.
-Ino, por favor no tengo tiempo- Le dijo con una expresión seria y con tintes de enojo.
-Acaba de salir de consulta. Todo está bien no te preocupes.- Naruto observó el reloj que se encontraba en la pared, ya había pasado la hora que tenía disponible antes de irse a la misión.
-Maldición ya tengo que irme a la misión. No alcance a despedirme de ella. ¿Ino podrías hacerme un favor?
-claro baka, dime que necesitas.
-Por favor despídeme de Karin, dile que me perdone pero que se me presentó una… situación y que no alcance a verla.
-Está bien, está bien. Ahora vete, Shikamaru detesta la impuntualidad. Podrá ser perezoso pero no impuntual.- Ino observó cómo se marchaba su amigo rubio, esperaba no olvidar su recado, había muchos pacientes ese día.
