XIII
Edward
Bien, esa mañana no había sido la mejor. Alice se veía desesperada por ir al hospital, como si ella fuera la que necesitaba que la atendieran. Traté de complacerla, no quería que se sintiera mal en un momento como ese.
Esme parecía pensar exactamente como yo sobre el comportamiento de Alice, pero le seguía la corriente. Una hora antes de que sea la hora de entrar a clases, más o menos, ya estábamos listos.
Al llegar al hospital saludé a mis hermanos mayores que se comportaban amables desde hacía un tiempo, por alguna extraña razón, pero nunca logré fiarme de ellos, solo por si acaso. Rosalie si se veía mejor, pero con el yeso, Emmett no convencía a nadie de que estaba bien. Carlisle obviamente no había dormido en toda la noche, ya que sus parpados se cerraban involuntariamente haciendo que se durmiera por escasos segundos.
Luego de esa visita, fuimos a la escuela llegando con lo justo de tiempo. Jasper se veía de buen humor por lo menos.
- Hola amigo. Te ves terrible, ¿Cuánto has dormido?- Dijo Jazz mirándome apenas entré al salón de clases.
- Bueno, ayer Rosalie y Emmett tuvieron un accidente de tránsito y Alice hizo que esta mañana estuviera listo a las seis y media, por lo que obviamente no dormí mucho.- Dije sin entrar en muchos detalles. Lo bueno de tener un amigo como Jazz era que él no hacía preguntas y se conformaba con la información que le dabas, no como mi hermana menor.
- ¿Has podido hablar de mí, con ella?- Dijo mi mejor amigo. Era su plan. Quería que yo le hiciera gancho con Alice, pero ella parecía repudiar todo lo que giraba alrededor de Jazz excepto a mí.
- No pude, en esta situación debíamos ser fuertes y no quería pelearme ni nada con ella.- Dije haciendo que la cara de Jazz se mostrara un poco menos alegre.- ¿Qué tal de Ben? ¿No vino hoy a la escuela?
- Si, vino pero no se donde está, creo que en el baño.
En el primer recreo decidí explicarle a Ben que era una broma que Alice era mi novia. Se lo tenía que explicar así podía salir aquella verdad, porque me estaba acercando demasiado a mi hermana. En realidad ya estaba un poco arto de huir de ella, de hacer que se sintiera triste, pero ahora por lo menos se la veía más feliz, capaz que fuera todo obra de ese Elealzar. Ben pareció tomar la noticia mejor de lo que esperaba, Alice volvería a tener novio seguramente.
Luego no hice nada interesante, rogándole al tiempo que pasara más deprisa porque ya estaba colmando mi paciencia la lentitud del paso de las horas. Cuando sonó el timbre, salí junto con Jazz y me quedé charlando con él sobre cualquier cosa cerca de la puerta de salida. Perdí la noción del tiempo, y volví al mundo cuando mi hermana adorada me dijo que ya se iban.
Avancé detrás de ella y subía al auto. Noté que alguien más estaba después de mi hermana, no sabía quien era pero podría tratarse de Rosalie asique no pregunté. También descubría que Emmett ya volvía a su rutina de llevarnos a casa, pero el no conducía lo hacía Esme. No quise preguntar nada y me sumergí en mis pensamientos, tratando de distraerme.
Cuando llegamos a casa me moví con lentitud. Descubrí que la persona que venía al lado de Alice no era mi hermana mayor. Debía de ser una de sus amigas. Apenas entré me dirigí hasta la cocina en busca de algo para tomar. Estaba cansado. Encontré un poco de jugo de naranja en la heladera y de inmediato me lo serví en el único baso limpio que había.
Apenas salí de la cocina me quedé paralizado. Una corriente eléctrica recorrió mi cuerpo apenas la vi. Estaba vestida muy seximente provocándome de alguna manera a hacer algo que no quería hacer. Tuve que recordar lo que creía que era. Necesité acordarme de porqué había mantenido distancia con Alice y pude recóbrame. El baso casi se me cae, pero no lo hizo. Volví al mundo con los ojos fijos en ella, una desconocida. Caí en la cuenta de que debía ser la persona que había traído Alice, seguramente una amiga de ella. Sentí que en ambiente había una chispa, como si esa desconocida y yo conectáramos de algún modo. Llamé a mi hermana, quien me miraba entre extrañada y enojada.
- Alice, ¿quién es ella?- Dije mirándola embobado.
- Isa… Bella Swan, una compañera mía.- Dijo ella reprimiendo un sentimiento, de seguro odio. ¿Odiaba a Bella o solo me parecía?
Mi hermana se dio vuelta y empezó a hacer, lo que supuse era, un trabajo. Sonreí y subí a mi habitación, con la cabeza dándome vueltas. Bajé varias veces para mirar a Bella, a escondidas tratando de que no se de cuenta. Creo que Alice si notó mi comportamiento, porque no estaba muy contenta.
Pasado un rato que se me escapó volando, Bella se fue. Me sentí vacío un minuto. Pero, después de cenar y haberme bañado (lo que tardó más tiempo del esperado ya que me bañé luego de Emmett y fue un liazo con su yeso), me acosté y agarré una lapicera y un papel.
Escribí rápidamente:
"…Alice, siento tención entre vos y Bella…"
La respuesta de mi hermana fue simple, y tardó un rato por lo que pensé que estaba eligiendo bien que escribir:
"… Yo no la siento. ¿Será que te estas imaginando todo?..."
Obviamente no me iba a decir nada, pero como ahora estaba más distante nuestra confianza asique no la forcé a decir la verdad si es que estaba mintiendo:
"… Entonces déjame contarte algo sobre ella…"
Algo había cambiado en Alice, ya que su caligrafía fue diferente, como si no pudiera esperar a que le contara:
"… ¿¡Que cosa!..."
Respondí alegre por su interés y apresuradamente, luego de haberlo escrito, lo mandé. El papel decía:
"… Sentí una chispa al verla, como si conectáramos. Creo que estoy enamorado…"
Las palabras de la respuesta de mi hermana no dejaban claro si de verdad tenía interés porque yo me haya "enamorado" de alguien, o si no le importaba en absoluto que sintiera ese sentimiento:
"…Que bueno, Ed… Me voy a dormir…"
No respondí creyendo que la pondría nerviosa o algo. Fuera lo que fuera que le pasara. Capaz que me había equivocado en contarle, porque probablemente no me gustaba ella. Tendría que conocer a Bella, saber más de ella.
Pasé la noche despierto pensando en dos chicas: Alice y Bella. Con respecto a Alice, me preguntaba que le pasaba. ¿Le caería mal Bella, tanto como para que mi noticia la tirara para abajo? Y preguntas así. Y con Bella, me preguntaba si era amor lo que sentía por ella o si era otra cosa, algo pasajero. Examiné la reacción de ella al verme y parecía que no le había causado la más mínima conmoción, hasta llegué a creer que ella ni me había visto.
Concilié sueño a eso de las tres de la mañana, cuando me aburrí a mí mismo con mis pensamientos.
