Advertencias: Como en todos los capítulos, lenguaje vulgar.
Identidades secretas de los chicos:
Brick Him: Makoto Him.
Boomer Him: Hotaru Him.
Butch Him: Koiji Him.
Demashitaa: Kasai.
Nada pudo terminar Peor
Aquello no podía estar pasando.
Cometió un error en el pasado y ahora estaba pagando los platos rotos por haberse dado el lujo de olvidarlo. De olvidar que ese bastardo existía.
── ¿Ken?
── ¿Sorprendidos? ── El joven les miró desde el aire, mordaz. ── Ya creo que sí.
Butch se elevó en el aire.
── ¡¿Pero que mierda haces tú aquí?!
El chico en el aire, se hizo el sorprendido.
──Miren nada más a quién tenemos aquí. El idiota que me quito mi puesto. ¿Qué se siente ser el remplazo? Por cierto, ¿Qué no falta una? ¿Dónde está la estúpida verde?
Butch apretó la quijada y los puños sobre su bate.
── ¿Qué demonios haces aquí? ── Ken ignoró la brusca pregunta del moreno para dirigirse a la pelirroja del moño que le miraba atónita desde el suelo.
── Y, ¡Veo que no me has superado, preciosa! ── Brick se interpuso en su visión.
── ¡Cállate, imbécil! Mi hermano te ha hecho una pregunta y será mejor que la respondas.
Brick lo miró levitando en el aire, mirándolos como si fueran su cena. Había olvidado la existencia de ese… imbécil. Ahora entendía la actitud tan extraña de Blossom. Ese bastardo había intentado aprovecharse de ella dos años atrás. Verlo ahí, y de esa manera seguramente la había tomado desprevenida. Ken llevaba una armadura en todo el cuerpo que de los pies desprendía fuego, como si fuera un Iron Man barato, solo que de color negro. Su capa negra ondeaba al viento. Pero sobre todo su mirada. Su mirada era completa y totalmente enloquecida.
── ¡Te hice una pregunta, bastardo!
── Creo que se la haces a la persona equivocada, Butch. ── Miró al líder. ── ¿Quieres responderles tú?
Las miradas se posaron en él. Brick lo maldijo mentalmente.
── ¿B-Brick? ¿Qué quiere decir? ── Blossom, más repuesta, le miró.
── Oh, creo que dije algo que no debía. ── Dijo, con falsa preocupación Ken── ¿Es que no se los has dicho?
── Cierra la boca, estúpidol.
── ¡Vaya! Pues ya se los digo yo. ── Él estuvo a punto de ir a acallarlo con un golpe, pero la mano de Blossom lo detuvo. ── Hace un par de años, este idiota me estuvo investigando bajo órdenes de mi padre.
Boomer y Butch abrieron los ojos.
── ¿Bajo órdenes de tú… padre?
── Así es. ── Sonrió torcidamente. ──Soy hijo de Taiga. Su único hijo. Mi padre se encargó de mantenerlo bastante oculto y al parecer, por su reacción ── Dijo, señalando con la cabeza al de gorra. ── Su querido líder se olvidó de mí. Y seguramente, mucho menos imaginaba que yo tomaría venganza en nombre del padre que me arrebataron.
Brick apretó la quijada. "Una gran guerra viene en camino para cobrar venganza de algo cometido" desvió de su mente su reciente visión, no podía distraerse en ese momento.
── Yo siempre fui su plan B. El que estaba destinado a terminar lo que él empezó en caso de que fallara.
La voz de Taiga resonó en su cabeza. "Esto… n-no se ha quedado así…"
── ¡El destinado a destruirlos a ustedes! ¡Por destruir a mi padre!
Después, súbitamente, Ken fue lanzado fuertemente contra el concreto, metros lejos de ellos.
── ¡Buttercup! ── Chillaron Bubbles y Blossom. Butch, que la había visto llegar segundos antes de empezar el monólogo de Ken, sonrió de medio lado.
── Llegas tarde. Como siempre.
── Hacía años que Tokio no atravesaba una situación como esta. Y nuestros héroes no han escogido un peor momento para llegar a lugar de la batalla separados.
El profesor, Ken y Peach miraban atentos la pantalla. La reportera estaba en el primer plano y muchísimos metros detrás de ella podían alcanzarse a ver seis puntos que en realidad eran personas. Cinco héroes, un villano. Ellos habían intentado localizar desesperadamente a Kaoru cando vieron a un villano desconocido enfrentarse a Blossom y a Bubbles. Pero la pelinegra simplemente no respondía.
── Por alguna razón que desconocemos solamente dos miembros de los RowdyRuff Boys Z y las PowerPuff Girls Z, llegaron de primera instancia al centro de la ciudad a combatir al joven villano, siendo estas Blossom y Bubbles, seguidas, por casi veinte minutos de retraso del Relámpago de Tokio, Boomer. ── La cámara se movió bruscamente por el aire. ── Posteriormente, los dos restantes miembros de los RowdyRuff Boys Z llegaro al lugar, sin embargo, aún no se ha localizado al sexto miembro del equipo y tercera PowerPuff Gilr Z, Buttercup. En este momento, la batalla se encuentra pausada debido a un enfrentamiento verbal entre los combatientes, sin embargo no podemos percibir que se trata, ni quién es este supuesto villano.
Ken y el profesor se miraron seriamente. Ellos no entendían quién era él. La manera en que atacó la ciudad y los diálogos que se podía apreciar, compartía con los chicos, les hacían pensar que tenía alguna razón –muy loca y retorcida –para atacarlos. En un principio habían pensado que se trataba del hombre que detectaron en el triángulo de las Bermudas, pero cuando intentaron rastrear un séptimo punto de rayos Z en el campo de batalla no lo habían encontrado. No era él.
Ken cerró los ojos. Y para colmo… Kuriko estaba ahí.
Miró hacia la esquina más alejada del cuarto donde estaban, y con sigilo se acercó a ella. Estaba sentada en el suelo, abrazando sus piernas con los brazos y la cara entre las rodillas. Sus ojos estaban levemente enrojecidos por el llanto que no había dejado escapar. Cuando se acuclilló, ella le rehuyó la mirada. Estaba molesta. Estaba molesta con él y eso se sentía extraño en su pecho.
── Kuriko, escúchame. ── Ella le ignoró.
Ken había perdido la cuenta de cuantas veces había intentado hablar con la chica. Le hubiera gustado que las cosas fueran diferentes, que se hubiera enterado de otra manera. Pero cuando la alarma de Peach sonó alertando de un gran peligro, él había corrido a llamar a los chicos. Le había dicho que no se moviera de la cocina, pero ella era demasiado escurridiza, y el en ese momento había tenido cosas más importantes de que hace que cuidar de Kuriko. Por lo que, cuando Momoko contestó el comunicador y le indicó lo que sucedía, Kuriko le había seguido y se había enterado de todo.
Aun recordaba su mirada en shock, como pidiéndole una explicación.
Incluso había intentado regresar a su casa, pero tanto el profesor –que ante la alerta de peligro inminente despertó de su siesta. –como él se lo habían prohibido completamente. No podía salir del laboratorio con una batalla de ese calibre afuera.
── Kuriko, escúchame. Yo… hubiera deseado que esto hubiera sido diferente. Pero… no era algo que estuviera en mis manos. Kuriko… ── Él la tomó del hombro y la zarandeó suavemente, pero ella se apartó. ── Kuriko, mírame. Por favor. Mírame.
── Me engañaste. Tú lo sabías. ── Murmuró. ── Confié en ti.
── Nunca quisimos lastimarte. Lo hicimos pensando en ti.
── Y ni que decir de mi hermana.
── No, espera. Espera. Estás interpretando mal las cosas. Por favor mírame. ── Como un gatillo receloso ella le dedico una mirada dolida, que hizo que algo estrujara su pecho con fuerza. ── No me mires así… Kuriko… ── Tomó aire. ── Si te ocultamos la verdad fue para protegerte. Sé que no lo entiendes, pero…
Ella volvió a desviar la mirada, apretando los ojos con fuerza.
── Claro. La tonta Kuriko que no entiende nada de lo que ustedes, los superdotados, hablan.
Ken se reprendió, sintiéndose por primera vez idiota.
── No lo dije en ese sentido. Yo no creo que seas…
── Solo déjame, Ken. ── Murmuró.
── ¡Ken, Buttercp apareció! ── El chico levantó la mirada rápidamente, sorprendido. Pero luego la bajó hacia la chica que mirada la pared con gesto dolido. No podía simplemente dejarla ahí, pero el profesor podría necesitarlo.
── Kuriko, tengo que irme. Pero es porque el profesor me necesi…
── Ve. No me importa. ── Dijo secamente y él la miró resignado.
── Por favor no te muevas de aquí. Afuera es demasiado peligroso en este momento.
Y ella volvió a ignorarle.
── Bu… Buttercup…
── ¿Creyeron que los dejaría solos? ── Cuestionó, mirando desafiante al joven villano que se levantaba de los escombros── La situación no ameritaba para tanto.
── Vaya. Es bueno saberlo. ── El muy marcado sarcasmo y molestia de Butch resonaron en el lugar. Buttercup siguió mirando al frente.
──No es momento de arreglar sus estúpidos problemas. ── Sentenció Brick. ── Así que concéntrense en lo que tienen que hacer ahora. Esto de por si es ya demasiado grave.
── ¿Te das cuenta que no estás en posición de joderme la existencia en este momento? ── Brick lo sabía, pero la mirada que le dedico a su hermano dejaba claro que no le importaba.
── Es verdad que nos debe algunas explicaciones. Pero ya hablaremos de eso cuando acabemos con esté… ser. ── Blossom, que se había recuperado del repentino shock, miraba desafiante al villano, que se acercaba a toda velocidad. ── Por ahora, Butch, Buttercup; Brick tiene razón. Concentrémonos en lo que tenemos que hacer para que cada quién resuelva sus problemas. En este momento somos un equipo y esta ciudad depende de nosotros.
── Como sea. ── Respondió Buttercup girando su martillo entre sus dedos, para posteriormente lanzarse a la batalla. Butch gruñó pero terminó acatando la orden de la líder.
── ¡Vaya! ¡Pero miren a quien tenemos aquí! ¿No extrañabas a tu antiguo compañero, co-capitan de futbol? ── El chico se limpió la sangre que el anterior impacto había causado en él.
── Sé que me faltan unos tornillos. ── Aceptó. ── Pero no estoy tan jodida.
── Tan dulce como siempre.
── Deja de hablar y terminemos lo que empezaste, cobarde. ── Alzó su martillo. ── ¡Golpe de martillo! ──Y con ese ataque, Buttercup desató de nuevo la pelea. Pronto, Boomer y Butch estaban a su lado, mientras Bubbles había corrido a socorrer uno que otro ciudadano.
-¡Ondas explosivas!
-¡Golpe demolente!
Blossom comenzó a sentirse con renovadas fuerzas. Sintió un fuerte deja vú, al recordar la primera batalla que tuvieron con Taiga. Miró a Brick lanzando al joven rayos de energía al mismo tiempo que Buttercup iniciaba un terrible tornado.
── ¡Brick! ¡La ciudad se está incendiando!
Él pareció captar el mensaje y voló detrás de ella, que comenzó a lanzar cuanto hielo podía y al instante era derretido por Brick, cayendo al fuego litros de agua.
── No es tan fuerte. ── Le dijo, una vez que terminaron con su cometido y estuvieron codo a codo. ── Su poder se limita a su armadura. Sin ella no es nada.
Bubbles regresaba de poner a salvo a las personas y con ella se dirigieron a terminar con ese estorbo. A mitad de camino, Boomer y Buttercup fueron lanzados estrepitosamente contra el suelo y Butch esquivó una explosión. Parecía que era lo único que su traje podía hacer, lanzar bombas y fuego a diestro y siniestro. Y dotarle de algo más de fuerza.
Blossom lo envolvió con el hilo de su Yo-yo, pero Ken logró tomar el control de él y lanzarla contra un edificio. Brick atestó un golpe después de que una burbuja explosiva impactara contra él. Al segundo siguiente Butch estaba a su lado.
── Su armadura es lo único que tiene. Pero es impenetrable. ── Brick acababa de darse cuenta de ello. Gruñó. Al parecer no sería tan fácil como había planeado.
── ¡Cuidado! ── La voz de Bubbles no fue lo suficientemente rápida, pues al segundo siguiente los dos fueron lanzados a un edificio en llamas, que terminó por derrumbarse e incendiar más cosas cercanas.
── ¡Burbuja Atrapadora! ──Les envió una burbuja lo más rápido que pudo para amortiguar el choque con el edificio, sintiéndose inútil.
──¡Tornado destructor!
Por primera vez en lo que habían parecido incansables minutos, uno de los ataques logro darle a Ken. Fue absorbido por el tornado de Buttercup, quien logró intensificarla una vez que el hombre se encontró luchando dentro. Bubbles aprovechó aquello y soltó un gritó sónico hacia el tornado. Ken cayó aturdido al suelo. Todos los demás al parecer también estaban algo desorientados porque la única que volvió a atacar fue la rubia.
── ¡Burbuja explosiva!
── ¡Descarga electroshock!
Boomer, tambaleante, se acercó a ella.
── La próxima vez, avisa.
Detrás de ellos, los rayos rojos de energía de Brick impactaron en el villano, que voló hasta el líder, en una incansable batalla.
── Tenemos que encontrar la manera de destruir esa maldita armadura. ── Dijo el rubio, mirando cómo ni los ataque de los verdes conbinados lograban dañarla del todo. Varias explosiones resonaron sobre sus cabezas.
── Estoy comenzando a pensar que absorbe nuestros ataques. Tenemos que distraerlo para que Butch Y Buttercup ataquen con fuerza bruta.
El rubio asintió, compartieron una mirada y se dividieron. Uno ataría desde atrás y el otro por delante, dándole espacio a los verdes por los lados.
── ¡Butch! ¡Encárgate!
Todos los demás parecieron entender el mensaje por lo que se dedicaron a atacar sin piedad al joven villano, quien rio malévolo.
── ¡Sus estúpidos ataque no me dañan! ¡Pierden su tiempo!
Ken hizo que su traje expulsara una bomba que envió hacia Brick y Boomer.
Butch miró con alarma la explosión que recibieron de lleno los cuerpos de sus hermanos. Sin dudarlo ni un solo segundo, se lanzó en contra del joven villano quien estaba tan ofuscado riéndose que le tomó por sorpresa el ataque, posteriormente se dirigió hacia ellos, consternado. La distancia a la que lo habían recibido había sido muy poca y era verdad que peleaban todo el tiempo, que eran un par de idiotas. Pero eran sus hermanos al fin y al cabo. Eran sus idiotas.
Llegó hacia ellos.
Sus ropas estaban chamuscadas y tenían hollín en la cara, pero aparentemente, estaban bien.
── Ese maldito. ── Gruñó el menor. ── ¿De dónde habrá sacado esa jodida armadura?
Las chicas contenían sus ataques a la par que intentaban responderlos. Blossom fue lanzada duramente al concreto.
── Ve tú a saber. Su padre era Taiga. ── El verde lanzó un escupitajo con sangre. ── Es igual de bastardo.
No perdieron más el tiempo y se dirigieron a relevar a las féminas del equipo, pero a mitad del camino, Buttercup fue lanzada fuertemente en dirección al pelinegro, por lo que los dos terminaron estrellándose contra el césped de un área de jardines, creando un cráter enorme en el lugar que antes había sido bello.
Se levantaron del suelo. Buttercup tosió y tomó su martillo.
── Maldición. ── Gruñó. ── Creí que nos habíamos deshecho de ese idiota hace años.
── Sigue siendo un dolor en el culo. ── Secundó el pelinegro.
Ella respingó. Aun se sentía incómoda en presencia del pelinegro, sin embargo, como había dicho Brick, ahora había asuntos más importantes que tratar. Carraspeó sin mirarlo.
── Vayamos a destrozar su feo rostro. ── Dijo. ── Y su estúpida armadura de juguete.
── Si yo la agrieto primero, dejarás de huir de mí. ── Por primera vez en cinco días ella le miró, una mirada que le hubiera matado si tuviera el poder de hacerlo. Él se encogió de hombros. ── Y no puedes negarte, verdecita.
── ¿Qué hay si yo la agrieto primero? ── El negó, indignado.
── Nada. No te lo mereces, nena.
── Dejarás de molestarme. Y no puedes negarte. ── Los dos firmaron el trato lanzándose a la batalla de nuevo.
Cuando alcanzaron a los demás, Ken soltó un gas negro tan penetrante que no pudieron ver nada. Les hizo recordar la batalla con Taiga cuando quedaron sumidos en la oscuridad de su Explosión Oscura. Tosieron. Ya habían estado en esa situación, por lo que agudizaron sus sentidos restantes.
En el silencio todos escucharon las máquinas elecktroshok de Boomer frotarse entre sí con fuerza. Alarmados, se elevaron en el aire. Después de tantos años de estar juntos no necesitaban más para saber lo que el rubio haría.
── ¡Descarga Electroshock! ── Estampó sus máquinas contra el acero esparciendo millones de corrientes eléctricas dentro de todo el circulo que abarcaba el gas. Un grito desgarrador de Ken resonó en las penumbras.
── Por un pelo… ── Murmuró Brick acomodándose su gorra, mirando desde arriba el mar de rayos que se veía alumbrar las sombras. Parecía como si estuvieras entre las nubes durante una tormenta eléctrica. Boomer a veces… daba miedo. Aunque fuera nivel seis.
── Ya te diré yo… ── Murmuró la pelirroja recordando aquel día que recibió los millones de voltios de lleno por un ataque idéntico a ese.
Aprovechando los minutos de luminosidad, Butch encontró la oportunidad perfecta para atacar al estúpido chico que se creía el más cruel de los villanos. Voló torpemente por la oscuridad hacia el cuerpo que se convulsionaba por las descargas eléctricas recibidas. Buttercup notó la estela verde moverse con agilidad entre las penumbras hacia Ken. Apretó el martillo fuertemente, recordando la reciénte apuesta.
── Ni creas, desgraciado. ── Gruñó, aventurándose con velocidad detrás del joven, alcanzándolo apenas.
── ¡Vaya! ¡Te has apresurado, ¿eh nena? !Pero lo siento, esta vez perderás.
── No me retes, idiota.
Los dos levantaron sus armas sobre el cuerpo que se levantaba con dificultad del pavimento.
── ¡Golpe de martillo!
── ¡Golpe demolente!
Los dos ataques se impactaron en la armadura, creando otro grande cráter en el concreto, hundiendo el cuerpo metros bajo tierra. Los demás se apresuraron a llegar, mientras el extraño gas comenzaba a disiparse.
── Gané, preciosa.
── ¿Eres idiota? Lo he golpeado primero.
── Es imposible, yo he volado primero.
── ¡Pero te alcance, rata asquerosa!
── ¡Basta, joder! ── Gruñó Birck. El polvo en el enorme hueco en el suelo comenzaba a asentarse y la figura de Ken comenzó a hacerse presente. Ellos se pusieron en guardia.
El villano comenzó a levitar con una sonrisa psicópata en su rostro, su armadura por fin parecía comenzar a ceder. Soltó una carcajada grave y tenue. Boomer y Butch le miraron descolocados.
── ¿No se han dado cuenta, verdad chicos?
── ¿Y ahora de qué diablos hablas? ── Espetó Buttercup. Un trozo de la armadura del chico cayó al suelo.
── En este momento yo soy solo una distracción para mi movimiento principal. ── Esa sonrisa loca se acrecentó en su rostro, volvió a reír. ── Ustedes son inteligentes, ya se habrán dado cuenta de que mi armadura es lo único que tengo para contrarrestarlos. Pero eso cambiará muy pronto, gracias a que mi querida mano derecha, se encuentra en su preciado laboratorio.
Ellos intentaron ocultar su sorpresa ante aquella información. El profesor, Ken y Peach corrían peligro.
── Es una mentira. ¡Solo quieres distraernos!
── Oh, puedes pensar lo que quieras, Bubbles. ── El comenzó a elevarse más en el cielo. ── Pero me temo que esto ha sido todo por hoy, muchachos. Ahora que mi secuaz ha cumplido su parte, no tengo nada más que hacer aquí. Pero ha sido un placer volver a verlos. La próxima vez que nos veamos seré mucho más fuerte. Por cierto, ¿Les han llegado mis advertencias? Quise ser amable con ustedes y me tomé la molestia de anunciarles mi llegada a través de uno de sus queridos líderes.
Brick apretó los puños. Había sido él. Fue el primero en volar precipitadamente hacia él, con todos detrás, pero en el último segundo lanzó tres bombas hacia ellos, bombas que explotaron al instante mientras Ken huía.
── ¡Boomer!
Él no había necesitado que Brick se lo dijera. Esquivó las bombas con dificultad y se apresuró a seguirle el paso. Comenzó a lanzar rayos con sus manos desnudas, pero solo un par de ellos lograron dar en el objetivo. Entonces, Ken se giró y lanzó tres bombas más hacia él, y esta vez no logró esquivarlas.
── Lo siento, Boomer. Esta vez no llevo visitas a casa.
Y sin más se alejó rápidamente.
Cuando la explosión había resonado, Kuriko se había asustado tanto que había corrido a refugiarse detrás del profesor. El adulto y el adolescente parecían tan sorprendidos de aquello que tardaron un par de segundos en reaccionar. Corrieron a la planta baja donde había sonado el estridente ruido, curiosa y desgraciadamente donde guardaban las sustancias prohibidas.
── ¡Alto ahí, Ken! ¡Bajaré yo!
── ¡Pero Profesor!
── ¡No podemos dejar a Kuriko sola, y mucho menos vamos a bajarla allá!
Ken asintió y miró como su progenitor y Peach bajaban las escaleras. Otra explosión más resonó. Kuriko respingó.
── ¿Q-Qué pasa?
── No lo sé. ── Respondió el adolescente. La tomó del brazo y la jaló bajo una mesa de metal que se encontraba ahí. ── Pero no salgas de aquí.
Él intentó salir pero ella no lo dejó.
── ¿A dónde vas?
── Estaré aquí, necesito estar al pendiente de los chicos en la batalla.
── ¿Pero porque nos atacan?
Ken apretó los puños.
── Alguien atacó el almacén de sustancias. No estaremos seguros hasta que mi padre vuelva.
El sonido de vidrios rotos resonó en el lugar y otro estallido más hizo que el chico se levantara. La luz se fue del recinto.
── No te muevas de ahí, ya vuelvo. Mantente bien escondida, no importa lo que escuches. ¿Entiendes? No puedes salir de ahí.
Ella negó.
── No me quedaré sola aquí. ¡Puedes morir allá abajo! ── Chilló. ── ¡No quiero que vayas!
El grito de su padre lo alertó.
── Tengo que ir. Quédate aquí por favor, no hagas locuras y escúchame una vez en tu vida.
── ¡Iré contigo quieras o no!
El maldijo a su suerte.
── Maldición Kuriko… solo, mantente detrás de mí y no hagas ruido. Y escúchame bien, si la situación se vuelve peligrosa regresaras aquí.
Ella asintió.
Los dos bajaron con sigilo, pero apresurados, alumbrándose con la luz del móvil de Kuriko. Pronto llegaron al almacén donde al igual que arriba, no había luz. Pisaron algo blando y un quejido de su padre le alertó.
── ¡Profesor, lo siento! ¿Qué ha pasado? ¿Dónde está Peach?── Alumbraron al hombre en el suelo y alcanzaron a ver n charco de sangre.
── ¡Oh Dios mío! ── Ken tragó saliva.
── Papá…
── Shh, Ken. Creo que aún sigue aquí. No debieron de haber bajado.
── ¿Quién está aquí? ── Cuestionó la niña, asustada. La mano le temblaba.
── N-No estoy seguro. Esa mujer golpeó a Peach y luego cortó la electricidad. Pero claramente no está de nuestro lado. Quiero que suban de nuevo y se mantengan seguros.
── No te dejaré aquí. ── Negó el joven.
──Ken, no seas terco. Aquí corren peligro. ── El niño volvió a negar. Esta vez se dirigió a la niña, que sostenía la luz. ── Oh cielo, ojala no hubieras tenido que vivir esto.
Un ruido los alertó. Ken miró a su alrededor, miró a su padre en el suelo sangrando y a Kuriko tan asustada como él lo estaba. ¿Qué se suponía que tenía que hacer? Sin Peach y sin el profesor en condiciones óptimas él estaba a cargo en ese momento. Otro ruido resonó en el silencio.
── Kuriko, apaga la luz. ── Ella obedeció, Ken tomó algo que le pareció una tubería y se levantó. Ella le tomó el brazo.
── ¿A dónde vas?
── A ver quien anda ahí. No te muevas, cuida del profesor. ── Ella apretó el agarre.
── No vayas. ── La voz le tembló. ── Por favor.
── No me pasara nada. ── El deseó que su voz sonara segura, pero fue un sonido débil y tembloroso. De hecho su voz fue similar a la de Kuriko. ── Volveré enseguida.
Ella rodeó su brazo completamente, casi suplicándole. En ese momento una luz roja apareció en el lugar rápidamente, el rostro preocupado de Bubbles apareció por la puerta.
── ¡Aquí están! ¡En el almacén!
Ken soltó la tubería al instante. Miró a la recién llegada que dentro de una de sus burbujas guardaba un rayo rojo de Brick. En ese instante cuatro figuras más llegaron volando rápidamente. La luz volvió y pudieron verse las caras.
── ¡K-Kuriko! ── Blossom corrió a su hermana, que aterrada, tomaba del brazo al pequeño científico, que aunque parecía asustado, estaba menos petrificado que la niña. ── ¿Qué haces… ¡Oh Dios mío!
── ¡Profesor! ── Los demás corrieron al hombre, que tenía na herida no muy profunda pero que derramaba sangre.
En ese momento Boomer llego al lugar.
── Reparé la luz y… diablos. ── Miró al hombre con preocupación y luego a Kuriko que no dejaba de ser inspeccionada por su hermana.
── Yo estoy bien. ── Murmuró el hombre. ── Solo necesito parar la hemorragia. Me preocupa más Kuriko.
Todos miraron a las hermanas. La de dieciocho le tomaba el rostro a la de quince que seguía lívida. Entonces, después de varios minutos Kuriko retomó el color y frunció el ceño. Miró a su hermana con furia contenida. Blossom ya se imaginaba que pasaría.
── ¿Qué hacías aquí? ── Cuestionó la mayor. ── Se suponía que deberías estar en la escuela.
── Pues me la he pinteado. Igual que tú. ── Apretó los puños. ── Claro que debes pensar que mis razones no son tan buenas como las tuyas, ¿No, Blo-ssom?
Akatsutsumi mayor tragó saliva. Esa mirada de reproche en su hermana le dolía.
──Kuriko…
── ¿Cuánto más pensabas engañarme? ¡Y a mamá, y a papá! ¡Eres mi hermana!
── Kuriko, déjame explicarte, ¿Sí? Fue por el bien de la familia y…
── Solo… solo quiero ir a casa. ── Ella desvió la mirada, comenzando a caminar. ── Sola.
Blossom negó.
── Estás completamente loca si crees que te irás sola… ¡Kuriko! ¡Acaba de haber una batalla allá afuera! ¡Kuriko! ── La pelirroja se fue detrás de la castaña, dejando a todos en un silencio terrible adentro, con la dificultosa respiración del profesor resonando por el lugar.
── Esto no pudo haber terminado peor.
Todos estaban alrededor del profesor que ahora estaba vendado y recostado sobre la cama. La herida había resultado no ser tan grave, pero igual necesitaba reposo. Después de horas de haber estado reorganizado el desastre que había sido causado en el almacén, habían podido registrar las pérdidas que habían tenido tras el ataque, y se habían dado cuenta con sorpresa de que únicamente un pequeño frasco de unos cuantos milímetros de rayos Z habían sido robados.
El sol ya comenzaba a ocultarse entre las nubes y las primeras estrellas se hacían presentes.
Todos permanecían callados, mirándose los pies. Brick miraba hacia la ventana con la quijada apretada, los brazos cruzados fuertemente sobre su pecho. El humo del centro de la ciudad aún se veía en el cielo.
El único sonido que se escuchaba era el noticiero en la televisión del profesor.
── Después del inesperado ataque el centro de Tokio ha quedado reducido a escombros. Las actividades cerca y dentro del área quedaran suspendidas las próximas semanas y hasta nuevo aviso por motivos de reparaciones. En cuanto al hombre causante de esto se comenzarán las investigaciones para pronto alertar y dar información de este hecho. Mientras tanto no es recomendable salir durante la noche y…
Butch apagó el televisor.
── Que porquería.
Momoko irrumpió en el lugar, abriendo la puerta con desgane. Tras cerrarla, se dejó caer al suelo, con las manos en la cara.
── Supongo que no ha ido como esperabas.
── No, Boomer. ── Se talló la cara. ── Está molesta, muy molesta, ni siquiera quiere verme. Solamente he logrado que me prometiera no contarles nada a nuestros padres. La he dejado en casa.
Ken carraspeó.
── Yo… lo lamento. ── Musitó. ── Debí mantenerla ocupada. ── Momoko negó.
── No Ken, no es tu culpa. Ella no debió estar aquí, sino en la escuela. Y yo debí haberle dicho la verdad. ── Murmuró. ── Gracias por mantenerla a salvo.
Todos callaron.
── Pero bueno. No es lo más importante ahora. ── Dijo la chica. ── Sino lo que va a pasar ahora después este día.
── Ken y yo tenemos noticias. ──Anunció el profesor. ── Por un segundo, cuando apareció ese hombre volando en él ciudad, creímos que se trataba de la persona que rastreamos en el Triángulo. Pero al intentar ubicar sus rayos Z en la ciudad durante la batalla no somos cuenta de que no se trata de él.
── Esperen… ── Murmuró la pelinegra. ── ¿Infectado con rayos Z negros? ¿De qué hablan?
── Parece que la chica ruda se ha perdido un par de acontecimientos.
Ella ignoró el comentario sarcástico de Butch.
── Mientras no aparecías el profesor encontró un nuevo infectado con Rayos Z negros en el triángulo de las Bermudas. Hubo un momento en el que pensamos que se trataría de la misma persona que enviaba las notas. Pero al parecer nos equivocamos. Aún no sabemos de quien se trata. ── Explicó Boomer.
── Lo cual quiere decir que son dos y no uno. Y no tenemos información de ninguno. ── Terminó Utonium. ── Y al parecer tendremos uno nuevo, ya que han robado los suministros de los rayos Z.
Momoko se talló la cara.
── Ya nos hacemos una idea de quien se trata. ── Dijo, retomando la palabra. ── El villano que atacó la ciudad, ha resultado ser Ken. El ex-cápitan del equipo de futbol de la escuela.
── ¿Qué?
── ¿Se llama igual que yo? ── Dijo con repugnancia el pequeño.
── ¿Qué tendría que hacer él ahí? ¿Cómo ha podido lograrlo? ── Comenzó especular, pero Blossom le detuvo.
── Porque no es un simple chico, al parecer. Ese desgraciado tiene un padre aún más cobarde. Y resultó ser Taiga. Antes de huir nos confesó que él era solo una distracción para su verdadero plan, que iba a llevarse a cabo por un secuaz.
Adolescente y adulto enmudecieron.
── ¿Quieres decir que… la persona que entro aquí es…
── Sí. Está aliada con Ken.
── Pero al parecer alguien más ya sabía la existencia de este idiota. ── Buttercuo miró a Brick con la ceja alzada. Todas las miradas se dirigieron a él. Frunció el ceño.
── Hablas como si fuera mi culpa lo que está pasando. ── Dijo, entrecerrando la mirada sobre ella.
Buttercup bufó.
── Yo no dije eso. ── Respondió. ── Pero creo que tengo derecho a saber porque demonios no nos dijiste nada. ¡Tú sabías que era su hijo! ¡No me digas que no imaginaste que…
── ¡No! ¡No soy adivino!
── Ni siquiera nos dijiste a nosotros, Brick. ── Habló el rubio.
── Ken dijo que Taiga te ordenó investigarlo. ¿Por qué no nos dijiste nada?
── No pude hacerlo.
── ¿Qué no pudiste? ── Gruñó el moreno. ── ¡No jodas, Brick!
── Alto, alto. ── Se entrometió Bubbles. ── No peleen.
Brick miró a los cinco restantes integrantes del grupo, Bubbles preocupada y los demás desesperados y enrabietados. No quería decirles como sabía aquello porque seguro lo matarían por no haberlo contado antes. Sabía que esa información les hubiera ayudado mucho, pero ahora era algo tarde. Todo aquello le hacía sentirse culpable.
── Habla, Brick. ── Pidió Momoko, él solo suspiró.
── Hace dos años y medio, cuando llegamos a la escuela, Taiga me pidió que investigara a un tal Kiyoshi Kimura. En ese entonces no tenía idea de que era Ken Kimura, el ex-capitán de fútbol de la escuela.
── Pero ── Interrumpió Butch ── ¿Por qué carajos nosotros no sabemos nada de esto? ── Cuestionó molesto el verde.
── Taiga me obligó a callar, me dijo que era muy confidencial y no pude hacer otra cosa. ¡Saben perfectamente como era!
── Somos tus hermanos. ── Le espetó Butch. ── Peleamos cada segundo del día, pero por lo menos confiamos en nosotros Brick.
── Debiste habernos dicho. ── Dijo Boomer.
── ¡Que no pude, joder, Taiga me tenía amenazado!
── ¡Resulta que él murió hace dos años! ── Gritó Butch.
── ¡Eso ya lo sé, Pero simplemente me olvidé de la existencia de ese tipo! ¡No creí que fuera importante en su momento!
── Pues ya ves que sí. ── Le reclamó Buttercup, causando que explotará.
── ¡No sabía qué hacer, ¿Vale?! ¡Si no les dije nada a mis hermanos fue porque el maldito me tenía amenazado de matar a ese par de idiotas! Eran ellos a cambio de mi silencio. Tenía más entradas y salidas que un costal roto, y la prueba está en que el imbécil se las arregló para buscar a su hijo perdido y asegurarse que haría su trabajo en caso de que algo fallara, usándome como conejillo de indias. Y en ese momento no podía arriesgarme más. Ahora ustedes también estaban en nuestro camino, las tres, el Profesor y Ken. Lo hice para protegerlos a todos. ¡Además, yo no tenía idea de que estaba contribuyendo a encontrar al que sería nuestro futuro enemigo!
── Está bien, está bien. ── Bubbles intervino, posicionándose en el centro de la habitación. ── Alterarnos no nos sirve de nada. Por ahora ya no podemos hacer nada respecto a eso, así que hay que dejar en paz a Brick.
── Así es. ── Murmuró Blossom. ── Y lo importante es que ya sabemos a quién nos enfrentamos y porque. ── Suspiró. ── Solo hay que pescarle el rastro antes de que pueda hacer algo con los Rayos Z o nos estaremos en graves problemas.
El profesor, un poco alterado, comenzó a toser.
── Deberíamos salir de aquí. El profesor necesita descansar.
Aunque el hombre insistió en que estaba en perfectas condiciones, ellos salieron del lugar. Caminaron en silencio hasta que llegaron al recibidor, donde Buttercup anunció que se iba. Butch la tomó del brazo.
── Tú y yo hicimos una apuesta.
Todos los miraron atentamente. Era el primer contacto real que tenían ellos dos después del suceso y todos eran conscientes de ello.
── Sí, y fue un empate. Nadie gana, así que me voy. ── Ella se zafó del agarre y comenzó a acelerar el paso hacia la salida, Butch la alcanzo. Esta vez ella se notó desesperada.
── ¡Déjame!
── ¡Mira… ── La mano de Bubbles sobre su hombro le hizo callar.
── Déjame hablar con ella. ── Butch iba a negar pero la voz de la pelinegra le detuvo.
── ¿Qué te hace pensar que quiero hablar contigo? ── Bubbles le miró mal.
── Soy yo o él. Al parecer soy lo único que tienes, porque ya no te escaparas tan fácil.
Con un gruñido, Buttercup voló tan rápido como pudo.
── Les dije que no se metieran ¡Ahora se ha ido! ── Le reclamó a la rubia.
── Es mi amiga, Bucth. ── Le hizo ver. ── Dejame ver que puedo hacer. Puedo ser muy persuasiva cuando me lo propongo.
── Eso es verdad. ── Secundó Blossom.
── Macabra es una palabra más acertada. ── Se entrometió Boomer. Ella le miró mal.
── Confía en mí.
Ella se adelantó unos pasos pero antes de que Bubbles fuera detrás de ella, Brick habló.
── Alto ahí. ── Todos le miraron. ── Estableceremos guardias por toda la ciudad. Quiero que busquen a ese imbécil. Tenemos que impedir lo que sea que tenga planeado para los Rayos Z que robo. Yo haré la primera. No me interesa si tenemos que pasar toda la noche en vela, quiero que lo encuentren. Dejen sus cursilerías e idioteces para luego. Si esto pasa de esta noche, probablemente será demasiado tarde.
Acto seguido, salió del lugar con todas las miradas clavadas sobre él.
Bubbles carraspeó.
── Bueno… me voy también. ¿Vienes, Bloss?
La pelirroja miró la estela roja que desaparecía en el cielo y a su amiga alternadamente. Terminó por asentirle a la ojiazul.
── Vamos. ── Se dirigió al moreno. ── No vayas a odiarnos por esto, ¿Si? Después nos lo agradecerás.
Y salieron volando.
Después de que todo el mundo se había ido, Boomer y Butch habían ido a entrenar al campo de entrenamiento en el sótano. Ser nivel seis no le agradaba en lo más mínimo. No cuando sus hermanos era respectivamente. Por lo que no salieron del lugar hasta que Brick llegó de su guardia, casi a las 10 de la noche.
Tras darle un último vistazo al profesor, asegurándose de que todo estuviera bien regresaron a su departamento, en la acera de enfrente del laboratorio. Ninguno de los tres habló durante el corto camino a casa. Después de enterarse que Brick trabajó en solitario para Taiga el ambiente se había vuelto algo incómodo entre ellos. ¿Cuántos secretos más podría guardar su ya de por sí, misterioso hermano mayor? No era que desconfiara de él. Y sabía que Bucth tampoco lo hacía. Pero era como si el pelirrojo los hubiera traicionado en aquel momento. En esas épocas solo se tenían a ellos tres y que tuviera una conexión con Taiga sin que ellos hubieran sido conocedores de ellos era extraño.
Tan solo entrar al lugar, Rei se dejó ir sobre el pelirrojo que entre que quejas les ordenaba que le quitaran de encima al animal.
── ¡Joder, va a asesinarme! ── Gruñó. ── ¿Y quién carajos lo llevará al baño?
── ¡Me voy a mi habitación!
── ¡Voy a bañarme!
── ¡Vuelvan acá, par de idiotas! ── Tras escuchar como los maldecía, Boomer se encerró en el único baño del lugar.
Rio para sus adentros imaginándose a Brick paseando al perrillo por el parque, levantando cacas. Que se lo tomara como un castigo por ocultarles cosas. Además, siempre lo llevaba él. ¡Le tocaba por una vez sacarlo al baño! Claro, exceptuando aquella vez que lo sacó de madrugada, pero, de ahí en fuera, él era el que siempre llevaba al baño a su mascota.
Riendo aun para sus adentros puso a llenar la bañera y se acercó al lava manos y de las puertas de abajo donde guardaban las toallas ─ o más bien él guardaba. ─ sacó una caja de color azul, mediana. La abrió y comenzó a lanzar el contenido en la bañera sin cuidado, salpicando un poco de agua en el suelo. Un cocodrilo, un pato y un barco pirata, todos ellos de hule, comenzaron a flotar graciosamente en la cristalina agua que comenzaba a humear.
También sacó de ese líquido que hacía espuma de color azul y muchas burbujas y lo vertió en el agua. Lo había descubierto gracias a que un día en el laboratorio había encontrado a Ken en la bañera rodeado de espuma azul. Él le había obligado a darle unos cuantos frasquitos instantáneamente. Una vez terminada su tarea, se desvistió y se metió al agua.
Como si fuera un niño de tres años, revolvió el jabón que recientemente había vertido en el agua con fervor, haciendo que la espuma comenzara crecer y las burbujas comenzaran a llenar el lugar. Una vez que estuvo satisfecho cerró el grifo y comenzó a relajarse. Tomar duchas le ayudaba a pensar y en ese momento y con todo lo que había pasado ese día necesitaba hacerlo. Tenían que detener a Ken o Tokyo se vería envuelta de nuevo en una batalla horrible. Y eso era algo que no podían permitir. Apenas dos años atrás la ciudad había librado la batalla contra Taiga. Algunas zonas de Tokyo todavía no se recuperaban de aquella vez, donde gran parte de la ciudad quedó destruida. No quedaba un solo árbol en toda la zona norte del bosque que Tokyo, aunque el césped hubiera vuelto a crecer abundante. Los encargados de regenerar la zona habían dicho que tomaría de 10 1 15 años volver a recubrir el lugar de árboles. Si no detenían a Ken pronto, la monópoli terminaría por ser destruida. Al igual que ellos, claro. Sin presiones.
Cuando las burbujas desaparecieron, Brick abrió la puerta abruptamente, cerrándola detrás de sí. Boomer se asustó tanto que electricidad salió su cuerpo. Si no fuera inmune a la electricidad probablemente se hubiera achicharrado. Escondió rápidamente los juguetes bajó sus piernas.
── ¿Qué diablos te pasa?
── ¡Me vuelves a dejar con el perro y no la cuentas, enano! ── Boomer rio con maldad.
── Tómalo como castigo por ocultarnos la verdad sobre Ken.
Brick se quitó la gorra y revolvió su cabello.
── Joder, ¿Enserio que no van a dejar de hablar de eso? Ya les dije que…
── Te obligó. ── Interrumpió. ── Pero sigue siendo extraño. En ese momento solo nos teníamos a nosotros, y que tuvieras secretos con Taiga…
── No fue por gusto. ── Le cortó. ── Aunque fui bastante idiota al no darle importancia al asunto de Ken. Me comporté como el idiota de Butch. ── Boomer sonrió. ── Ahora ese imbécil tiene en su poder Rayos Z negros y si no lo detenemos podría destruir todo lo bueno que hemos logrado conseguir.
Boomer miró a su hermano mayor unos segundos. ¿Acaso Brick había entrado a su momento de ducha porque se sentía culpable? Era verdad que si hubiera hablado en el pasado habrían tenido mayores precauciones con Kimura, pero no garantizaba del todo que hubieran podido detenerlo. No era del todo su culpa.
── Bueno, como es normal. Ya sabes, un villano más que quiere destruirnos. No tienes por qué sentirte mal. No es del todo tu culpa.
Brick le miró.
── Yo… ── Se levantó y se giró rápidamente para que no notara que se sentía avergonzado por verse descubierto –otra vez, joder. –ante su hermano menor. ── ¡Ya lo sé idiota! ¡Y ahora déjame en paz!
Salió dando un portazo. Boomer resopló, dejando salir a la superficie a sus juguetes. Rodó los ojos. Brick era demasiado cerrado y se avergonzaba con facilidad ante cualquier muestra de afecto por parte de ellos y cualquier persona. Era algo bastante chliché considerando que le daba miedo a casi todo el mundo.
Olvidandose del Him mayor se dedicó a chapotear con su cocodrilo ahora medio chamuscado.
── ¿Qué fue lo que ella dijo?
Boomer saltó sobre sí mismo, salpicando agua.
── ¿Qué mierda no pueden esperar a que termine? ── Dijo, al darse cuenta de que Butch entraba al lugar. Esta vez se olvidó de ocultar los juguetes.
El mediano rodó los ojos.
── Venga, hermano, no seas llorica. ──Dijo, sentándose en el escusado. ── Dime qué diablos pasa con Kaoru.
El rubio, con el ceño fruncido, gruñó.
── ¿Por qué habría yo de saber?
── Porque Miyako y Momoko te cuentan todo, en especial la rubita. Y ya que no me dejaron acercarme a esa estúpida, como hermano mayor te ordeno que me digas todo lo que te han dicho.
Boomer rodó los ojos.
── No me han dicho nada. ── Dijo. ── Es incómodo hablar ese tipo de cosas con ellas ¡Son chicas! ¡Son seres despiadados y viles cuando se trata de esas cosas! Y su cerebro es muy complicado.
Butch, abatido, soltó una maldición al aire.
── Debí ir tras ella cuando pude, joder. ── Boomer hundió más su cuerpo en la bañera.
── Hubiera encontrado la manera de huir de ti. ── Dijo tranquilamente, haciendo bajo el agua un remolino con su mano. El patito de hule se ahogó. ── Como siempre.
── Vaya, gracias por tus palabras, hermano.
Boomer rio.
── Solo soy sincero. ── Los dos quedaron en silencio unos segundos, hasta que el patito de hule volvió a salir a la superficie y el rubio habló. ── ¿Vas enserio con ella?
Butch le miró cabreado. ── ¿Por qué todo el mundo me hace esa maldita pregunta?
── Digamos que tu historial no te hace ser una blanca paloma, hermano.
── ¡Y una mierda! ──Dijo, fastidiado. ── Ella es… diferente.
──Pues entonces búscala mañana. ── Finiquitó. ── Después de hoy, no creo que se arriesgue a alejarse de nosotros.
── Y vaya que lo haré. ── Murmuró levantándose. Miró a su rubio hermano. ── Pues vaya. Solo tienes la cara de idiota después de todo. ── Boomer gruñó y el rio divertido, hasta que se percató de algo que había pasado por alto. Entrecerró la mirada sobre él. ── ¿Pero qué… te duchas con juguetes de hule?
El rubio los tomó entre sus brazos, escondiéndolos.
── Yo… yo… ¡Largo de aquí, estoy duchándome! ── El pelinegro rio a carcajadas mientras abría la puerta del baño, pero calló al encontrarse a un estupefacto Brick detrás de ella. Miró a Boomer en la bañera.
── ¿Qué… diablos? ¿Te duchas con juguetes de hule?
── ¡Largo de aquí, par de imbéciles!
Después de que Brick y él se rieran un rato de Boomer por descubrir que se duchaba con juguetes de hule, había decidido que era hora de comer algo. En todo el día no había comido nada y había sido un jodido martirio. Empezando por el imbécil de Ken, del que dos años atrás creía haberse deshecho y que ahora resultaba era hijo del bastardo de Taiga y su próximo dolor de cabeza, pasando por el hecho de que algún secuaz del mismo hubiera atacado al profesor y asaltado el laboratorio y terminando por Kaoru. Esa loca. Se había escapado de nuevo.
Sabía que bien podía ir a buscarla ahora que había aparecido y que sabía dónde estaba, pero, al final había decidido que tal vez debía confiar en Miyako y Momoko. Después de todo eran sus amigas. Además no quería presionar a la pelinegra o lo mandaría al diablo –más todavía. –Y él quería demostrarle que lo que sentía por ella iba mucho más allá de lo que todas las chicas con las que había salido le habían hecho sentir. Algo más que deseo. Lo único que le cabreaba era que habían pasado horas desde ese momento y no tenía idea de que había sucedido. Según lo que Brick le había dicho, Blossom y Bubbles ya estaban de guardia por la ciudad por lo que ya no estaban con la morena.
¿Tal vez ni siquiera la habían podido encontrar?
¿Habría escapado de nuevo?
Como fuera, en ese momento no tenía cabeza solo para Kaoru. Haber descubierto que Ken Kimura, ese chico que en su momento le había parecido de lo más simplón y debilucho, ahora era un peligro potencial para ellos. Sobre todo ahora que había logrado robar Rayos Z negros del laboratorio. Estaba harto de las estúpidas vueltas que daba el destino, todas al parecer, dispuestas a joderle la existencia.
Con un suspiro de enojo, se levantó de su lugar en el banco de la barra y se encaminó a la puerta. Pronto sería la hora de su guardia y estaba dispuesto a encontrar a ese imbécil aunque tuviera que sacarlo del mismo aire. Una vez que gritó que se iba, su móvil vibró en la bolsa de su pantalón. Tenía un mensaje de Miyako. Con curiosidad abrió el texto y terminó levantando una ceja.
"Mañana media hora antes de que inicien las clases, en el aula de inglés. Haremos que Kaoru esté ahí. NO se te ocurra llegar tarde o no funcionara nada.
Momoko y Miyako. "
El pelinegro leyó varias veces el mensaje, preguntándose qué cosa retorcida estarían planeando esas dos. Pero negó rápidamente. Si harían que Kaoru por fin diera la cara, no le importaba.
Ahí estaría.
¡Después de casi dos meses, he vuelto!
Hasta ahora no había tardado tanto en actualizar, ¿no? Lo lamento T.T espero poder seguir actualizando seguido.
Y entrando de lleno al capi, sip, la gran mayoría de ustedes tenía razón, el villano es Ken. Creo que soy pésima ocultando las cosas he. Espero pronto estar subiendo un dibujo de Ken en Facebook para que sepan como me lo imagino yo, aunque es válido ignorarlo si quieren :P Además, es bueno saber su físico para un próximo fic futuro :D (Inserte risa malvada aquí)
En fin, ya casi esta por darse el encuentro de los verdes (Otra risa malvada por aquí) ¡Prometo que será la primera escena del próximo capitulo! Ya está escrita y todo.
Y debo decir, que amé a Ken, (quiero decir, el pequeñín) en este capitulo. Por cierto, lamento que el villano tenga el mismo nombre que el pequeño Ken. Cuando creé al personaje de Ken adolescente no pensé que lo fuera a utilizar demasiado, he. Diría Koiji, Las vueltas que da la vida, todas al parecer dispuestas a joderme la existencia. Pero como sea, trataré de que no haya confusión con los nombres. Por el momento creo que es todo, solo queda disculparme de nuevo por la tardanza. Desde que entré a la Uni apenas tengo tiempo de escribir. Pero me las apañaré, ya verán, tengo muchos planes para esta saga.
Bueno, ¡Nos leemos!
Miss Nutella.
21/03/16
